HOLA MIS QUERIDOS LECTORES, ESTE CAPITULO LO HICE CONTRA RELOJ, YA QUE PRONTO VOLVERE A MI CIUDAD Y ALLA NO TENGO COMPUTADORA.
LAMENTABLEMENTE TENDRE QUE DEJAR DE ACTUALIZAR LA HISTORIA POR UN PERIODO DE TIEMPO INDEFINIDO, PUEDEN SER MESES, PERO TRATARE DE ENCONTRAR UNA COMPUTADORA PARA NO DEJAR DE ESCRIBIR, PERO NO SE LOS ASEGURO.
BUENO REFERENTE A MI HISTORIA, HAY UNA DUDA QUE ME PREGUNTO UN USUARIO QUE SI ASH J WILLIAMS VA A DECIR "GROOVY". LA RESPUESTA ES SI, PERO AUN NO LA DIRA DEBIDO A QUE NO HA EMPEZADO A PELEAR.
OTRA NOTICIA ES QUE APARECERA UN PERSONAJE CONOCIDO POR TODOS, SOLO LEAN PARA SABER QUIEN ES. XD
SIN MAS QUE DECIR, VAMOS CON EL CAPITULO.
CAPITULO 8: LOS PLAGADOS.
La llegada de los otros miembros de la familia, había hecho que todos se reunieran en la sala, para la decepción de los pequeños Luke ya había despertado y no les dio tiempo para poder organizarle la fiesta, pero se dieron cuenta que algo pasaba, ya que él y Lisa miraban de reojo a sus hermanas mayores. Por su parte cada una de estas actuaba como normalmente deberían de ser. Esta actuación hizo enfurecer a Luke, no sabía que cosas eran, pero tenían ganas de molerlas a golpes en ese momento. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Luna se le acerco, no tenía la misma mirada que tenía en el baño,pero aun así se puso en alerta.
-Hola Bro, que bueno que estés bien, el golpe que recibiste fue muy fuerte-dijo con una sonrisa, para luego tocar el ojo del rubio, este se dejó tocar por el hecho que tenía que fingir que era su hermana, sintió algo de repulsión cuando toco su cara, pero sintió una sensación rara en su mano, estaba ardiendo.
-Auch, eso duele-dijo apartándose y tocando su cachete, el dolor desapareció en un instante, miro a Luna y tenía una perturbadora sonrisa, pero como era posible que su mano lo quemara.
-"Lo hizo a propósito, ¿trataba de quemarme o qué?"-dijo mientras la miraba con rabia, la chica por su parte giro a ver a sus padres, que se habían quedado sorprendidos por lo ocurrido.
-Lo siento, lo que pasa que acabo de terminar de practicar con mi guitarra, y me dejo la mano algo caliente- menciono, ganándose una mirada extrañada de los señores Loud, por su parte los hermanos pequeños la veían asustados, por lo visto intento herir a Luke, eso significaba que tenían que adelantar su plan o ellas acabarían por lastimarlos.
Luke a sobarse un poco donde lo había quemado, miro a sus padres.
-Hola papá, Hola mamá, disculpen por el susto que le di, me descuide cuando Lynn quiso enseñarme un nuevo golpe, pero fui tan distraído que no lo vi venir-dijo con una sonrisa. Lynn se le quedo mirando sorprendida, ¿la estaba defendiendo? Rita se quedó impactada por lo que había dicho.
-Pero Luke, ella nos dijo que no te conocía y que era por eso que te golpeo-dijo su madre, estaba confundida, ahora su hijo actuaba raro.
-¿En serio?, oh lo que pasa que le dije que pensara que era un desconocido para así golpearme, es un ejemplo de lo que tiene que hacer cuando alguien que no conozca la abrase, ¿verdad Lynn?- pregunto nervioso, no se esperaba que la chica le dijera otra cosa, pero tenía que disimular. La chica lo miro por unos segundos para luego comprender lo que quería hacer.
-Es cierto, lo que pasa que me deje llevar por la adrenalina del momento, saben cómo soy, además perdona Luke, debiste ser rápido en ese momento-dijo con una sonrisa, no sabía que tramaba, pero el chico parecía ser un buen hermano, mentir solo para defenderla era algo que valorar. Por su parte las otras hermanas sonrieron, no conocían muy bien al rubio, pero se notaba lo amoroso que era con sus hermanas.
-"Creo que lo dejare vivo por más tiempo"-pensó Leni con un sonrisa, a los que le caían mal los mataba en un instante, pero Luke le había caído bien. Incluso tenían ganas de conocerlo mejor, tenía que averiguar porque la verdadera Leni lo quería tanto.
Mientras que las demás "hermanas", pensaban casi lo mismo de él, algo era seguro el chico era alguien interesante.
-Bueno si ese es el caso, está bien, pero a la próxima no hagan algo tan ridículo, ¿de acuerdo?-dijo su madre para luego irse junto a su esposo a la cocina, tenían que empezar hacer la cena, lo bueno que tenían varias horas, para hacer un gran banquete para toda la familia, pero tenían que apresurarse, en la sala quedaron todos los hermanos, en eso Lincoln se acercó a Luke.
-Me da gusto que estés bien, creí que no ibas a despertar, pero hay algo que quiero hacer contigo ¿me acompañas?-dijo con una sonrisa, por lo que Luke le sonrió, su hermano era un gran chico.
-Claro hermanito, ¿A dónde vamos?-dijo chocando su puño con el suyo. Pero en ese momento, las gemelas le saltaron encima para abrazarlo, este le correspondió, había extrañado a las pequeñas peleadoras.
-Luke, ¿nos lleva a comer pizza?, lo que pasa es que no nos dio tiempo en el centro comercial-exclamo con una sonrisa encantadora la princesa de la casa.
-Y estas obligado en hacerlo por haberte ido lejos- dijo Lana, tanto a ella como a Lola les molesto que se fuera lejos, y más aún ya que quiere ser abogado, una profesión que no va para su estilo vida.
-Oigan, no es justo entonces si las llevas a comer pizza yo iré con ustedes- dijo molesto el peliblanco, no iba a dejar que las gemelas se metieran en su camino. Por lo que provoco una breve discusión entre los tres.
-Ya basta, sé que me fui por mucho tiempo, pero los recompensare y los llevare también a comer helado- dijo el rubio para tranquilizarlos, no quería peleas sin sentido. Ganándose una sonrisa de los pequeños.
-Además también llevare a Lisa, ya que gracias a su crema tengo el rostro como nuevo-afirmo viendo a la genio, a lo que esta se le quedo mirando con su típica cara. Luego miro a sus hermanas mayores, que sospechosamente miraban la escena con una sonrisa, luego suspiro, esas cosas eran fascinantes, haciéndola sonreír, esperaba el momento en tener a unas de ellas en su mesa de trabajo. Por lo que volvió a mirar a Luke.
-Sí, esa sería una manera para pagar el uso de mi crema, tienes suerte que acepte, pero tendré que buscar mis necesarios objetos de investigación- dijo para luego subir las escaleras. Luke la miro y luego vio a sus otras hermanas, ellas lo miraban con una linda sonrisa, incluso Lucy, eso sí era raro.
-Oigan, lamento no invitarlas, pero quiero pasar tiempo con los mas pequeños, pero cuando vuelva les juro que las ayudare en lo que quieran- exclamo. No quería hacerlas enojar.
-No te preocupes Luke, entendemos la razón, pero promete que cuidaras bien de ellos- dijo Lori acercándose, de todas ellas la que más odiaba era la copia de Lori. Pero después se encargaría de ella, no iba perdonar que la suplantara.
-Gracias, pues claro que lo hare, incluso daría mi vida por ellos, será mejor que le pida permiso a nuestros padres- dijo, para luego ir a la cocina, por su parte Lori se le quedo mirando con una sonrisa, en verdad iba disfrutar violarlo hasta que muera, después fijo su mirada en el peliblanco, este se encontraba hablando con las gemelas. Se colocó detrás de él y le dio un fuerte abrazo, dejándolo sorprendido, este la vio con miedo, pero le regalo una sonrisa macabra.
-Linky, cuídate allá fuera no quiero perderte tan pronto- dijo sin quitar su mirada, a lo que el chico se limitó a afirmar con la cabeza, estaba a punto de orinarse en los pantalones, por su parte las demás comenzaron a reír, incluyendo a la gótica, esto asusto a las gemelas, sus risa no parecían las comunes, más bien demoniacas. En ese momento Lisa bajo con una mochila en su espalda, mientras que Luke regresaba con unas llaves en las manos.
-Buenas noticias, me dieron permiso, pero tenemos que regresar antes de la cena- confirmo, pero a ver como estaban Lincoln y las gemelas lo había preocupado. Por lo que decidió salir rápido con ellos, pero se dio cuenta de algo, faltaba alguien más, por lo que regreso a la sala y miro a Lucy.
-¿No quieres venir?-pregunto con curiosidad, a lo que esta negó.
-Gracias por la oferta, pero tengo que hacer conjuros para invocar a las criaturas de la noche, pero disfruta el momento con ellos, podría ser el último- respondió con una pequeña sonrisa. Si hubiera sido su hermana se quedaría desconcertado, pero a saber que era un monstruo con traje de Lucy, no sabía si hablaba en serio o era parte de su actuación, dado el caso sería la primera.
Por lo que se marchó a su auto, donde ya todos estaban dentro, a montarse, noto como sus hermanas desde la ventana de la sala los despedían, por lo que todos le respondieron el gesto, así puso en marcha el auto, alejándose del lugar. Mientras tanto en la sala de la casa, las hermanas veían como el auto desaparecía de su visión.
-Me va dara lastima asesinar a Luke, es un buen sujeto- exclamo Luan, mientras mordía un barra de chocolate, lo raro del dulce es que empezaba a chorrear un líquido rojo.
-¿Dónde conseguiste eso?-pregunto Luna. Mientras que estaba sacaba más de una bolsa. Llamando la atención de las demás, su olor era divino.
-¿Quieren?, fue lo que me quedo de la fiesta que actué- dijo con una sonrisa, a lo que todas agarraron una y empezaron a comerlas, estaban muy ricas.
-Están buenas, pero para la próxima ten cuidado con el cabello, de todo el cuerpo esa es la parte no comestible- dijo Lucy, mientras sacaba un pelo del chocolate.
-Bueno, ¿entonces qué hacemos?, aún nos falta tres hermanas- menciono Lynn, mientras se comía otro chocolate.
-Cálmense, saben que las demás les gusta hacer las cosas a su manera, ya verán que no tardaran en estar con nosotras- afirmo Lori, su plan ya iba a estar completo, solo faltaba las gemelas y la genio, por la bebé no se preocupaba, técnicamente era un estorbo, igual que sus padres. Pero tal vez dejen a Rita vivir por más tiempo.
-Que cansada estoy, mejor iré a dormir, este día ha sido un fastidio- dijo Luan para luego subir a su habitación.
Por lo que las demás se pusieron hacer sus cosas, mientras esperaban la hora de la cena.
-Oigan, el mío tenía un dedo, ¿porque Luan no tritura bien la carne?- Dijo Leni molesta, mientras lo escupía. Esa era la parte del cuerpo que no le gustaba. Provocando una risa de las hermanas que aún seguían en la sala.
A varios kilómetros de ahí, estaba el auto de Luke, donde los hermanos se encontraban discutiendo sobre el nuevo plan, fue un alivio salir de la casa, lo bueno que ninguna de ellas había sospechado.
-En verdad somos buenas actuando, se la creyeron- rio Lola, todo fue parte del plan de Lincoln para salir de la casa, ya que no podían hablar del plan con todas ellas ahí, y mucho que menos con las paredes que hacían escuchar la conversación por toda la casa.
-¿Viste sus caras?, estaban tan convencidas que íbamos a comer pizza y helado- exclamo Lincoln, su plan había funcionado. Esos monstruos no eran tan listos como para darse cuenta.
-Oye, pero yo sí quiero ir a comer pizza y helado- dijo con tristeza Lana.
-No se preocupen, si lo vamos hacer, es una forma de recompensarlos por su buena actuación, al principio creí que decían la verdad- A Luke le sorprendía la manera que sus hermanos planearon todo, primero Lincoln decía que quería hablar con él y después sus hermanas le pedían otra cosa, provocando una discusión, era una buena manera de hacer ver la situación como algo común entre ellos, pero después vio a Lisa revisando su mochila, ella estaba en el asiento del Co-piloto.
-¿Qué tienes ahí?- A lo que ella lo miro, cerrando la mochila.
-Es todo lo que necesitamos, aparte de varias cosas que me pidió mi contacto- respondió, para luego sacar un teléfono, este no era táctil, era uno que tenía los teclados normales, Luke la miro con curiosidad, pero después noto que se sorprendía por algo que había visto en él, Lisa empezó a sacar de su mochila varias ¿armas?, de diferentes tamaños y se las entregó a sus hermanos, haciendo que estos se sobresaltaran del susto.
-Guau, ¿Dónde sacaste estos juguetes?-pregunto asombrada Lana tomando una de ellas. Pero Lisa negó con la cabeza.
-Son la armas que hice hace tiempo, tuve que modificarlas por varias razones, la primera fue cuando me di cuenta que el plan inicial no iba funcionar y la otra cuando hable con mi contacto, de hecho tenemos que ir ahora- ordeno dejando a todos extrañados.
Lincoln vio las armas con interés, se parecían a esas que salían en las películas de naves espaciales. Al principio se molestó que Lisa cambiara su plan, pero le explico que su contacto sabía que eran esas cosas y que querían, por lo que decidió escucharla.
-¿Pero por qué hay que ir ahora?- pregunto Luke, no entendía su repentina preocupación. Lisa lo miro y puso su teléfono al frente de todos.
-Sera mejor que pares el auto, lo que van a ver los sorprenderá-dijo fríamente, a lo que Luke piso el freno dejándolos cerca de una gasolinera. Todos miraron con curiosidad el teléfono, no se veía nada pero después Lisa apretó uno de los botones y de repente apareció una pantalla holográfica.
-¿Qué es eso?,-pregunto Lola asustada, por lo que Lisa le dijo que mirara, en la pantalla se mostraba unas escenas espantosas, varias personas estaban en la calles corriendo mientras que otras las perseguían con cuchillos y machetes. Lisa apretó otro botón y se mostraba esta vez el hospital que estaba envuelto en llamas, siguió así, mostrando diferentes lugares donde las personas eran apuñaladas, se disparaban e incluso se comían entre ellas, todo hizo que los hermanos Loud quedaran petrificados en sus lugares, sentían miedo puro, por lo que estaba pasando. Lisa apretó otro botón mostrando a las personas que se estaban comiendo el cuerpo de un policía, lo que vieron en ellas fue que su venas se marcadas con un color negro, como si la sangre fuera de ese color.
Luke miro las imágenes sin poder articular palabra alguna, eso era lo mismo que había visto antes, pero ahora habían más personas con esas venas. ¿Qué demonios estaba ocurriendo?
-APAGA ESO YA-grito Lola, provocando que todos se taparan los oídos, lo que había visto la aterrorizo. Viendo a esas personas hacer se dañó entre ellas les parecía horrible, pero una sensación familiar llego a ella, tenías ganas de hacer lo mismo. Para luego ver a su hermano, no sabía porque pero quería matarlo ahí mismo.
-"Falta poco, mi querida Lola, falta poco"-escucho la voz de esa mujer, por alguna razón la oía seguido.
-Dios mío, ¿que eran esas cosas?-pregunto Lincoln, mientras Lana abrazaba a su hermana menor. Su hermana empezaba a llorar, la situación la estaba asustando, no quería que a Lola le pasara algo, nunca se lo perdonaría y esa mujer tampoco lo haría.
-Son, "Los Plagados"-dijo Lisa, el auto quedo en silencio por lo que había dicho. Todos miraron al genio con una cara de espanto, por una extraña razón tanto a ella como a las gemelas le sonaba el nombre.
-Antes que pregunten, su nombre me lo dio mi contacto, estas cosas son o eran personas que sucumbieron a la presencia de un virus, que según tengo entendido lo trajeron las cosas que se hacen pasar por nuestras hermanas, por así decirlo son como zombis, pero no como salen en las películas, estos poseen las capacidades normales de un humano, con la única diferencia que su sangre es negra, pero aún siguen siendo humanos, pero poseen una locura y una sed de sangre que nunca desaparece- termino de explicar, dejando a sus hermanos como helados del susto.
-NO PUEDE SER, ME ESTAS DICIENDO QUE ESAS COSAS ANDAN YA POR LA CALLES- grito Lincoln, no se esperaba algo así, un virus que convertida a la gente en algo más peligroso que un zombi, le daba la sensación que estaba atrapado en una pesadilla y que no podía despertar.
Pero se asustaron más cuando la gasolinera exploto, todos miraron como salían varios autos envueltos en llamas, pero después escucharon varios tiros que venían detrás de ellos, Luke vio por la venta de atrás y noto como varias personas venían disparando como locos, una de las balas le dio a la ventana, sin pensarlo dos veces acelero al máximo para salir de ahí. Escucharon varios gritos, que venían de esas personas. Entre las palabras que escuchaban eran. "Carne Fresca", "Mátenlos", "Hay niños ahí".
-Vamos a la casa de mi contacto ahí estaremos seguros- dijo Lisa, para que su hermano mayor siguiera sus indicaciones para poder llegar al lugar.
-"El desastre comienza, hagas lo que hagas mantén alejada a Lola de la mujer del vestido rojo"- Escucho Lana en su mente, llevaba tiempo con esa voz hablándole, incluso en sus sueños, esa voz era de una mujer de un vestido azul que solo podía verle los ojos rojos, esta aparecía en sus sueños para jugar con ella, le parecía agradable, incluso compartían sus gustos por los animales. Pero desde hace días ha estado inquieta, no sabía que le pasaba, pero le dijo que protegiera a Lola a toda costa.
Esta miro a su hermana que aun lloraba, por lo que le dio un gran abrazo, pero algo le decía que tenía que alejarse de ella.
En otra parte, más precisamente en una edificio, sin saber lo que pasaba en la ciudad, se encontraba un hombre de cabello negro liso peinado hacia atrás, este tenía el brazo izquierdo colgando, era muy flaco y se veía como si no se hubiera afeitado desde hace días. Este se encontraba sentado en un escritorio, viendo a una mujer de cabello castaño muy hermosa, no pudo evitar quedarse a veces embobado por su belleza, pero debía recordar que tenía novia.
La mujer temblaba, y parecía que estaba enferma, porque a cada momento tosía, esto le provoco una mueca de disgusto, no entendía que hacia aquí, él era un psicólogo, no un internista, para poder tratar su gripe o lo que sea que tenga. La mujer lo miro con sus ojos suplicantes como si quisiera pedirle algo, pero temía una respuesta negativa.
-Señor Siderakis, he tenido varios problemas de salud estos últimos días, y creo que estoy empeorando- menciono la mujer, mientras volvía a toser. El hombre suspiro y puso su brazo derecho en su escritorio, no podía poner el izquierdo, prácticamente no le funcionaba.
-Señorita Di Martino, en primer lugar no puedo atender su problema, lo suyo es algo que debería ser tratado por un médico que se base en enfermedades comunes como la gripe, yo soy un psicólogo que trata de buscar solución a problemas mentales, mejor dicho para que no me confunda con un neurólogo. Soy alguien que estudia traumas o algún problema en la personalidades de las personas- explico, le daba gracia la ignorancia que tenía la mujer, le recordaba un poco a cierta rubia que a la primera ni sabía que era un psicólogo.
-Pero usted no entiende, mi problema no es físico solamente, tengo sensaciones raras en mi mente, pequeños impulsos de hacer algo que no debería hacer como maestra- dijo con una cara preocupada.
-¿En serio?, bueno hubiera comenzado con eso, dígame entonces, ¿Qué le dice esos impulsos?-pregunto empezando a beber un poco de su café. Estaba a punto de irse cuando de imprevisto llegó esta mujer, al principio le había dicho que no podía atenderla, pero por lo hermosa que era, la dejo entrar.
-Tener sexo con ellos y después apuñalarlos tanta veces hasta verlos morir, e incluso he tenido ganas de comer su carne- dijo como si nada, a lo que Paul escupió todo su café haciendo que le callera encima a la mujer, ella simplemente se quedó quieta mirándolo fijamente. El hombre la vio con temor, lo que decía no eran pequeños impulso mentales, estaba pensando en cometer varios asesinatos, pero por alguna razón tuvo la cordura de venir antes a un psicólogo y lo más jodido de todo es que vino con el precisamente. Se calmó y la volvió a mirar, sus nervios aumentaban cuando la mujer pasó su lengua por los labios, como si hubiera visto algo suculento.
-"¿Por qué carajo, siempre atraigo a los locos?"-pensó con ira, primero los Louds y ahora la mujer con instintos de prostituta homicida, ¿ahora que?, un hombre con mascara de toro con un hacha.
-Sabe algo tengo ganas de hacer lo mismo con usted- empezó a reír, que en circunstancias normales le parecería tierna, pero ahora era la típica escena de una película de terror, donde la mujer saca la pistola y le da varios tiros.
-Bueno señorita Di Martino, veo que ha hecho un gran avance en decir su problema, pero mire la hora, ya es muy tarde, tengo que irme a mi casa, así que será mejor vernos otro día, ¿Qué tal dentro de un año?- exclamo rapidamente, viendo su reloj y sacando un cuaderno para anotar su próxima cita, pero la mujer se tapó la boca con ambas vamos, al parecer iba a vomitar, y de hecho lo hizo, pero Paul no se esperaba que saliera un líquido negro de su boca.
La mujer se quedó mirando el piso, en su piel empezaron a notarse sus venas pero lo raro era que se veían negras. Paul a ver eso, empezó temblar e incluso juraba que se iba a orinar en los pantalones. Di Martino se levantó sin dejar de ver al piso, y lentamente empezó a alzar su cabeza hasta fijar la mirada en el doctor, sus ojos eran rojos, esta le sonrió mostrando unos colmillos parecidos a unos de esos demonios que vio en una película.
-Ven y cógeme-dijo enojada, a lo que Paul se levantó de su asiento sin quitarle sus ojos de encima y empezó a caminar alrededor de ella hasta estar cerca de la ventana, movió las cortinas y después la abrió dejando entra la brisa algo fría, se dio cuenta que empezaba a caer la noche, el momento en que los demonios salen a jugar, suspiro y volteo a ver a la mujer, que lo veía con el ceño fruncido , estaba empapada de las caderas hacia abajo con ese líquido negro, su mirada expresaba locura pura, empezó a cercarse a él.
-¿No quieres violarme?, ¿no te parezco atractiva?, vamos no te morderé, bueno no mucho-dijo esta vez de una manera seductora, pero Paul seguía sin mover ningún musculo, tenía una mirada que no expresaba ninguna emoción, esto hizo enojar a la mujer y empezó a correr hacia él.
-VIOLAMEEEEEEEEEEEE-grito, pero cuando estaba a punto de agarrarlo, este se movió a un lado, haciendo que cayera por la ventana, después de un momento se escuchó un fuerte golpe. El doctor a asomarse vio como el cuerpo de la mujer estaba tirado en el piso con ese líquido negro saliendo por todo su cuerpo.
Pero lo que más le impacto fue que la tipa se levantó como si nada, como si el diablo no la quisiera en el infierno, esta miro al frente como si algo hubiera captado su atención.
-VENGAN A VIOLAARMEEEEEEEEEEE-grito eufórica, parecía tener tantas ganas de ser violada, que había perdido la razón, lo que escucho después lo dejo pasmado, parecían perros rabiosos que venían rápidamente hacia ella, pero sus ojos se agrandaron cuando vio a grupo de personas, entre niños, hombres y mujeres, que corrían hacia ella, así agarrándola y quitarle su ropa rápidamente, lo que vio lo dejo sin habla, la mujer era violada por todas esa personas a la vez, incluso algunos se quitaron su ropa y empezaban a tener sexo con cualquiera que estuviera ahí, sin importar el género o edad, la escena era perturbadora.
Pero a ver mejor, esa personas tenían lo mismas venas negras que la mujer, pero una extraña luz le llamo su atención a fijar su mirada en la ciudad vio que estaba en llamas y además se podía escuchar varios gritos de los que parecían ser personas, incluso vio un inmenso avión cayendo a lo lejos en medio de todo ese caos. La explosión fue tan grande que dejo una cortina de humo del tamaño de un hongo gigante. A ver todo eso, volvió a ver dónde la mujer estaba siendo, por así decirlo, "tratada bien por varios hombres y niños".
-¿Sera que si me lanzo de aquí, termine vivo igual que ella?-dijo, mientras veía gritar de alegria a todos esos locos. Mientras empezaban a dispararse entre ellos o cortar partes de sus cuerpos con machetes que traían consigo.
-No, mejor me quedo aquí- dijo para luego cerrar la ventana y taparlas con las cortinas.
En una casa ubicada a las afueras de Royal Woods, en una pequeña elevación que permitía ver la ciudad desde ahí, estaba un hombre de color con lentes oscuros, que miraba el caos que se estaba desatando en la ciudad, por lo visto el virus ya había comenzado a cobrar sus primeras víctimas, en eso sintió que alguien se acercaba por la espalda.
-Oye amigo, acabo de ver por la televisión y hay un infierno en la ciudad, ¿me podrías decir que está pasando?-grito Ash, desde que llego a la casa de doble piso, el tipo que se hacía llamar Robert no le había dicho nada, eso lo hizo enfadar y lo peor que las personas comenzaron a volverse locas.
-Son los plagados, personas que fueron corrompidas por un virus, que hace que su sangre se ponga negra, los síntomas son parecidos a los de la gripe, pero el resultado es peor, las personas infectadas comienzan a tener impulsos por así decirlo diabólicos, ganas de robar, matar, violar e incluso la necesidad de reproducirse, pero es raro que tengan hijos ya que las mujeres literalmente quedan muertas después del acto sexual- explico, haciendo que Ash tragara saliva de lo perturbador que se escuchaba.
-Y me dices que los Loud lo comenzaron, pero no entiendo, parecen una familia normal-exclamo, a lo que el hombre lo vio con una sonrisa.
-En realidad esta plaga no debió haber ocurrido ahora, se ha alterado todo- dijo con una sonrisa, Ash lo miro sin entender. Pero aun no contestaba su pregunta. El pelinegro iba a decir otra cosa, pero el hombre de los lentes oscuros señalo a un punto exacto con su dedo, Ash desvío la mirada y noto que un auto se acercaba con rapidez.
-Ya viene mi contacto, cuando ella este aquí te explicare todo lo que quieras saber sobre los plagados y porque los Loud son el núcleo del fin del mundo, además le pedí que hiciera algo para ti y para los demás- exclamo para luego dirigirse hacia la puerta, esto confundió al pelinegro.
-¿Hay otros?-pregunto, a lo que el hombre lo miro sonriente.
-Sí, mis compañeros los fueron a buscar, todos igual que yo, sabíamos lo que iba a pasar, además las personas que fueron a buscar serán de gran ayuda igual que tu-respondio.
-¿Y quién demonios es tu contacto?-pregunto Ash cruzándose de brazos, la actitud misteriosa del tipo le estaba comenzando a molestar. Este rio para luego quitarse los lentes dejando ver sus ojos negros.
-Nada más y nada menos que Lisa Loud- respondió, dejando al hombre sorprendido, mientras se retiraba para recibir a su pequeña aliada.
FIN DEL CAPITULO.
¿QUE PASARA CON LINCOLN Y SU FAMILIA?
¿QUIENES SERAN LOS AMIGOS DE ROBERT Y A QUIENES FUERON A SALVAR?
¿POR QUE LOS LOUD SON LOS RESPONSABLES DEL VIRUS?
BUENO AMIGOS MIOS, ESPERO QUE HAYAN DISFRUTADO EL CAPITULO, COMO VIERON NUESTRO QUERIDO DOCTOR PAUL ENTRO A ESCENA, ESPERO SUS REVIEWS Y SUS SUGERENCIAS.
ESPERO SOLUCIONAR EL PROBLEMA CON LA COMPUTADORA PARA NO DEJAR DE ESCRIBIR, ME DUELE DEJARLOS EN ESTE PUNTO, PERO NO SE PREOCUPEN CUANDO TENGA NUEVAMENTE LA COMPUTADORA LO PRIMERO QUE HARE ES ESCRIBIR EL CAPITULO, DONDE SE VERA EL MISTERIO DETRÁS DE ESAS MUJERES. SALUDOS Y NOS VEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO.
