Dios soy la peor persona del mundo, de verdad lamento dejar abandonada la historia u.u


Hermione se despertó de un sueño intranquilo, se froto los ojos intentando aclarar su visión. Había sido una noche dura; después de quedarse despierta pasado de las dos de la mañana, por fin Harry pudo aprender el encantamiento convocador. Sin embargo eso no había logrado calmar los nervios de la castaña. No importaba con que tan buenos hechizos se armaran Harry y Fleur, no quitaba el hecho de que iban a enfrentarse a dragones. Se había despertado varias veces durante la noche, cada vez de alguna pesadilla en la que su mejor amigo y su novia morían quemados o en pedazos. Una parte de ella se preguntaba si hubiera sido mejor no saber nada acerca de la prueba, pero pensándolo mejor quizá se hubiera desmayado en cuanto los dragones fueran revelados.

Esperaba poder encontrarse con Fleur antes del almuerzo, por lo que bajo muy temprano para intentar interceptarla. Sin embargo la rubia no se veía por ningún lado. A la hora que Fleur apareció junto a las demás Beauxbatons, con esa confianza de siempre, el comedor estaba ya abarrotado de gente, haciendo que cualquier encuentro fuera imposible. Las primeras clases antes de la comida fueron extrañamente vagas de inicio a fin. Era la primera vez que Hermione sentía que no ponía nada de atención en clase; afortunadamente para ella, todos los demás parecían estar en la misma posición, por lo que nadie se dio cuenta.

Cuando ella y Harry entraron al gran comedor a la hora de la comida, de inmediato localizo a Fleur, y para su sorpresa, los ojos de la francesa se encontraron con los suyos. Hermione esbozo una pequeña sonrisa, pero se detuvo cuando notó la expresión de Fleur. La rubia tenía un semblante frío. Después de mirar a Hermione por un momento, apartó la mirada. Hermione sintió como si la hubieran golpeado en el estomago, caminó un poco aturdida hacia la mesa de Gryffindor. Tenía un mal presentimiento de que sabía porque Fleur se estaba comportando así; dejando de lado todo lo que habían dicho, no podía culpar a Fleur por estar molesta por el hecho de que su propia novia no pudiera animarla antes de enfrentarse a lo que podría ser un peligro mortal. Sintiéndose culpable y miserable, comió en silencio sin atreverse a levantar la vista.

Ni siquiera notó como se les acercaba la profesora McGonagall hasta que Harry se puso en pie. Volvió de su letargo al ver la cara pálida de Harry. "Buena suerte Harry, ¡Vas a estar bien!" dijo, deseando creer en sus propias palabras.

"Si" murmuró él antes de ser dirigido a la salida del comedor. Dando vuelta sobre su asiento para echar un vistazo a la mesa de Ravenclaw pudo notar que Fleur había desaparecido también. Mirando nuevamente hacia la puerta pudo notar la figura de Madame Máxime desapareciendo a través de ella. Se tragó con dificultad el resto de su jugo de calabaza antes de ponerse en pie y salir por la puerta también. Todavía no era tiempo de que los estudiantes se dirigieran a la primera prueba, pero ella necesitaba aire fresco. Ya en los jardines se recargo sobre una pared intentando calmar sus nervios. Tuvo que contenerse de soltar un grito cuando alguien tocó su hombro, pero era solo Ginny.

"Casi me matas de un susto" dijo Hermione con voz temblorosa aferrándose a su mochila.

"Parece que estas más nerviosa que Harry" dijo la pelirroja. "Lo vi caminando junto a McGonagall; parecía aterrado. Fleur sólo se veía enojada" Hermione se estremeció, pero Ginny no lo notó. "Debe ser su forma de esconder sus nervios"

"Si, debe ser eso" contestó Hermione insegura.

En ese momento, la profesora Vector, que impartía aritmacia a Hermione, llegó a los jardines. "Todos los estudiantes deben dirigirse hacia el bosque", ordenó "Luego sigan el camino hasta la arena"

"¿Arena?" repitió Ginny. "No estarán pensando en hacerlos pelear el uno contra el otro ¿Verdad?"

Hermione sólo se encogió de hombros. Eso hubiera sido mejor; al menos los campeones no estarían inclinados a comerse entre sí.

-XXX-

Al momento de llegar a la gran estructura de madera, Fred, George y Ron se les habían unido. Los gemelos parecían llevar una pizarra donde llevaban anotado el control de las apuestas. Si Hermione no se hubiera sentido tan mareada, los hubiera reñido por eso, pero en el estado que estaba, incluso caminar en línea recta parecía dificultársele. El hecho de pensar que Fleur estaba enojada con ella la estaba consumiendo, y se ponía peor cada vez. Mientras se acercaban a los asientos, miró hacia un costado y se percató de la tienda de los campeones, estaba cerca pasando algunos árboles. Lanzó una mirada hacia los Weasleys y de nuevo hacia la tienda. Tomó la mano de Ginny para detenerla.

"Regreso en un momento", le dijo rápidamente antes de desaparecer.

Mientras se acercaba a la tienda, se maldijo internamente por tomar una decisión tan precipitada. ¿Qué estaba planeando hacer exactamente? ¿Entrar y besar a Fleur? Difícilmente. Pero ya estaba de camino a ello, cuando llegó, se detuvo justo al lado y acercó su oreja a la lona intentando escuchar lo que fuera. Pero sólo pudo escuchar la voz amplificada de Dumbledore desde la arena y lo que sonaba como un rugido. Se estremeció aun sin poder escuchar nada de la tienda. Echo un vistazo a la tela intentando descifrar lo que había dentro, pudo mirar vagamente la sombra de alguien que pasaba cerca de la orilla. Juzgando por la estatura de la persona, tenía que ser Harry; los otros tres campeones eran más altos.

"Psst" silbó por una pequeña abertura. "¿Harry?" hubo una pausa, luego pudo notar como la figura se volvía cada vez más oscura a medida que se acercaba. "¿Eres tú?"

"Si" replicó él en voz baja.

"¿Cómo te sientes?" preguntó ella como si lo estuviera saludando en cualquier otro día normal.

"He estado mejor" contestó con un tono agudo.

Sin pensarlo, atravesó la tela y lo envolvió en un fuerte abrazo. Él le devolvió el abrazo un poco sorprendido. Hermione alzó la mirada sobre el hombro de Harry, y se encontró con un par de ojos azules mirando en esa dirección. En ese momento decidió que no le importaba lo que los demás pensaran. Se separó de Harry, y comenzó a sonreír ampliamente; iba a besar a su novia frente a los otros campeones.

O eso era lo que hubiera hecho de no ser interrumpida por un flash que provenía del otro lado de la tienda. Todos miraron hacia la entrada de la tienda, y vieron a Rita Skeeter de pie ahí, con un hombre sosteniendo una cámara detrás de ella. Hermione notó la vuela-pluma flotando peligrosamente al lado de la mujer.

"¡Jóvenes enamorados!" exclamó felizmente dando un aplauso mientras entraba a la tienda. "¡Que… adorable!" Harry y Hermione se separaron rápidamente mirando con desprecio a la reportera. "Si algo va… mal, hoy, ustedes dos pueden ser la primera plana" continuo felizmente aquella mujer. La pluma verde acido estaba bailando rápidamente sobre el bloc de notas.

"Ustedes no tienen nada que hacer aquí" dijo Krum caminando hacia Skeeter. "Esta tienda es para los campeones" luego miró a Hermione, "Y sus amigos"

La reportera busco alguna respuesta por un momento, luego simplemente se encogió de hombros y sonrió complacida. "No importa" dijo sonriente. "Nosotros… tenemos lo que queríamos" dio la vuelta sobre sus talones y después de tomar otra fotografía, ella y su fotógrafo se fueron.

Hermione y Harry se miraron, unidos por el rencor que empezaba a crecer en contra de la mujer. Hermione regresó la vista hacia Fleur, pero la francesa había desaparecido detrás de una cortina. La castaña tuvo poco tiempo para recriminarse por ello, pues una voz interrumpió sus pensamientos.

"¡Bueno días campeones!" todos giraron para mirar a Ludo Bagman entrar a la tienda, sonriente como siempre, aun usando su antiguo uniforme negro y amarillo de las Avispas de Wimbourne. Detrás de él venían Dumbledore, Karkaroff, Madame Máxime, Barty Crouch y el Sr. Filch.

"Reúnanse alrededor por favor" dijo Dumbledore; sonaba emocionado, pero nada comparado con Bagman. Los campeones hicieron lo que se les pidió; Fleur apareció de detrás de la cortina, pero no hizo ningún intento en entablar contacto visual con Hermione. "Esperaron, se preguntaron y finalmente el momento ha llegado. El momento que sólo ustedes cuatro pueden apreciar…" por fin notó la presencia de Hermione. "¿Qué está haciendo aquí señorita Granger?"

"Oh… um… lo siento" balbuceó ella. Lanzó una última mirada a Fleur intentando darle a entender lo mucho que deseaba estar ahí para ella. "Me voy…" dio un paso atrás antes de darse la vuelta y salir por donde había entrado. Una vez afuera, se detuvo para acomodar sus pensamientos.

"Campeones, hagan un circulo por favor" continuo la voz de Ludo Bagman. "De esta bolsa elegirán al azar una réplica en miniatura de lo que están a punto de enfrentar. Ya verán que hay… diferentes variedades" Hermione realmente necesitaba irse, pero no pudo evitar quedarse a escuchar. "Y hay algo más; su prueba consiste en obtener… ¡El huevo dorado!". Hermione había estado en lo correcto, los dragones estaban protegiendo algo. Suspiro un poco aliviada; al menos Harry y Fleur habían practicado con esto en mente. Era un pequeño consuelo, pero era mejor que nada.

Se acomodó su bufanda levemente, y volvió por donde había venido. Para ese momento ya no había nadie llegando del castillo, así que rápidamente busco un lugar subiendo sobre las ruidosas escaleras de madera. Rápidamente ubico en donde se encontraban la mayoría de los Gryffindors, y se sentó junto a los Weasleys. Ginny parecía preocupada.

"Te ves terrible". Dijo la pelirroja. Hermione le sonrió nerviosamente.

"No es nada" mintió. Era claro que Ginny no le creía nada, pero un estadio repleto de gente no era el lugar para discutirlo. Sólo asintió y regreso su atención hacia la rocosa arena, esperando por el inicio de la prueba. Como en respuesta, sonó un cañón, y la de por sí ya ruidosa audiencia estalló en aplausos y vítores.

Del otro lado de la arena, opuesto a donde se encontraba la tienda de los campeones, una puerta metálica enorme se abrió lentamente. Todas las cabezas se voltearon para ver que sucedía, unos momentos después, una cabeza con picos de color azul plateado apareció a la vista. El Hocicorto Sueco lanzó un rugido mientras entraba por completo a la arena, luego despidió una llamarada azul brillante, ganándose una reacción favorable de parte de los espectadores.

"¡Miren, es Charlie!" gritó Ron señalando hacia la arena. Abajo, un hombre pelirrojo estaba entrando por una puerta ubicada entre la de los dragones y la de los campeones. Él levantó su varita e hizo levitar la cadena que sostenía al dragón del cuello. Rápidamente movió el final de la cadena hacia el centro de la arena y la aseguró a un enorme anillo sujetado al suelo. Con su tarea terminada, Charlie lanzó un rápido saludo hacia la audiencia antes de desaparecer por la misma puerta que había entrado.

Ahora que el dragón estaba asegurado, la atención se tornó hacia la entrada opuesta a la del dragón. Unos momentos después, apareció Cedric Diggory, mirando nerviosamente hacia el público. Al tiempo que se adentraba en la arena, los vítores continuaron, esperando a que la prueba diera inicio.

-XXX-

Después de diez minutos aproximadamente, Hermione tenía el corazón en la garganta. Fleur había sido anunciada como la siguiente competidora. Por su parte el desempeño de Cedric había hecho reír a la gente, en especial cuando uno de los cuidadores del dragón fue solicitado para recuperar al perro que Cedric había transfigurado a partir de una roca. De cualquier manera, ahora la arena estaba limpia, y Hermione estaba segura de que tendría algún tipo de ataque de pánico. Ginny al notar esto, coloco una mano sobre su hombro como señal de apoyo.

"Ella lo hará bien" susurro la pequeña Weasley. "Ya lo veras"

Hermione asintió débilmente, con la mirada clavada en la puerta por donde entraría Fleur. Estaba tan atónita, que no notó la entrada del Gales Verde Común hasta que su cadena estuvo asegurada a la arena y soltó un rugido. Brincó en su asiento, y miró al dragón. A diferencia del dragón de Cedric, la bestia verde con negro que ocupaba ahora la arena tenía cuatro patas en adición a sus alas. De acuerdo con su investigación, estas bestias eran más peligrosas en tierra. Dado que los otros dragones no podían volar porque estaban limitados por la cadena, hacia que este dragón en particular pudiera ser el más peligroso de los cuatro.

Tras un momento de expectación, y a pesar de las plegarias silenciosas de Hermione de que el momento no llegara, Fleur Delacour entró a la arena. Los vítores fueron un poco menos que los de Cedric, aun así eran ensordecedores. Mientras el ruido se iba apagando, Hermione tuvo que resignarse a que los eventos tenían que pasar.

Fleur pisó cuidadosamente sobre la superficie rocosa sin quitar los ojos del dragón. El Gales Verde la miró acercarse sin atreverse a moverse lejos de sus huevos. Cuando de repente, sin previo aviso, soltó dos delgadas llamaradas. Fleur se aventó a un lado, cayendo dolorosamente sobre el duro suelo, pero evadiendo el fuego.

"¡Eso estuvo cerca!" gritó la voz de Ludo Bagman.

Fleur giró sobre su espalda, justo a tiempo para ver como el dragón se levantaba sobre sus patas traseras y se abalanzaba directo hacia ella. La bestia impactó tan fuerte contra el suelo que algunas rocas fueron reducidas a menos que grava. La rubia fue impulsada hacia adelante, cayendo de nueva cuenta al suelo, dejó salir un gruñido sorpresivamente alto. Fleur sacudió la cabeza, apretó los dientes, se paró derecha y dio la vuelta para enfrentarse al dragón, que se acercaba predatoriamente hacia ella.

"¡Se va a tener que mover más rápido!"

Fleur saltó hacia la roca más cercana, subiendo a suelo más elevado. El Gales Verde la miró cuidadosamente por un momento antes de arremeter de nuevo lanzando fuego. Esta vez falló por completo, y Fleur permaneció de pie, luego se movió rápidamente hacia el centro de la arena. Miró sobre su hombro; ahora estaba entre el dragón y sus huevos, pero la bestia podía fácilmente atraparla antes de que ella lograra su cometido. En lugar de eso, se hizo a un lado con el dragón persiguiéndola de cerca. Fleur corrió hacia la roca más grande que sobresalía diagonalmente. Dos llamaradas más de fuego cayeron en su dirección, y justo antes de que la alcanzaran, se pudo esconder detrás de la roca. Las llamas habían estado tan cerca, que era increíble que su cola de caballo no se hubiera incendiado. Luego dio salto hacia la parte más baja de la arena, haciendo muecas de dolor al tiempo que se ponía en pie de nueva cuenta.

"¡No lo puedo creer!" continuo narrando Bagman. "¡Se hubiera roto todos los huesos con ese salto! ¡Sorprendentes las habilidades de la señorita Delacour!"

Ella por su lado continúo corriendo por el estrecho cañón, atenta a los rugidos que pudiera escuchar de arriba. Justo en el momento en el que alcanzaba el final del cañón, pudo escuchar a su espalda un delatador zumbido, luego escalo por la orilla a tiempo para esquivar otra llamarada.

"¡Dios mío, casi no la cuenta!"

Se deslizo por detrás de una roca, intencionalmente cayendo sobre su espalda para no ser vista. Echo un vistazo desde su escondite para ver como el dragón parecía confundido por haber perdido de vista a su presa. Con el fuego de sus llamaradas, debió haber perdido la pista de donde se había escondido. Aprovechando el momento, Fleur salió de su escondite y saco su varita.

Metrepordom!" gritó. Una luz blanca platinada salió de su varita, volando alrededor de la cabeza del dragón antes de impactar directamente contra ella. El dragón se tambaleó raspando el borde rocoso de la arena. Se volteó hacia la chica mirándola con furia. Sin embargo, al intentar acercarse, se volvió a tambalear y cayó finalmente. El estadio entero pareció estremecerse al momento que el dragón caía estrepitosamente. Sin desperdiciar el tiempo, Fleur corrió por entre las rocas, hasta llegar al nido del dragón, donde tomo el huevo dorado apretándolo contra su pecho.

"¡Tiene el huevo!" gritó la voz de Bagman.

Las gradas estallaron en aplausos y vítores. Fleur sonrió con alivio.

"¡Fleur cuidado!" el grito de Hermione fue imperceptible por encima de los aplausos. El dragón, aunque aparentemente dormido, dilato sus fosas nasales dejando salir una última llamarada en dirección a la francesa. Ella maldijo en francés, haciéndose a un lado lo más rápido que pudo. Desafortunadamente, sus reflejos finalmente le fallaron, chocó contra una roca cercana y su manga se incendió. Rápidamente extinguió las llamas, apretando los dientes; claramente el daño estaba hecho.

El cañón volvió a sonar, señal de que la prueba había terminado. Inmediatamente, varios domadores de dragones aparecieron en la arena para controlar al Gales Verde, quien estaba profundamente dormido. Fleur, aun con el huevo dorado bajo el brazo izquierdo, se puso en pie, caminando hacia la salida, bajo el sonido de un estremecedor aplauso.

Hermione se sentó con una gran sonrisa plasmada en el rostro, que no paso desapercibida para Ginny.

"¡Te dije!" exclamó la pelirroja aun aplaudiendo.

-XXX-

"¡Harry, estuviste brillante!" exclamó Hermione felizmente, sonriendo ampliamente. "¡Estuviste increíble! Enserio" había emboscado a Harry tan pronto como el chico había intentado abandonar la tienda de primeros auxilios.

El pelinegro parecía agitado, pero asintió agradecido. Él miró por encima del hombro de Hermione para notar a un pálido Ron, que parecía estar un poco avergonzado.

"Harry" dijo el pelirrojo. "Quien sea que haya puesto tu nombre en el cáliz… yo… reconozco que alguien más puso tu nombre ahí"

"Al fin lo entendiste, ¿No?" replicó Harry, un poco inseguro acerca de perdonar a su amigo. Hermione parecía nerviosa mirando a cada uno. Ron abrió la boca, pero Harry lo cortó. "Está bien, olvídalo"

"No, nunca debí haber…"

"Olvídalo"

Hermione sonrió cálidamente, contenta de que las cosas volvieran a la normalidad. Y luego se corrigió mentalmente; claro que no, aun no. Miró por encima de sus dos amigos, y vio a la única otra persona que deseaba ver. Fleur estaba sentada sobre una cama, con una pierna arriba y la otra apoyada sobre el suelo. Hermione pudo notar que la chaqueta que llevaba puesta, había sido removida, para vendar su estomago y su brazo, y había sido colocada por encima de sus hombros otra vez. Alzó la mirada para encontrarse con Hermione que parecía perdida.

La castaña le dedicó una pequeña sonrisa, pero la expresión de Fleur seguía neutral. En ese momento, llegó Madame Pomfrey cargando una botella de líquido morado que previamente estaba suministrado a Cedric. "¿Cómo esta su brazo señorita Delacour?"

"Estoy bien" replicó Fleur secamente bajando su otra pierna al suelo. Madame Pomfrey pareció sorprendida.

"No deberías esforzarte demasiado" dijo. "Tuviste varios huesos fracturados, y esos siempre son peores que los rotos. No pude hacer demasiado" señaló hacia el brazo vendado de Fleur. "Y debes ser especialmente cuidadosa con ese brazo, esas quemaduras…"

"¡J'ai dit que j'étais fin!" le espeto Fleur tomando su huevo y saliendo apresuradamente de ahí. Hermione pudo sentir como sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas, pero se obligó a mantener la compostura. Volvió la mirada hacia sus amigos.

"¿Cuál es su problema?" pregunto Harry, Ron se encogió de hombros.

"Probablemente está enojada porque Karkaroff le dio una puntuación baja" dijo el pelirrojo. "Su manga se incendió, pero hasta después de conseguir el huevo. Ya no importaba; Dumbledore, Máxime y Bagman le dieron buenas puntuaciones. Esta en primer lugar por un punto, porque anduvo dando saltos impresionantes" el chicho estaba a punto de empezar con sus discursos de adoración a Fleur "Sólo uso un poco de magia, pero es realmente atlética, fue tan…"

"Es suficiente Ronald" lo cortó Hermione. "Harry necesita ir a ver su puntuación"

"Oh si, es cierto" Ron sonrió. "¡Vamos!"

Hermione los siguió, con la expresión de Fleur aun grabada en la mente. Había sido fría; sin sentimiento alguno. La francesa había mirado a Hermione como si no fuera nadie. Y eso dolió. Aun no podía sentir nada más que culpa; Fleur había estado increíble, había triunfado en la prueba, había sido herida… y lo único que Hermione pudo hacer fue observar de lejos. Si los papeles hubieran estado invertidos, estaba segura que también se estaría sintiendo bastante molesta.

Suspiró; al menos Harry y Ron eran mejores amigos de nueva cuenta, era una cosa menos por la que preocuparse. Ahora lo único que tenía que hacer era resolver las cosas con Fleur… de alguna manera.

¡J'ai dit que j'étais fin!: ¡Le dije que estaba bien!


Saludos a todos. Odestafaberry