¡Asesiné a Naraku como cuatro veces! ¡Muajajaja! ¡Hasta Shippo lo asesino! ¡Muajajaja! (Quizás crean que ya me volví loca, pero no…, es que ayer pasé todo el día jugando play - en parte por eso no publique ayer -, jugue el Guitar Hero II de Linkin Park y el resto del día jugué InuYasha Feudal Combat…, es fácil, deberían jugarlo…, ¡se lo digo yo que soy un cero a la izquierda con play de batallas! Jejeje )
Pero regresando al tema principal, lamento no haber actualizado antes…, digamos que mi mente salió de este planeta el día de ayer u.u, y recien ahora me desocupo, luego de haber terminado la mitad de mis deberes de clases, de hacer hecho lo que dijo mi mama y ordenado mi pieza, ¡me tienen aquí!
Bueno, bueno, les dejo leer xDDD, espero que les guste…, ¡Nos vemoos!
Ejem… ejem…, InuYasha y compañía…, son de…. De… u.u … de Rumiko Takahashi…, bueno… ahora me estoy comenzando a resignar… ¡Aunque ahora me atormenta saber que faltan solo dos capis para que termine Kanketsu-hen! ¡Moooo!!
Cupido
Por
Angelique Braun
(o Angellasttrue)
Capitulo 8: ¿Por qué…?
Se suponía que le enseñarían todo, también le platicarían más sobre aquellos seres mitológicos, asimismo, aprendería más sobre la espada que le había entregado un anciano que, según Sango, se llamaba Totosai, al igual que la catana se denominaba Colmillo de Acero.
¿Y qué había pasado?
Media hora después de que Kagome se había ido, Sango les había dicho que no les contaría nada más porque a la señorita Kagome se le había ocurrido salir a quien sabe donde para quien sabe qué, en si, eso no era problema, el problema eran las heridas graves que tenía en sus alas y si caía en pleno vuelo o la atacaban, no tendría un muy bonito fin.
Suspiró por enésima vez y miró como su novia pedía helados para ambos, ese día parecía que los pájaros caerían quemados del cielo.
Ya no le sorprendía tanto ver pequeños resplandores rojos, ni tampoco una que otra ala de color, ni mucho menos, ver de pronto alas, de hecho…, ahora siempre que los veía los asociaba a Kagome, ¿Y por qué? No lo sabía, pero eso lo calmaba un poco.
Su novia llegó a su lado y le entregó el helado, para luego sentarse junto a él y apoyar su cabeza en su hombro, sonrió para sí mismo y apoyó su cabeza contra la de Kikyo.
- Menudo día el de hoy, y para peor, las piscinas están llenas – objetó de pronto Kikyo, él la apoyó de todos modos, eso le sacó una sonrisa a su novia – pero al menos estamos juntos, InuYasha – dijo mirándolo a los ojos, comenzó a acercar poco a poco la cabeza hacia él, y él a ella sucesivamente. Hasta que su vista captó una azabache cabellera junto a otra del mismo color, pero más alto. Movió levemente su cabeza para poder ver mejor y frunció el ceño.
Entonces la chica se volteó y comenzó a reír, el chico a su lado se colocó de perfil y sonrió por su acto, y arregló levemente un mechón de cabello, la chica dejó de reír y le sonrió, para continuar caminando. Hasta que el muchacho paró su caminata, le dijo algo, ella asintió y se dirigió hacia la tienda de…
- ¿InuYasha? – Escuchó la leve voz de Kikyo, recordó donde estaba y con quien, volteó su mirada hacia la chica y la encontró con el ceño fruncido - ¿Qué pasa?
- ¿Eh? ¡No, nada! Es que vi… ¡Es que me pareció ver a mi madre! – terrible mentira, se dijo a sí mismo, ¿por qué terrible mentira? Porque a sus padres se le había ocurrido ir en crucero por el mundo celebrando quién sabe qué.
- ¿Tu madre? ¿Dónde? – preguntó volteándose y mirando a todos allí.
- no…, pero parece…, no, no era ella – dijo como si estuviera verificando algo, entonces aprovechó para mirar al chico que acompañaba a la morena, tenía el cabello largo y atacado en una coleta alta, era moreno, tenía los ojos azules, bien parecido, alto y musculoso. Regresó su vista hacia la chica, percibió que esta vez no usaba ropa grande, sino que estaba usando unos shorts negros, polainas y unas sandalias con tiritas, un top blanco y su cabello suelo.
- InuYasha, ¿estás mirando a esa chica? – escuchó la voz de Kikyo, InuYasha se tensó y negó rápidamente con la cabeza, se levantó del asiento y tomó la mano de su novia, para comenzar a caminar lejos de la otra chica - ¡Hey, espera! ¿A dónde vamos?
- Vamos… ¿al cine? ¿Qué tal? – le dijo sonriendo, la chica asintió, pero le quedó mirando extraño.
Habían elegido una película de romance, de hecho, eligió Kikyo, InuYasha quería ver una en la que habían zombis y esas cosas, pero a Kikyo no le gustaban. Compró unas pop corn, y Kikyo las bebidas. Cuando estaban en la fila para ver la película, InuYasha se tensó al ver como la misma chica de la plaza apuntaba la película que él quería ver, pero el otro chico apuntaba la película que verían. La observó fruncir el ceño y alegar, pero que al final, terminó suspirando y aceptando la película que había dicho el otro chico. Ella compró los boletos y el chico compró las cosas para comer, así, guardarían un puesto que, para su mala suerte, era unas tres personas más atrás de ellos.
- ¿Inu…?
- ¿Qué pasa, amor? – dijo tratando de que su voz pareciera más grave, Kikyo le miró raro y luego comenzó a reír, él suspiró y trató de no escuchar lo que decía la otra chica, pero al final, se rindió.
- ¡Hey, si en la otra había acción!
- pero vives todos los días de esa manera, ¿por qué hoy no te das un tiempo? – la voz del otro chico parecía grave y encantadora, InuYasha hizo una leve mueca y cuando iba a voltear, Kikyo sujetó de su manga y entraron a la sala. Se ganaron al final, allí la vista es mejor, (al menos para mi), mientras que la otra pareja se sentó unos tres puestos más adelante. Creyó no identificarlos por la poca luz que había dentro, pero cuando escuchó su voz, supo que era ella.
La película había comenzado, aunque no podía concentrarse. El primer movimiento que no le agradó fue cuando el chico se estiraba y colocaba el brazo en el hombro de ella, que simplemente apoyó su mejilla contra su mano, claramente aburrida. Luego, fue cuando él la trajo hacia él, entonces ella le dijo algo y se levantó. Para ir hacia quien sabe donde. Desde allí, ella no había regresado, habían pasado como cinco minutos…, si, era poco tiempo, pero eso lo volvía inquieto.
- Kikyo, voy al baño y vuelvo – le murmuró, la chica le miró atentamente y sonrió asintiendo, él le correspondió la sonrisa y se levantó yendo hacia donde se suponía que iría. Así no estaba tranquilo.
Cuando salió de la sala, suspiró aburrido, estaba cansado y aún quedaba el tema de las cosas sobre naturales, ¡Joder, él con su espíritu detectivesco! Se dirigió hacia los baños y observó a la chica mirando fijamente el espejo, mientras el agua corría.
Se le acercó lentamente y cuando iba a hablar, ella volteó su rostro, ¡y paff!, se cerró la puerta. Escuchó como la chica le llamaba y como hablaba con alguien más.
InuYasha comenzó a golpear la puerta, pero esta parecía de hierro, por lo que tomó el hacha de emergencia que estaba en el pasillo y la azotó contra la puerta, hasta así, abrir un pequeño agujero para pasar.
Allí estaba la chica, apoyada contra la pared, mirando fijamente un punto del baño. Se acercó lentamente hacia ella, pero esta se colocó frente de él, casi como escudo y continuó escrutando el baño. InuYasha miró hacia donde estaba mirando ella, pero no vio nada más que nada, miró de reojo como la puerta parecía reponerse hasta quedar tal y como si no le hubieran hecho nada. Y eso le extrañó.
- ¡Maldición, sal de una vez! No creas que no podré luchar porque estoy herida – gruñó la chica.
- Em…, Kagome, no creo que sea bueno retar al malo – sugirió InuYasha colocándose delante de ella, pero sintió como ella tiraba de su manga, empujándolo más contra ella, una ráfaga de viento los azotó a los dos e InuYasha, se volteó y aprisionó a Kagome contra la pared, dando su espalda como escudo.
- Inu… Yasha – le llamó sorprendida, podía sentir la respiración de él sobre su rostro, sus pechos estaban rozando, le iba a decir algo más, cuando sintió el aroma de sangre en el aire. Negó con la cabeza y trató de quitarlo de allí, pero InuYasha no permitía que se moviera - ¡InuYasha, déjame! – le exclamó tratando de quitarlo, pero él la abrazó y eso… la sorprendió.
- tú… estás… herida – le repitió palabra por palabra, sí, sentía como el aire tenía leves cuchillas, pero no le importaba, no dejaría que la dañarían…, no otra vez.
Sintió como Kagome se relajaba y de pronto, otra ventisca aparecía en la habitación, cerró los ojos y sintió como sus pies se separaban del suelo y abrió sus ojos, continuaba abrazado de Kagome, pero… pero…
Inconcientemente la comenzó a soltar, Kagome tomó de sus manos y trató de no dejarlo caer.
- ¡Vaya, InuYasha, pesas más de lo que pensaba! – exclamó apenas Kagome, trataba de volar hasta el techo, pero con el peso de InuYasha no podía…, o al menos, no mucho.
InuYasha trató de no soltarse de Kagome, y es que si lo hacía, la caída no era muy linda. Estaban a más de diez pisos alejados del suelo, volando en la nada y no le agradaba nada eso, pero no contó con que sus manos comenzaran a sudar y a soltarse.
Hasta que lo hizo, se soltó.
La caída no fue bonita y mucho menos el susto, pero observó como Kagome lo sujetó de los pies y voló con el mayor impulso posible hasta el techo, lo dejó allí y, no supo cuando, la vio con un arco en sus manos, preparada para disparar. Primero, disparó al cielo…, tomó otra flecha y disparó justo en el momento en que le lanzaban una a ella. Su flecha destrozó la otra y lanzó una segunda en cosa de segundos. Escuchó el lamento de una mujer y frunció el ceño, Kagome tomó el arco extrañada y negó con la cabeza.
- ¡Maldición! Tú quédate aquí – le ordenó colocándose el arco en la espalda, ella agitó sus alas y fue directamente hacia la otra parte del techo, InuYasha suspiró y miró todo el lugar. Estaba desierto, nada más que las estructuras y eso. Pateó una piedra, que fue directamente hacia la calle.
Miró hacia donde había ido Kagome y abrió los ojos esquivando una flecha negra, observó como la misma flecha daba una pequeña vuelta en el aire y se volvía a dirigir hacia él. Observó que la chica se acercaba a él, pero que otra muchacha saltaba sobre ella, lanzándola contra el suelo.
- Estos muchachos de hoy en día, se supone que si le entregan algo es para que lo use y no para que lo dejen por allí – escuchó InuYasha, volteó su cabeza esquivando la flecha y observó al mismo anciano de la otra vez.
- ¡Totosai, la espada! – le exclamó, el anciano suspiró y volvió a inflar sus mejillas. InuYasha se dirigió hacia la nube, colocó su mano dentro de ella y sonrió tanteando la espada, la quitó justo de su funda cuando la flecha estaba detrás de él y la partió en dos. Le sonrió al anciano y corrió hacia donde estaba Kagome. Observó como esta vez tenía una red encima de ella, que apretaba más y más sus alas. InuYasha sintió como su espada estaba palpitando, y luego sin más, dejaba de ser la debilucha espadita que era siempre. La mujer frente de Kagome le miró e hizo una seña, para así, salir dos sujetos mas.
Lo que le extrañó era que todas esas personas parecían ser simples personas como él, nada sobre natural como Kagome. Trató de levantar la espada, pero pesaba horrores.
- ¡Demonios! – gruñó, observó como un hombre se dirigía hacia él, escucho de paso, el grito de Kagome y frunció el ceño. Levantó la espada y la ensartó en el hombre, que cayó al suelo, luego esquivó el golpe del otro hombre y le golpeó con la espada. Iba a correr hacia la mujer, cuando un pequeño remolino llegó de pronto, InuYasha frenó sus movimientos cuando la mujer salió corriendo sola. Del remolino salió el chico de antes y quitó de un solo golpe la red, Kagome miró sus alas y luego al chico.
- Gracias – le regaló una sonrisa y luego posó su mirada en InuYasha que fruncía el ceño - ¿No te dije que…?
- Al demonio lo que me dijiste, ¿Qué fue…?
- ¿Quién te atreves para hablarle así? – le interrumpió el chico volteándose hacia él, InuYasha alzó una ceja y guardó la espada en su funda. Observó como el muchacho al lado de Kagome se tensaba cuando él emprendió su caminata hasta ella, observó que alzaba una mano, deteniendo su paso y le miraba retándolo a un duelo – vamos, veamos cuán fuerte eres en verdad, chucho – el chico avanzó un paso y sonrió.
- ¿Quieres pelear? – dijo sonriendo orgullosamente, entonces observó como avanzaba hacia él, InuYasha se colocó en guardia, pero justo en el momento en que iban a pelear en verdad, Kagome apareció rápidamente frente de él y detuvo el golpe del otro chico con una mano.
- ¿Qué…?
- No es hora de pelear, Koga – dijo decidida Kagome, el chico resopló y ella suspiró – InuYasha…, supongo que no estabas solo, así que ve a acompañar a tu cita – le ordenó a él, pero el chico negó con la cabeza.
- no, aun tengo dudas.
- si, pero las puedo responder cualquier otro día, inclusive las puede responder Sango, así que ve…
- ¡Pero si te he tratado de buscar todos estos días! Parecía como si la tierra te hubiera tragado.
- Estaba en la casa de mi madre, InuYasha, como dije una vez, no tengo demasiado tiempo libre.
- ¡Claro, eso lo dices ahora! Cuando sales con ese tipo…
- Koga – le corrigió ella.
- si, si, lo que sea.
- ¿Qué tiene de malo que tengamos una cita? – inquirió Koga.
InuYasha le iba a responder, pero Kagome colocó un dedo en su boca y sonrió, este posó su vista en ella y observó como sus ojos comenzaban a tomar un brillo extraño, un brillo que no había visto en ellos por mucho tiempo, casi desde que la había conocido.
- tú solo ve con Kikyo, ella te debe estar esperando, algún día les iré a visitar, InuYasha, después de todo, eso igual es una misión – poco a poco Kagome comenzó a quitar los dedos de la boca de InuYasha y le sonrió. El chico le correspondió levemente su sonrisa, pero antes de irse, Koga le entregó su chaleco, InuYasha lo miró dudoso y luego posó su vista en Kagome, que asintió y sonrió, este lo tomó y se lo colocó. Para así, regresar con la persona que tenía su cita.
Kikyo lo esperaba impaciente en los asientos y le regañó por haberse tardado tanto, no reparó en que tenía otra chaqueta y suspiró alegrado por ello.
Se suponía que era una misión para Kagome enseñarle todo lo que pueda, pero…
¿Por qué sentía que era un poco más que una misión?
(u_u)
Agradecimientos!
Sheccid Cullen (jejeje Si! Inu aun siendo un niño pequeño se vería muy, pero muy muy lindo! xDD jejeje y yo… contrataria a Inu para… mmm… seria bueno contratar a un detective para saber que regalo regalar a alguien y mxo mas si es un chico…, u.u , jejeje ¡Es tan complicado regalar algo! Bueno, bueno…, regresando al tema…, mm… y bueno… siendo sincera no habia pensando en quien se pudo haber enamorado Sango, pero ya se me ocurrira algo… ¡Muajajaja! Y bueno… lo de Kag… solo el time lo dira xDD (Jooo! Q mala soy! muajaja!) jejeje… em y eso… ¡espero q te guste la contii! Jeje ¡Nos vemoos! ¡Cuidate!)
Dientes de Leon (jejej si… mi manera de escribir es algo… rara, confusa y muy confusa xDD jejeje y es que no me sale de otra manera y eso que he mejorado O. y bueno… Kag siempre ha sido rara, pero la rareza es lo que nos vuelve unicos, ¿no? Woo! Esa la invente recien xDD no la habia pensando antes, jejeje pero regresando al tema, eso de "Bienvenido al juego" se irá desarrollando más adelante…, ¡Muajaja! XDDD bueno… y eso, ¡espero que estes super! Y que te haya gustado este capi…, ¡nos vemoos! Saludos a ti y a Inspiración…, eeem… que estes bien Rro… ¡Aaaah! ¡Lo dije! ¡Lo dije! XDD jejeje más lo que me costó jejeje bueno, bueno… ¡Nos vemos! ¡Adeui!)
Setsuna17 (Wo! Es cierto…, ha pasado mucho tiempo…, ¿Desde Febrero? ¡Valla! Jejeje…, no me habia puesto a pensar en cuanto habia ido avanzando la historia , ¡pro bueh! Que bueno que te gusta la historia…, ¡espero que te guste esta conti! Em… y eso.. ¡Bsos! ¡Cuidat! n.n)
Y muchas gracias a los que no dejan un review, pero sin embargo, siguen la historia, aunque entre nos…, no estaría mal un review de vez en cuanto, ¿no? ¡No es que los esté presionando! u//u ni nada de eso, eso solo… ¡que fue una ideita! xDD jejeje, ¡Muchas gracias! Y ahora sí que sí, ¡Nos vemos el Sabado que viene! Tratare de estar más en tierra firme la próxima semana…, aunque conste… "tratare"!
Jejeje… y ahora…
¡Avances!
- ¿Qué demonios estaban haciendo?
- además, ¿Qué tanto show es este? No te ando reclamando que pasas tardes completas a solas con Sango haciendo quien sabe qué.
- Koga y yo fuimos novios, InuYasha.
- al menos, admite que te gusta algo de mi
- antes que comiences a regañarme, quiero decir que me ha gustado besarte.
¡Demonios! Siempre perdía la cabeza por cualquier estupidez, ¿y ahora? ¿Qué haría después? ¡Maldita confusión!
Jooo!! Se viene un besooo! xDDD ¿entre quien será? ¿Cuándo será? ¿en donde será? ¿estarán solos o con bastante gente a su alrededor? ¿estará lloviendo mañana o voy sin parka al…? ¡Ahh! Eso no…, u.u , jejeje… es que está arto feo el clima…
¡Y me encanta!
xDD
No me gusta el sol… u.u , pero como el sol es importante para la vida y Bla bla bla, me la tengo que aguantar ¬¬
Jejeje… ¡Nos vemos! ¡Cuidence! xDDD
