- Tendríamos que ir a la carretera. Donde Sophia despareció-. Le dijo Daryl a Alex parando un momento cuando ya estuvieron lo suficientemente lejos de la casa.- Es donde dijimos de encontrarnos si algo pasaba.

- ¿Estás seguro de que estarán allí?-. dijo Alex jadeando después de la carrera

- Ese era el plan, si algo ocurría encontrarnos allí, de momento es lo único que podemos hacer.

- Pues tendremos que dar un buen rodeo para evitar a todos esos caminantes ¿Cuánto tiempo esperará Rick al resto?

- No lo sé, si yo fuera él, no mucho. Allí no hay refugio, está muy expuesto, descansaría un poco y continuaría al alba-. Le contestó Daryl

- Pues está claro que no llegaremos a tiempo de encontrarlos. Tenemos que encontrar un sitio donde descansar un poco, estoy agotada Daryl-.

- Hay un sitio donde podríamos descansar un poco, lo encontré con Glenn una mañana que fuimos en busca de provisiones, si está limpio podemos quedarnos hasta el alba y luego ir hacia la carretera.

- Pues en marcha-. Contestó Alex

Al cabo de un par de horas llegaron a una cabaña de madera escondida en el interior del bosque, aislada y apartada de todo. Inspeccionaron los alrededores y no encontraron a ningún caminante ni dentro ni fuera.

El interior de la casucha estaba destartalado, había una cama en un rincón, una mesa con un par de sillas y un sillón sucio y gastado delante de un televisor viejo. Alrededor del sillón había varias escupideras.

- La verdad es que ahora mismo me vendría bien un trago-. Dijo Alex una vez dentro de la casa y mirando alrededor.

Sin decir nada, Daryl salió fuera dirigiéndose hacia un cobertizo que había, Alex le siguió de cerca. En el cobertizo había un alambique, y sobre estanterías habían tarros de cristal con whisky casero.

- Vaya!-. dijo Alex-. ¿Cómo lo sabías?

- Es el tipo de casa en la que me crié. Mi padre también tenía un cobertizo donde elaboraba whisky.

- Vaya!-. repitió Alex

- Sírvete tu misma-. dijo Daryl cogiendo unos tarros de cristal.

Fuera estaba nevando y hacía frío, no es que dentro de la casa se estuviera mucho mejor, pero al menos estaban a cubierto. Alex cogió unas mantas de encima de la cama, le dio una a Daryl y ella se quedó otra.

- Hogar, dulce hogar-. Dijo Daryl dejándose caer en el sillón

- ¿Enserio te criaste en un sitio así?-. Preguntó Alex-.

- Mi padre tenía un sillón como este, sucio y gastado, con la forma de su culo. Se sentaba en él en calzoncillos, delante de la tele y así estaba todo el puto día. Bebiendo, gritando y mascando tabaco. - Hizo una pausa y Alex intentó imaginarse la vida de Daryl de pequeño, y luego de adolescente en un agujero como ese.- Mi madre asomaba por la cocina y le gritaba que moviera el culo pero él seguía en el sillón, hasta que un día mi madre se largó, harta de todo ...bueno, la historia de siempre-. Concluyó Daryl.

Durante unos minutos ninguno de los dos habló, fuera seguía nevando, y dentro Alex no dejaba de tiritar por el frío. Destapó uno de los tarros que había cogido y le dio un trago atragantándose al intentar tragar aquel brebaje.

- ¿Madre mía, que es esto?-. Dijo Alex

- Pfff!- Resopló Daryl.- Has dicho que querías un trago no? Pues aquí lo tienes, ¿o eres de las que les gusta el licor de melocotón?-. Se mofó el hombre.

- ¿Licor de melocotón? La primera mierda que cogí fue con eso, tenía 16 años y estábamos mis dos hermanos menores y unos amigos, era lo único que mis colegas habían podido coger de su casa... qué asco de resaca-. Al recordar aquella anécdota, y pensar en sus hermanos se le entrecortó la voz, Daryl se dio cuenta.

- Bueno, con esta mierda entraremos en calor, si antes no nos destroza el estomago!-. Exclamó Alex cambiando de tema.

- Desde luego, yo he pillado más de una cogorza con esto, la primera con 14 años . Cuando Merle y yo le mangamos a mi padre una botella..

- ¿Y qué pasó, os pillo tu padre?-.

- Joder, si, y me dio una buena paliza, mi hermano se libró. Estuvo dos días sin aparecer por casa.. Capullo!. Dijo Daryl como si fuera lo más normal del mundo.

- Que putada!-. contestó ella, y se intentó imaginar la vida en una casa como aquella, aquello no era un hogar. -

- Pfff-. Contestó él.- Lo único que puedo agradecerle a mi padre es que nos enseñara a Merle y a mí a cazar y a seguir rastros.-

- ¿Estabais unidos tu y Merle?-. le preguntó Alex

- Bueno, no mucho. Era un capullo y siempre estaba metido en líos, en drogas y yo le seguía. En fin.. era mi hermano-. Se justificó Daryl

- Le echas de menos.- afirmó Alex.- Yo echo de menos a mis hermanos.

- Una vez estábamos en la casa del camello de Merle, aún no era ni medio día y todos estábamos pedo y Merle drogado. El hijo del camello, tendría unos 7 años, estaba viendo unos dibujos por la tele y mi hermano que iba todo puesto empezó a reírse y burlarse de los dibujos. El camello le dijo a mi hermano que se callara, que eran los dibujos que le gustaban a su hijo y que cerrara la puta boca... en fin, Merle siempre fue un bocazas y no le hizo caso al camello. De repente el tio sacó una pipa y me apuntó en la cabeza. De repente estábamos jodidos, por unos putos dibujos y pensaba que iba a morir. Mi hermano se levantó dispuesto a pelear, a lo que fuera y entonces un colega del camello me dio un puñetazo en la tripa.

- ¿Y qué paso?-. preguntó Alex con interés

- Pues que eché la pota y todos se descojonaron y no paso nada. – Acabo la explicación Daryl

- Menuda historia-. Dijo Alex y acto seguido le preguntó-. -¿Has estado en la cárcel?-.

Daryl se la quedó mirando, su expresión de pura ira, se levantó del sillón y se encaró con ella.

- ¿Pero tía tu de que vas, que pasa, eso es lo que piensas de mi? ¿Que soy un puto delincuente?

- Joder Daryl lo siento, no me refería a eso-. Se disculpo ella también poniéndose en pie.

- Mira, yo no he tenido vacaciones, ni he ido con papi a comer helado, ni me han comprado una bici, ni mi hermanito me ha ensañado a usar el arco como diversión, ni...

- Vale ya Daryl, no quería ofenderte, perdona-. Se disculpó Alex

- Mi padre era un hijo de puta mal tratador y mi hermano un cabrón que siempre que podía me hacia la vida imposible, y claro que me he metido en líos, a veces Merle me metía en ellos, pero no soy el paleto delincuente que te imaginas. JODER!

Daryl daba vueltas por la habitación como un animal enjaulado. Alex Intentó acercársele pero él se apartó. Estuvieron callados unos segundos que se hicieron interminables, entonces Alex le dijo:

- Pues yo sí que he estado en la cárcel!-

- ¿Que qué?-. Exclamo Daryl deteniéndose en seco delante de ella

- Mis hermanos y yo habíamos salido a celebrar mi cumple, cumplía 25.- Al ver que tenia la atención de Daryl continuó.- Estábamos en un bar de moteros, pasándolo de puta madre, había un par de tíos jugando al billar, no me acuerdo como fue, pero acabamos apostando 200 dólares a que los ganaba a los dos.- hizo una pausa al ver que Daryl arqueaba las cejas.- Joder soy buena.. el caso es que los gané y les jodió que una tía les cepillara la pasta. La cosa se fue caldeando y...

- Tus hermanos se metieron por en medio para salvarte el culo, no?- Dijo burlón Daryl y ya más calmado

- No tío listo, puedo defenderme sola. El caso es que acabó viniendo la poli y nos detuvieron a mis hermanos y a mí y pasamos la noche en comisaría.

- ¿Joder así que tienes antecedentes? Já!.

- Bueno, la verdad es que mi hermano mayor era poli y evitó que nos ficharan, pero el cerdo nos dejó pasar la noche en el calabozo a modo de advertencia.

Daryl arqueó las cejas ante semejante historia.

- Joder, mira tú la mosquita muerta, yo que me pensaba que eras una niña pija de buena familia, y ahora resulta que eres una broncas-. Resopló el hombre.

- Pobre Josh, que vergüenza que pasó, sus tres hermanos pequeños en la cárcel por liarla en un bar. Cuando al día siguiente salimos de la cárcel nos cayó una bronca de narices...

- Me gustaría haberles visto la cara a los tíos del bar. – Dijo Daryl

- Pues ya te digo que rompimos alguna ceja y algún labio y dejamos bastantes ojos morados. Nosotros también salimos marcados claro, a mi me tuvieron que poner tres puntos en la frente de un golpe que me dio uno con el taco de billar... cabrón .- Y diciendo esto, se apartó un poco el flequillo para enseñarle la cicatriz

- Esas peleas eran la leche, yo también tuve alguna que otra. A veces buscadas otras porque Merle me metía en ellas, pero aunque no te lo creas, a mi no me pillaron. A mi hermano sí, pero yo era más escurridizo-. Explicó Daryl con cierto orgullo.

- Pues a eso me refería, paleto-. Dijo Alex mirándole de reojo.

Por fin Daryl se tranquilizó y se sentó otra vez en el sillón.

- Tu hermano el poli, fue a quien tuviste que...-. Daryl dejó la frase a medias.

- No. Para cuando esto empezó Josh hacía unos años que había muerto. Se lo cargaron en un tiroteo en un bar, cuando intentaba detener a unos hijos de puta.

Los dos se quedaron en silencio un rato. Luego Alex se levantó y se acercó a la cama.

- Ayúdame a darle la vuelta al colchón y ponerlo en el suelo-. Dijo Alex acercándose a la cama.

- Yo dormiré en el suelo, tu duerme en el colchón-. Le dijo Daryl

- Los dos dormiremos en el colchón a no ser que me tengas miedo-. Dijo Alex sonriéndole ampliamente.- Que me dices, paleto,¿ te atreves a dormir conmigo?-. Le desafió la chica Alex se tumbó y se tapó con la manta. Temblaba por el frio. Daryl se acabó el whisky y se tumbó junto a Alex, pero en el extremo del colchón, evitando tocarla. Se taparon bien con ambas mantas.

- Ni se te ocurra volver a intentar engancharte a mí, ¿queda claro? -. Le amenazó en tono serio.

- No sólo me voy a pegar a ti, tío duro, si no que te voy a abrazar..-. Alex le interrumpió antes de que protestara.- Joder Daryl, hace un frío de mil demonios , es cuestión de supervivencia, y lo único que quiero es un poco de calor y supongo que tu también. No tengo ganas de meterte mano, eso te lo aseguro-. Y diciendo esto, se abrazó a Daryl, apoyando la cabeza contra el pecho de él. Oyendo su respiración, notando su calor.

- Con mis hermanos, cuando nos íbamos de acampada y hacía frío nos juntábamos y yo me abrazaba a ellos.

- Pero yo no soy ni tu hermano, ni tu oso de peluche-. Protestó el cazador, pero no se movió.

- Queda claro, pero basta ya de quejarte y de protestar joder. Intentemos descansar-. Dijo Alex.

- Grr-. Fue la respuesta del hombre.

- Daryl...

- Joder, y ahora que...-. volvió a protestar el hombre

- ¿Crees que estarán bien?-.

- ¿Y qué te hace pensar que siguen con vida?.- preguntó él

- ¿Tú no lo crees?.- contestó ella sorprendida por la respuesta del hombre.- Nosotros hemos sobrevivido y ellos también.- dijo convencida ,a lo que Daryl contestó con un encogimiento de hombros.

Se quedó dormida enseguida, las emociones y el cansancio del día, junto con el whisky la habían dejado reventada.

Daryl tardó un poco más en dormirse, estaba confuso, y aturdido, también por lo ocurrido durante la noche y por cómo se comportaba Alex con él. Era franca y directa, decía y hacía lo que pensaba, no era hipócrita y desde luego no era como las demás mujeres que él había conocido. Quizá era por la influencia de haber vivido con tantos hermanos. Le parecía que lo trataba como uno más. El siempre estaba a la defensiva, se encontraba incomodo si alguien demostraba algún tipo de sentimiento hacia él, el que fuera y él no sabía ni quería demostrar los suyos, pero con Alex empezaba a notar un cambio aunque se resistía a él. Ella parecía ignorar sus bufidos, sus chascos, sus comentarios muchas veces desagradables y mordaces, siempre estaba ahí con una sonrisa, dando ánimos. Finalmente con estos pensamientos en la cabeza se quedó profundamente dormido y pese a todo, descansó.

Daryl se despertó al alba, cuando el día empezaba a clarear. Alex seguía durmiendo, tranquilamente, como si nada ocurriese. Con cuidado se desperezó y se levantó, rebuscó por la cocina por si quedaba algo que comer, pero sin resultado.

- Venga levanta, tenemos que irnos-. Le dijo Daryl mientras con el pie daba un golpe al colchón.

- Por favor, quiero unos huevos y beicon y café y unas salchichas también-. Dijo Alex desde debajo de la manta

- ¿Te crees que soy el puto servicio de habitaciones?-. Contestó Daryl.- Venga broncas en marcha -. y le dio más fuerte

- Vale, vale, ya voy-. Y enseguida se levantó y en 10 minutos estaban fuera, desandando el camino y dirigiéndose hacia la carretera con la esperanza de reencontrarse con el resto del grupo.