Capítulo 8
Zoe
La pequeña veía maravillada cómo ante sus ojos, Rin le transformaba su habitación de bebé en una habitación de niña grande. Luego de sacar todos los muebles de bebé, pintaron las paredes de blanco y Rin se tomó todo el fin de semana para pintarle las paredes nuevamente. Sesshoumaru como un poderoso youkai y descansando bajo un árbol con Zoe sobre su regazo que le daba en la boca un trozo de fruta.
Durante la remodelación y por el fuerte olor a pintura, la pequeña dormía en un futón en su habitación. Estaba con su padre sobre la cama, al ver a Rin salir del baño, lo besó en la mejilla y se bajó de la cama.
-Mama...
-Zoe, mi amor...
Zoe la abrazó con fuerza.
-Gracias, mama...
Rin acarició sus mejillas y la llenó de besos.
-Por nada, mi amor...
La pequeña se acomodó en su futón. Rin se arrodilló a su lado y la besó con ternura.
-Dulces sueños, cariño...
-Te quiero, mama...
-Te amo, mi amor...
Rin volvió a su cama y vio a la pequeña dormir. Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó con ternura en la mejilla mientras acariciaba su vientre.
-Mi amor...
-Sessh... mírala, mi amor...
-Es bellísima... Hacemos unos bebés preciosos...
Rin rió y se dio vuelta entre sus brazos.
-No podemos hacer nada...
-Pero sí puedo darte unos besos deliciosos...
-Hm! Me encantan tus besos... pero si te emocionas...
Sesshoumaru suspiró y puso cara de tristeza.
-No me queda más remedio que irme al baño y solucionar mi problema...
Rin rió y se tapó la boca.
-Me acabas de dar una idea...
-Sí?
-Mmmhmm... el cuarto de huéspedes...
-Pero si está hasta arriba de cosas...
-Pero tú y yo... podemos escabullirnos...
Sesshoumaru sonrió y aceptó.
…...
Cayeron extasiados en una esquina de la cama, al verse mutuamente, comenzaron a reír sin control. Volvieron a la cama y se abrazaron compartiendo tiernos besitos hasta entregarse a los brazos de Morfeo.
Sesshoumaru despertó sintiendo las manitas de su pequeña sobre su pecho. La atrapó por sorpresa rugiendo y la pequeña primero gritó y luego comenzó a llorar asustada.
-Mama!
-Tranquila, mi amor...
-Mama!
-Qué pasa?
La pequeña caminó sobre la cama hasta sus brazos y la abrazó con fuerza.
-Zoe, cariño...
-Papa malo!
-Mi amor...
-Papa muy malo!
-Princesa...
-Iie!
-Zoe, mi amor... no quería asustarte... ven con papi, mi amor...
-Iie!
-Zoe...
-Sessh...
Sesshoumaru suspiró y bajó la mirada.
-Está bien... lo siento mucho...
Sesshoumaru se metió al baño, Rin se sentó para calmar a la pequeña.
-Zoe, mi amor... papá no quería asustarte... él sólo quería jugar...
-Es malo!
-No digas eso, cariño... sabes que eso hace a tu papá triste...
-Papa triste?
-Sí, mi amor... cuando dices cosas así, sabes que se pone triste...
Para cuando Sesshoumaru salió del baño, Rin ya no estaba, se sentó en la cama y suspiró.
-Papa...
-Zoe, mi princesita...
-Papa, ya no me vas a asustar?
-No, cariño... te lo prometo...
La pequeña lo abrazó con fuerza.
-Tengo al mejor papá del mundo!
-Cariño!
Sesshoumaru la llenó de besos y la abrazó con fuerza.
-Sabes qué?
-Qué?
-Y yo tengo a la mejor hija del mundo... Una princesita preciosa que me llena de alegrías...
Zoe sonrió y lo besó en la mejilla.
-Papa, te quiero mucho...
-Te quiero, princesa...
…...
Sesshoumaru apenas llegaba a su oficina luego de salir del salón de conferencias, cuando notó a su secretaria extraña.
-Michi, pasa algo?
-Señor...
-Si necesitas el día...
-No, señor... su esposa tuvo un accidente...
-Qué? Porqué no me llamaste?
-Apenas cierro la llamada...
Sesshoumaru llegó al hospital sin aliento, entró en la sala y sintió que algo se quebraba en su interior al verla con el rostro marcado.
-Rin! Rin, mi amor! Qué pasó?
-Sessh...
-Qué pasó, preciosa? Estás bien? El bebé está bien?
-Estoy bien, mi amor...
-Y el bebé? Está bien?
Rin vio la preocupación genuina marcada en su rostro, lo acarició con ternura.
-Está bien...
-Kami, Rin, no me asustes así!
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Qué pasó?
-Se me rompió un tacón y me caí... pero me di con el borde del escritorio...
-En serio estás bien? Iré a hablar con el doctor...
Después de hablar con el doctor, Sesshoumaru volvió a la sala más calmado, el doctor lo seguía, Rin sólo le sonrió.
-Todo está muy bien, señora... en unos minutos le daré la alta...
-Gracias, doctor...
Una vez sólos, Sesshoumaru se acercó, acarició la mejilla de Rin.
-Estás segura de que estás bien?
-Sí, mi amor... sólo fue un lapso de torpeza...
Sesshoumaru la besó con ternura y la apretó en un fuerte abrazo.
-Te amo, mi amor...
…...
Aún así, Sesshoumaru insistió en hacerle otra sonografía a Rin, al terminar, la llevó de vuelta a la casa, la pequeña corrió hacia ella y se abrazó a sus piernas.
-Mami!
-Mi amor! Vamos arriba...
Siguiendo las órdenes de su preocupado marido, Rin fue directo a la cama. La pequeña se sentó a su lado y acarició su rostro.
-Qué te pasó, mami?
-Se me rompió el zapato y me caí...
-Y el bebé?
-El bebé está bien... ya el doctor lo vio...
Zoe besó su vientre y la abrazó.
-Te quiero, bebé...
Rin sonrió y la llenó de besos.
-Te quiero, mi amorcito...
-Zoe...
-Papa!
Zoe se colgó a él como monito.
-Mi princesita! Dame un beso!
La pequeña le dio un sonoro beso en la mejilla. Sesshoumaru la abrazó con fuerza sonriendo.
…...
Zoe llegó del colegio corriendo, buscó a Rin, la encontró saliendo de la cocina.
-Mami!
-Mi amor!
Rin la abrazó y la llenó de besos.
-Mi princesita, cómo te fue hoy?
-Bien! Mami y el bebé?
Rin sonrió y acarició su cabellera mientras la pequeña se pegaba a su crecido vientre.
-El bebé está bien, mi amor... vamos a comer...
Zoe corrió a lavarse las manos, Sesshoumaru se acercó sonriendo y acariciando su vientre, la besó apasionadamente.
-Cómo estás, preciosa?
-Bien, amor, y tú?
-Hm... ahora estoy mejor...
Rin sonrió y lo besó nuevamente.
-Sabes algo, mi amor?
-Qué cosa?
-Tengo ganas de dejar todo y meterme entre las sábanas contigo para hacerte...
-Papi!
Se separaron sonriendo, Sesshoumaru cargó a la pequeña y la acomodó en su silla.
-A comer!
Durante toda la tarde, Sesshoumaru se dedicó a la pequeña. A medida que la tarde caía, Rin los vio sentados en el jardín, abrazados, viendo el cielo y buscando formas en las nubes, sonrió mientras una lágrima solitaria rodaba por su mejilla. Se dio la vuelta y subió las escaleras mientras acariciaba su vientre.
Despertó ante la suave caricia, Sesshoumaru la besaba con ternura.
-Mi amor...
-Te vi llorando... qué pasó?
-Sessh... no, es que...
-Rin...
Rin cerró los ojos.
-Mañana es el cumpleaños de Tenma... y te vi con Zoe en el jardín y pensé en él y en lo feliz que habría sido...
-Rin...
-Nuestro bebé cumpliría 11 años...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Debes dejarlo ir, Rin...
-Pero...
-Preciosa...
Sesshoumaru la besó en la cabeza, se quedó a su lado toda la noche, abrazándola y haciéndola olvidar aquello al recordarle momentos de felicidad.
-Kami, Sessh, perdóname... tenías planeado...
-No importa lo que tuviese planeado...
Rin se dio vuelta y se acomodó escuchando sus latidos. Sintió un beso en la cabeza.
-Sesshoumaru... eres sin lugar a dudas el mejor esposo que pueda pedir...
-Nadie es perfecto, preciosa... Y ciertamente, yo no lo soy...
-Quizás... pero para mí... eres más que perfecto...
Rin lo sintió respirar profundamente.
-Sabes algo, preciosa? A veces... cierro los ojos y mi vida pasa frente a mí como una película... primero recuerdo cuando era un niño... con mi madre... su enfermedad, su agonía... a mi papá llorando junto a la cama sin pensar que yo lo veía el día en que ella murió... y dentro de toda la turbulencia y oscuridad que hay en mi juventud, en aquél torbellino de mala conducta, piercings, tintes, simple rebeldía... sólo hay una cosa que recuerdo con claridad... y es el día en que te conocí... 14 de abril... Y de pronto, mi vida tomó sentido... y aunque seguí siendo un imbécil de primera... allí estabas tú... y te lastimaba y te hacía llorar, y te hacía feliz... llorabas de la rabia, y así mismo me veías y sonreías... Y entonces pienso en un porqué? Porqué te casaste conmigo? Porqué me aceptaste en tu vida si sabías que de todas maneras te haría llorar...
-Sessh...
-Te fui infiel... me echaste de la casa... casi nos divorciamos... me sentía morir y ardía de los celos cuando me enteré que estabas saliendo con un tipo... Y aunque odie verte llorar, el día que tocaste mi puerta, casi bailo de la alegría... no pudiste ni besarlo y huíste, me buscaste y lloraste en mi hombro...
-Kami, Sesshoumaru, tienes que recordar eso?
-Y entonces me pediste un hijo... Estaba aterrado... Y te dejé sola... y tú sufrías tanto... y tantas veces lo escuché llorar... y a tí consolarlo... y lo amaba... Rin, amaba a mi hijo... pero no sabía demostrárselo... Tú estabas lista, pero yo no... no estaba listo para ser papá... y nuestro hijo...
Hubo un largo silencio, Rin lo escuchó suspirar, se abrazó a él con más fuerzas.
-Hazlo, Sesshoumaru... déjalo salir...
-Rin...
-Nunca lo vas a superar si no lo dejas salir... amaste a tu hijo... pero ya no está... déjalo ir... así como me dices, hazlo tú...
Sesshoumaru la besó en la frente y sonrió entre lágrimas.
-Es mucho más fácil decirlo que hacerlo... Rin, mi hijo... nunca lo supo... nunca le dije que lo amaba...
-Lo sabía, Sesshoumaru... créeme que lo sabía...
Se quedaron abrazados en silencio, Sesshoumaru la besó en la mejilla y acariciaba su vientre.
-Mama...
-Zoe...
La pequeña se acercó a ella y se subió a la cama.
-Mama, te sientes malita?
-No, mi amor...
-Demo, tu cara está roja...
-Sí? Es que tu papi me da unos besitos deliciosos que me hacen ponerme así...
Zoe entonces sonrió y la besó en la mejilla. Se bajó de la cama y se marchó. Rin y Sesshoumaru cruzaron miradas, Rin se levantó y fue por la pequeña, estaba en su cama, jugando con una muñeca, dándole de comer.
-Zoe, mi amor...
-Mama...
-Mi amor, pasó algo?
-Nada...
Rin se sentó a su lado y la besó en la cabeza.
-Puedo jugar contigo?
La pequeña se alzó de hombros.
-Zoe... hice algo mal?
-No, mama...
Zoe dejó su muñeca de lado y vio a Rin.
-Papi está triste...
-Zoe...
-Yo no quiero... porqué papi está triste? Y tú...
Rin acarició su mejilla.
-Sí estamos un poquito tristes... porque mañana, tu hermanito Tenma, cumpliría 11 años...
-Mami...
-Por otro lado estoy muy feliz...
-Hountou?
-Claro que sí, mi amor... tengo una bebita preciosa que Kami me regaló y otro bebé en camino...
-Pero te gustaría tener a Tenma...
-Claro, mi amor... me gustaría tener a mis bebés junto conmigo...
Rin la abrazó con fuerza y la llenó de besos hasta que la hizo reír.
-Qué tal si hacemos algo para poner a tu papi feliz?
-Qué cosa?
Zoe acarició la cicatriz en su muñeca.
-Hmm... no lo sé... qué te parece si le hacemos un dulce?
-De chocolate!
-Chocolate! Sí, el que más le gusta!
-Síi!
Rin fue con la pequeña a la cocina, para cuando el dulce estuvo listo, lo sirvieron y lo llevaron a la cama, Sesshoumaru estaba dormido. Zoe se sentó a su lado y lo besó con ternura.
-Papa...
-Hmm...
-Papa, okite...
Sesshoumaru despertó y sonrió al ver a la pequeña.
-Princesa...
-Papa... para tí...
Sesshoumaru se sentó en la cama y sonrió al ver el postre.
-Kami, preciosa, lo hiciste tú?
-Con ayuda de Zoe...
-Mi amor...
Sesshoumaru la llenó de besos y la pequeña sonrió. Aferrada al abrazo de su padre, degustaron del dulce los tres juntos, al terminar, Sesshoumaru las besó.
-Gracias! Estaba delicioso! Como mi preciosa lo sabe hacer...
-Sessh...
-Y mi princesita! Va a cocinar tan rico como su mami!
-Estás feliz, papi?
-Muy feliz, mi amor!
-Yei!
Ambos rieron ante la reacción de la pequeña.
…...
Sesshoumaru estaba trabajando en la casa, Zoe se emocionó al verlo allí cuando llegó del colegio, luego de almorzar, él volvió a concentrarse en su trabajo, la pequeña se acercó con un juguete en las manos.
-Papi...
-Hm?
-Papi, vamos a jugar...
-No puedo, princesa, juega con tu mamá...
-Demo...
Sesshoumaru siguió haciendo unos cálculos. La pequeña no se movió, se abrazó a su peluche.
-Paaa!
-Zoe, no puedo jugar ahora!
-Pa-pa...
Zoe se fue a su habitación, Sesshoumaru se sintió mal, sabía bien que ella sólo quería estar con él unos minutos. Suspirando, subió las escaleras, la pequeña estaba en su cama, viendo al vacío mientras abrazaba su peluche.
-Zoe...
Zoe se tapó la cara con las sábanas, Sesshoumaru suspiró y se sentó a su lado.
-Zoe, princesita...
-Gomen...
-Zoe...
-Vete a trabajar... prometo no molestarte más...
Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-Te amo, princesa...
Sesshoumaru se marchó. Para cuando había terminado, ya Rin estaba de vuelta en la casa y hacía las tareas con Zoe.
-Zoe...
Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en la mejilla.
-Princesita, vamos a comer helado!
-Ahora no, papa! Estoy haciendo tarea!
-Zoe...
-Vete! Se me olvida!
Rin lo apartó.
-Sessh, déjala, tiene exámenes...
-Pero es que... tan pequeña?
-Sí... tiene exámen de matemáticas mañana...
-Rin...
-Zoe me dijo que le gritaste...
-Fue un error y quiero enmendarlo...
-Pues será en otro momento, éste es el momento de sus estudios.
Sesshoumaru no dijo nada más. Cuando finalmente terminaron, Rin se dispuso a preparar la cena. Zoe se fue a su habitación.
-Princesa...
-Papa...
-Cariño, perdóname, por lo de esta tarde yo...
-No importa...
-Zoe...
De alguna manera se acobardó, salió de la habitación. Después de cenar, Zoe se acomodó con Rin, quien le leyó una historia para dormir y mientras, la pequeña jugaba con su vientre, provocándole patadas al bebé.
-Zoe, mi amor... así, no...
-Se mueve mucho...
-Sí, cariño, lo sé...
…...
Sesshoumaru se sentía cansado y decidió trabajar en la casa nuevamente. Planeaba terminar temprano y dedicarle la tarde a Zoe y a Rin. Después de almorzar, Rin se fue a acostar, era viernes y Zoe no tenía tareas pendientes, Sesshoumaru la vio jugar con sus muñecas y sonrió.
-Zoe...
-Papa... te estoy molestando?
Sesshoumaru sintió que aquellas palabras eran como si lo atestaran contra un muro. La pequeña recogió sus muñecas y se fue a su habitación. Él la siguió en silencio, la vio dejar todo y echarse en su cama.
-Zoe, mi amor...
-Papa...
-Zoe, qué pasa?
-Soy mala...
-Quién te dijo eso?
-Tú ya no me quieres...
-Pero mi princesita, quién te dijo eso?
Sesshoumaru secó sus lágrimas y la besó con ternura.
-Zoe, yo te quiero con todo mi corazón, eres la princesita de mi corazón...
-Demo...
-Hace unos días te grité, pero no debí hacerlo... yo no quiero que me tengas miedo, mi amor...
-Papa...
-Dame uno de tus besitos ricos...
Zoe lo besó en la mejilla, Sesshoumaru cerró los ojos y sonrió.
-Qué ricos...
-Papa...
-Me perdonas?
-Hai...
Sesshoumaru sonrió cuando Zoe lo abrazó con fuerza.
-Papa!
-Mi princesita...
…...
Habían salido a cenar, Rin sonreía feliz de ver que las cosas entre ellos se habían arreglado nuevamente, Zoe iba sobre los hombros de Sesshoumaru mientras paseaban por la plaza al salir del restaurante.
-Papa! Mitte!
-Ouch!
-No le hales el cabello a papá, Zoe...
-Gomen, papa...
Zoe lo besó en la cabeza. Sesshoumaru sonrió, llegaron a la casa con la pequeña en brazos completamente dormida. Luego de dejarla en su cama, fueron a su habitación. Rin se acomodó entre varias almohadas, se tomó varias pastillas y esperó por Sesshoumaru.
-Mi amor...
-Preciosa, estás bien?
-Sí... Sessh... me traerías un poco de agua?
-Seguro...
Sesshoumaru fue a la cocina, al volver, se sentó a su lado, Rin se tomó otro par de pastillas y dejando el vaso a un lado, le sonrió y lo besó con ternura.
-Me gustó mucho verlos hoy... deberíamos hacerlo más seguido...
-Lo que digas, preciosa...
Rin sonrió, acarició sus mejillas.
-Qué es lo que te preocupa?
-Tú... preciosa, la semana que viene...
-Piensa en eso cuando llegue...
-Tengo miedo, Rin...
-No lo tengas...
Sesshoumaru se acomodó a su lado y la abrazó con fuerza, siendo en realidad él quien necesitara un abrazo.
-Rin...
-Hm?
-Rin te amo...
-Yo también te amo, mi amor...
-No me dejes, preciosa...
-Sessh, de qué...
-Onegai... no te rindas...
Rin no dijo nada más. Sólo lo abrazó y permanecieron en silencio.
…...
Sesshoumaru dedicó todo el fin de semana a su esposa, tenía un mal presentimiento y aunque intentaba librarse de ello, no podía del todo. Zoe jugaba con ellos sobre la cama, al momento de dormir, la llevó a su cama, al volver, Rin salía del baño con una toalla cubriéndola.
-Sí que te tardaste...
-Me pidió una historia... cómo estás, preciosa?
-Bien, fresca como lechuga...
Sesshoumaru sonrió y acercándose, la besó apasionadamente.
-Crees que aún puedes hacer un par de cosas?
-Sessh...
-Vamos, preciosa... tengo derecho a mi última cena... pasaré 50 días de inanición...
Rin rió a carcajadas.
-Eres un pervertido...
Dejando la toalla a un lado, se entregó a sus besos y sus caricias.
…...
N/A: Hola! Aquí estoy de nuevo! Espero que les haya gustado y ya nos vamos poniendo en sazón con la temporada, mi favorita! Jejeje!
Ojalá estén bien y espero sus reviews.
Besos y abrazos
Mizuho
