Hellow, probablemente algunos se sientan estafados por que dije que este cap lo iba a subir hace más de una semana. Pero bueno, la verdad es que se me han juntado muchas cosas. He empezado a trabajar (de hecho estoy subiendo esto desde el trabajo y no debería hacerlo). Además que en una semana tengo una presentación de algunas cosas de la tesis. Y muchas cosas más (ya se acercan los parciales *mirando una soga y pensando si matarse ahora o luego de los exámenes*).
Pero bueno, creo que este cap esta bien bonito y tiernito para todos aquellos que quería amor JyushiIchi.
...
La vida era felicidad. Tal vez no era perfecta, pero no necesitaba serlo para que él fuera feliz. Ichimatsu sonreía incluso cuando nadie se lo pedía. Las comisuras de sus labios nunca perdían el tiempo en elevarse y formar una bella sonrisa. Estaba en su mejor momento, con una figura que ya dejaba notar la circunferencia de su vientre y con una piel tersa y hermosa. Contrario a los primeros días de su embarazo donde solo tenía náuseas y falta de apetito, ahora se sentía lleno de energía. Todos le habían dicho que probablemente era la energía de Jyushimatsu que su bebé le estaba contagiando. Pero él no sabía qué responder.
Miró nuevamente la pequeña imagen de la ecografía que estaba colocada en un buró junto a una interminable lista de posibles nombres. Sūjiko,Suujimi, Sayυмι, Himetsu, Himesi, Himeki, Tenshi, Haru, Nanami, Himawari y muchos otros más. Teniamos que tomar una decisión pero aún había mucho tiempo. Definitivamente la vida era hermosa.
Pov Ichimatsu.
La puerta se abrió y por ella entró Jyushimatsu con una bandeja con él desayuno. Sobé mis ojos de forma perezosa y le hice una seña para que se acercara.
-¿Qué has traído para el desayuno?- dije levantando mi cabeza y dando un pequeño bostezo. Jyushi con una gran sonrisa se acercó y dejó la bandeja a mi lado para luego tomar mis mejillas y besarme, fue un beso que duró un largo rato, pero no era profundo. Solo un roce de nuestros labios que para ambos se había convertido en el saludo cotidiano. Sentí como nuestra hija daba de altos en mi interior y tomé la mano de Jyushi para acercarla a mi vientre. Él se separó de mí y se dirigió a esa zona donde dejó un beso. Y con dulce voz dijo: -Buenos días princesa.-
Cuando Jyushimatsu saludaba así a nuestra futura hija sentía que la nena hacía una fiesta en mi interior. Saltaba, se movía de un lado a otro y daba pequeños golpecitos desde adentro. Por momentos me imaginaba que dentro mío vivía la versión femenina de Jyushimatsu, me la imaginaba con esa sonrisa única que mi hermano menor tenía y llevando un bate de baseball a todas partes. Mi estómago rugió recordandome el hambre que tenía y mis ojos se dirigieron a los platos de la bandeja. Todo en ella eran cosas muy normales para un desayuno, jugo de naranja y un par de sándwichs de palta, huevo y tomate. Lo único que marcaba una diferencia era esa bola de helado de chocolate, que estaba en una pequeña repostera junto con una cuchara. Definitivamente mientras Todomatsu se atosigaba con café, yo comía más helado que en toda mi vida. De fresa, vainilla, dulce de leche, lúcuma e incluso de chicle, cualquiera era bueno. Pero definitivamente el de chocolate era en mejor.
Desayunamos en el futon juntos y luego Jyushi se dirigió al armario que habíamos improvisado sacando un gran paquete. Me emocione y me acerque a él para ayudarlo. Luego lo pusimos en el suelo y me pidió que lo abriera. Estaba envuelto con una especie de papel marrón claro y pegado con cita adhesiva. Sobre él solo había un gran lazo amarillo y con crayones tenía escrito para la princesa. Empecé a romper con delicadeza el envoltorio y dentro había una bolsa plástica transparente, la saqué por completo de empaque y noté que era un pequeño futon amarillo con decoraciones de girasoles. Eran muy hermoso, junto a este había una pequeña almohadita y una funda para esta color morada. Probablemente eran las hormonas, pero las ganas de llorar me inundaron, Jyushi tomó mi mejilla y dejó un beso en esta.
-¿Estas bien Ichi?- Preguntó inocente y yo lo abracé con fuerza. Tomé sus mejillas y lo besé . El me abrazó con la misma intensidad y me recostó en el futon con suavidad. Un beso se inició entre los dos no era lujurioso, ni apasionado. Era suave y tierno. Mis mejillas se tiñeron en tonos rosáceos ante esa caricia que me llenaba de un calor amoroso y de una sensación placentera. Eran como las cosquillas que siente un adolescente en su primer beso, pero a la vez era una unión que guardaba cada una de nuestras historias pasadas y cada una de las que vendrían.
Con algo de habilidad, pero también nerviosismo coloqué mis brazos alrededor de su cuello y él se separó de mí para decorar mis mejillas con el toque de sus labios. Definitivamente podíamos pasar horas de esa forma, compartiendo besos y caricias inocentes. Sus manos bajaron a mi vientre, lo acarició y apoyó su cabeza en este. La bebé saltó dentro mío y no pude evitar sonrojarme. Por un momento pensé que solo necesitaba a Jyushimatsu y a nuestra bebé, todo en el mundo fuera de esa habitación sobraba. Un beso justo encima de mi ombligo me hizo regresar a la realidad y la mano de Jyushimatsu realizó un camino de caricias zigzageantes hacia mi pecho y haciéndome sonrojar aún más. Yo tomé los bordes de su polera amarilla y la empecé a levantar, él me ayudo un poco y se levantó para que viera como se la quitaba. Luego se dispuso a quitarme la mía y volvió a besarme. Un frío en mis piernas me hizo percatarme de que había perdido mis pantalones y su mano empezó a acariciar sobre mi ropa interior, un pequeño bulto empezó a notarse dentro de mis interiores blancos.
Nissan, estás emocionado.- dijo Jyushimatsu y soltó una risita, luego acercó su entrepierna aún dentro de su short y empezó a frotarse conmigo.
Ngh!- un gemido escapó de mis labios Jyushi se sentía duro contra mi y era placentero saber que yo era el único que provocaba esa reacción en él. Apoye mi cabeza en su hombro y dejé dulces besos y unos cuantos mordiscos en esa parte. Luego de un rato él se detuvo y se separó de mi. Se levantó buscando algo en sus cajones y pronto regresó al futon con un bote de lubricante, tomó su almohada y la acomodó debajo de mi cadera. Fue un gesto que agradecí, pues con la barriga que cargaba la posición hacía que mi espalda doliera. Bajó mis calzoncillo dejando me por completo desnudo y se agachó hacia mi entrepierna, yo volteé la vista porque me avergonzaba de sobremanera verlo así.
Sentí como tomaba mi miembro en una de sus manos y empezaba a masturbarme. Tocaba la punta y continuaba por toda la extensión.
Ichi, quiero que me veas.- Dijo él con una voz ronca y yo giré por inercia. Fue entonces cuando lo vi tenía la sonrisa de siempre pero sus ojos estaba totalmente centrados en mí, sacó su lengua y lamió la extensión de mi miembro de la base hasta la punta y luego succionó allí. Di un fuerte gemido por la impresión y por un segundo creí que me vendría en ese instante, pero por suerte pude contenerme.
Jyushi se metió mi miembro en la boca dejando rastros de saliva por toda mi longitud, me besaba, me lamía y de vez en cuando frotaba sus dientes en mi miembro, me sonroje en sobremanera y sujete sus cabellos desordenandolos más. Luego bajó aún más su cabeza y se dirigió a mi entrada. Puso sus labios frente a mi cavidad y me empezó a lubricar con su propia saliva. Sentía que me iba a morir en ese lugar, Jyushi besaba mi entrada y con sus manos acariciaba mis testículos, me sentía en el cielo.
Estuvo unos minutos en esa tarea tan placentera para mi y luego cuando estaba por venirme se detuvo. Di un gruñido algo incómodo por su repentina separación y levanté los ojos para verlo. Jyushimatsu se estaba bajando los shorts junto con su ropa interior de color negro. Dejó ver su miembro erecto que era más grande que el mío y sentí que me vendría de solo verlo. Entonces separó un poco mis piernas y se colocó entre ellas. Acarició mis muslos y se acercó a mi rostro para besarme, era un poco difícil debido a que mi barriga de ya 20 semanas estaba entre ambos. Pero Jyushi siempre sabía como hacerlo cómodo.
-Te amo Ichimatsu.-Me dijo mirándome a los ojos aún encima mío. Era un tono relajado, no su tono animado de siempre. Me miró y acarició mi cabello, me levante un poco y lo besé de nuevo. -Te amo Jyushimatsu.- le susurré en el oído y volví a acomodarme en el futon.
La intromisión fue sin dolor, mi cuerpo estaba tan acostumbrado al de Jyushi que ni siquiera era necesario esperar para comenzar a movernos, pero él siempre lo hacía y me tocaba para que no sintiera incomodidad. Entonces mientras estábamos de esa manera haciendo el amor. Un pequeño movimiento se sintió dentro de mí y por la cercanía Jyushi también lo sintió. Ambos nos sonrojamos y de alguna forma él besó mi hinchado vientre. Luego un dulce vaivén comenzó. Nuestras respiraciones y jadeos seguían un mismo compás y yo me sujetaba de sus brazos, los cuales se encontraban uno a cada lado mío.
El calor me tenía mareado, el sudor hacía que los cabellos negros de Jyushi se pegaran en su frente y probablemente lograba lo mismo conmigo. Mi miembro rozaba con su formado abdomen y el sentirlo dentro mío era la sensación que más me gustaba en el mundo.
Grité de placer cuando sentí que golpeaba con fuerza en mi interior y supe que estaba cerca del final. Bastaron unas cuantas embestidas más para que me corriera y unas otras para que Jyushimatsu también lo hiciera dentro mío.
Nos quedamos así, acostados en el futon, dándonos caricias de poco a poco. Envueltos en los brazos del otro y regalando miles de besos en nuestras bocas.
Ichi.- me llamó Jyushimatsu luego de unos minutos de quedarnos en silencio. Yo solo voltee e hice un sonido que le diera a entender que lo escuchaba.-Tu y la bebé son la luz de mi vida.-
Me sonrojé al oír eso y respondí de la misma manera. -Tu y ella son la luz de la mía.- dije y lo besé.
Hikari…-dijo Jyushi cuando terminamos de besarnos. Yo lo miré extrañado.- Hikari es luz en japonés.- Me limité a asentir como respuesta.- Y la bebé será la luz en nuestra vida.
Lo vi y tenía su clásica sonrisa, aunque algo dentro de mí me dijo que esa era especial. Sentí una patadita dentro mío, rodee el cuello de mi pareja con mis brazos y le susurré al oído.- Hikari Matsuno, no suena mal. -Luego nos volvimos a besar y un juego de interminables caricias inicio nuevamente.
Que más se podía pedir. La vida era felicidad.
Al menos para ellos.
...
Bien, creo que este es el cap más corto hasta el momento, sin embargo espero que igual les haya gustado. Les agradezco a todos aquellos que mandaron los nombres que les gustaba, los mencioné todos y cada uno de los que me recomendaron y aún que fue una difícil decisión me quedé con Hikari (nombre propuesto por VanillaCookie114) para la bebé JyushiIchi. Me pareció que encajaba bastante bien con ella y en como la he pensado. Pero no se desanimen aquellos cuyos nombres no fueron elegidos, sigan pensando en nombres de niñas y niños por que el bebé de Totty aún necesita nombre ;)
Finalmente les contaré de que el siguiente cap no aseguro cuando lo vaya a publicar, pero espero poder avanzarlo y aun que me demore no dejaré el fic. Además el proximo cap estará más centrado en el secreto del Totty y develaremos de que género es su baby, así que si tienen alguna sugerencia sobre eso pueden decirla. Además me gustaría saber que opiniones tienen de Totoko.
No se olviden que los reviews son las mayores alegrias que pueden darme =). Y sin más que decir nos leemos pronto 3
