Hola! ¿Soy a la única que hoy le anduvo muy mal la página ? Recién ahora pude entrar a mi usuario. Pero bueno, aquí va un nuevo capitulo. El cual voy a decir que es uno de mis preferidos. Fue el que me llevó mas búsqueda en internet ajajjaj! (Ya verán por qué)
Gracias por leer mi historia!
Agradezco esta vez a kanazuki182 que ha puesto favoritos y a seguido mi historia!
En respuesta al review de Fan Adicta Fiction: puedo decirte que la ubicación temporal como bien has dicho es la POST CA: Winter Soldier. Mas o menos un mes después de la batalla del triskelion. Y siguiendo la linea temporal de AoShield. O sea Hydra sale a la luz, así como también secretos de Shield, gracias a Natasha. Shield cae, la seguridad mundial esta en caos, Capi esta buscando a Bucky, Bucky sabe quien fue y quien es él en realidad... Y antes de Age of Ultron, claro! Pero no quiero adelantarte mas nada por que puedo soltar spoilers jajaj Y la cantidad de capítulos no estoy segura, por que aunque se como voy a culminar/terminar este fanfic todo depende de mi imaginación, pero mas de treinta no van a ser.
A todos los que están leyendo, me gustaría saber cual es su Avenger favorito. El mio es Iron Man o Thor… También me gusta Loki, Ups… Lo se Loki es un villano… pero lo amo jajajaj
Y claramente Bucky… emmm, Winter Soldier ;)
¿Alguno ve Agent Carter? ¡Esa serie es muy genial! ¡No puedo esperar hasta el nuevo capítulo!
Y también por la nueva temporada de Agents of Shield! (si, soy fan de Marvel y de DC comics) jaj
Capitulo 8
Cuando me vio salir del edificio y cerrar la puerta su sonrisa que hizo más grande a medida que pasaba el tiempo.
Me di cuenta que no podía quedarme por horas allí de pie, mientras miraba las dos cosas más hermosas que había visto en mi vida: Una bicicleta nueva y la sonrisa de James.
La luz de un farol de la calle iluminaba su pelo suelto y le daba un brillo dorado. Había viento y mechones de pelo revoloteaban por su cara.
Sus ojos eran tan celestes como el cielo un medio día totalmente despejado y sus dientes eran tan blancos como la nieve.
El negó con la cabeza, y su risa inundo el lugar. Tenía una linda risa, llena de libertad y felicidad genuina.
-¿Te vas a quedar allí parada todo el día?
Reaccioné y comencé a correr hacia él. Su cara se fue poniendo seria y levantó una ceja cuando nuestros cuerpos se juntaron en mi abrazo.
El al principio pareció muy incómodo. Pero pude sentir que una sonrisa volvía a sus facciones.
Sentí sus brazos en la espalda. Me tomó en brazos y dio una vuelta.
Nos reímos un poco los dos.
Yo me separé de él, pues me había puesto colorada y nerviosa, cuando lo vi a la cara otra vez, tenía una sonrisa de la más arrolladora.
Me acerqué a la bicicleta que seguía apoyada contra la pared del edificio.
-¿Esto es para mí?- le pregunté mientras me volteaba hacia él , señalando el objeto con la mano.
-Claro, es mi regalo de cumpleaños, Lucy
No lo podía creer.
¿Hacia cuánto que me conocía? ¿Dos semanas? Y ya me conocía mejor que mis amigos.
Mis dos manos fueron hacia mi boca porque todavía era mucho para mí.
Mis ojos se llenaron de lágrimas.
-¿Pero, por qué?
El pareció confuso y pensó un segundo. Miró a la bicicleta.
-Sabes, vi cuando te robaban la anterior y la destrozaban. Llevo días pensando en darte una.
-¿Enserio? – El asintió con una sonrisa de costado.- Muchas gracias.
-Bueno, no es nada.
Los dos nos miramos a los ojos, y hubo un silencio mientras nos estudiábamos el uno al otro.
-¿Quieres subir? Están algunos amigos, y eres bienvenido si quieres, obvio.
-No, gracias. Me tengo que ir.- cuando lo dijo sentí pena, porque no iba a venir a mi cumpleaños. Pero bueno, no quería hacerlo sentir incómodo.
Me miró de pies a cabeza.
-Estas muy hermosa.- lo que dijo me hizo sonrojar bastante y bajé la vista al piso.
El pareció notarlo y desvió la vista para un costado, tímido.
-Gracias.
-Dime, ¿Cuántos años cumples?
El cambio de tema, lo supe agradecer y contesté rápidamente.
-Cumplo veintiuno. – mis manos agarraban el vestido fuertemente.
El lució sorprendido por lo que le dije.
-¿21? Eres joven.
Solté una carcajada poco femenina.
-Suenas como un viejo de 90 años, James.
-Sí, lo sé, lo siento. A veces no lo puedo evitar.- un destello pasó por sus ojos y se puso serio.
Yo lo miré extrañada y entrecerré los ojos.
-¿Está todo bien?
El volvió a la realidad y se recompuso, la sonrisa volvió a su cara.
-Sí, si estoy bien. ¿Mañana vienes a casa, no?
Me alegré de que volviera a ser el mismo.
-Emm… Si claro, el entrenamiento… te parece a las 4?
-Sí, perfecto.
Nos miramos el uno al otro. Cuánto más lo miraba más sentía cosas en mí que no había sentido antes con nadie.
Sentí un nudo, no desagradable en mi estómago que me hacía estar atraída a él de forma arrolladora. Quería ir y abrazarlo, fundirme con él, todo eso. Pero seguí de pie, quieta en mi lugar.
Algo en su mirada me decía que él no estaba preparado para eso.
Mi cabeza se llenó de preguntas que necesitaban con urgencia una respuesta.
El arrastró su mirada de mi al suelo y movió sus zapatos nerviosamente.
En mis labios se formó una mueca, pues estaba resistiendo reírme.
Parecía tan tierno, como un patito mojado.
Para cambiar el asunto señalé la bicicleta.
-Gracias otra vez. Tengo que subir. Nos vemos mañana.
El sonrió con cansancio pero amablemente.
-Claro, nos vemos mañana.
Me saludó con la mano, pero yo dejé la timidez atrás y me acerqué a él para darle un beso en la mejilla y me aleje de él rápidamente. Pude oler su pelo y tenía olor a menta y limón.
Una fragancia fresca y armoniosa.
Sus ojos celestes eran tan hermosos, como pozos de agua, lejanos y profundos.
Nunca parecían estar en calma, eran como un océano en tormenta.
Llegué hasta la puerta del edificio y pretendí abrir la puerta, cuando quise mirar hacia donde estaba el, me di cuenta que no estaba más y que la bicicleta seguía allí.
Dejé la puerta abierta y fui a buscar la bici.
Era de color negro y plateado.
Con una canasta pequeña al frente y en el asiento tenía una moña intrincada, color rojo brillante.
Me reí por la ocurrencia.
Al momento de volver a mi apartamento, Bill se había acabado mis papas favoritas y también los cupcakes de chocolate.
Obviamente que me enojé. Le grité que si me volvía comer mis cosas favoritas le iba a cobrar el doble en la cafetería -A lo cual Amy acepto agradecida- y que no lo iba a volver a invitar.
Claro que la nueva bicicleta trajo preguntas, dudas y rumores entre mis amigos.
Deje claro que había sido un amigo el que me la había regalado. Amy y Harry me miraban con una ceja levantada y se miraban entre ellos con intención.
Dios, como odiaba esa mirada.
Bill arreglo el tema de las papas regalándome lo que menos habría esperado. Una figura de acción de mi Avengers favorito: Hulk.
-Estas perdonado.
Si, lo se mis gustos eran extraños, como lo supo decir Amy cuando vio que mi súper mini Hulk saltaba por la mesa de comedor, donde mi abuelo y nosotros cuatro estábamos sentados.
-No sé cómo te puede gustar Hulk, sin duda el mejor es Iron Man.
-Sin duda el Doctor Banner es muy inteligente y fuerte cuando la ocasión lo amerita.
La voz de mi abuelo se sintió a lo lejos.
-Mi favorito es Capitán América.
Cuando me terminaron de cantar los cumpleaños felices yo y mis tres amigos salimos a la calle a las 3 de la mañana con bufandas y gorros de lana y probamos la bicicleta.
Hacía tiempo que no me divertía tanto. Solo faltaban tres personas allí.
Mis padres y James.
-Dime lo que sabes de dagas, cuchillos y demás armas blancas.
Rodé los ojos y respondí con aburrimiento.
-Es aquella arma o herramienta que se caracteriza por su capacidad de cortar, herir o punzar mediante bordes afilados o puntiagudos. Son armas para usar en lucha cuerpo a cuerpo, aunque se pueden lanzar a largas distancias si se tiene la puntería aceptable. ¡Ah y no necesitan recargarse como las armas de fuego y además uno tiene que tener cuidado!
Él caminaba adelante mío de un lado a otro.
Hoy era uno de esos días raros en invierno donde había mucha humedad y James estaba vestido con una remera negra lisa de manga corta.
Se le marcaban todos los músculos del cuerpo.
Yo trataba de no babear.
De mi parte. Yo estaba vestida como una indigente y mi pelo estaba como un nido de pájaros locos.
-O sea que tienes que tener mucho cuidado de no herirte tú misma. Siempre vas tu primero.- Dijo apuntándome seriamente con el dedo.
Asentí mordiéndome el cachete del lado de adentro.
-Okay.- Dije al ver que esperaba una respuesta.
-Bien.- se dio la vuelta y se agachó al lado de la cama. Metió la mano bajo la cama y con fuerza arrastró una caja de madera, hacia la vista.- Esto va a ser necesario.
Junté las cejas en desconcierto.
Me acerqué a él, que seguía agachado al lado del baúl y lo abrió.
Adentro había algo que me dejó maravillada.
Había todo tipo de armas.
Mi boca quedo abierta en una O perfecta.
-¡Wow!
-Sí, ¿verdad? – Dijo mientras levantaba la mirada hacia mí con una sonrisa suficiente.
-Eso si es portación de armas.- Respondí en broma.
-Sí, lo sé.- respondió a mi comentario con una mueca, mientras miraba el contenido del baúl.
Se puso a revolver el contenido buscando alguna cosa.
-Debes de ser muy bueno.- al escucharme decir eso, tomó decididamente un cuchillo largo afilado.
Me miró directamente, con ojos febriles.
-Dame un objetivo.
No podía dar crédito a mis oídos.
-¿Qué, qué?
-Dime a que tengo que darle, rápido.
Miré a mí alrededor. No quería que se rompieran las cosas que había allí.
Me di cuenta que seguían habiendo instrumentos musicales viejos y dañados sobre los estantes que estaban en la pared más alejada de nosotros.
Le señalé.
Allí había una bolsa de gaita. La cual estaba vieja y rota.
En sus mejores años, seguramente habría sido de color rojo.
James asintió y se puso en posición rápidamente.
Luego con un movimiento fluido de su muñeca y brazo- el cual no era el de metal.-el cuchillo pasó junto a mí y fue rodando suavemente por el aire, hasta llegar a su objetivo.
Otra vez me había dejado sin habla y los ojos abiertos.
-De nuevo, ¡Wow! -Dije en voz ahogada.
El sonrió y volvió al lado del baúl.
-No es la gran cosa, solo debes practicar- anunció sin mirarme.
-Si… claro.- contesté sarcásticamente. El dejó de prestarme atención.
Me senté en la cama mientras el sacaba armas de diferentes tamaños del baúl.
Los amontonó todos a un lado, uno sobre el otro y unos minutos después volvió a dirigirme la palabra.
Había ya una pequeña montaña de color plateado en el suelo a su lado.
Todas brillaban en plateado y tenían mangos negros de diferentes diseños.
-Creo que con esto será suficiente. – sentenció, poniéndose de pie con un suspiro. Su brazo metálico dio un chillido agobiante.
-Si te parece…- dije luego de arrugar los labios, otra vez sarcásticamente.
El rodo los ojos, por mi día gracioso y tomó uno de los cuchillos.
Me lo tendió y lo tomé mirándolo con duda y miedo.
-Tómalo con calma y cuidado, pero sin miedo, si dudas, fallaras.
-Okay, okay.
Me señaló lo que tenía en la mano. Este era diferente. Era todo negro con excepción de los bordes en plateado. Era liviano y delgado, fino. Estaba muy afilado. El mango tenía tres ondulaciones y terminaba en un escalón. La hoja tenia dientes cerca del mango. Para hacerlo corto, parecía una espada en miniatura, color negro.
-Eso es un Gerber Mk 2, es uno de los más cómodos de usar que conozco, creo que ira bien contigo.
Lo miré con las cejas levantadas, sí que sabía de estas cosas.
Siguió hablando sobre cuchillos y dagas.
-También tengo un Benchmade SOCP Dagger y un Tye CQB Tool, los cuales solo se diferencian en calidad del metal y el precio…-
Lo detuve levantando la mano que tenía libre.
-Espera un momento.- él me miro calladamente, expectante.- no quiero saber de cada cuchillo o daga, solo dime cómo usarlos.
El negó con una expresión enojada en su hermoso rostro.
-Debes saber TODO sobre las armas que portas. Hay ocasiones en que necesitaras alguna característica especial a tu disposición. Debes aprender.
-Vale.- dije seriamente.
El comenzó otra vez a comentar las características, medidas, filo, practicidad, faltas, diseños, las fábricas, el precio, de cada una de las dagas y cuchillos.
Hasta que llegó un momento en que me miró a los ojos mientras decía:
-Elige un objetivo y veremos que puedes hacer sin práctica.
Asentí y trate de copiar los movimientos y posición que el había hecho cuando lanzó el cuchillo.
Elegí de objetivo un osito de peluche que tenía muy mal aspecto y daba más miedo que ternura.
Parecía haber estado allí encerrado una eternidad.
Cuando hice el movimiento todo pasó más rápido de lo que esperaba.
Respiré calmadamente y lancé el cuchillo.
Pero no llego al destino que esperaba.
Aunque no estuvo mal.
Llegó y se clavó en la pared fuertemente. Y muy cerca del objetivo.
-No está mal. Para una principiante.
Dijo mirándome, James. Con una sonrisa pequeña en su cara.
Lo miré con los ojos entrecerrados, enojada por su comentario.
Tenía una gomita en el pelo y los mechones del cerquillo seguían sobre sus ojos.
Me daban ganas de moverlos hasta su oreja.
Después de eso me dijo que lo intentáramos otra vez.
Me corrigió algunas cosas de mi postura.
Se puso a mi espalda, lo cual me dejó muy nerviosa.
Su respiración tocaba mi cuello y me daba pequeños escalofríos.
Su pelo tenía el mismo olor que ayer, de menta y limón, pero con un toque masculino y fresco.
De seguro esta vez lo iba a hacer peor que la anterior.
Demasiada distracción.
-Cuando tu tiro este mejor, practicaremos con distracciones y con objetivos movibles. También practicaremos cuerpo a cuerpo.-
'Como si no fuera bastante distracción, estando tu cerca mío' pensó mi mente sucia y enojada.
Enterré mis pensamientos y lo intenté lo mejor que pude.
La próxima vez me acerqué más al objetivo y lo celebramos con una sonrisa.
-La próxima clase seguiremos con los cuchillos, dámelo…- me tendió la mano y le di el cuchillo negro que había estado en mi mano.
Él los puso a un lado, con el resto y me dio un arma negra.
Entrecerré los ojos.
-¿Y ahora para qué es esto?
Se movió rápido y terminé tirada en el suelo, sin el arma y con el pelo sobre los ojos.
-Ya veo que no sabes cómo retener un arma y tampoco como sacársela a alguien que te está atacando.
Me quejé sobre el suelo, no me quería volver a levantar.
James se rio por lo bajo.
-Vamos, dormilona, que te voy a enseñar como sacarle el arma a los bastardos que te quieran atacar.
Lo básico era que tenía que tomar el brazo de mi atacante y poner mi espalda en su pecho- mientras mi mano seguía encima del arma- y poner el pulgar en el lugar del gatillo, de esa manera sacando posesivamente el arma de la mano del atacante.
Eso era lo teórico, la práctica era más difícil.
Era muy difícil tomar desprevenido a James.
Y poner mi cuerpo tan cerca del suyo, siempre hacia volar mi imaginación.
Era algo tan miserable.
La décima vez fue la vencida y en vez de intentarlo me tiré en la cama con un quejido.
Le hablé con la voz ahogada por la almohada.
-¡La próxima seguimos, te juro que lo lograré!
-Más te vale.
Me senté mientras lo miraba guardar las cosas en su baúl secreto.
-¿Cómo sabes todas estas cosas?
Tiró de un golpe el baúl para dentro del espacio entre la cama y el suelo y me miró con miedo.
-Hace mucho tiempo lo aprendí. Fui a la guerra.
Mis ojos se abrieron. Ya entendía por qué era tan extraño. Los golpes y calamidades que un soldado ve en la guerra son atroces.
-Uh lo siento. ¿Fuiste a la guerra de Afganistán?
Decidí que así debía ser. Pues él era estadounidense y tenía unos treinta años.
-No.- dijo mientras se sentaba en el suelo, y cruzaba las piernas. En sus ojos celestes había miedo y cuando habló de nuevo desvió la mirada.- fue en la segunda guerra mundial.
Uyuyuy ¿que pasará ahora? ¿Se revelará nuestro chico de invierno? Todo eso y más en el próximo y genial capitulo. (Ah... que creída)
Y si, nada de esto me pertenece, solo mi OC y el plot. Respeta mi obra que está hecha con cariño y obsesión por Bucky. ;)
Vengo aquí en última instancia a hacer mi lista de películas favoritas de Marvel (Según MI orden) basado en calidad y genialidad. (Duración, plot, villano, relación del personaje con el entorno, badassidad, explosiones, humor y aventuras)
Avengers
Iron Man 1
X-Men: DOFP
CA: TWS
GotG
Thor 2
Iron Man 2
X-Men
X-Men United
X-Men: The Last Stand
CA: TFA
Iron Man 3 (la cual podría haber durado toda mi vida, por Dios que larga y el villano es tan flojo) Además de dejar a Iron Man como un desastre. Marvel me sigue debiendo las 3 horas y el dinero de las entradas de cine.
En último lugar dejo todas las de Spider Man y Wolverine… Aunque me gusta la uno de Spider, me dormí viendo Wolverine 1… que manera de joder a Logan. (Mi preferido de los X-Men, luego de Magneto.)
No vi ninguna de Hulk, sorry. Pero prometo verlas algún día. Al revés que Lucy, no soy fan de Hulk.
Si les parece bien o mal, con gusto los escucho. (Siempre si me discuten con respeto, claro) No, no leí ningún comic, (solo el de V for Vendetta por internet, que no es de Marvel, pero igual) No leí ningún comic porque en mi país no son lo que diríamos 'fáciles y baratos' de conseguir. Lo cual me da una profunda tristeza.
Gracias Marvel por hacerme superar el término de Harry Potter, aguantar la precuela de Star Wars, esperar pacientemente el tiempo entre LOTR y The Hobbit y por ayudarme a sumirme en la obsesión -en plena adolescencia- con otro fandom. (Sigo obsesionada con HP y SW)
Accio Iron Man… Emmm no, no funciona. Me voy a Pottermore! Chau!
