Capítulo 8 - El orgullo y el amor de madre..¿unidos?.
Se miraban de arriba a abajo, curvaban sus labios con repulsión y en otras circunstancias se hubieran ignorado por completo. Pero hoy era distinto y sus mentes estaban unidas ante una idea cruel que les estaba atacando con fuerza. La mujer sujetó con fuerza la servilleta de trapo y estrujándola, se mordió los labios mientras que el saiyan se cruzaba de brazos y grunía con fuerza.
-¿Qué quieres Arpía?..-soltó con brusquedad el saiyan.
-¿Yo?..-se señaló un tanto incrédula..-te he visto como me mirabas.
-No pienses cosas que no son...-siguió el saiyan...-mis ojos solo te ven como una de las molestias más grandes de este dichoso planeta.
El rostro de la mujer se contrajo de la rabia y poniéndose roja por momentos...
-Y tu eres el psicópata más grande el Universo..-se llevó las manos a su pecho y derramó lágrimas de cocodrilo...-y mi pobre niñito está con tu hija..¿imaginate qué le puede ocurrir?.
-¿Cómo?..-abrió los ojos con asombro el saiyan...-mi hija puede sufrir con el atolondrado de tu hijo..¡lleva genes de Kakarotto!.
Y una nueva batalla de miradas estalló entre los consuegros. Se miraban con odio y varios rayos de colores chocaban con la mirada que tenían enfrente, acercaron sus rostros hacía su adversario y chocando la frente, ejercieron fuerza para desastibilizar a su enemigo. La punta de sus narices estaban terriblemente juntas contra la persona que más odiaban en el mundo. Milk alargó su mano para coger el cuello de la camisa del saiyan, pero esté le sujetó la mano con la suya y ejerció fuerza, consiguiendo más puntos ante su victoria...
-¡Basta!..-exclamó Milk al soltarse y sobarse la muñeca...-así no vamos a conseguir nada.
-¿Y qué propones Arpía?..-le cuestionó el saiyan con los brazos cruzados..
-Una tregua...-soltó Milk con una suspiro.
Vegeta alzó una ceja ante esa palabra y su rostro se suavizó por momentos. Esa palabra nunca le había gustado, es más le causaba repulsión el solo escucharla, pero hoy las cosas eran bien distintas y estaba en juego el honor y la vida de su niñita, desvió su mirada para verla con el rostro apenado y algo profundo estalló en el pecho del saiyan. Su hijita no podía acabar con un tipejo como ese, no era posible que su sangre se mezclara con la de Kakarotto. Devolvió la mirada hacía la mujer y la vio apenada por la visión que tenía enfrente.
Su hijito, el niño de mamá, el tesoro más hermoso de su vida se iba a unir con la hija de ese mercenario cruel y despiadado.
-¿Qué propones?..-le preguntó Vegeta...
-Unirnos contra nuestros hijos...-soltó Milk..-sé que no me aguantas...-vio la afirmación del saiyan acompañada con una sonrisa enorme...-y tú a mi no me gustas pero...-apretó con fuerza sus puños...-nuestros niños pueden cometer una locura al irse a vivir juntos..-se cruzó de brazos al asentir a sus palabras...-tu hija es demasiado poca cosa para mi terroncito de azúcar..
-¡¿Qué dices bruja?!..-alzó la voz el saiyan...-¡tú hijo no está a nivel de mi hija, ¿no ves que es idiota como su padre?, Bra se merece a un auténtico guerrero, no al proyecto de hombre que es!.
-¡¿Cómo?!..-se llevó las manos a las caderas...-¡mi hijo es un buen partido, es guapo y muy buen chico!.
-Tú hijo es una palurdo..-sentenció rudamente...-no tiene chispa y es muy apagado.
La servilleta que tanto sujetaba con fuerza se hizo indispensable ante una idea que había pasado por su mente, así que la estiró y la dirigió hacía su adversario para poder soltarla y estrellarla contra él. Pero Vegeta alargó el brazo hacía la mujer y comenzó a emitir una bola de energía..
-¡Suéltala y te vuelves polvo!..-exclamó con malicia..
-¡Eres un bastardo asesino!...-gruñó..
-¡Y tú eres la mujer más fea que he visto en toda mi vida!..-exclamó con más malicia..
Estuvieron mirándose a la cara con el mismo odio que les unía. Pero Milk aspiró con fuerza y aflojando su agarre, colocó la servilleta en su hombro, se encogió de hombros y suspirando...
-Ahora mismo no debemos discutir...-le recordó con sabiduria...-son nuestros hijos los que deben discutir...-vio la afirmación del saiyan...-así dejarán de estar juntos y la normalidad volverá a nuestras vidas..
-Lo sé..-dijo Vegeta...-quiero que tu hijo quite sus asquerosas manos de mi hija...
-Entonces nosotros...-alargó su mano hacía el saiyan con cara de asco...-¿tenemos un trato?.
El príncipe miró esa mano delgada que tenía estirada hacía él, entrecerró su mirada y profundizando sus ojos en ella intentó estudiar su comportamiento falso. No confiaba en ella, es más, no confiaba en nadie que no fuera de su agrado, pero por una vez debía unir su fuerza y su inteligencia para destruir un gran adversario...su maldito yerno.
-Trato echo Arpía...-se estrecharon la mano.
Las apretaron con fuerza y gruñeron al sentir la calor emanar de esa persona que despreciaban.
Mientras tanto en la mesa donde estaban los demás miembros de la familia, Bra tenía los ojos humedecidos ante la acción fría de su adorado papá. Ya sabía que le iba a costar admitirlo, pero esperaba unos gritos por su parte. Pero en vez de eso, había mantenido la boca cerrada y se había ido.
-No te preocupes tesoro..-habló dulcemente Bulma...-ya verás como tú padre se hace a la idea.
Gokuh asintió a las palabras de su amiga.
Y el rostro de Goten iban ganando más colores. Su tez pálida y sombría que llevaba, había dado paso al color de la alegría y el alivio. Sintió como su corazón estaba nuevamente expuesto a la sensación de paz y sus ojos se volvieron chiribitas de victoria al sentir como la vida le había dado una segunda oportunidad.
Pero el rostro de Bra era lo opuesto a la alegría de su novio. Gokuh dirigió su vista hacía atrás para ver como su esposa venía hacía ellos con una inmensa sonrisa. Su rostro se extraño al verla tan contenta y riachera. Sus ojos oscuros eran la viva imagen de la felicidad que debía haberla inundado al principio. Se sentó nuevamente en su puesto y ampliando su sonrisa...
-Me alegro mucho de tu independencia hijo mío..-dijo falsamente al sentir como un tic le crecía en su rostro...-ya era hora que hicieras ese paso a la madurez..
-¿Enserio mamá?...-la expresión de Goten se llenaba a cada momento de sentimientos positivos...-¿crees eso?.
Alargó sus manos hacía él y las estrujó con fuerza mientras lloraba con fuerza, su hijo se compadeció de su madre y le siguió en el llanto y Gokuh entrecerró su mirada al ver como su macabra esposa estaba siendo falsa. Curvó sus labios al contemplar esa escena tan nefasta que su Milk protagonizaba con gran sutileza.
-Mentirosa...-murmuro con enfado Gokuh.
Bra alzó su rostro al ver como su padre se acercaba hacía ellos, pero su rostro seguía siendo igual de impenetrable como siempre. Soltó un suspiró con impotencia y dirigió su mirada hacía la comprensiva de su madre, necesitaba su ayuda.
Y por unos segundos, ambos aliados sin remedio alguno se observaron directamente con una mirada de complicidad y este gesto no paso desapercibido por el otro saiyan que se extraño al verla..
El príncipe se sentó en su sitio y cruzando sus brazos gruñó con fuerza para ignorar a todos por igual. Estaba enfadado, desilusionado y molesto consigo mismo al haber aceptado ese trato con la Arpía. Ni en sus peores pesadillas hubiera creido que sería capaz de unirse con ella por el bien común..
Continuará
Holas! por fin la actualización...
Ya se han unido contra sus hijos...¿qué planes tendrán contra ellos?¿será todo paz a su alrededor o estallará la guerra?.
Gracias por los reviews y nos vemos. chao.
