Cuando desperté moría de hambre y era bastante extraño para mi, sin embargo baje en busca de algo que mordisquear, y escuche como diesel hablaba con mi madre.
"Rene ella necesita ayuda, pero no puedes estar aquí. Si lo se, ella estará bien yo intentare cuidarla un poco mas… No, mama escucha. Bella te odia, ¿Lo sabes? ¡No me digas! Claro, madre. Pero no… escucha. – paro de hablar un segundo. – No, no quiero que vengas. No te abrire la puerta. ¡Mama!"
Suspire, pero el no me escucho asi que siguió con la charla.
"Si vienes no tienes mas hijos, ni bella ni yo te vamos a querer mas y es enserio. Si, si lo es. No, mama no quiero lazaña yo se cocinar. Vale, adiós."
¿dando pelea? – pregunte desde la escalera. – si quiere venir a visitarte no hay problemas, yo puedo salir.
Nunca entendí porque la odias tanto. – enarque una ceja el suspiro. – Yo ire a verla, solo quiero que estes bien.
Lo estoy.
No, ni de cerca a bien. – me dio una triste sonrisa. – Lo siento por lo de anoche pero bella… solo quiero lo mejor para ti. Por eso he dejado todo, para estar junto a ti. Quizá no he sido el mejor hermano del mundo, pero te quiero con mi alma. Y no permitiré que alguien o algo te haga daño, ¿De acuerdo?
De acuerdo. – asentí cansada. - ¿algo para comer?
¿tienes hambre? – lo mire con sorpresa. – Se que tiras la comida por el retrete bella, que salga el espagueti por el no es cosa normal de los retretes.
Me rei.
Lo siento.
No pasa nada. – me abrazo. – Pero, intenta comer mas. Estas muy delgada.
Diesel… - susurre. – Lo siento mucho por todo.
El se encogio de hombros y me llevo a la cocina donde hizo que me sentara en la mesa y me coloco la comida allí.
La probe, si. Pero no comi demasiado, mi estomago se lleno mucho. Y me sentí mareada de inmediato, sabia que era porque hace mucho que no comia demasiado y esta vez si lo hice, aunque a medias. Igual haría que me sintiera mal.
Bells…- murmuro. – eh…
Suéltalo diesel.
Edward ha llamado, quiere saber como estas.
¿Qué le has dicho a ese bastardo? – casi grite.
Que estas muy feliz por toda la situación.
Me queje.
No te lo creo, el me vio en la taberna hace unos días atrás y no me vio en buen estado. Debe saber como estoy en realidad.
Le he dicho que estas fatal.
Me encogi de los hombros y respire profundo.
No importa. – mire a los lados. - ¿Se ha ido Garrett?
Si, fue a lavar su ropa. Volverá en seguida. Tu…
¿yo…?
Tu y garrett tienen algo?
Me rei fuerte haciendo que el se sobre exaltara.
No, hermanito. – me levante de la mesa. – fuimos… algo hace un rato. Ya no. Por cierto, vino alice y la despache. Y te agradezco que no la metas en esta casa cuando yo este. – le bese la mejilla. – ire a cambiarme.
Ella esta muy arrepentida. – murmuro el. – muy muy.
Podría perdonarla, pero hare que sufra antes. – le sonreí. - ¿Quieres acompañarme a dar un paseo o piensas que ya puedo salir sola?
Me miro con sorpresa, no entendia por que.
Vuelve a la hora del almuerzo, es divino verte comer asi. – hizo una reverencia y me sonrio. – Vuelve bien, bella.
Eso intentare.
Necesitaba aire fresco, relajarme. Mi boca picaba y sentía como lo necesitaba.
Me aleje de todos que se encontraban en la plaza y me recosté a un árbol, dándole una jalada a mi cigarrillo con poca droga. Me sentí libre, me sentí… bien.
Suspire mientras el efecto hacia que me relajara, sonreí para mi misma, era estúpido como algo tan malo para nuestro cuerpo te hacia sentir tan bien.
Sabia que si diesel se enteraba me aniquilaría, y le daría la razón. Le ayudaría para mi propia destrucción. Pues yo sabia lo que era y lo que tenia, lastimosamente nadie podía ayudarme ahora. Antes de todo sabia que cuando te relajabas solo con eso estabas en un buen lio, sin embargo la vida es corta y no podía pasar todos mis días pensándolo, actuaba y ya. Eso era todo.
¿Bella? – una voz que reconoci un poco entre mi relajamiento me despertó un poco. - ¿estas…bien?
¿Quién es? – mire la sombra delante de mi. – eh, tapas la vista hermano. La carne de burro no es transparente.
Soy Edward. – escuche un suspiro y me di cuenta que era el mio propio. – te he visto venir y quería saber como te encontrabas.
Estoy magnifica, Edward. – exclame cansada de repetir lo mismo. - ¿Me has seguido?
Quería saber como estabas. – solo respondio. – Te vi encender esa cosa asquerosa, ¿sabes?
Con un demonio. – le adverti. - ¿Qué es lo que le pasa a los hombres que piensan que pueden controlar la vida de los demás? ¡Si, me estaba porreando! ¿Qué te importa?
El me miro extrañado.
Eso te hara daño.
Soy una zorra hija de puta, ¿Crees que me importa lo que piensen?
El se sento a mi lado pellizcando su nariz descuidadamente.
Puedo ayudarte…
No necesito tu ayuda, tarado. – me rei. – solo, déjame en paz. Es mi cuerpo después de todo. – jale de nuevo y lo saque de mi sistema, sentí la quemazón y la relajación inmediata. – Esto me quita las pesadillas, solo aléjate de mi vida. Al pobre diesel le dara un soponcio si sigues molestando a casa.
Bella, lo siento mucho… por todo aquello.
No hay problemas, Edward. – me encogi de hombros. – todo va bien. Yo estoy bien.
¿Volveras a jugar?
No. – me levante del suelo y me aleje de el. ¿Cómo era capaz de preguntar si volveria a jugar cuando habíamos perdido algo por ello?
Bella tonta, no fue por el juego. Fue por ti. – me castigue con ese pensamiento.
Y me odiaba, cada vez que lo pensaba. Mi mente no lo podía asimilar.
Después de un largo silencio y unas cuantas jaladas mas me levante, el mareo fue instantáneo, pero me estabilice con mis manos en el mismo árbol y comencé a moverme en la dirección conocida.
Sentí sus pasos detrás de mi, pero los ignore. Volvi a casa con el acompañándome en silencio.
¿Bella? – pregunto diesel. Yo estaba en los aires pero no demasiado, asi que solo me relaje.
Que hay hermano. – el se paro en seco cuando vio entrar a Edward detrás de mi.
Creo que te he dicho que no quiero verte cerca de aquí. – le grito diesel a Edward. Este ultimo solo levanto los brazos.
Intentaba hacer que llegara sana a casa.
¿Por qué no iba a hacerlo? – pregunto diesel enojado. - ¿Bella?
Me he estado porreando hermanito.
Los ojos de diesel se ampliaron.
Me dijiste que no lo harias mas.
Es vicioso, soy una drogadicta. – me sente en el sofá y me encogi de hombros. – relájate no le hice daño a nadie.
Bella…- comenzó Edward.
Vete de aquí Cullen. – demando diesel. – déjame a solas con ella.
Edward me dio una ultima mirada y se retiro de nuestro hogar. Diesel en silencio se sento a mi lado y acaricio mis manos.
¿Estas segura que esto te hace sentir bien?
Asentí sin pensarlo.
Estoy teniendo pesadillas en las que el asesina al bebe y… porrearme hace que olvide todo.
Bella… - susurro a mi lado. – esto te matara poco a poco.
Estare bien.
Pareces una maquina que solo dice que estará bien. – murmuro el, yo sonreí con cuidado. – pero no lo estas. ¿Quieres que busquemos ayuda juntos?
No necesito ayuda. – me levante del sofá y camine rápidamente a mi habitación.
El me siguió y se acomodo cerca a mi cama mientras yo intente no insultarlo por robarme la privacidad.
Haria cualquier cosa por ti, ¿Lo sabes bien?
Ya que lo dices, por favor vete de mi cuarto. – el se quedo viéndome con sorpresa. - ¿Qué? – demande.
Has cambiado. Quiero decir, tu siempre me dejabas entrar aquí sin problemas. Cuando me necesitabas…
Te tengo una muy buena noticia. – aplaudi. – Ya no te necesito.
El levanto las manos derrotado y por un momento me sentí mal por el, vi como una lagrima caia por su mejilla.
Pero luego recordé que la que siempre lloraba por el era yo y me mantuve en mi lugar, en mi posición.
¿Recuerdas… - me miro con cuidado esperando a que lo insultara, como no lo hice siguió caminando.- ¿Aquel dia en la playa cuando Rene nos llevo y casi me ahogo con una paleta?
Me hizo reir.
Oh si… Recuerdo que nuestra imparcial te compro un paleta de frutilla a ti y a mi un caramelo que valia medio dólar.
Mama siempre tan imparcial.
Muy neutral, y te aseguro que nunca tuvo preferencias.
Nos reimos los dos.
El punto es que me pediste que cumpliera el reto que había perdido hace cinco años atrás. – narro diesel concentrado en mi mirada. - ¿El de besar una chica lo recuerdas?
Por su puesto, tu primer beso. ¿Cómo olvidarlo? – me rei. – Babeaste a Victoria como un puto caracol.
El cerro el pico.
¿Por qué tenia que recordarte eso?
Supongo que para hacerme sentir un poco mejor.
En realidad, bella. Te recordaba lo de la paleta porque tu hiciste que me la tragara con todo y palito.
Hmm. – suspire. – Ya se porque lo que mas recuerdo de eso fueron luces de ambulancias. – me encogi de hombros. – Cosas de chicos.
¿De chicos? – diesel se puso rojo. Luego rompió a carcajadas. – Vale, estas frita del casco.
Gracias. – junte mi manos con las suyas. – No me disculpare por las cosas que he hecho durante nuestra existencia, eres mi hermano. Siempre estas conmigo, a cada instante. Bueno, hasta que te envio a comer mierda. – le sonreí. – somos una dinastía.
Pff… eso es ridículo.
No lo es. –murmure. – A pesar de que Rene nunca me quisiera, y tu fueras famoso, y yo fuera siempre tu maldita sombra hemos estado unidos. Y eso es grandioso.
Obviamente. – hizo una mueca. – aunque parece que a tiempo completo quieres asesinarme o tu cerebro trabaja en mi contra.
No somos iguales. Tu eres bueno yo soy…. Intermedio. – me separe de el y me recosté en la cama. – Es hora de que te largues.
El se levanto lentamente.
¿Ninguna posibilidad para que me dejes quedarme contigo esta noche?
Con los ojos cerrados levante mi dedo índice y señale fuera, hacia la puerta.
¡Fuera!
El beso rápidamente mi frente y se largo.
Mi cabeza giro con todos los pensamientos que había tenido este dia pero se quedo en su lugar, y me permitio dormir.
Bella pasara por algunos momentos difíciles y esperemos que pueda volver a la normalidad de todo.
Gracias por sus review.
G.
