THE EVIL TWIN
CAPITULO VIII. MÁS PRÁCTICA.
Llego a su casa arrastrando los pies, se sentía como si hubiera trabajado como minero por días sin descanso y sin comer, se recostó en su cama con la ropa puesta e intento poner su mente en blanco. No pudo, fue imposible dejar de pensar en que había asesinado a alguien, aunque ese alguien no mereciera vivir. Mientras yacía recostado en su cama mirando hacia el techo, un destello de luz roja – tal vez debido a auto que paso por su casa y su luz logro entrar por su ventana – un flash rojo le recordó a alguien más, alguien que había iluminado su vida día a día desde que lo conoció. Su pelirrojo era lo único que lograba darle paz, antes con sexo, ahora con su simple y mas que suficiente compañía. Cerró los ojos para imaginarlo y verlo en su mente con más nitidez y vida.
Entre sus mas preciados recuerdos se encontraban los momentos en los que sin desearlo Hanamichi le daba lecciones de vida y muerte. Una vez su pelirrojo le había dicho, que nadie tenía derecho de matar a nadie y menos por placer, aunque el suyo no había sido el caso.
FLASH BACK
Era hora de almorzar y estaba esperando a su novio en el patio de la escuela, miraba sin mirar el árbol que tenia frente a el, hasta que por alguna extraña razón vio algo moverse, era pequeña, una hormiguita llevaba un pedazo muy pequeño de comida hacia arriba, era la ultima y a Kaede le dieron ganas de aplastarla. Levanto su mano y acerco poco a poco su dedo índice a la pequeña hormiga dispuesto a matarla.
—No la mates! – Kaede escucho la inconfundible voz de su novio y se detuvo sin darse cuenta.
—Que?
—Que no la mates, no te ha hecho nada, además mira – señalo la migaja de pan que llevaba en su cuerpo – tiene hambre, seguramente a ti no te gustaría que te aplastaran cuando estas a punto de llegar a tu casa para comer o si? – le sonrió juguetón y le tomo una mano para sentarse con el cerca del árbol – tienes hambre?
—Si – se sentó y observo a Hanamichi como bicho raro.
—No me mires así – dispuso la comida que había traído para dos sobre el pasto y le dio la que le correspondía a su novio.
—Es una hormiga.
—Pero tiene derecho a vivir.
—Es una hormiga.
—Y tiene vida, como una planta, como tu y como yo, "no eres una mala persona Kaede", tienes que entender que todos estamos aquí por una razón y que mientras Kami-Sama nos deje estar en el mundo debemos respetar la vida ajena.
—Es una hormiga.
—Kaede, una hormiga tiene tanto derecho a vivir como tu y como Yo!
—Pero yo puedo matarla – y a muchas otras cosas más también.
—Y que! yo también puedo, pero no lo haré por que no es mi derecho quitarle la vida, a menos claro que me este matando, pero eso es poco posible – lo dijo pensativo.
—Si Kami-Sama me dio el poder de matar a una hormiga, por que no lo habría de hacer cuando se me de la gana.
—Por que se supone que tienes conciencia y que "no eres una mala persona".
—Solo por eso?
—Pues claro, y ya come, que se enfría, aunque no entiendo por que le das tanto importancia.
—Por que yo puedo ...
—Que, matarla, "solo las malas personas matan por placer" Kaede – le sonrió y comenzó a comer.
—Mm – contesto con elocuencia y entendió muchas cosas.
FIN FLASH BACK
Ese y otros recuerdos llenaron su mente en los que su hermoso Torpe le había enseñado sin darse cuenta algunas lecciones bastante significativas en la vida de un ExYakuza.
—Me dijo "no eres una mala persona Kaede" dos veces y después "solo las malas personas matan por placer" – hablo en voz alta en la oscuridad de su cuarto – No mate por placer ... por lo tanto ... no soy una mala persona – suspiro y se sentó en su cama.
Había guardado sus armas debajo de su cama, sabia que Hanamichi nunca limpiaba en ese lugar y le tenía prohibido a la señora que también limpiaba su casa que entrara a su cuarto. Se quito la ropa y se metió al baño, se dio una ducha rápida, estaba cansado y decidió dormir hasta que ya no tuviera mas sueño.
—Como es posible que alguien tan joven e inexperto como tu me haya podido enseñar tanto? – hablo en voz alta recostado sobre su cama, y después cerro los ojos, por fin encontrando en el recordar a Hanamichi la suficiente paz para poder dormir sin problemas después de haber matado a "alguien".
Durmió todo lo que quedaba de la noche y gran parte del día, no despertó hasta la tarde, no podía salir, le había dicho a Hanamichi que no volvería hasta la noche así que solo pidió algo de comer por teléfono y ceno solo mientras veía la televisión y descansaba sus músculos. Después se dio un relajante baño para volver a dormir, afortunadamente para Kaede dormir nunca fue difícil, por lo menos no en los últimos cinco años, antes jamás dormía, como decían en su circulo "dormía con un solo ojo" pues debía estar atento a los ruidos de la noche y a cualquier ataque que pudiera ocurrir, ya fuera en su casa con sus padres o en algún hotel donde se hospedara antes y después de ejecutar alguna de sus peligrosas misiones, aun en su estancia en Europa había tenido que seguir cuidándose. Ahora dormía todo lo que en su adolescencia no pudo. Volvió a dormir hasta el amanecer, agradeciendo que su hermano no lo visitara ese día.
Amaneció y lamentablemente Kaede se levanto un poco tarde, corrió por su bicicleta pero cuando la quiso sacar para ir a la escuela, se dio cuenta de que la llanta trasera estaba desinflada, maldijo una vez y comenzó a correr en dirección a la escuela. Al parecer ese día no iba a ser el mejor de su vida, pero se conformaba con ver a Hanamichi. Así que corrió con sus cosas para el entrenamiento con un poco de frió, también olvido al salir de su casa llevar su abrigo mas grueso, además ya era tarde, por eso no quiso regresar.
Cerca de la escuela observo que no tan lejos su novio caminaba con un poco de prisa hacia la escuela, camino mas rápido y corrió un poco para alcanzarlo y cuando llego a el, lo abrazo y lo levanto un poco, desafortunadamente justo en ese momento un auto plateado paso por donde un gran charco lodoso se había formado, salpicando y dejando sucio exclusivamente el uniforme de Rukawa, al parecer protegió al pelirrojo con su cuerpo cuando lo abrazo, resultando como el único afectado.
—Demonios! – maldijo entre dientes al bajar lentamente a Hanamichi.
—Kaede, que te paso? – le sorprendió verlo tan enojado de repente, aunque también se asusto un poco cuando alguien lo levanto sin avisar, de cualquier forma solo una persona tenia el derecho de tocarlo así.
—No ves! – señalo con su mano su pierna y busco entre sus ropas algún pañuelo o papel para limpiar su pantalón, pero no encontró nada.
—Hay no! – de inmediato saco su pañuelo y limpio con dedicación el pantalón de su novio.
—Déjalo así – a Kaede le enterneció la atención que su pelirrojo estaba teniendo con el y se le bajo el enojo en un segundo.
—Pero esta muy sucio... – limpiaba sin ningún inconveniente el pantalón de su novio hasta que sus manos fueron detenidas por las de Kaede y lo levanto hasta mirarlo a los ojos para sonreír y besarlo como saludo.
—No te preocupes tengo otro pantalón en la escuela – recordó que tenia ropa en su locker.
—Seguro que esta sucio – el comentario fue acertado.
—Umm no se, no importa, vamos a la escuela o se nos hará tarde.
—OK! – le dieron ganas de darle una verdadera bienvenida a su zorro pero se veía muy serio, mas que siempre – Creí que vendrías a la escuela hasta mañana.
—Si bueno ... acabe antes de lo pensado ...
—Y que hiciste?
—Que hice, pues me deshice de una cláusula en el contrato que me estaba afectado el crecimiento de los intereses y por eso regrese pronto.
—Que bueno – no entendió nada de lo que le dijo, solo le sonrió mientras caminaba rápido hacia la escuela, deseando poder tomar la mano de su novio sin que le importara el que dijeran los demás transeúntes, solo que no se atrevía, contrario a el, su novio sí se atrevió – Kaede que haces? – se refería a sus manos juntas.
—Que! ... no puedo tomar de la mano a mi novio cuando caminamos por la calle? – si iba a tener un mal día, no le importaba nada mientras estuviera con su Hana.
—No hablo por mi, hablo por tus admiradoras, tal vez tengan inconveniente, yo creo que ...
—Al carajo con ellas, yo hago lo que se me da la gana ... – ya no estaba molesto pero quería disfrutar tanto como pudiera un mal día.
—O ... K – lo dijo un poco sorprendido con la actitud de su zorro, pero feliz con el contacto.
Llegaron a la escuela a tiempo para sus clases, y Kaede esta vez no pudo dormir en ninguna, seguía pensando en sus futuras victimas, distraído calculando cuando atacar al segundo, había leído la información que le había dado Kaerou, sobre Kyomori Hiramegi, y sabia que este tipo se defendería con sus propias manos, era peligroso pero confiaba en sus habilidades y en sus ganas de seguir viviendo.
Como se lo suponía su día no fue el mejor, en distintas ocasiones le llamaron la atención en sus 6 clases del día por no poner atención y no contestar las preguntas que se le hacían. Salio molesto de su última clase directo al gimnasio y comenzó a dar instrucciones como el capitán que era, para culminar rápido con el entrenamiento, deseaba que ese día terminara pronto.
Llego a su casa después de las 10 PM, se paso un buen rato con su novio, escuchándolo hablar sobre todo, le entretenía y lo distraía de sus preocupaciones, aprovechando entre la cena y ver la televisión – recostados sobre el sillón mas grande que tenia su pelirrojo novio – para abrazarlo y besarlo disfrutando también de sus cariñosas palabras y mimos de cuando en cuando. Quiso quedarse a dormir con el toda la noche pero sabia que su "Aniki" lo estaría esperando en su casa para felicitarlo por el éxito obtenido en su primera misión, si no lo había visitado el día anterior tal vez fue para que nadie sospechara de ellos, de cualquier forma se suponía que nadie sabia de su existencia. Suspiro resignado a no dormir con su rojito, lo dejo en su cama pacíficamente dormido con su pijama y regreso a su casa para recibir o ser recibido en su casa por la indeseable personalidad de su hermano.
—Imouto-San, déjame felicitarte! – se acerco a su hermano gemelo con la intención de abrazarlo.
—No te me acerques – expuso la palma de su mano como barrera, sin mirarlo.
—Ok, ok! – no lo admitiría nunca pero lo ofendió con su rechazo – de cualquier forma debes saber que me sorprendiste – estaba dispuesto a vengarse por ese mal rato – por que sabes? ... en aquella "peleíta" que tuvimos en la casa del rojito ... no me pareciste un buen contrincante ... – su tono era de superioridad.
—Cállate! – hablo bajo pero claro.
—Aunque seguramente fue por lo "sucedido" verdad? Je, je – su tono era más que burlón.
—Te he dicho que te calles! – lo repitió como advertencia, con mas fuerza y los puños cerrados.
—Si, estoy seguro de que no te luciste como lo esperaba por que me folle a tu novio y ... – estaba deseoso de lastimar el ego removiendo malos recuerdos en su hermano.
—Cállate IMBECIL! – no pudo evitarlo, su puño se estrello en el estomago de su Aniki, pero no continuo golpeándolo como Kaerou había supuesto, Kaede solo se quedo parado esperando de su hermano un golpe o cualquier cosa, dispuesto a reaccionar sin pensarlo mucho.
—Ups! – después de tomar un poco de aire pudo hablar – creo que no debí ... – seguía hincado en el suelo con una mano en su estomago – ... confiar en tu templanza he? – respiro dificultosamente una ves mas y después tosió una par de veces – esta bien, supongo que no debí recordarte que – miro a su hermano desafiante – me folle a tu novio en tu ausencia – se levanto recuperado.
—Si me lo sigues recordando, te seguiré golpeando – lo tomo por las solapas – entiendes "hermano" – estaba furioso pero no era hora de vengarse.
—Ok – tan pronto lo dijo, Kaede lo soltó.
—A que viniste? – Camino hacia la cocina esperando que Kaerou lo siguiera.
—Solo a darte algunas advertencias con respecto a Himeragi – su pequeña venganza salio de su control y no quiso continuar provocando a Kaede – se que le gusta rodearse de los mejores guardaespaldas y que no le gusta salir a lugares públicos, ni siquiera por la noche – miro a su hermano menor, esperando preguntas concernientes a Himeragi.
—Que mas?
—Pues es fuerte, pero escuche que le gustan los retos ...
—Pelear?
—Si, ya sabes, una clase de duelo mano a mano, sin armas, y solo en lugares subterráneos totalmente clandestinos.
—Es todo?
—Creo que si, bueno ... adiós
—Preferiría decir "hasta nunca".
—Tal vez algún día pueda hacerte entender mis razones y lo "felices" que seremos después de que "todo esto" termine.
—No lo creo, tu "felicidad" es lo que menos me importa ... y ya largate! ... que quiero dormir.
—Solo una cosa mas, Hiramegi debe dejar de existir en 72 horas como máximo. Sayonara Kaede-San – salio de la misma forma que lo había hecho antes.
—Tal vez debería ... – no quiso decirlo en voz alta, pero la idea de matar a su hermano en su cabeza comenzaba a darle vueltas.
Tomo aquella carpeta con los expedientes de los capos mas peligrosos de Kanagawa, y leyó detenidamente todo lo concerniente a Kyomori Himeragi, escribió también lo nuevo que su hermano le había comunicado y comenzó a planear la forma de abordar a su próxima victima.
"Tendré que pelar, eso es obvio, pero necesito mas practica", inicio un cuestionamiento en su mente, "con quien puedo practicar?" – recordó su anterior pelea – "no estoy seguro si Tetsuo y sus compinches estarán en su mejor forma mañana o pasado mañana y tengo que entrenar ... " – se quedo pensativo buscando entre sus conocidos alguno que valiera la pena – "tal vez pueda pelear con Yohei Mito, o con Aota Tatsuhiko, auque seria mejor con los dos a la vez ... Sí, con ellos será" – respiro tranquilo, conociendo a sus próximos adversarios, sabia que no se dejarían vencer muy rápido, que pelearían hasta que sus cuerpos ya no pudieran mas, mas que nada por orgullo – "ahora solo tengo que idear la forma de provocarlos para que pelean contra mi, además Tatsuhiko salio hace dos años de la escuela ... Rayos! Tendré que buscarlo" – suspiro conformado con el trabajo que tenia que hacer y trazo su plan mentalmente hasta que ya no pudo mas y decidió dormir con la imagen de su Hana – "Por lo menos hoy se termino, mañana será un día mejor" – y se durmió.
Tan pronto llego a la escuela, Kaede se dio a la tarea de buscar al mejor amigo de su koibito, no era fácil llegar simplemente a Yohei Mito y pedirle un duelo, pero confiaba en que Mito le daría la pelea que buscaba, además de la información para encontrar a Tatsuhiko. Como lo supuso, encontró a Yohei en el gimnasio de Judo.
—Aquí no esta Hanamichi – el comentario de Yohei le hizo saber a Kaede que se había dado cuenta de su presencia.
—No es a el a quien buscaría en este lugar.
—Me buscas a mí? – pregunto totalmente sorprendido, Kaede solo asintió una vez mirándolo a los ojos – y que puede hacer un simple mortal como Yo, por ti? – buscaba una respuesta pacíficamente.
—Un duelo, sin armas – estaba frente a Yohei mirándolo a los ojos, afortunadamente ambos habían crecido unos cuantos centímetros mas, lo que le aseguraba a Kaede una buena batalla, por la fuerza que podían desplegar.
—Tu contra mi? – una vez mas pregunto totalmente sorprendido y Kaede volvió a asentir una vez – estas seguro? – Kaede volvió a asentir una vez mas – A razón de que?
—Me odias no, te daré la oportunidad de demostrar que tan bueno eres en el combate.
—Soy bueno, he ganado algunos trofeos – no le presumió sus logros, solo le advirtió de lo que era capaz – estas seguro de que podrás contra mi? – solo pregunto para estar seguro, el deseaba partirle la cara y todo el cuerpo a Rukawa desde que era novio de su mejor amigo, mas que nada por el trato que solía darle.
—Claro que si, podemos hacerlo hoy? – pregunto también un poco entusiasmado, hacia tiempo que tenia ganas de partirle la cara a el mejor amigo de su novio, mas que nada por metiche.
—OK, pero donde y cuando? – acepto un poco emocionado.
—En el parque del centro a la media noche, puedes?
—Por supuesto que si – rió al decirlo, estaba más que dispuesto a darle una paliza al zorro.
—Sabes donde puedo encontrar a Tatsuhiko?
—Aota? ... debe estar en la universidad, puedo preguntar para que lo quieres?
—Para lo mismo que a ti, tienes su teléfono?
—Yo lo llamare por ti si lo deseas, pero te diré un secreto, el también acepta desafíos, y solo de los mejores ... que te parece si lo llamo para que vea nuestro encuentro y pueda decidir si quiere pelear contigo o no ...
—Te lo voy a agradecer, y también te agradeceré que no le comentes nada de esto a Hanamichi.
—No hay problema pero ... por que quieres pelear con Tatsuhiko también?
—Por que me da la gana.
—OK – volvió a reír con la robótica actitud de su próximo contrincante y después lo vio marcharse sin despedirse.
Decidió relajarse por el resto del día, entre sus clases y el entrenamiento, afortunadamente no tendría ningún partido en las próximas dos semanas, así que no tenia que planear alguna estrategia para vencer a sus adversarios en la cancha, de cualquier forma tenia que entrenar un poco antes de la media noche, estar listo para entender y estudiar las técnicas de ataque de sus adversarios en el campo de batalla, solo esperaba hacerlo como antes y no olvidar sus propias técnicas de ataque para no salir muy lastimado.
—Kaede, haz estado muy distraído, hay algo que te preocupe? – pregunto Hanamichi un poco extrañado en la comodidad de su casa.
—No, estoy bien, solo intento pensar en nuevas jugadas para los próximos partidos.
—M–jum, pues podrías pedirle ayuda al Gori o a Miyagi, ellos querrán ayudarte seguramente jeje, deben extrañar la escuela no crees?
—No lo se, tal vez ... – observo a su novio que descansaba al igual que el, en el sillón mas grande que tenia en su casa, le sonrió y su sonrisa fue correspondida con una mas tierna y dulce.
Eran cerca de las 8 PM, ya tenía que llegar a su casa, aun así se dio permiso de gozar a su novio por unos minutos más, y mientras este miraba la televisión concentrado con su cabeza recargada en su hombro, la necesidad de tocarlo lo invadió súbitamente.
No tenia tiempo de hacerle el amor, aunque se moría de ganas, cada vez que lo veía con ese pijama color perla de satín, le parecía muy tentador tocar su piel por sobre y debajo de la tela, acariciar sus piernas de igual manera y besar los labios, cuello y rostro de su koibito.
En ese momento solo tomo con ambas manos el rostro de su Hana y lo beso con pasión, Hanamichi estaba un poco distraído, solo pudo corresponder al beso de su novio, que al paso de los segundos se volvió mas apasionado y caluroso, Kaede se dejo llevar, solo el sonido de un baso cayendo al suelo al posicionarse por completo sobre Hanamichi, lo hizo darse cuenta de que ya era tarde y debía prepararse un poco física y mentalmente para sus próximos combates. Respiro profundo mientras abría los ojos después de separase de su rojito.
—Debo irme – se levanto de encima de Hanamichi dispuesto a irse.
—Esta bien – le desilusiono un poco que su novio no se quedara un poco mas.
—Hasta mañana – le beso la frente, sin darse cuenta de que Hanamichi había notado la diferencia entre ese beso y el anterior, en el mismo lugar días antes.
—Hasta mañana, te amo – le dio un ultimo beso en los labios a su Kaede.
Cuando volvió a su casa se dio a la tarea de recordar antiguas lecciones de sus mejores maestros, medito un poco su forma de ataque y en su mente visualizo algunos de sus combates anteriores, siempre fue bueno para el Judo, y para el Karate y el Kun fu, hasta el Jet kun do, pero hacia tiempo que no practicaba. Se concentro en el Judo y recordó desde lo básico hasta lo más complicado. Entreno algunos de los golpes más complicados y practico un poco los más fáciles hasta que dio la hora de irse.
Como lo supuso, ambos practicantes de Judo estaban en donde los había citado, esperando el combate impacientes.
—Comenzamos? – dijo Yohei y se puso en guardia.
—Si! – le contesto Kaede y también se puso en guardia.
En ningún momento acordaron reglas pero ambos sabían luchar sin juegos sucios, y así lo hicieron, lamentablemente para Yohei, el combate concluyo con su derrota.
—Mi turno! – entusiasmado con lo visto, Aota decidió sin pensar en si Rukawa estaría cansado o no en continuar peleando.
—Soka! – le contesto Kaede y ambos se pusieron en guardia.
Para Yohei morder el polvo no fue nada fácil, no quería que el combate terminara tan pronto, ya estaba pensando en pedir la revancha en ese momento aunque le dolía todo, pero sin duda su orgullo estaba mas lastimado que su cuerpo.
Al igual que Aota, Yohei observo el combate muy entusiasmado, esperando que su superior le diera una verdadera paliza al desagradable novio de su amigo, pero tampoco fue posible, Kaede pudo vencer en un poco mas de tiempo a Tatsuhiko.
—No es justo! – Yohei estaba muy desilusionado con el resultado de ambos combates.
—Lo injusto es que no hayan mejorado después de tantos años de practica – Kaede hablo rápido, sorprendiendo a sus dos adversarios vencidos, logrando que ambos bajaran la cabeza y no se atrevieran a mirarlo.
Rukawa tomo su saco, se lo puso y se marcho sin despedirse. Mito y Tatsuhiko guardaron silencio y no miraron más a su nuevo enemigo a muerte. Kaede no lo supo pero ambos practicantes de Judo estaban tan molestos consigo mismos, que se habían hecho en ese momento el propósito de derrotarlo, aunque fuera lo ultimo que hicieran.
Descanso un poco mientras decidía a que club clandestino ir de los que frecuentaba Himeragi, se decidió por el menos probable, no era muy tarde, tendría que pelear a mano limpia y para que nadie pudiera reconocerlo entre las personas que estuvieran como testigos cuando lo matara, se disfrazó.
Se puso una peluca de cabello color azul eléctrico, poco corto y lacio, de esa forma cubría su rostro, además de eso, se puso un parche en el ojo izquierdo y unas cicatrices ficticias en la mejilla derecha y barba para parecer mayor de 23, también se puso un diente frontal de plata. Usaba un pantalón y botas de soldado, ambos negros y una camisa de tirantes blanca de algodón. Daba el aspecto de un soldado que había ido a la guerra, rudo y respetable por cualquiera que se jactara de saber pelear.
Entro al lugar después de unas cuantas contraseñas – información de Kaerou – y tuvo suerte pues de inmediato pudo verlo, no era muy viejo, tal vez tendría mas de 40, lucia tan alto como el y fuerte como un roble. Todos observaban el combate en turno, gritándole a su favorito, era una pelea en la que evidentemente se había apostado mucho dinero.
Espero un poco, hasta que uno de los contrincantes ya no se levanto, entonces se dirigió a uno de los aparentes organizadores y le pidió una pelea contra "The Bull", como llamaban a Hiramegi en el bajo mundo, no estaba planeada así que tuvo que esperar, no era muy tarde aun, y Kaede no tenia sueño, todo lo contrario, se sentía excitado por su próxima pelea.
No tuvo que esperar mucho, obtuvo una rápida respuesta del organizador de peleas, la respuesta fue afirmativa, su contrincante acepto el reto con solo observar la postura de Kaede, le parecio interesante un combate con alguien que parecía soldado retirado pero aun fuerte, no le importo que solo tuviera un ojo, al contrario, eso para Himeragi hizo mas interesante el encuentro.
Hubo dos peleas más, que terminaron en unos cuantos minutos antes de que su enfrentamiento fuera anunciado. "The Bull" VS "The Evil Fox" pelearían a continuación.
Ambos entraron al circulo y se pusieron en guardia, Kaede estaba mas que concentrado, ni siquiera los gritos y palabras soeces de las personas a su alrededor podían alterarlo. Kyomori se encontraba al igual que Kaede en total concentración.
Solo tenia una oportunidad y la iba a usar, dejo que Himeragi diera el primer golpe, y así fue, la espera estaba impacientando a su contrincante, así que este decidió lanzar un golpe a la cara de su enemigo con la mano derecha, aprovechando la corta vista de su adversario equivocadamente, Kaede lo supuso como parte de su estrategia y cuando vio el golpe acercarse a su ojo izquierdo, bloqueo y contuvo el puño de Kyomori con su mano izquierda, lo jalo hacia abajo y le dio un cabezazo en la nariz. La nariz de "The Bull" se hundió en su propio cráneo matándolo en casi 4 segundos, nadie hizo alguna advertencia sobre ese tipo de golpe, de esta forma "The Evil Fox" gano la batalla.
Al ver caer el cuerpo sin vida de su contrincante, la sensación que lo invadía con anterioridad al quitarle la vida a alguien lo sorprendió apoderándose de su subconsciente, se sintió flotando, fue como si su cuerpo se dividiera en dos y en ese momento ya no sintió nada, ni culpa, ni miedo, solo una aparente tranquilidad. Fue tal vez un segundo pero cuando todo término se sintió diferente.
Como lo esperaba las apuestas habían sido todas en su contra y recibió mucho dinero sin haber apostado mas de 100 yenes.
De inmediato se dirigió al baño de la planta alta, la cual afortunadamente era una discoteca, de inmediato se quito el disfraz y salio del lugar como Kaede Rukawa, el adolescente de 17 años que iba a la preparatoria Shohoku por la mañana, el problema fue que alguien lo reconoció al verlo salir del "Sky-blue", el antro mas nuevo y popular en Kanagawa.
Kaede Rukawa volvió a su casa antes de las 2 am, planeo solo darse un baño, recordó una vez mas las palabras de su koibito y esperaba sin problemas lograr dormir.
TBC
