Capitulo 7: Primer día.

Edward POV

Comencé a salir de la inconsciencia no precisamente de la mejor manera ¡Demonios! ¡¿Alguien podía callar ese horrible ruido?! Parecía que estaban torturando a alguien y con la suerte que me cargo seguramente ese alguien era yo. Abrí lentamente los ojos para encontrarme con un espantoso estropajo amarillo sobre mi cabeza…

— ¡JASPER! — El idiota no solo estaba en mi cuarto, en mi cama y prácticamente encima de mí, sino que además roncaba como animal con sinusitis. —Tarado, levántate. — Le grité a lo que él solo me palmeó la cara aun entre sueños

Intente empujarlo o sacudirlo para que se moviera pero me tensé cuando empezó a hacer unos ruidos raros… pa-pa-parecía gato en…

—Alice…— oh, dios mío. Necesito vomitar. —A-Alice…

— ¡Jasper, idiota precoz! ¡LEVANTATE SI NO QUIERES QUE TE INCAPACITE PARA TENER HIJOS!

Ante eso la escoba con patas tuvo que abrir los ojos.

—Rayos, ¿se puede saber que te ocurre?

— ¿Qué me ocurre? Creo que una mejor pregunta sería ¿Qué haces aquí? Sabrá dios qué diantres estabas soñando — ¡Maldición! Me sentía violado.

Jasper enrojeció al instante.

—E-Eso no es tu problema.

—Lo es si estas en mi habitación y gimoteando encima de mí como…

— ¡Cállate! No puedes probar nada.

—Si no querías que oyera tus malditos sueños húmedos te hubieras quedado en tu cuarto.

—No dormiré en la jaula para monos ¡Apesta!

—Es su culpa por no limpiar las gracias de Pancho, María o como se llame.

—Si la limpiamos… después de dos meses pero lo hicimos.

—Es tu problema ¡Sal de mi habitación!

—NO.

— ¡ALTO! TENGO UN BATE Y NO DUDARE EN USARLO — amenazó Emmett entrando a la habitación (En bóxers de Scooby doo) con un bate de beisbol en las manos y un antifaz cubriéndole los ojos.

Si, esas eran mis mañanas.

—Somos nosotros, genio.

—No me engañaran tan fácil, díganme ¡¿Quién es su líder?! — acotación con la cual se gano un coscorrón de mi parte. — Ouch.

— ¿Por qué de nuevo estas durmiendo con esa cosa en los ojos? — le preguntó Jasper quitándole el antifaz rosado de los ojos.

—Porque, embellece mi cutis… no que necesite ser más hermoso de lo que es, la perfección es inalcanzable — No otra vez.

— ¿Tienes algún problema mental del que aun no sepamos?

—Jasper, no tienes por qué estar celoso, no es tu culpa haber nacido tan feo, igual Alice te quiere — no pude evitar reírme un poco, aun con las sombrías miradas que me mandaba el aludido.

—Oh, oh, ya sé, ya sé. — Exclamó Emmett entusiasmado —Vamos a despertar a la pulguita.

—Mmm, bien. Pero yo quiero el bate — pidió Jasper.

—De acuerdo, yo quiero un altavoz.

—No tenemos un altavoz.

—Pues quiero algo que haga ruido fuerte e insoportable.

— ¿Por qué no le pides a Jasper que ronque? — dije sarcásticamente.

—Es una excelente idea. Oye Jasper… — Jasper lo golpeo con el bate — está bien. Creo que hay una de esas cosas rojas que chillan por ahí. ¿Vienes capitán mal humor?

—Supongo — accedí rodando los ojos.

Después que Emmett buscara como loco sea lo que sea que quería y no lo encontrara tomo un par de sartenes, una espátula y un colador –el cual fue ubicado en su cabeza- y los tres – Emmett, en calzoncillos de scooby doo, con un colador en la cabeza, espátulas y satenes en las manos; Jasper, con un bate de beis bol, un estropajo en la cabeza y yo, con cara de Calamardo- nos dirigimos a la recamara de Brent.

Este chico no sabe en que se metió al aceptar vivir aquí.

—Ahora escuchen… cuando de la señal entramos y hacemos el mayor ruido posible ¿Entendido? —

— ¿Cuál es la señal? —

—La señal es… Tomate — ¿Tomate? Vaya, jamás debimos llevarlo a ver "El soldado Pérez" *(1) — ¿listos?...

Ahí viene…

— ¡TOMATEEEEEE…!

Ambos abrieron la puerta de un golpe y entraron haciendo todo el ruido posible. Era casi tan molesto como Jasper roncando, debía admitirlo. Pero los pobres se llevaron una gran decepción al encontrar completamente vacía la habitación.

—Awwww no es justo. — la vida no es justa, si lo fuera yo tendría mi propio departamento.

— ¿Dónde está? — Preguntó Jasper — ya recorrimos toda la casa y no lo vimos por ningún lado.

—Tal vez se arrepintió y decidió irse… yo lo haría. — murmuré.

Emmett, en un gesto muy maduro, me saco la lengua.

Lo buscamos por todo el departamento, en los baños, armarios y habitaciones durante como… 5 minutos, luego nos aburrimos.

Ya había pasado más de una hora de eso, eran como las diez y como todos los domingos no había nada bueno en la tele así que Emmett nos obligo a ver Bob esponja. Al menos nos reímos un rato de las tonterías de Patricio pero luego empezó Dora la exploradora y todos nos estresamos ¿En serio me creerían que teníamos 20 años?

— ¡PERO ESTA AHÍ! — Gritaba un desesperado y violento Emmett.

"¿Dónde está el barco? ¿Ven el barco por algún lado?"

— ¡ESTA EN TUS NARICES!

"¿es ese el barco?"

— ¡NO! ESO ES LA COLA DE UN PAJARO ¡¿CÓMO PUEDES CONFUNDIRLOS?!

"No, ese no es el barco" "¿Es ese el barco?"

— ¡PERRA HIJA DE TU 0$%#&*/?=!

—Ya, ya Emmett — apagué el televisor — ya, tranquilo…

—El barco... estaba enfrente de ella… no lo veía y… y yo…

—Sí, te entiendo…

Debía alejarlo de "Go, Diego Go" si no quería volver a vivir esto.

— ¡Oigan! —Nos llamó Jasper desde la cocina mientras yo aun consolaba a Emmett —Quedaron algunos tacos de anoche ¿Alguien quiere? —

—Si crees que con ser amable te dejare quedarte en mi cuarto estas muy equivocado.

—Vamos, no todo tiene que ser con mala intención.

—Viniendo de ti, sí.

—Como quieras ¿quieres un taco Emmett?

—No tenía sentido… la cola del pájaro ni siquiera era blanca…

—Ok.

En ese momento se escucharon unas llaves en la puerta.

—Hola.

—Hola Brent — dijimos Jasper y yo al mismo tiempo. — ¿Dónde estabas?

— ¿De dónde sacaste esa llave?

— Hola Emmett.

—H-Ho-Hola.

— ¿Le sucede algo?

—Estaba vendo Dora la exploradora.

—Oh… no sé que tenga que ver pero ni siquiera preguntare.

— ¿Y…?

— ¿Y qué?

— ¿D-Donde estabas? — preguntó esta vez Emmett

—Tengo algo de hambre ¿No quedo un poco de pastel? — ¿acaso estaba evadiendo la pregunta?

—No, Emmett se desayuno todo el que quedaba, pero aun hay uno o dos tacos.

—Con eso es suficiente — dijo abriendo el refri y sacando una botella de refresco. —Omn… ¿Emmett? No es que te este criticando ni nada pero ¿Por qué traes un colador en la cabeza?

—No quieres saber— explicó el palo con patas — si vas a vivir aquí tienes que acostumbrarte a ver ese tipo de cosas sin que despierte tu curiosidad.

Brent miro a Emmett.

—Tal vez tengas razón.

Durante las siguientes dos horas estuvimos aburridos como nunca en la vida, Emmett no dejaba de quejarse y para callarlo le pusimos la película de "Tierra de osos" a veces era como si tuviéramos a un niño de cuatro años viviendo con nosotros. Cuando iba en la parte en la que el hermano del oso lo persigue para casarlo sin saber que es su hermano y casi lo mata Rose y Alice –para variar- llegaron y se sentaron a ver la película con nosotros.

—Aww… — dijeron las chicas –y Emmett- al ver al pequeño osito abrazando al oso grande. — Que tierno.

La película termino así como el resto de la comida sobrante en el refrigerador.

— ¿Por qué no vamos de compras? — Propuso Alice sonriente.

—Olvídalo.

—No.

—No desde la última vez.

—Vamos jazzy… ¿porfa?

—Emmy… te compraré un osito de peluche ¿sí?

No iban a aceptar ¿o sí?

Débiles. Sometidos. ¡Mandilones!

Adivinen donde estaba justo ahora…

— ¡Hay no puede ser! Escuche que ya llego la nueva colección de primavera a Carolina…

— ¿Y a mí que me importa? — las interrumpí.

—No sean quejumbrosos, de todos modos ya están aquí. — musitó Rosalie

—Además no será tan malo, solo veremos algunas tiendas, nos aremos una que otra cosa, comeremos, veremos más tiendas y ya ¿entendido?

—Claro, solo tengo una duda — Brent intervino. — ¡¿Y yo por qué diablos estoy aquí?! —En verdad, él debía odiar las compras mucho más que yo si se ponía así sin si quiera conocer como era Alice en un centro comercial. — Digo, entiendo porque lo están Emmett y Jasper pero ¿yo qué? Me largo.

—No, no, no… no te puedes ir. Ándale, te comprare algo, lo que tú quieras, aun si es una de esas espantosas cosas que les gusta a ustedes los hombres, no importa… la podemos quemar luego…

—No.

—Por favor… — Mmm, Alice estaba agotando muy rápido sus reservas de suplicas con Brent, pronto el chico será capaz de negarse. Bien por él, mal por todos nosotros.

—Agh bien.

—Gracias, gracias, gracias.

—Ok, pero no quiero que me compres nada — Alice no se negó, más tampoco acepto. Ya conocía esa historia.

—No te arrepentirás.

Entramos al centro comercial y las chicas se pusieron como un niño en un parque temático. Lo primero que hicieron fue invadir Carolina Herrera, yo y los chicos nos quedamos afuera esperando, y Brent le compro una nieve a Emmett para que se callara.

Después de casi cuarenta minutos de eso salieron como con cuatro bolsas cada una, lo cual significaba: dos bolsas para cada chico.

—Ya me arrepentí. — siseó Brent.

Inmediatamente entraron a una segunda tienda la cual tenía un letrero gigante que decía "GUESS" sobre la enorme puerta. Ahí se fue otra media hora de mi vida. Otra bolsa para cada uno. Le siguieron otras como "Banana" Papaya" "Charlotte" "Bebé" y otros nombres raros, el punto es que eran las cinco y teníamos hambre.

—No aguantan nada —

— ¿No aguantamos? Llevan más de cuatro horas comprando y lo único que hemos comido son tacos duros.

— ¡ASH! Ok, vayamos a comer algo — ¡Aleluya!

Y así lo hicimos. Jaja soné como libro. Hum hum, como sea. Ya estaba harto de toda la comida que vendían en el centro comercial, tacos, hamburguesas, pizza, pastel, soda, la misma comida chatarra que había estado comiendo los últimos tres dias ¡iuck! Ya nos estábamos poniendo gordos todos.

Optamos por comer un Subway*(2) era un sándwich a final de cuentas pero era mejor que toda esa comida. Emmett, Jasper y yo logramos terminar con uno entero e incluso Emmett estaba fastidiando por más, las chicas y Brent, a diferencia, solo pudieron con medio de este. No cabía duda de porque Brent estaba tan flacucho y débil, apenas y comía, o si prefieren el idioma Emmett

— "jajaja comes como niñita jajaja" —o bueno eso fue lo que él dijo.

Más tarde las chicas siguieron con los zapatos, los accesorios, el maquillaje, etc, etc. Nosotros seguíamos en la misma posición, y con un sinfín de bolsas entre nuestros brazos pero al menos ya no teníamos hambre. En algún momento entre una tienda y otra una viejita se acerco a nosotros tímidamente.

— ¿Disculpe joven?

— ¿Si?

— ¿No sabe donde se encuentra la tienda de costura? — Ahh…

— No, creo que no. Lo siento. —

—Mmm ¿y uno de tus amiguitos no lo sabrá? — preguntó de nuevo la señora mirando al resto de los chicos. Sus ojos se entrecerraron al llegar a Brent, quien desvió la vista. — Yo ya te he visto antes…

—E-es, No. Yo no recuerdo…

— ¡USTED! — Todos volteamos hacia el origen del sonido para encontrarnos a una Alice furibunda mirando con odio a la señora junto a nosotros.

—Es la chiflada del ascensor. No, que horror yo me voy de aquí.

— ¿Cómo puede estar usando ese suéter? — Todos –menos Brent y Rose- contemplamos la escena confusos. La anciana se apresuro a tomar las pocas bolsas que traía y empezó a correr –como podía- en dirección contraria a Alice quien a su vez la perseguía agitando su pequeño puño en el aire.

—Oiga vuelva aquí — gritaba como loca — podemos discutirlo. Escuche anciana usted me necesita, esas rayas no le quedarían bien a nadie, oiga…

Y se fue detrás de ella.

— ¿queremos saber? — preguntamos a Brent y Rose.

—No — contestaron a coro.

Era suficiente para mí.

—Genial, ahora tendremos que esperarla, ya anocheció y el centro comercial cerrara en unas horas —

—Esto es aburrido. ¿Brent? ¿Me compras otra nieve? —

Todos rodamos los ojos. Emmett consiguió su nieve.

Al cabo de 20 minutos –sorpresivamente- Alice regreso quejándose de la ropa de la anciana que al parecer había perdido en la tienda de electrodomésticos

Ya estábamos cansados y queríamos irnos a casa y dormir doce horas.

—No vuelvo a caer en esta trampa mortal —gruñó Emmett

—Oh, no te alteres osito, mira lo que te compre… — le cantó Rosalie mostrándole un oso de peluche con moño en la cabeza. Emmett se puso a dar saltitos al estilo Alice y a enseñarle el oso a toda la gente que pasaba.

— Mira sus orejitas y sus patitas, es tan tierno. —murmuró antes de besarla en medio de todas las personas que lo veían extrañadas. Busque con la vista a Jasper y Alice quienes estaban en una situación más o menos parecida.

Estas habían sido las consecuencias de los últimos años por ser siempre el mal tercio –o en este caso, quinto- siempre que empezaban con sus cursilerías yo tenía que desviar la vista y hacerme el despistado porque de una u otra forma no se me permitía irme.

—Creo que será mejor que me vaya — masculló Brent a unos metros de mí.

—Ya somos dos. Pero no podemos, créeme yo lo intentado durante años. —

—Entonces tu… — dejo la oración incompleta.

— ¿Qué?

—Nada, olvídalo… — se sonrojo.

Me encogí de hombros, aun con el hecho de que en cierta manera me sentí frustrado con su comentario inconcluso pero lo ignore rápidamente.

— ¿Siempre son así? —

—De vez en cuando.

— Y… ¿Cuánto…? Ya sabes ¿tardarán? — preguntó incomodo

—Con suerte, un poco menos de treinta minutos —

Brent bufó.

No pude evitar reírme de su reacción.

—Te acostumbraras.

— ¿Tu lo hiciste? — Callé.

—Mejor, deberíamos encontrar algo que hacer mientras.

—Esa no es una respuesta. — Volví a reírme — ¿Qué es tan gracioso?

—No sé. Te vez extraño enojado. — De nuevo se sonrojo y yo de nuevo volví a reírme. Emmett tenía razón, era gracioso.

—Oh no importa. —Refunfuñó.

—No te lo tomes a mal. Es agradable no ser el único perturbado con esta situación. — Noté como sonrió disimuladamente pero no dijo nada.

— Y… ¿Cuántos años tienes? —

— 19. — me sorprendí con su respuesta, de hecho, yo habría pensado que tendría como máximo 17.

— ¿En serio?

—Sí, ¿Y tú?

— 20. ¿Estás estudiando algo?

—Ahora no. ¿Tú estás estudiando?

—Sí, Medicina, tal vez después de…

Fui atrozmente interrumpido por la voz de Emmett, el cual estaba bailando alegremente… ¿la macarena?

¡Dale a tu cuerpo alegría Macarena, que tu cuerpo es pa´ darle alegría y cosa buena, dale a tu cuerpo alegría Macarena eeeh Macarena!

—Emmett ¿Qué haces?

—Bailo… ¿Qué no es obvio?

—Sí, pero creo que la pregunta adecuada es ¿Por qué?

¡Macarena tiene un novio que se llamaque se llama de apellido Vitorinoy en la jura de bandera del muchachose la dio con dos amigosaaahe!

— ¿Acaso entendiste? Porque yo no — Pregunté y Brent se encogió de hombros mientras miraba divertido la escena.

¡Dale a tu cuerpo alegría Macarena, que tu cuerpo es pa´ darle alegría y cosa buena, dale a tu cuerpo alegría Macarena eeeh Macarena!

Emmett estaba dando todo un espectáculo, inclusive aparte de nosotros había mucha más gente presenciando la "Danza" de nuestro amigo y hasta le lanzaban dinero.

$$$$$$ -('o'- ^( '-' )^ (-'o') v( '.' )v -(' .' )- -('.'- ^( '.' )^ (-'.')- v( '.' )v -(' .' )- $$$$$$ *(3)

Debimos haber pensado en esto hace muuucho tiempo.

—Miren ¡SOY RICO!

—Emmett cállate, nos dejaras sordos a todos. Además no eres rico, solo tienes 2 Dólares y 20 centavos en monedas — en realidad, hubiera ganado mucho más si el guardia de seguridad del centro comercial no hubiera intervenido.

— ¡Estúpido guardia! ¿Qué uno ya i siquiera puede bailar en zonas públicas sin sentirse discriminado? — :´(

— No.

—Aww.

—Alice… Por favor, por favor, por favor podemos irnos ya — Le rogábamos cuatro desesperados hombre a la duendecillo malvado. Nos tenía en sus garras.

— Te daré la mitad de mi fortuna.

—Dejare que me peines por una semana.

—Te llevare a donde quieras en el volvo.

Alice se le quedo mirando a Brent.

— ¿Qué? — exclamó confundido.

—Escucha sé que eres nuevo en todo esto pero acóplate, tú también tienes que sobornarme.

— ¿Qué quieres?

— ¡Ten imaginación! — Brent puso los ojos en blanco.

—Ash está bien nos podemos ir.

—AY ¡GRACIAS!

—Después de…

—NO… ¿Por qué?

—Bebes…

— ¡Ya basta Alice diles! — intervino Rosali.

—Les tenemos una sorpresa…

¿Sorpresa? Si como no.

:´) Esta… ha sido… la… mejor, sorpresa… de mi vida.

—Sip. Y aquí es donde trabajaran chicos.

—Alice ¿Cómo se te ocurrió? — No llores Edward, llorar de la felicidad no es varonil…

— ¿Qué querían par de sanguijuelas? Que Brent y el inpeinable los mantuvieran el resto de sus zánganas vidas.

Me toque silenciosamente la cabeza con una mueca.

—Sss-… No…

— Ah, pues en ese caso me les adelante.

—Pero Alice, Emmett y yo ¿Trabajar en una tienda de mascotas?

—Véanle el lado positivo… se entenderán muy bien con los animales. — Jasper bufó, contente Edward, contente.

—Cariño, sabes que te amo pero esta vez… — La duende le lanzó "su mirada" — T-Te superaste, de verdad, que buena idea ha-as tenido. — tartamudeó.

—Verdad… hablando de eso ¿Dónde está Emmett?

Todos volteamos la vista buscando a Emmett y solo lo vimos pegado al vidrio de la tienda de mascotas asiéndole caricias a un perrito.

—Hola pequeño cachorrito, sí hola, yo soy el tío Emmy, si, si lindurita si.

Emmett…

—Y ¿Cómo te pondremos a ti eh?

Wow, wow. Wow, wow. Le ladraba entusiasmadamente el cachorro.

— ¿Qué tal…? ¿Bola de nieve? Ó ¿Malvavisco?

—Espero no te lo pienses comer — le dijo una chica por la espalda a Emmett.

—Ahhh ¿Tu quien eres?

—Emmett esta es Bree, Bree el es Emmett. — los presentó Alice — Y él Jasper, mi novio, Brent, Rose y Edward. — nos señaló a cada uno con un gesto de mano. Era una chica menuda, de cabello negro y largo hasta más allá de la cintura, ojos cafés y uniforme azul marino. — Bree es la gerente de la tienda de mascotas, por lo tanto, su jefa.

—Hola a todos. — saludó.

Cool. ¿Crees que podrías adelantarnos los primeros cuatro meses? Es que vi que en la tienda de videojuegos ya salió…

— ¡NO!

—jajajaja no, lo siento, no puedo adelantarte nada. — Emmett hizo un puchero.

—Ta´ bien.

—Y no es que los esté corriendo pero la tienda ya va a cerrar.

—No te preocupes nosotros ya nos íbamos. — le contestó Rose. —Asimismo les recuerdo que en departamento no hay ni un litro de leche por lo que aun debemos comprar víveres.

¡Demonios!

—Y ya nos deben… — decía Alice inspeccionando el ticket de compra.

—No lo digas.

—138 Dólares — lo dijo.

Emmett miro su "Fortuna"

— ¿Aceptas monedas?

Bien. Ahora solo le debíamos 135 dólares y 80 centavos.

Muertos, como estábamos, llegamos al edificio donde se encontraba nuestro departamento y entre todos bajamos las bolsas del volvo.

—Adiós chicos. — Gritó Alice mientras ella y Rosali subían al BMW rojo de Rosali

— ¿Qué? ¿A dónde van?

—A casa.

— ¿Y las bolsas?

—Volvemos por ellas después. —

— ¿Esperan que subamos con todo esto?

—Sí. — y se fueron. Me sentía usado.

Sí, sí estoy de acuerdo con ustedes, debería dejar aquí tiradas todas sus mugrientas cosas.

Nos repartimos las bolsas entre los cuatro, entramos al edificio y caminamos hacia el ascensor.

"Fuera de servicio."

Noooo…

—Olvídenlo, no subiré 8 pisos con estas cosas —

— ¿Y qué pretendes hacer? ¿Volar?

— ¿Si puedes Eddie?

—No.

—Aww ¿Por qué siempre eres tan malo?

Íbamos en el tercer piso, solo 5 y ya… que consuelo. Hasta Emmett parecía cansado.

na, na, na, na ra, na, ra, ra, ra Macarena…

— ¡Emmett!

— ¡Oh, perdón pues! — se quejó.

Negué con la cabeza y seguí subiendo escaleras, el primero en ir adelante era Emmett, a continuación le seguía Jasper quien tenía cara de mujer con cólicos y luego le seguía yo, si estaba cansado pero más que nada fastidiado y molesto, todavía más atrás se suponía venia Brent o eso creía el chico no era muy platicador que digamos la mayoría del tiempo. Solo para asegurarme regresé mi vista atrás, y atrás, atrás estaba él a un paso de descalabrarse vivo, no sé cómo pude dejarlo con tantas bolsas, no era ni la tercera parte de Emmett y venia cargando lo mismo que nosotros.

—Dame eso. — le dije aproximándome a él y tomando la mitad de sus bolsas con mis manos, no hacían la gran diferencia para mi, en cambio a él pareció regresarlo a la vida.

—No, está bien, yo puedo. —

—Sí claro, apenas puedes contigo mismo así que no te quejes y camina. — rezongué ahora yo.

Ricitos de oro y el oso tragón ya se nos habían adelantado un par de pisos así que trate de apresurarme, Brent trato de hacer lo mismo pero parecía batallar con sus pies.

Por fin, habitación 645.

En cuanto la puerta de la habitación se abrió todos caímos como troncos al piso (Literalmente)

—Alguien prenda la luz —

— ¿Quién me carga a mi cuarto?

—… ¡Pancho!

.


Nota de la autora: :D les gusto?

Huy espero que sí. Ahora si me salió larguito ¿no?

Ya enserio no saben lo feliz que estoy a mí en lo personal me está gustando como me va quedando y ojala ojala ojala a ustedes tmb, apóyenme si quieren dejarme un comentario lo agradecería mucho, no pido tanto solo un rewiew, mi inspiración sube entre más me llegan ¿no me quieren ayudar a escribir? (carita de perrito) porfa.

*(1) El soldado Pérez: es una película mexicana que cuenta como el hermano de un soldado reúne un equipo para ir a salvarlo de Iraq. Tomate, es el emblema y señal del equipo ya que todos provienen de Sinaloa.

*(2) Subway : es un sándwich o emparedado a veces hasta de cincuenta centímetros que pertenece a dicha cadena americana.

*(3) Si se fijan bien se trata de un muñequito bailando :D