Holi a todas/os! :D debo mencionar que me siento contentis por tener nuevas lectoras =) De este fic tengo varios capis escritos así que mientras ando loca por la tesis tienen reserva aún para que no tengan que esperar semanas o meses entre capitulos! Se hace lo que se puede y me alegro que lo que guste =) pero a lo que he venido! El capi de día de hoy! Sigue la fiesta de Rose, pero tendremos un corto flashback pues las cosas entre Damon y Elena se van arreglando poco a poco :D


Capítulo 8

Caroline no le quitaba la vista de encima a Elena y Damon quienes llevaban buen rato en la pista de baile. Sabía que no tenía por qué importarte, total ella no era nada de Damon y quizá jamás lo sería. ¡Pero como le jodía que esté bailando con ella! Bien juntos, animados, siguiendo el ritmo de una música bastante sensual. Tenía que aceptar su derrota y reconocer que el salvaje y precipitado acto de echarle la bebida a la blusa había sido un error de los gruesos, quiso arruinarla pero termino causándole un beneficio. Y por lo poco que había observado, Rose y Elena ahora parecían llevarse bien, eso si era más preocupante pues Rose era la mejor amiga de Damon y todos saben que cuando la mejor amiga que anda endulzando el oído hablándote bien de otra y además metiendo su cuchara para programar encuentros "casuales"... pues mal, en eso si estás jodida.

No es que conozca mucho sobre Rose, sólo sabía por medio de Stefan que no era la "amiga con derechos" de Damon aunque se diga lo contrario, incluso ella misma los había visto varias veces en una situación que daba mucho que pensar. Pero bueno, Stefan era el hermano y si él lo dice debe ser verdad. Y hablando de Rose, que chica esta. A veces Caroline tenía la sensación que no simpatizaba con nadie aparte de Damon y el pequeño grupo que estaba celebrando su cumpleaños en ese momento. Caroline como linda "Señorita Mystic Falls" siempre se había portado muy amable con ella a pesar de los rumores de que era una antipática de lo peor... y claro, siempre había recibido la misma fría respuesta. No creía haber hecho nada en especial para merecer el desprecio o indiferencia de esa chica, supuso que sólo el ser menor que ella la marcaba para mal... pero entonces, ¿por qué se llevaba bien con Elena? Esa chica que salió de la nada y que en su opinión no tenía ningún mérito ni nada en especial.

- ¿Qué tanto miras Car? - dijo Tyler interrumpiendo sus pensamientos. Ni aún así apartó la vista de Elena y Damon. Cogió su vaso y bebió un poco usando el sorbete.

- Esa chiquilla es insoportable - fue lo único que dijo.

- ¿Elena Gilbert? a mi me parece genial - dijo tranquilo.

- Si, ayer en la fiesta antes de que te fueras me terminó cayendo de maravilla - añadió Matt - si que sabe como divertirse - Caroline los miró molesta, ganas de mandarlos a volar no le faltaban.

- Cállense - fue lo único que pudo decir, ya suficiente con tener que soportar a Elena bailando con Damon para encima pelearse con sus amigos.

- Déjala, está así desde hace días - le dijo Tyler a Matt restando importancia al asunto - además Stefan ya está en camino.

- ¿Qué? - apenas escuchó ese nombre y una sonrisa se formó en su rostro.

- Si, le mandé un texto hace un rato, llegará en cualquier momento - dijo Matt un poco extrañado por la felicidad repentina de Caroline. Claro que esos dos eran buenos amigos pero igual le pareció un poco exagerada esa reacción.

- Perfecto - ahora ya no podía dejar de sonreír. Y ella no tuvo que mover ni un dedo... eso era justicia divina! Ahora llegaría Stefan, Elena lo vería y se iría corriendo a la mesa alejándose completamente de Damon. No estaba segura si al final de verdad Stefan se había acostado con la igualada de Elena pero de lo que si estaba segura es que si a esa chica le quedaba un poco de dignidad apenas vea entrar al tipo con el que se metió a la cama la otra noche y se diera cuenta que estaba bailando en su cara con el hermano mayor, pues obviamente se iba a largar en el acto. Y punto para Caroline Forbes. Aunque no era precisamente un triunfo, sólo era cuestión de esperar.

Por su lado, Elena estaba en lo propio. Se sentía como en una canción de Madonna, para ser precisa "Girl gone Wild", siendo exacta en la parte que dice "Like a girl gone wild, a good girl gone wild". Ok, no era ninguna santa y eso lo aceptaba, pero no recordaba haberse emocionado tanto en un baile estando sobria, porque según cuenta la leyenda la Elena ebria es el alma de la fiesta. Con nervios al principio pero avanzando poco a poco se dejó llevar por el ritmo, claro que no sólo era la música. Era Damon. Tomándola de la cintura, girándola, apretándola a sí cuando el momento era preciso, tentándola con esas miradas petrificantes, haciendo que todo su cuerpo ardiera con el roce de sus dedos sobre su piel. Sabía que tenía que seguirle el juego, que no tenía que dejarse llevar con tantos ojos sobre ellos pero... ¿cómo evitarlo? Si cada acercamiento era una invitación a más. Ella pretendía ser indiferente o actuar como si eso fuera casual pero mientras más lo intentaba peor era. Una mirada bastaba para hacerla volar hasta quien sabe que planeta.

- ¿Estás cansada? - le susurró él al oído.

- Para nada - contestó de lo más relajada. ¿Cómo cansarse de eso? Si de pronto se daba cuenta que cuando estaba con él disfrutaba un poco más de las cosas. Ambos fingiendo una actitud despreocupada, entregándose al momento y actuando como si hace un rato no hubieran estado "peleados" o algo así. Si dejaba de pensar en eso y en todas las que Damon le había hecho pasar con sus comentarios durante esos días en Mystic Falls, además claro de sus "discusiones" y el hecho de haberlo visto en la cama con Caroline, en fin si se olvidaba de esos detalles podía incluso llegar a pensar lo mucho que disfrutaba la compañía de Damon y hasta que la hacía sentir cómoda.

- Ven, vamos a tomar aire - dijo él tomándola del brazo y sacándola de la zona de baile. Elena no entendió exactamente porque hizo algo así si todo parecía ir perfectamente bien entre ellos dos hasta el momento, por ella quería seguir bailando hasta saber que tan lejos podía llegar con esos sensuales movimientos que le provocaba hacer estando con él. Pero no, se fueron hacia afuera, al mismo lugar donde hace un rato habían tenido su "discusión". Cierto, adentro hacía mucho calor y lamentablemente esa chaqueta negra era lo único que tenía puesto, pero definitivamente el material de la prenda no ayudaba mucho y moría de calor. Al cabo de unos segundos la fresca brisa la hizo sentir mejor. Bueno, ahí estaba... a solas con Damon. El tipo que a su parecer le había hecho la vida imposible desde que llegó a ese pueblo.

- Oye Damon - preguntó despacio sin mirarlo, su vista estaba perdida en algún punto del estacionamiento - ¿por qué me odiabas tanto?

- ¿Perdón? Tú me odiaste primero.

- No, tú primero. Yo fui inocente en una urgencia al baño y tú me hiciste quedar mal delante de Rose. Por suerte ya logré limpiar mi imagen de acosadora sexual en los baños. Pero eso fue tu culpa- él suspiró fingiendo resignación, como quien sabe que está mal pero prefiere no admitirlo y llevar el asunto a la broma.

- Sólo estaba bromeando, tú llevaste mi inocente chiste a límites insospechados considerando que yo te salvé la vida.

- No seas exagerado, yo...

- Elena... - interrumpió él levantando un dedo en señal de que ella no tenía nada que refutar. Elena se quedó con la boca abierta, tenía que defenderse de esa "acusación" aunque la "acusación" esté bien fundada.

- Pero...

- No señorita. Lo sabes. ¿Quién empezó? - ella apartó la mirada y se cruzó de brazos. Era duro aceptar que se equivocaba y menos cuando andaba en plan de víctima. Juró mantener su postura digna y de víctima del "inescrupuloso" Damon, pero en ese momento la verdad le golpeaba en la cara de tal manera que no podía negarlo.

- Pues yo no interpreté todo como una broma. No me diste opción, tuve que atacar.

- Sacar las garras.

- No es para tanto! ese es otro de tus problemas, ¡exageras todo! Eres más exagerado que yo y Rebekah dice que no hay nadie como yo, así que date una idea de lo dramático que puedes llegar a ser - él le sonrió. No estaban ahí para discutir. La expresión de Elena también se relajó y terminó sonriendo. Era la segunda etapa de poner las cartas sobre la mesa, hace un rato también lo hicieron pero para resolver el tema de sus excesos en la fiesta. Ahora estaba el tema de "el origen". Si, resolver "el origen" era parte fundamental para que puedan entenderse de una vez. Durante todo ese tiempo se habían portado como dos enemigos mortales y todo se debe a eso... "el origen". Ambos tenían la seguridad que si eso quedaba aclarado les esperaba algo nuevo a los dos. En parte los asustaba, también pensaban que no tenían por qué resolverlo, era mejor dejar las cosas así. Pero ya que el tema había salido a flote pues quedaba de otra.

- Fue sin querer - dijo Damon tranquilo y con una media sonrisa mirándola a los ojos. Ella bajó la mirada, Damon ya lo había admitido pero a ella se le seguía haciéndole difícil.

- Lo sabía. Lo supe desde un primer momento. Pero...

- Eres una dramática - bromeó él. Elena sonrió, estaba en lo cierto.

- La peor de las dramáticas - le siguió el juego. Elena se paró a su lado muy cerca de él. Al cabo de unos segundos sintió que un brazo de Damon la rodeaba posándose en su hombro. El corazón empezó a latirle con rapidez... ¿acaso ya estaba todo resuelto?

- Entonces, ¿hacemos como que no pasó nada?

- Si quieres... - respondió en voz baja. No lo miraba, tenía miedo de hacerlo y quedarse petrificada. Si sólo esa cercanía le ponía la piel de gallina no quería imaginar cómo explotaría si lo miraba a los ojos en ese instante. Tenía una pregunta atravesándole la garganta, una pregunta que luchaba y quería salir. Pero si lo hacía no habría marcha atrás. Todo cambiaría y quizá para siempre. Si le preguntaba si era verdad lo que dijo ese día, el día de "el origen" no habría manera de detener lo que estaba por venir...


Semanas antes...

Elena caminaba por la plaza de Mystic Falls. Milagrosamente estaba sola, siempre andaba acompañada de los dos Mikaelson y aunque eso no debería intimidarlo igual prefería acercarse cuando nadie la rodee. No es que la haya estado espiando, pero si la había visto varias veces desde aquel encuentro en el baño. A lo lejos claro, no sabía mucho de ella, sólo que se sentía atraído de una forma casi abrumadora. Casi no, abrumadora total. Locamente atraído por ella. Tenía muchas ganas de acercarse, pero ella en ningún momento había volteado a verlo y jamás dio señales de darse cuenta de sus miradas. Claro, Damon vivía diciendo que no salía con chicas de instituto por más lindas que fueran, pero al diablo con eso. Esta chica de la que apenas sabía su nombre lo atraía, tenía que acercarse a ella. Y por supuesto, no sería nada sutil. Se lo diría de frente, cara a cara y sin temores, que pase lo que tenga que pasar.

Había poca gente en la plaza a esas horas, Elena caminaba distraídamente con un libro en sus manos. Lo ojeaba curiosa, se detenía de a ratos a leer un poco. Y fue entonces cuando ella giró y empezó a caminar en su dirección sin mirarlo. No se dio cuenta exactamente en que momento pasó, pero él comenzó a andar a su encuentro como hipnotizado, presuroso por acercarse a ella, por hablarle, por tener al fin un motivo para tenerla cerca. Y entonces ella aceleró el paso, Damon se detuvo a tiempo para no chocar violentamente con ella pero igual se atravesó en su camino. Chocaron, el libro de Elena voló por los aires y al caer terminó hecho una desgracia en el piso. La chica ahogó un grito de sorpresa y rabia, Damon se inclinó para recoger el libro pero ella se adelantó. Ciertamente no era el encuentro que esperaba pero al menos ahí la tenía.

- ¿Acaso no puedes fijaste donde caminas? - dijo aún sin mirarlo mientras ponía en orden el libro - ¡fíjate lo que has hecho!

- Una pena - contestó sin dejar de sonreír. A la mierda con el libro, ahí estaba ella hecha una fiera, que linda se veía enojada. Y fue en ese momento cuando ella reconoció su voz pues levantó la mirada inmediatamente y abrió la boca sorprendida.

- ¡Tú! ¿quieres hacerme la vida imposible o qué?

- ¿Yo? Pero si sólo fue un... - iba a decir "accidente", pero Elena al parecer no tenía intención de dejarlo hablar.

- Déjame en paz, ¿quieres? Búscate algo mejor que hacer - lo esquivó y empezó a caminar alejándose. Pero eso no se iba a quedar así, no la iba a dejar irse así de fácil. Era lógico que estuviera molesta considerando lo accidentado de sus únicos dos encuentros, había que corregir eso al instante. Fue detrás de ella hasta quedar a su lado, ella bufó molesta y aceleró el paso. Damon sonrió y aceleró el paso al igual que ella.

- Y qué hay si no tengo nada mejor que hacer aparte...

- ¿Aparte de seguirme? ¿Y qué hay si llamo a la policía? Me estás acosando - Damon frunció el ceño. Apenas habían intercambiado palabras pero esa forma de interrumpir cada cosa que quería decir empezaba a irritarlo.

- Exagerada - intentó llevar todo a la broma y le sonrió. Por un instante ella se quedó parada y lo miró. Notó, o quizá le pareció notar, que sus mejillas se ruborizaban, quizá porque estaba muy cerca de ella, quizá porque esa forma de mirarla lo decía todo.

- Echaste mi libro al piso, me haces pasar vergüenza, ¿y dices que es una exageración?

- Fue una bro...

- ¡No estoy para bromas! - interrumpió nuevamente. Cielos, que desesperante se había puesto la chica esta. Pero vamos, conocía bien esas reacciones, lo había notado. También le gustaba al menos de una manera, esa actitud era como una coraza para que no note lo que le pasaba con él - tengo cosas que hacer en lugar de perder mi tiempo con un idiota.

- Ah entiendo, ahora soy un idiota - siguió el juego, pero Elena parecía cada vez más molesta y ya no sabía definir si fingía o no. Quizá se equivocó con ella, esas cosas suelen pasar. Te atrae alguien a primera vista, te acercas, lo conoces y adiós encanto. Hubieras preferido guardar la ilusión a tener que mandar todo al tacho de esa manera.

- ¿Eres así con todos o sólo conmigo? ¿Por qué rayos me agarras de punto para tus tonterías si apenas me conoces?

- No, te equivocas. No soy así con todos, solo con la chica que me gusta - lo soltó. Ahora quizá esperaba que ella se tranquilice o que se ponga media nerviosa, se relaje y sonría. Eso quizá hubiera sido normal. Pero Elena se quedó callada, lo miró incrédula y lanzó una carcajada.

- Ay por favor, ¿crees que soy idiota o qué? Lo siento pero no tengo tiempo para tus invenciones. Así que mira a la derecha, cruza la pista y vete a dormir a tu casa, ¿si? Dios, que tipo tan insoportable - se dio la media vuelta y empezó a andar en dirección contraria. Efectivamente, todo era como lo temía. Se había ilusionado en vano con una mocosa engreída que no valía la pena en lo absoluto.

- Que tipa... - dijo irritado en voz alta.

- ¡Te estoy escuchando! - vociferó Elena mientras aceleraba el paso alejándose de él.

- ¡Para lo que me interesa! - agregó él molesto. Para empezar no entendía porque reaccionaba de esa manera, lo normal hubiera sido que le resbale las reacciones de alguien a quien apenas conocía, pero en fin, ahí estaba, molesto y encima gritándolo.

Elena se alejó, él también hizo lo mismo. A partir de ahí empezarían los problemas. Fue "el origen".


Elena recordó con claridad lo que pasó: empezando por el choque accidental, su actitud infantil, las miradas de Damon, lo nerviosa que se puso al notarlo tan cerca; pero sobre todo recordaba lo que le dijo. "Sólo con la chica que me gusta". Desde entonces había omitido de su mente esa parte del drama que se armó. Decía que él empezó a molestarla. eso le contó a Rebekah, a Kol y a todo el que se le cruzaba. Nadie supo lo que él le dijo, tampoco quería contarlo. Hizo como si no hubiera escuchado. ¿Pero por qué exactamente? ¿Entró en pánico? ¿Se descontroló? No era la primera vez que arruinaba algo con esa forma de reaccionar tan absurda. Y aún en ese momento no podía creer lo que Damon le dijo. Se acercó a ella porque le gustaba, si... es era. Y ahora con él al lado y la situación aparentemente resulta, con un brazo de Damon rodeándola y ella sintiéndose tan cómoda a su lado se preguntó si quizá no era momento de aclarar mejor las cosas.

- Damon...

- Si, dime.

- Lo que me dijiste... ¿era verdad? - se atrevió a preguntar con voz temblorosa. Tenía miedo de la respuesta, incluso si fuera positiva tenía miedo de lo que pasaría después cuando lo admita. No era como las otras chicas, nunca lo sería. No era como Bekah que podía salir con chicos, pasar de un novio a otro como si fuera natural (en realidad suponía que eso era natural, ella era la rara), y hasta andar coqueteando no se le daba bien. Así que si de pronto Damon confirmaba aquello, pues quizá simplemente iba a colapsar. Damon se había quedado en silencio, ella sentía que los segundos se hacían más y más largos, ¿qué esperaba? Sólo tenía que soltar un monosílabo y acabar con esa tortura. Pero entonces Damon empezó a apartar lentamente el brazo de ella y se apartó también a una distancia prudente. No entendía porque hizo eso, se sintió completamente descolocada y lo peor era que ni podía reclamar.

Pero pronto lo supo. Miró al lado y vio un auto estacionándose y alguien que empezaba a miraros fijamente. Era Stefan


A pues... llegó Steffy D:

Se complicarán las cosas? Caroline meterá cizaña? Que tanto Steroline habrá en este fic consiráderando que la autora es Klaroline? XD Misterios que la ciencia no puede resolver pero que se sabrán proximamente!

Ahora me tomaré unos minutos para... ESPACIO PUBLICITARIO! (OKNO XD) Por si les interesa y tienen tiempo o si gustan, mejor dicho! Tengo por aquí varios fics publicados, pueden darse una vueltita si les apetece :D

- Love is a Suicide - UA Klaroline, Klebekah, Kolorine, Kobekah - Genero policial, crimen, misterio. Acción balas, sangre, bitches XD #okno

- Any Other World - Fic con los originales como protas. Arranca en la 3ra temp pero sigue rumbo propio. Klaroline, Kalijah, Kol + Personaje propio

- Oper your Hearth - One Shot Kol & Davina

Otros temas

- Hasta el fin - Para las que gusten del anime FullMetal Alchemist, fic sobre Riza & Roy

- Árbol Charyou - Para frikis de Stephen King y los libros y/o comics de La torre Oscura

Entre otros! :D

Bueno chao XD