Después de todo ese proceso de registro, espera, retraso, más espera en el aeropuerto y el típico vuelo retrasado llegamos a Nueva York a las tres de la tarde, muy cansados, irritables y molestos.
Carlisle y Esme nos esperaban con una sonrisa en la sala de espera de "arribos" haciéndonos señas para verlos. Carlisle tomó la maleta que traía en la mano, ayudando a Edward a buscar el demás equipaje en la banda. Esme me abrazó con sutileza pero sus ojos brillantes parecían esperar a que le contara cada detalle de nuestras pequeñas vacaciones.
Caminamos hacia el estacionamiento del aeropuerto, Edward tomaba mi mano gentilmente, con la otra traía una maleta grande. Carlisle y Esme estaban junto a nosotros de la misma manera. Era como ver el futuro de nosotros. Aún tomados de la mano, sonriendo, mirándonos como si fuera la primera vez. Al final llegamos al auto, Carlisle abrió la cajuela y subieron las maletas, subimos al auto, Esme y Carlisle tomaron los asientos de enfrente, dejándonos la parte trasera.
-Bueno… ¿qué tal la semana?- pregunto Carlisle.
–Bien…- dijimos Edward y yo al unísono, nos vimos del uno a otro y reímos…
–Cariño ¿te llevamos a tu departamento Bella? ¿O van a casa?- preguntó Esme viéndome por el retrovisor.
–Yo la verdad quería ir a mi casa…- dije un poco tímida.
–Es mejor que vayamos al departamento de Bella, ella quiere descansar.- respondió a su mamá mientras su abrazo se hizo un poco más fuerte, me recargué en su pecho.
Esme no dijo nada solo sonrió yo me pegue más a Edward, me quede dormida rápida y profundamente.
–Ángel… despierta ya estamos en casa –dijo Edward. Me froté los ojos y baje del auto. Mis maletas ya estaban en el frente de la puerta del edificio, Edward y Carlisle hablaban, les hice señas de que entraría y ellos asintieron. Subí al ascensor con un sueño terrible, busqué la llave en mi bolso y abrí la puerta y con lo que olí me quede impresionada. Olía a comida recién echa y había maletas en la sala. O era un ladrón que tenía un buen sazón o era...
–Bella ¿eres tú?- dijo esas voz tan familiar y cálida. Era mi papa. Me vio y corrí hacia él, me cargo en un fuerte abrazo y al bajarme beso mi cabeza.
–Oh papa, ¿cómo entraste? te extrañé tanto, lo sabes ¿verdad?–
-Cariño, respira por favor- me decía mientras en su abrazo me acariciaba el cabello.
-¡Hey! Llegaste.- dijo una voz detrás de papa, era Jake. Rápidamente solté a papá, corrí hacia él, hacia ésa sonrisa tan deslumbrante y conocida. –Ven aquí pequeña. - Dijo y me levantó dando vueltas mientras me abrazaba.
-Te extrañé Jake- las lágrimas amenazaban con salir.
-Yo también te extrañé Bell's.-
-Bella no me esperaste mamá y papá no dejaban de preguntar qué hicimos en ésta semana. –dijo Edward distraído con las maletas entrando por la puerta, luchando por entrar en el marco. Cuando alzo la vista vio la gran escena que había; mi papá y mi mejor amigo habían llegado. Se puso rígido, soltando a Jake poco a poco (aún él me sostenía en sus brazos) caminé hacia Edward y lo ayudé con la maleta rebelde que se había atorado.
Mi papa y Jake estaban asombrados, dejé el equipaje a un lado de la puerta y tomé a Edward de la mano, lo acerque a mi pequeña familia, el rubor en mis mejillas podría haber iluminado una ciudad.
–Papá él es mi novio Edward Cullen, Edward él es mi papa Charlie Swan.-
-Señor Swan.- dijo Edward saliendo de la mudez de la impresión en un tono muy formal.
–Mucho gusto Edward.- respondió papá con unos ojos de perfecta calma. Solo espero que no sea como el dicho "después de la calma sigue la tormenta" o ¿era al revés? No lo sé, estaba muy nerviosa, así no era la forma en que pensé que se conocieran.
-Él es Jacob mi mejor amigo, Jacob él es Edward mi novio. –los dos se quedaron viendo fijamente y se dieron las manos creo que haciendo más fuerza de la necesaria.
-Mucho gusto.- dijeron los dos, pero parecía que a ninguno de los dos les gustaba en realidad. Papa y yo nos dimos cuenta de la tensión y él rescató el momento.
–Cariño preparé pasta para cenar, estábamos a punto de comer cuando llegaste.- aun así no Jake y Edward no dejaban de mirarse.
– ¡Mi favorita! Papá gracias, pero la verdad es que no tengo hambre.
-Edward ¿tú tienes hambre?- le preguntó mirándolo.
–Eh… sí, creo que podría comer un poco.- dijo sonriendo por fin liberando a Jake de esa competencia de "miraditas de macho".
Edward y yo llevamos las maletas a mi habitación, de pronto me estaba besando. Mi cuerpo respondía a esos besos, quería más, pero Edward se detuvo.
-Recuerda que mi futuro suegro y tu amigo están en casa – dijo con una sonrisa pícara y burlona. Bufé, pero ambos nos reímos divertidos de la situación.
Papá sirvió la pasta en tres platos para Edward, Jake y él, cómo no teníamos una mesa tan grande todos nos sentamos en los muebles de la pequeña sala. Edward se sentó a mi lado, papá y Jake en frente de nosotros
–Bella ¿dónde estaban que acaban de llegar?- preguntó papá.
–Lo siento por no avisar, pero los papás de Edward compraron una casa en Miami y nos ofrecieron ir a verla.- papá asintió y no dijo nada. -Papá ¿cómo entraron?– Jake y papá se vieron, con un suspiro resignado sacaron de sus bolsillos cada uno un duplicado de la llave.
-Tonta Bella.- dijeron los dos. -Era obvio había sido entre los tres que pudimos comprar este departamento – me reí pero Edward seguía serio.
–Edward, dime ¿qué estudias?- preguntó Jake Edward se tensó.
-Estudio con Bella –
-Ah okey.- dijo Jake, ellos siguieron comiendo en silencio incómodo. Papá me contó que René también vendría a visitarme antes de año nuevo, me emocioné mucho, hace tanto que no veía a mi mamá.
Después de un rato Edward se ofreció a lavar los platos y yo ayudé a secarlos. Estaba muy callado, no quise decirle nada hasta que me salpicó agua en la cara, reaccioné tarde por lo que me entró en los ojos.
– ¡Edward me lastimaste!- mi voz quebrada debió alertarlo.
-Oh bella…- soltó el plato –disculpa linda. – dijo viendo el estado de mi ojo, enseguida me reí de haberlo atrapado en mi actuación. Me acerqué a él y lo bese rápidamente. Me acercó a su pecho. Escuchamos unos carraspeos, era Jake.
–Bella queríamos comprar una película ¿vienes con nosotros?- Edward se volvió a tensar viendo a Jake y él también lo vio de esa manera "macho alfa"
-No Jake, me quedaré con Edward. Aquí los esperamos.- dije, Jake asintió y salió de la cocina con sus puños cerrados. Edward se relajó al estar solos otra vez. -Hey...- acaricie su rostro.
–No pasa nada Bella.- dijo en tono frio.
Terminamos de lavar los platos en silencio, después me senté en la sala y encendí la televisión buscando algo tolerable en la pantalla, al final deje una película de comedia. Edward llego hasta mi, me levantó del sofá y se sentó acomodándome entre sus piernas, abrazándome.
–Lo siento Bella me estoy portando como un imbécil– dijo a mi oído, yo no respondí nada. –Bella dime algo por favor. – me di de vuelta y lo enfrente.
-¿Por qué te pusiste así cuando viste a Jake? –desvió la mirada y suspiro. –Edward cuéntame por favor.-
–No sé Bella, no me gusta. –Edward bajo la cara y eso significa que me oculta algo.
–Este bien.- dije y me acurruqué a su pecho, beso mi frente. Envuelta en su abrazo cálido me quedé dormida.
Veo a Edward, estamos en su casa, llego a su lado, pero él no me ve. Es como si fuera un fantasma. Al fin se da cuenta que estoy ahí. Estoy feliz y a la vez molesta, estoy a punto de reclamarle de porque me ignora y veo a una mujer detrás de mi, ella es hermosa, se acerca a Edward y lo besa, él corresponde gustoso. Siento que me oprimen el pecho, mi corazón duele.
-¡No! ¡¿Por qué?!.- Un grito ahogado sale de mí y empiezo a llorar. Me doy cuenta que fue un mal sueño y estoy en la cama con un Jacob nervioso a mi lado. Trato de calmarme.
– ¿Dónde está Edward?- pregunto, Jake me ve confuso.
-Está afuera con Charlie –me relajo un poco y me asomo por la puerta de la habitación, los dos están hablando tranquilamente mientras toman café. Cierro la puerta y Jake está sentado en la cama con los brazos cruzados. Me siento a lado de él y me fulmina con la mirada.
-Bella Swan ¿cómo conociste a ese tipejo?- dice Jake en tono molesto. Sus palabras me toman por sorpresa y en seguida me pongo en guardia.
-Jake no tienes derecho de hablar de Edward así. – Bajó la mirada apenado.
-Lo siento, es que no lo soporto. – lo tomo de las manos.
–Jake el me hace sentir cosas que nadie nunca ha hecho, es maravilloso y lo amo. – Jake me ve directo a los ojos y solo asiente
–Bien Bella, lo aceptaré. – le doy un beso en la mejilla. Realmente nunca pude enojarme con él.
Salgo a la sala, Edward estaba muy entretenido hablando con Charlie y al verme los dos se callan
–Eh… disculpen si los distraje. – Edward niega con la cabeza y sonríe. Charlie se queda viéndome con ojos tan paternales que asustan. – Bueno eh... voy a la cocina.- digo apuntándola con la mano. Los dos asienten y entro a la cocina un tanto nerviosa, voy a la nevera y tomo un poco de agua. Es raro tener a Charlie y a Edward juntos sonrió y entro otra vez a la sala, Edward se levanta.
–Creo que me voy Bella nos vemos mañana. – Miro el reloj y son las 11:00pm.
-Edward ni de chiste, es muy tarde para que salgas a la calle a esperar un taxi.-
-Es cierto Edward.- interfiere Charlie –ya veremos cómo nos organizamos- él sonríe.
-Está bien me quedo – sin evitarlo le sonrió.
Al cabo de un rato de acomodar las cosas decidimos quien dormirá en la habitación, Jake y papá estarán en mi cama. Edward dormirá en el sofá-cama y yo dormiré en un colchón inflable. Todos se negaron a que yo durmiera ahí pero los convencí, yo no ocupo tanto espacio y además me gusta el inflable.
Fui al baño me di una ducha muy corta me vestí con un short de pana muy viejo y mi camisa tres tallas más grandes y saqué mi cabello dejándolo suelto.
Salí a la sala, Edward ya estaba cambiado con un mono y una camiseta blanca se veía tan tierna esponjando su almohada. Charlie y Jake entraron a la sala.
–Ya estamos a punto de acostarnos ¿necesitan algo?– dice Jake somnoliento y bostezando. Edward y el intercambiaron miradas muy frías, negué con la cabeza.
–Bueno cariño nos vemos en la mañana.- dice Charlie besándome la frente.
–Buenas noches papá. – Jake se acerca me abraza tomándome por sorpresa
–Buenas noches Bell's.- me sonríe. Al fin se van al cuarto y me acerco a Edward.
–Buenas noches.- digo besándolo en los labios, él me toma de la cintura y me tumba en el sofá él está arriba de mi.
–Buenas noches.- dice y me besa; el beso no es tan largo pero todo dentro de mí da vueltas, me levanto como puedo, él se ríe y me tiro en el colchón inflable y me quedo dormida.
No sé qué hora sería pero algo me despierta, escucho voces en la cocina y son las de Jake discutiendo con Edward. No me levanto, sino que escucho atentamente.
– ¡No creas que se me ha olvidado lo de Chicago! Si la lastimas te juro Cullen que te voy a matar...- sus palabras hacían la promesa de mucho sufrimiento.
– ¡No me amenaces! ni tú me conoces ni yo te conozco, eso que paso allá fue un simple error que no volverá a suceder. No me atrevería a lastimarla, así que quédate tranquilo.
– ¡Ja!- ríe Jake con sarcasmo. -¿qué te hace pensar que ella no puede venir aquí?-
-Lo sé porque… ¡bueno no estoy seguro!- dice Edward en tono frustrado. –Más te vale que Bella no se entere.- ahora Edward era el que destilan veneno en su voz.
-Eso tenlo por seguro.- concluyó Jake.
Veo mi celular, 3am. Escucho pasos y la luz de la cocina se apaga, me volteo para que no se de cuenta que estaba despierta y escuchando lo que practicaban. Con un suspiro resignado Edward se acuesta en el sofá-cama, otra vez.
¿Cuándo se habían conocido Jake y Edward? ¿Qué sucedió en Chicago? ¿Quién era "ella"?
Con esas preguntas en mi cabeza quedé dormida nuevamente pero fue una noche muy intranquila. Algo me daba un muy mal presentimiento.
DESPUES DE MUCHO TIEMPO DECIDI RETOMAR LA HISTORIA. ESPERO QUE AQUELLAS PERSONAS QUE LA SEGUIAN SE EMOCIONEN AL SABER QUE "VOLVI" Y CON MUCHA MAS CREATIVIDAD QUE ANTES.
QUIERO DARLE LAS GRACIAS A LA PERSONA QUE HIZO POSIBLE ESTO, YAYIZ SAMA. NO SE COMO PODRE AGRADECERTELO. TU APORTE EN ESTOS CAPITULOS FUERON DE VITAL IMPORTANCIA PARA MI. ESPERO SEGUIR CONTANDO CONTIGO PARA MIS DEMAS PROYECTOS.
NO ME QUEDA MAS QUE DECIRLES QUE NO SE PIERDAN LOS PROXIMOS CAPITULOS. HAY MUCHAS MAS SORPRESAS.
