Capitulo ocho: Deseo.
Corría, ¿Por qué lo hacía? No lo entendía, aquel beso lo había tomado desprevenido, la lluvia fuerte golpeaba su rostro mientras este seguía aquella recorrida, su hermano le gritaba para que regresara, había pasado dos días de aquel beso y aun quería escapar de aquello, lo más extraño era que hacía dos días que Roy Mustang no llamaba ni daba señal de vida, lo que hacía que hirviera la sangre, su hermano no entendía aquella huida, nadie entendía, excepto él. Todo se amontonaba en su cabeza, la culpa que había inculcado Riza en su pecho lo estaba molestando completamente, aquel beso lo cegaba y solo pensaba en una cosa ir a aquella casa, hablar con él y terminar esto de una buena vez.
Parecía que sus piernas sabían completamente el camino hacia la casa de Roy, sabía que había vuelto hacia dos días, le habían avisado, después de todo Havoc salía con su hermano, no podía ocultarle nada, miró la puerta frente a él, ahora estaba en su casa, donde aquel vivía, su mano tembló al golpear la puerta hasta que escuchó que lo había hecho, bajándola y esperando, los pasos en el suelo lo delataban, abrió lentamente la puerta y miró al menor unos momentos, suspiró y miró el lugar, estaba vacío, luego de que Riza había quitado todo de allí había quedado algo vacío el apartamento del hombre.
Roy:-¿Te quedaras allí mojándote más? Pescaras un resfriado.- El menor asintió levemente y se adentró mirando el lugar comprobando lo que aquel mayor había comprobado hace tiempo atrás, cerró la puerta y se sentó el sofá dejando al menor allí parado, con la cabeza baja, algo le era extraño, algo le sucedía.- ¿Y ahora qué pasa?-
Ed:- ¿Por qué lo hiciste?... Si sabías que eso causaría estragos en mi.-
Roy:- ¿Qué cosa? –lo miró sin entender.
Ed:- No te hagas el imbesil, sabes de qué te hablo.-
Roy:- Si, pero ¿Por qué te molesta tanto?-
Ed:-¡Porque desapareciste! Porque no entiendo nada de esto…- Fue cuando el mayor se levantó y se acercó hacia el niño de acero, haciendo que poco a poco se colocara contra la pared y lo mirara a los ojos.- M-Mustang… N-no juegues conmigo…- Susurró ya sintiendo su aliento sobre sus labios, deseaba besarlos nuevamente, y claro que el mayor lo sabía, por lo que tomo su mentón y besó sus labios con profundidad, evitando que siguiera hablando, rodeo su cintura y lo apegó a este mientras acariciaba su mejilla, el menor estaba anonadado correspondiendo, colocando sus manos sobre el pecho de este, poco a poco lo separó y lo miró.- ¿Entiendes que me gustas?... Me gustas y mucho…-
Roy:- Lo sé… Claro que lo sé, y mis sentimientos por ti no están muy atrás de eso, pero no quiero entrar en cursilerías.- volvió a besarlo recostándolo en el sofá mientras este se colocaba sobre el menor comenzando a devorar su cuello, sentía los suspiros del menor, mientras acariciaba su cuerpo con tanta suavidad como podía. Lentamente comenzó a abrir la chaqueta cuando el menor nuevamente lo detuvo.- ¿Qué?-
Ed:- N-no entiendo nada de esto Roy… M-me estás devorando…-susurró a lo que este sonrió de lado y asintió.
Roy:- No sabes cuánto tiempo espere por ti, porque lo dijeras, porque pudiéramos estar así… No tienes idea cuanto pensé que todo esto no se iba a poder, odié aceptar en cierto punto el casamiento con Riza… Y ahora te tengo aquí, así, conmigo, junto a mí. No quiero perderte más, no quiero que te vayas, y te deseo, ¡claro que sí! Y quiero poseerte, darte lo que siento, escúchalo bien, porque será la última vez que lo diga, ¿entendido Edward? Me gustas, desde que te vi aquella vez, me encantas.- El menor lo miraba completamente sorprendido, beso los labios de este nuevamente y fue entonces cuando dejo que el mayor quitara la chaqueta y besara su pecho comenzando a jugar con aquellos botones delicados en su piel, el menor suspiraba y se apegaba a este, lentamente, y con sus torpes manos, abriendo la camisa de aquel mirándole a los ojos, sabía lo que sucedería y le daba temor.
Las manos del mayor se deslizaban a través de su abdomen mientras ya dejando tenso el pezón del menor comenzó a lamer el otro mientras poco a poco abría su pantalón, jugando con este sonriendo levemente, estaba cohibido en deseo, a lo que Ed solo se dejaba hacer, beso al mayor y lo sentó en aquel sofá dejándose hacer, sintiendo como por poco rasgaba los pantalones de este y los quitaba, el menor besaba su abdomen, y poco a poco acarició el miembro del mayor sobre la ropa, a lo que este sonrió.
Roy:- ¿Qué buscas allí?-
Ed:- Ya sabes que busco…-susurró y bajó sus bóxers comenzando a lamer el miembro del mayor, a lo que este dejaba caer hacia atrás su cabeza, disfrutando de todo aquello, colocando su mano sobre la cabeza de aquel el cual devoraba con tanto placer el miembro ya erecto de este, masturbándolo mientras seguía con aquel rol, Mustang daba gruñidos y jadeos mientras se aferraba más al cabello haciendo que se liberara por completo haciéndolo caer sobre los hombros del menor, este lentamente se separó y lo miró a los ojos, Roy tomó el brazo del menor y lo postró sobre el sofá, alzando sus piernas, comenzando a lamer la pequeña entrada mientras lo masturbaba. Ed estaba completamente excitado, mirando a quien devoraba su cuerpo entre lamidas, mordidas y besos. Cada movimiento que este realizaba el menor lo disfrutaba y se lo hacía saber entre gemidos, poco a poco el mayor fue hasta su boca y lo besó con pasión, comenzando a rozar contra la entrada del menor comenzando a forzar de a poco, recibiendo de este unos chillidos, escondiendo su rostro en su cuello.
Ed:- M-me lastimaras… M-me partirás…- Jadeó a lo que este lo hizo callar con suavidad, lentamente comenzó a adentrarse en el interior del menor, besando y susurrándole que todo estaría bien, mientras las lagrimas de Ed comenzaban a brotar producto del dolor que causaba el miembro del mayor en su interior. Las estocadas no tardaron en llegar, en un principio con suavidad, luego con más fuerza haciendo que este poco a poco dejara de sentir dolor y comenzara a sentir sumo placer, Roy tomó el miembro de Ed y comenzó a masturbarlo cuando las estocadas se hacían más fuertes, más penetrantes, mientras bajo este su pequeño se retorcía en placer, en sumo deseo, cuanto más fuerte era más gritaba su nombre el menor y con más deseo lo embestía, sosteniendo las piernas de este sobre sus hombros mientras masturbaba con rapidez y deseo, al compás de las embestidas.
Roy:- Ahgg eres muy estrecho, acero…-
Ed:-¡R-Roy! ¡aahh!- su cabello se apegaba a su cuerpo cambiando de posición , sentando al menor sobre sus piernas, sobre su miembro, haciendo que este comenzara a saltar sobre su regazo, el menor se aferraba a sus hombros jadeando y gritando, el deseo era cada vez mayor, el placer hacia que ambos cuerpos sudaran haciendo que lentamente el menor comenzara a venirse, manchando ambos abdómenes, y frente a esto y unas estocadas más fuertes el mayor comenzó a llenar a este en grandes cantidades, sintiendo el cuerpo de este sobre si. Sonreía satisfecho acariciando al rubio sobre su cuerpo, lentamente sacó de su interior el miembro y acarició su mejilla. Reía levemente ante el sonrojo y cansancio del menor, a lo que lo llevó a su cama con lentitud, tapó tanto su cuerpo como el de este y se durmió junto al rubio que tanto tiempo atrás había deseado en esa casa, en esa cama, no podía creerlo. Esta vez estaba con quien amaba y nada ni nadie lo separaría, pero más allá de ello cierta rubia con un homúnculo yacía viendo todo a través de las ventanas, entrando en cólera, comenzando a planear el próximo golpe.
