MILLLLL DISCULPASSSSSSSSSS o"" Sé perfectamente que publico fuera del plazo que me he propuesto... Pero es que el fin de semana emitieron la segunda parte de temporada de dragones y me quedé viendo la serie por parte -.-""

Luego estuve con dolor de cabeza y para colmo tenía demasiadas ideas para este cap que tuve organizarme todo para que funcione...

No me odien plisssss -.-"

Capítulo 8:

Cat out of the bag

Chat Noir abrió poco a poco los ojos, sentía la vista pesada y algo contra su pecho. Se enderezó un poco para ver que tenía a Marinette durmiendo entre sus brazos, la que lentamente comenzó a desperezarse.

-¿Chat…? –la joven tenía los ojos somnolientos y apenas energía para alzar la mirada.

-Aquí estoy princess… -le susurró el muchacho, abrazándola cariñosamente.

Marinette levantó pesadamente la cabeza y luego posó su mano en la mejilla de Chat.

-¿Qué significo para tí?

La pregunta tomó por sorpresa al muchacho, pero antes de responder, retiró la mano de la joven y la besó suavemente.

-Eres la luz de mi vida, my lady…

-"¿My lady?" –el sarcasmo en la voz de Marinette preocupó un poco al gato – Sólo me proteges porque soy tu "Lady", ¿Cierto?

-¿Marinette? –ella apartó su mano de la de él y le dió la espalda.

-Para tí sólo existe Ladybug, Marinette es sólo otra de tus damiselas en peligro…

-¡No es cierto! – el muchacho la abrazó desconcertado por detrás – Yo sé que eres Ladybug, la chica más inteligente que he conocido en mi vida…

-Pero es a Marinette a quién abrazas ahora – respondió secamente la chica – Si yo no fuera Ladybug, Marinette no te interesaría.

-¿Por qué dices esas cosas?

-¡Porque no me conoces realmente! ¡Eres sólo un gato oportunista! – Marinette se soltó de su agarre, para encararlo de frente.

-Está en un error princess –Chat posó su mano en su anillo, para luego retirarlo, dejando ir su transformación.

Ella quedó en shock, apenas susurraba el nombre del chico que aparecía en frente con una sonrisa tímida y rascándose la cabeza.

-Marinette, yo… - cuando Adrien iba a empezar a dar su explicación, fue interrumpido por la cachetada que Marinette le propinó.

Adrien quedó sin habla sujetándose el rostro, tratando de asimilar que Marinette lo había golpeado.

-¡¿Cómo puedes hacerme algo así?! –le espetó la chica, jadeando de rabia y pena - ¡Te has burlado de mí todo este tiempo! ¡Nunca negué que era Ladybug! Mientras que tú… -la muchacha se ahogó en sus palabras envuelta en llanto.

-Yo… -Adrien trató de acercarse pero ella se apartó de él como si le diera asco el que sólo la tocara.

-Eres de lo peor ¡Primero, como Adrien gritas que no te agrado! – el muchacho tenía los ojos en blanco mientras escuchaba las palabras de Marinette - ¡Luego, como Chat te burlas de mis sentimientos cuando te enteras que estoy enamorada de Adrien!

-Marinette, lo siento – apenas pudo decir el chico, sólo para ser empujado ella.

-¡¿Quién eres?! ¡¿Adrien o Chat Noir…?! -Adrien trató de volver a acercarse, pero como respuesta recibió otra bofetada - ¡Deja de jugar conmigo! ¡TE ODIO!

La última frase dejó destrozado al muchacho, no podía moverse y sentía un terrible dolor en su pecho. Su vista comenzó a nublarse por sus lágrimas, sentía el rostro caliente y ya no podía respirar.

Chat Noir abrió los ojos de golpe, para encontrarse sudando en frío en los brazos de Marinette. La chica dormida lo sostenía tan fuerte que, sin querer, lo estaba dejando sin aire. Todo había sido un sueño, pero habían avivado sus temores por el rechazo de parte de Marinette si le decía quién era. Tenía miedo de perderla y las sensaciones de las bofetadas se habían sentido tan reales que le parecía que sus mejillas palpitaban.

El muchacho comenzó a temblar en los brazos de la joven, luego se separó poco a poco de ella para no despertarla, se recostó dándole la espalda y apoyó su cabeza en la almohada de gato para llorar en silencio, intentando desahogarse.

Los sollozos despertaron a Lady, que estaba dormida a los pies de la cama. La perrita gruñó nerviosa, y con paso firme, avanzó con sus patitas en silencio hasta la cabecera de la cama.

La pequeña canina acercó su hocico al rostro de Chat, quién apretaba sus ojos y boca con fuerza para reprimir su llanto. Lo olfateó suavemente y luego tomó por sorpresa al felino cuándo empezó a lamerle las lágrimas. Chat Noir abrió un ojo para encontrarse cara a cara con Lady que le ladeaba la cola nerviosa y sus ojos, que parecían dos aceitunas negras, demostraban inquietud.

Chat empezó a hipar nervioso, y la perrita chilló a su lado para luego rascar su cabeza contra su rostro y acomodarse en su pecho tratando de darle confort.

Los lamentos de Lady despertaron a Marinette, quién se extrañó en un principio al no encontrar a Chat en la oscuridad, por lo que encendió la luz. Grande fue su sorpresa al verlo abrazado de la cachorra, mientras temblaba y lloraba en silencio.

-¡Dios mío, Chat! – la muchacha trató de voltearlo hacia ella, pero el felino se acurrucó de tal manera, que no lograba moverlo.

-¿Qué sucedió? – Marinette, con extremo cuidado, se puso de pie para posicionarse enfrente de Chat, quién no soltaba a Lady.

-Chat, por favor dime – el rubio alzo la mirada, en tanto que Lady continuaba limpiándole las lágrimas.

-T-tengo miedo… - fue todo lo que respondió, para volver a ocultar su rostro.

-¿A qué le tienes miedo? – el gato sólo negó con la cabeza.

Los labios de Marinette temblaron, y con fuerza pero a la vez con cuidado, levantó el rostro de Chat y con sus dedos comenzó a secarle el rostro.

-¿No le tienes confianza a tu propia compañera? – preguntó ella firmemente, a lo que el joven héroe abrió los ojos y tiritó con más fuerza.

-Chat… ¿Tú sabes que soy Ladybug? ¿Cierto? – le susurró suavemente pero sus palabras tuvieron un efecto totalmente diferente a lo esperado.

Chat de un salto, y aún con Lady en sus brazos, bajó de la cama para acurrucarse en un rincón de la habitación. Marinette lo siguió lo más rápido posible, casi cayéndose de las escaleras, tratando de comprender la actitud evasiva del felino negro.

-¡Chat! – le llamó la chica, pero al no recibir respuesta, ella pronto derramó lágrimas – N-no me digas que estás decepcionado…

Él levantó confundido la mirada, la planta baja de la habitación estaba a oscuras, pero con su visión nocturna podía ver claramente que Marinette lloraba.

-Supongo que tenías mejores expectativas con respecto a Ladybug, y que ella no fuese alguien como yo… - Chat se levantó de golpe y la rodeó con brazo, mientras que con el otro aún tenía a Lady, quién no le dejaba de lamer el rostro.

-No es así, me siento el gato más afortunado del mundo al no tener que decidirme por dos damas, cuándo son una sola – Marinette ahogó un gemido, para luego cubrirse el rostro avergonzada.

-Pero yo soy de lo peor – la chica se lamentó – Ahora sabes que estoy enamorada de Adrien… Así que…

-My Lady, eso no es lo que me preocupa –Chat la acercó más a su pecho- La verdad es que estoy aterrado…

-¿De qué? – Marinette levantó su rostro, a pesar de que no podía verlo, sintió como el chico juntaba su frente con la de ella.

-De que sea usted quién se decepcione de mí… - Marinette lo miró confundida, mientras sentía la cercanía de su rostro al suyo – Tuve una pesadilla… en la que te revelaba quién era y debido a eso… tu me odiabas…

La muchacha sintió las lágrimas del felino cayendo en su rostro, y a tientas en la oscuridad, lo sujetó con sus manos, tratando de asimilar lo que decía.

-¿Qué puedo hacer para sanar tu corazón? –Chat la observó un momento, y luego apoyó su cabeza en su hombro. A eso, Lady había dejado de lamerle el rostro, pero seguía con sus lamentos.

-¿Puedo ser yo quién te bese?

-¿Eh? –Marinette no podía creer la petición, hubiese pensado que era otra de los coqueteos de Chat, pero el muchacho aún derramaba unas cuántas lágrimas – No creo que sea buena idea, yo amo a Adrien, ¡Tú lo sabes! ¡Quiero sanarte Chat, no dañarte!

-Lo sé, sólo considero que no es justo, hasta ahora has sido tú quién me ha robado los besos y soy yo quién duerme entre tus brazos, cuando yo quiero que descanses entre los míos y robar tus labios.

-Yo, no sé que decir –Marinette no negaba que esas palabras habían cavado en lo más hondo de su ser, y antes que se diera cuenta, ya sentía el aliento del felino en su mejilla.

-Por favor Marinette, sé que en tu corazón está Adrien, pero estoy seguro que yo también tengo un lugar, sino, no me habrías dado ese beso hace horas antes… - Chat la sujetó de su mentón, y a pesar de lo oscuro del lugar, sus ojos felinos le mostraban el rubor en el rostro de la chica – My Lady, es lo único que te pido, un último contacto entre los dos, pero quiero ser yo quién lo inicie.

-Voy a romper tu corazón, y Adrien pensaría que yo soy… - antes que terminara, Chat le plantó un beso en la mejilla.

-Te lo ruego, tus labios pueden curar a este gatito herido…

Chat se separó un momento de ella para dejar a Lady en el suelo, con extremo cuidado, luego y sin aviso, abrazó apasionadamente a la joven.

-Chat Noir – la voz de Marinette volvió ser firme y confiada, pero aún con su rostro rojo por la vergüenza – No sé si a tí te gusta el dolor o algo parecido, aunque no soy quién para decir eso, ya que también he sufrido por Adrien…

-My Lady… - Chat se acercó más a ella, hasta que sus naices chocaban.

-Este es el último… - susurró la chica, rodeándolo con sus brazos.

Chat Noir atrapó con fuerza el rostro de la joven para besarla con pasión, y al mismo tiempo para desahogarse de todas las emociones que le embargaron esa noche. Y antes que se diera cuenta, estaba de rodillas junto a ella, aún besándose con entusiasmo.

Marinette estaba confundida, nunca imaginó que ese gato finalmente le robaría un beso, y para colmo, ella lo aceptaba. Finalmente, decidió cortar el contacto con Chat, al que juraría que veía sonreír de oreja a oreja en medio de la oscuridad.

-Gracias… - le susurró Chat, separándose gentilmente de ella- Creo que me quedaré a dormir aquí –Chat indicó el sofá- No quiero faltar a mi palabra con tu padre…

La chica no respondió, aún estaba de rodillas en el suelo, pero con cubriendo su rostro con las rodillas. A Chat le dió un vuelco en el corazón, su visión esmeralda le mostraba claramente lo nerviosa que estaba Marinette, que llegó a pensar que ella estaba arrepentida.

-¿Marinette…? –le llamó con la garganta seca- ¿E-estás bien…?

-Define bien…

Chat tragó nervioso, y cuando pasó su mano en el hombro de la chica, ella se apartó rápidamente.

-¿E-estás arrepentida del beso? –le preguntó temeroso que su pesadilla se volviera realidad.

-Es peor… -Chat abrió los ojos por el miedo – Estoy confundida… Estás confundiéndome Chat.

-¿Confundiéndote? – sinceramente, esa no era la respuesta que el felino negro esperaba.

-Condenado silly cat… - Marinette le sonrió apenada- Tus tontas bromas y juegos de palabras, tus coqueteos rídiculos, tu lealtad, tu amistad, tu compañerismo y tú afecto, están confundiéndome… Te confienso que sigo enamorada de Adrien, pero tú… ¡Por Dios! ¡Soy la peor chica del mundo! –Marinette se lamentó en silencio, en tanto que Chat se limitó a verla tiernamente.

El muchacho suspiró profundamente y se dirigió a encender las luces, a lo que Marinette levantó la mirada confundida.

-¿Qué piensas hacer ahora silly cat? –la chica se acomodó los mechones nerviosa, mientras que Lady se sentaba a su lado, pidiéndo cariño.

-My Lady, my princess… Creo que ya es hora de decirle el apodo definitivo –Chat le hizo una reverencia – My angel, porque eres mi ángel que cuida de mi corazón.

Marinette rió nerviosa, con Lady en su regazo, hasta que su risa fue parada cuándo Chat se sentó frente de ella, con su mano sosteniendo el anillo.

-¿Chat?¿Qué haces? –la chica estaba desconcertada a lo que planeaba el felino.

-Quiero que me veas como soy realmente… -pero antes que se quitara el anillo, Marinette lo detuvo con un rotundo "NO", casi botando a Lady la que le ladró molesta – Pero Marinette, también quiero que sepas quién soy.

-¡No Chat! –le ordenó rotundamente la joven, haciendo que el chico separara sus manos – Ya es bastante malo que sepas mi identidad secreta.

-¿Malo? ¿Por qué malo? –ahora él se sentía ofendido, y un poco dolido.

-¿No lo entiendes? Todo el mundo puede ser infectado por los Akumas, y eso nos incluye, si Hawk Mooth me infecta ¡Tú correrías un grave peligro! ¿Entiendes lo que digo?

-Supongo que tienes razón –concordó de mala gana- Admito que también te preocupa que un Akuma me infecte, y como conozco la identidad de Ladybug, las cosas se volverían bien feas, ¿Cierto?

-Sí, pero dudo que te conviertas en un Akuma… -comentó la chica con una extrema confianza.

-¿En serio? ¿Por qué? –Chat estaba un poco incrédulo, por que consideraba que de los dos, era el que tenía más probabilidades de ser infectado debido a sus problemas con su padre, y recientemente, con Nathanaël.

-Primero, eres más fuerte que yo en varios aspectos –Chat se sonrojó por el cumplido – Segundo, siempre dependo de tí, así que es imposible que seas contaminado y tercero… yo seré quién te libre de cualquier daño antes o después que puedas ser infectado –lo último lo dijo, con sus mejillas color carmín.

El muchacho se alegró, se alegró tanto de tener una compañera tan maravillosa, que estaba preocupada de verdad por él, que sin su permiso, la tomó en brazos para girar de felicidad.

-¡Bajáme gato loco! –rió exasperada la chica, sujetándose de su cuello para no caer –Vas a marearme.

-¿Qué otra cosa quiere que haga? Si sus palabras me han dado vida nueva, my sweet angel.

El juego del gato tuvo que terminar cuándo su ángel comenzó a sentir malestar en su espalda.

-Perdona Marinette – Chat, aún con la joven en brazos, camino con cuidado por la escalera para depositarla en su cama.

-No te preocupes kitty cat –aseguró ella mientras era arropada por el felino – Estaré bien en la mañana, eres tú quien realmente me preocupa.

-Don´t worry my angel, le aseguro que ahora dormiré tranquilo –Chat le guiñó para luego acomodarla un poco más y apagar la luz.

Una vez que se aseguró que la chica dormía, sacó su manta verde oliva y regresó brincando de alegría a la planta baja. En dónde Lady le esperaba sentada en el sofá, con su cola moviéndose inquieta.

Chat bufó divertido y le arrojó suavemente la tela encima. Lady jugueteó debajo de la manta y se asomó contenta con su mirada brillante al felino, luego comenzó a mover una de sus patitas como si lo llamara acercarse.

-I´m a bad kitty – el muchacho sostuvo con delicadeza la patita de la perrita, y está comenzó a lamerle la garra – Acabo de quitarle a Nathanaël a sus dos chicas…

El muchacho se acomodó con la tapa junto a Lady, y así ambos quedaron dormidos.


La mañana siguiente fue silenciosa en la habitación de Marinette, ya que ambos jóvenes prácticamente no podían verse a la cara por la vergüenza y la timidez, no después de lo ocurrido anoche.

Los ladridos de Lady eran lo único que cortaba el ambiente, y a pesar que se encontraba junto con Chat en la terraza aguardando a que Marinette se levantara, no dejaba de ser un poco incómodo su voz en el aire.

-¡Chat, estoy lista! –Marinette le llamó un poco avergonzada, lo que le dió escalofríos al felino negro.

El joven héroe bajo nervioso, aún no se acostumbraba a esta nueva situación. En un principio creía que podía seguir como anoche, pero la actitud de Marinette había comenzado a desconcertarlo.

Ahora ella estaba confundida con sus sentimientos con respecto a él y Adrien, y sabía que no podía llegar y decir que ambos son el mismo chico. Por lo que Chat Noir tomó la desición de decirle su verdadera identidad una vez que la crisis de Queen Bee pasara.

-Chat, en unos minutos más bajaré para tomar el desayuno – le dijo Marinette, mirando curiosa el bolso con el que el gato había llegado anoche y que reposaba a los pies del sofá– Me gustaría que nos acompañaras, estoy segura que mis padres no podrían ningún problema.

-Esta bien angel, no tengo hambre…

-¡Pero Chat! No has comido nada desde anoche…

-Confíe en mí – repuso Chat cuándo la señora Dupain llamó a Marinette para que fuera tomar desayuno.

-Está bien, pero te traeré algo después –Marinette bajo por la trampilla, dejando a Chat jugando con Lady.

El gato negro suspiró resignado, mientras que sentado en el suelo con las piernas cruzadas le rascaba la pancita a Lady.

-¿Dime que hago pequeña dama? – Lady le gruñió tiernamente – Tengo que pensar que voy a decirle a Marinette sobre el bolso… Sin mencionar cómo debo tratar con ella ahora ¿Me das una idea, little one? – Chat sostuvo a la can hasta la altura de sus ojos, a lo que ella sólo se limitó a ladrarle y darle una buena lamida en su nariz, provocándo la risa de Chat – Eso pensé…

-¡¿Cómo es eso?! – la voz enojada de la señora Sabine hizo saltar y chillar tanto a Chat como a Lady.

La señora subió a paso firme por la escalera y abriendo de golpe la escotilla. Chat Noir había quedado estático por la entrada abrupta de la madre de Marinette mientras mantenía aún a la cachorra sostenida en el aire.

-¿Cómo es eso que no viene a comer con nosotros? – inquirió la señora Sabine, con las manos en la cintura.

-Y-yo pensé que tal vez…

-Nada de peros jovencito, mientras se encuentre en el techo de esta casa, usted va a alimentarse como corresponde.

Y sin más, la señora Sabine tomó firmemente de la mano al héroe para conducirlo abajo, siendo seguidos por Lady.

Chat Noir, no…, Adrien Agreste no sabía qué hacer o cómo actuar cuándo lo sentaron junto a Marinette en la mesa de la cocina-comedor. Sólo escuchaba lo que decía la señora Sabine sobre una buena alimentación mientras le servía té y su esposo colocaba los bocadillos. Pero después, se convirtió en la mejor experiencia de su vida, el disfrutar el desayuno era decir poco cuándo conversaron sobre temas triviales hasta que salieron a la luz las anécdotas de la niñez de Marinette. Por primera vez, Adrien Agreste disfrutaba de un desayuno, aunque fuese con el traje de Chat Noir.

-Es en serio – decía la señora Sabine con Marinette queriendo que la tragara la tierra en tanto que Chat sonreía de oreja a oreja tomando su tercera taza de té- Si hubiera sabido que esta jovencita iba a romper las cortinas para hacerse un vestido…

-¡Mamá, por favor! –le interrumpió Marinette en tanto que Chat se reía por debajo – Tenía apenas seis años.

-Y ya estaba con la idea de ser una diseñadora de ropa – se burló su madre, tomando un sorbo de té – Chat, ¿Me pasa esas galletas por favor?

-Por supuesto –contestó contento el chico.

-Muchas gracias –le recibió gustosa Sabine, compartiendo los dulces con su esposo.

-Todo lo contrario, gracias a usted – Chat le hizo una reverencia, a lo que Sabine rió divertida mientras que el señor Tom bufó un poco "celoso", lo que puso al gato nervioso y comenzado a rascarse el pelo.

La amena convivencia fue interrumpida por el timbre de la puerta, extrañando un poco al grupo debido a que era demasiado temprano para visitas.

-Yo iré – dijo el señor Dupain, parándose pesadamente de la mesa siendo seguido por la mirada del resto hasta que abrió la puerta.

-¡Alya, Nino! – Marinette se sorprendió al ver a sus dos compañeros de clase, en el umbral de la entrada y un poco nerviosos.

-¿Han venido a ver a Marinette? – preguntó alegre el señor Tom, haciéndolos pasar.

-B-bueno señor Dupain – Nino estaba un poco inquieto, lo que preocupó tanto a Chat como a Marinette – No vinimos solo nosotros.

A eso apareció el señor Agreste, sorprendiendo a la familia Dupain-Cheng y haciendo que Chat se atragantara con su té.

-Hola Tom, ha pasado tiempo –le saludó secamente, a lo que el panadero caminó unos pasos firmes hacia él.

-¿Qué te trae por aquí Gabriel? – la pregunta fue más bien una amenaza que puso a todos los jóvenes nerviosos y a Chat más que confundido.

-Por el amor al… -la señora Sabine se paró incómoda – Gabriel, ¿A qué has venido?

-Buenos días Sabine, vine a hablar con tu hija.

-¿Conmigo? ¿Por qué? – Marinette estaba desconcertada, pero cuándo iba dirigirse hacia el señor Agreste, Chat la detuvo unos segundos negando con la cabeza.

-Seré directo, Adrien escapó de la casa y pensé que podría haber venido aquí.

-¡¿Qué?! ¿Adrien escapó? – Marinette se dejó caer en la silla sin poder creer lo que sucedía, mientras que el resto de los chicos trataba de consolarla.

-Gabriel –la señora Sabine tomó la palabra, bastante molesta por la actitud del recién llegado - ¿Qué te hace pensar que tu hijo podría estar aquí?

-La última… conversación que tuve con Adrien, mencionó a la señorita Dupain-Cheng, así que pensé que ella sabría algo – el señor Agreste dirigió su mirada a la joven, que ahora sollozaba por la desaparición del chico – Pero por lo visto me he equivocado.

-¿Qué rayos hiciste esta vez Agreste? – le inquirió molesto el señor Tom, mientras que su esposa trataba de tranquilizarlo.

-No es de tu incumbencia cómo educo a mi hijo, Tom Dupain.

-Sí, ya veo que te quiere tanto…

-¿Eso fue sarcasmo?

-¡¿Tienes algún problema a que te digan la verdad, desgraciado?! ¡Si has venido a culpar a mi hija de la de la huida de tu muchacho, haré que te arrepientas toda la vida! - las amenazas dejaron en blanco al grupo de chicos, y a Chat shockeado.

-¡Ya basta Tom! –le detuvo la señora Sabine, logrando hacer que retrocediera – Yo me encargo ahora – su esposo cruzó los brazos bufando molesto.

-Gabriel, te aseguro que tu hijo no está aquí, y si lo estuviera… No te lo diría – el señor Agreste abrió los ojos por la sorpresa, mientras que Chat ahogaba un gemido.

-¿Por qué me dices eso Sabine?

-Tú sabes bien porque, primero fue tu esposa y ahora es tú hijo, ¿Acaso quedarás contento cuándo la gente que una vez fue importante para tí, te abandoné al final?

Gabriel Agreste se volteó de lado, tratando de evitar la mirada de la mujer, luego suspiró en resignación.

-Tú fuiste la primera a la que perdí… - el diseñador apenas le susurró, siendo escuchado únicamente por el matrimonio Dupain-Cheng y por Chat Noir.

-"¿Qué fue lo que dijo el viejo de Adrien? No pude escuchar nada" – Nino preguntó en baja voz, muy confundido, a lo que Alya y Marinette sólo negaban con la cabeza.

Pero Chat Noir lo escuchó todo, muy claro a su pesar, gracias a los sentidos de felino que su transformación le brindaba. Y no lo podía creer, ¿Su padre y la madre de Marinette tuvieron algún romance o algo así? Ya que no podía asimilar que una señora tan amable hubiera visto algo bueno en Gabriel Agreste.

-Señorita Marinette… - le llamó de pronto el señor Agreste, mientras que Tom abrazaba protectoramente a su esposa, ya que los comentarios de aquel hombre comenzaban a irritarlo – Mi hijo me dijo que usted le había confeccionado una bufanda para su último cumpleaños.

Marinette asintió nerviosa, y ya un poco má calmada por la desaparición del modelo.

-¿Puedo pasar Tom?

El señor Dupain intercambió su mirada desconcertada con su mujer, luego ambos asintieron.

El diseñador ingresó al hogar, siendo seguido de cerca por los padres de Marinette que no le quitaban los ojos de encima. Cuándo finalmente se paró enfrente de la chica, quedó sorprendido por la reacción del héroe de París, ya que éste se puso delante de la joven, protegiéndola con un brazo como si fuese ha hacerle algún daño.

-Veo que es verdad el rumor que Ladybug y Chat Noir han estado cuidando de usted, en fin, he venido también a pedirle disculpas, señorita – el repentino cambio de actitud del señor Agreste y la reverencia que le hizo a Marinette dejó a todos con la boca abierta – Mi asistente confesó que fue ella quién hizo pasar ese regalo a mi nombre, cuando yo le había mandado a comprar uno.

-¡¿Estás bromeando Gabriel?! –el señor Dupain los interrumpió enfurecido de tal manera que llegó a sujetar con fuerza la camisa del diseñador, mientras que Chat tenía los ojos en blanco por lo que acababa de decir su padre - ¿Estás diciendo que mandas a tu asistente a comprar el regalo de cumpleaños de tu propio hijo?

-Tú sabes que no tengo tiempo para ir a las tiendas – respondió sin remordimientos, a lo que el señor Dupain hizo un gesto de asco.

-Voy a pedirte que te retires de mi casa, Agreste – el panadero lo soltó secamente y el diseñador no tardó en acomodarse la corbata – Al igual que te mantengas alejado de mi familia como también que no vuelvas a aparecerte por aquí.

-Muy bien, pero al menos me gustaría que sí supieran algo de Adrien, me lo dijeran –esto último lo dijo mirando fríamente a Marinette, quién no tardo en sentirse cohibida por los ojos de aquel hombre.

Debido a la actitud que el señor Agreste demostró en frente de Marinette; Alya la abrazaba protectoramente, Nino y Chat querían agarrarlo a golpes por lo que estaba diciendo pero sólo se contenían apretando los puños, el señor Tom iba a agarrarlo de nuevo por faltarle el respeto a su hija pero su esposa lo detuvo en el último segundo.

La señora Sabine posó su mirada en Marinette y luego en Chat Noir, el que claramente se contenía en sacar su bastón para usarlo en contra de aquel hombre. Ella se dirigió unos pasos hacia él y, de un pequeño brinco, le propinó un puñetazo en la cara, dejándolo sujetándose de rodillas en la mesa.

-No dejaré que vengas a amendretar a mi hija, y mucho menos frente de mí, - la señora Sabine se sacudió un poco el puño – Y doy gracias a que Adrien haya salido como su madre y no como tú, ahora –la mujer tronó sus dedos – O te vas de mi casa y dejas tranquila a mi hija o me obligas a llamar a la policía.

Todos los jovénes quedaron en shock, especialmente Chat Noir quién no pudo evitar sentirse un poco mal por su padre, pero el señor Dupain se rió por lo bajo. Finalmente Gabriel Agreste abandonó el lugar, (con la mejilla colorada), y la señora Sabine le pidió a su hija como a sus compañeros que subieran ya que necesitaba un momento a solas con su esposo.


-Muy bien – Nino se paseaba confundido por la habitación de Marinette, siendo seguido por Lady- Primero, ahora sabemos de dónde Marinette sacó su lado fuerte –el moreno rió nervioso- Segundo, ¿Alguien más sabía que los padres de Marinette conocían al viejo de Adrien?

-Pues yo no… -Alya respondió fastidiada, mientras le acariciaba la espalda a su amiga, que estaba sentada sobre sofá con el rostro oculto entre sus piernas – Y creo que no es lo que a Marinette le interesa en estos momentos.

La muchacha estaba deprimida y Chat no sabía qué hacer o qué decir. El felino sólo se limitaba a estar sentado cerca de ella, en estado meditativo.

-Chicos –la morena los llamó a los dos – Sé que esto es un poco incómodo, pero me gustaría tener un tiempo a solas con Marinette, ya sabe, cosas de chicas, así que ¿Podrían esperar un poco en la terraza, por favor?

Ambos asintieron y subieron por las escaleras, pero Chat no quitaba los ojos de Marinette, la cual ahora sujetaba a Lady en busca de consuelo.


-¡Esto ya es demasiado para mí! –se quejó Nino, llamándo la atención de Chat- Primero Alya me lleva fuera de París, luego llego a mi casa de noche para encontrarme con el viejo Agreste en la puerta, me entero que Adrien se escapó ¡Y ahora ocurre esto!

El joven Dj se sujetó sin ánimos del barandal, mientras se quitaba su gorra para rascar la cabeza en frustración.

-Todo se resolverá Nino… -Chat trató de animarlo, pero el chico sólo bufó molesto.

-No es eso a lo que me refería… Creo que Adrien no me considera un amigo de verdad.

-¿A qué te refieres? – preguntó desconcertado el felino, en tanto Nino se acomodaba la gorra.

-Por meses él… bueno… Han habido ocasiones que va y viene sin decir nada, cuándo lo llamo por alguna emergencia no contesta, ahora, se escapa de casa sin comentarme nada y ni siquiera me ha llamado –Nino le mostró enojado su teléfono.

-Tal vez no quiere involucrarte más en sus problemas, cómo cuándo trataste de convencer a su padre para que finalmente le hiciera una fiesta de cumpleaños.

-No lo sé, tal vez… ¡Espera un momento! – la inquietud repentina de Nino extrañó un poco a Chat, luego le preocupó cuándo el moreno lo volteó a ver inquieto - ¿Cómo sabes que traté de convencer al viejo Agreste de la fiesta de cumpleaños?

-¿Eh? –Chat no pudo evitar sentirse nervioso por la mirada acusadora – Eso es por qué Adrien me había comentado algo…

-¿Y desde cuándo tú y Adrien son amigos tan confiables?

-Desde que se convirtió en blanco de Queen Bee, ya que he terminado en varias charlas con él… -trató de sonar lo más convincente.

-Ya veo, así que de un día para otro, ambos se convirtieron en mejores amigos, ¿cierto? –Nino estaba ofendido, dándole la espalda.

-No lo tomes a mal Nino –Chat trataba de explicarse, pero el otro chico no tenía intenciones de escucharlo – Verás… -el felino se armó de valor para enfrentar a su amigo, saltando sobre él para quedar cara a cara – Sé que Adrien ha cometido muchos errores, entre ellos el no contactarte o cuándo habló de más por el video que Alya grabó…

-En realidad, yo lo grabé y se lo pasé Adrien…

-Pero en tu celular salía que… - Chat se mordió la lengua al darse cuenta del error que estaba cometiendo, pero ya era tarde. Nino se dirigió a la trampilla, y la cerró con cuidado, luego se aseguró en los alrededores, y volteó hacia Chat con los brazos cruzados.

-¿Y bien? – Nino se agachó cerca de la silla, esperando una respuesta – Supongo que me debes algunas explicaciones.

Chat suspiró resignado, su mejor amigo lo había descubierto, y francamente, él ya no quería seguir excluyéndolo. Tomó asiento a su lado y se quitó el anillo, deshaciendo su transformación.

-¡Guau! ¡Dude! ¿Cuándo ibas a decirme que eres el superhéroe que le patea los traseros a los villanos?

-Para empezar, no quería involucrarte en problemas, eres el primer amigo verdadero que he tenido en mi vida, prácticamente te considero mi hermano, Nino – a eso, apareció Plagg, volándo ofendido hacia Adrien y sorprendiendo a Nino.

-¿Y yo qué, Adrien? ¿Acaso no somos amigos también? –Plagg gruñó molesto, a lo que Nino se rió divertido.

-¿Qué es esa cosita negra? ¿Un gato volador?

-¡Soy un Kwami! Y también la fuente de poder de Chat Noir, en otras palabras, -Plagg se dió aires de grandeza, a lo que a Adrien le dió mala espina – Sin mí, este llorón enamorado no puede hacer nada.

-¡Plagg! –Adrien, bastante molesto, lo atrapó con sus manos, mientras que Nino se reía divertido.

-¿Llorón enamorado?

-¿Tienes idea de lo que he tenido que aguantar de éste niñito rico durante meses? –Plagg se libró del agarre de Adrien, flotó débilmente hacia las manos de Nino.

-¿Qué cosa? –preguntó entusiasmado el moreno, tratando de no reír a carcajadas al ver la cara de poco amigos de Adrien.

-He estado soportando sus suspiritos por Ladybug, ¡Es irritante escucharlo decir "Ladybug esto, Ladybug aquello"!

-¡Plagg! – Nino se cubrió la boca para no reír muy fuerte, en tanto que Adrien lo sujetó de la cola al Kwami -¿Y tú crees que para mí es fácil el sopotar esos olores de queso por 24 hrs, todos los días, sin descanso?

El kwami bufó molesto y agotado, llegando a desmayarse, a lo que Nino y Adrien se asustaron.

-¿Es normal que le ocurra eso a tu gato en miniatura? – Nino preguntó preocupado, en tanto Adrien descansaba a Plagg en su regazo.

-No, nunca antes… -negó Adrien, pero Plagg lo miró entre cansado y a la vez molesto.

-Desde luego que esto nunca antes ha pasado… -repuso enojado el Kwami - ¡Por qué nunca antes he mantenido tantas horas seguidas la transformación!

-Lo siento amigo…

-¡Nada de lo siento! – el gatito negro le apuntó acusadoramente con su antenita.

-¿Alguna forma de arreglar esto, dude?

-¡Queso! –reclamó Plagg de espaldas en la mano de Adrien- ¡Quiero mi Camembert! ¡Una tonelada!

-Plagg, necesito que te esfuerzes un poco más… Alya está abajo y no quiero que Marinette descubra mi verdadera identidad.

-¡Es cierto! – Nino chocó su puño contra su mano, recordando algo importante – Si eres Chat Noir y te gusta Ladybug, entonces ¿Por qué andas embobado con Marinette?

-Luego te lo explico… -contestó nervioso el chico, volviendo a transformarse, pero para su horror, la advertencia del anillo había comenzado a sonar.

Antes de dar más explicaciones, Chat Noir saltó por la trampilla seguido por un preocupado Nino.


-¡¿Es en serio?! –Alya les reclamó al verlos bajar las escaleras, mientras consolaba a Marinette, que estaba en sus piernas – Les pedimos un poco de espacio…

Pero Alya guardó silencio al ver las expresiones de preocupación de los dos muchachos.

-Marinette – le llamó Chat, y la joven sólo se levantó al escuchar el segundo tintineo – Sé que no es un buen momento, pero necesito de tu ayuda para buscar un lugar dónde ocultarme por un rato…

La muchacha abrió los ojos, y el tercer sonido del anillo de Chat la hizo reaccionar. Lo sujetó firme de su mano, y ambos salieron corriendo por las escaleras hasta llegar a la panadería.

-¿Marinette? –su madre se sorprendió al ver a su hija corriendo de la mano con el héroe hacia una de las bodegas del local, para luego entrar a un asustado Chat Noir y cerrar con fuerza la puerta - ¿Qué ha sucedido?

-Mamá, ¿has oído algo sobre un límite de tiempo en los poderes de Chat Noir y Ladybug? –Marinette estaba casi sin aliento, mientras por atrás llegaban Nino con Alya, y luego el señor Dupain.

-Sí, algo he escuchado…

-Bueno, sucede que ésta es una de esas ocasiones – rió nerviosa la chica, para luego acercarse más a la puerta - ¡¿Necesitas algo Chat?!

-¡Sí! ¡Un Camembert!

-¿Camembert? –preguntaron al unísono la señora Sabine y Alya.

-Yo se lo traeré – dijo serio Tom Dupain, extrañando un poco a los presentes.

En unos momentos, el panadero regresó con una bolsa de papel mediana y se la entregó a su hija, quién lo recibió un poco confundida. En tanto Alya y Nino decidieron regresar a la habitación de Marinette para esperar, la señora Sabine y su esposo volvieron a la tienda.

-¿Chat? –ella lo llamó, a lo que él respondió casi de inmediato.

-No me he ido a ningún lado –Marinette sonrió por la mala broma.

– Aquí tienes tu queso, pero ten cuidado, si se come demasiado rápido puedes tener dolor de estómago.

-¿Hay alguien más? –consultó el chico con la mano en la perilla.

-Sólo yo, silly kat –Adrien sonrió de oreja a oreja y recibió con cuidado el paquete, evitando que Marinette viera su rostro, luego cerró rápidamente –Te esperaré arriba, toma tu tiempo, después de todo, has estado demasiados días seguidos con la transformación.

-Muchas gracias angel… -Marinette respiró profundo y caminó de regreso, sólo para voltearse un momento hacia la puerta con un leve sonrojo – Gato problemático.

La chica volvió a su habitación, mientras que Adrien suspiraba enamorado y luego recibió un jalón de cabello de parte de su Kwami.

-¡¿Qué esperas para darme mi queso?! ¡Maltratador de gatos! –Plagg hizo pucheros tan escandalosos, que Adrien tuvo que darle la bolsa para calmarlo.

El Kwami negro entró de cabeza en la bolsa para deleitarse con el contenido.

-¡Ahhhhhhhhhhhhh! Mi preciado Camembert… -el pequeño comenzó a devorar el enorme queso, mientras que su portador se sentaba apoyado en la puerta.

-¿Contento?

-No me interrumpas – le respondió desinteresadamente para hurgar dentro del paquete – No lo puedo creer…

El cambio de actitud de Plagg sobresaltó un poco a Adrien, ya que era la primera vez que veía a su Kwami tan tranquilo cuando tenía pedazos de queso alrededor.

-¿Qué sucede Plagg? –el chico se le acercó, mientras soportaba el olor de los quesos.

-Esto es queso Brie…

-Dicen que es tan bueno o mejor que el Camembert –comentó confundido Adrien, ya que Plagg tenía ese queso entre sus patas y aún no lo devoraba como siempre acostumbra - ¿Qué sucede? Si no lo quieres entonces no lo comas…

-¡Por supuesto que no es eso! –chilló el pequeño con lágrimas brillando en sus ojos.

-¿Plagg?

-¡Bhuaaaaaaaa! –el llanto del gatito sobresaltó a Adrien, luego quedó con la boca abierta al ver cómo el Kwami comía con emoción el queso - ¡Para tu información, si hay algo que adoro más que el Camembert, es el Brie!

Adrien se sentó derrotado, viendo como su amigo devoraba los quesos con lágrimas de felicidad, llegando a restregarse la nariz un par de veces.

Transcurrió una hora, Adrien escuchaba los ruidos de los clientes que entraban y salían agradecidos por la atención, así como sentía que el olor a masa caliente y dulce le llenaba los pulmones.

-Podría acostumbrarme a esto… -susurró para sí mismo, mientras veía como Plagg ya satisfecho, dormitaba tranquilamente a pata suelta sobre la bolsa de papel.

La tranquilidad dentro de la bodega se término cuándo alguien golpeó por el otro lado de la puerta.

-¿Chat Noir? –la voz del señor Dupain hizo a Adrien levantarse de la impresión, y despertando a Plagg de mala gana -¿Tiene un momento, por favor?

-Claro…

-Pero Adrien – Plagg le susurró molesto, flotando pesadamente cerca de él – Aún necesito descansar.

-¿Cuánto tiempo puedes darme?

-Mmmm, uno 15 minutos, no más.

Adrien asintió agradecido y procedió a transformarse. Luego, un poco nervioso, le abrió al señor Dupain, quién ingresó rápidamente a la bodega cerrando la puerta por detrás.

-Tenemos que hablar –le dijo con voz firme y parándose en frente del chico, el cuál trago nervioso.

-¿Sobre qué?

-Sobre todo chico, está situación está saliéndose de control, primero mi hija está herida, el Akuma lleva más de un día activo y ahora Agreste viene a molestar.

-¿D-de qué está hablando señor Dupain? –Chat comenzó a sudar, sentía la boca seca y un nudo en el estómago.

-Hasta ahora he hecho la vista gorda, pero veo que esto va a ser demasiado para ustedes dos… –Chat se asustó cuándo el señor Dupain lo sujetó de la mano con fuerza y le quitó el anillo, comenzando a desvanecerse su transformación -…así que Adrien Agreste… - la transformación finalmente desapareció para mostrar a Adrien totalmente shockeado -… es hora que aprenda lo que es capaz realmente un Chat Noir.

El muchacho por poco se desmaya si el señor Dupain no lo ayuda a tiempo, luego le ayudó a sentarse y le devolvió el anillo, pero el chico aún seguía en blanco, mientras Plagg se reía entusiasmado.

-Supongo… -le habló amablemente el señor Dupain, mientras Adrien apenas se volteaba a verlo con los ojos saltones –... The cat is out of the bag…

Bien cap terminado y aquí viene los anuncios:

-Finalmente listo el dibujo de la escena del cap 3, pueden verlo en mi blog; soledaddelosrios blogspot cl, dónde están los créditos de mi hermana y míos en la imagen, así como agregue los links para los que quieran ver la serie en sub español o inglés.

-No sé si habrá cap este domingo o lunes, por que se viene ahora el cumpleaños de mi hermanos, pero les garantizo que este fic no lo voy a soltar, y que la actualización sería semanal.

-Por último ¿Alguien vió el nuevo cap en fránces? Para mí fue lo máximo, hasta mi hermana dijo que algunas escenas entre Adrien, Marinette y Chloé se parecían un poco a mi fic, ¿Ustedes que opinan?

Saludos a todos y gracias por su apoyo, y paciencia ^.^"