-No lo he visto- mintió Candy. Al parecer la hermana no estaba convencida de la inocencia de Candy, pero como no tenía más pruebas le dijo:
-Bien, pero venir hasta acá también es una falta. Irás a tu cuarto y e quedarás allí hasta mañana y no creas que no se lo mencionaré a la hermana Grey-
-si hermana- Ambas regresaron a los edificios. Terry escuchó todo desde el árbol y decidió ir a visitarla a su cuarto y esperarla ahí. Fue a su propia recámara por la cuerda y encontró la nota falsa. La leyó tres veces, para asegurarse de que había entendido bien. Al principio se enojó mucho al pensar que Candy no quería casarse con él y decidió ir al establo esa noche. Por supuesto que de lo enojado que iba no se percató de la incongruencia de la nota, ya que se supone que Candy estaría en su cuarto y no podría ir a los establos. Recogió la cuerda y fue también a la habitación de ella. La puso bajo su cama y revisó con la mirada. Encontró una nota sobre el escritorio de Candy y no pudo contener su curiosidad, así que decidió leerla. Se sorprendió mucho al notar que estaba firmada con su nombre, ya que el remitente fue lo primero que buscó. Después de leer la nota estaba más que harto. La estrujó y rompió en pedacitos, los cuales tiró a la papelera. Regresó a la segunda colina de Pony nuevamente a pensar quien pudo haber sido. Se recostó en la hierba y se puso a pensar quien en el colegio los odiara tanto. Rápidamente dio con la solución: Los hermanos Leagan. "si, es el tipo de cosas que Elisa Leagan y su hermano harían… estoy harto de que intenten hacernos jugarretas…
-¡maldita sea!- se le escapó al pensar en qué hubiera ocurrido si hubieran caído en su trampa. "pero me vengaré… ¿cómo?, no lo sé… ¡Eso es!..." pensó Terry, triunfante. En ese momento no le importó que tan descabellado fuera su plan, ni los malentendidos que podría ocasionar, ni mucho menos si Elisa Leagan quedaba con el corazón roto, pues no era la primera vez que lo hacía, y al final, ese era su objetivo. Después de todo, antes de conocer a Candy era un mujeriego empedernido y nunca le había importado mucho si las damas se enamoraban de él, sólo le importaba divertirse y causarle cuantos dolores de cabeza pudiera a las monjas… hasta que llegó Candy.
Mientras tanto Candy caminaba algo nerviosa detrás de la hermana Margarett, que había dejado de buscar a Terry al encontrar la armónica. Ella sabía que Candy se había visto con él, aunque ella lo negase. Pero la hermana sabía que Candy no era de esa clase de chicas que tenían un comportamiento indecoroso; podía ser traviesa y hasta un poco maleducada, pero jamás una cualquiera. Llegaron frente a la puerta del despacho de la Madre Grey y tocó la puerta tres veces.
-Adelante. Ah, es usted hermana Margarett… ¿ha encontrado a Terrence?-
-Esto… si, estaba en la colina-
-¿Cuál es la razón de que la señorita Ardley esté aquí?… ¿no la habrá encontrado con él?-
-por supuesto que no, Madre- se apresuró a mentir la hermana Margarett- sin embargo estaba paseando en la hora del almuerzo en lugar de estar en el comedor, y como ayer la redacción que me llevó estaba incompleta la he traído conmigo-
-Sí, estoy al corriente del desorden que provocó al llegar tarde a cenar-
-Lo lamento, pero me había quedado dormida por tanto leer- dijo Candy, a la defensiva.
-Aun así no debiste irrumpir así y mucho menos llegar corriendo y gritando ¡aquí estoy!-
-es que yo…-
-Silencio. Te quedarás no uno, sino dos días en la celda de meditación-
-Pero Madre…-
-¡Basta, Candice!-
-Con su permiso Madre. Ven conmigo Candice- le dijo la hermana y quince minutos después Candy estaba encerrada en la celda de meditación.
Terry esperó hasta que el horario de clases se acabara. Quería contarle todo a Candy primero, para evitar malentendidos, pero no la encontró por ningún lado, ya que nadie le dijo que estaba en la celda. Fue hasta la habitación de Elisa y se escurrió en ella, preparado para esconderse si notaba que una hermana se acercaba. A los diez minutos escuchó a Elisa en el corredor, que platicaba animadamente con Louise.
-Sí, es maravilloso, me parece que la han expulsado-
-¿pero entonces es verdad?-
-me gustaría creer que si, Louise, pero si no estoy dispuesta a engañarla-
-Sabes, no creo que la hayan expulsado, porque sus cosas siguen en su habitación-
-si… entonces debe estar en algún lado-
-Nos vemos mañana, Elisa-
-Sí.- Terry vio girar el pomo de la puerta y rápidamente se acostó en la cama de Elisa. Cuando esta entró quedó como en shock.
-¿qué haces aquí?-
-¿Acaso no te alegras de verme?-
-No, en lo absoluto…-
-yo te puedo hacer cambiar de opinión- Terry se acercó y la tomó por la cintura, después colocó una de sus manos en la mejilla de Elisa y pensando que era Candy y haciendo un considerable esfuerzo por no vomitar le plantó un beso en los labios. Sintió como si besara a una víbora y trató de imaginar nuevamente que era Candy, pero no era lo mismo, ni siquiera se acercaba. Se separó casi al instante y estaba dispuesto a salir por la ventana cuando Elisa lo llamó:
-¡Espera!, ¿a qué viene esto?-
-bueno, me he enterado que Candy ha sido expulsada… si la expulsan la repudiarían y dejaría de ser la descendiente de los Ardley… así que dejé de perder mi tiempo con ella y decidí venir aquí…-
-Vaya, creo que al fin entiendo por qué estabas con ella… eso lo explica todo-
-he venido contigo entre tantas porque te considero la más atractiva-
-sí, aunque no lo creas ya me lo han dicho-
-sé que sí. Promete que no le dirás a nadie… será nuestro secreto Elisa-
-Si…- y fue a besarlo nuevamente. Terry sentía algo mayor que repugnancia, pero si quería que Elisa se fuera de sus vidas tenía que hacerlo… por Candy y por él… salió por la ventana y corrió en la oscuridad hasta su cuarto. Se sentó en su escritorio y comenzó a redactar una carta.
A mí querida tarzán pecosa:
Lamento que te enviaran a la celda por lo que considero, fue mi culpa al ser tan descuidado. Recientemente me he enterado de que Elisa quería tendernos una trampa, y al reflexionar sobre lo que hubiera pasado si caíamos una cólera ha azotado hasta la última fibra de mí ser, y por eso busco venganza. Sé que eres muy noble y buena como para creer que es lo correcto, pero yo no, así que te pido que no me detengas, sé lo que hago, y por esa razón no te diré sobre qué trata, sólo te pido que confíes plenamente en mí y que tengas siempre la certeza de que sólo te amo a ti. Para demostrarlo he decidido componer los siguientes versos sólo para ti, mi amor:
Mi vida era soledad
Hasta que apareciste tú,
Mi ángel guardián
Y contigo también llegó
Un sentimiento loco de amor
y ahora eres, solo tú,
la dueña de mi corazón.
Tus cabellos son como oro,
Como rayos del astro sol
Que iluminan mi vida
y acaban con la oscuridad
de todos mis días.
tus ojos color esmeralda
luceros que me guían
ventanas de tú alma
la más pura de esta vida
a partir de ahora,
te lo puedo asegurar
mi única felicidad
será saber a toda hora
que tú me amaras
hasta el fin de mis horas.
Espero que te guste, pecosa. Sé que muchos rumores llegaran a ti esta semana, ninguno será bueno, pero una vez más te pido que confíes en mí. Tengo que distanciarme de ti esta semana, pero las cartas serán muestra de que mi amor siempre será para ti. Te amo
Terrence G. G.
Terry la guardó en su bolsa y subió a la celda de meditación, ya entrada la noche. Buscó a Candy y la encontró profundamente dormida, y el habría jurado que se trataba de un ángel. Deslizó la carta por debajo de la puerta y se alejó.
hola guapuras!, ok esta vez si cumpli y aquí está el capítulo del viernes. Dejen muchos Reviews con sus importantísimas opiniones.
Otra cosa, espero que no odien a Terry por lo que hace, (después de todo yo lo amo y es mi novio, aunque no lo sabes XD), pero me puse a pensar y Terry tenía fama de mujeriego y rompecorazones. Ok, de cualquier manera no pienso separarlos a ninguno... en un largo tiempo. Mmmmm, creo que eso es todo y no quiero preocuparlas ni nada, pero Elisa no será el problema más grande que tengan. XS
Las quiero, feliz puente, pasenla super y ¡Ah, estoy tan feliz porque se acercan las vacaciones!
PD: actualizo los viernes
