Hola a todos chicos n.n, Pues subiendo el primer cap de este 2015, espero que en este año todos sus sueños y anhelos puedan cumplirse,les dejo este capitulo, espero que sea de su agrado mi humilde historia, que hago con mucho cariño. Amo a kuroshitsuji y a Yana Toboso-sensei por crear magnifica obra :D espero que haya personas que me estén leyendo, y si es asi dejen un review,comentario o sugerencias, serán bienvenidos. bueno a leer!
Capítulo 8
Entra al salón, donde se encontraba Ciel esperándola para desayunar.
-Buenos días Lydia.
-Buenos días Ciel.
-Por favor toma asiento.
-Gracias.
-Espero que hayas tenido un buen descanso.
-Si lo tuve, sabes hoy es el último día de clases y empezaran las vacaciones de primavera, ¿no es estupendo?- decía la chica alegre.
-Sí, es agradable poder tener un tiempo para descansar.
-Me invitaran a la playa, y quiero que me acompañes.
-¿A la playa?- decía el chico un poco pasmado.
-Sí, me hablo Ian y dijo que ya nos dieron los boletos para irnos de vacaciones, en la universidad nos la pagaron, pero yo pagare lo tuyo.
-No te preocupes yo pagare mi viaje, Sebastián se encargara de eso.
-¡Qué bien que hayas aceptado ir, me da mucho gusto- decía la chica un poco alegre, Ciel había aceptado ir, porque no quería que viajara sola con muchos hombres, y menos con Ian, quien cada que lo veía o escuchaba de él, le aborrecía, después de terminar el desayuno se despidió y se dirigió rumbo a la universidad, a la oficinas a terminar los últimos detalles que faltaban de la revista.
-Hola chicos- decía la chica alegremente.
-Hola Lady- decía Steve mientras estaba en el computador terminando de editar unas fotografías.
-Hola Nena, ¿pero quién es el motivo de tu alegría?- decía Darren, quien estaba acomodando todo el desorden que había por el lugar.
-Hola Lydia, ¿Cómo estás?- decía Ian, ofreciéndole un lugar para sentarse.
-Muy bien chicos, solamente amanecí contenta, eso es todo- decía la chica.
-A mí se me hace, que ya tienes un enamorado, uy!- decía el moreno.
-Y yo creo que es el pequeño Azul que por cierto ya termine de editar las fotos, vengan a verlas- decía el pelirrojo.
-¡Que!- decía la chica, quien se puso toda roja.
-Como creen que Lydia va a andar con un mocoso- decía Ian.
-¿Celoso o qué?- decía el moreno.
-Claro que no- decía molesto el chico de gafas.
-A parte, si ellos tuvieran una relación de verdad, no tiene nada de malo que él sea unos años menor, al fin y al cabo él se ve más grande que ella- decía el moreno solo para molestar al pelinegro.
-¡Ya basta por favor!, me da pena hablar de esos temas- decía la chica roja como un tomate.
-Bueno… ¿ya terminaron su debate?, ¡vengan a ver mi obra maestra!- en eso todos se acercaron al computador de Steve y vieron las fotos que había tomado en el centro comercial, en las que salía Ciel y Lydia, con la vestimenta victoriana, la chica las miraba y no podía evitar pensar en él, en eso Ian voltea a mirarla, y veía como se encontraba perdida observando aquellas imágenes.
-Lady definitivamente usted es toda una chica victoriana, tiene toda la pose y perfil, saldrá en la portada con el pequeño azul y el cuatro ojos- Le señalaba la fotografía, en la que el fondo era blanco, ella se encontraba sentada en un sillón rojo con detalles de aquella época, Ciel a su lado izquierdo, inclinándose tomando su mano y del derecho Ian haciendo la misma pose, y Misky la mascota estrella por los pies de Lydia.
-Vaya aquí si te ves guapo Ian, sin esos anteojos, podrías a traer muchas mujeres- decía el moreno.
-Que idioteces dices Darren- decía el chico de gafas, mientras que el pelirrojo saca un sobre y se lo enseña a todos.
-Ya tengo aquí nuestros boletos, mañana saldremos de viaje hacia Carbis Bay, un místico y maravilloso lugar donde podemos descansar de Londres, así que preparen sus trajes de baño.
-¿Y en que nos iremos Stevi? En tu carro sardina demasiado pequeño, muy apenas cabemos, y faltan las maletas- decía el moreno.
-Cierto- decía chillando el pelirrojo, en posición fetal en una esquina.
-No seas ridículo, para ir a Carbis Bay tenemos que tomar el ferrocarril de la bahía de St. Ives, pero tenemos que ir a Paddington a la estación de St. Erth y de ahí tomarlo.
-Son muchas vueltas, y solo nos pagaron la estadía allá, no nos dieron lo del transporte- decía triste el pelirrojo.
-Esperen, si juntamos dinero entre todos para el viaje en ferrocarril va a salir más barato, yo me encargare de buscar paquetes del viaje que nos salga más barato- decía la chica.
-Bueno chicos, yo llevare estas fotos a la imprenta, ya van a comenzar las clases así que, no se preocupen, ya terminamos todos los pendientes de la revista, así que podeos ir en paz- decía el pelirrojo.
-Ya sé porque vas a la imprenta de la uni… uyy…. Vas a ver a Daisy Borret-decía el moreno.
-¡Así es! No dejare que ese tonto Dave Furt se salga con las suyas- decía decidido el pelirrojo, quien se despedido y se fue.
-Bueno chicos, iré a clases, los veo después- decía la chica, quien caminaba por los grandes pasillos de la facultad, rumbo a su clase y perdida en sus pensamientos, se topa con alguien y cae al suelo.
-¡Auch! ¡Eso dolió!- decía la chica quien se quejó del dolor causado por la caída, en eso voltea a ver hacia arriba para descubrir quien había sido el causante de su accidente.
-Debería usted ser más precavida señorita, déjeme ayudarla a levantarse- decía el misterioso hombre.
-Oh realmente lo siento mucho señor, lo seré la próxima vez- decía la chica, quien vio al hombre detenidamente, era muy alto, con un rostro muy fino de tez blanca, llevaba un traje color gris y una corbata roja, su cabello corto, de pelo negro azulado y unas pestañas grandes del mismo color, junto con el un maletín.
- Sí, lo siento demasiado señor- decía la chica ya una vez de pie, se despidió y se fue rumbo a clases y se quedó el hombre de pie.
-Por fin nos vemos de nuevo Rae- decía para sí mismo y siguió su camino.
Una vez terminadas las clases, los chicos por fin oficialmente estaban de vacaciones, podrán finalmente disfrutar dos semanas de pura diversión.
En eso Lydia regreso rumbo a la mansión a preparar su maleta. Caminando rumbo a su habitación se encuentra con Ciel.
-Hola Ciel, necesito de tu ayuda, podemos platicar en la sala- decía la peli marrón.
Una vez llegaron a la sala.
-Sebastián trae un poco de té, por favor- ordenaba el antiguo conde.
-Mira tenemos un problema sobre el viaje de mañana, no sé si tú puedas ayudarnos a conseguir los pasajes a la brevedad posible, me has dicho que tú eres un comerciante y….- en eso Ciel la interrumpe.
-No te preocupes, yo me encargare de eso, no tienes que pagarlo, yo lo hare- decía el chico mientras que tomaba la taza de té, que fue traída por el mayordomo demoniaco.
En eso suena el timbre, y el mayordomo se retirar para atenderlo.
-Gracias Ciel, soy una molestia de verdad, he abusado de tu hospitalidad por ya casi 2 semanas, realmente me siento con mucha vergüenza.
-Tú puedes quedarte el tiempo que quieras, esta es ahora tu casa.
-Es que yo tengo una amiga que me visitara muy pronto, y realmente no quiero ocasionarte más molestia.
-Toda la visita que llegue siempre será bienvenida, insisto, ¿puedo pedirte algo?- en eso Ciel se levanta y se pone de rodillas, Lydia se queda sorprendida, pues el ex conde, la tomo de sus manos.
-Oh ¡que rayos!, esto es lo que hacen cuando van a pedir matrimonio ¿Qué hago?, ¡aun soy joven!, no creo que le guste a Ciel, lo de aquel día solo fue un mal entendido- pensaba la chica, mientras veía a Ciel.
En eso se abre la puerta y una chica de cabellos rubios, con cabellos ligeramente ondulado, ojos de color negro, llevaba una camisa de manga larga, arriba un chaleco negro con botones plateado, un cinturón con cuadros plateados, una falda de cuadros rojos, mallones negros y zapatos café.
Entra exaltada, detrás de ella se encontraba Sebastián.
-¡Lydia! ¡Eres joven para casarte! Estoy enojada, no me has ni presentado a tu prometido, ni me has contado nada, ¡se supone que soy tu mejor amiga! , ¿No es así?- chillaba un poco la chica rubia.
-¡Shanttal! ¿Qué haces aquí? ¿No se supone que vendrías después de vacaciones?- decía la chica.
-No, mama ya me tenía un poco harta, se la pasa regañándome todo el tiempo, así que decidí venir a verte de una vez, así poder pasar unas divertidas vacaciones y hacer una de esas fiestas, si tú sabes…- decía la chica quien fue rápidamente a abrazar a su amiga, mientras que Ciel seguía en la misma posición, con cara de extrañado, en eso voltea la chica rubia enojada y señala al conde con el brazo.
-¡Tu! ¡No creas que dejare que Lydia se case contigo fácilmente!, ¡primero necesitas mi aprobación!, y déjame decirte amigo que eso, ¡no será fácil!- decía la rubia.
-Emm… creo que es un mal entendido, yo no iba a pedir matrimonio, solo le iba a ser un presente- decía el peli azul, quien se levantó rápidamente.
- ¿Ósea son novios?- preguntaba la chica, mientras que ambos negaban con la cabeza.
-Entonces como quiera ¡Necesitas mi aprobación, para ser su novio! ¡Aún no te acepto!- decía la chica.
-Por favor Shanttal, relájate, déjame presentarte a mi amigo, él es Ciel Phantomhive, y esta mansión donde estamos es de él, fue muy amable de ayudarme cuando el apartamento se incendió, él y su mayordomo salvaron mi vida, aquella ocasión y me han brindado su hospitalidad al dejarme quedarme aquí.
-Mmm… ya tienes varios puntos a favor, pero aún falta mucho para aprobarte- decía la chica con los brazos cruzados.
-Ciel Phantomhive, un gusto conocerle señorita- decía el peli azul, mientras que le extendía la mano, la chica le corresponde.
-Shanttal Aldrich, ¿entonces nos quedaremos aquí?- preguntaba la rubia.
-Mañana nos iremos de viaje a Carbis Bay, a disfrutar de la playa, Ciel yo pagare el viaje de todos- decía la chica mirándole.
-No te preocupes yo lo hare, mañana partiremos temprano para que les avises a los demás, Sebastián lleva a la señorita a su habitación para que descanse antes de la cena.
-La verdad si estoy un poco exhausta del viaje, te veré en la cena amiga, adiós chibi Ciel- decía la rubia, en eso salió la chica con el mayordomo y se quedaron de nuevo solos.
-¿Chibi?- decía Ciel
-Se refiere a pequeño, es fanática del anime de la cultura japonesa y así- decía la chica.
-Ya veo, entonces solo toma esto, era lo que te quería regalar- en eso Ciel, la tomo de la mano y le puso una pulsera plateada con unas perlas colgando y pequeños brillos a su alrededor.
-¿Qué es esto?- decía la chica, quien se encontraba fascinada al ver una pulsera demasiado bonita.
-Es un presente que te quiero hacer, por la amistad que tenemos, espero sea de tu agrado- decía el peliazul.
-Se ve costosa, ¿estás seguro de que puedo quedármela?- decía la chica, sin mirar la elegante pulsera que le ha sido obsequiada.
-Claro que sí.
-Gracias Ciel- se acerca la chica y le da un rápido abrazo.
-Qué bueno que te gusto el presente- decía Ciel, sonriendo por primera vez para ella y también le devuelve una sonrisa.
En eso se despide de Ciel y se dirige hacia su habitación, mientras tanto en el pasillo de las habitaciones se encontraba Sebastián y Shanttal.
-¿Mayordomo cuál es su nombre?- decía la chica curiosa.
-Sebastián Michaelis, para servirle señorita- decía el demonio.
-¡Eres Guapo!- decía la chica sin vergüenza.
-Gracias por tal elogio, señorita- en eso entran a la habitación y la chica miraba la habitación con una elegante decoración de colores lila y morado, la cual la chica miro y quedo fascinada que se subió a brincar a la cama.
-¡Waa! Es como en una de esas películas de época, que divertido- decía la chica en uno de sus brincos, piso muy al borde de la cama, así casi estuvo a punto de estrellarse con el piso y el mayordomo la atrapo rápidamente gracias a sus habilidades demoniacas y esta quedo abrazada a él y se separa inmediatamente.
-Lo siento Señor Sebastián- decía apenada la chica.
-Es un poco peligroso brincar en la cama señorita, le aconsejo que mejor disfrute de una siesta antes de la cena, después de haber tenido un viaje largo.
-Sí, tienes razón, y disculpa- En eso el mayordomo deja las maletas a un lado y se despide.
-Mmm… se me quito el sueño, iré a la habitación de Lydia- salió de su cuarto y toco la puerta de a lado, en eso sale la chica de pelo marrón y la deja pasar.
-Lydia, estoy aburrida y tenemos mucho que platicar.
-Claro amiga- decía contenta la chica.
Se sentaron en la cama, y empezó su charla.
-Oye a ver déjame ver si entendí, Ciel era tu vecino en el apartamento y luego se incendió, y te salvo la vida, después te quedas sin lugar donde pasar la noche, él te ofreció hospedaje y ahora estás viviendo con él.
-Bueno en palabras resumidas, sí.
-Oh su mayordomo es bien guapo- decía la chica mientras ponía las manos en sus mejillas.
-¿Te gusto Sebastián? Hahaha- se reía la chica.
-Ósea no es justo, vives en una súper mansión con dos hombres guapos, bueno debo admitir que Chibi Ciel es guapo y aparte rico, pero el señor Sebastián es un papacito- decía la chica.
-Eres una loca amiga, pues si creo.
-Ha ha ha dime ¿Cuántos años tiene Ciel?- decía la chica
-Eehh… tiene 17 años- Shanttal se tapó la boca.
-¡Eres una asaltacunas!, ¡Mira quién te viera!, Lydia ya no eres tan tímida y penosa como antes- decía la chica mientras que reía.
-Ciel y yo somos amigos, yo tengo 19 años y él es como un hermano para mí- decía la chica.
-Pues Ciel se ve más grande que tú, no habría problema.
-Hay que cosas dices, pero bueno mañana nos iremos de viaje con mis amigos de la universidad.
-Waa!, ¿Son guapos?- preguntaba la rubia.
-Mañana los veras y tú dirás- respondía la chica a su amiga.
-Estoy contenta, he pensado a venirme a vivir contigo, claro si tú quieres, la verdad las cosas en mi casa no está bien, necesito despejarme, ¿Qué dices?-
-Claro, la verdad si quisiera salir de esta mansión, me siento bien mal abusando de la hospitalidad de Ciel, así rentaremos un apartamento entre las dos, uno que quede cerca de la universidad.
-Si amiga, yo me buscare un empleo, me vine con suficiente dinero para sobrevivir un mes, así se cumplirá uno de mis sueños, vivir con una de mis mejores amigas- decía la chica emocionada.
-Regresando del viaje, me quedara una semana libre antes de regresar a las clases, así buscaremos un lugar.
Después de cenar, regresaron a sus habitaciones.
Lydia se encontraba leyendo el diario de Rae, que le fue dado por Sebastián:
17 de Marzo de 1892.
"Ese día donde dos corazones se unieron, pero sus sentimientos aún no eran esclarecidos entre ambos"
Fue después de la boda de Elizabeth Middford y Allan Windstor en la que realmente conocí a alguien, quien cambiaria mi vida para siempre, alguien tan parecido a mí, ¿realmente existen las almas? ¿El hilo rojo del destino? Del que me hablo alguna vez el señor Tanaka, aquel sirviente de los Phantomhive.
Sin duda aquel joven, me atrapo con su mirada y ese aire de misterio que le envolvía, ¡vaya! Tener situaciones parecidas, no me lo esperaba.
Después de aquella celebración de mi primo y mi ahora prima también, regrese a mi mansión en Richmond, era hora de atender los negocios de la mansión, tan solo al llegar ahí se encontraba Henry Baker mi mayordomo, recibiendo con una enorme sonrisa.
-Señorita Bennet, es un gusto verla tan pronto en la mansión- decía el hombre de 45 años, de pelo corto marrón y peinado hacia atrás.
EL siempre me ha cuidado desde que era pequeña y ha visto por el bienestar de mi familia, ya que la familia de él ha servido a la nuestra por dos generaciones, y cuando paso lo del infortunio suceso que sucedió a mi seres queridos, él fue mi apoyo y me no me ha dejado sola desde entonces, Henry Baker es como un padre para mí, más que mi mayordomo.
Durante estos cuatro meses, en los que me acostumbre a ya no escuchar los ruidos, las sonrisas que todos producían, me he acostumbrado al silencio, a pasar por sus habitaciones y ser fuerte, a no derramar ninguna lagrima por ellos.
Ellos ya están muertos, jamás van a regresar… por más que llore… no servirá de nada.
Unas lágrimas comenzaban a salir de los ojos de Lydia.
-¿Cómo es posible que llore, por leer estos párrafos? ¡Como si me hubiera sucedido a mí!- decía la chica que se encontraba sentada en el escritorio de su habitación.
-Leer esto y en esta mansión, esta habitación me hace sentir de época, no sé porque me ha entrado una tristeza enorme- decía la chica para sí misma quien secaba sus lágrimas, y se quedó contemplando, la pulsera que Ciel le había obsequiado hace unas horas, en eso sus ojos se empezaron a cerrar y así se quedó dormida sobre el escritorio.
Bueno hasta aquí el capitulo de hoy, espero que les haya gustado como ven lo que paso hoy:
-Ciel se vuelve mas amorososus con la Lady. Awwws
-Aparece un nuevo personaje Shanttal, la bff de la Lady, esta loquillasus xD y es bien divertida.
-Ian esta más que celoso y con miedo a que inicie una relación entre Ciel y Lady :7
-Darren metiendo sus narices, donde no xD
-Steve luchando por el amor de una chica que ya tiene novio buhhh
-La lady empieza a descubrir más sobre su vida pasada. woo!
Bueno eso es todo, cualquier review, comentario o sugerencia es bienvenido, gracias por leerme, hasta la próxima!
Atte:Karocharlotte:3
