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"Cuando menos lo esperas la vida da un vuelco, y tienes que ser fuerte aun rodeado de oscuridad, tienes que seguir creyendo porque alguien arriba te está protegiendo"
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POV Draco
-…despierta… me asustas… Draco…- Esa voz, la conozco pero está lejos… ¿O cerca?. No puedo moverme. ¿Por qué no puedo moverme?.
-Hágase… señorita Greengrass… no sé…- ¿Padrino? No entiendo que dicen. La cabeza me va a estallar, siento como si me estuvieran presionando la frente con algo pesado.
Escucho a una mujer llorando, alguien me tiene en sus brazos. Sigo sin moverme, lo estoy intentado pero me cuesta demasiado tan solo abrir los ojos. Reconozco el perfume de quien está conmigo, yo se lo regalé.
-¡Haga algo por Merlín!- De nuevo la mujer, su grito me ha taladrado la cabeza. ¿Qué pasó? ¡¿Por qué no puedo moverme?! Maldición.
-¡¿Quieres callarte maldita sea?! No logras nada con tus gritos, déjalo revisarlo- "Theo". Es él, estoy seguro, su voz se escucha rara, como angustiada, asustada, acaso… espera un momento… ¡BLAISE!. Intento moverme de nuevo, necesito levantarme, necesito volver, necesito… ¡Merlín no! No, no, no, no. Muévete Draco, ¡MUEVETE!.
Casi no siento magia fluir por mi cuerpo pero me concentro lo mejor que el dolor de cabeza me permite y abro la mano tratando de tocar algo, de que me vean, lo que sea, alguien... por favor…
-¡Draco!- alguien me toma de la mano con fuerza, escucho sollozar a la mujer ahora un poco más cerca. De repente me falta el aire, me están abrazando con fuerza –M-Maldición hermano, que susto nos has dado- La presión desaparece, han dejado de rodear mi cuerpo y ahora siento que me levantan y me ponen en una superficie suave, acolchada. No sueltan mi mano y lo agradezco, estoy asustado. ¿Theo está llorando?. Trato de hablar, de abrir los ojos, lo logró por un destello de segundo y visualizo la silueta borrosa de mi amigo junto con Astoria. Me mareo, quiero vomitar y todo se empieza a oscurecer pero necesito… necesito… -B-Bla.. ise…- mi voz sale tan forzada que siento desgarrarme la garganta como si lo hubiera gritado, cosa que quiero hacer, quiero gritar.
-¡Draco!- Astoria esta gritando de nuevo y comienza a llorar más fuerte.
-Aguanta Draco, solo unos minutos más, no te desmayes- Si, claro que es mi padrino, está cuidando de mí. Comenzamos a movernos, lo sé porque me es familiar la sensación de levitar. La presión en mi mano aumenta y el aire frio me da de lleno en la cara.
-Draco, quédate conmigo ¿okey? Quédate conmigo- jamás en mi vida he escuchado a Theo estar tan desesperado, está llorando. ¿Qué pasa? Cygnus y yo solo… desaparecimos. ¿Por qué me siento como si estuviera al borde de algo?. Blaise vuelve a mi mente, necesito ver a Blaise.
-T-Theo…- mi mano pierde fuerza, tengo tanto sueño, solo quiero dormir un momento, solo unos minutos Theo.
-Draco, mi amor, por favor, mantente despierto, ya casi llegamos a la enfermería- la velocidad con la que me mueven aumenta y con ella mis ganas de vomitar. ¿Por qué no me dejan dormir?
-Maldito egoísta, no te atrevas a dejarme, ¡no te atrevas!- Siento que me toman en brazos, quiero protestar, no me gusta, detesto que me carguen.
-¡Theodore con cuidado!- Astoria parece estar regañando a Theo pero no me da tiempo de escuchar mas nada, la persona que me tomó en brazos comienza a correr.
-¡Solo síganme maldita sea! – en menos de segundos me recuestan de nuevo y siento como me abren la camisa, algo frio se posa en mi pecho. Quiero dormir. Cierro lo poco que pude abrir los ojos y me dejo ir.
POV Narradora
-¡Merlin no! Se ha desmayado de nuevo- Astoria chillaba horrorizada dejándose caer en un sillón a llorar –Por favor, por favor…-
-Le prometí a tu madre cuidarte hace muchos años, nunca falto a una promesa y hoy no será el día- Severus Snape se acomodó a un lado del hombre rubio en la camilla y comenzó a hacer algo parecido a lo que los muggles llamaban RCP. Lo estaban perdiendo.
Theodore Nott había estado asustado a un punto de quedarse inmóvil dos veces en su vida. La primera, cuando vio a su madre en el suelo de la sala de su mansión desangrada luego de suicidarse y esta, esta era la horrible número dos. Su mirada estaba fija en aquellos ejercicios repetitivos que hacia su ex profesor tratando de devolverle a su amigo el pulso perdido. Sabía que Astoria estaba gritando, sabía que Lucius y Narcissa habían entrado corriendo y se acomodaban cerca de él tratando de ayudar con magia pero podía jurar que no escuchaba nada, no escuchaba ni el mas mínimo sonido, solo su corazón latiendo rápido, queriendo salírsele.
-¡Theo!- Hermione llegaba apresurada con lagrimas en los ojos. Al darse cuenta del estado de su amigo rubio tapo su boca ahogando un sollozo. Se acercó a su otro amigo parado en medio de la habitación mirando al rubio fijamente y tomó su mano recibiendo un apretón casi doloroso de vuelta. –Estamos con él Theo-
-Severus, ¿Por qué tarda tanto?- Lucius Malfoy había perdido su porte nada alterable, en este momento era un manojo de nervios, las manos le temblaban mientras ayudaba a pasar las pociones revitalizadores por las venas de su hijo.
-No tiene nada de magia en su cuerpo, el transportador mágico necesita una gran cantidad para poder funcionar bien, al ser Cygnus un contenedor tan pequeño, solo pudo drenar la de Draco- explicó tratando de sonar sereno cuando la verdad estaba empezando a desesperarse. Ellos, como seres mágicos, o con magia en su organismo, la necesitaban casi tanto como a la sangre para que sus órganos funcionaran bien. Al perderla del todo, su cuerpo caía en un estado de debilidad tan grave que era muy propenso a paros cardiacos.
-Mi bebé…- Narcissa no paraba de acariciar sus cabellos, su rostro, sus manos. –Aun no, todavía no Draco… No primero que yo, te lo prohíbo, por favor…-
Severus odiaba tener a esas mujeres llorando desesperadas tan cerca, no lo dejaba concen… ¡Lo tenía! Lo sentía, tenía el latido. ¡Había regresado! Suspiro aliviado secándose el sudor y usando ahora su varita para estabilizarlo pasándole de su propia magia. –Bienvenido de vuelta…- le dijo con cierto sentimiento cálido al sentir sus latidos y respiración estable.
Lucius soltó el aire retenido y sonrió agradecido con su mejor amigo por aquella reanimación extraña. Narcissa rio feliz entre lagrimas y besó la frente de su hijo con alivio. Astoria enseguida corrió a la camilla seguida de Hermione quien limpiaba sus lagrimas y agradecía a todo aquel ser superior que la hubiese escuchado pidiendo ayuda.
Theo al escuchar el "Bienvenido de vuelta" camino hacia atrás poco a poco, retrocediendo hasta sentir la pared en su espalda y se dejó caer deslizándose por ella. Llevo sus manos detrás de su nuca y jadeo en busca de aire para tranquilizarse. Una lágrima solitaria bajó por su mejilla derecha mientras pensaba que no podría aguantar una situación así, no de nuevo.
-Va a estar bien, necesita descansar- Todos se alejaron un poco dejando que Narcissa y Astoria agarraran cada una, una mano del rubio.
-¿Cygnus?- Theo seguía con la mirada baja, no quería que lo vieran tan afectado.
-Está bien, durmiendo. Su padre está con él- informó la castaña viendo que todos esperaban su respuesta. –Theo…- llamó con los ojos llenos de lágrimas de nuevo. Draco había llegado solo con su hijo… Blaise no estaba con ellos –Hay que buscarlo- Cuando el rubio se apareció con Cygnus a las afueras de los escudos que rodeaban la mansión y los guardias los alertaron llevándolos dentro, su corazón saltó de alegría y preocupación a la vez porque si bien su hijo, gracias a Merlín, se veía sano y ya estaba a salvo con ella, Draco se había desmayado varias veces, manteniéndose consciente solo por segundos y llamando a Blaise, quien no estaba con ellos.
Theo levantó la cabeza pero miró hacia su amigo en la camilla –Ya he mandado a mis mortifagos a seguir las redadas. Estaba esperando saber que Draco estaría bien para irme- se levantó de suelo y caminó a la puerta.
-Haré que te llamen apenas uno de los dos se despierte y pueda decirnos algo- Hermione sentía que no podía dejarlo ir sin decir algo mas, lo que sea, Theo estaba muy mal –Lo traeremos a casa Theo-
El mortifago se detuvo y sin voltearse le susurro con voz oscura algo que le erizó los cabellos a la bruja –Reza por tus amigos de no ser así- y se desvaneció.
Hermione mordió su labio, Blaise tenía que estar bien, solo era prisionero ahora de la resistencia y eso ella podría arreglarlo, Luna la ayudaría. Todo iba a estar bien. Se volteó hacia los demás ofreciendo su magia para hacer la recuperación de Draco más rápida, necesitaban que despertara cuanto antes.
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-¿Quieres parar de gritar Neville? Me está doliendo la cabeza- El mago canoso de nombre Willis se masajeaba las sienes con el ceño fruncido.
-¡Te volviste loco! ¿Desde cuándo matamos sin una razón?- Neville no era tonto, odiaba a los mortifagos, odiaba a todo aquel que estuviera de ese lado pero ellos no asesinaban porque si, lo hacían si no tenían de otra, si los estaban atacando a matar, si era la única salida, no por frustrar sus planes.
-Era un maldito mortifago, uno menos y quedan miles. ¿Cuál es el problema?- El hombre de verdad no entendía aquel alboroto que todos le habían montado. –No debió meterse en mi camino-
-¡Era Zabini! Ese es el jodido problema- Seamus caminaba de un lado para otro tratando de pensar –Acabas de hacer esta mierda personal con Malfoy, nos va a cazar uno a uno y no se le hará difícil porque ya sabe donde estamos- soltó jalándose los cabellos. A unos metros de él, un cuerpo estaba en el suelo tapado con una sabana.
-Zabini Blaise era uno de los mejores amigos de Malfoy en el colegio y no dudo de que lo siguiera siendo. Te vio asesinándolo por gusto y no lo va a dejar así- Continuo el prodigio de herbologia.
-¿Y? Queríamos la guerra ¿no? Pues hemos dado la primera estocada- El hombre caminó hasta el cuerpo y sacó su varita –En cuanto a la ubicación, solo movámonos ya- apuntó al cuerpo de moreno cuando de pronto su varita salió expulsada hacia un lado antes de poder conjurar algo.
-No- fue todo lo que dijo Neville desafiándolo con la mirada.
-¿Qué? ¿Quieres conservarlo?- preguntó burlón el hombre.
-Ningún hombre, mortifago o no, merece lo que ibas a hacer con su cuerpo luego de dar la vida por proteger a los suyos- finalizó levitando el cuerpo. –Vamos Seamus, demos la noticia de que perdimos al niño y debemos reubicarnos rápido-
-Oh, ¿volvemos a tener código de honor?- No podía evitar el veneno en su voz. –Vamos a ver cómo reaccionan al saber que lo perdiste-
Ninguno de los dos gryffindors dijo nada, solo caminaron en silencio sumidos en sus pensamientos. Después de esto, no vendría nada bueno.
-¿Chicos?- Andromeda Tonks fue la primera en recibirlos ansiosa en las puertas del refugio. Visualizó el cuerpo y temió lo peor. -¿E-Es… mi..-
-No es Malfoy, señora Tonks- informó Neville para tranquilizarla –Es el otro mortifago que iba con él-
-¿El niño?- preguntó una mujer confundida de verlos sin el hijo de Voldemort.
-¿Qué pasó muchachos? ¿Y Willis?- quiso saber el ex jefe de Slytherin.
-Aquí estoy- dijo el mago llegando malhumorado.
-Malfoy y el niño lograron escapar con alguna especie de translador- Finnigan soltó sin tacto esperando las reacciones de todos.
-¿Y cómo es que tenían uno con ellos si los agarramos de sorpresa? No creo que carguen uno encima siempre- Mclaggen se veía bastante molesto mientras sostenía en su cabeza una bolsa de hielo. Un hechizo de Malfoy lo había dejado fuera de combate un buen rato haciéndolo golpearse la cabeza.
-No lo sabemos, supongo que como Malfoy es de la guarda del niño, debe de tener maneras de escapar en emergencias- Neville quería acabar con aquello ya, necesitaban salir de ahí y quería ver a Luna.
-Oh, esa acotación hubiese sido buena cuando estábamos planeando secuestrarlo Neville- comentó Mclaggen sarcástico.
-Y pudo ser bueno que ayudaras más en vez de dejarte alcanzar de esa manera tan estúpida por el hechizo de Malfoy- devolvió Seamus defendiendo a su amigo.
-Qué raro Longbottom, tu novia se había tardado en hablar-
-Ya basta ustedes dos, debemos salir de aquí, ya no es segura nuestra ubicación- interrumpió antes de que comenzara una discusión innecesaria que solo les haría perder tiempo. –Iré por Luna-
-La señorita Lovegood estará bajo nuestra custodia sino te importa muchacho- Aberforth se había mantenido muy callado pero no arriesgaría más cosas por sentimentalismos baratos de amistades de colegio.
Neville lo miró incrédulo y buscó con la mirada al ex profesor de pociones y luego a la viuda de Tonks para tener apoyo pero ninguno intervino –Si me importa señor, es mi novia, no una prisionera de guerra-
-Su novia se ha liado con el enemigo y nada nos garantiza que no volverá a hacerlo- comentó tranquilo –Tal vez por ella, el niño llevaba esa protección-
-Pero...- trató de nuevo sin dejarse intimidar.
-Puedes verla siempre que quieras muchacho, solo debe permanecer vigilada. Ahora mismo la señorita Abbott amablemente le ha llevado libros y alimentos- dijo Horace con mirada tranquilizadora. No era momento de pelear entre ellos. El chico asintió.
-¿Qué haremos con el cuerpo del mortifago Neville?- Preguntó Thomas Sage, otro que fue alcanzado por un petrificus del moreno fallecido.
-Yo me ocuparé- dijo el hombre levitándolo de nuevo.
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El señor oscuro se encontraba sentado en un rincón de la habitación de su primogénito vigilando su sueño. Luego de ordenar a sus mortifagos ir detrás de él, tuvo que quedarse con su mujer pues estaba en un estado bastante delicado para su embarazo. Solo fue una hora la que pasó desde que secuestraran a Cygnus pero para ella y debía confesar que para él también, fue una eternidad. Su hijo no era objeto de su constante afecto pero claro que lo quería con bienestar, era una parte de Hermione y de él, y todo lo que tuviera que ver con su mujer, era importante para él. La ansiedad que se apoderó de él al escuchar que lo habían secuestrado, en su mismo patio, era algo que no se permitiría volver a sentir. Cuando la bruja le pidió dejar la habitación con ella luego de acostarlo, cambiarlo, curarle algunas heridas que le pagaría la cochina resistencia muy pronto y revisar que todo estuviera bien con él, simplemente movió su cabeza negando y se sentó en aquel sillón. Ni siquiera quiso mirar la cara seguramente embobada de su mujer por aquel acto que era más que obvio, una muestra de protección.
Hermione había abandonado el cuarto con la promesa de volver más tarde luego de ver el estado del hijo de Lucius, quien llegó con su hijo pero en muy mal estado. Sabía también que el hijo de Tadeus no regresó con ellos, por lo que seguro tendría al Zabini mayor chillándole en la oreja todo el día hasta que apareciera. Torció el gesto, el menor de los italianos no era mal brujo, al contrario, era uno de los mejores en sus filas junto con Nott y Malfoy, el hecho de que no pudiera salir de allí con su hijo y Draco, le hacía pensar que simplemente no lo logró. Su mujer se iba a poner histérica si el payaso 3 resultaba herido o peor. Resopló, más drama y menos sexo para él. Salió de sus pensamientos al ver movimiento en la gran cama de su hijo y se acercó.
-Quédate acostado- ordenó con voz firme deteniendo todo movimiento del niño.
-¿Papá? Digo padre, ¡padre!- se corrigió tragando saliva y sintiéndose estúpido.
-¿Te duele algo?- preguntó el Lord incomodo con aquel momento de intimidad padre-hijo.
El niño asintió agarrando su brazo derecho –Me duele un poco este brazo- confesó bajito no queriendo parecer débil.
El hombre asintió –Estaba roto- le informó aun de pie mirando la habitación sin ningún interés real.
Cygnus entristeció la mirada –Ya lo recuerdo… Me caí de los brazos de tio… t-ti.. Zabini- volvió a corregir queriendo golpearse por ser tan tonto. Culpó a las pociones para el dolor que seguro le administraron para reparar el brazo roto y su herida en la mejilla.
El Lord volvió a mirarlo alzando una ceja con burla por su tartamudeo –Puedes llamarlo como quieras Cygnus. Supongo que los lazos afectivos que me esforcé por cortar en mi niñez, son importantes para ti ahora-
El niño asintió confundido y sorprendido al mismo tiempo -¿Hará algo para buscarlo padre? Salvó mi vida- informó tratando de convencerlo con eso.
-Theodore está liderando su búsqueda, es mi mejor cazador, dará con él- No sabía por qué diablos había dicho aquello que sonó tan jodidamente impropio de él pero necesitaba que Cygnus cambiara esa cara de animal asustado en su presencia.
El niño sonrió un poco asintiendo pero luego recordó que casi tuvo que arrastrar a su padrino al llegar a los límites de la mansión -¿Mi padrino?- preguntó un poco asustado, lo vió bastante mal.
-Tu madre ha ido a verlo hace un rato ya- tomó su varita que descansaba en la mesita del niño, ya era suficiente palabrería para el susto pasado -¿Algo que quieras contarme de utilidad para dar con Zabini?- preguntó antes irse del todo.
Cygnus meditó unos segundos –Lo lamento padre, no logré ver mucho del sitio porque mi tío y padrino bloqueaban mi vista con el fin de protegerme con sus cuerpos- confesó avergonzado de no poder ayudar –Eran varios, tal vez 20 o más, la mayoría hombres y me querían a mí como rehén, decían… decían cosas muy feas de madre y yo…- se calló para evitar el llanto de solo recordar todo. Había tenido tanto miedo, vivía rodeado de gente que daría la vida por él, que lo cuidaba y protegía pero en ese momento temió que nadie pudiera hacer nada.
-Pagarán el atrevimiento Cygnus, lo sabes, el castigo por tocarte será peor que la muerte-aseguró el hombre abriendo la puerta para ver a su mujer parada afuera. –Nadie toca a mi hijo sin pagar las consecuencias- dijo mirando fijamente a su mujer. Entre esas escorias debía haber insufribles seguidores de Potter pero todos iban a morir, todos.
-Hermosas palabras para un niño de 7 años que acaba de ser secuestrado- atacó ella al captar su indirecta.
-Acaban de hacerle un favor querida, ahora sabe que allá afuera no existe el negro o el blanco, los buenos o los malos…- pasó por su lado besando su mejilla lentamente haciéndola temblar –Todos estamos iguales de jodidos y podridos por dentro en este mundo-
Hermione lo observó perderse por los pasillos. Seguro iría a torturar a Draco por información sin dejarlo descansar. Lamentablemente no podía hacer mucho con eso puesto que necesitaban encontrar a Blaise. Suspiró para adentrarse en el cuarto.
-¿Mamá?- preguntó Cygnus bajándose apresurado de la cama.
Hermione sollozó y corrió a su encuentro tomándolo en brazos –Merlín, estaba tan asustada bebé-
-Yo también mami- confesó el niño abrazándola fuerte. –Si sirvió, el medallón, me trajo a ti-
La mujer asintió riendo un poco –Te dije que el amor de madre era tan grande que nadie podría contra el- se separó un poco para besar su frente -¿Cómo te sientes?- quiso saber caminando con él de nuevo a la cama para recostarlo.
-Bien, solo me duele un poco el brazo pero padre ya me ha dicho que estaba roto- se tocó la mejilla inconscientemente llamando la atención de la mujer.
-Tenias un corte muy feo allí, ¿Cómo te lo hiciste?- cuando lo vio con el brazo sangrando y doblado, la mejilla con un corte bastante grande y sucio, su corazón le dolió tanto que creyó que sufriría un infarto allí mismo.
El niño rehuyó su mirada pero la mujer tomó su mentón repitiendo la pregunta –Una mujer…-
Hermione respiró para tranquilizarse, el instinto de madre protectora quería salir a la superficie y buscarla para hacerle lo mismo -¿Te dijeron algo Cygnus?-
-No mucho…- susurró el niño evasivo.
-Puedes contarme bebé, no soy papá que enloquece con cualquier cosa, puedes confiar siempre en mi- animó la castaña. Tenía que saber si le habían hecho algo más.
Cygnus la miró indeciso pero decidió que no decirle seria mentirle o esconderle cosas y el jamás le mentía a su madre –Dijeron que… que era un bastardo… que merecía morir, junto con mi padre y…- se calló mordiendo su labio, herencia de su madre al estar nerviosos.
-¿Y?- preguntó la castaña sintiendo su rabia crecer.
-Y la perra traicionera de mi madre…- dos lágrimas cayeron de sus ojos y fueron limpiadas enseguida por su madre.
-Está bien bebé, no merecen tus lagrimas- lo abrazó con fuerza sintiendo una patada en el estomago con aquello revelado por su hijo, después de todo, si la consideraban una traidora –Ya estás conmigo en casa y ni papá o yo dejaremos que vuelvan a llevarte, nunca más- prometió segura.
-Tío Blaise me ayudó a escapar mamá… él me envió hacia donde estaba mi padrino para poder irnos de allí, no recuerdo nada después de que me atrapará, la luz se hizo demasiado fuerte y me cegó por completo- estaba preocupado por su tío, quiso haber sido más fuerte, haber reaccionado más rápido o usar el medallón de manera correcta antes. -¿Crees que nos lo devuelvan si papá les da algo a cambio?-
Hermione miro a su hijo triste –Lo que podría darles tu padre a cambio seria él mismo y eso no va a pasar bebé pero tranquilo porque tu tío Theo lo está buscando por todos lados y al despertarse tu padrino seguro dará más pistas para dar con él- volvió a abrazarlo peinándole los cabellos y no sabía si era para tranquilizarlo a él o a ella.
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-¿Qué haces que no lo despiertas aun Severus?- Lord Voldemort entraba a la habitación con cara de fastidio al ver al rubio aun dormido. Quería respuestas y las quería ya.
-Mi Lord, Draco aun esta débil, le hemos dado pociones y magia transferida pero aun falta más y…- se calló al ver al mago acercarse rodando los ojos.
-Me tienen esperando por una cosa tan malditamente sencilla- posó su mano a unos centímetros del pecho del rubio y un hilo verde comenzó a salir de allí hasta adentrarse en el cuerpo del hombre. Estuvo así por unos segundos más hasta que se separó sacando su varita –Enevarte- conjuró y al instante el rubio abrió los ojos tomando aire desesperado.
-¡Hijo!- exclamaron los dos esposos a la vez.
-No has asustado tanto hoy Draco- dijo su prometida abrazándolo.
El rubio miró a todos lados reconociendo la enfermería y las caras, estaba en la mansión Riddle, lo habían logrado… Blaise lo había logrado. Sus ojos se llenaron de lágrimas y se levantó apurado para sorpresa de todos.
-¿A dónde cree que va joven Malfoy?- La voz del señor oscuro ni siquiera lo hizo detenerse de buscar su varita apresurado.
-Debes guardar reposo, te has salvado porque muchos te hemos dado de nuestra magia pero no es tuya y tu sistema necesita moldearla- Snape lo detuvo cansado de verlo revisar todo buscando su varita –No podrás hacer magia en este estado-
-¡Usted no lo entiende!- gritó a su padrino tratando de seguir buscando su varita –Necesito… necesito ir por él…- su voz se quebró en lo ultimo y todos allí, excepto el Lord que ya se lo esperaba, temieron que el moreno no estaba bien.
-Hijo, Theodore lo está buscando, los hombres lobos recibieron una prenda de él, darán con su paradero pronto- Lucius se acercó tomándolo de los hombros. Su hijo no lloraba porque si, algo había pasado allá que lo tenía tan quebrado.
-Draco…- intentó Narcissa pero el rubio, sin importarle que estuviera frente al mago más tenebroso de todos los tiempos, se desmoronó como niño pequeño al escuchar a su madre.
-¡Lo mataron mamá!- reventó golpeando una pared -¡Mataron a Blaise delante mi! ¡Como si no valiera nada, por la espalda como ratas asquerosas!- Narcissa llevó sus manos a su boca horrorizada y Astoria jadeó incrédula. Lucius se acercó a él abrazándolo a la fuerza y Snape se sentó en la camilla asimilando aquello. –Lo mataron papá… A Blaise… a mi hermano...-
-Cuando te compongas, te quiero en mi despacho para los detalles de lo que pasó- eso fue todo lo que le dijo el Lord saliendo de la habitación. Demasiado drama para él. En los pasillos se encontró con su mujer que venía de la habitación de su hijo. –Deberías ir la enfermería, el joven Malfoy ha despertado- vio como sus ojos se iluminaron y una sonrisa que se borraría pronto se instaló en su boca.
-¿Puedes llamar a Theo, Tom? Prometí que haría que lo llamaran cuando Draco despertara pero por la marca estará aquí en cuestión de segundos- pidió tomándolo del brazo antes de que se fuera.
-Bien…- le restó importancia y se concentró en sentir el rastro de magia de Theodore Nott, lo encontró con facilidad y envió la llamada por la marca tenebrosa. Esperaron tal vez 10 segundos antes de que llegara el joven arrodillado en el suelo.
-Mi Lord, aun no damos con….-
-¡Draco despertó!- gritó Hermione dejándose llevar agarrándolo de la túnica y haciéndolo correr a su lado. Sabía que aquello molestaría a Tom pero bah, su amigo había peleado cara a cara con la muerte y la venció.
El Lord resopló fastidiado viéndolos irse, tendría que lidiar con mucho llanto mas tarde. Día de mierda, pensó encaminándose a su despacho de nuevo.
-¡¿Estás loca?!- le gritó Theo a Hermione mientras seguían corriendo –¡Pudo haberme enviado un avada por eso!- volvió a gritarle molesto –De hecho, aun puede- dijo volteando hacia atrás verificando que no los siguiera apuntando a matar.
-No te hará nada Theo, sabe que esto me hace feliz- dijo la mujer restándole importancia. Se detuvo un pasillo antes de la enfermería –Espera, déjame tomar esto- se acercó a un jarrón y sacó una flor de las muchas que mandaba a poner, para desgracia y desagrado de su novio, en la mansión. –Hay que darle algo bonito a Draco- explicó al ver la mirada confundida del hombre.
Theo sonrió un segundo y asintió para caminar ahora con ella en un cómodo silencio. –Voy a dar con Blaise y arreglaremos todo esto Mía…-
La mujer lo miró dedicándole una breve sonrisa, estaban felices por Draco pero aun no podían sonreír del todo, faltaba el moreno para eso –Lo sé- caminaron un poco más y se alarmaron al escuchar cosas quebrándose y gritos de Narcissa y Astoria pidiendo calma. Se voltearon a ver y corrieron a la enfermería.
Al entrar, miraron confundidos y preocupados como Draco aventaba cosas mientras Lucius y Snape trataban de calmarlo o hacerlo beber una poción, Narcissa y Astoria estaban en una esquina abrazadas llorando y repitiéndole a el rubio que parara.
-¡Draco ya basta!- Gritó Theodore y eso fue suficiente para el rubio parara en seco y mirara hacia la puerta con los ojos rojos llenos de lagrimas y el labio temblándole. Theo tragó saliva y negó con la cabeza, con Draco se conocían desde bebés, eran los mejores amigos, sabia descifrar las miradas del rubio, los silencios, todo… Retrocedió asustado, no quería, no podía escuchar aquello… -No viejo…- susurró sintiendo el acumulo de agua en sus ojos –No…-
-¿Draco…?- se atrevió a preguntar Hermione sin entender nada.
-Lo mataron…- soltó el rubio dejándose caer en el suelo con las manos en la cara. –Mataron a Blaise- y aquello fue suficiente para que se desatara el caos.
La flor que traía Hermione cayó al suelo lentamente al igual que sus lagrimas –No…- miro a su lado tratando de buscar a Theo, para que le dijera que era broma, que Draco mentía pero lo que vio la dejó paralizada. Las lágrimas caían a montones de los ojos del heredero de los Nott y antes de que pudiera tocarlo, compartir su dolor, compartirlo con ambos, Theo salió corriendo de la habitación. Las fuerzas le fallaron y se precipitó al suelo, se arrastró como pudo al rubio que seguía llorando ajeno a la ida de su amigo y lo abrazó, se abrazaron y lloraron juntos, gritaron juntos, sollozaron juntos y maldijeron juntos a quien lo había hecho, a quien le había arrancado a Hermione una vez más un amigo, a quien le quitó a Draco y Theo un hermano, a Tadeus un hijo y a Cygnus un tío.
-Van a pagar Hermione, me las van a pagar… Longbottom, Mclaggen, Finnigan, todos se van a arrastrar pidiendo clemencia, me van a rogar matarlos rápido- y Hermione rezó, rezó por el alma de Blaise, por el alma de Draco y por la de ella, porque sentía en su corazón un odio asfixiante que solo crecería con el tiempo si sus amigos de antes seguían hirieron a la gente que le importaba.
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"Miedo, tengo miedo pero no de algo o de alguien, tengo miedo de mi mismo. En la noche, al cerrar los ojos, temo que lo que sueño se haga realidad por mi mano, tembo sucumbir a las emociones negativas que me rodean y tratan de representarme. Miedo, tengo miedo de dejarme convencerme por la voz que dice que ya he sido suficiente dulce, suficiente atento, suficiente de todo"
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Hola a todos, lamento mucho la demora pero he estado full con la universidad! Gracias gracias por los reviews, aprecio cada uno de ellos. A las acotaciones que me hicieron de los diálogos, yo escribo del tlfno, no de la pc y por eso me es difícil poner los guiones correctos, sorry . Lo de los filtros de pareja, ya voy a acomodarlo, gracias por el dato, pensé que lo había hecho! Y bueno, que dicen ustedes? Hermione se pasará "al otro lado"? o solo es un pensamiento por el duelo? Veremos! Y ahí les dejó mas Voldy/Cygnus como padre e hijo.
