Kung Fu Panda y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de DreamWorks skg.


¨Cuando pienses que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨Te quiero¨, siempre habrá un amigo¨.


¨Risas en el bosque¨

Luego de aquél incidente con Akira, algunos se plantearon la opción de castigar a Sai-kei, pero la maestra había ofendido a tantos desde su llegada, que decidieron tan solo enviar a la niña a su habitación, no sin antes haberle llamado la atención, aunque sabían que de nada serviría...

Sai-kei era...Sai-kei, y todos en el palacio de jade amaban a la pequeña, tal cual era ella, incluso aquellos que habían resultado agraviados por alguna de sus travesuras pasadas...

sin embargo aquél confinamiento en el que se pretendía mantener a la niña no duró demasiado, ya que el resto de las maestras se habían encariñado tan rápido con la pequeña Sai-kei, que se colaron a hurtadillas hasta su habitación, para llevarle comida y jugar con ella...

pasaron el resto del día haciéndole compañía, conversando con ella y riendo de sus ocurrencias, lo cual convirtió el castigo, en una tarde llena de juegos, risas y diversión para la niña y también para aquellas no tan niñas...

mientras tanto, Po y Tigresa se las arreglaron para escapar a la vista de los demás, y fueron a encerrarse juntos en la habitación de ella, ya que nadie era lo bastante tonto para interrumpir a la maestra en su pieza, sin importar lo que ella estuviera haciendo ahí dentro...

se habían recostado abrazados en su cama, dedicando el resto de la tarde a consentirse el uno al otro, pues no sabían cuando volverían a tener otra oportunidad para estar juntos así...

Tigresa besaba a su novio como si fuera la última vez que lo haría, mientras el recorría su cuerpo con suaves caricias, que lograban hacer que la maestra se olvidara del mundo entero y hasta de su propio nombre...

Tigresa: ¿sabes? creo que, de no ser por el castigo que le pusiste a Sai-kei, la travesura que le hizo a esa gata detestable, fue algo de lo más gracioso que ha hecho hasta ahora, sin contar la vez en la cual le puso pegamento al sombrero de Grulla, cuando no quiso prestárselo ...

Po: (riéndose) si, yo también lo creo, aunque me parece que esta vez se excedió un poco...

Tigresa: pues se haya excedido o no, yo le voy a comprar un regalo, esa pequeña hizo en 5 minutos, lo que tú no me has dejado hacer desde la noche del baile: la puso en su lugar...

Po y Tigresa: (riéndose) ...

Po: y también se aseguró de que no se moviera de ahí...ja ja ja...ja ja...

así pasaron el resto del día, hasta que cayó la noche y se llegó la hora de cenar...

los maestros disfrutaron de aquella cena, en medio de bromas y conversaciones alegres, ya que Akira tomaría la cena en su habitación, por no mencionar que su trasero quedó tan lastimado tras librarse de aquella endemoniada silla, que no podría permanecer por mucho tiempo sentada durante algunas semanas...

al llegarse la hora de dormir Po acompañó a su novia, hasta la puerta de su habitación, luego de un beso muy apasionado y susurrarle un dulce ¨buenas noches al oído, se retiró para ir al salón de los héroes, donde el maestro Shifu lo estaba esperando para hacerle entrega de los 29 rollos que contenían los datos de cada una de las candidatas, y los cuales él debía completar con información, según las impresiones que le causaran cada una de ellas...

luego de eso, volvió a su habitación, se quitó la ropa y se metió a la cama, pues el día siguiente sería además de agotador, uno bastante difícil, y no porque tuviera que convivir con todas esas chicas, ya que durante esos 2 días había charlado con ellas, y había llegado a conocerlas un poco...

no le parecían malas personas, por el contrario, eran amables interesantes y divertidas, y ese iba ser el problema...

tendría que pasarse todo un año buscando algún defecto en todas ellas, que lo ayudara a descartarlas una a una, hasta que solo quedara Tigresa.

A la mañana siguiente, todos se despertaron temprano y después de un buen desayuno, se prepararon para el día de campo que el maestro Shifu había planeado, junto con otra serie de pequeños eventos en los cuales el Guerrero Dragón, tendría oportunidad de tratar a las chicas y así comenzar su evaluación...

al salir emprendieron la marcha, hasta llegar a un claro junto a un río cercano al palacio de jade, y una vez ahí, el maestro Shifu ordenó a los furiosos que lo prepararan todo, mientras las chicas, incluyendo a Tigresa, estaban bastante entretenidas, mirando a Po dejando ganar a Sai-kei en un juego de vencidas...

después de un rato, en el cual algunos se dedicaron a jugar, y otros a nadar y lanzarse agua entre ellos, el maestro Shifu y el chef, los llamaron para que se sentaran a comer...

se habían distraído tanto, disfrutando de su refrigerio y charlando entre todos, que ninguno notó que Sai-kei se había levantado de su lugar, y había comenzado a andar adentrándose cada vez más en el bosque, excepto Midori, que alcanzó a ver a la niña cuando esta se alejaba perdiéndose entre los árboles...

comenzó a seguirla con la intención de cuidarla para que no fuera a pasarle nada malo, pero al llegar al sitio en donde la había visto por última vez, esta ya no se encontraba ahí...

así que siguió andando, guiándose por la suave risa de la pequeña, que aún podía escucharse entre el eco del bosque...hasta que escuchó también la risa de alguien más, acompañando a la pequeña Sai-kei...

se acercó sigilosamente hasta llegar al sitio del cual provenían aquellas risas, pero al llegar ahí, simplemente no pudo creer lo que miraban sus ojos...

Sai-kei corría de un lado a otro, cargando en sus pequeños brazos un gran trozo de tela negra, mientras un enorme leopardo de las nieves jugaba a perseguirla...

Midori, lo reconoció de inmediato...Tai Lung, el mismo al que supuestamente el Guerrero Dragón había vencido...

iba a lanzarse sobre él, para evitar que se atreviera a lastimar a la niña, cuando de repente algo más llamó su atención...si Tai Lung quisiera hacer daño a la pequeña Sai-kei, ya lo habría hecho...

sin embargo aquél felino, tan solo se dedicaba a fingir que la perseguía sin aparente éxito para recuperar su capa, mientras reía al igual que la pequeña, divirtiéndose con su pequeño juego...

Sai-kei: ja ja ja... ¡a que no me atrapas!...

Tai Lung: ¡ven acá pequeña ladronzuela!...

Midori se quedó pasmada, al ver aquella escena tan curiosa, el violento leopardo de las nieves, que alguna vez causara tanta destrucción, antaño en el valle de la paz, ahora reía y se divertía jugando con aquella niña, que al parecer lo conocía y no le temía en lo más mínimo...

cuando por fin se cansaron de correr y de reír, se tumbaron en el suelo, tratando de volver a respirar con normalidad...

Tai Lung se tendió de espaldas sobre la fresca hierba, mientras conversaba con la pequeña...

Tai Lung: y ¿se puede saber cuando llegaste, pequeño diablillo?...

Sai-kei: llevo 2 días en el palacio de jade, el tío Ping me trajo...

Tai Lung se reincorporó repentinamente asustado...

Tai Lung: hablando de eso, ¿te trajo alguien hasta aquí? o ¿viniste tú sola?...

Sai-kei: bueno...si y no...

Tai Lung: ¿como que si y no? ¿que quieres decir con eso?...

Sai-kei: bueno...es que el maestro Shifu nos trajo en un día de campo, a un lugar cerca de aquí, y como recordé que Po una vez me dijo que tú solías entrenar por esta parte del bosque...

Tai Lung: ¿que? ¿mi padre anda cerca de aquí?...¡Sai-kei!...¿porqué no me lo dijiste antes?...

Sai-kei: (comenzando a llorar) yo...no sabía que...

Tai Lung: (abrazándola) ...no, no cariño, no llores...no te lo dije como regaño, perdóname...tú no tienes la culpa de todas las estupideces que he cometido en mi vida...

Sai-kei: entonces ¿no estás molesto conmigo?...

Tai Lung: claro que no, mi pequeña, pero si mi padre anda cerca, será mejor que me vaya...

Sai-kei: (poniendo ojitos de cachorro extraviado) quédate conmigo...

Tai Lung: Sai-kei, preciosa, no puedo...

al ver que la pequeña comenzaba a ponerse triste de nuevo, le dijo...

Tai Lung: ya se lo que haremos, le pediré a mi lady que le envíe un mensaje a tu primo para que te traiga al palacio de Han Shou, y allí podremos jugar todo el día si tu quieres...¿que dices?

Sai-kei: ¿en serio harás eso?...

Tai Lung: si, ¿que te parece?...

Sai-kei: ¡me parece BARBARO!

Al ser testigo de todo aquello, Midori comprendió que Tai Lung ya no era más aquél peligroso felino, que alguna vez llegó a representar una amenaza para el valle y posiblemente para toda China...

tal vez tuviera algo de sentido entonces, que el Guerrero Dragón le hubiera dejado vivir,...pero aún así, la maestra seguía preguntándose: ¿que lo hizo cambiar tanto?...

decidida a averiguarlo, Midori por fin salió de su escondite...

Midori: si gustan, yo puedo ayudarles con eso...

al reparar en la presencia de la maestra, la pequeña Sai-kei tomó la capa de su amigo, y con ella lo cubrió hasta las rodillas, ya que era lo único que debido a su estatura, le alcanzaba a cubrir...

Sai-kei: (muy nerviosa) ¿ayudarnos? ¿de que habla maestra? aquí solamente me encuentro yo...

Tai Lung: (suspirando derrotado) pequeña...es mejor que lo dejes, ella ya me descubrió...

Sai-kei: (muy asustada) maestra Midori, por favor no diga nada...el ahora es bueno...el es mi amigo...

suplicó la pequeña, temiendo que la maestra pudiera delatar a su amigo el leopardo de las nieves, razón por la cual se aferraba a las piernas de este, como si aquello fuera a impedir que alguien se atreviera a lastimarlo...

Midori: descuida cariño, te prometo que no diré nada...

Sai-kei: ¿de verdad maestra? ¿no dirá nada?

Midori: (sonriendo) de verdad encanto, no tengo intenciones de meter a nadie en problemas...

Sai-kei: ¡uff!...¡que susto! ¿verdad, Tai?

Tai Lung: (confundido) ¿en serio no dirás nada? ¿porqué?...

Midori: porque es obvio que le importas a Sai-kei, alguien capaz de inspirar un cariño tan inocente como el de esta pequeña, bien merece otra oportunidad...

Tai Lung: gracias...

Midori: Midori...por favor llámame Midori...

Tai Lung: gracias Midori...

Midori: no hay porqué...ahora pequeña, será mejor que volvamos junto a los demás, antes de que se preocupen y vengan a buscarnos...otro día vendremos y jugaremos con Tai ¿de acuerdo?...

Sai-kei: de acuerdo...ya qué...(abrazando las piernas de Tai Lung) adiós Tai, nos veremos luego...

Tai Lung: adiós pequeña y pórtate bien ¿de acuerdo?...

Sai-kei: si...claaaro...

Tai Lung: (sonriendo) hasta pronto, Midori...

Midori: (sonrojándose) hasta pronto...Tai...

luego de aquella despedida, Midori y Sai-kei, volvieron con los demás, que no parecían haberse dado cuenta de su ausencia, excepto por Po, que se sintió aliviado al ver llegar a la niña de la mano de Midori, comprobando así, que no andaba sola y metiéndose en problemas...

así pasaron la tarde, y pronto fue hora de volver al palacio de jade...

durante el camino, Midori no pudo sacarse de la mente aquella sonrisa, con la cual Tai Lung se despidió, y no dejó de darle vueltas en su cabeza al porqué de que no pudiera dejar de pensar en el, e incluso llegar a sentirse ansiosa por verlo de nuevo, por volver a ver de nuevo, esa mirada tan traviesa, que la estaba haciendo suspirar...

al llegar al palacio de jade, todos se retiraron a sus respectivas habitaciones a descansar, excepto por Tigresa, que como siempre que Sai-kei estaba de visita, se encargaba de bañar a la niña y de cantarle para que se durmiera,así que se entretuvo preparando a Sai-kei para la hora de dormir...

una vez en la cama, Sai-kei se acomodó esperando escuchar la dulce voz de la maestra, cantándole para arrullarla, pero eso no pasó...

Tigresa salió de la habitación, y regresó un minuto después, con una caja de color verde decorada con un moño de color celeste, y la depositó frente a la niña, mientras le daba un sonoro beso en la mejilla...

Tigresa: que gusto tenerte de vuelta cariño...

Sai-kei: (mirando la caja) ¿es para mi? Tigresa...

Tigresa: así es, nena...

Sai-kei: ¿y que es?...

Tigresa: ¿porque no abres la caja y lo averiguas?...

la niña hizo lo que la maestra le pidió, destapó la caja y extrajo de su interior una preciosa muñeca en forma de cerdita, que imitaba a detalle a su nueva propietaria...

al verla, la pequeña se lanzó a los brazos de la maestra, agradeciendo una y otra vez por el detalle tan encantador, después volvió a meterse bajo las sabanas, abrazando a su muñeca, mientras Tigresa la arrullaba con una canción de cuna...

mientras tanto Po, que las observaba desde la puerta, no pudo evitar enternecerse,al imaginar a Tigresa cantando canciones de cuna, para arrullar al hijo de ambos...

tenía que encontrar la forma de rechazar a todas esas chicas, si quería que aquél sueño tan hermoso se hiciera realidad...

tan pronto como Sai-kei se quedó dormida,Tigresa salió de su habitación, cerrando la puerta con cuidado para no despertarla, para luego toparse de frente con la sonrisa boba que su novio tenía dibujada en los labios...

a la mañana siguiente, como de costumbre todos se levantaron temprano y se reunieron para desayunar, mientras que los maestros conversaban, y Mono y Sai-kei se dedicaban a lanzarse granos de arroz para atraparlos con la boca, ante la mirada reprobatoria del maestro...

Zeng el ganso mensajero, se acercó para comunicarle que en la sala de los héroes, alguien que venía de parte de los maestros Buey y Cocodrilo, traía un mensaje de suma importancia para él, y que también pedía ver a los maestros Reiko y Akemi...

el maestro se levantó de su silla y les hizo una seña a Reiko y Akemi, para que lo siguieran, y juntos de dirigieron a la sala de los héroes, para escuchar ese mensaje tan importante.