Confeción
En la mañana despertaron con pereza sentados en sus lugares se quedaron viendo por algunos minutos en silencio, esperando la reacción del otro, pero al final solo pudieron dar una tímida sonrisa, salieron a desayunar cocinaron entre los dos algo sencillo, ya que Uchiha no quería comer ramen, se sentaron a comer mientras conversaban de manera amena, la mañana era tranquila y se sentían bien en compañía del otro.
El celular de Naruto sonó terminando la atmosfera tan relajada que tenían era, Sukiyo queriendo volver a ayudar, informo de una notica en el televisor que hablaba de Naruko, el rubio fue corriendo hasta el aparato que se encontraba en la sala, con curiosidad el pelinegro lo siguió, se le vio cambiando canales a lo loco como si supiera que buscaba, cuando se paró repentinamente.
En la pantalla se veía a Karin otra cantante como Naruko, habían cantado barias canciones juntas parecían llevarse bien y se compañeras, pero nada más alejado de la realidad, no se toleraban, estando juntas en una misma habitación lo más seguro era que correría sangre, la forma en que llego a la fama era más por los chismes y problemas que por talento propio, cuando la citaban a una entrevista era mayormente para causar conflictos, para los demás famosos.
- Mi querida amiga Naruko – se oía de la pantalla – jamás la he visto interesada en salir un chico.
- Como se atreve esa oportunista de segunda – a los ojos de Sasuke el rubio no era la misma persona con la que se levantó esa mañana, de verdad le habían afectado esas las palabras si tenía que admitirlo era gracioso de cierta forma.
- La verdad es que comienzo a sospechar…- era obvio hacia donde se dirigía la conversación, causándole una ligera risa a Uchiha.
- No te atrevas a decirlo – era la gota que derramo el vaso se estaba metiendo en algo muy serio.
- que es una chica Yuri – el televisor se apagó sin terminar la entrevista.
La cara de Naruto era de indignación total como se atrevía ella a decir eso, claro tenia bases ya que como Naruko en realidad es un hombre no tenía por qué hacer semejante cosa, el pelinegro se aguantaba las ganas de reír, verlo actuar de esa forma no era común.
- Esa idiota, oportunista, sin talento – el rubio comenzó un monologo en voz alta – la voy a destruir esto no se va a quedar así lo juro.
- Si te das cuenta de que actúas como una chica mimada verdad - no era para tanto, ya estaba exagerando.
Había dado en el clavo jamás pensó enojar de esa forma a Naruto, parecía una arpía, su cabello se solto y comenzaba a moverse como si tuviera vida propia lo hacían ver más grande y de cierta forma hasta atemorizante, si él tenía un lado femenino le habían dado de lleno, y su comentario no ayudaba.
- ¿se conocen? – era avió que sí, pero debía distraerlo.
- Cantamos juntas un par de veces – se calmó por arte de magia, para relatar la historia - también estaba gaara.
Claro gaara salto a la fama al mismo tiempo que Naruko, se llevaban bien comúnmente siempre cantaban juntos, pero se retiró de la noche a la mañana por que se apasiono por el arte, claro que hubo un rumor muy que corrió a lo largo y ancho, pero tal como apareció se esfumo.
- En fin al final del concierto, la muy sínica beso a gaara y eso la catapulto a la fama – término de contar.
- Que trágico – la verdad no le importaba mucho, pero era eso o su enojo - ¿y la rivalidad de dónde nace?
- Que ese mismo día, antes del concierto gaara dijo que yo le gustaba o bueno Naruko le gustaba, para que no lo ligaran con Karin, lo cual dio lugar a un triángulo amoroso inexistente.
- Tiempo – corto de inmediato el relato, el hecho de la confesión lo descoloco – ¿y él sabía?
- Claro que sí - el pelinegro se congelo no esperaba tal cosa, ¿podía sentir celos en este punto? – claro que era solo para sacarse de encima a Karin, pero le bailo de bien poco, lo empujo a dejar la fama, aunque la verdad no le importó mucho que se diga.
Iban a seguir conversando pero el celular nuevamente los distrajo, Sukiyo llamo para informar de un plan en contra de esa infamia, de cierta forma el pelinegro lo agradecía la conversación estaba tomando un rumbo algo extraño.
- Vallan al parque de diversiones, ya mande un paparazzi, vístanse bien no escatimen en gastos – y sin más corto la llamada.
Con una explicación rápida al pelinegro que no le quedaba más opción, para su fortuna, termino aceptando salir con "Naruko" se dieron un rápido baño y se vistieron, con Uchiha hubo problemas ya que el rubio era un poco más delgado y bajo, pero no mucho en realidad, Naruto no sabía bien hacerse las colas por sí mismo una le quedaba más arriba que la otra, fue el pelinegro que termino de acomodarle el cabello, también escogió algo que se pusiera ya que una falda no sería muy buena opción, con un pantalón pescadores con adornos de flores y una blusa de boleros le parecieron mejor.
Tomaron el autobús aunque Naruko llevaba unos lentes oscuros el cabello siempre la delataba, eran sin duda el centro de atención de los pasajeros, el rubio llevaba un bolso con un cambio de ropa de hombre y una gorra, si no el paparazzi jamás le perdería la pista.
Los presentes miraban, tomaban fotos y pedían autógrafos, cosa que no agrado a Sasuke ya que lo le gustaba mucho compartir, por fin llegaron al parque de diversiones, era el más conocido y con razón era bastante grande, Naruko se dio cuenta de la presencia del paparazzi, el muy descuidado se dejaba ver de vez en cuando.
Comenzaron el recorrido muy animados, Sasuke tomo la mano de su acompañante, los colores se fueron a la cara del rubio, la verdad le agradaba pero no esperaba que él lo hiciera, se unían cada vez más en el recorrido, Uchiha metió a empujones al ojiazul a la casa del terror y este se colgó de su brazo temblando.
- Sasuke por favor salgamos – era un hilo de voz apenas audible.
- Venga Naruto salte un poco del personaje – lo había tomado como broma.
El rubio se aferró más fuerte a su brazo, Uchiha lo miro y se dio cuenta que no estaba actuando, tenía los ojos fuertemente cerrados con una pequeña lagrima y estaba temblado, se sintió mal opr no darse cuenta antes, acaricio la cabeza del rubio sorprendiéndolo después lo cargo en brazos al estilo princesa, Naruto solo se aferró a su cuello, no importaba como mientras lo sacaran de ese lugar.
Lo sentó en un banco no muy lejano, y fue a comprarle un helado mientras se calmaba, solo se quedó hay sentado calmando sus nervios cuando Uchiha llego.
- Lo siento –
- No te preocupes – se agacho frente a él y le dio el helado – todos le tienen miedo a algo.
- ¿y tú a que le temes? – Uchiha no contesto como decirle de buenas a primeras que tenía miedo de lo rechazara, gradación también que no insistiera en la pregunta.
Se quedaron sentados mientras miraban a un lugar frente a ellos, inconscientemente el rubio apoyó su cabeza en el hombro de su acompañante. Al terminarse el helado siguieron el recorrido, solo faltaba la noria, subieron sentándose uno frente al otro, seguidos por el paparazzi a una distancia que el considerable "aceptable". Al llegar casi a lo más alto, Uchiha se llenó de valor.
- Sabes Naruko – comenzó a hablar, el corazón de Naruto se llenó de dolor no le gusto que él, le dijera así –quiero hacer algo muy importante ¿me podrías ayudar?
- Claro Sasuke – cambio la voz, y serró los ojos para contener la tristeza.
- Yo me enamore, quiero que me ayudes a decirle.
- Por supuesto, pero debes decirme, quien es – lastima no se podía bajar de ese juego.
- Su nombre es Usumaki Naruto – lo dijo mirándolo a los ojos, sin dudar en sus palabras.
- ¿! Naruto¡? – no esperaba tal cosa, se sentía feliz y emocionado.
- Sí, es chico extraño – comentaba como si no estuviera allí – cuando llego al salón no pude quitar mis ojos de él, al competir supe que era digno de respeto y al compartir con él n quise dejarlo solo, cuando me mostro su secreto supe que quería alejarme, pero no me fui, me acerque más y ahora no quiero que se valla de mi lado.
- … - eso lo tomo desprevenido, pero estaba feliz – Sasuke yo… yo tam… - estaba tan nervioso que no podía organizar sus palabras.
- No digas nada – se levantó para sentarse a un lado de su compañero – no es necesario.
Se acercaron para besarse, cosa que esperaban los dos pero ninguno lo diría jamás, Naruto lo abrazo para estar más cerca, se separaron por falta de aire, tanto sentimiento que estaban reprimidos, iban corriendo libres ahora, se quedaron abrazados en un silencio cómodo, hasta que la noria se detuvo y bajaron, era hora de volver a casa, pero primero deshacerse del paparazzi.
