CAPITULO 8 LAZOS CORTADOS
- Hola, nos volvemos a ver ojos lindos – le sonríe con un leve sonrojo en sus mejillas
Ulquiorra está impacto por lo que veía – esto no puede ser posible, porque ella está aquí, se supone que hoy no la volvería a ver más – pensó y el silencio reino. Él estaba sin palabras porque tenía de frente a su manzana prohibida, la mujer que le había robado el corazón, sonriendo para él, pero no era la misma sonrisa que recordaba, porque esta sonrisa era diferente...no había amor, eso lo hacía diferente.
- Es grato volverle a ver – la joven se sienta al lado de él – gracias por lo de esta mañana
– de nada, eres muy descuidada lo sabias
– no soy descuidada solo... que no vi – hace un puchero
- Que linda se ve cuando hace eso – pensó – lo dices en serio – levanta una ceja
– yo...yo bueno la verdad – Mueve sus dedos algo nerviosa
- Siemprehas sido igual – maldición como se me pudo escapar
– Como sabes que siempre he sido...no recuerdo haberte conocido de antes – haciendo memoria
– Porque se ve que eres así y un día de estos te puedes hacer daño – con voz neutral
– lo siento...
- no soy la primera persona que se lo dice no es cierto
– sí, ja, ja, ja mi amiga Nell siempre me dice que soy algo descuidada, imprudente e inocente para algunas cosas, de veras lo siento
– no pasa nada.
Un silencio incómodo reino entre ellos, ella abría y cerraba su boca varias veces tratando de decir algo
que le digo, tal vez piense que parezco un pez, abriendo y cerrando la boca, pero no se me ocurre nada, no sé porque me siento tan nerviosa y mi corazón lo tengo tan acelerado en cambio el – pensaba orihime
A pesar que su rostro era neutral y no daba señales de perturbación, sin que ella se diera de cuenta él miraba cada uno de sus expresiones – Eres tan hermosa – mira sus labios – que ganas tengo de besarte, te tocarte y gritar te que te amo pero no puedo hacerlo, mi corazón late demasiado fuerte, cuando estoy junto a ti, eres la única que ha logrado despertarme ese sentimiento de amor en mi... pero ya tome una decisión, tengo que alejarme de ti como sea, es lo mejor aunque tenga que...
- Ojos lindos te puedo preguntar algo
– no me digas así, no me gusta
– Porque, tienes unos ojos muy hermosos – la joven con curiosidad se acerca su a él quedando a pocos centímetros. Él podía sentir el aliento de ella al igual que su perfume lo cual lo hacía sentir que estaba perdiendo el control, se levanta de la silla
– lo siento – dice ella algo apenada
– me tengo que ir
Ella por impulso lo detuvo – porque te vas – lo coge del brazo, el baja la mirada para ver como ella lo sujetaba – lo siento, no fue mi intención – orihime lo suelta y agacha la mirada para ocultar su sonrojo
– No pasa nada – retomo sus pasos para irse pero nuevamente fue detenido
– le molesta que este cerca de usted – no la voltio a ver
– Hmp, porque dices eso
– por la expresión que tenía en su rostro esta mañana, como si fuera visto un fantasma y ahora sin ninguna razón, se va
– eres muy molesta y haces demasiado ruido
– lo siento no fue mi intención
– mujer solo aléjate de mí eres muy fastidiosa, o me agradan las personas como tú – con voz cortante
Ella se queda callada y él se dirige a las escaleras, al instante pasa por su lado la peli verde, el solo la vio de reojo y continúo su camino
Parece que el destino se empeña que tú y yo mujer nos encontremos.
La peli verde se acerca a su amiga que estaba parada viendo hacia las escaleras
- Te pasa algo Ori – viendo al mismo punto que ella está mirando
– No me pasa nada – le da una sonrisa falsa – ya no vamos Nell
– si venia por ti, en serio no te pasa nada
– no en serio vámonos.
Las dos chicas salen del taller, desde la ventana del copiloto orihime observo como el pelinegro se subía a su auto y se marchaba del lugar a toda prisa, por alguna extraña razón que ella no entendía las palabras que el chico había dicho la penetraron de tal forma que causaron dolor en ella, sentía una presión en el pecho y unas inmensas ganas de llorar.
- En serio te sientes bien Ori – viendo de reojo a su amiga mientras maneja
- Si no me pasa nada, en serio Nell – sonriendo – que tal si vamos por el helado que me prometiste
– está bien, vamos
Las dos chicas toman su camino, mientras un pensativo Ulquiorra se dirigía al lugar donde tuviera tranquilidad, se reprochaba a si mismo haberle hablado de esa manera a la peli naranja, no quiso voltear a verla porque sabía que se arrepentiría. Esa era la mejor forma de alejarla, aunque le doliera decir cosas que no sentía.
(-)
Mientras que otro lugar
- Porque no contesta ese celular ese emo, diablos – tira el teléfono a uno de los muebles que adornan la oficina y se recuesta en otro y su vista se concentra en el techo – porque me siento así, hace rato siento una presión en el pecho y un desespero – tocando su pecho – que será esta sensación, como si... no debo estar loco – se sienta y sacude su cabeza ante ese pensamiento – la locura del emo debe ser contagiosa, ahora que lo pienso me pregunto cómo viviré en el futuro... no es que no supiera pero me intriga saberlo y además si el emo es consiente que si no está con esa mujer nunca nacerá su hijo me pregunto si eres consciente de lo estás haciendo emo – pensaba – bueno ya que no contesta me tocara irte a buscar y creo tener una idea en donde estarás. – susurro incorporándose del mueble
(-)
El viento soplaba fuerte haciendo que el pelo golpeara su rostro, mientras que su nariz respiraba el aroma fresco que emanaba aquel lugar, le gustaba esa sensación de liberta el único lugar que desde niño lo hizo sentir tranquilo. Desde aquel lugar podías divisar el enorme campo lleno de flores que había, flores de todo tipo que inundaban el lugar de un aroma donde la persona más atormentada podía encontrar la paz. En un momento de su vida no quería vivir lo había perdido todo, se sentía vacío. Se cuestionó él porque estaba vivo, para que vivir, si estaba y moriría solo.
- Y ahora el destino me demuestra nuevamente que tengo que estar así – hace una mueca de tristeza – me salvaste de la tristeza y la soledad en que vivía, fuiste lo mejor en mi vida, la luz en mi oscuridad, te perdí una vez y casi me vuelvo loco, me dan una segunda oportunidad de verte pero es para perderte de nuevo, no soportaría que murieras por mi culpa nuevamente. No sé qué fuerza hizo esto, pero siento como si estuviera pagando mi pecado con verte viva pero sin poder tenerte.
Se recuesta debajo del árbol que siempre lo acompaño desde que era un niño y poco a poco se fue quedando dormido.
Sueño de Ulquiorra
- Ulquiorra te amo – le sonríe – siempre estaré junto a ti – Mujer, lo siento pero no puedo.
- ¡No te vayas no me dejes Ulquiorra no me dejes... por favor! – grita desesperadamente, se tira al piso y se abraza a si misma mientras las lágrimas brotan sin césar – tengo frio, me siento sola por favor no te vayas
– mujer yo...
– Siempre te voy a esperar Ulquiorra siempre – sonriéndole con lágrimas en sus ojos – aunque sientas que es lo mejor, te demostraré que no es así. Te amo
Fin del sueño
El pelinegro se despierta agitado – que fue eso – se sienta y cubre su cara con sus manos mientras trata de calmarse – que estoy haciendo – se percata que algo baja por sus mejillas lo toca y se da cuenta que está llorando, las lágrimas empezaron a salir un tras de otra, el dolor lo invadía – no te merezco, no merezco ser feliz a tu lado, antes de conocerte era frío, solitario e indiferente a los sentimientos, pensaba que era una pérdida de tiempo, el amor te volvía débil y al final pierdes el rumbo de todo...¿qué me hiciste mujer? – Sonríe tiernamente – tengo lograr alejarme de ti.
- ¿Serás capaz de alejarte de ella?
Flash back
- Orihime que haces – entra la peli verde a la cocina
- Hola Nell – sacando un molde del horno
- Que estás haciendo
- Le voy a llevar un torta de chocolate a Ulquiorra – sonriendo
- Eso es comestible – levantando la ceja
- Claro que, mi comida es rica
- Para ti solamente, recuerdas esa vez que hiciste un pollo y nos mandaste a los tres por urgencia
- Pero fue un accidente – a penada
- Entonces la vez anterior y la otra y la otra – con tono burlón
- ¡Nell! – grita con la cara sonrojada a su amiga
- Ya cálmate Ori – sonriendo – ahí que ver que Ulquiorra te ama para soportar tu comida
- Lo sé, sé que no soy buena cocinera – con la cabeza agachada
- No te lo dije para que sintieras triste
- Yo sé que no lo dices por mal, pero esta esta vez seguí al pie de la letra el libro de receta – sonriendo mientras toma el libro de postres en sus manos
- Vaya y puedo probar
- No – mira el reloj – ya estar me tengo que ir
La peli naranja entra a su cuarto termina de arreglarse, al terminar se dirige a la cocina, toma la torta y se dirige a la puerta
- Chao Nell
La peli naranja sonreía para sí misma imaginando la cara de sorpresa de su Ulquiorra mientras se acercaba al sitio de encuentro. Llevaban ya 1 mes de estar saliendo pero para ella había sido el mejor mes de su vida. Levanta su rostro divisando al pelinegro sentado frente al lago corre hacia a el
- Hola Ulquiorra – con un leve sonrojo en sus mejillas
- Hola – le sonríe
Ella se sienta al lado de él, se hace un silencio, Ulquiorra divisa las manos de la chica que sostenía una bolsa que sujetaba con fuerza mientras que su rostro era tapado por su cabello
- Orihime te pasa algo – acercándose a ella
- Yo...bueno – tartamudea – yo te hice algo, pero no te preocupes esta vez seguí las instrucciones para que no pase nada...lo siento – habla rápido y sonríe con nerviosismo
- Toca su mejilla y sonríe – que me preparaste
- Ante el contacto la peli naranja se coloca roja – es una torta de chocolate – abriendo la torta
- Sabes mujer – acercándose más a ella – hay algo que no te he dicho – viéndola a los ojos, la peli naranja estaba muy nerviosa y su respiración estaba agitada ante la cercanía del peli negro – se acerca al oído y le susurra – a mí no me gusta el dulce – la peli naranja baja la mirada, no pasa desapercibido por el peli negro
- Pero esta vez quiero probar algo – toma la bolsa y saca un trozo del pastel y se lo da en la boca a la peli naranja al recibirlo el besas sus labios
- Ulquiorra – con la boca entre abierta y sonrojada
- Desde ahora si me gustara el dulce – sonriendo de forma tierna
Fin del flash back
