DISCLAIMER: Los Personajes Que En Esta Historia Aparecen, No Me Pertenecesen, Son De La Genial Mente Escritora Stephenie Meyer. Solo La Historia Es Mía Con Algunas Ediciones Para Mi Molestia ¬¬ Jeje
Para Aclaraciones De Mi Historia Original Pueden Consultar El Foro www. todoesgenial. mi-web. es Y Checar La Historia Original, Si Esa No Les Agrada, No Se Preocupen, Aquí Seguiré Con Esta Versión ^^
Decisiones
Edward pov.
Ponte en mi lugar por un momento:
Imagina a esa persona especial, esa, si, esa que te trae loco. Muy bien. Ahora, imagínate besándola, imagínate abrazándola, imagínate entregarle todo en ese beso.
Ahora (si viene mi parte favorita) imagina que después de ese beso, el cual tú creías que era especial, pues así tú lo sentiste, imagina que esa persona que amas te dice "no significo nada…" (¿Qué? ¿Creíste que por parte favorita diría algo bueno? Bienvenido a mi mundo).
Si crees que ahora sabes como me siento, estas mal, por que en realidad ni siquiera se lo que yo estoy experimentando…
Mientras avanzaba el coche hacia la locación, no dije ni una palabra; estaba demasiado…
Mi cabeza esta a mil por hora y a la vez lo veía todo lento. Estaba a punto de tomar una decisión. Y esta vez ni siquiera Rosalie me convencería de no rendirme.
Lo mejor seria ya no insistir. Lo mejor seria abandonar. Lo mejor y lo máximo que conseguiría seria solo su amistad. Y si no podía soportar aquello, ¿que otra opción me quedaba? Ni siquiera yo encontraba una respuesta. Lo que si estaba decidido es que por mi parte ya no intentaría nada.
— Oye Edward ¿Qué pasa? — me pregunto Steve — estas muy serio hombre, tu no eres así, generalmente nadie te calla cuando te sacan del set, y se supone deberías estar feliz, ¡estas haciendo algo al fin!
— No me pasa nada — dije en un tono que daba a entender "déjame en paz". Era muy grosero de mi parte, si tomábamos en cuenta que el solo se estaba preocupando por mi — Solo me estoy concentrando — Dije, tratando de componer mi anterior frase.
— De acuerdo — se coloco de nuevo mirando por la ventana. Era una señal clara de que entendía que no estaba para bromas. Este tipo era genial.
Ella iba en la parte delantera de la camioneta y me lanzaba miradas perspicaces cada pocos minutos. Esto no servia para aplacarme y buscar consuelo como antes me pasaba. El que te digan en la cara "no significa nada" no es una cosa muy a la ligera.
Mi decisión era la siguiente: ya no insistiría, ya no la llamaría a menos que ella viniera, ya no propondría nada, ya no…
Pero lo que sentía por ella no se podía borrar de la noche a la mañana. Pero iba a resistir. Por ella. Por mi…
Lo único bueno es que este martirio acabaría mañana después de las escenas con Jacob. Después cada quien tendría su espacio por un tiempo de por lo menos dos semanas.
Eso era lo mejor. Algo que me ayudaría.
Al llegar a la locación el lugar estaba preparado. Realizamos los ya conocidos pasos. Fuimos con el director de escena, consultamos y revisamos diálogos, etc, etc, etc…
Ya íbamos a comenzar la escena cuando llego el director principal, Chris, y me solicito por un momento.
Acudí junto a el y lo que me dijo solo hizo que el alma se cayera a los pies.
— ¿Qué hay Edward? — Luego con una sonrisa en el rostro (que intente devolverle, de verdad lo intente) — Te tengo una buena noticia.
— ¿Si?, bueno dímela que me hace falta oír algo bueno, para variar un poco mi día…
— Prepárate — apoyo su mano en mi hombro — no solamente te pondremos en pantalla verde, sino que tu estarás en la escena, así que la mayoría, o no, una buena parte de la película aparecerás, así que, ¡te requeriremos para más escenas!
Tal vez había algo en el mundo que me odiaba. Tal vez tenía mal karma. Tal vez le había hecho algo a alguien. ¿Quién sabe? A lo mejor sin darme cuanta había roto un espejo en la mañana… pero esto era el colmo. De un modo poco previsible a mi ojo se le presento un tic nervioso.
Hace aproximadamente una semana yo estaba rogando el aparecer en mas partes de la película, no se, solo el hecho de estar ahí me hubiese bastado, y que me decían: "no, así no lo especifica el libro… Edward eres solo una voz"
Ahora que yo encontraba paz en el hecho de no estar cerca de ella, ¡salían con esto!
— ¡Qué bien! — trate de sonar alegre, mi ojo volvió a temblar — entonces ¿una semana mas como esta? — dije tratando de sonar calmado; digo, si por lo menos no era mucho podría resistir.
— ¡Qué va! Con decirte que hasta en la escena del acantilado te vas a dar una buena sumergida. Oye… ¿le pasa algo a tu ojo?
El creía que esto me estaba matando de la felicidad, y lo hubiera hecho, si no estuviera tan resulto a seguir con mi plan… pero este estaba siguiendo cursos mas siniestros.
— No. Esta bien. Perfecto — le dije — entonces, mañana nos veremos de nuevo.
Me encamine de nuevo a escena. Al llegar junto a ella lo único que pude hacer fue exhalar una cantidad tremenda de aire y cerrar los ojos.
Casi tenía la sensación de que ella quería preguntarme que ocurría, pero no lo hizo.
La escena transcurrió con normalidad, y tan bien actúe (o eso me dijo el director) que no fue necesario repetir la escena en muchas ocasiones, solo nos llevo tres tomas. Cada una fue mas dolorosa que la otra, y eso debió servir al momento por que se suponía que el personaje sufría, aunque no creía que el llegase a sentir lo que yo estaba viviendo.
Cuando por fin terminamos un coche me esperaba para llevarme al hotel. Cuando estaba a punto de abordar, pasó algo fuera de lo común.
— ¡Ed! — Grito una voz muy familiar — espera un momento por favor, tengo que hablar contigo.
Me gire y vi que era Bella la que se acercaba. Me odiaría luego por hacer esto.
— Disculpa pero llevo prisa — me metí al coche y me asome por la ventanilla — Tal vez mañana podamos hablar.
El auto arranco y la dejo ahí, parada, casi sin poder creerlo.
Al llegar al hotel me encontraba como aturdido, pensando mil cosas a la vez, mi cabeza iba a estallar.
Estando en mi cuarto lo único que pude hacer fue tomar un cigarrillo, encenderlo y tomar una buena aspirada.
No sobra decir que eso ayudo muy poco. Seguía con todas mis ideas rondando en mi mente, y necesitaba sacarlas ya.
Comencé a revisar en los cajones de la habitación para ver si encontraba algo. Al llegar al armario me tope con los clásicos cajones llenos de jabones de hotel, toallas, y otras cosas. Quizás aquí estaría mi objetivo.
Milagrosamente si, aquí estaba (cosa que me parecía rara), mi libreta de anotaciones, que había comprado hacia un mes (que no había utilizado dado que ya ni tiempo para mi música tenia).
La abrí y comencé a escribir.
Lo único que se me ocurría era escribir de ella. De su sonrisa. De su mirada. De su boca. De lo que sentía por ella. De lo que se me tenía prohibido. De lo que me estaba matando y carcomiendo por dentro. Y de que si se me brindara una esperanza la esperaría por siempre.
Cuando acabe, casi no creía que había pasado cuatro horas escribiendo. Era muy tarde y me esperaban días muy largos. Estaba casi seguro que solo esta libreta seria mi confesora y mi más intima amiga…
Ahora si niñas, por hoy ya termine… por que además tengo que escribir de los originales… pero no los subiré aun, hasta emparejar la historia, ya les dije, extraño sus palabras T-T (Ya se, ya se es extremo pero de verdad extraño sus comentarios y todo en general jeje)
