Primero que todo, los personajes de esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi, los utilizo sin fines de lucro y solo para entretener.
Capitulo Siete
El Duelo
Mi vuelta a Chile fue prácticamente desastrosa. Casi no salía de mi pieza y lloraba casi todo el día. Mi familia sobre todo mis padres, estaban realmente preocupados, yo no había querido contarles nada, no podía aguantar el dolor que explicar los detalles me produciría, si les contaba que mi sufrimiento era por Darien Chiba, iban a pensar que estaba loca o me hubieran tapado a preguntas que no tenia ganas ni quería responder. Tampoco mis amigos sabían nada al respecto, pero Mina en cambio, les había contado parte de la historia sin decir muchos detalles, pero lo suficiente para que no me molestaran.
Era como si mi alma hubiera dejado mi cuerpo, me sentía vacía, desprotegida y realmente desesperada, era como si no existiera, como si hubiera muerto. No tenia fuerzas para levantarme, no tenia ganas de hacer nada, eso era, nada.
-Serena, por favor- dijo mi padre, tocando la puerta cerrada de mi habitación –hija por favor sal de la pieza, cuéntanos que paso en Paris-
-No papá, por favor, solo déjenme sola- le dije sin prometerle nada, ya que no sabia si algún día iba a estar realmente bien.
-Kenji, déjala tranquila, cuando este lista saldrá- escuché que mi madre le decía.
Mi madre, Ikuko, siempre había sido muy comprensiva, me apoyaba siempre y me ofrecía buenos consejos cuando se los pedía, pero sobre todas las cosas, sabia dejarme tranquila sin que se lo tuviera que pedir. En cambio mi padre, Kenji, siempre había sido más sobre protector, siempre tenia que explicarle muchas veces mis problemas para que los entendiera, pero era un buen padre, hacía un enorme esfuerzo por que todos estuviéramos siempre bien y se preocupaba mucho por nosotros.
Mis hermanos y yo éramos muy unidos también, Molly, la que me seguía en edad, era mi mejor amiga junto con Mina, era muy parecida a mi pero con el pelo castaño claro, tenia dos años menos que yo por lo que habíamos comenzado a salir juntas cuando yo tenia alrededor de 18 años y ella 16, pero ella tenia su propio grupo de amigas al igual que yo el mío, pero nos contábamos todo, excepto claro, lo sucedido en Paris, Molly, al igual que mi madre, había decidido darme tiempo para contarle todo y no me presionaba, Sammy, mi hermano menor, estaba pasando por la peor edad, tenia 16 y era realmente agotador de repente, pero también lo quería mucho y cuando no estaba haciéndose el popular en el colegio, era un buen amigo y un buen consejero cuando lo necesitaba. Éramos una familia muy unida y teníamos una relación que muchos de mis amigos envidiaban.
-Ikuko, solo estoy preocupado, no es normal, Serena no es así- le contesto mi padre, lo que provocó que me sintiera realmente mal.
En verdad estaban preocupados y yo estaba ocasionando su malestar, pero no tenia fuerzas para salir de mi pieza en ese minutos. No estaba lista para ver mil y un fotos de Darien en todos lados, no estaba lista para contarles a todos lo que me había pasado.
Habían pasado dos semanas de estar completamente encerrada en mi misma, me habían ido a ver mis amigas, Ami, Rei y Lita, acompañadas por Mina, pero solo estuvieron para darme apoyo y decirme que todo iba a salir bien, no me preguntaron nada y realmente les agradecía eso.
Mi grupo de amigos eran mi apoyo siempre, por lo mismo me extraño que no vinieran todos, pero supuse que no querían invadir. Habíamos sido compañeros en el colegio y luego algunos entraron juntos a la universidad, pero no nos habíamos separado desde entonces, hacíamos prácticamente todo juntos, salíamos todos los fines de semana, las vacaciones separados eran impensables y si alguno por alguna razón estaba mal o tenia algún problema, acudían todos para dar apoyo y ayudar en lo que pudieran, éramos una familia de once amigos, pero nos comportábamos como hermanos. Ami, Rei, Lita, Mina y yo éramos las mujeres del grupo y los hombres eran Taiki, Nicholas, Jedite, Haruka, Neflite y Malachite.
Ami era la novia de siempre de Taiki y Rei de Nicholas, pero eso sucedió hace poco, siempre pasaban peleando, hasta que se dieron cuenta del amor que sentían el uno por el otro, pero el resto tenían novias de otros lados o simplemente estaban solteros. Haruka estaba con Michiru, una hermosa chica, hija de unos amigos de sus padres, y Malachite nos sorprendió hace un año con Zoycite, una rubia de carácter fuerte, lo preciso para controlar a un don Juan como nuestro amigo. Michiru y Zoycite se habían integrado perfectamente al grupo y había pasado a ser unas más de nosotros sin problemas lo que había generado aun más confianza entre todos.
Neflite y Jedite eran los eternos solteros, anteriormente junto a Malachite, eran la sensación del colegio, muy guapos y de una personalidad muy atractiva, hacían que las chicas cayeran rendidas a sus pies con solo mirarlas, pero nosotras sabíamos como eran y los conocíamos lo bastante bien como para ver mucho más allá de esa faceta que mostraban al resto del mundo. Yo los quería mucho y haría cualquier cosa por ellos, así como también ellos lo harían por mi.
-Serena, tienes visita cariño- escuche decir a mi madre al otro lado de la puerta.
Supuse que eran mis amigos ya que solo había recibido llamadas de ellos pero no habían ido a verme aun.
-¿Quién es mamá?- le dije.
-Seiya, ha venido a verte, dice que quiere hablar contigo, ¿le digo que pase?- su respuesta me dejo helada, realmente no sabia que le iba a decir, todo esto había hecho que me olvidara por completo de él, no me había preocupado por si estaba bien o no. Le debía esta conversación y estaba dispuesta a decirle toda la verdad, merecía el esfuerzo y el dolor, después de todo, después de estar cuatro años juntos, habíamos terminado por teléfono mientras yo estaba en Paris paseándome con un actor famoso.
-Si mamá, dile que pase- le dije, se lo debía e iba a terminar con este asunto, si no lo hacía ahora lo tendría que hacer después.
Seiya entro con rostro enojado y confundido, pero al verme su cara cambio a preocupación, debía verme realmente mal.
-Serena- me dijo y se sentó a los pies de mi cama donde estaba sentada apoyada en la pared -¿cómo estas? No he sabido nada de ti, después de.. tu sabes-
-Lo siento Seiya, de verdad lo siento, te debo un explicación y te la voy a dar- le dije sin mirarlo a los ojos, tenia que reunir fuerzas para hablar de Darien por primera vez después de que me subí al avión.
-Claro que me la debes, estoy completamente confundido y dolido, después de que me llamaste han sido los peores días de mi vida, pensé que estaba todo bien, pero de repente todo se desmorona- me dijo con lagrimas en los ojos, por lo que me sentí muy mal, pero tenía que ser fuerte.
-Seiya, conocí a alguien, y bueno..- no pude seguir, Seiya me miro sorprendido y luego de unos minutos me miro enojado, bajo el rostro tratando de ocultarlo.
-Pero si realmente me amabas no hubiera pasado esto Serena, ¿por qué me hiciste esto?- me contestó casi en un susurro.
-¡Traté de controlarlo Seiya! ¡Lo juro!, pero todo fue tan raro, era como si nos conociéramos de antes y sucedió tan rápido y se me fue de las manos- le conteste tan rápido que me pregunte a mi misma si me habría entendido algo de lo que le había dicho.
-¿Puedo saber siquiera quien era? ¿Puedo saber quien fue el causante de todo esto? Por lo menos dime que valió la pena y que siguen juntos- me contestó.
Ahí estaba la pregunta que no quería que llegara, le tenia que decir la verdad. Tome aire y me senté derecha lista para explicar todo y responder a todas las preguntas que sabia que me iba a hacer.
-Darien Chiba- le dije bajo, esperando que por favor haya escuchado para no tener que repetir el nombre nuevamente, ya que solo decirlo me producía un dolor enorme en el pecho. Tomé más aire para contestar su otra pregunta que me dolía aun mas de que lo que me dolía decir su nombre –y no, no seguimos juntos, termine con él antes de partir de vuelta a Chile-.
Sentí como mis ojos se llenaban de lagrimas, pero me tenia que controlar, no podía mostrarme tan débil ante una situación que yo misma había ocasionado. Seiya me miro sorprendido, pensé que quizás se debatía entre creerme o no, debió pensar que estaba jugando con él.
-Darien Chiba, ¿el actor?- me dijo en un tono incrédulo –no, no puede ser, otro Darien Chiba, es un alcance de nombres-
-No Seiya, si es Darien Chiba, el actor- lo mire seriamente para que supiera que le estaba hablando en serio, al ver que después de unos minutos no me contestaba decidí comenzar a contarle la historia desde el principio.
-El día que llegamos a Paris, acompañé a Mina a comprar ropa, claro yo también me compré, me conoces- Seiya se rió antes mi comentario y luego continué- Mina sabia que el iba a estar en Paris, de hecho habíamos planeado ir dos días después al set para que ella se pudiera sacar fotos con lo actores, tu sabes, Mina es una fanática, la cosa es que cuando íbamos caminando, nos cruzamos con Darien y Beryl O'Ryan- dije su nombre con cierto recelo, realmente odiaba a esa mujer- no queríamos parecer fanáticas enloquecidas por lo que decidimos seguir de largo, de todas formas íbamos a ir a verlos después. Pero paso algo que no esperábamos, él se me acerco y me pregunto si nos conocíamos de algún lado, el tema es que después nos pidió el numero y ese mismo día llamo y nos invito a las dos a tomarnos un café, conversando supo que Mina cantaba y le ofreció grabar su disco, bueno el tema es que no se que sucedió, fue extraño, pero ya sabes, perdóname por favor, no lo pude controlar y… lo siento Seiya, de verdad-
Terminé de contar la historia, sin muchos detalles que le podrían doler o incomodar. Me miraba con la sorpresa y el dolor en sus ojos, abría y cerraba la boca como buscando las palabras.
-¿Lo amas?- fue todo lo que me pregunto, como si se diera por vencido, era el momento de ser sincera con él, no le iba a mentir, quería dejarle las cosas completamente claras, no porque haya terminado con Darien iba a volver con Seiya.
-Si, muchísimo, no veo la forma de controlarlo, de verdad es como si nos conociéramos de algún lado, todo fue tan natural e incontrolable- logre responderle después de pensar bien las palabras, pero me salieron del alma y no pude evitar contarle la completa verdad, después de todo, Seiya había sido mi novio durante cuatro años, y nos conocíamos a la perfección, y también era mi amigo, había estado conmigo en momentos buenos y malos, no podía mentirle.
Había conocido a Seiya hace cinco años en unos trabajos voluntarios que mi madre me presiono hasta el cansancio para que fuera, la verdad es que fue una de las mejores experiencias de mi vida, con Seiya nos llevamos bien inmediatamente y nos hicimos amigos muy rápido, estuvimos saliendo como tres meses después de volver y desde ahí que éramos novios hasta que conocí a Darien Chiba.
-¿Me puedes explicar entonces por qué rompiste con él?- vi la esperanza en sus ojos al hacerme la pregunta, pero yo no quería que se hiciera falsas ilusiones.
-No creía que nuestra relación funcionara a la distancia, Darien quería seguir y encontrar la forma de hacerla funcionar, pero la verdad es que no le di mucha opción de opinar al respecto, solo le dije y me escapé, fui una cobarde y lo acepto, pero tienes que entenderme, ¿cómo se supone que la súper estrella tenga una relación a distancia con una persona como yo? Soy completamente corriente, no soy famosa, no tengo mucho dinero, no tengo nada especial, en cambio él va a estar trabajando constantemente con actrices hermosas, rodeado de modelos que mueren por estar con él. Tarde o temprano el se iba a dar cuenta de lo poca cosa que soy yo e iba a terminar conmigo, yo no podría soportar ese dolor, yo no puedo, entonces..- le dije bajando el volumen de mi vez en la ultima frase.
-Entonces terminaste con él antes de que él lo hiciera contigo- me dijo adivinando lo que le iba a decir –Serena Tsukino eres realmente cobarde, no es que no me alegre que lo hayas hecho, créeme que si, pero también soy tu amigo y me preocupo de tu felicidad, Serena, yo te amo y quiero que seas feliz y tu decisión fue todo menos la correcta-.
Quedé impactada con su comentario, nunca pensé que Seiya me iba a decir eso, no era de los que se daban fácil por vencido, pero me demostró que era un buen perdedor cuando sabia que no tenia opción.
Se levanto lentamente, y se acercó a mi, me abrazo fuertemente.
-Serena, quiero que sepas que yo siempre estaré esperándote, sinceramente creo que no hay esperanzas para mi, pero quiero que lo sepas, por mientras solo puedo decirte que realmente espero que te des cuenta de tu error, y puedas arreglarlo, no se como tratándose de Darien Chiba- dijo su nombre todavía con ese tono de incredulidad, pero lo deje pasar- yo me voy, gracias por ser sincera conmigo, ojala no perdamos la amistad que compartimos, eres muy importante para mi, pero por ahora necesito tiempo para procesar toda esta información-.
Se rió y luego se dirigió a la puerta para salir.
-¡Seiya!- le dije haciendo que se detuviera en el marco de la puerta- ¿podrías tratar de no decirle nada a nadie sobre esto? La verdad es que no estoy preparada para explicarle nada a nadie, y menos quiero contestar preguntas sobre él, realmente te lo agradecería-.
Me guiñó un ojo en respuesta y se fue cerrando nuevamente la puerta de mi habitación dejándome sola y con un peso menos encima. Me sentí aliviada de haber podido hablar con Seiya y explicarle como habían sido las cosas, también me sentí aliviada por hablar con alguien del tema, por lo que decidí contarle todo a mis amigos primero, pero no todavía, era martes, por lo que decidí que el viernes saldría con ellos para contarles todo y responder a todas sus preguntas, tenia tres días para prepararme y eso iba a hacer.
El viernes en la mañana había llamado a mis amigos para decirles que iba a salir con ellos esa noche y se alegraron mucho, Neflite me había hecho algunas bromas que me subieron mucho el ánimo. La verdad es que después de mi conversación con Seiya había decidido volver a la normalidad, o lo mas que pudiera en verdad, había salido de mi pieza pero no le había dicho nada a mis padres y ellos tampoco habían preguntado, solo estaban felices de verme un poco mejor y de haber dejado de estar encerrada en mi pieza.
Era aproximadamente medio día cuando sonó el timbre, le grité a Molly para que fuera a abrir, ya que yo estaba ordenando mi pieza.
-¡Serena te buscan! ¡No se quién es! ¿Lo hago pasar a tu pieza o bajas tu?- me pregunto gritando, mientras se dirigía a la puerta para abrirle al desconocido.
-¡Hazlo pasar al living, si no sabes quien es no creo que sea conveniente hacerlo entrar a mi pieza en este estado!- le conteste riendo al ver el desorden que había en mi pieza.
Escuché como mi hermana abría la puerta, pero no escuché saludo alguno, me quede quieta tratando de oír algo pero solo escuche la exclamación de sorpresa que dio mi hermana.
-Ammm, ¿Serena?- dijo mientras bajaba para ver quien podría ser para que mi segura hermana se quedara sin palabras.
Fue como si mi mundo se hubiera detenido en un segundo, quede paralizada en el penúltimo escalón de la escalera cuando vi quien era el que entraba a mi casa, mi hermana estaba pegada a la manilla de la puerta y parecía igual de impresionada que yo. No podía ser, realmente estaba soñando o algo parecido, Darien Chiba no podía estar ahí, en Chile, en mi casa.
Empecé a hiperventilar y luego estallé en llanto tapándome el rostro con ambas manos tratando inútilmente de ocultarme. Sentí como un par de fuertes brazos me abrazaban y me sentí, después de tres semanas realmente largas, protegida y a salvo. No podía parar de llorar mientras Darien me tomaba en brazos como a un bebé y me llevaba a la sala de estar para sentarme en sus pies en el sillón negro que había en éste.
-Tranquila- me decía haciéndome cariño en la espalda, levante el rostro para mirarlo y asegurarme de que era realmente él, todavía no lo había podido asimilar, estaba completamente impactada. Si era Darien, y sonreí y lo abracé pidiéndole perdón en susurros. Luego miré hacia la puerta de la sala de estar acordándome de que la que había abierto la puerta era mi hermana, y ahí estaba Molly, mirando sorprendida y confundida a la escena que tenia al frente. Me aclare la garganta y me limpie las lagrimas, le dije que después le explicaba solo moviendo los labios para que Darien no escuchara. Asintió una sola vez y subió las escaleras. Escuche la puerta de su habitación cerrarse y luego volví a mirar a Darien.
-¿Qué haces aquí?- le pregunte sorprendida pero a la vez feliz de que hubiera venido.
-Si quieres me puedo ir- me contestó con una sonrisa traviesa en su cara.
-¡No!- le grité dejándome sorprendida por el tono de desesperación en mi voz –quiero decir, no te vayas, por favor, tenemos que hablar, solo que me sorprende verte aquí, pensé que me odiabas o algo por el estilo, perdóname por favor, me sentí insegura y temía que después de un tiempo te aburrieras de una relación a distancia con una persona insignificante como yo y terminaras conmigo, yo no podría aguantar eso, fui una cobarde y lo siento mucho, no espero que me perdones pero creo que te mereces una explicación mi forma de actuar-.
-Claro que no te odio, y no me voy a ir a ningún lado, por lo menos no sin ti- me respondió dejándome completamente confundida con sus palabras.
-¿No sin mi?- le pregunté esperando que me explicara lo que quería decir, Darien sabia que tenia que terminar mis estudios, no me podía ir así como si nada nuevamente de viaje.
-Serena, entiendo las razones por lo que hiciste lo que hiciste, te entiendo pero no puedo creer que tuvieras tan poca fe en nosotros y eso me dolió, por eso no te seguí inmediatamente cuando te viniste a Chile, me costó dos semanas y unos cuantos sermones de Unazuki decidir venir por ti, entre mujeres parece que se entienden bastante bien- sonrío con esa sonrisa que me volvía loca y me dieron unas ganas locas de besarlo pero decidí no apresurarme a nada.
-¿Unazuki? Tendré que agradecerle después parece- le dije sonriéndole y agradeciendo en mi interior de que Unazuki le hubiera dicho cualquier cosa que lo convenciera de venir por mi, no me esperaba y estaba feliz –debería ser yo quien fuera a buscarte, fue mi culpa, no me merezco que vinieras.
Me sentía culpable y él se merecía a una persona mejor que yo, alguien que se las jugara al cien por ciento por él.
-Pero no lo ibas a hacer, y yo no me iba a dar por vencido tan fácil, créeme- me dijo y después se acercó para besarme, lo rodee con mis brazos para acercarlo más a mi y lo besé de vuelta apasionadamente, no quería soltarlo, tenia miedo de que se arrepintiera y se fuera.
-Gracias, eres mejor de lo que me merezco, aunque eso lo tenia claro el día que te conocí- me reí avergonzándome por mi confesión.
-No hables tonteras Serena, te amo y lo sabes, no soy más de lo que mereces, no soy nada de otro mundo y lo sabes y jamás me voy a aburrir de ti, tenlo claro, por eso vine, no te podía perder, no ahora que te había encontrado, siempre temí que estuvieran conmigo por quien soy, por mi fama y mi dinero, pero tu me demostraste que no eras de esas personas y te amo por eso y mucho más, te amo por todo lo que eres, es por todo eso y mucho más que..- me levantó y me dejó sentada a su lado para luego el arrodillarse el frente mío sacando una cajita pequeña de terciopelo negra del bolsillo derecho de su pantalón, no lo podía creer "Dios mío" pensé al ver la cajita –Serena Tsukino, se que quizás no nos conocemos hace mucho tiempo, pero se que no quiero separarme de ti nunca más, prometo amarte por el resto de mi vida, ¿me concederías el honor de ser mi esposa?
Quería llorar, reír, gritar, realmente no sabia que quería hacer, estaba aturdida, no sabia que hacer, hasta que procese lo que Darien me había dicho y salté a sus brazos.
-¡Claro que si! Si, si, si- le dije entre besos. Me puso el hermoso anillo de diamantes pequeños incrustados, pero extremadamente sencillo en mi dedo y luego nos levantamos y me abrazó alzándome en el aire.
Nunca había sido tan feliz en mi vida, mi cuento de hadas se había vuelto realidad, ahora solo tendría que explicárselo a todos, sobre todo a mis amigos el porque llegaba con un actor de Hollywood a la junta que teníamos hoy día en la noche y porque llevaba puesto un anillo de compromiso, iba a ser un impacto para ellos y me moría por ver sus caras.
Gracias a todos por sus reviews, como les prometí, espero empezar a subir capítulos mas rápido. Espero que les haya gustado este capitulo, la verdad es que es el que a mi más me gusta hasta ahora, como todo empieza a tomar forma, pero aun queda historia y no sabemos que pasará después.
Gracias Angel Negro 29 y shessid por su comentarios de apoyo y las buenas vibras, todo va mejorando pero de a poco, ya por lo menos puedo escribir de nuevo :) También gracias a todos por sus reviews, espero sus comentarios, opiniones y consejos siempre.
¡Besos!
Mjesus
