Lo que se encuentra entre " { } " son los pensamientos de la pequeña protagonizta n_n, gracias por leer esta enredada & dramatica historia, este es un cap que fue muy interesante hacer porque es como yo siento que los personajes expresan mejor sus sentimientos y claro, Edward los expresa de una forma & claro, la sangre no puede esperar para el, no puedo hacer otra cosa para el ¿Oh Si? & Bueno Mi Querido Osito, Un amor como siempre.
Quiero agradecer en todo a mi querido novio Victor, Cariño, tu eres mi inspiración para Emmett, gracias por ser como eres conmigo, te amo.
& bueno, Disfruten el cap, espero que les guste tanto como a mí.
Sed de sangre.
Capitulo 8: Edward.
Me levante de la cama temblando, no por el frio, sino por el miedo de que ese sueño algún día se cumpliera. Sacudí mi cabeza de un lado a otro en un intento por sacar esas imágenes de mi cabeza, lo que resulto en vano, ya que aquel sueño no se desvanecía, camine hacia la puerta y me tambaleé mientras abría la puerta dificultosamente mi pierna aun dolía.
Me recargue en el marco de la puerta pesadamente mientras me asomaba por el pasillo, la casa estaba totalmente en tinieblas, ni una sola luz alumbraba aquella tenebrosa obscuridad que reinaba, apenas la luz del reloj digital de mi mesita daba un pequeño reflejo de luz en mi habitación, pero eso no hacia que el pasillo también quedara iluminado.
Aun con los nervios a flor de piel y el terror dibujado en mis ojos avance lentamente por el pasillo después de haber cerrado la puerta tras de mi, observe que las habitaciones de Emmett & Alice estaban vacías, al igual que la de Carlisle y Esme, lamentablemente para mi desgracia, la ultima puerta que quedaba era la de Edward, al final del pasillo, en el tercer piso.
Subí la gran escalera de caracol mientras bien aferrada a la barandilla de la escalera esperaba no caerme {vivía cayéndome con absolutamente todo, soy algo torpe a veces}, al final satisfecha de no haberme caído, camine rápidamente hasta la puerta, donde la música de fondo se escuchaba & un pequeño halo de luz, se asomaba por debajo de la puerta… y entonces, Edward abrió la puerta tan rápido que el movimiento me dejo sin aliento, lo mire y el me sonrió invitándome a pasar.
Y hay estaba yo, entrando a lo que a mi me parecía, la boca del lobo.
Me senté con cuidado en el único sofá que tenía su habitación, parecía esos que hay en las salas de donde se encuentran los psicólogos, era algo extraño. Al igual que la colección infinita de libros que tenía en una de sus paredes laterales, no sabría si podría acabar de contarlos si tuviera al menos la oportunidad, el enorme librero ocupaba prácticamente toda la pared. De arriba abajo, de un lado al otro.
-¡Te Ves Asustada! –Edward se acerco a mi sentándose a mi lado, su aliento rozo mi frente mientras hablaba -¿Otra vez tus sueños extraños Camýle? –susurro y yo lo mire, me encogí de hombros mientras asentía una sola vez, su ceño se frunció y sus cejas de bronce casi se juntaron.
Y en ese momento deseé tanto que con la persona que estuviera hablando fuera Emmett & no Edward, me sentía tan incomoda charlando esas cosas con el.
-Edward –susurre mientras me alejaba un poco para mirarlo, cruce mis piernas sobre el sofá y el simplemente imito mis movimientos quedando frente a mi, observándome con curiosidad.
-¿Si Camý? –me sonrió luego de unos segundos mientras lo miraba, desvié mi mirada cuando estaba por comenzar a hablar.
-¿Por qué? –susurre bajito mirando por su ventana hacia el bosque, observando el reflejo que causaba el brillo de la luna en los arboles -¿Por qué te comportas así conmigo? –suspire armándome de valor y volteé a verlo, sus cejas volvieron a adoptar la misma posición fruncida y sus labios formaron una línea recta, se había convertido en una estatua, claramente perfecta, como el resto de su hermosa familia. Un Cullen mas sin duda, aunque a mi parecer, con el corazón mas duro con su familia, pero el mas suave… si de mi se trataba.
El Ámbar de sus ojos parecía derretirse mientras mas tiempo lo miraba, su expresión de frialdad comenzaba a desvanecerse y sus facciones se hicieron más suaves, se le había pasado la sorpresa de mi pregunta, pocos segundos habían pasado, pero en mi mente muchísimas respuestas estaban dando vueltas en mi pequeña cabeza. Cada una peor que la anterior.
-Me comporto así porque me importas –susurro mientras me miraba, sus labios parecieron temblar al momento de pronunciarlo, su mano se alzo titubeante a un principio pero se poso cerca de mi cuello y acaricio suavemente con la yema de los dedos mi piel, me estremecí con su contacto y me aleje un poco mas de el. Su mano cayo pesadamente contra el sillón mientras me miraba, sus ojos se volvieron fríos & sus labios se curvaron en una mueca de dolor, odiaba que lo rechazara –Me importas mas que nadie en todo este mundo, me importas de una forma que nadie podría imaginarse, incluso, una forma que ni siquiera yo podría comprender. Yo siento que mi vida no esta completa sin ti. –hablo muy rápidamente que tuve que concentrarme y leer sus labios porque estaba a punto de volverme loca ya que mi cerebro comenzaba a arder por tanta información no deseaba, me helo la sangre.
-Incluso mas de lo que a ti te interesa Emmett, incluso mas de lo que el podría llegar a sentir hacia ti, estoy Cien por ciento seguro de que mi amor por ti es mas fuerte de lo que jamás nadie podría llegar a sentir… y tu sangre, es lo que yo mas podría llegar a desear en todo el mundo – continuo hasta que de pronto algunas cosas me atravesaron como dagas mientras lo miraba, el abrió los ojos como platos presa de la sorpresa de sus mismas palabras.
…¡¿Sangre?
Lo mire atónita mientras pasaba una mano por mi cabello, mi mandíbula se tenso mientras lo miraba y el bajo la vista como avergonzado, instintivamente me levante del sofá y el imito nuevamente la acción con tal rapidez que resultaba claramente imposible. Se formo un nudo en mi garganta mientras lo miraba, sus heladas manos se colocaron a ambos costados de mis brazos mientras me sujetaba con fuerza innecesaria, su agarre comenzaba a lastimarme, sus ojos de Ámbar como los de toda su familia comenzaron a cambiar de color mientras me miraba, su boca & nariz se arrugaron mientras me miraba y sus ojos luego de segundos eran tan obscuros como la noche, Edward era realmente extraño y desafortunadamente para mi acababa de confesármelo, claro, sin querer.
-¡Suéltame! –forcejé en un intento por soltarme, pero su agarre se intensifico y mis esfuerzos quedaron reducidos a polvo, cerré los ojos en un intento desesperado por despertar de esta horrible pesadilla, que incluso me parecía peor a las demás, para mi desgracia no, esta situación no era un sueño.
Escuche el eco de unos pasos en el pasillo y Edward soltó mis brazos como si mi cuerpo le hubiera dado un shock eléctrico, abrí la puerta con dificultad y Salí casi corriendo, aun aunque mi pierna estaba lastimándome demasiado, cinco zancadas mas adelante, me vi acunada entre unos enormes brazos, y el aroma de mi osito fue como una anestesia a mi dolor.
-¡Oh Emmett! –lloriqueé mientras lo abrazaba con fuerza, mi grandote se agacho suavemente para que su rostro quedara al mismo nivel que el mío, escuche la puerta de Edward cerrarse con fuerza tras de mi, mientras, Emmett sin esfuerzo alguno me levantaba en brazos.
-Shh, shh –me susurro mientras caminaba conmigo, su nariz roso mi frente mientras me sonreía para infundirme valor –Estoy aquí cariño –suspiro- Ya Estoy aquí, no llores –abrió la puerta de la habitación ayudado de Jasper y camino conmigo hasta depositarme sobre la cama con cuidado de nuevo, observe al rubio hermano de Emmett cerrar la puerta & mi osito se sentó a mi lado acunándome contra su pecho, sentí dolor en donde hacia unos momentos los brazos de Edward me sostenían con fuerza, pero no hice intento por soltarme, por primera vez en todo el tiempo que había estado despierta en esta noche, me sentí segura, y todo eso, gracias a que Mi Grandote llego a tiempo –Y… -susurro contra mi cabello, yo me hice hacia atrás un poco aun sin soltarlo para mirarlo bien, aclaro su garganta y luego prosiguió –Cuéntame, ¿Qué Sucedió Cariño?
Y también, por primera vez en toda la noche, estuve segura de una cosa, lo que estaba a punto de decirle, en lo que a mi me parecía, iba a desatar una guerra entre los dos hermanos y eso para mi, no era nada correcto.
¿Qué Debo Hacer?
