Bienvenidos al nuevo capítulo de "De cómo me enamore de tu padre", estoy muy emocionada y agradecida con todos sus comentarios y casi no me creo que ya vayamos en el capítulo 8. Gracias por seguir la historia y espero que les siga gustando por todo lo que dure.
Este capítulo va dedicado al adorable pelirrojo que cumple años el 4 de Agosto y como el manager cumple el 21 esperen un especial de cumpleaños en el que estoy trabajando desde hace tiempo, échenme porras que está quedando a pedir de boca.
En este capi, su primera salida como pareja y su primera cita. También algo de lemon y un vistazo a las otras 2 parejitas de este fic. Ojala les guste tanto como yo disfrute escribirlo.
Espero sus comentarios
Disclaimer
Ni los personajes, ni las canciones me pertenecen yo solo escribo por amor al arte y para entretenerlos un poco, así que por favor disfruten.
Capitulo 8 No te apartes de mi
-¿Entonces, que vas a hacer el día de hoy?
-Lo voy a acompañar a ver escuelas para Michael
Hiro y Shuichi llevaban pegados al teléfono cerca de 2 horas, el pelirrojo sospechaba que a Yuki eso no le agradaba en lo mas mínimo, pero agradecía que no lo hubiera separado de su amigo.
-Dile que lo suyo no es el romanticismo
-Jeje no seas así, no es como si en realidad tuviera que esforzarse mucho por ganarse mi atención
-Aun así, es su primera cita oficial, debería al menos llevarte a tomar algo
-Aun no se qué haremos después de encontrar una buena escuela, dale al menos el beneficio de la duda
-Solo porque eres muy feliz...pero más vale que te sepa cuidar
Hiro sonrió enternecido, su amigo podía ser distraído y algo agobiante, pero definitivamente era el mejor amigo que cualquiera podía tener.
-¿Tú que harás?
-No lo sé, Yuki se fue temprano, dijo que tenía una sorpresa para mí...pero aun no vuelve
"Eso explica porque no se alteraba"
-Seguro es una muy buena sorpresa...
-Eso espero... ¿Hiro?
-Dime...
-...diviértete
El guitarrista noto el tono pícaro de la frase y se rio suavemente entre nervioso y cómplice
-Te veré mañana, Shu
El pelirrojo estaba despierto desde temprano, había aprovechado sus nervios para poner algo de orden en su departamento, encendió su lap top y puso música mientras lo hacía. Luego estuvo al teléfono con Shuichi y cuando colgó y reviso el reloj se dio cuenta que era algo tarde y si no se apuraba, su manager llegaría por él y lo encontraría indispuesto.
Corrió al baño para darse una rápida ducha, justo cuando se estaba cambiando sonó el timbre, asomo la cabeza y le dijo al rubio, que sabia estaba del otro lado de la puerta, que entrara.
El rubio entro precedido de su hijo, vestía como normalmente lo hacía para ir al trabajo, impecable, pero no tan formal, paseo la mirada por la habitación encontrando un cierto desorden ordenado en la sala del pelirrojo.
Todo estaba bastante limpio, pero los sillones y la mesa de centro tenían un montón de papeles sin sentido alguno. Partituras, canciones a medias, canciones terminadas, canciones de otros grupos...
En la barra de la cocina la lap top aun estaba encendida y la música seguía sonando.
-¿Quieres que apague tu computadora?
-Si, por favor
El pequeño Michael se sentó en el sillón y prendió la TV para ver caricaturas, mientras K se acercaba a la barra donde estaba la lap top para apagarla.
You drive me crazy
I just can't sleep
I'm so excited, I'm in too deep
Ohh...crazy, but it feels alright
Baby, thinkin' of you keeps me up all night
Crazy, I just can't sleep
I'm so excited, I'm in too deep
Crazy, But it feels alright
Every Day and Every Night
La canción le arranco una carcajada y apagó el aparato para después, al girarse, encontrarse de frente al pelirrojo.
-¿Puedo saber qué te parece tan gracioso?
El chico llevaba unos jeans de mezclilla obscuros, unos converse negros y, muy diferente de otras veces, una camisa negra con franjas moradas de manga larga. El conjunto en su totalidad le pareció encantador al americano que le sonrió de lado, se inclino hacia adelante y le sujeto de la barbilla
-Nunca me imagine que escucharas ese tipo de canciones
-Yo escucho muchos tipos de música para poder sacar ideas...aunque admito que esa fue una adquisición muy reciente inspirada en cierta persona...
El rubio se sintió ensanchar la sonrisa, cerro distancias y le robo un corto beso, se irguió de nuevo admirando su obra maestra; el guitarrista que se veía delicioso en ese atuendo con las mejillas sonrosadas por el beso y devolviéndole una mirada que, si su hijo no estuviera presente, le habría ganado ya algo más que ese simple beso.
-¿Listo?
-Claro...
Hiro llego hasta su sofá para saludar a Michael y tomar sus llaves, el niño estaba más que emocionado por la idea de que el pelirrojo los acompañaría, lo tomo de la mano y los 3 salieron del departamento. Cuando Hiro termino de cerrar la puerta se giro para encontrarse los ojitos azules de Michael viéndolo con curiosidad y aprobación.
-¿Qué pasa?
-Te ves lindo
La respuesta tan sincera le hizo sonrojar hasta la raíz del cabello
-G-gra-gracias...
-¿No te parece, papa, que Hiro se ve muy bien así?
K tomado un poco por sorpresa miro a su hijo y luego a su guitarrista
-Me parece, pequeño, que se ve realmente adorable
La respuesta de su manager no le ayudo mucho para disminuir el color de sus mejillas, pero hizo maravillas por su autoestima, subieron al coche y comenzaron su travesía, encontrar una escuela para Michael.
-Estoy en casa
-En la cocina, Yuki
El rubio escritor demoro un poco para llegar a la cocina y encontrar a su pelirosa amante ocupado en preparar la comida, olía bastante bien, se acerco por atrás y le rodeo posesivamente, dejo que su aliento chocara contra su lóbulo y luego por el cuello, lo sintió estremecerse y suspirar antes de finalmente robarle un beso cuando giro para verlo
-¿Me extrañaste?
-Sabes que siempre lo hago
El rubio se inclino para tomar entre los suyos, los labios del cantante. Primero un suave toque que duro muy poco, delineo sus labios con la lengua y se deleito con el gemido que escapo de su boca. Coló su lengua al interior de su boca a la par que sus manos por debajo de la camiseta y sintió a Shuichi cerrar una mano en su nuca para profundizar el beso. El beso fue muriendo y se separaron con lentitud, ambos sonriendo.
Shuichi apago la estufa, la comida estaba lista y era bastante peligroso quedarse tonteando alrededor del fuego.
-¿Quieres ver tu sorpresa?
El escritor sonrió al ver los violáceos ojos brillar con curiosidad y camino a la sala seguido del cantante, se sentó en el sillón y el pelirosa se coloco sobre su regazo con las piernas a cada lado de la cadera de Yuki
Al tenerlo así de frente, el escritor le acaricio con dulzura la cabellera y las mejillas
-Cierra los ojos y extiende las manos
Ni tardo, ni perezoso, Shuichi hizo lo que su novio le pedía, recibió un sobre y un beso corto en los labios
-Que es esto, Yuki?
-Ábrelo
El cantante abrió con cuidado el sobre y saco un par de boletos de avión y un folleto de un spa
-¿Y esto?
-Feliz aniversario
Aunque las palabras habían sido pronunciadas en un tono de voz más bien plano, la sonrisa que las acompaño le decía a Shuichi que era cierto.
Su cara se ilumino de la emoción y sin poder contenerse se abalanzo sobre Yuki abrazándolo y llenándolo de tiernos besos por todo el rostro
Yuki reía alegremente al obtener la respuesta que esperaba, la verdad es que ninguno podía recordar la fecha exacta en que comenzaron a ser una pareja, así que de mutuo acuerdo establecieron la última semana de Mayo como su semana de aniversario. La cosa era que ese año, en esa semana, ambos habían estado fuera y sin poder celebrar.
Shuichi le había regalado su loción favorita y un traje hermoso que utilizo en la firma de autógrafos que los había separado; Yuki se había aliado con K y Hiro para que en uno de los conciertos pasaran un mensaje suyo en las pantallas. Ni que decir del éxito que tuvo aquello.
Pero el escritor quería una celebración mas intima, algo que solo los incluyera a ellos, no mucho de su estilo, pero francamente, su estilo se podía ir al demonio.
Así que aquí estaba 2 meses después con los boletos para una escapada de fin de semana que no interfería con la agenda de ninguno de los dos.
-Te amo
Y con la respuesta que había esperado de su hiperactivo novio.
El era hombre de pocas palabras, muy pocas, las que decía siempre tenían esa consistencia. También solía ser alguien más bien frio y distante, pero desde que conoció al cantante pues las cosas comenzaron a ser diferentes.
Le encantaba tenerlo entre sus brazos y verlo dormir por las noches, la suavidad de su piel y su revoloteo y parloteo constante. Por supuesto no estaba dispuesto a admitirlo ante nadie, aun, pero estaba muy dispuesto a demostrárselo con acciones.
Los boletos quedaron pronto olvidados en la mesa al lado del sillón, lo único que se escuchaba en la casa eran las respiraciones agitadas de los dos amantes en el sillón, sus risitas, gemidos y jadeos; algunos ahogado pero la gran mayoría escuchándose en todo su esplendor.
El escritor se deleitaba mordisqueando el cuello y los hombros de su amado Shuichi, en algún momento la camiseta había volado a algún lugar desconocido de la sala y las hábiles manos del cantante desabrochaban con desesperación y rapidez la camisa del rubio.
Aunque conocían el cuerpo del contrario casi de memoria siempre disfrutaban redescubriendo cada pequeño rincón, cada curva, cada punto del que podían obtener los sonidos más exquisitos que les llevaban a la cumbre del placer.
Las manos tocaban toda la piel a su alcance, sus bocas se buscaban y encontraban repetidamente, las lenguas se entretenían en trazar caminos a la gloria y los gemidos iban en aumento de frecuencia e intensidad. ¿En que momento habían llegado al suelo de la sala? Poco les importaba. ¿En qué momento Shuichi había logrado deshacerse del cinturón de Yuki y los pantalones de ambos? No podía recordarlo.
Con el pelirosa siempre era todo así, intenso, rápido sensual, orgásmico; a veces le asustaba la facilidad con la que le hacía perder la cabeza, pero el trago de vida que le infundía ese cuerpo compensaba cualquier dificultad que se le presentara.
-…mmmh…Yuki…?
-…uh humm….
-Nada, solo me encantas
Yuki levanto la cara de donde la tenía escondida, bajando por el estomago del cantante, y le regalo una mirada llena de ternura acompañada de una de esas sonrisas que derretían a Shu, subió para besarlo y lo abrazo para quedar ambos recostados en el suelo.
-Te amo, ¿lo sabías?
-Me encanta, cuando me lo dices
La mano del escritor iba bajando por el pecho, el vientre y alcanzó la entrepierna del otro mientras le besaba las orejas y le susurraba cuanto lo deseaba y todo lo que quería hacerle.
Shuichi gemía totalmente extasiado y acariciaba a su novio de manera errática ante el placer que estaba sintiendo.
Ver las caras que el otro hacía realmente le podía llevar la libido a niveles insospechados, sentirlo temblar ante sus caricias, sentir las caricias cada vez más cerca de su miembro necesitado de atención, le hacían suspirar y jadear con anticipación.
Cuando Shuichi alcanzo su miembro y comenzó a acariciarlo sobre los bóxers lo paro, la cara de indignación del pelirosa era todo un poema, se incorporo apenas para abrir un cajón en la mesita y entregarle a su amante una botellita
-¿Por qué tenemos lubricante en las mesas de la sala?
-Por si algún día se me antoja tomarte por sorpresa mientras buscas el celular entre los cojines del sillón
Shuichi se rió de buena gana, era una buena razón y había probado ser bastante útil, puso la sustancia en su mano y ayudado por su Yuki se deshizo de la ropa interior de ambos, embadurno a conciencia su miembro y el contrario, y comenzó a acariciarlo a un ritmo suave y placentero.
Yuki ahogo un gemido en la curva de su cuello lo que le provoco escalofríos, las uñas se le clavaban en la cadera y las incoherencias que el escritor le susurraba le estaban poniendo demasiado … caliente.
La mano de Yuki remplazo a la suya poniendo ambos miembros en contacto y acariciándolos de manera pausada, Shuichi busco la boca de su amado escritos para ahogar los agudos gemidos que no podía contener, se sintió embistiendo contra la mano y el miembro ajeno incapaz de controlarse.
Yuki gemía en un tono grave y profundo extasiado por la forma en que Shuichi perdía el control y lo arrastraba con él.
Las pequeñas manos del cantante se deslizaban por el cuerpo de Yuki llegando a los puntos exactos para acercarlo al clímax, los besos no eran escasos y el orgasmo les llego como muchas cosas en su vida, inesperado, intenso, increíble.
Recostados y recuperando el aliento, aun acariciándose y llenándose de promesas y palabras que solo ellos podrían entender en ese preciso instante, la comida enfriándose en la cocina.
-¿Quieres comer?
-¿Por qué piensas en comida justo ahora?
-Porque te necesito totalmente recargado para el segundo round, es mi día libre
Yuki le correspondió la pícara sonrisa y decidió que ese día no era necesario salir.
-Fujisaki-san
-Sakano
El chico respondió con una ligera inclinación de cabeza, consiguiendo una cálida sonrisa del productor.
-¿Qué haces aquí? Pensé que K les había dado el día libre
-Sí, lo hizo, pero vine a visitar a mi primo…quiero decir….
-Nada que explicar, Fujisaki-san, en realidad es tu primo
-Me cuesta verlo así cuando también es mi jefe
Ambos hombres se dedicaban miradas furtivas y azoradas, Sakano se había sentido atraído por el pequeño desde que lo conoció pero por el bien del profesionalismo nunca se había atrevido a hacer ni una insinuación.
Luego el rubio manager había llegado a poner de cabeza toda su concepción del profesionalismo y verlo tontear con Hiro le había hecho desear acercarse un poco más, por otro lado tampoco quería ser brutalmente rechazado por el joven músico.
-Sakano…
-Dime
-Ummm…¿tienes planes hoy?
-No en realidad- su sonrisa era demasiado obvia- solo vine a entregar un reporte
-Ya veo
-Fujisaki-san, ¿te gustaría ir a tomar algo?
Levanto la cara para encontrarse con los ojos que le veían algo asustados tras las gafas y le sonrió.
-Me encantaría, ¿Pasaras por mi en una hora?
-No me lo perdería por nada
-Para nada como me hubiera imaginado nuestra primera cita, déjame contarte
Hiro le sonrió a su manager sentado en la banca de dónde había estado observando a Michael dar vueltas en el carrusel. Tomó el refresco que el rubio le ofrecía.
-Curioso que lo menciones, ya puedo decirle a Shuichi que se quede tranquilo
K lo miro sin entender muy bien de que le hablaba, el guitarrista rio suavemente y le tomo de la mano discretamente
-En la mañana me dijo que te dijera que lo tuyo no era el romanticismo
-Dile que mi idea de una primera cita le haría caerse de espaldas
Hiro rió alegremente, logrando también una sonrisa de parte de su…errr…manager
-Te diré lo que le dije a él, no es como si realmente tuvieras que hacer mucho por tener mi atención
-Si te sirve para algo, mi idea incluía una botella de vino, sabanas de satín y probablemente tú y yo con mucha menos ropa
Aunque con las mejillas del color de su cabello Hiro le regreso una mirada que le causo un cosquilleo al sur de su anatomía. Estaba casi seguro que esa mirada tenía que ser ilegal de algún modo.
Hiro se acerco a él para hablarle al oído, sonrió cuando el rubio se tensó ante el gesto; perfectamente inocente de no ser por la sonrisa predadora y los ojos que le brillaban de deseo
-Consigue una niñera y ese plan podría resultar, la verdad podría comerte en este preciso instante- su tono de voz era bajo y con toda la intención de provocarlo, le besó peligrosamente cerca de los labios y siguió hacia atrás hasta el lóbulo de la oreja.
K pasó saliva con algo de dificultad y le miro a los ojos que pretendían verse de nuevo inocentes pero fallaban por el brillo que aún conservaban al fondo. Le regreso la sonrisa, aún visiblemente nervioso
-Nakano- la voz rasposa le delataba más de lo que hubiera querido y es que tanta maldita tensión sexual le estaba afectando- sigue mirándome de ese modo y puede que la consiga
Si Michael no hubiese llegado probablemente habrían tenido una escena ahí mismo.
Anduvieron por el parque de diversiones cumpliendo cada capricho de Michael y hablando sobre las escuelas que habían visitado
-Me gustó la segunda
-Yo preferiría la última…es más cómodo para que yo pueda pasar por el
-Pero creo que a el le gustó la segunda
Hiro miró al pequeño corretear delante de ellos y sabía que el padre tenía razón
-Compraré un casco de su tamaño, llegare a tiempo
K sonrió complacido y lo sostuvo de la cintura, Hiroshi se sobresaltó un poco y opuso algo de resistencia, pero al final se dejo envolver por el abrazo y miró los ojos azules que tanto le gustaba
-Eres un ángel, un precioso ángel pelirrojo- le tomó de la barbilla y le robo un dulce y corto beso
Ya menos escandalizado Hiro se dio cuenta que muy pocos en realidad les estaban prestando atención y que aún muchos menos se veían escandalizados, de modo que se relajo.
Subieron a varios juegos con Michael, comieron de manera nada saludable, se tomaron algunas fotos, varias con el niño solo, otras con el pelirrojo y el pequeño, algunas más de ambos rubios y un par solamente en la que salían los 3.
-Papá eso no es justo, tú tienes ventaja en este juego
-Yo podría intentarlo
K miró a Hiro con cara de circunstancia y el pelirrojo arqueo una ceja levemente ofendido. Estaban en un juego en que debían disparar a un blanco y ganar premios.
-¿Acaso no crees que lo logre?
-¿Alguna vez has sostenido un arma?
-No en realidad
-Mi duda es razonable
Sin mediar palabra Hiro pago la cuota y recibió el arma, la acomodó en sus manos como había visto a K hacerlo cuando se ponía en plan serio, calibró su objetio con un solo ojo y luego abrió el otro re-calibrando. Respiró hondo y disparó.
-Si vuelve a acertar ahí 2 veces o más cerca le daremos el premio
El chico tenía una sonrisa de suficiencia que casi no le cabía en la cara, K meneaba la cabeza y reía con incredulidad, Michael reía y aplaudía emocionado
-¿Quién lo diría? El niño tiene talento
-Tengo un buen maestro- declaró antes de girarse y repetir todo el ritual anterior, esta vez casi sale del rango, pero lo consiguió
K lo miraba complacido, las mejillas rosadas por la emoción y los nervios, el subidón de adrenalina seguro era increíble, se le antojaba aún más sexy ahora que le conocía esta nueva habilidad y hasta estaba considerando prestarle su magnúm después de un entrenamiento adecuado.
-Prepárate- le dijo a Michael- ese premio se va hoy con nosotros
Y absolutamente nadie podría defraudar esos ojitos azules. Se preparo y sintió entonces los brazos de su manager rodearlo desde atrás, se tenso un poco y sintió la risa del rubio en su oreja.
-Tanta adrenalina te pone a temblar, respira. Sube un poco el arma y apunta directo al centro, no ladees la cabeza y apoya la culata de este modo- y mientras lo decía le ayudo a acomodar el arma- relájate pero no sueltes los brazos
K se fue alejando de Hiro dejándolo preparado para el tiro, solto su mano y escuchó el disparo, sonrió satisfecho, no había quedado en el centro pero considerablemente más cerca.
Hiro entrego el arma y recibió un peluche casi del tamaño de Michael con la forma de una onigiri y un poster con la banda del momento, así es, tenía un poster enorme de el y sus dos amigos para darle al pequeño, la gente alrededor sonreía y el se sintió de momento azorado pero victorioso.
-Verás pequeño, quizás logre que los 3 músicos lo autografíen para ti, luego de eso lo colgaremos en tu cuarto
Michael sonreía, le encantaban los premios que habían conseguido.
-Después de todo no soy un causa perdida, dijo entregando el poster enrolado al pequeño y dejando el peluche en el suelo para ser recibido en brazos de su manager.
-Admito que tienes talento, quizás considere darte un par de lecciones- lo abrazo y sintió como se relajaba y comenzaba a temblar un poco después de la descarga de adrenalina que había sufrido
-Vayamos a casa- tomo el peluche con la derecha y con la izquierda tomó la mano de Hiro que sólo se dejo llevar mientras tomaba de la mano a Michael, era un cuadro bastante tierno.
Escritor y cantante estaban acurrucados en el sillón bajo una manta que alguno había ido a conseguir en algún momento, habían prendido el radio para ponerle algo de música a sus actividades y ahora solo se deleitaban estando en brazos del otro.
Yo pense que podia quedarme sin ti y no puedo
Es dificil mi amor mas dificil de lo que pense
He dejado mi puerta entreabierta
Y entraste tu sin avisar
No te apartes de mi oh no
Shuichi estaba más que dispuesto a pasar la noche ahí acurrucado entre los brazos de su novio después de una magnífica tarde, no se daba cuenta de que Yuki cantaba para el esa canción y se dejo llevar cuando lo cargo a la habitación y se arropo junto a él.
Yo pense que con tanta experiencia
Conocia todo
Y contigo aprendi que al amor no le importa
Quien sabe mas
Y que el tiempo en nosotros no existe
Por todo lo que veo en ti
No te apartes de mi ooh oh no
K estaba sentado en su sillón con Hiro recostado en su pecho y Michael recostado en el pecho del pelirrojo, estaban viendo una película infantil, aunque claro está, K estaba más pendiente de la música que sonaba muy bajito cerca de su cabeza. Había tomado el celular de Hiro y lo había colocado estratégicamente ahí para no tener que ver por enésima vez la misma película con la que Michael estaba obsesionado.
Suerte que Hiro tenía más paciencia, curioso que justo esa canción sonara cuando le daba vueltas a su relación con el pelirrojo.
Todo amor que yo espere de la vida
Lo he encontrado solo en ti
Y resulta que tu no estas aqui..
Esos aires de quien no sabe nada
Me han sabido ser feliz
Mo te apartes de mi ooh oh no
-Sakano
-Dime
Por toda respuesta Fujisaki tomó la mano del productor entre las suyas, Sakano se tenso y le miró nervioso.
Suguru abrió y cerró la boca varias veces intentando decir algo.
Sakano sonrió, se inclino hacia delante y le besó la frente.
-¿Continuamos la conversación en mi departamento?
Suguru sonríe y asiente, salen manteniendo las distancias protocolarias, no saben bien de que van a hablar, a los dos les cuesta mucho trabajo poner en palabras sus sentimientos. Lo único que ambos esperan es que puedan averiguar una manera de comunicarse sin tantos rodeos; después de todo, lo que sienten por el otro es bastante obvio.
-Creo que debería irme
-Pero acaba de dormirse, aún podrías quedarte un rato
-No sé, K. John debe estar por llegar y mañana tenemos que trabajar desde temprano, no quiero ni imaginar el entrenamiento de baile al que nos va a meter.
K le hace un puchero adorable y le extiende los brazos, Hiro se deja caer dentro del abrazo.
-En serio, ni siquiera tengo ropa aquí
-Claro que sí, en mi closet encontré algunas cosas tuyas
-¡K!
-En verdad me gustaría que te quedaras conmigo
Hiro lo miro y se inclino buscando un beso, lo encontró. Uno que era clara declaración de intenciones.
La tensión entre ellos era ya demasiado palpable y Hiro se moría de ganas por pasar de nuevo una noche ahí y especialmente se moría de ganas por pasar la noche entre los brazos del americano.
-Te quiero, Nakano
Hiro sonrió, ya lo tenía ganado desde hace un rato pero le agradaba la cereza en el pastel.
-Tú no me caes precisamente bien en este momento
K abrió la boca para protestar, pero Hiro lo callo con un dedo en sus labios
-No tienes derecho a convencerme con esos preciosos ojos azules tan fácilmente
K lo besó, lo sostuvo con fuerza entre sus brazos y se dejo perder en el beso, por primera vez no se sintió presionado por cuidar el ambiente a su alrededor lo que le permitió disfrutar el beso como nunca antes.
-Eres un tramposo, Claude, sabes que no puedo decirte que no
-Espero que lo hagas algún día, pero justo hoy me encanta que no puedas
K lo tenía contra la barra de la cocina, sus manos alrededor de la delgada cintura del pelirrojo, Hiro con las manos alrededor de su cuello.
Hundió la nariz en la curva de su cuello y se entretuvo en acariciarlo con la punta de su nariz, olfateó su ojo cabello y se paseo por su rostro de ojos cerrados, deleitándose con el sonrojo y los labios entreabiertos del chico.
Lo beso en la mejilla con dulzura quedándose más de lo que un inocente beso debería.
Hiro le sonrió con ternura y un poco azorado, esa expresión inocente le encantaba
No pensé que ese aire inocente
Me enseñase un mundo
En las cosas bonitas tan simples
Que siempre me dices
Por la falta que me haces aquí
Y por todo lo que veo en ti
No te apartes de mi ooh oh no
-Hiro…
El pelirrojo le sonrió y le acarició el rostro suavemente, fue hacia atrás y con maestría desato el dorado cabello, lo acaricio encantado, siempre había querido ver esa cascada de cabello correr libre sobre los hombros y la espalda de su manager.
Dejó una de sus manos estacionada en la nuca y se dedicó a acariciar de forma sensual y suave, deleitándose con la forma en que su manager se dejaba acariciar y cerraba los ojos complacido.
Lo besó un poco más, profundo, intenso, cálido.
Todo amor que yo espere de la vida
Lo he encontrado solo en ti
Y resulta que tu no estas aquí
Esos aires de quien no sabe nada
Me han sabido hacer feliz
No te apartes de mi oh no
Sus manos perdieron cualquier restricción que aún tuviera, las paseo por la espalda del músico y por sus costados, enredo una en su nuca y se pego por completo al otro cuerpo, dejo que sus manos cobraran vida propia y notó que las del pelirrojo hacían lo mismo, con más ternura y más despacio, aún con ciertas reservas pero poco a poco atreviéndose a explorar el otro cuerpo aún por sobre las ropas.
Gimió en la boca del pelirrojo y sintió que el chico temblaba y suspiraba dentro del beso. Se aparto suavemente de él, y le vio abrir los ojos despacio, le brillaban los ojos y los labios por el intercambio de saliva, las mejillas pálidas ahora sonrosadas levemente.
-Te ves encantador
El chico le sonrió coqueto y le robo un fugaz beso
-Me encantas
No te apartes de mi ooh oh no
No te apartes de mi oh oh no
John sacó las llaves del departamento y bostezó cansado, las audiciones de los bailarines habían sido intensas y al final se quedo con 5 que le parecieron excelentes y estaba satisfecho.
Metió la llave y entró en el departamento, no prendió la luz pues sabía el camino hasta la cocina casi de memoria.
Llego a la barra y se sirvió un vaso de agua, encendió la luz de la cocina y se giró a la cocina. Casi se ahoga cuando descubrió a su mejor amigo y al guitarrista en el sillón, K sobre el chico y ambos visiblemente sonrojados.
-G' nigh!- sonrió con picardía
-Esperaba que pasaras hasta tu habitación y que nos obviaras- la cara de K estaba escondida en el pecho del pelirrojo, que si bien sonreía divertido tenía las mejillas coloradas y miraba hacia otro lado evitando la mirada de John.
-Que bueno verte, Nakano
John claramente ignorando a su mejor amigo se estaba divirtiendo con la situación, el pelirrojo giró la cabeza para verlo y solo alzó la mano a modo de saludo, y eso claramente era un chupetón en el níveo cuello que solo le ensancho la sonrisa burlona.
-¿No tienes que dormir?
-No más que ustedes y no los veo muy dispuestos a hacerlo
-¿De verdad te vas a quedar para el espectáculo?
K se incorporo y Jhon arqueó las cejas al ver la camisa completamente abierta y los tirantes con el cinturón desaparecido.
-Parece que han estado ocupados…- comentó casualmente mientras apoyaba los codos en la barra y la barbilla en sus palmas con una mirada inocente que nadie se creía
-Bueno, tú sabes cómo es esto, no todos los días tienes a tu disposición al manager más atractivo de todo Japón a tu disposición
Los ojos de John se abrieron de un modo bastante curioso, K hubiese reído de no haber estado flipando por el atrevimiento del pelirrojo que se incorporaba sosteniendo su camisa para evitar que se abriera del todo dejándolo más expuesto de lo que ya estaba.
Ninguno de los americanos pensó que el chico pudiera darle ese giro a la incómoda situación en la que se encontraban.
Dicho eso, el pelirrojo se recargo en su manager rodeándolo por detrás y apoyando la barbilla en su hombro miro divertido y coqueto al americano que estaba en la barra
-So…you staying? Or you leaving?
Aunque no la pudo ver, Hiro intuyó la malvada y torcida sonrisa que K tenía mientras luchaba por no reírse de la expresión incrédula, nerviosa y sorprendida de John.
Alzó las manos derrotado por la faceta desconocida de Hiro, tomo su agua y se dirigió a su cuarto.
-Algunos queremos dormir, así que agradeceré algo de discreción- sonrió de lado- pero diviértanse
Cuando cerró la puerta K se giró algo brusco y sostuvo al guitarrista entre sus brazos
-Juro que te adoro
Y le estampo un beso que los mantuvo ocupados por sabe Dios cuanto tiempo, cuando las cosas comenzaban a calentarse de nuevo Hiro mordió suavemente el labio inferior del rubio para llamar su atención
-¿No deberíamos llevar esto a tu cuarto? No que no lo esté disfrutando, pero imagina si quiere más agua
-Y yo que pensé que si le íbamos a dar un espectáculo por si decidía regresar
-No presiones tu suerte, solo rompo una regla a la vez, normalmente no duermo con nadie en la primera cita
K sonrió y se levanto para después ayudar al pelirrojo a hacer lo mismo, teniéndole a su altura lo beso suavemente y deslizó sus manos por la abertura de la camisa deleitándose con la suavidad de su piel y empujándolo suavemente hacia su habitación.
Subió desde el vientre hasta el pecho y sus manos se movieron por los hombros deslizando la camisa por los brazos para liberarse de ella; quedo olvidada a la entrada de su cuarto. Siguió besándolo mientras el guitarrista le envolvía el cuello con los brazos, siguió guiándolo hacia su inmensa cama mientras se deshacía de su propia camisa y lo besaba con pasión mal contenida.
Lo envolvió en sus brazos y bajó las manos por la espalda del pelirrojo haciendo que se arqueara de placer y pusiera sus manos en el amplio pecho del rubio, Hiro bajo sus manos acariciando el vientre y regresando con una suave caricia del dorso hasta las tetillas con las que jugueteó un momento mientras besaba el cuello del manager.
K suspiró extasiado, bajó sus manos por las caderas del chico, abarcando ambas nalgas con las manos y atrayendo a su compañero hacia el provocando que sus entrepiernas se rozaran arrancándoles un suave gemido a ambos que ahogaron en la boca del otro.
K movió sus manos hacia el frente de los jeans del pelirrojo, agradeció mentalmente que no usara cinturón pues no tenía cabeza para pelearse con esa prenda del demonio, soltó el botón deleitándose con los gemidos de Hiro, bajó con lentitud el cierre y con cuidado bajo los pantalones hasta que pasaron la cadera dejando que la gravedad hiciera el resto.
Acarició de nuevo la cadera y lo envolvió por la cintura sintiendo como se estremecía ante la caricia tan posesiva, lo levantó con facilidad y lo tendió en su cama colocándose sobre él entre sus piernas, el chico flexiono la pierna derecha para apoyar el pie en la cama y poder impulsarse hacia arriba y besar el cuello y las orejas de su manager mientras este hacia lo propio y acariciaba la pierna que tenía a su alcance.
Hiro bajó una mano de la nuca al cuello, de ahí por el hombro y el pecho, acaricio con la punta de los dedos el vientre y llegó al cierre y el botón de los pantalones del rubio, de suerte se había liberado del cinturón hace un par de horas, hacerlo ahora con una sola mano hubiera sido realmente difícil, botó el cierre y bajó el cierre, coló su mano por entre la tela de la ropa interior y sintió como el rubio se tensó cuando cerró su mano alrededor de su creciente erección, sintió la mordida en su hombro para acallar el gemido tan escandaloso que se le escapo. Regreso a besarlo mientras, al sentir el miembro excitado entre su mano, su propio miembro iba creciendo a la par.
K se separó de él con un jadeo para deshacerse de los pantalones que le estorbaban y de paso de los bóxers, Hiro apoyado en sus codos y con una pierna flexionada se le antojo extremadamente sensual; especialmente por la forma en que se mordió el labio inferior y la mirada llena de promesas para la noche, alcanzo el elástico de su ropa interior y se liberó tan rápido como pudo de ellos.
Hiro se rió suavemente ante la desesperación de su manager, paró de inmediato cuando sintió el cuerpo desnudo sobre el suyo, jadeo por la impresión y el placer y le beso frenético al sentir ambas erecciones entrar en contacto junto con una enorme cantidad de piel.
-¿Te diviertes, Nakano? – le hablaba con la voz rasposa y sensual que lo sacaba de quicio
-Muchísimo, ¿tú no?- le besó
-No tienes idea
Fueron subiendo por la cama mientras se acariciaban y besaban con la desesperación que tantos meses de tensión sexual acumulada les había provocado.
Hiro se encontró de pronto entre un montón de almohadas, con el rubio encima, su miembro pulsando casi dolorosamente, sonriendo y jadeando con anticipación. K lo miraba con deseo pero también con ternura, se detuvo un momento para acariciarle la mejilla con el dorso de la mano en un gesto extremadamente dulce e íntimo que derritió al pelirrojo, acarició el suave cabello dorado que los cubría como una cortina; lo beso de un modo suave y casto.
-¿Nervioso?
-Sí, eso también…
-Hace muchísimo que no estoy con otro hombre- admitió algo azorado
-Nunca había llegado con nadie- miró a otro lado
-¿Con nadie?- arqueó una ceja impresionado
-No me mires así- sonrió nervioso y apenado- ¿tan difícil es creerlo?
-Tienes 20 y eres estrella de pop/rock, al menos pensé que habías intentado algo con esa novia tuya
-Estaba bastante lejos como para intentar algo y generalmente voy más despacio con la gente- lo miro con cara de circunstancia
-Así que…- acarició distraídamente su vientre con los dedos
-Estábamos algo ocupados con los ensayos y la escuela, después con las giras y conciertos, pasaba casi todo el tiempo con Shuichi intentando entrar al mundo de la música. Nada más lejos de segunda base…hasta ahora
-Oh my God! You really a virgin!
-¡Oh vamos!
K lo besó largamente, acariciándolo suavemente y sintiendo los brazos del pelirrojo envolverlo con cariño.
-¿Estás seguro?
-Oh vamos, K. Llevo más de medio año queriendo meterme en tus pantalones, ¿no te parece que ya lo he pensado lo suficiente? Además no es que sea enteramente casto y puro- le miro juguetón
-Oh vaya, Nakano, esa mirada en verdad debería estar prohibida.
Rieron de buena gana y se quedaron entre los brazos del otro por unos minutos, K sabía que no podían llegar tan lejos por lo que hizo nota mental de conseguir algunos artículos lo más pronto posible; pero definitivamente haría que su primera noche juntos fuera inolvidable
-En verdad estas algo loco, ¿sabías?
-Jeje es requisito para este medio
-Te quiero, niño
Hiro lo miro con ternura y lo besó, lo besó de forma tal que K se sintió un tanto sobrecogido y asombrado por la habilidad del muchacho para hacerle perder la cabeza.
Sus manos se entretuvieron en recorrer el cuerpo contrario, conociéndolo por primera vez, intentando descubrir los lugares que le harían perder la cabeza, pasó a besarle el cuello y los hombros, descubrió que al chico pelirrojo le encantaba ser besado en la curva del cuello y el lóbulo de la oreja, tuvo que morderse el dorso de la mano varias veces para acallar sus gemidos, esos sonidos tan eróticos también lo estaban poniendo a tono.
Bajo por su pecho y hasta su ombligo, mordisqueó sus costados haciendo que el guitarrista se arqueara y jadeara, le clavo las uñas en las caderas y las deslizo por las largas piernas mientras besaba y lamía su vientre.
Hiroshi alcanzó la lámpara de noche y la luz los cegó momentáneamente; lo tomó de la barbilla y lo besó.
K bajo de nuevo buscando ese lugar que sin lugar a dudas pondría a su guitarrista en aprietos para mantenerse callado, se arrodillo entre sus rodillas y Nakano se levantó en sus codos, paseó sus dedos por el vientre, pecho, piernas y la entrepierna del chico provocando que se arqueara y tirara la cabeza hacia atrás. Tenerlo tan a su disposición le encantaba, admirando su anatomía se dio cuenta que había una curiosa mancha dónde su cadera se unía a la pierna, se agacho para verlo de cerca pensando que podía ser un lunar
Justo en el hueso ilíaco tenía tatuado un kanji, música.
-Sexy…
-Gracias
K besó el tatuaje y deslizó la lengua por el interior del muslo del músico, éste tuvo que ahogar el grito de placer que le brotó desde el pecho con una almohada. K subió la cabeza solo un poco y lamió toda la extensión del miembro del pelirrojo notando como apretaba las sabanas entre sus manos y se arqueaba gimiendo deliciosamente.
Lamio la punta de su miembro y la beso casi con devoción, acarició con sus labios e introdujo el miembro lentamente sintiendo como se agitaba la respiración del el chico y jadeaba extasiado.
La mano de Hiro llegó a su nuca y se enredo en su cabello, sintió como sus caderas comenzaban a menearse al ritmo de los movimientos de su boca, con una mano envolvió la base de su pene y la otro la entrelazó con una de las manos del pelirrojo.
-…K…
Escuchar su nombre ser susurrado de ese modo le hizo gemir también a él, aumento el ritmo de las succiones un momento para sentir al pelirrojo retorcerse de puro placer y gemir escandalosamente.
Subió hasta su boca y le beso apasionadamente, se tendió sobre él poniendo en contacto sus miembros y gimiendo en la boca del pelirrojo, rodo para quedar en su costado y entrelazo sus piernas con las de Hiro para que no perdieran el contacto.
-Eres un poco escandaloso, niño
-Como si no te gustara
-La verdad, me pone mucho que lo seas
Las manos de Hiroshi se dedicaron a viajar por todo el cuerpo del americano mientras ambos se besaban desesperadamente y se arqueaban para obtener contacto entre sus miembros.
Hiro subió su mano hasta su boca y lleno de saliva cada uno de sus dedos y su palma a conciencia sin despegar los ojos de su manager que sintió las caricias de esa adorable boquita en su propio miembro y no pudo evitar jadear.
Hiro sonrió con algo de perversidad y bajó la mano para atrapar ambas arecciones y masajearlas con suavidad, K llevo una mano hasta su boca y Hiro lamio sus dedos también a la par que masajeaba sus miembros, cerraba los ojos y gemía suave y ahogadamente, K pegó su frente a la de su compañero y noto que ambos estaban sudando.
La mano de K remplazó a la de Hiro y el pelirrojo se sostuvo de los hombros de K clavándole las uñas y gimiendo su nombre a escasos milímetros de sus labios repetidamente.
K no estaba en mejores condiciones, perdido entre las sensaciones comenzó a murmurar incoherencias en su idioma natal, para después intercambiar besos con el guitarrista, besos por demás apasionados, intensos, con mucha lengua y bastante ardientes.
Hiro se pegó un poco más a él y acaricio su espalda, pecho y nalgas con algo cercano a la desesperación, le besó el cuello y le susurro todas las cosas que le hacía sentir al oído.
K abrió los ojos que se le estaban aguando por el placer, ni siquiera recordaba cuando los había cerrado, su mano resbalaba por ambos miembros deliciosamente gracias al líquido pre-seminal que brotaba de ambos. Vio a su adorable Hiro completamente sonrojado, con el pelo revuelto, los labios entreabiertos susurrando su nombre y varios "si", "oh Dios", "no pares", etc. Verlo tan cerca del clímax le hizo consciente que él tampoco aguataría demasiado, lo besó para acallar tanto sus jadeos y gemidos como los contrarios.
De pronto encontraron un ritmo en el que tenían las manos libres para acariciar toda la piel a su disposición, pero a cada embestida sus miembros entraban en contacto enviando descargas de placer por todo el cuerpo.
K tocaba, mordía y besaba cada trozo de esa nívea piel que se le presentaba y sentía como Hiro le marcaba con las uñas a cada nueva embestida, intentando no gritar o gemir demasiado alto le mordía y escondía la cara en su pecho o su cuello aprovechando para probar su piel con un gusto salado por el sudor.
-…¡Oh Hiro!...good Lord…ah…mmm…God…
El chico jadeó ya muy cerca del orgasmo, jadeo varias veces intentando armar una frase coherente, pero lo más lógico de ese delicioso discurso era una sola letra que gimió hasta alcanzar el punto máximo y después esconder su cara en el cuello del americano jadeando por un poco de aire.
K alcanzó el orgasmo pocos segundos después de Hiro, ahogando ese precioso nombre en su garganta una y otra vez.
Fue como apagar el mundo por un par de segundos, murió y regreso al mundo en un parpadeo, abrió los ojos y se encontró unido por la frente al chico que respiraba agitado con una radiante sonrisa en el rostro, se dio cuenta que el también sonreía y jadeaba buscando aire.
Le tomó de la barbilla y lo besó, suavemente ayudando a ambos a recuperar el ritmo de sus respiraciones, las manos del chico se perdieron entre su melena rubia y se separaron minutos después más tranquilos, agotados, radiantes.
-Eso estuvo magnífico
Hiro rió perezosamente asintiendo con suavidad, se mordió el labio inferior y acarició el rostro de ojos azules que le encantaba.
-Dime que tu despertador esta puesto
-¿Tienes que pensar en el trabajo en n momento como este? Tu jefe debe ser un psicópata- dijo riendo alegremente
-Oh no tienes idea, es un loco obsesionado con las armas- torció la sonrisa al ver la mueca indignada del americano- pero es tan sensual que realmente no importa- termino el argumento besándolo
-Esta puesto, Nakano. Jamás te dejaría llegar tarde- se separó suavemente del chico para poder cubrirlos a ambos con el edredón
Hiro se metió entre las cobijas y se arrimó hasta acurrucucarse en su pecho y sentir sus brazos alrededor de él. Suspiró complacido y sintió el dulce beso del manager en su frente.
Cerró los ojos cansado, dibujaba patrones aleatorios en su pecho y K le acariciaba el cabello con ternura
-Te quiero- susurraron ambos al mismo tiempo y luego sonrieron, poco a poco sintieron como la adrenalina iba bajando y el sueño los iba alcanzando
-¿Hiro?
-¿Mmmmh?
-No te apartes de mi- susurro segundos antes de caer rendido con el chico en brazos, perdiéndose de la sonrisa que el pelirrojo sostuvo contra su pecho
-Nunca
