Nuestra pequeña aventura

De escorpiones, colores y lotos…

Templo de Escorpión

_ Y es por esa razón que los escorpiones son las mejores mascotas del mundo.

El silencio no se hiso esperar, una planta rodante bien pudo haber pasado por el lugar pues las caras del resto de los niños, lucían confundidas, incrédulas y había quienes habían conducido su palma de la mano a la cara diciendo ¿en serio?

_ Milo, los escorpiones no pueden correr, mucho menos escupir asido, no se diga volar, reconozco que algunos de ellos pertenecen a una especie muy venenosa, pero aun así, debo recordarte que el Patriarca ordeno les quitaran el veneno… - un muy intelectual Camus lucia unos lentes en su rostro (qué quien sabe de dónde saco).

_ Pero aun así pueden usar sus pinzas…

_ Bueno eso sí.

_ Por cierto… - Aiacos comenzó a observar a su alrededor – ¿en dónde están los escorpiones?

_ Pues es su caja – un muy orgulloso bichito contesto.

_ Pero yo no veo nada – fue la infantil voz de Pandora.

_ Pues necesitarás lentes, - un muy ofendido Milo respondió.

_ Milo – el turno fue de Minos – en la caja de hay nada.

Milo abrió los ojos rápidamente para observar su reluciente caja de escorpiones vacía.

_ ¡Tenazaaaaaas!

Comenzó a correr por todo el templo en búsqueda de su escorpión favorito, y el resto de pequeños compañeros que este tenía.

_ ¿Le ayudamos?- fue la pregunta emitida por un pequeño taurino.

_ Será lo más recomendable o Milo terminara destrozando el templo.

Rápidos y alertas comenzaron a buscar los escorpiones perdidos del escorpión, pues como había mencionado Aioros, el mini bicho estaba tirando todo a su paso en su búsqueda de tenazas.

_ Ya me he cansado… y no encontramos nada, acaso ¿se fueron a otra dimensión?

Instintivamente todos voltearon a ver a los gemelos, como buscando su confirmación.

_ A nosotros no nos vean, no hemos hecho absolutamente nada – dijo Kanón al tiempo que Saga negaba con la cabeza.

_ TENAZAS, ¿Cuántas veces te he dicho que no debes subir al techo? – Milo comenzó a llamarle la atención a su escorpión, y este a su vez parecía cubrirse el rostro como niño chiquito al ser reprendido.

_ Oie Milo, déjalos en el techo no creó que pase nada, ya bajarán más tarde, digo no es como si fueran a ir a otro lado. – Aiacos comentó pues no le agradaba la idea de tener que hacer algo para bajarlos.

_ Supongo que se pueden quedar ahí, mientras no se pongan a pelear todo estará bien… - al tiempo que señalaba a sus escorpiones comenzó – pórtense bien, que papá regresará más tarde para alimentarlos.

Los rostros del resto estaban con la ceja levantada, y otros con resignación.

_ Si como sea, porque no mejor continuamos descendiendo por los templos – dijo Radamanthys al tiempo que comenzaba a salir del templo.


Templo de Libra

_ Este templo luce abandonado, solo, muy deteriorado, triste, sin vida y sin color…

_ ¡Ya se!, - todos voltearon a ver al mini carnero – pintémoslo, estoy seguro que el maestro Docko estará sumamente feliz y contento con ello – luciendo una radiante y alegre sonrisa.

_ No creo que eso sea una – comenzaba Aioros cuando fue detenido.

_ Los enanos tienen razón, el maestro estará sumamente contento, vamos enanos comiencen a pintar este glorioso templo – una sonrisa ladina y taimada adornaba el rosto de Mephisto.

_ Estoy de acuerdo con el cangrejo… - el turno fue de Kanon - ¡Comiencen a pintar!

_ Saga haz algo, o el maestro estará furioso.

_ Lo siento Aioros, pero los niños ya comenzaron y se ven muy felices, no me atrevo a quitarles esa alegría… además si le hace falta algo de color a este templo.

Kanon y Saga se observaron de reojo, si, ese par podría ser muy vengativo y cuando ambos unían su intelecto, pues cosas muy, pero muy buenas o malas podían suceder. Shura observo a Afrodita que veía intrigado al par de gemelos y lentamente se acercó a su compañero y amigo.

_ Shura no te parece que esto es más una venganza de ese par, por haberlos hecho dar 600 vueltas alrededor del Santuario.

_ Hasta yo lo haría, 600 vueltas no son fáciles y más si no les permitió usar la velocidad de la luz o su cosmos.

_ No pensé que Saga fuera tan vengativo… de Kanón lo esperaba pero ¿de Saga?, bueno siempre se puede aprender algo nuevo de los amigos. – Concluyo Aioros.

Mientras esta conversación se era efectuada por los miembros más ¿grandes? Los niños realizaban verdaderas obras de arte.

Pandora y Mu dibujan paisajes llenos de árboles, flores y la representación del signo de aries, en el que el pequeño carnero se tomaba su tiempo para plasmar la mejor representación posible de su orgulloso signo.

Aldebarán y Shaka pintaban intentos de dragones, era conocido que uno de los ataques más poderosos del maestro eran los 100 dragones y que mejor que plasmar su orgulloso poder.

Milo y Aiacos pintaban montañas, rocas, leones y tigres, complementadas por una grande, fuerte y poderosa cascada que era realizada por Camus y Minos.

Mientras que el gato, digo Aioria, en compañía de Radamanthys dibujaban el signo de libra, el templo no podía estar completo sin su representación…

Algunos dirían que había que divertirse un poco, así qué Shura, Afrodita, Mephisto, Kanon, Aioros y Saga no podían quedarse atrás, y comenzaron a dibujar un vasto mar, con su rica fauna, una luna y estrellas, para complementar un sol radiante que alumbrará todo el lugar.

_Wooooow, - fue el gritó colectivo de los niños al ver su gran obra terminada.

_ Quedo genial, él maestro estará muy contentó.

Una carcajada no se hiso esperar, Mephisto se doblaba de la risa, pues si, estaba segura de la gran "felicidad" que le causarían al maestro. Solo esperaba no estar cerca del lugar para cuando lo viera.

"Sí muy feliz, esto le enseñara a no castigarnos, por reprender a la lagartija"

Era la conversación que Kanón compartía con su hermano.

"Eso está muy bien… espera ¿quién es la lagartija?"

"Yo que voy a saber, solo se me vino eso a la cabeza"

"Bueno lo averiguaremos después"

_ Bueno debo reconocer que no esperaba este resultado – Aioros veía satisfecho las obras realizadas.

_ Caray arquero, no pensé que tuvieras tan malos gustos…

_ Kanón, deja a Aioros en paz.

Una mueca de disgusto fue todo lo obtenido.

_ Supongo que deberíamos abandonar este templo, lo más pronto posible – fue la intervención de Shura.

_ Claro por propia seguridad, que diga por seguridad de las obras – la composición de Afrodita.


Templo de Virgo

El centro del templo se podía observar una flor de loto recubierta de luz, lugar en el cual su residente meditaba, para alcanzar la sabiduría… (Claro para no decir que duerme en él, -un pequeño silbido despreocupado fue emitido por Mephisto al tiempo que las risas del resto no se hacen esperar, y un disgustado Shaka les amenaza con quitarles los sentidos-)

_ Pero ¿qué es eso?

_ Es una flor de loto.

_ ¿Un balón de loto?, ¿podemos jugar?

_ Dije flor, no balón y no, no podemos jugar aquí, ya que podemos romperlo y la coda de Athena no me comprará uno nuevo…

_ Bueno entonces que hacemos, este templo me da sueño… - dijo un pequeño Minos que comenzaba a dormirse.

_ ¡Minooooooooooos! – Fue el gitó considerado de Aioria – no te duermas o de lo contrario te convertirás en una estuatua, como las que están haya. – dijo señalando figuras de Buda.

_ En primer lugar no se dice estuatua, se dice estatua, en segundo lugar, si se duerme no se convertirá en eso, si lo sabré yo…

_ Lo sabía, te lo dije Camus, pero no me querías creer, yo lo dije, dije que Shaka se la pasaba dormido todo el tiempo y nos decía a todos que meditaba.

_ Milo yo medito mucho tiempo, pero es lógico que en la noche duerma y es obvio que duermo en mi templo…

_ Si tú, lo que digas, -ahora fue el turno de Mephisto de intervenir.

Un molesto representante de Virgo, observo a sus compañeros antes de suspirar y serenar su semblante.

_ ¿Quieren ver algo sorprendente?

_ siiiiiiii

Concentrándose elevo un débil cosmos, el lugar se llenó de luz, y una sensación de paz y tranquilidad, comenzando a caer pequeñas flores de lotos que al tocar el suelo, comenzaban a abrirse en todo su esplendor.

El resto de la comitiva observaban con miradas radiantes y sonrisas en el rostro dicho espectáculo, optando por sentarse y disfrutar de un momento de serenidad, meditación y magia.