Capitulo 9: Mi amor por ti es mas que una noche.
- Y……el pobre no tenia remedio, puso su sonrisa de oreja, ja,ja,ja,ja -
- Si habia que ver como fuera si volviera a enfrentar, con esa chica seguro que ella ya no opinaria lo mismo ja, ja, ja, ja……. -
- Tranquilo, Ichigo –el contacto de sus manos, no surtia ningun efecto, tenia entre mis manos el volante estaba a punto de partirse en dos por la fuerza con la que sujetaba.
- ¿Como dijo que era su nombre? – Preguntaba aun sosteniendose el estomago una divertida Matsumoto.
- Ah, de esa chica pues Tatsuki, crei que si mi hijo no podia con ella se quedaria soltero toda la vida, ja, ja, ja, ja – Repondia dando gritos de emocion la cabeza de los Kurosaki.
Con una mueca casi petrea en mi rostro, y una vena que latia a mil por hora en mi ceño, pregunte a la morena de mi lado – c-crees que aun fue una buena idea – le dije sin medir el tic de mi ojo izquierdo.
- Ichigo, tranquilo – coloco una ves mas su mano en mi pierna aun no lo lograba pero si no fuera, por lo que conducia por esos resbaladizos caminos hubiera un enorme boquete en el lugar donde mi padre contaba terribles historias de mi niñez a todos los, precisamente no bienvenidos, visitantes.
Y por que lo acepte, fue culpa de ella, Dios que debil fui al dejarme convencer tan fácilmente.
Flash Back.
- Bueno, creo que eso es todo – terminaba de decir Inoue al terminar de entregar los ultimos ropajes de Yuki.
- Gracias, Inoue fuiste de mucha ayuda, pero aun me quedan muchas dudas – si casi tres dias de intenso entrenamiento para ser madre no le habian caido nada mal a Rukia.
- Cualquier duda…-
- Pues si, mira Inoue saldremos de viaje y no estoy muy se gura de lo que tengo que llev… -
- ¡¡¡Pero que dices¡¡¡ tan pronto y de viaje, estas mal Kuchiki – san si piensas que te permitire ir sola con la pequeña – decia sacudiendo suavemente a Rukia quien no pudo responder por la sorpresa.
- Bien, ademas es navidades, tengo todo mis turnos ya terminados asi que sera mejor para comer…- esta mujer iba demasiado rapido.
- Espera, Inoue eres muy amable, pero iremos con Ichigo y su familia – asenti muy orgulloso.
- Ah, bueno….. –fue imaginación mia o comenzaba a hacer pucheros de niña pequeña.
- Ichigo…, no es tan mala idea ella podia ayudarme en lo que necesito – pues sobrellevaba muchas cosas, pero al ver el brillo de los ojos de mi morena, no podia negar que ella necesitaba ayuda, ademas Inoue no implicaba muchos problemas asi que seria una tarea sencilla.
- Esta bien, Inoue sera grato que nos acompañes – lo dije de buena manera, la conocia tantos años, mi mejor amiga….
- Genial, le comentare a Ishida sera genial navidades – decia saltando por toda la habitación, genial, se lo dira, a-a a quien se lo ¿dira?
Hasta la pequeña Yuki, pudo notar como mi entrecejo no podia fruncirse mas – ¿que Inoue? –
- No les importara si me compañe Ishida pues el no tiene a nadie con quien pasar si no estoy yo……
- Bien, esta bien has lo que quieras – se aligero un poco mi rabia cuando al salir de ahí, Rukia me detuvo dedicandome una de sus mejores sonrisas, no tenia remedio a si que la correspondi, a Ishida le conocia a la par con Inoue, pero el no era la persona que precisamente le agrade pasar alguna fiesta conmigo.
Fin del flash Back
Ahora no solamente, era una fin de semana soportando.
No solo al idiota de mi padre, ademas que Inoue lo alentaba con sus historias, Ishida se burlaba sin compasión, claro luego arreglaria cuentas de sus indirectas.
Para acabar con mis nervios, estaban dos compañeros de Rukia, el pelirrojo este Renji, que ni lleva mas de una hora que conocio a mi familia y ya era parte de esta.
Ah….si estaba una mujer castaña de enormes atributos, que no solamente debatia sobre mi posible falta de hormonas, ademas que ponia en tela de jucio mi relacion con Rukia y Yuki.
En fin eramos 11 personas, en un auto, para que negarlo sumamente enorme, que la familia Kuchiki cedio en esta ocasión.
Faltaba la mitad del viaje y ya deseaba salir corriendo de ahí con Rukia en mis brazos.
Estuve a punto de cometer tal locura pero, el suave roce de ella me hizo volver a la realidad, solo estaba ahí por ella y para las dos, que en estos momentos eran las mujeres mas importantes de mi vida.
Mirandola solamente a ella el camino se hizo mucho mas corto.
Al poner un pie fuera del auto, se elevaba una casa preciosa de dos pisos, hecha de materiales rusticos que daba un contraste precioso con el bosque en sus alrededores y en ese momento no tuve mas que decir a Rukia – ¿a esto lo llamas pequeño? – no tenia que extrañarme a comparación de la casa principal de los Kuchiki, esto apenas era la cocina.
Se encogio en hombros y comenzamos a recoger todas las cosas por que no permitiria que Rukia cargara el equipaje.
Todos los invitados al observar mi predispuesta accion me encargaron sus equipajes y solo al voltearme para observar la montaña que habia a mis espalda, maldije a todo lo que en esos momentos a medio mundo
Estos desaparecieron al darme la vuelta, en definitiva este navidad seria una de las mas complicadas…
Con la familia de Ichigo, me sentia mas que segura pero al ver a tanta gente a mi alrededor, felices por la compañía, un suspiro extraño salio de mi
Calido que me llenaba por completo, le queria tanto por que gracias a el, la soledad iba marcha atrás, dejando a una nueva chica dispuesta a amar con toda el alma al hombre que me habia sacado de ella…
Pero, ¿Dónde?, ¿Dónde?... gire muchas veces mi cabeza buscandolo.
Si el debe estar a reventar sera mejor que le ayude, deje a la pequeña con Inoue y al cruzar la puerta me tope con un Ichigo maldiciendo a todo lo que sostenia en sus manos no pude evitar sonreir, era tan gracioso ver que su manera de demostrar su enojo sin lastimar a nadie a su alrededor… frunciendo el ceño a mas no poder.
- Venga, trae para aca –
- Suelta que yo puedo solo -
- No seas tan infantil que …- recorde que "esa palabra" fue tan mencionada en el camino por su padre se convertia tabu.
- Tu tambien Rukia -
- No mira tranquilo yo no quise, esto , pero…..Agh trae eso para aca – tome lo que pude y sali corriendo a la casa
Al hacer un segundo viaje, lo vi un poco mas relajado, terminando de colocar la ultima maleta, tres mujeres, que curiosamente todas pelirrojas gritaban desde la cocina.
- Ichigo, falta lo de esta lista, se bueno y ve a comprarlas – decian el trio dinamico de Masaki, Matsumoto e Inoue.
- Bien, veo que es imposible con ustedes – me asegure, que Yuki, quien ahora estaba con Yuzu durmiendo pacíficamente, me agarre del saco de Ichigo siguiendo su marcha, tras la puerta.
- ¿Eh?. Rukia entra a casa, yo ire por esto –
- No, quiero acompañarte, si te van a tratar como su criado por lo menos no lo hagas solo – le decia burlandome crei que comenzaria a discutirme pero, me dedico una calido sonrisa y giro hacia el camino.
- Ven, vamos me extendio la mano, bajando unas escalinatas dejandolo a mi altura
– Ichigo espera – dio la vuelta y yo casi de un brinco me enrede en su cuello, besandole para que el se diera cuenta de lo agradecida que estaba con el por estar a mi lado, los protegeria a todos no permitiria que nada les sucediese.
- Te amo…- le susurre, suavemente al oido, ocasionando un espasmo muy caliente cerca de mi estomago.
El me separo dulcemente, tomo con una de sus manos mi barbilla y se acerco para corresponderme el gesto con el beso mas dulce, lleno de cariño.
- Esto…ehm – giramos al ver quien era, Renji con cara de pocos amigos se nos acercaba, diciendo – esto es lo demas, si no se apuran una tormenta los agarrara desprevenidos -
- Gracias, Renji – acerte a decir comenzando la marcha.
No habia estado en ese pequeño almacen desde, mis cinco años, no habia cambiado en nada
Hisana y yo, soliamos andar aquí por estas fechas, junto con algunos miembros de la familia y sirvientes, lo cual era muy aburrido, pero al mirar como Ichigo revisaba algunas pequeñas ropas para, obviamente, Yuki, mi sonrisa nunca fue tan sincera.
- Gracias, Ichigo – me acerque a el
- Aun no me las de, deja que termine estos cuatro dias y luego veremos quien es el agradecido – lo dijo como una satira muy especial, dirigendose hacia la caja, cuando hice el amago para seguirlo, mis ojos fueron atraidos automaticamente a traves del vidrio del almacen, un espectro que se confundia con la nieve por su piel execivamente blanca, una cabellera ligera completamente oscura, pero lo que me perforaba los pensamientos.
Eran esos taladrantes ojos verdes que intentaba rebuscar en lo mas profundo de mi cabeza.
Lentamente el se giro estando seguro de la increíble curiosidad que habia sembrado en mi, ¡no¡, tenia que deternerlo.
Sin pensarlo dos veces salí corriendo de ahí, dejando el aire las preguntas que Ichigo hacia, una ves afuera mire en todas direcciones.
- ¿Que ocurre? – intente responderle, pero al ver su semblante tan preocupado, bacile.
– un conejo – su bufido me reincorporo, me cogio la mano llevandome atrás.
- Hay que ver lo rara que eres – ese comentario hubiera sido detonante para una buena pelea, pero aun no reaccionaba del todo.
La tarde paso tan tranquila…
Estuve en medio de muchas de las conversaciones, pero ninguna me interesaba en realidad, mientras que el aire era inundado por un aroma delicioso de comida y esencias tipicas de la epoca, observe por un momento las bolsas que Ichigo trajo de compras, un pequeño bulto amenazando con caerse, lo cogi, acto seguido busque con la mirada a mi pequeña quien estaba en brazos ahora del padre de Ichigo, la tome y me dirigi hacia la que seria nuestra habitacion, en nuestra ausencia ya las habian repartido.
Me asegure que no hubiera corrientes de frio por que cambiara a Yuki de ropa, el gusto de Ichigo era muy acertado, tendria que suponerlo por la manera en que el se vestia, fue cuando la despoje de sus ropajes y la observe casi perdidamente, tan pequeña, los primeros dias en que la vi no me parecio nada del otro mundo, pero ahora note su parecido inmenso a nosotras, su piel era suavemente blanca, el pelo que le comenzaba a crecerle y era tan negro como su padre, aun me sorprendi mas cuando abrio sus ojos, y ahí es donde encontre esos ojos de un negro intenso y una mirada tan certera y hermosa como la de su padre, senti una punzada al verla por que Hisana hubiera disfrutado tanto esto, pero lo peor fue que Nii – sama ni siquiera se intereso en verla, eso seria muy doloroso mas adelante para Yuki.
- ¿Donde estara, Rukia? – esas voces me sacaron de mis alucinaciones, venian tras la puerta, estuve a punto de salir cuando…
- Me soprende, lo que ha hecho con kurosaki – kun – esa era la voz de Inoue ¿con quien estaba hablando?.
- Si, estaba lista para ser pañuelo de lagrimas, tras la muerte de Hisana – san – la curiosidad se me hizo automatica cuando escuche a Ichigo y Hisana en la misma oracion.
- Pues si, yo tambien – respondio alegremente - lo conozco desde hace mucho y la verdad esperaba un cambio mas rotundo, aunque lo que pregunto si no es por el mero echo de su parecido – Inoue toco un punto que no conocia muy bien.
- Espero que eso no sea la razon por la que Ichigo, estuviera con Rukia, ella no se merece esto, ella es una mujer tan dulce y buena no quiero que salga, dañada – reconoci la voz de Masaki, sabia que era la mejor amiga de mi hermana asi que tenia todo el derecho de decirlo.
- Yo tambien, cuidare de ella, hablare con Ichigo para que se de cuenta, por que el amor que por Hisana – san sentia, era tan grande, y ahora al ver a Rukia – esa fina capa que poco a poco recidia en el hueco que tenia en medio del pecho comenzaba a quebrase.
Era como si al obtener el papel principal, te corrieran por que enrealidad nunca fue tuya, me senti una estupida.
- Si, pero seria bueno que yo lo haga el no entendera de razones, tal ves estamos equivocadas y en realidad si la quiere de verdad – solo seria tal ves, sus voces se hicieron menos audibles, terminando de destruir completamente el poco corazon que sentia, toda la imagen que tenia de el se deshizo frente a mis ojos.
Dejando al descubierto mis peores temores.
- No… permitire involucrase con alguna persona en este caso, no lo permitire –
Kaien – san tenia razon, era una estupida al hacerlo.
- solo tienes que observarlos – si esa era mi tarea.
- El amor que sentia por Hisana – san fue tan grande – fue por eso que no dudo el en recibirnos en su casa y que en tan poco tiempo de conocernos, me quiera, e intentara estar conmigo.
Atando cabos, me resigne…
Que esas palabras, esos besos y caricias no me pertenecian, por eso cuando yo le dije que le amaba el no me contesto.
Mientras nuevamente se levantaba ese frio bloque de muro de los restos que de mi alma quedaban, decidi limitarme a mi trabajo, deseando con todas mis fuerzas borrar todo lo que sentia encerrándome nuevamente entre mis cuatro paredes, de muros frios ahí se congelarian mis recuerdos, ahí terminaria de vivir la vida que no me partencia, a lado de alguien quien ama un recuerdo encarnado en mi, y yo como una idiota pense que estas que el parecido que tenia con ella no traeria problemas, me odiaba, no era yo…todo termino, eso queria creer.
Me acerque casi arratras hacia la cuna cambie a Yuki tenia que disimular de ahora en adelante, por que mi trabajo con ellos aun no estaba echo pero, ahora ese seria la unica razon por la que estuviera a su lado.
Baje, Ichigo me recibio con una sonrisa, me limite a entregarle a la niña, el se quedo maravillado por la ropa que llevaba, se veia emocionado, antes que comience a hablarme, atravese la cocina.
Sali por la puerta de atrás hacia el patio trasero, ya estaba a punto de oscurecer, pero aun podia ver una silueta quien estaba dandome la espalda.
- Kurosaki – san, por favor tengo que hablar con usted – le dije mas como una orden, me arrepenti de lo duro de mis palabras, pero el se hecho para atrás, mirandome fijamente con cierta perplejidad.
- Dime Rukia – chan, te escuho – me dijo como un padre que espera que su hija le dijiera alguna de sus faltas.
- Escucheme Kurosaki – san, yo estoy aquí por una orden explicita…-
- De protegernos ¿no? –
- ¿Que? – el lo sabia…
- Rukia, ¿quieres que te diga donde esta tu maestro? – ¿que? El me conocia desde aquella vez.
- No creas que solamente te conozco de tu familia, Urahara – kun quien fue tu maestro desde que eras un pequeña, me comentaba que era su preferida – era increíble.
- Tranquila, estoy conciente del peligro que corremos…por la Hoyuguko – el hombre ya lo dijo todo.
- Si y el equipo de inteligencia del gobierno de Estados Unidos confirma su proteccion – lo hice como una reverencia.
- ¡Eh¡, Rukia – chan, no hay necesidad de hacer esto, se que es una tarea difícil para ti, pero tienes que saber que yo te servire de ayuda – dijo intentandose disculparse.
- Yo, lo que tengo que decir es muy difícil para mi, pero te dare todos los datos, para que encuentres a Urahara – kun.
Muchas gracias, Kurosaki – san – estaba muy agradecida y temerosa a la ves.
- Rukia – chan, yo deberia ser el agradecido, se que es muy difícil, asi que te dire que tengas mucho cuidado, los de las "noches" – se referia a sus compañeros – no se detendrán solo por que ustedes tengan en sus manos a la droga – tenia razon.
Ellos arrinconan a sus enemigos hasta el punto de rogar por sus vidas, el dolor que ocasionan estos no tiene perdon, Urahara escapo de ahí por que lo hicieron orillar como un animal arrebatandole todo lo que tenia en su vida – su tono era nostalgico – el tambien me protegio y a cambio de ese inmenso favor ocultaria su paradero en especial de la persona que invirtio dinero en este avance, lo necesitaba urgentemente – ¿alguien mas en esto?
- ¿Quien es esa persona? – mi curiosidad era inminente.
- Lo siento Rukia – chan por tu seguridad no puedo decirtelo, pero fue demasiado tarde y asi el ya no lo quiso, el asunto es que decidimos destruirla, pero Urahara san me detuvo el creia que la necesitaria mas adelante – y con esto pense que dio por terminado su relato.
- Pero Rukia, no tienes que buscar mas…yo soy el que la tiene.
nos vemos, en la proxima entrega
