Los Señores de los Dragones
Capitulo Ocho – Arrebatos y Voldemort
Harry aceleró hacia los cuarteles.
Estúpido, estúpido, estúpido!
No puedo estar más de acuerdo, fue bastante tonto dejarle saber quien eres...
Oh cállate, no lo hice a propósito!
Si hubieras tenido mas cuidado con esa flecha no te habría descubierto!
Ahórrame la charla, quieres? Ya dejaste más que clara tu opinión
Lo he hecho?
Si y créeme tener un espíritu loco gritando tan alto como puede dentro de tu cabeza no es lo que yo llamo divertido...
Te lo merecías!
Creo que capté la idea cuando me llamaste, y cito " un estúpido y descuidado mocos con la atención y concentración de un bebé troll"
Tengo que recordar esa frase...
Harry puso los ojos en blanco.
Y no me pongas los ojos en blanco, puede que sea un espíritu pero no soy ciego y tonto!
Perdóname, Oh Grande entre los Grandes
El halagarme no te servirá para nada
No me costaba nada intentarlo...
Me rindo!
Es la décima vez que dices eso...
Oh, cállate!
Riendo ligeramente, Harry llego establo de Sombra, desmontó al semental y lo cuidó antes de dirigirse a la primera clase.
--
La rutina de Harry no había cambiado mucho. Todavía seguía yendo al monte a las mismas horas, solo que hora lo hacía con Teneb. Había esperado que tener que levantarse a las tres y media cada mañana le hubiera supuesto un esfuerzo insoportable, pero no!
Tenia que admitir que el elfo era perseverante.
"Humano!"
El familiar grito del maestro de lucha retumbó en la antes silenciosa habitación.
Harry ni siquiera se molestó en mirar en su dirección. Conocía demasiado bien las charlas del maestro.
"Si, Maestro?" preguntó en una voz monótona, los ojos todavía en la espada que estaba puliendo.
"Te pedí que ordenaras las espadas por su longitud! No por sus propiedades! Y recuerdo haberte dicho que las limpiaras y pulieras!"
"Pero lo hice, maestro"
"A esto le llamas pulir?" bramó
Esta vez, Harry miro al elfo. Tenía una larga espada, con la empuñadura adornada con piedras preciosas en su mano y la estaba agitando delante de el. Harry tenía dos opciones: podía o bien contestar al hombre y empeorar su situación o permanecer en silencio. La segunda opción era más segura. Al menos el elfo no podría darle la charla por su insolencia si no contestaba. Además, sabía que esa espada estaba pulida.
"Bueno, estoy esperando... Qué tienes que decir sobre esto?"
Harry permaneció en silencio.
"RESPÓNDEME!"
Silencio.
Harry sabía ahora que estaba enfadando a Effilin pero lo enfadaba solo con estar allí, así que para que molestarse contestando...
De repente hubo un fuerte CLANG y sintió que era levantado por el cuello de la camisa. Sus ojos verdes se encontraron con los azules del profesor.
"Me contestarás cuando me dirija a ti, humano"
Harry solo asintió.
"No toleraré tu descaro en esta aula, ahora toma esta espada"
Harry dudo, no queriendo arrodillarse delante de este hombre.
"AHORA!"
Harry!
La llamada mental de Arxeren lo devolvió a la realidad y tomó la espada. No era tan pesada como la suya, aunque sí un poco mas larga.
"Enfréntate a mí"
Harry miró interrogante al elfo, quien estaba sonriendo. El maestro de lucha se volvió a mirar a los otros estudiantes.
"Ahora verán como lidiar con un humano en combate. Incluso si este debe ser uno de los más débiles de su raza."
Harry apretó los dientes.
"Haz una reverencia"
Harry lo hizo y se puso en una torpe postura.
"No te enseñé nada humano?! Miren a su postura, el primer punto débil de los humanos es su postura y su equilibrio"
Durante los siguientes minutos continuó, enumerando y exagerando todos los defectos que podían encontrarse en los humanos, mientras omitía sus cualidades.
Durante estos minutos, Harry se dejo ser aplastado por el elfo, sabiendo que un día se vengaría.
Finalmente Effilin se detuvo mientras Harry caía al suelo, con la espada del maestro apuntando a su garganta.
"Levántate! Daryns? Han entendido lo que he dicho?"
Los elfos, Magis y Elementales asintieron sonriendo. Teneb se obligó a sí mismo a poner una sonrisa de superioridad al fracaso de Harry.
Effilin se giró hacia Harry y le lanzo la espada.
"Limpia esta! Es todo para lo que sirves. Tus padres deben ser dos inútiles, buenos para nada, débiles humanos para tener un hijo como tu"
"Están muertos" cortó Harry con un gruñido, sus puños cerrados alrededor de la empuñadura de la espada, sus ojos brillando.
"Probablemente de vergüenza"
Los nudillos de Harry estaban ahora blancos. Sus ojos esmeralda se estaban volviendo de un antinatural tono verde; no el corriente esmeralda profundo o verde oscuro, sino un brillante e hipnotizante verde, casi se podía ver un fuego dentro de ellos.
Harry! Cálmate!
La mente de Harry estaba nublada, cegada por la ira. Podía aceptar las amenazas e insultos que, podía aguantar ser perseguido por elfos, Magis y Elementales con problemas de actitud, pero no permitiría que sus padres fueran insultados. Agarró con más fuerza la espada, su brazo temblando ligeramente. Estaba perdiendo el control: la habitación empezó a caldearse.
HARRY!
Esta vez, el grito de Arxeren llegó a su mente y logró que se calmara un poco.
Qué?!
Cálmate, no puedes permitirte perder el control!
Pero…Él…
Ya le patearás el trasero mas tarde, no arruines tu disfraz por su culpa!
Lentamente, Harry se calmó, respirando profundamente, intentando bloquear la voz del elfo, que aún continuaba hablando...
Ya casi había vuelto en si cuando otro comentario del maestro hizo que su ira saliera desbocada.
Harry...
Conteniéndose, dejó la espada caer al suelo y salió de la habitación, ignorando los gritos del elfo.
Entonces corrió al exterior y al monte.
Allí dejo a su ira salir. Estaba ahora rodeado por brillantes llamas, entonces hubo una explosión y todo se oscureció durante unos minutos.
Miró alrededor, fijándose en el círculo quemado que lo rodeaba, aún un poco aturdido.
No se dio realmente cuenta de lo que acababa de hacer, su mente aún en las palabras del maestro.
--
Teneb miró como Harry se marchaba mientras Effilin seguía. El elfo se estaba poniendo más y más rojo y Teneb temía que pudiera explotar. Mira a la puerta, era la primera vez que lo veía tan enfadado. El maestro de lucha debía haber tocado una fibra sensible. Mientras el maestro seguía insultando a Harry, se aproximó a la espada que el joven había dejado caer. El arma estaba ardiendo como si la hubieran prendido fuego. En silencio lanzó un rápido hechizo enfriador a la espada, antes de tomarla de nuevo. Inmediatamente noto algo raro, en la empuñadura, había una huella, parecía que el metal se había fundido bajo los dedos de quien sujetaba la espada.
Teneb frunció el ceño, intentando entender, cuando cayó en cuenta. El humano tenia control sobre el fuego! Si, era eso! Le lanzó una mirada a Effilin; había tenido suerte de no haber sido frito en el sitio. El Fuego era bastante impredecible como las personas que lo controlaban y tenían tendencia a tener muy poca paciencia. Él mismo conocía a un elfo con poder sobre el fuego y había aprendido muy pronto a no enfadarle.
Escondió la espada, queriendo evitar que alguien se enterara de las habilidades del humano, al fin y al cabo tenia un contrato que cumplir.
No hicieron nada más en esa clase, Effilin aun diciendo que despreciables eran los humanos y más. Teneb no podía evitar estar un poco confuso por lo que el maestro estaba diciendo. Había bastante diferencia entre lo que le habían dicho sus profesores, amigos, padres, mayores, y lo que estaba viendo en Harry. Ignoró estos pensamientos. El humano estaba probablemente escondiendo su verdadera forma de ser, pero a pesar de su resolución, no pudo librarse de las dudas que habían empezado a crecer en el tras ver algunas de los recuerdos de Harry.
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Has terminado?
Un silencio fue lo que el espíritu guardián recibió.
Harry sé que me estas oyendo así qué respóndeme en este mismo instante!
Esta bien, está bien!
Al fin, así qué as terminado con el momento de vamos a hundirnos en la autocompasión?
No
Demasiado mal para ti. Una palabra: entrenamiento
Esto enfadó a Harry
Estoy cansado de esto! Es todo lo que hago: despertarme, desayunar, entrenar, ser humillado, comer, humillación y gritos otra vez, cenar, entrenar y dormir! Estoy harto! Lo dejo!
Has terminado?
Sí
Bueno en ese caso te dejaré, solo quería decirte que íbamos a comenzar a hablar con los espíritus desde ahora, pero viendo que lo quieres dejar, respetaré tus deseos. Ha sido bueno conocerte Harry
La voz empezó a hacerse más débil.
Espera
Sabía que el espíritu le había puesto un cebo pero quería estar seguro.
Qué dijiste?
Quién?¿Yo?
No la Reina! Por supuesto que tu!
Pensaba que habías dicho que querías dejarlo
No juegues conmigo Arxeren…
Debo recordarte que soy un espíritu, por tanto, no puedes hacerme daño...
Arxeren…
Qué?
Está bien! Lo siento! Contento?! No quería gritarte…
Más te vale que lo sientas
Pero en casi nueve meses no he hablado con alguien que supiera mi nombre y no me considerara basura. Tienes que admitir que no es algo que te ayude a mejorar tus habilidades para relacionarte.
Como si hubieras tenido alguna al principio…
Gracias por eso, pero podrías dejar de interrumpirme cuando estoy intentando explicarme?
No si te permite caer en la autocompasión
Muchas gracias, estas siendo realmente útil.
Estas haciendo tú mismo un trabajo suficientemente bueno para subestimarte así que, por qué debería ayudarte?
Hubo un pequeño momento de silencio
Está bien
Ahora que has vuelto en ti, me explicaré
Escucho
Está bien, como iba diciendo antes, estaba apunto de introducirte en la charla con espíritus: principalmente tendrás acceso al segundo plano
Segundo plano?
En verdad no te enseñan nada en clase.
Ni siquiera me molestare en contestar eso
En resumen, a menos que quieras una explicación de tres horas, hay tres planos: este, que es el plano de los espíritus, el Segundo que del Alma y el Tercero que es de la Magia.
Siento interrumpir, pero cuál es la diferencia entre ellos?
Eres demasiado curioso. Bueno el Plano de los espíritus es en el que estas en este mismo momento. Es el primer plano, accesible a todos los que entrenan su mente lo suficiente. En el se encuentran los guardianes.
Te importa profundizar?
De forma simple, un guardián no es una cosa exterior que tú puedes elegir. Es parte de ti. Es tu personalidad la que da forma a tu guardián. Adoptan la forma que mejor se adapta a ti.
Así que, Los espíritus no existen realmente?
No, me has malentendido, somos parte de la magia de la Vida, de la Naturaleza, de los Seres Vivos. Cada uno de nosotros tiene diferentes características. Cuando alguien alcanza el plano se une con el espíritu que tiene las habilidades que él necesita y le da forma a su guardián.
Cuál era tu forma la última vez que te uniste a alguien?
Un mono. No te rías! No es divertido!
Harry esta riéndose descontroladamente, algo que hubiera parecido extraño si alguien hubiera estado cerca de el en ese momento.
Lo siento, se secó algunas lágrimas. Pero, en serio, un mono!?
No lo pedí...Sin embargo debo decir que estoy encantado con esta forma; es la segunda vez que soy un dragón, pero la primera que me convierto en un Sowaroc, la anterior fui un Azurean
De nada. Pero no creo que un dragón sea la forma que mejor se adapte a mí…
Qué te dije antes sobre subestimarte? El único que puede hacerlo soy yo!
Desde cuando?
Ahora!
Muy maduro!
Si no fueras tan terco, yo…
Está bien, ya me conozco esto, lo has dicho bastantes veces desde que te conozco así que ahórrame el discurso entero, ahora, Qué estabas diciendo sobre los planos?
Buen intento, pero hablaremos de esto después. De vuelta al tema, el segundo plano es el plano del Alma. Allí, encontraras las almas de los muertos excepto de aquellos que se hayan dedicado a la Oscuridad. Esos están condenados y tienen que vagar eternamente por el reino de las Sombras sin encontrar la paz. El tercer plano es el plano de la Magia. Básicamente es donde las fuerzas primarias de la Naturaleza, de la Vida residen. Pocos pueden acceder a este plano, es casi imposible excepto para los Elegidos.
Quiénes?
Nada de tu incumbencia de momento
Cuéntame!
Quieres aprender como alcanzar el plano del Alma o no?
Soy todo oídos.
Al fin!
Silencio.
Está bien, todo lo que tienes que hacer es…
Le llevo diez minutos a Arxeren explicarle como hacerlo. Entonces, tuvo que re-explicarle de nuevo ya que Harry no había entendido todo el concepto.
Durante la siguiente hora estuvieron practicando. Harry no fue a sus clases de ese día, sabiendo que lo pagaría. Demenor no se enteraría, pero los maestros le castigarían por desafiar su autoridad. Harry no fue ni a comer ni a cenar, usando la comida que había guardado por si algo de esto ocurría. Al final del entrenamiento de la noche, antes de irse, Arxeren se puso serio de repente.
Harry te he entrenado en la mayoría de los campos necesarios para convertirte en maestro completo. Has dominado la mayoría de ellos, si exceptuamos arquería y algunas técnicas específicas, sin mencionar estrategia, pero no progresarás a un nivel más alto si sigues practicando solo
Puedo practicar con muñecos
No, luchar con muñecos y luchar con una persona real es bastante diferente. Tu programas el muñeco, puedes predecir sus acciones, pero delante de un adversario real, Serias capaz de hacerlo?
Bueno...
No podrías, la gente no nace con ello. Es cierto, algunos son más perceptivos, pero tienes que entrenar tus sentidos para descubrir los más pequeños giros, los más ligeros temblores, los cambios en la actitud que descubrirán las decisiones de tu oponente
Esta bien, esta bien Oh Gran sabio, ahórrame la charla. Solo una pregunta, podrías darme el nombre de una persona viviendo en esta maldita isla que aceptaría entrenar conmigo...?
……
Nada?
Esta el elfo que te ha engañado para que le ayudes
Lo sabia, siempre supe que no estabas de verdad cuerdo, pero ahora estoy seguro, ¡estas loco como una cabra! Seguro, voy hasta él y le digo: "Hey Teneb, ¿Querrías practicar conmigo?" y él dirá: "Claro, no hay problema!" Sí seguro!
Por qué no? Es ambicioso y quiere ser poderoso. Sabe quien eres y que mejor forma de mejorar que una lucha práctica. Lo organizaré con su guardián, tu solo tienes que sacar el tema
Muchas gracias, como si no tuviera suficiente
Como he dicho, tu saca el tema y yo organizare las cosas con su guardián
Su guardián?
Si, lo genial es que ella es un dragón también, Kaelia,... Ups, olvida lo que acabo de decir. Ya tengo una cita con ella
Hablándose por el nombre de pila y una cita?... No hay nada que quieras decirme?
Arxeren no dijo nada, secretamente aliviado de que su pequeño desliz hubiera pasado inadvertido. La forma de los Guardianes tenia que permanecer en secreto para todo el mundo, excepto para aquellos a los que estaban unidos.
Bueno no es mi culpa si soy encantador
Ya, seguro, debería llamarte Gilderoy desde ahora
No gracias, me gusta mi nombre
Estas seguro?
100 seguro
Bueno, si no te importa me voy a la cama. Creo que mañana será un día lleno de acontecimientos
Viendo como has actuado con el elfo y esto añadido al hecho de que no has ido a todas tus clases podría decirse que sí
Gracias por el recordatorio
De nada
Bueno me voy ya, buenas noches, si hay noche en tu plano
Mañana a las 4 en punto
Estaba esperando que lo olvidaras
No tienes tanta suerte
Harry sacudió la cabeza y se dirigió hacia los Cuarteles, reflexionando sobre los acontecimientos del día. No había sido capaz de alcanzar el segundo plano, pero Arxeren le había dicho que lo estaba haciendo genial. Pronto podría hablar con sus padres.
Pero antes de que pudiera alcanzar los Cuarteles, mientras estaba todavía en el bosque, cayo de rodillas, su cicatriz ardiendo, amenazando con partirle la cabeza en dos. El dolor creció, su cabeza ardía, sintió como si alguien estuviera clavando un cuchillo en su frente.
Finalmente se desmayó, incapaz de soportar el dolor durante más tiempo.
--
Hogwarts, oficina del Director:
Albus Dumbledore estaba de pie delante de la ventana, acariciando con aire ausente la cabeza de Fawkes. Sintiendo la pena de su maestro, el fénix dio un trino interrogante.
Suspirando, el anciano aparto la vista del paisaje que había delante de el.
"No lo sé Fawkes. Creo que la Luz sé esta debilitando cada día, es hora de que la Orden se vuelva a reunir"
El fénix inclino su cabeza.
El Director fue a un lado de su despacho, delante de una escultura con el escudo del colegio. En el centro había una estrella, cuyo centro era una runa que nadie había sido capaz de descifrar. Albus puso su mano en ella, y el fénix voló hasta su hombro, empezando a cantar: no la canción corriente, esta era más como una llamada.
La estrella y la mano de Dumbledore comenzaron a brillar con una luz dorada y, lentamente, pequeños puntos ascendieron desde el escudo, siendo cada vez más. Finalmente, cuando el escudo estaba casi cubierto por los puntos, Fawkes dejó de cantar.
Los ojos de Dumbledore brillaban mientras miraba el escudo.
"Bueno, quizás la Luz no esta tan debilitada como pensaba"
Mando un pensamiento a través de su mano. "Mañana, Hogwarts, el nido del Fénix. Aparezcan."
Una vez que hubo terminado.
"Ahora tenemos que esperar"
Sala Común de Gryffindor:
Ron y Hermione estaban sentados en una mesa en la esquina de la habitación, haciendo en silencio sus deberes, lo que era sorprendente viniendo de Ron.
Hermione estaba sumergida en la lectura de un grueso libro llamado "Artefactos Mágicos y su significado" mientras Ron estaba tomando notas de otro llamado "Artefactos Mágicos y Muggles, cuáles son sus usos?" Esto había sido un shock para aquellos que conocían a los dos. Ver a Hermione leer libros compulsivamente era normal; pero Ron haciéndolo era otra historia.
Delante de ellos pergaminos llenos de palabras, diagramas, dibujos llenaban por toda la mesa.
Desde el inicio de los robos, justo después de Navidad, habían intentado encontrar un patrón en ellos, un motivo o una relación entre los artefactos robados.
Habían sido robados diez artefactos de museos muggles:
El brazalete del Sol, una joya azteca, encontrada en la escultura de uno de los principales dioses aztecas, que simbolizaba el Sol.
La Quemadura del Desierto, un amuleto egipcio, dedicado al culto de Seth.
La copa de Ern, que había pertenecido a un poderoso mago fenicio.
La daga de Nerón, con la cual le el emperador mató a muchas personas.
El Corazón Maya, un gran rubí, era usado por los aborígenes para almacenar la energía de las personas que sacrificaban.
El ojo de dragón, una bola de cristal china, que se decía podía mostrar el destino de su portador si este tenía el suficiente poder.
El arco y flechas de Hércules; bueno, para los muggles que eran unas piezas corrientes, pero eran de Hércules.
La espada de Atila.
El cuchillo de las Sombras, usado por los torturadores en la época de los romanos.
La Mascara de la Llamada, una mascara africana, que mostraba a un dios de la guerra.
Además de todo esto, estaban todos los manuscritos robados de universidades y Ministerios. Pero todo lo que sabían es que eran viejos libros de profecías o pergaminos indescifrables que daban una vaga indicación, advirtiendo del alzamiento del Basilisco y pidiendo que buscaran al Dragón.
Ron suspiró, no estaba llegando a ninguna parte.
"Hermione, necesito un descanso. Por que no vamos a visitar a Hagrid, ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que le vimos"
"Qué? Oh! De acuerdo, déjame terminar este capitulo"
"Esta bien, voy a buscar nuestras capas"
"Terminaré en un momento"
Minutos más tarde se dirigían hacia la cabaña.
Llamaron a la puerta. La resonante voz de Hagrid les respondió.
"Entren!"
Abrieron la puerta y pasaron.
Hagrid estaba dando de comer a Fang en un rincón.
"Hermione! Ron!"
"Hola Hagrid" dijo Hermione quitándose su capa y poniéndola en el respaldo de una silla.
"Quieren té? O algo de tarta, acabo de hacer algunas de mis tartas de roca"
"Solo té. Gracias"
"De nada" contestó el semi-gigante, mientras ponía tres tazas en la mesa y echaba té en ellas. "Cómo les va?"
"Bueno, los profesores nos están volviendo locos con la llegada de los TIMOs, Snape está peor que nunca" replicó Ron, ganándose una buena patada en la pierna por la ultima parte.
Hagrid miró de cerca de Ron.
"No diría esto normalmente, pero no juzgues tan rápido a Snape. Ha tenido un montón encima últimamente." Viendo a Ron apunto de discutir, continuo. "No me interpretes mal, no es una razón para pagar sus frustraciones y estrés con ustedes, pero traten de entender."
Antes de que Ron replicara, Hermione habló.
"Has oído lo de esos robos?"
"Sí, bastante misterioso, verdad?"
"Si, crees que esta relacionado con Ya Sabes Quien?"
"Podría apostar todo lo que tengo"
"De verdad?" interrumpió Ron
"Si, me recuerda a lo que paso hace cuarenta años. ¿Cuál era el nombre de ese hombre...? Ah si, un mago llamado Doeron intentó reunir varios artefactos. Estaban todos envueltos en un ritual. Creo que consiguió obtener cuatro de los seis necesarios para ello antes de que le arrestaran. Los artefactos fueron devueltos a sus dueños y nadie supo de ello"
"Cómo lo sabes entonces?"
"Bueno, Dumbledore me mandó a llevar uno de ellos a un museo. Creo que se llamaba la Copa de Ern"
Al oírle, Hermione y Ron centraron toda su atención en él.
"De verdad? Y para que necesitaba esos artefactos?"
"Nadie lo averiguo en verdad. Todo lo que puedo decir es que era magia realmente oscura y poderosa y que hubiera traído el Caos a la Tierra. Dejo unas cuantas notas en la Universidad de Ciencias Ocultas de Londres".
Hermione lanzó una rápida mirada a Ron. Esa había sido una de las primeras universidades donde entraron los ladrones.
"Hay alguna relación?" preguntó Hermione impaciente.
"No lo creo, solo se necesitaban seis artefactos y esta vez han desaparecido diez"
"Bueno, gracias Hagrid, ha sido muy agradable hablar contigo, pero debemos irnos, aún tenemos un montón de deberes que hacer" dijo ella.
"Si, muchas gracias por el té, Hagrid" añadió Ron.
"Está bien. Vuelvan."
"Lo haremos. Adiós Hagrid" dijo Hermione, poniéndose su capa y dirigiéndose a la puerta.
Después de unas pocas palabras se separaron, Ron y Hermione de vuelta al castillo y Hagrid de vuelta a su cabaña.
Una vez en el castillo Hermione se giró para mirar a Ron.
"Conozco el libro donde encontraremos lo que necesitamos, pero esta en la Sección Restringida"
"Es una pena que Lockhart ya no este aquí...Ese hombre puede haber sido un idiota de primera clase, pero al menos podíamos coger un libro de la Sección Restringida fácilmente, firmaba cualquier trozo de papel que encontraba"
"Ron..."
"Qué?"
"No importa. Tienes la capa de invisibilidad de Harry?"
"No. El director se quedó con todas sus pertenencias"
"Así que necesitaremos el permiso de un profesor"
"Quién seria lo suficientemente estúpido como para firmarnos un papel permitiéndonos sacar un libro restringido sin hacer preguntas?!"
"Déjame a mí, lo tendré para finales de la semana"
"De verdad?"
"Desde cuando te he mentido! Confía en mi!"
"Esta bien, no hace falta alterarse!"
"Vamos! Es casi la hora del toque de queda, tenemos que volver a la torre"
Los dos jóvenes volvieron de vuelta a su torre, pasando tras el retrato de la Dama Gorda tras decir la contraseña" El alzamiento del fénix"
Fueron algunos de los primeros en irse a sus dormitorios esa noche.
En algún lugar del mundo:
Snape estaba de pie en una habitación oscura, su cara escondida tras la capucha y sus ojos estudiando el hombre que estaba enfrente de el. Era alto, delgado, y su cara se estaba volviendo cada vez más humana.
Voldemort se estaba convirtiendo otra vez en el hombre carismático que Snape se había encontrado años antes. Durante su primer alzamiento, había sido un gran líder que podía dar a sus hombres fuerza con solo hablar; tenía un don para hacer discursos. Snape le había creído en un principio, había caído bajo su encanto, había pensado que actuaba por el interés del mundo mágico, por el surgimiento de una sociedad mejor, una sociedad que suprimiría todas las maldades sociales.
Snape tenía que dárselo al hombre, tenía un don con las palabras, un aura, un carisma que había atraído a muchos magos engañados por el Ministerio. Su poder, la facilidad que tenia al practicar los hechizos más complicados era fascinante también. Snape creyó en él hasta que un acontecimiento abrió sus ojos:
Flashback
Nunca había participado en un ataque de Voldemort contra aquellos cegados por las mentiras del Ministerio y que se resistían a conocer la verdad que el Señor Oscuro profesaba. Él era un Maestro de Pociones, uno de los mejores de su categoría, no un simple lanzador de hechizos. Pero una noche fue llamado por su maestro.
Inmediatamente se apareció delante de el haciendo una reverencia.
"Severus"
"Mi Señor"
"Te he llamado esta noche para ser uno de los nuestros en nuestro pequeño ataque. Conozco tus habilidades y soy perfectamente consciente de que prefieres la belleza de las pociones a las posibilidades de una varita, pero creo que seria una experiencia útil para ti. La ocasión de ver la belleza en la manera en que un hechizo atraviesa a alguien, haciéndole perder su mente, sus sentidos, haciéndole caer bajo tu control, y con que? Unas pocas palabras y tu varita. Puede ser comparado con la manera en que tus pociones actúan. Y quiero que aprendas esto"
"Gracias, mi Señor"
"Prepárate joven Severus, partimos en media hora"
Había sido una pesadilla. Junto con otros diez Mortífagos, se habían aparecido en una pequeña casa en el campo. Era casi Navidad y Snape podía oír a la familia dentro de la casa.
"Levanten sus capuchas." ordenó Voldemort.
Obedecieron y esperaron a la señal del maestro.
En el momento en que levanto el brazo, entraron en la casa, sorprendiendo a sus habitantes. Snape los reconoció: era una bastante conocida, antigua y respetada familia, los Lawrence, que siempre habían jugado un importante papel en el Ministerio. La familia entera estaba allí desde los abuelos hasta los nietos; el más joven tenía solo unos pocos meses.
Esa noche Snape vio el horror que era Voldemort por primera vez: presenció la muerte de toda la familia, una niña de solo unos pocos años siendo torturada para diversión de unos pocos hombres, les oyó reírse mientras una mujer se retorcía de dolor en el suelo. Presenció como cometían atrocidades. Esa noche Snape mató a un hombre por orden de Voldemort.
Cuando terminaron, se fueron rápidamente. Mientras salían fuera, Voldemort se giró hacia él.
"Como es tu primera vez Severus. Tienes el honor de conjurar la Marca"
Su brazo temblaba ligeramente, Snape lo levantó y murmuró la palabra.
"Morsmordre."
Un haz de luz se disparó hacia el aire.
Riendo alegremente, Voldemort se volvió a sus hombres.
"Lo hicisteis bien esta noche. Esto enseñará a los Sangre Sucia, los amantes de Sangres sucias y los seguidores de Dumbledore lo que les espera. Regresen a sus hogares. Los llamaré pronto."
Fin del Flashback
Desde ese día no había sido capaz de mirar a Voldemort de la misma manera; Cada vez que lo intentaba veía la cara de la niña, gritando en agonía. Según pasó el tiempo los recuerdos se hicieron más débiles, pero no volvió nunca a sentir la admiración que había tenido por el Señor Oscuro. Comenzó a cuestionar sus ideas, por supuesto no abiertamente. Poco a poco se fue distanciando del Señor; respondía a sus llamadas, lo obedecía, pero dudaba.
Entonces, un día, se encontró en la oficina de su antiguo Director:
Flashback
Albus Dumbledore lo estaba mirando con sus penetrantes y brillantes ojos azules. Snape miró al anciano. Era el único mago al que Señor Oscuro temía y Snape sabía que el principal objetivo de Voldemort era Hogwarts. Una vez que el colegio estuviera fuera de su camino, no habría nada que pudiera pararle.
"Qué puedo hacer por ti, Severus?"
"Necesito su ayuda, Director."
"Albus, por favor Severus, ya no soy tu director. Qué clase de ayuda necesitas?"
Snape descubrió su antebrazo izquierdo, enseñando la marca.
"Deseo ayudarlo." Dijo al anciano que estaba delante de el.
Los ojos azules le estaban atravesando, como si le evaluaran.
"Severus, llevar esa Marca no muestra en verdad su deseo de ayudar a nuestro lado"
"Cometí un error, quiero intentar corregirlo"
"De verdad? Perdóname Severus, pero que a suscitado este cambio? no es muy normal ver a miembros del ejercito de Voldemort cambiar de bando"
"He visto lo que está haciendo. Estaba en la residencia de los Lawrence la noche que fueron asesinados"
La cara de Snape era inexpresiva y sus ojos estaban fijos en algo que solo él podía ver.
"No es algo que pueda olvidar, Director"
"Bien, señor Snape, antes de que tome mi decisión, espero que entienda que necesito preguntarle bajo Veritaserum." El, en aquel entonces joven, no perdió la repentina seriedad.
Snape asintió y tomo la taza que el hombre le alcanzo, bebiéndosela de un solo trago.
Durante la siguiente hora, Albus Dumbledore le hizo bastantes preguntas, sobre sus lealtades, motivaciones y su pasado.
Finalmente le alcanzó el antídoto.
"Muy bien, señor Snape. Acepto encantado su ayuda. Pero no puedo quitar su Marca. Aún deberá a acudir a la llamada de Voldemort"
"Lo sé"
"Cómo quiere ayudar?"
"Estaba pensando en espionaje"
Esta frase le gano una mirada dura.
"Esta seguro señor Snape? Espiar comporta bastantes peligros y el castigo de Voldemort si lo descubre será grande..."
"Soy consciente de las consecuencias de esta decisión pero no tiene ningún espía, y de todas maneras estoy en peligro por aliarme con usted, así que podría también sacarle el mayor partido"
"Es su decisión"
"Entonces deseo espiar, pero si pudiera encontrar una manera que evitara el que participe de ataques…"
"Necesitamos un profesor de Pociones, puedes aceptar la posición si quieres, te daría algo de protección y una excusa para no tomar parte en un ataque"
"Profesor Dumbledore, sabe que si acepto me pedirá que le espíe."
"Entonces tendrás que espiarme" replicó el Director, sus ojos brillando.
Snape asintió lentamente.
"Bueno en ese caso, acepto"
"Bien te enseñaré tus habitaciones y Minerva te explicará como funciona el colegio. El curso empieza el 1º de Septiembre, pero se requiere que estés aquí al menos una semana antes"
Snape asintió y se levantó.
"Como somos colegas ahora, tendrás que llamarme Albus, Severus"
"De acuerdo, Profe...Albus"
Por primera vez en días, Snape sonrió de verdad mientras se dirigía a las mazmorras.
Fin del Flashback
Pero ahora, que le estaba mirando, a duras penas podía esconder su desagrado por el hombre. Aun era alto, pero su palidez le daba un aura inhumana. Añade a esto sus ojos rojo sangre, y lo tienes todo. Pero según iba recuperando poder, su cara de serpiente había comenzado a recobrar su humanidad, exceptuando el tono de piel y los ojos.
Snape no sabía como era posible. Sabía que el hombre era el responsable del robo de esos artefactos, pero no sabia nada sobre su uso. El Señor Oscuro estaba siendo muy secretivo sobre esto. Solo dos hombres lo sabían: dos especialistas en los artefactos así como rituales oscuros; habían venido varias veces a su laboratorio para pedirle varios ingredientes. Había anotado lo que le pedían, pero no podía saber para que iban a usarlos.
Todo lo que sabía era que no eran buenas noticias. El Señor Oscuro había estado inusualmente feliz durante los últimos días. Su apariencia volvía a lo que había sido antes con unos pocos cambios. Pero el poder de su voz no había cambiado. Podía ver a algunos de los entrenados, que iban a ser iniciados hoy de pie en una esquina, atentos a sus palabras, asombrados por este hombre. No sabían nada sobre la realidad de lo que estaban por hacer.
La iniciación fue pasó lentamente, y entonces el Señor Oscuro comenzó a dar a sus hombres ordenes y tareas.
"La espera ha terminado! Desde hoy el mundo aprenderá que el Señor Oscuro ha vuelto. Aprenderán a temerme y se arrodillaran ante mí. El Basilisco se alzara y purificaremos nuestra sociedad, haciéndola la que siempre debió haber sido: un lugar donde podamos existir sin ser corrompidos por los Sangre Sucia. Hoy atacaremos, enseñando a este corrupto mundo que nuestro reino ha comenzado!"
Gritos de alegría respondieron a su discurso.
Snape no tenía otra opción que aplaudir. Estaba intentando encontrar una manera de avisar a Albus. Un ataque hoy?! Pero donde?
"Esta noche, mis Mortífagos, Londres sabrá de nuestro regreso"
Se oyeron más gritos. El Señor Oscuro levantó un brazo y el silencio inundo inmediatamente la habitación.
"Lucius toma a tu unidad y vayan a Azkaban, traigan a los Dementores. La oferta que les harás no será algo que puedan rechazar. Asegúrate que los prisioneros sean liberados y que aquellos que puedan recobrar la cordura sean curados. Reúnanse con nosotros en Londres en el Punto C a medianoche. Nott, Avery, Fernson, agrupen a sus hombres. Estense preparados en una hora. Entrenados, nuevos miembros vayan a Isam"
Mientras los Mortífagos se marchaban, Snape siguió a la multitud, intentando salir tan discretamente como fuera posible para avisar a Albus.
"Severus!"
Se detuvo y se giró.
"Sí, Mi Señor?"
"Tu vendrás conmigo. Toma algunas de tus pociones, puede que tengamos que conducir algunos interrogatorios y tus habilidades serán necesitadas"
"Sí, Mi Señor"
"Lleva al joven Deran contigo, te ayudara con tus botellas"
Snape hizo una reverencia antes de irse, entendiendo los verdaderos motivos de Voldemort: el hombre no confiaba en él y no lo dejaría solo.
Durante las siguientes horas, reunió sus botellas, poniendo un hechizo de irrompibilidad en ellas. Tuvo que preparar algunas pociones que sabia que le gustaban al Señor Oscuro. El joven Mortífago le seguía en silencio.
Al final, era casi medianoche, y llevando unas pocas bolsas, se dirigió a la habitación de Voldemort.
Entró y se aproximo al Señor Oscuro. Haciendo una reverencia ante él, esperó las órdenes del hombre.
Diez minutos más tarde, los Mortífagos se fueron a Londres, siguiendo a su maestro y la Masacre de Londres comenzó.
Hogwarts, el Gran Comedor, a la mañana siguiente
Albus Dumbledore miró desconfiado la silla del profesor de Pociones. Severus no había vuelto de su reunión de la noche pasada. Estaba preocupado por lo que podía haberle pasado al hombre.
De repente Poppy entró corriendo. Se aproximo hasta él.
"Albus, Severus vino hace unos pocos minutos. No está gravemente herido, pero malo le pasa."
"Ya voy Poppy"
Se levanto y estaba a punto de salir fuera del Comedor, cuando la lechuza llegó y le dejo El Profeta en sus manos.
El titular contestó sus preocupaciones sobre Severus.
MASACRE EN LONDRES, YA SAEN QUIEN HA VUELTO!
"Esta noche la ciudad de Londres quedo en ruinas. A medianoche, Ya Saben Quien, seguido por cientos de Mortifagos apareció en la ciudad, destruyendo todo a su paso, causando la muerte de miles de muggles. El número exacto es todavía desconocido. Irrumpieron en el Callejón Diagon. Nadie tuvo tiempo de reaccionar. Unos pocos consiguieron escapar por Flu o apareciéndose, pero pronto, fue imposible ya que el Señor Oscuro coloco barreras anti-aparición. Desde ese momento nadie escapo de el. Los cuerpos fuertemente mutilados fueron encontrados esta mañana.
Todo el Callejón Diagon quedó en ruinas, solo Gringotts permanece en pie gracias a la magia de los goblins. Según las primeras estimaciones, 596 personas fueron asesinadas, pero se siguen encontrando cuerpos según imprimimos este articulo. La ciudad muggle esta en ruinas, dos tercios de los edificios han sido destruidos y la ciudad está paralizada.
Se dice que los dementores estuvieron presentes en el ataque del Señor Oscuro, y hemos sabido esta mañana que de hecho se fueron de Azkaban junto con algunos hombres del Señor Oscuro, quienes habían aparecido para liberar a los prisioneros. Muchos magos recibieron El Beso esta noche y se encuentran ahora en San Mungo. Los hospitales están llenos y la gente esta aterrorizada.
Los gobiernos muggles están envueltos en el caos, creyendo el suceso un ataque de asociaciones terroristas. Están preparados para tomar represalias con los países que consideran responsables de este ataque.
El Ministro, quien consiguió escapar en los primeros minutos del ataque, ha rehusado darnos una explicación. Ha negado durante meses la vuelta del Señor Oscuro contra el consejo de Albus Dumbledore. Incluso la desaparición del Niño Que Vivió fue catalogada una broma de mal gusto. El señor Fudge ha sido retirado de sus funciones según las noticias del ataque se extienden por el país. Se Encuentra Harry Potter con vida? El Director de Hogwarts así lo cree, según nos dijo en la última entrevista que tuvimos con él. Si es así, dónde está?..."
El articulo continuaba durante cuatro paginas con testimonios de testigos, entrevistas a Ministros extranjeros y, lo que era peor, fotos de edificios destruidos, cuerpos...
Albus Dumbledore, en medio del Gran Comedor, dejó caer el periódico al tiempo que una oleada de lechuzas apareció, la mayoría llevando sobres negros. Antes de que los alumnos que las habían recibido las abrieran, habló.
"Como puede que sepan, Londres fue destruido y muchos han sido asesinados. Les aseguro que estáis protegidos aquí y que mientras yo este aquí, esta escuela no será dañada por Voldemort. Les entrego mi más sentido pésame a todos lo que perdieron algún familiar. Los profesores y yo mismo estaremos siempre preparados para hablar si así lo desean."
Con esto salió del comedor, casi corriendo hasta la enfermería en su prisa por hablar con Severus.
En el Comedor, los profesores no sabían que hacer. Varios estudiantes estaban llorando, algunos histéricos, y muchos estaban rodeados por sus amigos que intentaban calmarlos. El caos se estaba extendiendo por el comedor. Los profesores se miraron unos a otros sintiendo el miedo de sus estudiantes.
Pero esto era solo el principio
