Hola hermosas criaturas! Hoy les traigo el penúltimo capítulo de este fic! Creeanme que el último va a estar muuuuuy intenso así que, tengan paciencia y esperen... Los amo a todos por esperar con tantísisisisisisima paciencia a que suba un capítulo, pero enserio cada vez es más difícil encontrar tiempo para escribir, enserio perdón! Bueno, cambiando de tema, que disfruten este penúltimo capítulo! Los amoooooooooo!
TMNT no me pertenece.

"Asesinato"
Las luces azules y rojas se apoderaron del bosque. Las tortugas salieron de la jaula cuando Shun la abrió.
- Rafa, ¿Que vamos a hacer?- Preguntó Mikey preocupado.
Leo miró con ira a Rafa, quien permaneció callado. No podía creer que su hermano estuviera actuando así.
Llegaron con los policías, quienes los veían con desagrado.
- Buenas noches. Soy el oficial Sam McGranth. Este es mi compañero, el oficial Thomas Smith. Queríamos hacerles algunas preguntas. Las haremos de forma individual, así que ustedes dos vengan conmigo.- Dijo señalando a Donnie y a Mikey.- Ustedes háganme el favor de esperar con Shun.
Shun se dio la vuelta y se fue junto con Rafa y Leo, dejándolos solos con los policías.
- Ok, el de morado, necesito que vengas conmigo. El de naranja, ve con Sam.- Dijo Thomas.
Los dos hermanos se miraron preocupados, pero los dos sabían lo que iban a decir. Que no habían visto nada.
Donnie fue con Thomas, alejado de Mikey y de Sam.
- Bueno, esto es sobre la desaparición de una persona esta mañana. Su nombre era Will y fue visto por última vez en este circo. El señor es alto, cabello corto negro, flaco, de ojos verdes. Tiene edad de 48 años. Vestía con una playera negra lisa, pantalón de mezclilla y llevaba un chaleco rojo. ¿Recuerdas haberlo visto?
- Uh... No. No que yo recuerde.
- Encontramos unas gotas de sangre en uno de los trajes de payaso que ustedes usaron para su acto hoy.
"Tranquilízate Donatello. Cálmate. Todo saldrá bien. Sólo piensa..." Pensaba.
- Oh, eso. Ese traje es de mi hermano, Rafael. Él se cortó el hombro con un clavo saliendo de la presentación. Usó el traje para limpiarse el brazo. Como puede ver, somos muy propensos a sufrir accidentes. Pasa todo el tiempo.- Dijo con una pequeña risita, señalando la gasa que tenía en la cabeza, donde lo habían descalabrado y la venda que había en su brazo, donde le habían disparado.
- Oh, muy bien. Entonces, gracias. Ha sido todo por hoy.
Donnie se dio la vuelta y se fue a donde estaba Shun con Leo y con Rafa. Estaba nervioso, pero creía haberlo hecho bien. Mientras tanto, Mikey seguía siendo interrogado.
- Uh, no. No me acuerdo de haber visto a una persona con los mismos rasgos.
- Ok. Mi compañero y yo tenemos una duda. Hay unas gotas de sangre en uno de los trajes de payaso...
- ¿Que? ¿En cuál?
- El que tiene rayas azules y rojas.
- ¿El de Rafa? No me fijé. Perdón. Soy un poco distraído.- Dijo con una sonrisa inocente.
- Bueno, está bien. Gracias por la ayuda.
- De nada oficial.
Mikey se dio la vuelta y caminó hacia donde estaban sus hermanos. Donnie apenas estaba llegando con ellos.
- Oye, ¿cómo sigues de tu cortada?- Le preguntó Donnie a Rafa.
- ... ¿Cortada?
- Si, la que te hiciste con el clavo.
Rafa y Leo lo miraron extrañados.
- En el hombro hoy en la tarde, la que te limpiaste en el traje.
Después, Leo y Rafa entendieron que estaba tratando de hacer. Les estaba diciendo lo que le había dicho al policía.
- Oh, ¿la que me hice saliendo de la carpa? Pues estoy bien. No es la gran cosa.
Después, Shun llevó a Leo con Sam y a Rafa con Thomas. Luego llevó a Mikey y a Donnie de vuelta a la jaula.
- ¿De casualidad hoy viste a un señor alto, flaco, cabello negro, ojos verdes, entre 45 o 50 años?- Preguntó Sam.
- No oficial.- Respondió Leo con seguridad.
- Ese hombre desapareció hoy en la tarde.
- Lo siento, no vi a nadie así.
- Tenemos la teoría de que alguien de aquí lo asesinó.
- ¿¡Qué!? No, no puede ser. Nadie lo haría. Quedaríamos en ruina ya que... Nos despedirían...- Mintió Leo.
- Oh, ya veo. Bueno, una última cosa. Habían unas manchas de sangre en uno de los trajes que ustedes usaron. ¿Me puedes decir que pasó?
- Si, claro. Mi hermano Rafa, el de rojo, se cortó en el hombro con un clavo saliendo de la carpa. Usó el traje para limpiar la sangre.
- Su hermano dijo que no había visto nada de eso. ¿Puede decirme porqué?
- ¿Mikey? Oh, si. Había ido a tomarse foto con unos niños.
- Bueno, es todo por hoy. Gracias por la ayuda.
- De nada.
Leo se dio la vuelta y regresó con Shun, mientras volteaba a ver a su hermano, aún siendo interrogado.
- Si, si vi un hombre así en el acto, pero no vi que le pasó.
- Bueno, ¿me podrías decir porque hay sangre en el traje que usaste en el acto?
- Uh, si. Estaba saliendo del acto y en la carpa me corté con un clavo en el hombro. Usé mi traje para secar la sangre.
Rafa le enseñó la cortada que había en su hombro al policía. La que le habían hecho mientras le lanzaban piedras.
- Oh, bien. Entonces, creo que es todo por...
- ¡Tom! ¡Encontré el chaleco!
- ¡¿Que?!
- ¡Está en esa carpa, lleno de sangre!- Dijo Sam señalando a la carpa de Kaito.
Sam salió corriendo junto con Thomas a la carpa de Kaito.
"Ay no..." Pensó Rafa.
Rafa se quedó ahí, parado. Iban a culpar a Kaito y todo por su culpa. Vio todo en cámara lenta. Vio a Los policías cargar a Kaito, quien luchaba por soltarse y lanzaba mordiscos al aire.
- ¡No se lo lleven!- Gritó.
Rafa corrió hacia los policías, que lo veían extrañados.
- ¡No es su culpa!- Dijo, sintiendo que lo detenían. Miró atrás. Era Shun.
- ¡Casey! ¡Trae el tranquilizante!- Le gritó.
Casey estaba dormido, pero se había asomado a ver que pasaba.
Casey volvió a entrar a su carpa y rápidamente salió con una jeringa en la mano. Mientras tanto, Rafa no vio eso. Seguía concentrado en luchar para que no se llevarán a Kaito y gritando que él no había sido el culpable, pero no se atrevió a decir la verdad. De pronto, sintió un fuerte dolor en su cuello. Volteó la cabeza y vio a Casey mirándolo asustado, con una jeringa vacía en la mano. Lo último que Rafa vio, fue al coche de la policía arrancar y a Kaito dentro de él.
- Él... Él no fue...- Fueron sus últimas palabras, antes de caer dormido.

- ¡Está despertando!- Escuchó. Era la voz de Donnie.
Rafa abrió los ojos. Todos los fenómenos que estaban en las jaulas de al lado tenían los ojos en él.
- Rafa, ¿estás bien?- Le preguntó Mikey.
- Uh... Si... Sólo... Me duele la cabeza.
- ¿Que pasó?- Le preguntó Donnie.
-... ¿Cuándo?- Preguntó confundido.
- Hace como... ¿Dos horas?- Dijo Mikey.- Después de que te interrogó el policía.
Policía. Todas las imágenes llegaron a su mente rápidamente. Kaito con los policías.
- Ay no... - Dijo, levantándose rápidamente.- Tengo que ir. No lo puedo dejar ahí. No es su culpa.
- ¡Whoa! ¡Rafa! Tranquilo! ¡Sigues sedado! - Dijo Donnie deteniéndolo.
- ¿¡Crees que eso me importa!? ¡Tengo que ir por él!
- ¿Por quien? ¿Qué pasó?- Preguntó Mikey.
Rafa miró a Leo, quien no había hablado. Al parecer seguía enojado con él. Y eso que no sabía lo que había pasado...
- Me estaban interrogando y de pronto el otro policía salió de la carpa de Kaito gritando que había encontrado el chaleco que usaba el tipo. Se llevaron a Kaito.
- ¿¡Qué!?- Gritó Miku, en la jaula de al lado.- ¡No puede ser! ¡Hay que ir por él! ¡No es su culpa!
- ¡Yo te lo dije Rafa! ¡Te dije que no saldría nada bueno de esto y tu ni siquiera te preocupaste!- Le gritó Leo.
- ¡Yo no sabía!- Lloró Rafa.
- ¿Aunque sea podrían decirnos a los demás que rayos fue lo que pasó?- Preguntó Mio.
- Rafa, ¿les quieres contar que es lo que pasó con la misma tranquilidad con la que nos la dijiste a nosotros?
- Maté a un hombre.- Dijo llorando.- Iba a violar a Miku y para esconder el cuerpo se lo dimos de comer a Kaito. Los policías encontraron el chaleco del tipo en su jaula y se lo llevaron. Tengo que ir por él.
- Rafa, lo entiendo, pero no creo que sea de mucha ayuda. Si descubren que te escapaste, te buscarán hasta encontrarte y cuando lo hagan te matarán. Además, ni siquiera sabes a donde se lo llevaron. - Le dijo Donnie.
- Lo descubriré. No me importa que me maten. Me lo merezco.
- Rafa, ya mañana veremos que pasa. Ahora duerme.
- Mikey, ¿cómo rayos quieres que duerma?
- De todas formas, hoy no lograrás hacer nada. Necesitamos dormir. Mañana podemos hacerlo todos juntos, pero mañana. ¿Ok? No lo hagas hoy por favor. - Le dijo Donnie.
-... Bien. Pero mañana sin falta.
La noche pasó. Rafa no pudo dormir. Todo era su culpa. De pronto, llegó Ryo a despertarlos. Ya eran las seis de la mañana.
- ¡Levántense fenómenos!
Abril, Casey y Shun comenzaron a abrir las jaulas.
- Rafa, ¿Que fue eso de ayer?- Dijo Casey mientras abría la jaula.
- No quiero hablar de eso...
Todos salieron. Era tiempo de ensayar. Apenas iban a empezar cuando de pronto llegó el dueño del circo.
- Rafael, ¿puedo hablar contigo un momento?
Todos sus hermanos lo miraron asustados.
- Uh, si...
Rafa se fue con él sin mirar atrás. Los dos entraron a una carpa, solos.
- Me puede decir ¿que fue lo que pasó ayer?
- Si. Primero llegó Ryo a despertarnos. Ensayamos un rato y yo me fui con Abril a repartir folletos a la calle. Luego...
- No te hagas el gracioso. Sabes de lo que estoy hablando.
Rafa suspiró.
- Bien. Llegaron unos policías a interrogarnos sobre una mancha de sangre que hay en mi traje de payaso. Le dije la verdad. Que me había cortado saliendo de la carpa. Ellos estaban buscando a un hombre que creen que asesinaron y luego encontraron su chaleco en la carpa donde tienen a Kaito. Yo sé que él no fue y se me hizo una injusticia que se lo llevaran y traté de impedirlo.
- Y ¿Cómo es que sabes que él no fue?
- Porqué siempre estuvo en su jaula y un humano no cabe por ahí.
- ¿Entonces estas insinuando que alguien abrió la jaula para lanzar el cuerpo del señor ahí?
-... Si. - Dijo.
- ¿Y quien pudo haber sido?
-... No se. - Dijo mirando al suelo.
- Bien. Puedes regresar.
- ... ¿Qué? ¿No va a hacer algo para sacarlo de ahí? Es un fenómeno que no se merece estar ahí. No es su culpa.
- ¿Y que quieres hacer? Sabes que necesitas pruebas de que él no fue para que lo dejen salir.
- ...Hay otras formas de sacarlo...
- ¿Que? ¿Estas pensando en una fuga? Olvídalo.
- Podemos ir mis hermanos y yo. Kaito era un éxito aquí. Varios boletos se vendieron gracias a él.
- No gracias. Podemos hacer otro.
- ¡No! Mis hermanos y yo podemos sacarlo de ahí. Piénselo. Si nos descubren, nos arrestarán a nosotros, no a usted.
- ¿Ustedes? No pueden hacerlo.
- No tiene idea de lo que hacíamos antes. Somos ninjas. Toda nuestra vida lo hemos sido.
- Ok.. Tienen 24 horas para sacarlo de ahí. Mañana, cada dos horas que pasen sin que ustedes lleguen, voy a matar a uno de los fenómenos. Puedo hacer más así que... No me importa.
- ¿Enserio? ¿Nos va a dejar ir?
- Si, quiero a Kaito de vuelta. Fue difícil hacer lo que le hicimos y que saliera vivo, así que sí.
- Gracias.- Dijo Rafa sonriendo.
- Quiero a mi fenómeno de vuelta. Recuerda. Tienes un día nada más. Dile a tus hermanos. Salen hoy a las 7 de la mañana. Si mañana a las siete de la mañana no están aquí, empiezo a matar gente. ¿Entendiste?
- Si, gracias.
Rafa se levantó y salió corriendo de la carpa hacia donde estaban sus hermanos ensayando.
- Oigan, dejen de ensayar. Nos vamos en una hora.
- ¿De que estás hablando?-Le preguntó Mikey.
- Vamos a ir a buscar a Kaito.
- ¡No, no nos vamos a escapar sólo porque tú te equivocaste!
- Leo, ¿quien rayos dijo que nos íbamos a escapar?
- ... ¿Qué?
- Nos dieron permiso de irnos a buscar a Kaito.
- ¿Es en serio?- Preguntó Donnie.
- Si. Nos vamos a las siete así que, mejor vamos pidiendo nuestras armas.
- ¡No puedo creerlo! ¡Nos vamos de aquí!- Dijo Mikey.
Rafa fue con Ryo, quien estaba preparando la carpa para la función.
- Ryo, necesitamos nuestras armas, los cinturones y los celulares.- Le dijo Rafa.
- Ah... Que bueno.
- Es enserio. Dámelos.
- ¿Y tu quien eres para decirme que hacer?- Dijo volteándose con él y golpeándolo en el brazo.
Rafa gruñó, pero se tranquilizó.
- Yo nadie, pero tu jefe, el dueño del circo, creo que él si puede hacerlo.
- Y dime, ¿Porqué el dueño querría que les diera sus cosas después de lo de ayer?
- De hecho es por lo de ayer. Mis hermanos y yo iremos a rescatar a Kaito.
- ¿Ustedes? Hasta Yuuki puede hacer el trabajo mejor.
- No lo creas. Podría patearte el trasero cuando quieras.
- Ha, muy gracioso. No te las daré. ¿Como sé que estás diciendo la verdad?
- Pregúntale a el dueño.
- No te vayas. Espérame. Te advierto que si estás jugando conmigo, te voy a quemar la otra parte de la cara.
Después de unos minutos, Ryo volvió cargando todas sus cosas con ayuda de Abril. Ryo tiró con brusquedad las cosas al suelo y Abril, al ver que hacía eso, hizo lo mismo.
Ryo se dio la vuelta y se fue. Cuando Abril había visto que se había ido lo suficientemente lejos, decidió preguntar que pasaba.
- Rafa, porfavor explícame que está pasando.
- Iremos a buscar a Kaito.
- ¿Es enserio?
- Si, volveremos mañana, sino empezarán a matar fenómenos.- Dijo agachándose y tomando sus sais del suelo. - Los chicos no saben nada de esto. No se los digas. En especial a Leo. Está más que enojado conmigo y si le digo eso, creo que va a empeorar las cosas. Yo me encargaré de volver exactamente antes de que empiece a matar.
- Pues suerte. Los esperaremos.
- Gracias. Le diré a los chicos que vengan por sus cosas.
Rafa corrió hacia donde estaban sus hermanos.
- Vayan por sus cosas. Están en la carpa.
- ¡Rafa! ¡Eres genial!- Le dijo Donnie.
Una vez que los tres tenían sus armas, cinturones y celulares, Rafa fue con ellos a decirle al dueño del circo que partían.
- No lleguen tarde.- Les dijo con una escalofriante sonrisa como despedida.
Los cuatro corrieron hacia el bosque, donde pronto saldrían a la ciudad.
- ¡Que bien se siente correr de nuevo!- Gritó Mikey.
Después de correr por el bosque, llegaron a la cuidad.
- ¡Gracias a Dios! ¡Extrañaba la ciudad!- Dijo Donnie.
- ¿Oigan, no creen que deberíamos decirle a Splinter lo que está pasando? Debe estar preocupado.
- Mikey tiene razón, pero sólo irá uno de nosotros. Si vamos los cuatro, Splinter no querrá que nos vayamos y menos si nos ve tan lastimados. Yo digo que vaya Mikey. Es el menos lastimado.- Dijo Leo.
A todos les pareció bien. Corrieron hacia una tapa de alcantarilla cuando estuvieron solos y bajaron las escaleras hacia el drenaje, dirigiéndose a su casa.
- Ok Mikey, necesitamos que le digas lo que está pasando sin contarle las partes... Violentas.- Dijo Donnie.
- Si, como que nos lanzaron ácido, le dispararon a Donnie, nos apedrearon...- Dijo Rafa, dando ejemplos.
- Si Mikey. No le digas nada de eso o sino irá por nosotros y puede que salga lastimado.- Concluyó Leo.
- ¿Entonces básicamente le digo que nos secuestraron junto con varias personas más para formar parte de un circo y que no podemos escapar?
- Exactamente.- Le dijo Donnie.
Después de unos minutos, porfín llegaron.
- Ya extrañaba este lugar...- Dijo Rafa.
Leo, Rafa y Donnie se escondieron detrás de una pared y vieron a su hermano entrar a buscar a su Sensei.
- ¡Sensei!- Le gritó.
- ¿¡Miguel Ángel!?- Escuchó la voz de su Sensei, quien salió del Dojo con los ojos llenos de lágrimas.
- ¡Sensei!- Gritó mientras corría a abrazarlo.
Sus hermanos sintieron muchas ganas de ir y hacer lo mismo, pero sabían que no podían hacerlo.
- Que bueno que estás bien.- Lloró Splinter. - ¿Dónde están tus hermanos.
- Secuestrados. Yo tengo una especie de libertad condicional.
- ¿Secuestrados? ¿En dónde?- Preguntó preocupado.
- En un circo. Desde la noche en la que ya no llegamos estamos secuestrados junto con otro grupo de personas y nos hacen trabajar en un circo. Mis hermanos están ahí y no pueden escapar. Casey y Abril se dieron cuenta de que estábamos ahí y el dueño les dio trabajo. Ellos están bien. Sólo vine para avisar porque me dejaron salir con la condición de encontrar a otro fenóme... Amigo que se llevaron del circo.
- De ninguna manera. Volveré ahí contigo y sacaremos a tus hermanos.
- ¡No! ¡Sensei no tiene idea de lo que son capaces de hacer! ¡Usted, nosotros o incluso alguna de las otras personas podría salir lastimado! Estamos tratando de salir de esto con calma y ya que haya un plan armado. Por favor no vaya.
- Bien, pero, si no llegan en más de una semana, iré por ustedes.
- Si, es un hecho.
Mikey le dio un último abrazo y se dio la vuelta.
- ... Miguel Ángel...
Mikey se dio la vuelta hacia su Sensei.
- Uh, ¿que pasa?
- ¿Que te pasó en la pierna?
Mikey miró la gran costra que había en el costado de su pierna.
- Oh, eso... No es nada. Solamente me... Quemé con una de las... Antorchas de uno de los actos. La dejaron tirada y pues... Pasó.
- ... Tengan cuidad hijo mio.
- Hai Sensei.- Le dio con una sonrisa.
Mikey corrió hacia la salida, donde estaban sus hermanos esperándolo.
- Bien Mikey.- Le dijo Leo.- Ahora tenemos que encontrar una manera de descifrar donde está Kaito.
- ... Podría hacerlo con mi laptop... Pero al parecer está en mi laboratorio.- Dijo Donnie.
- ¿Estás seguro de que está ahí? - Le preguntó Rafa.
- Uh, si.
- Hay que ir por ella.- Susurró.
- No Rafael. Es un mal plan. Si Sensei nos ve...
- No nos va a ver. Ya volvió a entrar al Dojo y no creo que salga de ahí.
- ¿Y si sale y nos ve? ¿Qué piensas hacer entonces?- Dijo, con la cara llena de enojo.
- Ya te dije que no nos verá si lo hacemos en silencio.
- Pero que pasa si...
- Leo cállate. Deja de ser tan pesimista. Entiendo que estés enojado y créeme que tienes razón, pero no es para tanto.
- ¿No es para tanto que hayas matado a un hombre?- Dijo casi gritando.
- Si, ya entendí, pero superarlo. Ya lo hice y ya no hay vuelta atrás. Yo también quisiera que Kaito siguiera en el circo, pero no puedo regresar el tiempo. Mejor sólo hagamos nuestro mejor esfuerzo para arreglarlo.
Leo tenía ganas de gritarle. Estaba realmente enojado, pero no quería ni que Donnie ni que Mikey lo escucharan así.
- Argh... Rafa y yo cuidaremos la entrada del Dojo. Donnie, tu entras al laboratorio, Mikey, quiero que te quedes en posición por si Splinter sale, Rafa y yo nos vamos a esconder y tu lo distraes, sólo si sale. ¿Entendido?
Todos entraron a sus posiciones. Mikey se quedó en la sala, mientras que Rafa y Leo cuidaban que Splinter no saliera. Donnie corrió hacia la puerta de su laboratorio. Oh no. Estaba cerrada. Donnie empujó la puerta lentamente, provocando un fuerte rechinido.
Leo inmediatamente volteó a verlo haciéndole una señal de que guardara silencio, mientras que Rafa vigilaba que Splinter, quien estaba meditando, no saliera.
Donnie sonrió apenado y continuo abriendo la puerta. Otro rechinido. Donnie sólo miraba la enojada cara de Leo. Un empujón más. Donnie lo dio lo más delicadamente que pudo, pero soltó otro rechinido.
De pronto, Rafa vio que su Sensei abría los ojos, notando el fuerte ruido. Rafa miró a Donnie y a Leo y preocupado, les hizo una señal de retirada, corriendo y empujando a Leo para que se escondiera, pero Leo se tropezó y cayó al suelo. Rafa corrió a la cocina, mientras que Leo se arrastró a esconderse detrás de la tele. Donnie por fortuna alcanzó a entrar y a cerrar la puerta. Por otro lado, Mikey estaba muerto de la risa en la sala, viendo como sus hermanos espiaban a su Sensei, quien después de unos segundos salió del Dojo.
- ¿Miguel Ángel? ¿Qué haces?
- Oh, nada. Ya me iba y después recordé que... - Mikey no sabía que decir. Miró a su alrededor y vio unas revistas de Rafa tiradas.- Que Rafa me había pedido una revista para no aburrirse allá en el circo.- Dijo con una sonrisa.
- ¿Una revista?
- Sip, una revista.
- ¿Donatello y Leonardo no te pidieron algo?
- Uh... Si... Acabo de recordar que... Donnie me pidió... Un Bo. Ya sabe... Se volvió a romper.
- Oh, ya veo.
- Si... Donnie nunca cuida sus Bo. ¿Me acompaña al Dojo por uno?
- Uh... Si. Claro.
Mikey entró con Splinter al Dojo. Rafa y Leo esperaban a que Donnie saliera, pero no salía. De pronto, les llegó un mensaje a su T-Phone.
"Chicos! No encuentro la laptop!"
Mikey estaba tomando el Bo, cuando de pronto leyó el mensaje. Rayos. Él había tomado su laptop el día que los secuestraron para buscar comics en internet. La había dejado en su cuarto. En su desordenado cuarto.
"Donnie... Perdón pero... Corre a mi habitación porque... Tengo el ligero presentimiento de que está ahí..."
Instantáneamente, Mikey recibió tres mensajes.
"Leo:
Mikey! Que hace ahí?"
"Rafa:
Porqué no avisas?!"
"Donnie:
Mikey! :("
"Rafa:
Ahora haz algo para que Sensei no escuche la estúpida puerta rechinando!"
- Bueno hijo mío, creo que es hora de que retomes tu camino.
- Uh... Si... Creo que es hora de eso...
"¡Piensa rápido Mikey!" Pensaba.
-... ¡Ouch!- Gritó fuertemente.
- ¿¡Qué te pasa Miguel Ángel!?- Gritó su Sensei corriendo hacia él.
Mikey continuó gritando fuertemente, mientras que afuera, Donnie salió rápidamente al escuchar sus gritos.
Mikey comenzó a tocarse el estómago.
- ¡Me duele!- Continuó gritando.
- ¿¡Qué te duele!?- Dijo el pobre Sensei sin saber que hacer.
- ¡El estómago! ¡Ah!
Donnie corrió a la habitación de Mikey, mientras que Rafa y Leo cambiaban de escondite a otro más cercano a Donatello.
- Ven, levántate. Vamos al laboratorio de tu hermano.
Mikey fingió no poder caminar por si su hermano no había salido de ahí. Splinter lo ayudó y salieron lentamente del Dojo.
Cuando salieron del Dojo, Mikey vio a Donnie en el pasillo de las habitaciones así que se aseguró de que Splinter no lo viera. Cuando vio que Donnie había entrado, siguió al laboratorio con Splinter.
Splinter lo sentó en la "camilla" que tenía Donnie en el laboratorio.
- ¿Entonces te duele el estómago?- Preguntó Splinter.
- Uh... Si... ¿Pero sabe que? Ya se me bajó...
- ¿Que? Pero hace unos segundos no podías no caminar.- Dijo el Sensei extrañado.
- No, pero...- Mikey miró hacia la puerta abierta del laboratorio, viendo como sus tres hermanos salían corriendo. - Enserio ya estoy mucho mejor. Además tengo que irme.
Mikey se levantó y le dio un abrazo a su Sensei y sin darle la oportunidad de decir algo, Mikey salió corriendo.
- ¿La tienen?- Les preguntó escondiéndose junto con sus hermanos.
- Si. - Dijo Donnie.- ...¿Porqué rayos estaba MI laptop en TU cuarto?- Preguntó enojado.
-Uh... Créeme que fue algo realmente útil... Yo estaba... Localizando a Destructor...- Dijo inocentemente.- No estaba buscando comics en internet ni nada parecido...
- Donnie, luego interrogas a Mikey. Vámonos. Aún tenemos que localizar a Kaito.- Dijo Rafa.
-... Te advierto que voy a revisar el historial...- Le dijo Donnie a Mikey.
Una vez que salieron de las alcantarillas, decidieron ir a casa de Abril, donde había internet y podían localizar a Kaito. Por fortuna, el papá de Abril no estaba en casa y ellos entraron por la ventana.
- Donnie, ¿Cuanto crees tardar?- Le preguntó Leo.
- Uh... Un rato...
- Bueno, tienes hasta las diez de la noche para encontrarlo. Hoy iremos a buscarlo en cuanto tengas la ubicación.- Le dijo Leo.
- ¿Y cual es el plan si llega el señor O'Neil?- Preguntó Mikey.
- No llegará. Abril me dijo que se había ido a una boda en la playa. Llega dentro de dos días.- Les dijo Rafa.
-... ¿Y porqué te dijo a ti y no a mi?- Preguntó Donnie.
- ¡Porque ayer no fuiste a repartir folletos genio! ¡Ahora trabaja!
Las horas pasaron y Leo, Rafa y Mikey no hacían nada.
- Oigan, ¿no hay nada productivo que puedan hacer mientras me tienen trabajando como esclavo?- Preguntó Donnie.
- Uh, no hay mucho. Ya pedimos unas pizzas.- Dijo Mikey.- Como las voy a disfrutar...
- ¿Hay algo en que necesites ayuda?- Preguntó Leo.
- Si, necesito que me encuentren todos las cárceles cerca de Nueva York.
- Muy bien, no te preocupes por eso. Rafa lo hará.
- ¡¿Qué?! ¡¿Porqué yo?! ¡El que se ofreció fuiste tu!
- ¡Y el que mató al señor fuiste tu! Así que, deja de jugar en el celular y úsalo para algo útil. Busca todas las cárceles cerca de Nueva York porque el que debería estar localizando a Kaito deberías de ser tu y no Donnie.
- ¡Argh!- Se resignó Rafa.
Después de una o dos horas, las pizzas llegaron y Rafa había terminado de localizar las cárceles más cercanas a Nueva York.
Donnie estuvo hasta más o menos las nueve de la noche tratando de encontrar a Kaito, pero lo logró. A las diez de la noche, los chicos ya estaban afuera de la cárcel donde se encontraba Kaito.
- Ok chicos, esta es una cárcel de máxima seguridad ósea que, si nos descubren, no podremos luchar contra los policías o nos convertiremos en fugitivos ¿entendido? Nos dividiremos en dos grupos. Unos entrarán y otros esperarán afuera por si el primer grupo es descubierto. Rafa y Donnie entrarán. Yo me quedaré aquí afuera con Mikey. Si en más de media hora no salen, Mikey y yo entramos. ¿Ok?
Todos accedieron al plan de Leo. Rafa y Donnie entraron desde el techo, mientras que Leo y Mikey los esperaban en la puerta trasera de la cárcel, donde podían escuchar si la alarma sonaba y si habían descubierto a sus hermanos.
Donnie y Rafa entraron. Todo estaba en silencio, cuando escucharon a un guardia que al parecer hablaba con alguien que gritaba con desesperación. Los dos corrieron a esconderse y escucharon más con detención lo que el guardia le decía a la otra persona.
- Te habíamos dado tu propia jaula, pero al parecer no te pudiste comportar. Mordiste a mi amigo. ¡Casi le arrancas la mano! ¡Podía ver su hueso! Aprende que aquí todo tiene consecuencia.
Los dos se asomaron y si, era Kaito. Donnie y Rafa siguieron al guardia lo más silenciosamente posible para ver a donde se lo llevaban.
Después de seguir al hombre por varios pasillos, descubrieron a donde lo llevaban. Lo iban a cambiar de jaula a donde estaban todos los asesinos o los hombres que enserio habían cometido un crimen grave. El guardia aventó a Kaito hacia la jaula, la cerró y se fue.
- Vamos a abrirla. - Le susurró Rafa a Donnie.
- Espera. Si ellos nos ven, llamarán a los guardias.
- A menos de que los sobornemos con dejarlos salir.
- ¿Estas loco? ¿Piensas soltar a asesinos que en serio merecen estar aquí?
Antes de que Rafa pudiera contestar, escuchó voces que provenían de la jaula.
- Así que tu eres el fenómeno del que tanto hablan. ¿Es cierto que casi le comes la mano al guardia? Quiero ver que hagas eso.- Le dijo un hombre robusto y alto, junto con un grupo de cuatro hombres más.
En ese momento, los cinco hombres comenzaron a golpear a Kaito sin compasión. Kaito gritaba, pero nadie lo ayudaba. Los demás hombres sólo se reían al ver el dolor que le estaban causando al fenómeno.
Rafa estaba a punto de correr a ayudarlo, pero Donnie lo detuvo al ver que unos policías corrían hacia la celda. Cuando llegaron, los gritos de Kaito dejaron de escucharse. De inmediato, varios policías sacaron a quienes estaban golpeando a Kaito y se los llevaron. Las tortugas pudieron ver que sus manos y su ropa estaban ensangrentadas.
- ¿Tiene pulso?- Escucharon.
-... No. Está muerto. Llama a John para que se lo lleve y tire el cuerpo a la basura.
Rafa y Donnie estaban en shock. Kaito estaba muerto. Si tan sólo lo hubieran rescatado antes de que lo metieran a esa celda...
De pronto, llegó un policía alto y musculoso. Al parecer, ese era John. Rafa y Donnie pudieron ver como el policía levantaba el cuerpo muerto de su amigo, quien estaba lleno de sangre. Su cara estaba destrozada. El policía lo metió en una bolsa de basura y se lo llevó.
- Rafa, vámonos.- Dijo Donnie a punto de llorar.
- ... No. Voy a vengarlo. Es mi culpa. No voy a dejar que estos idiotas se salgan con la suya.
- Rafa, ya se los llevaron. Tu los viste.
- No estoy hablando de ellos. A todos los estúpidos que están en esta jaula se les hizo bastante divertido que le desfiguraran la cara a Kaito. Vamos a ver si se les hace divertido que les desfiguren la suya.- Dijo sacando sus Sais.
- Rafa, no seas tonto. Hay cámaras.
- No me importa.
Sin previó aviso, Rafa corrió y noqueó a los dos guardias que quedaban, antes de que cerraran la puerta de la celda.
- ¿Les gustó el show? Veamos si les gusta este...

Mientras tanto, Leo y Mikey seguían afuera, esperando a que sus hermanos salieran. De pronto, vieron que alguien se aproximaba por la puerta trasera de la cárcel. Los dos se fueron a esconder. Cuando la puerta se abrió, vieron a un policía cargando una gran bolsa de basura. El hombre aventó la bolsa y volvió a entrar a la cárcel.
Los dos salieron de su escondite de inmediato con curiosidad de ver que había en esa bolsa tan grande.
Leo se acercó y la abrió, mientras que Mikey esperaba detrás de él.
-... Oh no...- Dijo Leo.
- ¿Que es?- Dijo Mikey.
Leo se hizo a un lado, dejándolo ver.
Mikey gritó al ver la cara destrozada de su amigo. La bolsa chorreaba sangre.
- ¿Que le hicieron?...- Dijo Mikey con lágrimas en los ojos.
- ... Hay que avisarle a los chicos.- Dijo Leo sacando su celular.
Después de unos segundos, Donnie contestó.
- ¡Leo! ¡Ayuda!
- ¡¿Qué pasa Donnie?!
- ¡Los compañeros de Kaito lo mataron y Rafa noqueó a dos guardias y les está dando una paliza! ¡No creo que la policía tarde mucho el llegar pero Rafa no piensa irse hasta que todos paguen el precio!
- ¡Vamos para allá! ¡Aguanta un poco más!
En menos de un minuto, Leo y Mikey llegaron por Rafa. En cuanto llegaron, pudieron escuchar a policías correr por los pasillos hacia ellos.
- ¡Rafa! ¡Vámonos de aquí!- Le gritó Leo.
Rafa ignoró completamente a su hermano, ya que estaba muy ocupado haciendo sangrar las caras de los presos.
De pronto, Donnie, Mikey y Leo vieron a un grupo de policías corriendo hacia ellos.
- ¡Rafa! ¡Los policías!- Le gritó Mikey.
Los policías llegaron con pistolas de toques, pero Leo, Mikey y Donnie comenzaron a pelear contra ellos, esperando a que a Rafa se le diera la gana de salir de ahí. Pudieron con todos los policías, pero uno se escabulló a la celda y le dio a Rafa una fuerte descarga que lo dejó inconsciente. En cuanto sus hermanos vieron eso, corrieron a sacarlo cargando de ahí. Las tortugas salieron por la puerta trasera antes de que más policías los vieran. Ya afuera, corrieron a la alcantarilla más cercana y desaparacieron. Caminaron por las alcantarillas hasta llegar al departamento de Abril, donde pensaban pasar la noche. Una vez que llegaron, Donnie abrió su laptop dispuesto a hackear las cámaras de la prisión y borrar los vídeos en donde Rafa golpeaba a los presos y ellos a los policías.
Leo, quien fue quien cargó a Rafa todo el camino, lo recostó en el sillón. Después de las horas que Donnie tardó tratando de borrar los vídeos, los tres se quedaron dormidos.

Rafa abrió los ojos. Tenía un fuerte dolor de cabeza. Después de unos minutos, recordó lo que había pasado. Había sido electrocutado por un policía. Kaito había muerto. Se levantó lentamente, tratando de ignorar su fuerte dolor de cabeza. Miró a su alrededor. Mikey se había ido a dormir en una habitación. Donnie se había quedado dormido en un pequeño sillón, con su laptop en las piernas y Leo, se había quedado dormido en el suelo sobre un tapete. Rafa vio el reloj de su T-Phone. 7:11... 7:11... ¡El circo! ¡Tenía que estar en el circo en menos de veinte minutos! ¡Y no le había dicho nada a sus hermanos!
- ¡Oigan! ¡Despierten!- Gritó. Rafa comenzó a sacudir a sus hermanos bruscamente.
- ¿¡Qué quieres!? - Le gritaban.
- ¡Tenemos que estar en el circo en menos de veinte minutos! ¡Levántense!- Les gritó.
- ¿De que hablas?- Preguntó Leo.
- No se los dije, pero si no llegamos a las 7:30, el dueño empieza a matar gente. ¡Hay que irnos ya!
Los tres se levantaron rápidamente y Leo no siquiera tuvo tiempo para regañar a Rafa por lo que había pasado la noche anterior y por no avisarles nada.
Las cuatro tortugas salieron corriendo por los techos de los departamentos hacia el bosque. Rafa no dejaba de ver el reloj.

MIENTRAS TANTO EN EL CIRCO...
El dueño miró el reloj.
7:25.
- Ryo, ve por algún fenómeno inútil y mátalo. Llévate la pistola. En cinco minutos llegará su fin.
- Si señor.
Ryo se levantó de la silla y fue por algún fenómeno que estuviera ensayando y fuera inútil para el circo.
Huki o Jin. Esos dos nunca hacían nada. Eran inútiles, pero creía que Huki era más. No hablaba, no tenía manos. No podía hacer nada. En cambio a Jin lo único que no podía hacer era caminar.
- ¡Oye Huki! ¡Ven acá! ¡Te necesito!
Huki caminó hacia Ryo y lo suguió. Ryo lo llevó hacia la misma parte del bosque donde habían tratado de violar a Miku. Donde estaba lleno de estacas y de palos.
- Mira, ¿ves esos palos?- Le dijo Ryo señalando hacia el frente.
Huki volteó a ver lo que le estaba mostrando Ryo, mientras que Ryo sacó la pistola y, jaló el gatillo.

Las tortugas estaban cansadas, pero ya casi llegaban. Podían ver la carpa del circo muy cerca. Estaban a sólo unos pasos cuando escucharon un disparo.
- ¡No!- Gritó Rafa.
Los cuatro corrieron hacia donde habían escuchado el disparo. Al llegar, vieron a Huki tirado en el suelo. Sangre salía de su cabeza. Ryo estaba guardando la pistola. Había hecho su trabajo.
- ¡Ryo! ¡¿Qué diablos te pasa?!- Le gritó Rafa.
- Llegaron tarde tortugas. Lástima. Oigan, una pregunta. ¿Dónde está Kaito?
- ... Muerto...- Dijo Leo.
- Oh, ¿no soportó una noche en la cárcel?
- ¡Cállate Ryo! ¡Eso no es asuntó tuyo! ¡¿Dónde demonios está el dueño?! - Le gritó Rafa.
- Ven, te llevaré con él para que se entere de su fracaso.
Ryo llevó a las tortugas a la carpa donde se encontraba el dueño del circo. Rafa no titubeo al entrar.
- ¿¡Porqué mataron a Huki!? ¡Llegamos justo cuando lo mataron, ósea, 7:30 en punto! ¡Ni un minuto más tarde! ¡No merecía morir!
- Bueno, a quien le importa. Ya murió. No puedo hacer nada. Ahora, ¿donde está Kaito?
- Murió en la cárcel. Lo mataron a golpes...- Dijo agachando la cabeza.
- ¿Ósea que no me trajeron lo que pedí? No cumplieron su misión... Ok. Entreguen todas sus armas, rodilleras, cinturones y celulares.
Las cuatro tortugas obedecieron. Ryo llamó a Casey y a Abril para que se las llevaran.
- ¿Quiere que volvamos a ensayar?- Preguntó Donnie triste.
- No. Tengo mejores planes para su acto. Ryo, necesito que te lleves a estos cuatro a la jaula que antes era de Kaito junto con Jin, Kira y Mio. Estas cuatro tortugas piensan que pueden hacer lo que se les da la gana y esos otros tres fenómenos son muy débiles para este circo. Necesitamos buenos fenómenos aquí. Una nueva generación.
- ... ¿Y que nos va a hacer a nosotros?- Preguntó Mikey asustado.
- Oh, los van a matar sus amigos en el acto de esta tarde. Será divertido. Digo, tiene que serlo ¿no? Esto es un circo. Ahora, Ryo, Shun, llévenselos. No olviden a Mio, Kira y a Jin.
- ¿¡Qué!? ¡No pueden hacer esto! ¡Suéltanos!- Gritó Leo.
Ryo y Shun ya los tenían sujetos y los electrocutaban con cargas leves de la pistola de toques.
- Si, si puedo hacerlo y... Sólo para recordárselo, su hermano de naranja no muere en el acto, esta noche lo mutilamos para ver de que está hecho.- Le susurró el dueño a Leo en el oído.
- No... No, no puede hacer eso.- Dijo a punto de llorar.
- Llévenselos.- Les dijo a Shun y a Ryo, quienes se los llevaron en contra de su voluntad. Trataron de escapar, pero los toques no los dejaban ir.
Al llegar, Ryo y Shun los aventaron hacía la jaulas cerraron la puerta.
- Esperen un poco tortugas. Ahora les traemos compañía...- Les dijo Ryo riéndose.
- ¡Déjenos salir!- Gritó Leo.- ¡Porfavor!- Lloró.
- ... Todo esto es mi culpa...- Dijo Rafa.
- ... Si. Que nos vayan a matar es todo tu culpa. ¡Para empezar, que nos capturaran fue tu culpa, la razón por la que no apedrearon fue tu idea, mataste a un hombre y Kaito murió por tu culpa, ahora seguramente la policía nos busca por tu culpa ayer en la cárcel, Huki murió por tu culpa al no tener la consideración de decirnos que si no llegábamos a las 7:30 iban a matar a alguien y ahora todos nos vamos a morir por tu culpa!- Le gritó Leo lleno de lágrimas.
- ... Lo siento...- Dijo Rafa, quien sollozaba.
- ¿Lo siento? Ha. ¡Dile eso a Mikey! ¡Lo van a mutilar esta noche por tu culpa!-Gritó.
- ... ¿Qué?- Preguntó Mikey.
Leo se dio cuenta de lo que había dicho. Su hermano no sabía nada de eso.
- Lo siento Mikey, yo no quería...
- No, ¿a que te refieres con que me van a mutilar?
- ... Mira. Nos dijeron que si hacíamos algo mal, te iban a usar para descubrir de que estamos hechos...- Le confesó Leo.
- ... ¿Porqué no me habían dicho?- Dijo Mikey asustado.
- Porque...
De pronto, se abrió la puerta. Llevaban a Mio, Kira y Jin con toques como a ellos. Los lanzaron a la jaula, la cerraron y se fueron.
- ¡Déjenos salir!- Gritaba Mio.
- ¿Que nos van a hacer?- Preguntó Kira asustada.
- Nos van a matar en la función... - Les dijo Donnie.
- ¿Que? ¿Porqué?- Preguntó Jin.
- Dice que somos débiles. Que necesita a fenómenos más fuertes.- Respondió.
- No, no puedo morir. ¡Tenemos que escapar de aquí!- Gritó Mio.
- No podemos. Cambiaron el candado a uno mucho más fuerte. - Les dijo Donnie.
- ... No quiero que me mutilen y antes verlos morir...- Lloró Mikey.
Donnie y Leo lo abrazaron. Rafa no quería ni verlo. Sabía que él había causado todo ese problema.
Y ahí me quedo! Espero que les haya gustado y bueno, el próximo capítulo es el último, pero estoy pensando en dejar un fragmento del próximo fic que voy a escribir! Muchos besos! Bye!