Capítulo 6

Alargué el brazo y cogí la máscara por el cuello dispuesta a retirarla para saber quien se escondía tras ella…

Me aparté de un salto al ver el rostro del impostor.

Tenía un corte en la frente y sangraba (que probablemente se lo habría hecho yo con el bate). Quería acercarme para ver si respiraba, pero el pánico me había paralizado y no creía que Edward fuese capaz de acercarse, bueno tampoco se lo iba a permitir, corría el riesgo de que no pudiera controlar sus sentidos vampíricos y le chupara la sangre.

Respiré hondo. No podía haberle matado, no tenía tanta fuerza.

Recordé, entonces, la vez que le di al tipo del bar (también con un bate), también había sangrado y, si, se había desmayado, pero no había muerto. Por culpa de ese arrebato mío, me habían llevado al psiquiátrico.

Me alarmé, si aquello tuvo esas catastróficas consecuencias, creo que podía hacerme una ligera idea de que pasaría si el impostor estaba muerto: PRISIÓN.

Dios no. Dios no. No, no, no, no.

Apreté los puños y me acerqué el paso que anteriormente me había alejado. Me agaché junto a él. Lentamente alargué la mano para tomarle el pulso.

Suspiré aliviada. Si, aún vivía.

-¿Mike?-le llamé

Silencio.

-¿Mike?-dije zarandeándole suavemente

Silencio de nuevo.

-¡MIKE NEWTON, LEVANTATE DESGRACIADO!-grité desesperada pegándole un bofetón a su cuerpo inerte

Edward me cogió por los hombros y me separó de su cuerpo. Los ojos se me llenaron de lágrimas. ¿¡Por qué me tenía que pasar esto a mí!? ¿Qué demonios hacia Mike Newton vestido de Rosalie y en el cuarto de Edward? ¿No me digas que Edward…? No, no, eso no era posible ¿O si…? NO PODÍA SER.

-Bella, tranquila-me susurró Edward-. Mike está vivo, tan solo está inconsciente. Además Carlisle está aquí.

Pestañeé confusa ¿Carlisle estaba aquí? ¿Desde cuándo?

Carlisle estaba frente a nosotros, arrodillado ante Mike, trasteando en su cabeza. Supongo que cosiendo su herida. El doctor vampiro se volvió hacia mí, dirigiéndome una sonrisa tranquilizadora.

Edward me agarró por la cintura y saltó hacia la ventana de su habitación. No podía impedirlo y, aunque hubiese querido, no lo habría hecho. Quería alejarme de aquel caos que mi presencia había creado.

Nada más entrar en la casa una sensación de tranquilidad me invadió. Supe en seguida que esa tranquilidad no era fruto mío, yo no era pasotista. Jasper. Era él, claro. Me había explicado Edward que tenía el don de cambiar emociones.

-¿Mejor?

Le miré con ojos mimosos y le sonreí asintiendo. Bendita sea la habilidad de Jasper. Me sentía flotando en una nube, como si nada importara salvo Edward.

El vampiro alzó una mano y me acarició el rostro suavemente.

-Desde que estás conmigo, no paran de suceder cosas raras ¿sabías?

-Siento causarte problemas-respondí abrazándole

Edward me arrastró hasta el sofá y me sentó sobre él. Era agradable la sensación fría de estar apoyada contra su pecho.

-Si era Newton, el que estaba disfrazado…-noté que su cuerpo se tensaba-Entonces… fue él quien me vio desnudo el otro día…

Me giré bruscamente. ¿Qué acababa de decir?

-Pero ¿Cómo es posible que no te dieras cuenta de que era un disfraz? ¿No tienes supervisión vampírica?-pregunté desconcertada

-Creo que me estás confundiendo con superman-contestó haciendo una mueca

-¿Pero que…?-sacudí la cabeza, no tenía sentido discutir con un vampiro superpopular que estaba loco-¿Yo te puedo ver desnudo?

Si un vampiro se pudiera sonrojar, sin duda, Edward lo habría hecho en esos instantes. No se esperaba mi pregunta. De todas maneras, quisiera él o no, yo le vería desnudo.

-No creo que eso sea posible-dijo seriamente

-Vamos Edward, enróllate un poco-murmuré sensualmente-. Hazme un striptease… Edward…

Edward se tensó y apartó su rostro ligeramente del mío. Yo hice caso omiso a su gesto y me acerqué más a él. Tenía pensado verle como Dios le trajo el mundo y pensaba conseguirlo. Solté una risita mientras miraba sus ojos dorados.

-¿Te excito?-murmuré-¿Y si te susurro al oído?-dije acercándome más a él-¿Y si te pongo esta voz?-susurré arrastrando la palabras, alargando el momento, como lo haría una auténtica guarra

Edward se levantó del sofá tan rápido que ni me di cuenta. Estaba lo más pegado a la pared. Tenía el rostro crispado, se notaba que le costaba resistirse a mis encantos. Y entonces caí en la cuenta… ¡¿No sería uno de esos que quieren reservar su castidad hasta después de la boda?! Porque si era así, me iba a costar más llegar hasta el pecado original.

-Bella-dijo seriamente

-¿Siiiiiiiiiiii?

-Eso que has dicho es de lo Simpson.

Me preparé para contestarle algo total y rotundamente obsceno, pero algo vibró en mi pierna. Al principio me asusté, pero después comprendí que era el bulto que sobresalía en mis vaqueros: el móvil.

Lo saqué del bolsillo y comprobé quien era el o la que había osado interrumpirme en el mejor momento de nuestra extraña conversación. En la pantalla relucía el nombre 'privado'. Lo cogí dispuesta a gastarle el saldo al interlocutor cabrón.

-¿Si? Dígame-dije seriamente

-¿Bella?-dijo una voz conocida

-¿Jacob?-pregunté extrañada-¿Quién te ha dado mi número de móvil?

Jacob se aclaró la garganta antes de responder. Se le notaba nervioso. Y entonces una idea horrible se me pasó por la cabeza.

-¿Qué pasa? ¿Le ha pasado algo a Charlie?-pregunté horrorizada


Espero que podaaaiiiis perdorarmeee pooor el retrasooo!!!! Aunque merezcoooo la muertee XDDDDD

Os habia dejadooo con la cosaa de quieen seria el que se había disfrazadooo de Rosalie JAJJAJAJAJ

Esperoooo que os haya gustadoooo estee capituloooo e intentaree escribir el proximo prontitoooo!!

P.D.: Dejadme Reviews plz!!