JAMAS NOS CASAREMOS

Cap 7 Chicos en apuros

Ya había anochecido y afuera del edificio se encontraban los Tendo y los Saotome esperando su taxi.

Los asesores se despidieron de las dos familias no sin antes comentarles e invitándolos a intercambiar números telefónicos y direcciones para fomentar mas visitas y convivencia entre los jóvenes prometidos.

Idea que les pareció perfecta a Genma y a Soun, pero que para la más pequeña de los Tendo no le hacía mucha gracia; haciendo visible su incomodidad al fruncir el seño para luego mirar hacia otro lado.

El chico pelinegro suspiró suplicando mentalmente que ese largo día acabara de una buena vez.

Los asesores se marcharon a pie y el primer taxi llegó.

-Bueno Tendo, seguimos en contacto viejo amigo, hay que ponernos de acuerdo para una salida de copas- Se abrazaron y palmearon la espalda del otro –me alegra volver a verte-

-a mi también Saotome. Claro que si, cuando gustes llamar o ir a visitarnos. Es tu casa. Y tu sobrino también será bienvenido- Dijo el hombre del bigote. Estrechando la mano del "sobrino" de Genma.

-gracias- respondió Ranma

Nabiki se acercó al oido de su hermana menor al ver que su padre les estaba invitando a subir al taxi -¿no te vas a despedir de tu novio?-

-el no es mi novio- dijo molesta

Nabiki se encongió de hombros –pues yo si me voy a despedir- se acercó al señor Genma y se despidieron estrechando manos, luego miró al joven de camisa roja y le sonrió, para luego darle un beso en la mejilla –un placer conocerte Ranma, que cuñado tan guapo tengo, te presumiré con mis amigas-

El muchacho no supo como reaccionar ante el comentario, solo atinó a llevarse la mano a la nuca, mientras sonreia apenado y daba las gracias. Dio un vistazo rápido y Akane ya se había subido al taxi. Por un segundo pensó que se despediría de el. Era mas que obvio que no pasaría. se regañó mentalmente.

El taxi dio marcha y desapareció a la lejanía.

-adios! Adiós! – Gritó Genma, luego levantó los brazos y se estiró hasta escuchar un tronido de su espalda –entonces…algo fría tu futura esposa, eh?- buscó un taxi en la mirada.

-tu crees? Yo no lo noté-

-como no? Si no te quiso ver en toda la cena! Si hasta te ignoró cuando le pediste la sal!-

Aquel recuerdo le hizo sentir como si le encajaran un cuchillo en la espalda, si hasta se lo podía imaginar.

-estoy siendo sacastico, papá! Si no soy idiota!-

-ahhh bueeno, pues sé claro muchacho que no te entiendo a veces… mira creo que ahí viene uno libre ¡Taxi!-

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..

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-que mala eres, hermanita. Asi nunca te vas a casar-

-no me importa, por mi mejor-

-Akane- reprochó su padre –la verdad fuiste muy descortes con ese muchacho. No lo conoces del todo, por lo tanto no debes tratarlo así-

-por lo mismo que no lo conozco no se si es mala persona. ¿Que tal que si lo es?-

-no creo que sea mala persona si lo emparejaron contigo, debe de ser un santo el pobre- dijo Nabiki muy divertida –y tener una paciencia infinita, para aguantarte de aquí a toda la vida. Tal vez por eso lo escogieron para ti, hermanita-

-ushh mejor cállate Nabiki!-

-Akane hija- reprochó de nuevo el señor Tendo –Recuerda que el gobierno es muy detallista en lo de la pareja asignada. Si tiene algún problema no le asignan pareja nunca. Mas adelante les darán una platica al respecto. Bueno eso recuerdo nos dijeron a tu madre y a mi-

-pero papá!-

-hija, ya hablaremos en casa-

Akane guardó silencio. Sabia cuando su padre estaba molesto y esa era una de esas veces.

-yo me lo puedo quedar si Akane no lo quiere- dijo Nabiki

-te lo regalo. Lo quieres con un liston o dos?-

-hijas..-

Ambas guardaron silencio

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..

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-al fin en casa!- se tumbó sobre el sofá y se quitó las sandalias para levantar los pies sobre el descansabrazo del mueble.

-me daré un baño-

-voy a hacer sándwiches, cuantos quieres?-

-unos 3-

-vale-

Genma encendió el televisor y se dirigió a la cocina a prepararse los refrigerios y su hijo se metió en la regadera.

Al entrar en contacto con agua tibia no había ningún cambio en su cuerpo, mas sin embargo el agua fria lo hacia cambiar su anatomía a la del sexo opuesto. Estaba fastidiado de no poder disfrutar una ducha fria sin sufrir aquella extraña transformación. A pesar de estar en otoño aun había días de mucho calor y ese dia era uno de ellos. Cerró el agua caliente y dejó que el agua fria corriera. Apenas la sintió tocar su piel y una especie de cosquilleo en el estomago le avisó que se había transformado. Dejó de importarle su cuerpo y solo se dedicó a disfrutar de la frescura re-energetizante. Lo único que agradecia de tener ese pequeño y femenino cuerpo era que así lograba tallarse por completo la espalda. Como mujer se alcanzaba sin problemas.

Abrió de nuevo el agua caliente. Al sentir ser de nuevo el mismo cerró la regadera y alcanzó una toalla para secarse. Detestaba ser mujer. En serio lo detestaba. Se rodeo la toalla en la cintura y salió del baño para entrar en su habitación. Vió su celular brillar indicando que tenia nuevas notificaciones.

Lo había dejado en casa; no podía arriesgarse a que Akane le marcara a "Ranko" y casualmente sonara desde su bolsillo.

Lo desbloqueó y notificaciones de varias llamadas y un mensaje de Akane saturaron la pantalla. Todas a la misma hora.

-"cuando me llamó? Si estuvimos en lo de la cena familiar…"-

Recordó de un flashazo a Akane escondida en el cuarto de la limpieza. La imaginó ahí, molesta, marcándole. Buscando a su amiga.

Suspiró.

Abrió el mensaje

Rankooooooo.

No quiero estar aquí! Quiero írme!

Esto no va a funcionar ya lo sé :/

Susupiró de nuevo. Se vistió con unos shorts y salió del cuarto. Momentos después regresó con un plato de sándwiches y un vaso con refresco de naranja. Empezó a comer mientras le escribia un mensaje a su amiga

-perdon por no contestar, estuve todo el dia con labores de la casa-

envio el mensaje y minutos despues recibió otro.

-te puedo marcar? quiero contarte lo que pasó-

-perdona, estoy muy cansada, podemos hablar el lunes en la escuela?-

-esta bien, descansa amiga-

-tu igual-

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..

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El metro estaba mas que lleno ese dia, todos iban apretados.

-me tocaste el culo!- grito una chica.

-no! yo no fui lo juro!- se escudó el acusado

-pervertido!- La chica empezó a darle manotazos en el hombro mientras le gritaba.

Ranma se movió a duras penas para alejarse de ese par y los animos se caldearon con alunas mujeres mas, quienes quisieron meterse en la pelea contra el "pervertido" y al tratar de salir de ahi la empujaron, al sentir que perdia el piso trató de alcanzar lo que fuera para recuperar el equilibrio. para su mala suerte lo que alcanzó fue un buen mechon de cabello morado.

-ay!- alguien exclamó de dolor

Ranko se asustó al reconocer a la dueña de aquella cabellera. era la chica que hablaba raro con la cual habia tenido un percance anterior en el mismo metro. la chica pelimorada la miró y la reconocio de inmediato, por su expresión y mirada llena de rencor.

Ranko tragó saliva.

-tú..- dijo con odio -tu hacerlo a proposito!-

-nononono!- exclamó -no fue mi intención, perdoname!-

-ya tenerme harta!-

la chica le soltó un golpe, que la pelirroja esquivó con esfuerzos. Debido al poco espacio disponible. apenas se abrieron las puertas del metro y salió como pudo de ahi. dió dos grandes zancadas y suspiró aliviada al saberse fuera de ahi y lejos de la chica.

aunque el gusto le duró muy poco

-no escaparás!-

escuchó el grito a sus espaldas. miró y la chica del peinado de bombones salió tambien del metro, a perseguirla.

Ranko corrió dos cuadras y la furiosa mujer no parecia rendirse.

Ranko dió la vuelta en una esquina, esperanzada a perder a su nueva enemiga adquirida, y para su mala suerte, la pequeña pelirroja chocó con una chica pelicastaña que llevaba una olla con ramen caliente.

-argggghh- al sentir el agua del ramen caer sobre ella gritó por instinto, pensando estaria hirviendo, siendo transformada por el caldo. la pelicastaña quien no habia caido en cuenta de nada miró asustada al muchacho que habia caido de sentón al suelo.

-perdoname! lo siento! estas bien?!-

Segundos después de la esquina llegó corriendo la chica peli morada, quien al no ver al joven en el suelo tropezó con él y calló, Ranma actuó rápido y la detuvo de la caída y de caer al suelo, amortiguándola con sus brazos.

La nueva enemiga, quien había cerrado los ojos del susto, los abrió poco a poco y se encontró con un joven de ojos azules y cabellos negros revoltosos y mojados de ranmen.

-estas bien?- le preguntó Ranma y ella no supo que responder

-¿estas bien, chico? diablos lo siento, no te quemaste?-la pequeña mujer dueña de la olla los ayudó a levantarse, y le tomó la cabeza a Ranma -uff, suerte que apenas estaba caliente.

Ranma se limpió de su cabeza y hombros lo que quedaba de los fideos -no te preocupes, la culpa fue mía, en serio-

Por dentro Ranma agradecía aquel accidente caído del cielo, así ya no sufriría por la persecución de la chica.

Escucha por favor, toma esto -le entregó un folleto -aquí hay vales de descuento del restaurante donde trabajo, por favor tómalos como disculpa- la pequeña se inclinó ante él y se fue corriendo con la olla vacía en manos.

Ranma la vio alejarse, y de nuevo le dio las gracias en silencio. Dispuesto a marcharse dio la vuelta pero se encontró de nuevo a la peli morada.

-ay!- saltó -ehmmm... fue un accidente lo juro, lo siento-

-tranquilo, yo ser la que corría rápido- dijo la chica, sonriéndole.

Ranma se sintió muy incomodo, la chica no dejaba de mirarlo fijamente.

-ehmmm bueno nos vemos- se despidió con la mano y dio media vuelta de nuevo, dispuesto a marcharse.

La chica se interpuso

-Como llamarte?-

-ehmmm... Ranma..-

Hubo un silencio un tanto incomodo

-ehmm. Hasta luego- sonrió el chico y dió media vuelta, y de nuevo se interpuso la chica.

-yo ser Shampoo...que edad tener tu?-

-ehmm... tengo que irme- sonrió y caminó en reversa para encontrar la esquina por donde había llegado, al encontrarla se despidió de nuevo con una fingida sonrisa y huyó despavorido.

-"que guapo"- pensó la chica, para luego recordar que estaba en caza de la pelirroja del metro, corrió de nuevo en su búsqueda.

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..

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-porque esa cara? que te pasó? y porque hueles a fideos chinos?-

-no preguntes... simplemente no vuelvo a ir por tus cigarrillos..-

-esta bien, no pregunto- dijo Genma, se enderezó en el sillón donde estaba acostado viendo televisión. y estiró la mano esperando recibir el encargo que le había hecho.

-estaba cerrado-

-argh maldición...igual gracias muchacho.- se recostó de nuevo en el sofá, dándole la menor importancia.

-por qué no fumas de cualquier marca y ya?- le dijo a su progenitor mientras caminaba al baño dispuesto a darse un regaderazo y sacarse el olor a fideos.

-cuando tu seas mayor y fumes, te reto a que fumes de cualquier marca a ver si tan fácil-

-si como sea- cerró la puerta del baño.

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...

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-vaya! que sorpresa, Akane- sonrió

-buenas tardes doctor Tofú- dijo algo apenada

-pasa pasa, estás en tu casa-

La guió hasta la sala y se sentaron uno frente a otro con la mesita de té de por medio.

-¿como esta tu familia?-

-muy bien, gracias. y usted?-

-yo muy bien, aunque algo cansado estos días -rió suavemente- he tenido muchos clientes que me requieren ir a domicilio, pero ya tengo una nueva asistente desde hace un par de días, en estos momentos está en su hora de comida, en cuanto regrese te la presento con gusto, se ve que serian muy buenas amigas-

-me alegro mucho doctor...-

-oh! que modales los míos, quieres una taza de té?-

-por favor-

El doctor se fue a la cocina a preparar té. Dejando a solas a Akane con sus pensamientos.

No había ido solo a saludar. Llevaba toda la noche pensando una y otra vez que ya era hora de confesarse a su amor platónico. En cuanto el hombre regresó a la sala, Akane intentó armarse de valor.

-doctor hay algo que he querido decirle desde... recuerda cuando le traje galletas?-

-claro, por supuesto, estaban deliciosas por cierto, tu las hiciste?-

-emmmm... no.. yo soy terrible para la cocina- bajó la mirada algo apenada

-oh no te preocupes, pequeña Akane, si practicas lo suficiente serás muy buena cocinera, como tu querida hermana Kasumi, que en paz descanse-

Akane levantó la mirada para agradecerle el halago hacia su difunta hermana mayor, pero no pudo pronunciar palabra alguna. La mirada del hombre frente a él la dejó muda.

Una mirada de Melancolía, tristeza. y una lágrima rodó por la mejilla del doctor.

-oh perdóname- sonrió, limpiándose el rostro con su pulgar -sabes que le tenía un gran aprecio a Kasumi..-

Sintió ganas de llorar también.

-no se preocupe Doctor Tofu- sonrió tristemente -déjeme traerle una toalla, me permite pasar a su baño?-

-claro, estás en tu casa-

Akane subió las escaleras que daban al segundo piso

"esto no va bien"

pensó

"me declararé luego"

Entró al baño y tomó una pequeña toalla de manos que estaba bien doblada sobre el porta toallas empotrado en la pared, detuvo sus pasos a medio camino.

"pequeña Akane" así la acababa de llamar su amor secreto.

¿Realmente aun la ve así?¿como una niña pequeña?¿así va a ser siempre?

Miró a su izquierda, una tenue luz que salía de una habitación por la puerta apenas abierta, atrapó su atención. Se acercó y por la rendija divisó una cama. Se ruborizó.

"la habitación del doctor! nunca la había visto"

se acercó y trató de ver todo lo posible, se impactó por algo que en ese mismo momento supo que no debió descubrir.

En la mesita de noche al lado de la cama, estaba un portarretratos, y dentro de él, la foto de Kasumi; Su difunta hermana mayor.

Echó un paso atras, y sintió que le faltó el aire, bajó rapidamente los escalones y le entregó la toalla al Doctor.

-Perdoneme, tengo que irme-

-estas bien? pasa algo malo?- preguntó a la peliazul -te vez algo alterada-

-no, lo que pasa es que recordé que tengo un asunto en casa, debo irme- rapidamente se dirigió a la salida.

-Ya regresé, Doctor-

Akane en su huida chocó con la recien llegada, era una chica que la hizo sentir que ya la habia visto antes, sin atinar muy bien cuando.

-Shampoo! que bueno que llegaste, asi conoces a Akane, ella y su familia son amigos mios, muy buenas personas por cierto- sonrió Tofú, y se acercó a ambas señoritas y les tomó el hombro a cada una -Akane, Shampoo es mi nueva asistente, hace poco llegó al pais desde china; impresionante, no?-

Akane hizo una reverencia -mucho gusto, perdón pero debo irme- y salió casi corriendo del lugar.

-Akane no se ve bien.. -dijo el hombre algo serio-..Shampoo, crees que sea buena idea seguirla?

-yo dudarlo, Doctor-

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..

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Akane corrió sin pensar, solo quiso alejarse lo mas que podia, lo mas rapido, lo mas lejos... que significaba aquella foto? ¿acaso el doctor estaba..?

-ayyy- La peliazul cayó sobre su trasero directo en el suelo, habia chocado con algo?... no! con alguien! alguien tirado en el suelo! justo frente donde estaba ella.

-ay! lo siento mucho!- gateó hasta la otra persona -estas bien? perdoname!-

Tan cerca de el, pudo reconocerlo, era aquel muchacho que al parecer vivia en el departamento al lado de Ranko, aquel chico que actuó de manera muy rara aquella vez.

El chico abrió los ojos y se sonrojó al sentir el contacto de una pequeña mano moviendo su hombro, se levantó de un brinco, cual si fuera un resorte y su sorpresa fue mayor al reconocerla, era la misma chica que habia visto tiempo atras fuera de su departamento.

-yoo...yo no...eh..no no es..yo..yo-

-perdoname por favor, no fue mi intención tumbarte-

-yoyo yo..estoy es, estoy bien! yo lo siento! no no me fijé!- el muchacho hizo una reverencia a modo de disculpa.

Akane se levantó y se sacudió el polvo que se le habia pegado en su viaje al suelo -tu eres vecino de Ranko, verdad?-

-eh? no no.. yo.. eh...-

-si, una chica mas bajita que yo, pelirroja; vives en los edificios donde te vi, no?-

-ehh... si...pero..-

Recordó que algunas veces que llegaba de su antiguo trabajo,veia llegar a una chica pelirroja a casa de los Saotome, pero el no acostumbraba inmiscuirse en la vida de los vecinos, salvo cuando hacian demasiado escandalo que no le dejaban dormir, ya que el solia rotar horarios, teniendo que dormir de dia y trabajar de noche a veces.

-creo que si- dijo dudoso de sus propias palabras.

-que bien!- dijo akane, sonriendole -pensé que te habia confundido, si eres ese chico-

El chico quedó estático en su lugar, temeroso de hablar. Siempre había sido muy timido con las mujeres, mas aun si eran bonitas. el solo estar frente a ellas lo hacian tartamudear y no saber ni como comportarse. eso le deprimía bastante porque era la principal razón que lo rechazaran.

-Me llamo Akane,y tu?-

-Ro..Ryoga-

-Mucho gusto-

-sii...emm tengo que irme-

-si, no te preocupes, nos vemos luego-

Ryoga se alejó y regresó la mirada un momento, Akane muy sonriente lo despidió agitando la mano en el aire, el imitó el saludo tímidamente y siguió su camino, al llegar a una esquina se escondió del otro lado y sonrió emocionado

"hablé con una chica! y no me tachó de raro!" gritó en su interior "soy tan feliz!"

Se fue corriendo y dando de saltitos tarareando muy alegremente de regreso a su lugar de trabajo.

Akane, sabiéndose a solas dejó de sonreír

"mejor me voy a casa" pensó.

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Y el lunes habia llegado de nuevo, y otra vez a ir a clases, Ranko esperaba a su amiga en donde siempre, la cual no tardó en llegar.

-Buenos dias!- dijo alegre la peliazul.

-Buenos dias, estas mas sonriente de lo habitual- mencionó la pelirroja -pasó algo en la reunión familiar?-

-no te diré- dijo algo molesta -eres mala amiga por no contestar mis llamadas- giró la cabeza hacia el lado contrario, notandose indignada y empezando a caminar hacia la escuela.

-oh vamos -alegó, caminando detras de su amiga -sabes que no puedo usar el telefono los fines de semana, ya te habia dicho; mi padre es muy gruñón- se escudó la pelirroja -a duras penas puedo mensajear sin que se de cuenta- mintió -por todo me regaña-

-que curioso, parece que es completamente diferente fuera de casa- Akane la esperó a que alcanzara sus pasos -es muy diferente su comportamiento con tu primo Ranma, será que es machista?-

-ehh.. para nada.. solo que ya sabes.. los padres son mas estrictos con nosotras las mujeres, verdad?- se defendió.

-Puede que si- le sonrió -Mi papá es un pan de dios! ojala tu papá fuera como el mio-

-eso quisiera- bufó la pelirroja

-sabes? nuestros padres se conocen de antes, cuando jovenes-

-en serio?- fingió sorpresa

-si, hablaron mucho de aquellos dias, y amenazaron con sali de parranda pronto-

-ahaha ah que mi padre, que cosas no?... y...que te pareció mi primo?-

-que me pareció?- se llevó la mano al mentón, adoptando una pose pensativa -mmm..algo dramatico- recordó aquel momento novelero.

-porque?-

-no se, olvidalo-

Estaban entrando a las instalaciones escolares.

-Oye Ranko...ayer fui a ver al Doctor Tofú y..-

-OH! pero que ven mis ojos!- Kuno se acercó a las chicas y las tomó el hombro a cada una -tanta belleza es demasiado para el corazón de este apuesto muchacho que soy yo!, concedanme una cita y no se arrepentirán- y les dedicó su mejor mirada conquistadora llamada "enamoramiento chispazo del amor rayo azul"

-sueltame antes que te rompa un dedo- gruñó la pequeña de la trenza.

Y del otro lado Akane lo miraba muy molesta tambien.

Y no pasaron mas de dos segundos cuando Kuno fue golpeado en la cabeza por un martillo amarillo de plástico.

-Jovencito!- gritó la pequeña -deje a las señoritas o lo reportaré con el director!- levantó el martillo de nuevo, amenazante

-Profesora Hinako! perdóneme, no volverá a pasar!- gritó mientras corria y sentia los martillazos en su nuca una y otra vez, perseguido por la pequeña profesora que apenas si era mas alta que Ranko. desapareciendo ambos a la vuelta del pasillo.

-la profesora Hinako si sabe como tratar a estudiantes como Kuno- rió la pelirroja

-Si, aunque no creo que por ser recién llegada tenga derecho a golpear a sus alumnos- dijo Akane alzando la ceja.

-se lo merece- recalcó Ranko- y no me dijiste sobre el doctor..-

-vamos a clase, ya empezó- Akane tomó de la muñeca a su compañera y se adentraron en el salón. la ojiazul suspiró, ya le preguntaría después de clases.

Continuará...

N/A: Gracias por seguir esta historia, las espero en los reviews n.n/ (picotres)