Disclaimer: los personajes de CCS no me pertenecen, son obra y gracia del fantástico grupo CLAMP. La trama de la historia sí y, bueno, creo que está de más decir que solo hago esto para conquistar el mundo, ¿verdad?


Perfect Ratio

-Kira Read-


Tiempo fuera, Sakura


El estúpido de Eriol me miró y se rió. Estaba disfrutando de la situación, se le notaba.

—Estás hecho mierda —me dijo sentándose frente a mí con su sonrisa socarrona.

Gruñí (un verdadero gruñido) y hundí la cara en la almohada. En realidad, sí estaba hecho mierda pero no estaba en condiciones de que alguien viniera a echármelo en cara.

¿Quién sí cuando está con una asquerosa resaca? Quería matar al primer ser viviente que viera, pero no tenía fuerzas para ello.

Uhm, quizá por eso Eriol seguía con vida. Interesante.

—¿Así que Sakura te botó de su casa como si fueras la peste? —apreté una almohada contra mi cara.

¿Es que no podía entender que de verdad no tenía la más mínima intención de hablar (o pensar) en ese instante?

—Shaoran, no vas a evitar esta conversación por tu resaca. Habla.

Tuve que contar hasta tres para no pararme y comenzar a golpearlo. Uno, porque no era correcto. Dos, porque probablemente él también me golpearía a mí. Y tres, porque dudaba que realmente pudiera pararme sin terminar vomitando. Maldito malestar.

Me puse bocarriba ya resignado a que tendría que mantener esa odiosa conversación. Probablemente Eriol estaba insistente no solo porque él quisiera saber, sino porque Tomoyo lo había mandado a investigar.

Resoplé. Otros metiéndose en mis asuntos cuando yo a penas los comprendía. Genial.

—Ella no me botó, solo…solo estuvo rara —admití y Eriol rodó los ojos.

—Yo creo que cualquiera se daría cuenta que Sakura está enojada contigo y por eso fue cortante y, en consecuencia, sí te botó de su casa aunque tú digas que "te pidió amablemente que te fueras". No entiendo por qué estás en negación.

Me mantuve en silencio mirando a la nada. Yo no estaba en negación, solo que no llegaba a comprender de todo a Sakura. O quizá sí la comprendía, sí estaba en negación y el baboso de Eriol tenía razón.

La cabeza me dolía. Era claro que no estaba preparado para tantos pensamientos juntos ese día.

Esa mañana al abrir los ojos con las más increíbles punzadas en la cabeza que hubiera sentido en mi vida, me había encontrado tirado en la sala de los Kinomoto. Al principio fue raro y solo logró marearme más, pero luego recordé vagamente los sucesos de la noche anterior. Y me dieron arcadas.

Habían demasiados espacios en blanco en mi mente y, por más que trataba, no lograba llenarlos, así que estuve un par de minutos intentando calmar las arcadas que me vinieron de repente y, al sentarme por fin, me encontré con la inexpresiva mirada de Sakura. Y no era que sencillamente estuviera ahí parada, sino que la mirada iba dirigida a mí.

Supe en ese instante que algo andaba mal, pero no me sentía con ganas ni fuerzas de preguntar. Fue entonces que me dijo que sus padres llegarían pronto con Touya y que era mejor si me marchaba para evitar problemas. Un "largo de mi vista, Shaoran" hubiera sido mucho más sutil.

Y solo había una cosa que me pasaba por la cabeza en ese instante… ¿Qué miércoles le hice a Sakura para que actuara así conmigo?

—Realmente, no sé por qué tienes esa cara de extrañado. Después de cómo la trataste anoche…

Una punzada más y el recuerdo de mi persona acusando a Sakura de estar haciendo algo más que bailar con Kurosaki llegó a mi mente.

—¿Acabas de recordar? —preguntó Eriol mientras revisaba mis cosas.

Joder, ahora entendía todo. ¿Cómo no iba a estar enojada conmigo si la traté como si fuera cualquier tipa? Tenía ganas de golpearme a mí mismo.

—Y encima me emborraché, ¿no? —el idiota sonrió y asintió.

—Por poco pensé que te pondrías a dar un monólogo de borracho sobre cómo nuestras mujeres nos traicionan. Lo raro es que Sakura no es tú mujer, ni nada parecido, pero estabas como un cavernícola —le tiré una almohada para que se callara de una vez. No necesitaba de sus bromas—. Vaya qué temperamental te pones…y eso que ni si quiera sé qué le dijiste cuando te quedaste con ella a solas en su casa.

Eso me hizo dejar de lamentarme un momento y abrir los ojos.

—¿Estaba despierto cuando me dejaste con ella?

—Claro, si incluso te negaste a que te ayudara a llegar a la casa. De hecho, parecías mucho más... —supongo que algo en mi expresión debió avisarle que no recordaba de qué carajos me hablaba— sobrio —terminó ya no tan sonriente como antes.

Seguro que tenía cara de que lo iba a matar porque así era como me sentía.

—¿Me dejaste borracho y a solas con ella?

—En mi defensa, tengo que decir que eres un excelente actor. Podría haber jurado que no habías tomado una copa en toda la noche.

Lo único que pude hacer fue pasarme una mano por la cara. Por supuesto que Eriol me había creído y mucho más si él estaba solo lo suficientemente sobrio como para mantenerse en pie.

Y la cereza del pastel es que no recordaba nada más después de haber estado bebiendo en el club. Al menos nada consistente. Yo bajando de auto. Yo parado cerca de la casa de Sakura. Sakura mirándome con indiferencia. Yo abrazándola...

Yo acorralándola contra la puerta de su casa…

¿¡Qué mierda!?

—Shaoran, dime que no hiciste una estupidez —dijo mientras me miraba preocupado. No le respondí por la sencilla razón de que era bastante obvio que había muchas probabilidades de que yo hubiera hecho una estupidez.

Recordaba estar lo suficientemente cerca de ella como para haberla besado. Además, uno no agarra así a las amigas…

¡Claro que Sakura estaba molesta entonces! ¿Quién no lo estaría si me comporto como un idiota toda la noche y luego me le acerco así? Y las cosas que pude haber hecho o dicho después...

—Debiste haberme arrastrado contigo —murmuré pensando en cómo iba a salir de esa sin arruinar las cosas con Sakura.

—¿Acaso le dijiste…? —lo miré para que se callara y así lo hizo. No, seguro que no había dicho nada. Vamos, no podía haber estado tan borracho. Yo no podía haber abierto la bocota, no ahora que las cosas estaban encaminadas para bien.

¿O sí…?

—No lo recuerdo —admití y él comprendió entonces la gravedad del asunto. Ambos tuvimos que guardar silencio por un instante.

¿Cómo se suponía que iba a explicarle a Sakura mis actitudes? Ella no lo iba a olvidar y yo no tenía idea de qué le había dicho. No podía recordar, mi mente sencillamente se ponía en blanco cada vez que trataba de pensar en qué había pasado una vez habíamos entrado a su casa.

Quería darme de golpes contra la pared.

No iba a poder vivir tranquilo hasta que no supiera qué le había dicho a Sakura. Sobre todo porque tenía la impresión de que algo grave había pasado ahí dentro y el jodido sentimiento crecía cada vez más.

—Vas a tener que hablar con ella —y esa era la última cosa que quería escuchar. Acribillé con la mirada a Eriol, pero él no se inmutó. Me miró tan serio como pocas veces en todo el tiempo que llevaba de conocerlo—. Si hablaste más de la cuenta anoche, esa es la única manera de averiguarlo. Eso o lo intentas por medio de Tomoyo y ya sabes que ella no te va a ayudar. O, claro, siempre puedes quedarte como un idiota con la incertidumbre de si le confesaste a Sakura por qué te largas a China y entonces eso sí que explica por qué está tan molesta.

Apreté los labios y guardé silencio. No hacía falta mucho para saber que Eriol estaba comenzando a molestarse, siempre pasaba cuando hablábamos de por qué me iba. Y era cierto, Tomoyo no me ayudaría.

Solo quedaban dos opciones. Y lo único peor que intentar hablar con Sakura para saber qué pasó exactamente la noche anterior era quedarme sin saber qué había pasado. Sobre todo porque si le había dicho por qué me iba a China y no llegaba a explicarle claramente las cosas: me iba a odiar para siempre.

No era algo que quería hacer y solo podía esperar no habérselo dicho, nunca planeé hacerlo de cualquier manera. Era mucho más fácil irme y dejar las cosas así. Conocía a Sakura lo suficiente para saberlo. Nunca me lo perdonaría si llegaba a enterarse aún con las mil excusas que pudiera darle… ¿a quién le gusta averiguar que eres el motivo por el cual tu mejor amigo se va del país?


Notas de la vaga Emi-chan .-

¡Sorpresaaa! Eh, apuesto a esto no lo veían venir (si es que sí, por favor engáñenme). Un regalito para ustedes que siempre estaban tan intrigadas por Shaoran y aquí se los presento. No es mucho, la verdad traté de no explayarme y mantener el misterio porque de eso se trata :I y espero no haber fracasado.

¿Qué opinan? A mí sinceramente me costó horrores. Sobre todo porque no quería que él dejara de ser él y eso y...en fin. Estaré esperando a saber qué se les pasa por la mente, no sean tímidas ;)!

Agradezco por los preciosos reviews, nuevas alertas y favoritos. Bueno, creo que eso es casi todo...solo me queda despedirme. Estoy feliz de no haber tardado una vida (aunque sé que esto es chiquito) y estaré tratando de volver pronto. Un abrazote!