Ni siquiera sabía cuanto tiempo había pasado. Tal vez varios minutos, tal vez ni dos segundos. Pero en realidad le daba exactamente igual. Las palabras de Jack retumbaban en su mente, como si de una orquesta entera se tratara. No dejaba de escuchar una y otra vez esa misma frase que todavía no comprendía su entendimiento.
"Ianto."
La mano de Jack sobre su brazo le hizo desviar la mirada por fin.
"Se que no es fácil lo que acabo de decir, ni siquiera yo mismo lo entiendo y tengo a todo el equipo trabajando en ello. Solucionaremos esto, te lo prometo." Jack sonrió, aunque no consiguió hacerlo de la forma más sincera que podía. "Lo siento, no sabía como decirte esto, pero…"
"¿Soy un clon?"
Durante un segundo Jack no supo como contestar, ni siquiera sabía lo que la información que Scott le había dicho significaba, pero tenía que hablar con Ianto; su compañero lo necesitaba mucho más que él.
"Eso parece."
"Pero Jack…"
"Lo se, lo se." Le besó en la frente y escuchó a Ianto suspirar, aunque no supiera si se trataba de un gesto de alivio o del miedo que sentía por todo lo que estaba ocurriendo en los últimos días. "Se que no es fácil; pero te prometo que sigues siendo el mismo Ianto que yo conocía… antes."
"No es cierto Jack. He tenido sueños, he visto cosas que no son propias de mi. No se lo que significan, pero he visto a Grey; me da miedo recordar todo lo que me ha hecho, pero no hago más que soñar con él. ¿Y si veo algo que no quiero? ¿Y si descubro todo lo que ha hecho para convertirme en algo real? ¿Y si…"
Un beso en los labios hizo que dejara de hablar. estaba nervioso casi histérico, sus manos temblaban, todo su cuerpo temblaba sin parar y no conseguía controlarse. Sintió los brazos de Jack rodeando su cuerpo y se apretó contra él todo lo que pudo, quería perderse con Jack, con el capitán siempre se había sentido tranquilo; todo lo que pasara mientras estuviera con Jack, no importaba y ahora mismo quería sentirse así.
"No lo se." Dijo por fin el capitán. "Me gustaría poder decirte algo más, pero no puedo. No se nada y me mata no poder ayudarte." Ianto rodeó el cuello de Jack y tiró de él para que se sentara en la cama junto a él.
"No digas nada." Ianto le dio un beso más a Jack en los labios, cerró los ojos y trató de no ver más pesadillas. Tan sólo quería ver a Jack, todas las veces que habían estado juntos, las noches durmiendo juntos, las conversaciones en la que Jack había sido sincero con él. Simplemente quería ver a Jack. "No digas nada Jack, sólo quiero que estés conmigo ahora. No me importa las repuestas ahora mismo Jack. tu estás aquí, yo me estoy recuperando…" No pudo dejar de temblar, se esforzaba lo más que podía, pero no era suficiente.
"No se te da bien hacerte el fuerte. ¿Qué tal si me dejas eso a mi?" Le acarició la mejilla y sonrió, esperando que Ianto hiciera lo mismo. Tardó unos segundos, pero ese simple gesto fue suficiente para que Ianto sonriera por fin. "Sigo siendo el capitán Jack Harkness y tu eres parte de mi equipo." Ianto miró hacia otro lado. "Lo que quiero decir es que eres uno de mis chicos, eres mi chico en realidad. No eres como los demás y lo sabes."
Ianto asintió y se hizo a un lado para que Jack se tumbara a su lado. Tenía frío, aunque no se trataba de algo físico. El frío estaba dentro de él y necesitaba que Jack calentara su alma.
"¿Sigo siendo parte del equipo?"
"Siempre lo serás. Cuando estés preparado, cuando quieras hacerlo, tu puesto será tuyo." Le susurró al oído, mientras le masajeaba la espalda y el costado. "Y tu puesto a mi lado también es tuyo. Siempre será tuyo."
"¿Todavía me quieres?"
Jack guardó silencio. No dijo nada. Se levantó rápidamente y extendió la mano hacia Ianto. Le miró a los ojos, esperando que el muchacho hiciera caso a su gesto. Asintió y esperó de nuevo. Unos segundos más tarde Ianto comenzó a incorporarse lentamente. Todavía le dolía todo el cuerpo y el frío en el que había vivido durante demasiado tiempo, aún seguía dentro de él. Sonreía, por primera vez en varios días consiguió sonreír y alargó la mano hasta Jack.
El capitán rodeó su cintura y le sostuvo con fuerza para evitar que cayera al suelo.
"Tengo algo que enseñarte. Es una sorpresa que tenía preparada para ti desde que te marchaste. Algo me dijo siempre que tarde o temprano volverías y decidí… Vale no lo sabía, pero… vamos quiero que lo veas."
"¿Qué es?"
"Ya te lo he dicho es una sorpresa." Los dos sonrieron y junto con Jack, Ianto salió de la habitación.
- o -
Scott llevaba poco tiempo en el equipo, apenas había visto una pequeña parte de la que habían visto sus compañeros, pero aquello que tenía delante era más de lo que podía haber esperado. Un clon, su compañero muerto, al que no había llegado a conocer, era un clon y todavía no sabía como comprenderlo.
Había tomado muestras de Ianto antes de morir y del Ianto que había regresado, pero no eran iguales. Llevaba horas mirando la pantalla del ordenador, con la esperanza de que algo cambiara, pero todo era igual.
Jack le caía bien, era alguien distinto a todo el mudno que había conocido en su vida y estaba seguro que aprendería mucho de él de aquel trabajo. Pero todavía se preguntaba como podía decirle a su jefe, que el hombre del que estaba enamorado era un clon de si mismo.
"¿Cómo lo llevas?" Gwen se apoyó el respaldo de la silla de su compañero y apoyó las manos sobre sus hombros. Estaba tenso y se sobresaltó al escucharla hablar. "Tienes que tomártelo con un poco de calma, las cosas nunca son fáciles por aquí."
"Ni siquiera se como comprenderlo yo mismo. Hace cinco meses, no sabía que existían los extraterrestres y hablar de clones era algo de ciencia ficción. Ahora mírame, estoy mirando esta pantalla de ordenador y por más que lo intento no consiguió comprender nada."
"Scott, en mi primer día deje suelta una criatura que se introdujo en una pobre chica y mataba a hombres por el simple hecho de conseguir un orgasmo para alimentarse de ellos. Nada de lo que hacemos es fácil, nada es sencillo y a veces, nos afecta a nosotros."
"¿Y como lo superas? ¿Como el dices a Jack que no estoy seguro que su novio pueda sobrevivir?"
"¡Como has dicho?" Gritó Gwen. "¿Qué es eso de que no estás seguro que Ianto pueda sobrevivir? Scott, Ianto está bien, le hiciste todas las pruebas posibles, viste que estaba bien a pesar de ser un clon. ¿Qué es lo que ha cambiado ahora?"
"No lo se Gwen." Scott se puso en pie y comenzó a dar vueltas por la habitación, estaba nervioso, no quería fallarle a su jefe la primera vez que trabajaban juntos.
"Scott, no puedes decirme que Ianto podría morir y quedarte ahí sin decirme nada más."
"¿Ianto podría morir?"
Gwen se dio la vuelta, allí estaban Alonso y Rhys, ahora ya lo sabían todos menos Jack y el capitán no tardaría en darse cuenta. tenían que trabajar rápido pues Jack no tardaría en ver que algo malo ocurría allí.
"No lo sabemos, por eso tenemos que hacer esto cuanto antes. Rhys, cariño, vamos a necesitar una buena dosis de café y comida para esta noche, va a ser muy larga. Alonso, se que son tus primeros días aquí, pero esto es demasiado importante, quiero que estés cerca de Ianto y Jack. conoces a Jack."
"Quieres que le mantenga entretenido para que no se entere de que Ianto puede morir."
"Ianto no va a morir. ¿De acuerdo chicos?" Gwen los miró a todos con tranquilidad, quería todos estuvieran tranquilos. Adoraba a Ianto, fuera quien fuera ahora, seguía siendo su amigo y haría todo lo necesario para conseguir que se pusiera bien cuanto antes. "Ianto no va a morir. Vamos a encontrar la forma de conseguir que todo vaya bien. Pero tenemos que hacerlo antes que Jack se entere, ya ha pasado por mucho." Miró a Rhys, no había nadie como él para entender por todo lo que había pasado Jack en los últimos meses. "Así que por favor…"
No tuvo que decir nada más, todos se pusieron manos a la obra. Rhys se fue a buscar comida y buenas dosis de café. Alonso se fue a buscar a Jack y Ianto, había prometido convertirse en su sombra todo el tiempo que fuera necesario. Scott volvió a concentrase en sus investigaciones y Gwen, convertida una vez más en líder de aquel grupo, sonrió. No se sentía orgullosa de tener que hacer aquello, pero si que lo estaba por ver con al gente con la que estaba trabajando.
Ianto tendrían esa segunda oportunidad, haría todo lo que estuviera en su mano para conseguirlo.
