-Estate quieto.

Natsu apretó los dientes, furioso. Gajeel cogió las esposas y las acercó a una lacrima. Acto seguido, las esposas se cayeron como si nada. Repitió el proceso con todas las esposas, cayéndose una a una.

-Ahora toca el hombro. Tss, desde luego eres un bruto, Salamander.

Natsu solo apretó el puño y le indicó que lo hiciera. Gajeel le agarró el hombro dislocado. Tiró de él hasta colocarlo en su sitio. Natsu frunció el ceño de dolor pero no emitió ni un ruido. Se encontraban acampados a las afueras de lo que antes era el gremio de Avatar, en el bosque. Erza miraba hacia el suelo con los brazos cruzados, mientras los demás se mantenían en silencio. Solo se escuchaba las idas y venidas entre las tiendas del consejo. La luna se alzaba encima de ellos, indicando ya una hora avanzada. Rogue se puso la mano en el cuello y preguntó:

-¿Y ahora qué?

Natsu se frotó el hombro y lo movió varias veces, comprobando si estaba bien. Después, contestó con voz tensa:

-Está claro, ¿no? Iremos a por Lucy-se levantó, dispuesto a irse.

-No tan rápido, Salamander.

Gajeel se apoyó en un árbol y lo miró serio.

-Primero, tenemos que planear que haremos, cómo entrar sin que haya muchos daños colaterales. Al parecer, movieron a los aldeanos a la Montaña Sapphire junto con la coneja.

Natsu apretó los puños, amenazador.

-Tengo que ir a por Lucy. ¡No puedo dejarla sola!

Gajeel se puso derecho y también lo observo, tranquilo pero con un matiz de amenaza en su rostro.

-A mí no te me pongas así, Natsu. No seas idiota y piensa por una vez.

Natsu lo cogió por la camiseta y pego su cara a la de él.

-¡¿Cómo has dicho?!

Sting cogió a Natsu y lo arrastró hacia detrás, separándolo.

-Tranquilo, Natsu.

Natsu se revolvió, haciendo que Sting lo soltara. Gajeel se colocó bien la camisa, mirando a Natsu con algo parecido a la compasión.

-Natsu, sé que te preocupa Lucy, pero piensa. Si vamos ahora tan de pronto sin planear nada, puede acabar la cosa muy mal.

Se acercó y le puso una mano en el hombro, apretándolo.

-La rescataremos.

Se giró y entró en una tienda, seguido por Pantherlily que había vuelto a su forma original.

Natsu miró hacia un lado, frustrado. Se pasó las manos por el pelo y se internó en el bosque. Jellal, que estaba apoyado en un árbol con los ojos cerrados, le dijo:

-No tardes mucho.

Natsu se paró por un momento y asintió con la cabeza. Siguió su camino y desapareció en la arboleda junto con Happy. Sting suspiró y cruzó los brazos detrás de la cabeza.

-Yo iré a mi tienda un rato. ¿Venís, Rogue, Frosh, Lector?

Rogue echó un vistazo a Juvia, preocupado. Esta se encontraba sentada en un tocón, sin apartar la vista del suelo con las manos apretadas. Yukino le puso una mano en el hombro y asintió. Rogue la miró aún preocupado pero se fue junto con Sting, al igual que Frosh y Lector. Jellal le hizo un gesto a Erza y entró en una tienda aparte. Erza observó fijamente por donde había entrado Jellal, pero su mirada se desvió hacia Juvia. Le puso una mano en la espalda, consolándola.

-Juvia, te juro que le daré una paliza a Gray.

Juvia alzó la cabeza y la miró con una sonrisa triste.

-Juvia esperara ansiosa eso, Erza.

Yukino la miró triste.

-Lo que no entiendo es porque hace esto. ¿Qué motivo le moverá?

Juvia alzó una mano y cogió el collar que tenía alrededor del cuello, apretándolo, mientras recordaba los días pasados con Gray.

-Juvia…Juvia no lo sabe.

Gajeel se encontraba mirando el mapa que estaba extendido encima de la mesa, mientras Pantherlily, sentado en la mesa, bebía un zumo de kiwi.

-¿Y bien? ¿Ya has pensado que hacer Gajeel? Solo queda hoy y mañana para planear.

Gajeel frunció el ceño por un momento, pero después sonrió.

-Claro que sí.

La puerta de la tienda se abrió, mientras se asomaba un soldado del consejo.

-Señor, tiene una visita.

-Hazla pasar.

El soldado se hizo hacia un lado, sujetando aún la puerta de la tienda. Una chica bajita entró mientras se quitaba la capucha. Su pelo azul se desparramó por sus hombros. Gajeel sonrió abiertamente.

-¿Y bien? ¿Qué tal fue, Levy?

Levy sacudió su pelo y contestó:

-Bastante bien, no me descubrieron. Por cierto, tenías razón, Lucy está donde tú decías. Me informó él.

Gajeel se cruzó de brazos, arrogante.

-¿Ves? Te lo dije. Toda va según mis planes.

Levy entrecerró los ojos, molesta.

-Mejor será que se te bajen los humos. Aún sigo MUY molesta contigo. No me puedo creer que metieras a Lu-chan en todo esto y que ella ni siquiera lo sepa.

Gajeel se acercó y le sacudió el pelo.

-Gehee, no me hagas pucheros, enana. Sabes bien que él la cuidara.

Levy hizo un puchero y se apartó, cruzando los brazos enfadada.

-Pero Natsu está muy preocupado por ella. Cuando se entere de todo esto, te va a meter la paliza madre-bajó la voz y susurró para si-y yo no quiero eso.

Gajeel la miró confuso.

-¿Qué dijiste enana?

Levy se sobresaltó y sacudió las manos, negando sonrojada.

-¡Nada, nada!

Gajeel la miró fijamente pero se encogió de hombros.

-Aunque Natsu me dé la paliza madre, que no lo creo porque yo le derrotare primero, sabes que es por una buena razón.

Levy desvió la mirada y tragó saliva.

-Lo sé pero…eso no evita que me preocupe por Lu-chan.

Gajeel se agachó y apoyó su frente contra la de Levy, a la vez que le ponía una mano en la cabeza.

-Tranquila, no pasara nada. Te lo prometo.

Levy se sonrojó pero sonrió. Se mantuvo en esa posición unos momentos pero se apartó. Miro hacia otro lado ruborizada y señaló hacia la salida.

-Bueno, yo…me tengo que ir. Ya sabes, para firmar el papeleo y todo eso. Adiós.

Salió rápidamente, mientras su capa ondeaba. Gajeel observó la salida con una sonrisa. Pantherlily sonrió travieso y se tapó la boca con sus patas.

-Te gusssssstaaaa.

Gajeel se sonrojó un poco y lo miró con una gotita anime.

-¿Y a qué viene esa imitación de Happy?

Natsu miró hacia la luna con la mano en el pelo. En su cabeza aún se reproducida las imágenes de cuando Lucy desapareció, cómo sonrió para no preocuparle. Apretó los dientes y golpeó un árbol furiosamente. El árbol casi se partió en dos. Natsu lo miró furioso y apretó el puño encima de su tronco. Happy observó triste lo que hacía Natsu. Se acercó a él y llamó su atención tirando de su manga.

-Ne, Natsu.

Natsu lo miró aun furioso pero suavizó su expresión al ver la cara triste de Happy.

-Dime, Happy.

Happy miró hacia abajo, triste.

-Estoy preocupado por Lucy. Muy preocupado pero-alzó la cabeza y lo observó con una expresión decidida-sé que ella puede cuidarse sola. Además, la rescataremos.

Natsu se sorprendió pero al instante sonrió abiertamente .Palmeó la cabeza de Happy, aún con la sonrisa.

-¡Claro que sí! ¡No descansare hasta encontrarla!

Happy alzó las patas, emocionado.

-¡Aye, sir!

Natsu le dio un abrazo y Happy se alejó hacia el campamento. Se quedó mirando hacia donde fue Happy, mientras en su mente aparecía Lucy sonriendo. Apretó los puños.

-Espérame, Lucy. Pronto estaremos juntos de nuevo.

Se encaminó hacia el campamento algo más animado.

Un rayo partió el cielo en dos mientras lluvia caía encima de la montaña, haciendo que brillara de un azul intenso. Lucy sentía vagamente como la llevaban y la apoyaban en algo pero el dolor aún seguía y volvía a vagar por la oscuridad. Una luz repentina la hizo volver en si. Parpadeó varias veces y enfocó la mirada poco a poco. Se encontraba en una paredes eran azuladas como el zafiro y rejas acompañaban a la puerta, cerrada a cal y canto. Intentó moverse pero al parecer le habían sujetado las manos detrás de la espalda. Se sentó lentamente, esperando otra ola de dolor pero nada sucedió. Al parecer, le habían dado algo contra el dolor sin que se percatara. Giró la cabeza, observando la estancia y buscando una manera de escapar. Un rayo iluminó la estancia, haciendo que se sobresaltara.

-No busques, no encontrarás ninguna salida.

Jerome se acercó a la puerta, mirándola fríamente. Lucy tragó saliva y lo miró, precavida pero desafiante.

-¿Qué queréis de mí?

Jerome entrecerró los ojos.

-¿Crees que te lo voy a decir? Qué crédula. Pero te daré una pista-alzó la mano y la cogió por la barbilla. Después, sonrió maliciosamente-¿por casualidad no sabrás algo sobre el Ritual de Purificación?

Lucy palideció y lo miró con los ojos abiertos, asustada y atónita.

-¿¡Estáis locos?!¡Eso es una locura!

Jerome la soltó bruscamente y se dio la vuelta, dispuesto a irse.

-Pues vete preparando para esa locura, porque tú participaras en ella. Dentro de un día estará todo preparado-giró la cabeza y la miró directamente-y tus amigos no llegaran a tiempo para salvarte.

Jerome se fue mientras Lucy miraba al suelo, sin palabras. Una sombra se separó de la pared y caminó detrás de Jerome desviándose al poco rato. Sacó una especie de móvil del bolsillo y marcó un número, llevándoselo a la oreja.

-Ya hemos llegado al código negro.

Colgó y desapareció por el pasillo, mientras un rayo rasgó el cielo.

*A la mañana siguiente*

Natsu y compañía se encontraban de camino a la montaña Sapphire. Por suerte, no estaba muy lejos y pronto la divisaron en el horizonte, sus picos de color azulado tocando el cielo. Acamparon cerca de ella, preparándose y entrenando para rescatar a Lucy y a los aldeanos. Saberthooth y los antiguos compañeros de Fairy Tail se encontraban dentro de la tienda de Gajeel, ultimando los últimos detalles.

-…Levy y yo iremos por esta parte, junto con la mayor parte de los miembros del ejército, mientras vosotros os infiltráis y rescatáis a Lucy .Después, iréis Natsu, Erza y Lucy a intentar rescatar a los aldeanos mientras los demás detenéis a quien venga de Avatar. ¿Queda claro?

Todos asintieron. Levy cruzó los brazos.

-El objetivo de Avatar es en parte lo que pensaban Erza, Jellal y su gremio, pero no lo es todo. Quieren realizar el Ritual de Purificación.

Natsu ladeó la cabeza, confundido.

-¿Ritual de qué?

-Ritual de Purificación. No sé porque, pero Avatar tiene la extraña idea de que entre más gente muere en un sitio, más probabilidades hay de que Zeref aparezca. Así que sacrificarán a todos los que puedan en el centro mismo de la montaña.

Sting sintió un escalofrío y dijo con voz tensa, mientras Natsu miraba atónito a Levy y apretaba los puños:

-Oye, oye, espera…si dices que sacrificarán a todos los que puedan… ¿eso significa que Lucy…?

Levy desvió la vista.

-Probablemente.

Natsu soltó un grito y salió de la tienda. Gajeel fue detrás de él.

-Ni se te ocurra irte.

Natsu se giró hacia un tronco de entrenamiento, ignorando a Gajeel. Encendió el puño y golpeó el tronco, haciéndolo pedazos. Después, inspiró hondo y aflojó los puños. Observó a Gajeel serio.

-No me iré. Podría poner a Lucy en peligro si voy como un loco, lo comprendo. Pero…es solo-miró hacia el suelo, mientras en su cabeza pasaban imágenes de cómo murió mirai-Lucy. Abrió la boca y dijo con voz rota-No puedo perderla. No otra vez. No…-inspiró hondo, intentando tranquilizarse-no podría soportarlo otra vez.

Rogue miró hacia Sting, triste, mientras Erza se acercaba a Natsu. Apoyó una mano en su hombro y lo apretó.

-Lucy estará bien. Lo sé. Ahora entrenemos en lo que queda de día. Al anochecer, iremos a por ella.

Natsu asintió. Todos se pusieron entrenar el uno con el otro, revelando nuevos poderes que tenían cada uno de ellos. Natsu se animó un poco más, al ver que no mucho había cambiado. Seguían siendo compañeros. ``Aunque falta Lucy…´´Ese pensamiento lo desequilibró y Gajeel aprovechó para tumbarlo al suelo. Sonrió con cierto egocentrismo.

-¿Qué pasa, Salamander? ¿Has perdido la chispa?

Natsu sacudió el cabeza, sentado en el suelo. Gruñó.

-Cállate, come-metal.

Gajeel lo miró cabreado mientras un aura de color negro se puso encima de él. Se acercó y levantó por la camisa a Natsu.

-¿Cómo has dicho?

Natsu sonrió.

-Que te calles, CO-ME-HIE-RRO.

-¡TE VAS A ENTERAR!

Los dos empezaron a pelear, gruñendo y maldiciéndose. Los demás se tomaron un descanso y se sentaron. Sting sacó unas palomitas de no sé sabe dónde y preguntó:

-¿Abrimos apuestas?

Los demás asintieron, aburridos.

-Apuesto 500 Jewels a que gana Natsu.

Rogue emitió una pequeña risilla y lo miró arrogante.

-Como se nota que no sabes como son. Yo apuesto lo mismo a que gana Gajeel.

Yukino los observó sin interés.

-Yo apuesto por Gajeel. Lo mismo.

-Juvia apuesta por Natsu.

Jellal suspiró y se cruzó de brazos.

-Yo apuesto a que no va a ganar ninguno de los dos.

Los demás se quedaron extrañados mirándolo. Sting alzó ambas cejas.

-¿Estás seguro?

-Ya verás.

Jellal cerró los ojos y esperó paciente.

Un soldado se acercó y le susurró algo a Erza, a lo que ella asentía cada poco. El soldado se fue y Erza se acercó a Natsu y Gajeel,sonriendo.

-Venga, chicos, dejad de pelear que nos va…

-¡Cierra la boca!

Gajeel y Natsu golpearon a la vez a Erza sin darse cuenta. Un silencio cayó sobre todo el bosque, mientras Natsu tuvo un escalofrío. Los demás se quedaron boquiabiertos y gritaron `` ¡PERO QUE IDIOTAS!´´. Natsu dio un paso atrás, aterrorizado, mientras pensaba ``NO ME JODAS, ¿ES QUE NO APRENDO?´´

Gajeel también se echó hacia atrás.

-¿Corremos, Salamander?

-Corramos.

Los dos echaron a correr como gallinas. A Erza le apareció un aura roja e invoco dos espadas, lanzándoselas y ensartándolos en el suelo. Se acercó lentamente a ellos mientras crujía sus puños.

-Al parecer algunos necesitan una lección.

Natsu y Gajeel se abrazaron y gritaron como nenas, mientras Erza les daba tal paliza que muchos dudaron de si se iban a recuperar. Jellal se levantó, movió ambos hombros, estirándolos. Extendió la mano, haciendo un gesto.

-Lo dije. My money.

Rogue y Yukino se miraron con una gotita anime, mientras Sting pagaba reticentemente, al igual que ellos dos.

Más tarde, junto con unos Gajeel y Natsu vendados, se encaminaron a la falda de la montaña. Un silencio se hizo en todo el ejército. Natsu tragó saliva, impaciente. La luna se alzó lentamente tras la montaña, iluminando su paso y la entrada de la montaña. Gajeel se adelantó un poco y alzó la mano. El ambiente se tensó, todo el mundo esperaba nervioso e impaciente su señal. La brisa soplo, moviendo la capa de Gajeel. De repente, bajó bruscamente la mano.

-¡AHORA!

Todo el mundo corrió hacia la entrada. Natsu salió corriendo y en su mente exclamó:

``-¡Espérame, Lucy! ¡Ya estoy aquí!´´

Lucy miraba por la ventana. Al parecer la montaña tenía muchas partes en las que se podía acceder al aire libre fácilmente y esta era una de esas. Al parecer, dentro de poco era el Ritual pues se oía mucho ajetreo incluso desde ahí. Lucy desvió la mirada hacia la pared, mordiéndose el labio. Era el momento ideal. Tendría que invocarlo a él. ¿Funcionará incluso con las esposas que anulan la magia? Él dijo que iría en cualquier circunstancia, pensó Lucy frunciendo el ceño. Asintió y cerró los ojos.

-Ábrete, puerta de la oscuridad y de las sombras. Yo te invoco, Zain.

Una luz surgió de la nada, en medio de la celda. Poco a poco se fue apagando, apareciendo un cuerpo robusto, envuelto en unos pantalones negros y una camisa blanca, con un extraño símbolo en ella. Su pelo plateado resaltaba aún más con la luz de la luna. Abrió poco a poco los ojos, mostrando un iris rojo como la sangre.

-¿Me llamaste?


Y continuará en el siguiente. ¿Qué, os esperabais esto? XD Para quién no se acuerda, vuelve a leer el capítulo 4, Tu promesa y quizás ya te acuerdes, jeje. Por cierto, ¿visteis el manga? Fue ABCSOLUTAMENTE ÉPICO. Lo sabía, Gray no era malo TnT9 (llora de felicidad) Eso sí, Trollshima de esta trolleada no te libra nadie, ¡te vas a enterar! *coge un bazooka y se va directa hacia Japón* *retrocede un poco* A si, antes de irme, recordad, dejad vuestro reviews^^ *se va hacia Japón con cara de loca*

¡Hasta más ver!