Teen Wolf no me pertenece, y este es un pobre intento de fanfic.

Indeseada vida nueva

Capitulo 7

Las consecuencias de un compromiso

Stiles le sonrió a su padre con nerviosismo, mientras colocaba la fórmula de Mosley en el microondas para calentarla. El sheriff estaba cargando al pequeño bebé, explicándole como si fuera un niño grande, como funcionaba una investigación policiaca estándar. El niño estaba demasiado enérgico, la noche de sueño había recargado sus energías, y sorprendentemente ya estaba probando hablar.

Los balbuceos de Mosley eran muy lindos, pero por alguna razón, a Stiles le sonaban a quejas.

Tenía que admitir que se sentía culpable. Había decidido arbitrariamente con quien se casaría el pequeño Nogitsune en el futuro, y no dejaba de pensar que había caído en un sistema arcaico de linajes. Por otro lado, creía que el compromiso arreglado iba a ser bueno para él. Era difícil saber cuánto de su antiguo ser iba a mantener cuando Mosley crezca, pero debía asegurarse de que alguien pueda ver por él, si no llegaba a adaptarse a la vida de un humano ordinario.

Sin embargo, sus nervios estaban siendo alimentados por otras preocupaciones. Una de estas era provocada por Derek, que no le había enviado un solo mensaje desde la noche anterior, y la otra era su padre, que le miraba como si quisiera decirle o preguntarle algo.

Él ya sabía que debía hablar con su padre sobre aquel tema, pero no esperaba que Jorogumo se diera cuenta y les dedicara aquella indirecta a los dos. Stiles quería darle tiempo, para poder pensar en un buen argumento, o simplemente, ignorar el problema hasta que desapareciera.

Pero ahora, y conociendo a su padre que cuando se lo propone, es difícil que se le escapen las cosas, de seguro iba a preguntar…

—Así que… Tú y Derek están comprometidos— Afirmó el sheriff con una expresión un tanto neutral en su rostro. Stiles se sorprendió un poco por la forma en que trajo a colación aquel tema.

…Mierda. Esa no fue una pregunta.

Stiles cerró los ojos con fuerza, tratando de decirse a sí mismo que no había nada que temer, que su padre era un buen sujeto y no iba a enloquecer, por más extraña e irreal que fuera la situación en la que se hubiese metido. Solo esperaba que su delicado corazón resista y su presión sanguinea no se dispare, por la noticia que debía darle.

—Bueno, no es exactamente un compromiso con anillos y besos, es más bien un tipo de… acuerdo— Stiles rasco su nuca, sonriéndole a su padre, el cual solo levanto una ceja con una expresión incrédula.

Ella dijo que estaban comprometidos— Ponderó con obstinación el sheriff.

Stiles se sintió acorralado. Mosley dejo de balbucear y sus ojos oscuros se clavaron con intensidad en él. El adolescente tenía deseos de gritar, no podía creer que el pequeño también esté interesado en su complicada relación con Derek. Considerando que lo había comprometido con una araña, aparentemente quería ver que sufriera al igual que él.

El pequeño sabandija, aún no ha cambiado en nada.

—Papá, es solo temporal, hasta que Mosley crezca y su situación se normalice…—

—¿Hasta qué Mosley crezca? Pero… ¿Qué hiciste Stiles?— El sheriff dejo al bebé en su cuna, y este comenzó a sollozar para que lo volvieran a cargar. Aparentemente, no quería perderse un solo detalle de aquella conversación. Ignorándolo por ese momento, el padre de Stiles continua con la conversación —Los dos… No pueden comprometerse así nada más ¿Han pensado que pasaría si no se llevan bien? ¿Qué pasará si uno de ustedes llega a enamorarse de otra persona? No van a poder tener una relación normal—

—Lo pensamos, y lo discutimos, pero este compromiso es para aumentar la seguridad de nuestra familia—

—¿Tan mal está la situación? ¿Es por lo que dijo Jorogumo acerca de los enemigos de Nogitsune?— Preguntó preocupado el sheriff.

Stiles pasa su mano por su cabeza desordenando su cabello con frustración, y cuando estaba por contestar, el timbre de la casa sonó oportunamente. El chico miró por un momento a su padre y a Mosley, pero decidió dejarlos para ver quien había llegado. Cuando fue abrir la puerta, descubrió a un hombre menudo, casi calvo con unas gafas anticuadas, sosteniendo una tablilla llena de hojas.

—¿Hola?— Stiles no sabía si debía reírse, aquel sujeto vestía un viejo traje de mezclilla y una ridícula corbata de moño color rojo oscuro. Lucia muy pulcro y algo estirado, le costaba trabajo no compararlo con un vendedor de puerta en puerta de los años 90.

—Hola, soy Randy Niccone, servicios infantiles del estado de California— El hombre le enseña su identificación a Stiles, y este la mira con algo de atención. Parecía autentica, y no porque lo dudara. Jorogumo lo había dejado un poco paranoico.

—Hey, Randy… Digo señor Niccone— Stiles aclara su garganta y hace pasar al hombre a la casa —¿Viene por los papeles de Mosley?—

—Sí, tu padre me llamo ayer—

—Hola Randy— Saluda el sheriff desde adentro, con una expresión afable.

—John, buenos días— El hombre le saluda de forma educada, mientras entra patosamente por la puerta principal. En ese momento, Mosley dejo de sollozar porque había conseguido que el padre de Stiles lo volviera a cargar. Sus ojos oscuros evaluaron al pobre Randy de una forma espeluznante.

Sin notar este raro comportamiento de parte del bebé, Randy tomó su bolígrafo, sacando su punta para comenzar a escribir en su planilla de datos —He venido hacer la inspección, si no tienen problemas que revise la casa y vea en qué condiciones está viviendo el pequeño… ¿Mosley?—

—Claro, pero como verá todo está en orden…— Stiles acompaño al funcionario del gobierno, sin antes hacerle a su padre una expresión de desconcierto. Este por su parte, le indica mediante señas, que no exagere y se tranquilice un poco.

El chico hiperactivo no pareció comprender el mensaje de su padre, porque comenzó a hablar sin parar, a tal punto que el pobre Randy quedo algo confundido y aturdido. Stiles describió por completo su casa, las aventuras que recordaba haber pasado en esta en su tierna infancia y cada detalle de los cuidados que le daba a Mosley.

No había que ser muy observador para darse cuenta que Stiles estaba aterrado. El pobre deseaba que Derek estuviera allí para ayudarlo, por lo menos podían estar nerviosos los dos juntos.

—¿La madre ha aparecido?— Preguntó de repente Randy, con suma seriedad.

Stiles y el Sheriff intercambiaron miradas, pero negaron moviendo sus cabezas de un lado a otro.

—Ha abandonado la ciudad, dejando atrás al niño— Explicó Stiles con algo de incomodidad —Hace días que no la encontramos, pero efectivamente es mi hijo—

—Probablemente tengas que presentarte ante un juez para una prueba de ADN, chico, y pedir la tenencia— Randy saca un papel con unas formas y se la entrega a Stiles —Si la madre no llega a aparecer, el niño tendrá que ser criado por usted—

—Hablaremos de eso más tarde Randy— Dijo con algo de calma el sheriff.

—Oh, sí, no es que no confié en ti John, todo parece estar en orden aquí y tu hijo se ve que es responsable, pero sabes cómo es esto… El niño aquí es prioridad— Randy mueve sus gafas hacía arriba, a pesar de que no se habían desacomodado. Debía ser un tic nervioso.

—Estoy completamente consciente de eso, hare los papeles que hagan falta y pediré la tenencia, si eso me permite criarlo adecuadamente— Concluyó Stiles, sonriendo con algo ansiedad. Esperaba que todo el asunto legal se solucionara pronto, así el pequeño Mosley estaría seguro en su hogar.

(…)

Derek estaba mirando con el ceño fruncido lo que parecía ser su departamento. Necesitaba con urgencia una remodelación y unos cuantos muebles nuevos. No había hablado con Stiles respecto a mudarse de la casa de su padre e instalarse en su piso, junto con Mosley, pero tarde o temprano tendrían que hacerlo. Podían llevar el compromiso que tenían a otro nivel, aumentar la seguridad y ampliar las rutas de escape para Stiles y Mosley, por si el enemigo les superaba en número.

Lo único que debía hacer, era sacar a Peter de aquel lugar. A pesar de que su tío haya asesinado a su hermana, y considerara peligroso no estarlo vigilando de 7/24, Mosley no necesitaba más influencia negativa de la que ya acarrea. Tal vez pareciera insensible, y fuera en contra de las políticas de su familia, pero no quería que su tío intente hacerse el amistoso con el bebé. Peter no estaba en sus cabales y era demasiado malicioso como para influir sobre el pequeño niño.

—Peter, necesito que te mudes— La conversación empezó un poco abrupta y poco sutil. El hombre lobo que estaba leyendo un viejo libro en alemán, levantó la vista de las páginas para dedicarle un gesto de incredulidad.

—Y yo necesito que este lugar sea más colorido— Peter levantó una ceja al ver que su sobrino le dedicaba un rostro neutral —Espera… ¿Me estás echando? No puedes echarme—

—Te recuerdo que todo este edificio es mío, incluyendo los viejos muebles donde estás apoyando tu trasero— Derek no pudo evitar notar que estaba más irritado de lo que creía. Debía haber hecho esto hace meses —Y si, te estoy pidiendo que te vayas—

—Ahora que ¿Encontraste una nueva novia psicótica? ¿Piensas jugar a la casita con ella?— Una sonrisa socarrona adorno el rostro del hombre lobo, pero Derek no cayó en su provocación.

—No. Solo quiero que te vayas y trates de reconstruir tu vida como un adulto…—

—¿Cómo un adulto? ¿Me estás jodiendo o estás delirando? Creo que los dos sabemos que eso no va a pasar— Peter se cruzó de brazos, retando a Derek a que lo contradiga. Tal vez era cierto que su tío no tenga todos sus patitos en fila, pero era bastante competente ¿Y no se había recuperado ya? De seguro podía hacer una vida normal, lejos de allí.

—Peter… Tío. Yo ya no soy un alfa, la persona que debe ocuparse de ti es el alfa local, o sea Scott, así que no tiene sentido que continúes viviendo aquí— Derek no entendía porque Peter se negaba a irse. Ellos se habían llevado bien en el pasado, pero ahora no era muy sano que continúen relacionándose. No después de todas las cosas horribles que había hecho.

—Si es así como lo ves, me quedo. No voy a ser el beta de Scott y me niego a ser el próximo omega que maten en este pueblucho de cuarta—

Derek presiona el puente de su nariz con los dedos índice y pulgar, tratando de apaciguar el dolor de cabeza que le estaba provocando su tío. No quería sacarlo a fuerza de allí, pero realmente aquel hombre debía entender que necesitaba ese espacio para Stiles y Mosley.

—Peter, dentro de poco Stiles vendrá a vivir aquí, junto con su hijo, así que no creo que…—

—¿Hijo?— Peter interrumpe a Derek con una expresión incrédula.

—Mosley, es su hijo y lo está…—

—Lo que escuche de Nogitsune es cierto ¿Y sigue con vida? ¿Qué es esa locura de Stiles de cuidar a esa cosa y llamarlo "hijo"?— Peter parecía estar frenético, y no estaba dispuesto a escuchar a Derek que trataba de explicarle. Siguió su perorata como si fuera una mujer despechada —¿Quieres que me vaya para traer a ese pequeño zorro problemático aquí?—

—A decir verdad…—

—No voy a vivir junto con ese pequeño sabandija ¿Tienes idea que dirán las otras manadas? La familia Hale perderá el poco prestigio que le queda—

—Es muy considerado de tu parte preocuparte por el prestigio de nuestra familia, siendo que fuiste y mataste a tu propia sobrina a sangre fría— Comentó con veneno Derek, pero Peter no le prestó atención a ese detalle y siguió hablando.

—Ese pequeño saco de pulgas no vendrá a molestarme…—

De repente, la señal de alarma del edificio se activó. Los dos lobos gruñeron por lo bajo al sentir una presencia conocida acercándose. Deucalion apareció usando unas gafas de sol, guiado con cuidado por Morrell. El hombre lobo, completamente ciego, saca su delgado bastón y comienza a tantear las columnas de aquel sitio.

—Es un buen sitio para formar una familia, supongo que esta es una nueva etapa de tu vida… Derek—

—¿Qué es lo que quieres?— Peter le dedicó una desagradable mirada al alfa, pero este ni se inmuto. Sin embargo, Morrell se adelantó y comenzó hablar.

—Vinimos a disuadir a Derek para que entregue a Nogitsune— La joven druida trató de mantenerse estoica mientras se dirigía a Derek —Tiene que ser encerrado en Eichen House—

—Me niego— Replicó Derek sin pensarlo dos veces. Señaló la salida de la forma más educada posible, tentado en sacarlos a patadas —Ya saben dónde está la salida—

—Sabes que este ser es oscuro, Derek— Deucalion habló con cierta calma, pero se notaba que estaba enfadado con el joven Hale —¿Qué diría tu madre si supiera que proteges a este zorro maldito, que ha traído desgracia a los nuestros desde tiempo inmemorables?—

—Nogitsune es la razón por la que los hombres lobos casi se extinguen en Europa, los antepasados de tu familia combatieron sus truculentos y desalmados planes hace siglos— Explicó tajante Morrell y Peter se suma aquel argumento.

—Te dije que esa cosa no es buena para el prestigio de nuestra familia—

—Me comprometí a cuidarlo y sé que Stiles no dejará que se vuelva malvado— Derek no estaba muy seguro de lo que estaba diciendo, pero con la única persona que podía contar era con Stiles en ese momento —Ahora es solo un bebé humano y probablemente nunca recupere sus poderes—

—Esa terrible criatura debe ser encerrada como el monstruo que es— Sentenció con terquedad Deucalion, sacándose sus gafas oscuras y mirando a Derek con sus horribles ojos rojos.

—¡MOSLEY NO ES UN MONSTRUO!— Exclamó Derek, abalanzándose peligrosamente sobre Deucalion. Por un corto lapso de tiempo, los ojos azules del beta se volvieron rojos. El alfa frunció el ceño y Morrell no pudo evitar retroceder un par de pasos por la oleada de intento asesino que se instaló en aquel lugar.

—Si es verdad lo que dices, Morrell deberá comprobar que no tiene poderes y es un humanos ordinario— Convino el alfa, notando como el joven Hale se tranquilizaba un poco.

—No voy a dejar que ninguno de los dos se le acerque— Replicó Derek con una expresión desafiante.

—Es por precaución Derek, esa criatura estuvo a punto de asesinar a Stiles, y sabes lo valioso que es para Beacon Hills— Morrell no parecía estar de acuerdo con Deucalion, revelando aquella información, pero decidió apoyarlo.

—Si Stiles muere, será el final— Secundo la joven druida.

Deucalion no dijo nada más, aunque Derek estuvo bombardeándolo con alarmantes preguntas ¿El final de qué? ¿De la ciudad? ¿De la guerra entre cazadores y hombres lobo? ¿Por qué Deucalion sabía algo de Stiles que él no? Jorogumo había insistido en pedirle que Stiles una su linaje a los suyos, por lo valiosa que era su sangre.

¿Quién o qué era realmente Stiles?... ¿Y que papel cumple Mosley en todo esto?

Tal vez es algo que debió considerar desde el principio…

—Nemeton le ha dado una vida humana a Nogitsune, para que cumpla con un cometido, y de la única forma que podrá hacerlo es que sea criado adecuadamente— Derek estaba medio convencido de esto, pero no tan seguro como desearía estarlo. De todas formas, miró desafiante a Morrell —Si tú crees saber la razón de su existencia, con gusto la escucharé—

—Nada de lo que ha sucedido hasta esta fecha, se compara con lo sucedido con Nogitsune, es como si le estuvieran dando un castigo karmico… Y como humano, no va a soportar la carga de todas sus fechorías— Explicó impasible Morrell.

—Él lo hará, lo convertiré en un hombre fuerte— Ponderó Derek.

—Se necesita más que fuerza para lograr equiparar los años de desgracias y desastres que ha ocasionado esta criatura…— Deucalion iba a seguir hablando, pero Derek lo interrumpió sin dudarlo.

—Stiles le dará el corazón que necesita—

—Pareces muy confiado, y eso es peligroso— Sentencio Morrell con una mirada fría.

—Solo sé que encerrarlo y esperar a que las paredes de Eichen House lo contenga, va a ser mucho peor— Derek sabía que estaba la posibilidad de que Mosley se deje envenenar por su pasado oscuro y recaiga en una versión psicópata de Nogitsune. Eso no iba a pasar durante su guardia.

—Ante el mínimo riesgo, Derek, yo personalmente vendré por el mocoso— Deucalion hizo una señal para que Morrell sujete su brazo. Ambos comenzaron a caminar hacia la salida, dejando a los dos hombres lobos completamente solos de nuevo.

—¿Vas a traer a ese zorro de mierda aquí?— Peter volvió a insistir.

—Sí, y si te quedas, tendrás que acostumbrarte— Derek no iba a cambiar de opinión, así que Peter tomo la suya.

—No voy a compartir el mismo techo con esa sucia criatura—

Derek rodó sus ojos al escuchar a su tío, no podía creer las cosas que tenía que escuchar. Tenía que agradecer que a Peter no le molestaba parecer un hipócrita delante de él, por los menos no era un falso como Morrell y Deucalion. Eso ayudó bastante aceptar su partida con más facilidad.

—Espero que entiendas que estos dos son unos de los tantos enemigos que atraerá este pequeño bastardo y lo difícil que la vas a tener a partir de ahora— Peter esperaba que Derek le pidiera que se quedara ayudarlo, pero el joven Hale simplemente asintió.

—Tengo que hablar con los kitsunes de la zona, debo averiguar cuál es su posición al respecto— Derek no sabía cómo sentirse con Deucalion respirándoles en sus nucas. Tal vez si hablaba con Scott, podría pedirle que intente convencerlo de que Mosley es un bebé humano ordinario.

—Noshiko no dudará de cortar la cabeza de la sabandija— Peter parecía aburrido, pero se le notaba interesado —He oído que las arañas le guardan un rencor milenario a Nogitsune, además su alfa es mucho más desalmada y peligrosa que el mismísimo Deucalion—

—Yo también he oído algo parecido— Derek no pensaba decirle nada respecto al compromiso de Mosley. No sabía que haría su tío con aquella información.

—Me voy, se ve que este lugar se hará demasiado pequeño para mí— Peter miró con desdén el piso de Derek y luego le dedicó una media sonrisa —Me comprare una casa lejos de esta pocilga—

—Bien por ti— Convino Derek, tratando de ver los mensajes de su móvil. Stiles estaba preocupado por él, por lo que decidió responderle.

—¿No vas a detenerme?— Preguntó el hombre lobo con cierta expectativa, y Derek contestó sin mirarlo.

—Nope—

—Vas a lamentar esto… Me pedirás de rodillas que regrese a sacar tu trasero de todos los problemas que tendrás—

Considerando que Peter había ocasionada la mayoría de sus problemas, Derek no creía haber tomado una decisión errónea.

—Lo dudo mucho—

Protestando, el hombre lobo finalmente abandonó el departamento, dejando a Derek completamente solo. Este último miró la hora, y noto que le quedaba tiempo para ir hablar con Noshiko. Solo esperaba que no sea tan repelente como Deucalion. Mosley era un bebé, dudaba mucho que atentara contra la vida humana a tan tierna edad, así que debía mantenerlo vigilado cuando crezca y tenga suficiente altura para ser una amenaza.

Esperaba no haberse equivocado en su decisión.

(…)

Después de recibir el mensaje de Derek, Stiles se sintió un poco más tranquilo. Con algo de duda miró a Mosley que estaba durmiendo plácidamente en su cuna, y tomo una decisión. En un mensaje muy corto, le explicó al joven Hale que quería encontrarse con él para hablar con Noshiko.

Estaba al tanto de lo sucedido con Deucalion y se alegraba de que Derek compartiera esa información importante con él. Estaba cumpliendo con su compromiso tal como habían acordado, por lo que Stiles no dudo en explicarle en parte la situación de la tenencia de Mosley.

Como su padre, debía interceder en sus enemigos, y Noshiko era alguien que no solo le guardaba rencor a Nogitsune, sino también que estaba íntimamente relacionada con este.

—Mo, hey, vamos, es hora de despertarse— Stiles tomó al niño con cuidado de su cuna. Este lucia su cómodo pijama con orejitas de zorro y estaba envuelto en una mantita cálida.

—…— El bebé parecía estar a punto de quejarse, pero la calidez de los brazos de Stiles le hizo gorgojear de alegría. Disfrutaba demasiado su cercanía con el chico hiperactivo.

—Estás de mejor humor después de tu siesta ¿Eh?— Stiles caminó por la casa, escribió una nota en un papel que encontró y la dejo prendida con un imán de la nevera. Esta rezaba que salía a pasear con Mosley y volvería máximo durante una hora —Vamos a hablar con una buena señora, no te preocupes, todo va estar bien—

(…)

TBC