Sí, sí, sí, los personajes ni los lugares me pertenecen, pero si lo hicieran sería una serie llena de acción y escenas mamonas como la que verán ahora.
Disfruten! :D
"Como una primera vez."
Lujuria: Como lo es la necesidad de sentir otro cuerpo.
Ella dormía profundamente, las sábanas rozaban sus suaves y pálidas piernas. Fuertes y definidas. Perfectas. Sin poder evitarlo se relamió con suavidad los labios que sentía fríos, oh, tan fríos.
Se preguntó internamente cómo era posible que una persona se pudiese ver tan firme y fuerte y a la vez tan frágil y fina. Quizás era ella, quizás esa era su habilidad natural, demostrarle al enemigo debilidad para luego encestarle un golpe que lo dejase fuera de lucha.
Subió por sus largas y definidas piernas un poco más hasta encontrarse con que el piyama —un vestido de seda, ligero—le permitía ver más allá de lo que nadie jamás —obviamente además de él— podría ver de ella, la definida curva de su firme trasero estaba medio cubierto por una finas bragas de color oscuro, tal y como el vestido de dormir. ¡Gracias verano!, pensó casi involuntariamente, se sonrojó.
Sus ojos oscuros siguieron subiendo por el contorno de su cadera, su cintura, tapadas por el fino camisón, su brazo rozando ligeramente su estómago, ¡cómo envidió ese brazo! Su piel tan pálida que brillaba bajo la suave luz de la luna que se colaba por las cortinas mal cerradas, era casi como ver una escultura hecha con leche, con la leche más pura del mundo, blanca, tersa y suave. Tragó saliva.
Y sus pechos, oh, sus pechos, eran tan jodidamente perfectos, tan…Tan para él, era como si fuesen hechos a su medida, como si todo su ser encajara con el de ella. Como si fuesen realmente uno solo.
Sus ojos recorrieron su fino cuello hasta detenerse en su rostro.
La primera vez que vio a Gohan le pareció casi divertido el parecido que este tenía con su esposa, rasgos definidos, suaves, casi como si hubiesen sido pintados con un pincel fino y creyó que no podría haber nunca nada más perfecto que su hijo, como una combinación casi mágica y mejorada de ambos. Pero viéndola así, sus pestañas largas y tupidas casi rozando su mejilla, su pequeña y finas nariz, sus labios entre abiertos, su cabello negro esparramado por la almohada. Él no podía evitar creer que lo que estaba viendo, lo que se encontraba justamente a su lado, que ella era real y que pertenecía solo a él. Era un pensamiento tan egoísta, lo sabía, pero no podía evitar pensarlo, ella era de él como él era de ella. Y no había más.
Sus manos, sudorosas, se acercaron hacia el rostro de la chica y con una suavidad controlada comenzó a trazar cada parte de su rostro, su contorno, sus labios, su nariz, sus ojos, todo.
Se irguió y besó con suavidad la desnudez de su hombro.
La chica a su lado se removió incomoda, él no pudo evitar reírse por lo bajo. Kamisama, Milk tenía gestos tan divertidos. Y hermosos. Porque no podía engañarse a sí mismo, ella era hermosa para él y esperaba que nunca nadie pudiese notar lo que él veía, una belleza natural, una belleza especial, una belleza como ninguna otra.
Milk no necesitaba de maquillajes, no necesitaba de vestidos cortos y ajustados como los de Bulma, ella no necesitaba de sonrisas coquetas o miradas sutiles, con sus grandes ojos, su piel de porcelana, su cuerpo escondido tras sus trajes, su voz, su sonrisa, eso era todo lo que ella necesitaba para enamorar a cualquier hombre en la faz de la tierra.
Porque sí.
Él se sentía profundamente enamorado.
Porque sí.
Él ya sabía el significado de esa palabra.
Lo supo cuando nació Gohan, cuando ella desapareció tras una discusión, cuando ese tipo que no recordaba el nombre quería entrenar con ella, quería quitársela.
Sobre todo lo supo cuando su mirada se posaba en él y Goku podía sentir que todo, todo estaba bien. Todo estaba perfectamente.
Él la amaba.
Incluso más de lo que podría llegar a amar a cualquier persona en el planeta. En el universo. En la vida.
Ella se removió y se acomodó cerca de él, casi como si estuviese buscando su calor, él sintió enrojecer su rostro y una ligera presión en su parte baja.
Carraspeó.
— Goku —habló una somnolienta Milk desde su lado.
Estaba tan preocupado de la presión que tenía que no se fijó que su esposa había despertado, pegó su mirada en ella y sonrió nerviosamente.
— Ho-hola —tartamudeó sin borrar su media sonrisa nerviosa.
Milk frunció el ceño ligeramente y lo miró fijo, él amplió aún más su sonrisa, como si así pudiese evitar cualquier reto o sermón.
— ¿Qué haces despierto a esta hora? —preguntó la chica sin despegar su vista del rostro del muchacho—, ¿Gohan está bien? —él se apresuró a asentir, ella contrajo el gesto—, entonces, ¿qué pasa? Aún es de noche.
— Sí, lo sé —respondió él sin saber muy bien que decir, pareciera como si cierta parte de su anatomía no lo dejase pensar—, solo que… Desperté y te vi mientras dormías.
— Oh, eso es tan dulce —dijo ella y se acercó un poco más hacia él, apoyando su cabeza en el pecho desnudo de su esposo.
Goku se tensó.
— Milk es que yo… —susurró él tan rojo que sentía que toda la sangre de su sistema se había acumulado en su rostro.
Ella volvió a elevar su vista hacia él, Goku no pudo evitar sentir el aroma dulce y silvestre que emanaba del cabello de la chica.
— Oh —le dijo ella, cortando lo que él iba a decir, al parecer, había sentido su "pequeño" problema—, ya veo —dijo con suavidad.
Él apretó sus labios con fuerzas como si no quisiese decir nada más, sin embargo, para su sorpresa la chica comenzó a reír con suavidad, él la miró extrañado, de todas las cosas que hubiese esperado una risa por parte de su esposa sería lo último.
Pero ella seguía riendo y él parecía desesperarse ante aquello.
— Milk —farfulló casi como un bebé—, no es gracioso.
— Lo siento —se disculpó ella con suavidad.
El ceño fruncido del chico comenzó a decaer de pronto y luego, sin evitarlo, coreó la risa de su esposa.
Y luego ambos se encontraban riendo en la cama, quizás de qué, pero parecía ser que la situación era por sobre todas las cosas cómicas. Después la risa fue decayendo poco a poco y de pronto ella se vio acariciando con el rostro sereno la mejilla de su esposo.
— Te amo tanto, Goku —le susurró ella con una mirada sincera.
Él sintió su pecho inflarse, orgulloso porque aquella mujer era capaz de amarlo, porque estaba junto a él y porque nadie, nadie podría sacarle jamás una risa así como él lo hacía. Amaba a esa mujer, lo hacía con todas sus fuerzas.
Goku estiró su cuello y alcanzó con suavidad los labios rosados de su Milk, porque era suya. Y sabía a gloria.
Las manos, suaves y pequeñas de ellas comenzaron a recorrer con suavidad su abdomen, las manos de él, callosas y grandes pasaron por la cintura de ella para luego ir bajando de apoco y apoderarse del trasero de la chica. Y de un momento a otro Milk se encontraba encaramada encima de Goku, a horcadas puesta sobre la pelvis del muchacho, mientras él recorría con suavidad por debajo del camisón de seda de su esposa —que en ese momento no hacía más que estorbar— por mucho que le gustase ese piyama.
El cabello de Milk cayó por su hombro hacia adelante como una oscura cascada, haciéndole cosquillas en la mejilla al muchacho. En medio del besó él se rió.
Ella se separó de él, sintió como su erección rozaba con su propia pelvis.
— ¿Qué? —le dijo ella un poco frustrada, parecía que él se estuviese vengando de su risa anterior.
— Tu cabello —murmuró él mientras que con una de sus manos acariciaba la espalda y con la otra tomaba un mechón oscuro del cabello de la chica y lo acariciaba, como si fuese una finísima cortina que hubiese deseado tocar desde siempre—, me produce cosquillas —terminó la frase mirándola directamente a los ojos.
Ella se pasó una mano por el largo cabello y lo miró, un tanto extrañada.
— ¿Quieres que lo recorte? —preguntó entonces, mirándolo entre sorprendida y un tanto recelosa.
— ¡No! —medio grito y ella se sonrió—, me gusta, me gusta así de largo.
— Pero… ¿Sabes? —lo miró fijamente con una intensidad que a Goku a veces llegaba a asustarlo—, me molesta, con los quehaceres de la casa y esas cosas.
Él se encogió de hombros mientras bajaba la mano que estaba en la espalda de su esposa y la colocaba en sus muslos.
— Usa un moño —le respondió—, recógetelo y en la noche te lo sueltas, cuando no te moleste.
Ella sonrió ligeramente y se sonrojó completamente mientras pasaba con suavidad sus manos por el pecho duro y formado de su esposo.
— ¿Y ahora?, ¿a ti te molesta? —cuestionó.
Goku se apresuró de negar con su cabeza.
— Me gusta —afirmó mirándola con intensidad—, no podría molestarme nada de ti —le aseguró y luego le sonrió con cierta picardía que solo Milk era capaz de notar—, a excepción de cuando no me dejas llevar a Gohan a entrenar…
— Ah, no, señor —le cortó ella rápidamente, quitó las manos del pecho de su esposo y se sentó recta encima de él bruscamente, produciéndole un ligero dolor en su parte blanda, se quejó al tiempo que Milk se cruzaba de brazos encima de él.
— Auch, Milk, cuidado —le pidió un tanto divertido.
— No hay más enemigos, Goku, Piccolo se fue y no habrá más. No es necesario que mi Gohan…
Pero él no la dejó terminar, se irguió y alcanzó fugazmente los labios de su esposa.
— Fue una broma —aseguró.
Ella sonrió triunfante y sin decir ninguna palabra más pasó sus brazos por el cuello del pelinegro de cabellos alborotados y lo besó con profundidad. Él volvió a poner sus manos en el muslo de su mujer, subiéndolos lentamente por su trasero hasta el borde de su camisón, subiéndolo lentamente.
Clack, clack, clack.
Goku se separó de los labios de su esposa y dejó su trabajo a medio camino, dejando solo el torso de la chica al desnudo.
— ¿Oíste eso? —preguntó.
Ella lo miró en la oscuridad, confundida.
Clack, clack, clack.
Frunció el ceño. Luego un sollozo se oyó débilmente.
— Eso es…
— ¡Mami!, ¡papi!
El llanto del niño sonó cerca, muy cerca.
La joven madre saltó fuera de la cama, arreglando en el camino a la puerta tanto su camisón para dormir como su cabello, abriendo la puerta rápidamente, con Goku pisándole los talones.
El pequeño niño de unos dos años y siete meses caminaba a pasitos rápidos por el pasillo, un tanto desorientado, sollozando y tapando sus ojitos.
Milk corrió hacia él y lo alzó rápidamente en sus brazos, él se aferró a su cuello y apoyó su pequeño rostro en el hombro de ella.
— Un monstro, ¡un monstro! —sollozó el chiquillo en un balbuceo entendible desde los brazos de su madre.
La pelinegra miró a su esposo mientras acariciaba la espalda del niño. Goku se acercó un tanto frustrado y sintiendo como poco a poco le bajaba el pánico y la calentura cuando sintió los pequeños pasitos de su hijo.
— No hay monstruos aquí, Gohan —aseguró su padre acercándose a él con tranquilidad.
— En mi pieza, bajo mi cama, papito —sollozó el niño mirándolo con los ojos llorosos y grandes.
— ¡Muy bien! —dijo entonces Goku estirando sus brazos para recibir a su pequeño hijo de los brazos de su esposa—, vamos a ver.
El niño se aferró al cuello de su padre y él acariciando su espalda fue hacia la pieza del bebé, encendió la luz y le mostró a Gohan la habitación.
— ¿Ves? No hay nada aquí —le aseguró el padre al hijo.
Gohan aun con miedo miró la habitación con lentitud, encontrándose con sus peluches, su cama y sus juguetes, todo normal, sin ningún monstruo.
— Yo lo vi —sollozó el niño.
— Entonces yo lo espanté —respondió Goku mientras se acercaba a la cama del chiquillo y lo acostaba ahí, se sentó a su lado mientras lo acomodaba con suavidad—, saben que si algún monstruo se mete contigo tendrá que vérselas conmigo —añadió el joven padre—, y les dio miedo y se marcharon, no volverán a molestarte.
El niño en su cama sollozo con suavidad.
— ¿Si vuelven? —preguntó con sus ojos grandes mirando a su padre fijamente.
— Yo les daré una paliza —le contestó él sonriéndole confortable.
Él se lanzó nuevamente a los brazos de su papá y volvió a llorar.
— Quiedo a mi mamá.
— Ella está en la pieza —respondió él con suavidad.
Gohan lo miró fijamente, con un puchero en sus labios y los ojos brillantes en lágrimas. Goku se aguantó un bufido y sonrió.
Media hora más tarde los tres Son se encontraban acostados en la cama matrimonial de la acogedora casa, el más pequeño de los tres se encontraba durmiendo plácidamente al medio de la pareja.
Goku observaba a ambos dormir mientras sentía como su "amiguito" ya se había dormido por completo, frustrado porque no pudo concretar lo que esperaba, sobre todo sintiendo esa creciente necesidad de tener el cuerpo de su esposa junto al de él. Suspiró.
Miró a su hijo.
Y se rió con suavidad.
Al otro lado de la cama Milk se inclinó con suavidad para mirarlo fijamente, y también rió.
Se miraron por unos segundos, completamente cayendo en la mirada del otro, como si en ese momento no hubiese nada más perfecto y "concreto" que aquello, unos juegos de miradas, una risa y su bebé en medio durmiendo plácidamente.
Ella volvió a recostarse y posó con suavidad su mano encima de la pancita que subía y bajaba de su hijo, la mano de Goku encontró la de ella y se posó también con completa suavidad encima de la de ella, acariciándola con ternura mientras la respiración de su hijo subía y bajaba ambas manos.
Y entonces Goku supo que no había nada más perfecto que eso. Siquiera el deseo de hacer el amor con su esposa, su familia era todo lo que él necesitaba.
Aunque se prometió que mañana sin falta le recordaría a Milk en lo que habían quedado. Porque simplemente él no se podía quedar con las ganas de sentir el cuerpo de su esposa junto al de él. Era una necesidad casi biológica.
Ey! Apuesto que no se lo esperaban! Apuesto! Apuesto! Jajsjas Es impresionante, lo sé, lo sé, *aplausos para mí*.
Ok, bien, estoy exagerando de lo lindo, pero es que apenas cuatro meses me he demorado! siendo que me demoro casi un año en subir viñeta para esta historia! Pero Gualá! aquí ya viene una, aunque no es gran cosa... Okey, olviden los aplausos, no me feliciten :c
La viñeta es corta y quizás no era lo que esperaban, digo, si el título dice lujuria se espera al menos que la mitad del capítulo sea sexo duro y de calidad, pero ey! que lo digo siempre, no soy buena para lemons, soy muy inocente y chiquitita para esas cosas, jasjjas no broma, prometo, prometo que algún día para una viñeta me animaré para escribir un lemon de verdad, pero es que sinceramente no creo que me salgan bien, como que no me nacen xd En fiiiin! al menos subo nuevo capítulo, ¿no? No? ya encerio, realmente me gustó este capítulo porque está todo mamón y eso y porque siento que en esta viñeta (aunque sea corta) salen a relucir los sentimientos en pleno de Goku, aunque quizás me salga del personaje un poco e incluso sea un tanto OOC, pero yo creo que Goku si tiene pensamientos como esos, yo creo que amó a Milk y que él lo sabía pero que no lo expresaba porque no era bueno haciéndolo, pero que sí lo sentía y que en volás de reflexió en la noche todas esas cosas salen a relucir y creo que él sí encontraba hermosa a Milk y que en el capítulo que dice algo como "no es tan bonita" lo dice de lleno porque agrega rápidamente que ella lo mataría xd es decir, para mí al menos, que lo dice solo para darle alguna buena justificación a Vegeta, porque a él le daría lo mism oque Milk lo matase (no sé si me explico) xd como sea, yo creo que Goku aprecia lo linda que es Milk y todo lo positivo que tiene, al menos, yéndome en la profunda pienso eso, no sé ustedes.
Yaaa! Lamento si es cortito y todo, pero siento que es intenso y que aunque no sea lo que se espera es algo muy tradicional (lo de que Gohan llega a interrumpir la escena) digo que cuando unos papá y además primerizo de un niño de apenas dos años, esas interrupciones deben ser muy seguidas además si tienen un hijo mamón como lo era Gohan, porque sí, Gohan es mamón, pero me encanta así *-*
Sí sí, otra cosa, esta viñeta fue creada gracias a la palabra Lujuria (no me digas) pero que me dio la idea bans en su review, realmente no se me había ocurrido crear una viñeta con esta idea, GRACIAS POR TU IDEA! :)
Obviamente no me iré sin antes agradecer con todo mi corazón la cantidad de Reviews que siempre recibo en esta historia, son las mejores lectoras sin duda, espero sigamos en esta interacción entre lectoras y pseudo-escritora, realmente ,realmente aprecio todos los comentarios que me llegan de todas ustedes, las adoro realmente. Bah! también había olvidado agradecerle a esas lectoras anónimas que me dejan en favoritos o alerta, les agradezco un montón.
No olviden que si tienen alguna idea para una próxima viñeta me la pueden dar a conocer por medio de Reviews o PM! Gustosa las aceptaré.
Muchas gracias por leer!
Espero sus rr's con cariño!
Las adoro lectoras, son mi musa inspiración.
Espero les guste esta nueva viñetita que va con cariño a ustedes.
Adiós! Nos leemos ;D
