Cicatriz Abierta
La brisa acariciaba los rostros de Naruto y Ayame-sensei en su camino hacia la torre de los Hokage. Ambos hacían gala de una agilidad increíble, dejando atrás rápidamente las calles que separaban a la mansión Hyugga de la montaña Kage. Cerca ya al rojo edificio, Ayame-sensei paró de forma imprevista, lo que hizo que Naruto también parase en aquel momento. Ayame-sensei quedó parado en un poste de alumbrado público, mientras por señas le indicaba a Naruto que siguiera.
- ¿Qué pasa?- preguntó él.- ¿No va a acompañarme?
- No se me tiene permitido entrar contigo hoy- le contestó.- Será mejor que te des prisa…
- Claro- le dijo Naruto y dio vuelta para continuar su camino, pero en entonces Ayame-sensei le llamó de nuevo.
Naruto frenó al instante, y observó extrañado como Ayame-sensei ponía un rostro serio.
- Ten cuidado con esos viejos.
- Lo sé- contestó.
En ese instante Ayame-sensei desapareció en una nube de humo. Naruto continuó su camino hacia la torre, a la que llegó en poco tiempo. Le extraño ver el edificio a oscuras, mientras que la única luz provenía del último piso, es decir, de la oficina del Hokage. Así que era obvio que Tsunade-baachan iba a participar de la reunión. Lo que más le extrañó fue que el asunto se tratase de Sasuke. A pesar de que la traición de éste era conocida por todos, ninguno de los altos mandos de Konoha había hecho ningún escándalo sobre esto. No iban a venir ahora esas cosas.
Llegó a la entrada del edificio, y como no quiso perder tiempo en subir las escaleras, se concentró y reunió el chakra que pudo en sus pies, y entonces se lanzó hacia la pared. Uno, dos, tres. El tercero fue un salto más largo que llegó más arriba de dónde tenía que llegar y aterrizó en la terraza de la torre. Un par de ninjas flanqueaban las puertas. Ambos se pusieron tensos en cuanto vieron a Naruto.
- Tú eres Naruto Uzumaki, ¿verdad?
- Sí- contestó, aún receloso.
- Adelante- dijo el otro- Te están esperando.- Y abrió la puerta.
Naruto ingresó a la oficina de los Hokage, pero no encontró a nadie. Miró hacia los ninjas que estaban en la puerta, y uno de ellos le hizo una seña para que continuara su camino, y le señalo una puerta. Naruto se dio cuenta de que jamás había visto abrirse esa puerta, y entonces, con acuítela, tomó la manija y la abrió.
La estancia detrás de la puerta estaba totalmente a oscuras, tanto así que era casi imposible el ver nada. Agudizando su sentido del olfato, Naruto sintió la presencia de cinco personas. Cinco efluvios distintos que emanaban desde distintas posiciones a través de la habitación. Y entonces, una cegadora luz apareció desde la parte superior de la habitación, revelando una silla en medio de ésta. La silla estaba grilletada, cosa que no extrañó a Naruto. Los consejeros de Konoha siempre pensaban en su seguridad antes que nada. Entonces, una voz resonó en sus oídos.
- Siga adelante y siéntese.
Naruto avanzó lentamente hasta la luz, y se sentó en la silla. Entonces escuchó que alguien chasqueaba los dedos y los grilletes de la silla aprisionaron sus brazos y piernas. Entonces, Naruto agudizó sus sentidos, preparado para cualquier citación que se presentase.
- Uzumaki Naruto- dijo una voz, que no reconocía- 17 años, chunin en actividad, destacado en misiones especiales, héroe de la aldea y el Jinchuriki del Zorro de las Nueve Colas- ¿Eres tú?
- Sí, lo soy.
Y entonces otra luz cayó desde la parte superior de la habitación, generando una sombra en aquella persona, según le dijo su olfato, era quién le había hablado. La voz y figura era de un hombre, alto, fornido, pero según la voz, anciano.
- Te estarás preguntando por qué te hicimos venir, ¿verdad?- le preguntó esa persona.
- Creo que estoy sospechando de lo que se trata.
- Entonces estás consciente de que lo vamos a hablar, no debe salir de esta habitación ¿verdad?- dijo otra voz, tampoco la reconocía, pero era la de una mujer anciana.
- Estoy consciente.
- Entonces- dijo otra voz, que ahora sí reconoció, era la voz de la Hokage- empecemos con la agenda de esta reunión.
- Estoy de acuerdo- dijo la voz que le había hablado por primera vez.
- Entonces, señor Uzumaki- empezó la voz del anciano.- ¿Cuándo fue la última vez que contactó con Uchiha Sasuke?
- No sé de que me habla- respondió Naruto.
- Por favor- solicitó la voz de la anciana- Sabemos muy bien que usted mantuvo una relación amical con Uchiha.
- Es cierto- contestó Naruto- Pero eso no tiene nada que ver con ustedes.
- ¿Entiende que la seguridad de la aldea está en juego?- dijo la voz de la anciana.
- No lo entiendo.
- ¿Entonces negarás que Uchiha Sasuke es un peligro para la aldea?
- Lo niego.
- Esto no va a llevarnos a ninguna parte.- dijo la voz que él aún no había podido definir.- Muchacho- continuó la voz- Sasuke Uchiha acaba de ser nombrado como renegado en la asamblea. Todos los ninjas de la aldea tienen la orden de tomar su vida en cuanto lo vean. Es considerado un criminal de rango S en el libro de Bingo.
- ¿Por qué?
- Hemos recibido reportes de otras aldeas. El grupo Akatsuki, como recordarás- Naruto entrecerró los ojos- El grupo Akatsuki es ahora liderado por él.
- No me sorprende.- les dijo Naruto.
- ¿Entonces por qué niegas que Uchiha Sasuke es un peligro para la aldea?
- Dije que no me sorprende que se haya vuelto tan fuerte. Pero aun así, ¿Esto que tiene que ver conmigo?
- Estamos planeando ordenarte que seas tú quien lleve a cabo una misión especial.
- ¿Qué misión especial?
- Queremos que busques a Uchiha y que lo mates.
- Me opongo totalmente a la idea- dijo la voz de Tsunade.
- Y yo también- dijo la quinta voz.- No estamos lo suficientemente preparados como para enviar ninjas por doquier.- La aldea aún no se cura totalmente de las heridas que dejó la última batalla contra los Akatsuki.
- Y creo que está de más decirles que mi respuesta es no.- dijo Naruto.
- Como ninja de Konoha has jurado obedecer cualquier orden que se te da- dijo airadamente de la voz del anciano.
- Entonces, como ninja de Konoha, le juro que voy a averiguar quién es usted y voy a partirle la cara.
- ¡No seas insolente muchacho! ¡No eres nadie para hablarle así a un miembro del consejo!
- ¿Quiere saber quién soy? Baje hasta aquí y se lo demostraré.
- No te sientas superior sólo por se un Jinchuriki.- dijo la voz que él no había definido, más calmada.- Por esta vez, creo que esa orden también estaba fuera de lugar. La desaprobación de la Hokage y del representante de los clanes, ya se ha dado, y más la mía somos mayoría en la asamblea para desechar esa propuesta. Por hoy, te dejaremos ir.
- Me parece bien.
- Sin embargo- dijo la voz- quiero que sepas, que el estado de ninja renegado de Uchiha Sasuke no se va a levantar por ningún motivo. Es por eso que tú, como ninja de Konoha, debes respetar lo que juraste y debes asesinar a Sasuke si es que vuelves a verlo.
Entonces la única luz que había quedado prendida mientras la voz le hablaba se apagó. Un segundo después, las luces de la habitación se prendieron y Naruto se encontró solo en medio de un pequeño anfiteatro. Un segundo chasquido se oyó y las cadenas que lo estaban aprisionando se aflojaron y él pudo soltar sus manos. Se paró lentamente, frotándose las muñecas. Esos grilletes le lastimaron las muñecas, causándole una constelación de pequeñas heridas que se fueron curando inmediatamente soltando una pequeña bocanada de humo. El chakra de Kyubi siempre había sido la medicina más efectiva, había que reconocerlo. Siguió parado durante unos minutos, reflexionando sobre lo que acababa de pasar. Sentía como si una cicatriz que tuviera hubiera sido abierta de nuevo. El dolor de su fracaso en la promesa que le había hecho a Sakura apareció de nuevo frente a él, pero no habían visto a Sasuke desde aquella vez en la guarida de Orochimaru. Durante sus diferentes misiones fuera de la aldea, había intentado hallar más pistas sobre el paradero de su mejor amigo, pero sin mucho éxito. Recordó en su mente todos aquellos momentos, pero entonces una cadena de esos recuerdos lo conectó con un sitio del bosque de Konoha que él había encontrado hace unos años. Y entonces este recuerdo lo llevó a otro, uno en el que Sakura aparecía despidiéndose de él y de Hinata en la puerta de la aldea. Hace más de un año y medio. Él le había prometido hacer un escondite por si Sasuke apareciera. Ahora que lo recordaba, sólo había encontrado el lugar, y faltaba amueblarlo. Quería tenerlo listo antes de que Sakura apareciera. Y entonces recordó que también debía mandarle una carta. De esta manera, ambos se habían estado comunicando durante el tiempo que ella estaba fuera. Las cartas de Sakura siempre traían recuerdos y regalos de Gaara, como algunas bebidas que sólo se podían encontrar en Suna, y que Naruto compartía con Neji, Kiba y Lee. Sin embargo, recordó muy especialmente la última vez, en la que Sakura le envió una pequeña caja de cristal con una flor disecada dentro. Naruto, haciendo gala de su completa ignorancia acerca de flores, mantuvo la cajita durante 2 semanas en su habitación, hasta que decidió por fin ir a preguntarle a Ino qué era esa flor.
Ino quedó totalmente sorprendida al ver la flor. Era muy hermosa, con sus pétalos largos y de color blanco violeta, acompañado de su cáliz de color verde vívido y frondosos pistilos que rodeaban la copa.
- Vaya Naruto- le dijo ella totalmente embelesada con la flor- ¿Quién te mandó esta flor?
- Sakura-chan - dijo él, con las manos en la parte de atrás de la cabeza.- ¿Por qué? ¿Es muy especial?
- Claro que es especial- le dijo ella- es un lirio del desierto.
- ¿Lirio…del desierto?
- Sí, es una planta muy rara que sólo crece en los alrededores de Suna.
- ¿Y eso que tiene de especial?
- Que se dice que esta flor sella las relaciones de dos personas.
- ¿Ah, sí?
- Sí-dijo Ino. Y entonces golpeó la parte de debajo de la caja con la mesa, con lo que una segunda cavidad se abrió, dejando ver otra flor exactamente igual.- ¿Lo ves?
- Vaya- dijo Naruto sorprendido.
- Se cuenta que si tú le das una de estas flores a otra persona, su relación va a quedar marcada para siempre. Se dice que la flor se marchitará el día que la vida de uno de los dos se apague. Es algo que simboliza un compromiso de por vida- le dijo Ino entregándole la cajta.- Así que decide bien a quién se lo vas a dar.- le dijo guiñándole un ojo.
- Lo recordaré-le dijo Naruto y salió de la tienda.
Recordó haber regresado a su casa, y haberse olvidado por completo del par de flores. Pero mientras reflexionaba sobre ello, una voz lo sacó de sus ensoñaciones.
- Os! ¡Naruto!
Ayame-sensei acababa de entrar por la puerta del anfiteatro, y le sonreía.
- ¿Cómo te fue?
- Más o menos. Me dijeron que quieren que asesine a Sasuke.
- Era de esperarse de esos viejos sinvergüenzas. Pero no te preocupes. Si ese tal Sasuke es tan buena persona como me has contado, es seguro que lo perdonarán. Ahora, quita esa cara de deprimido- le dijo.- Vamos, te invito un Ramen.
- No estoy así por lo que me han dicho hoy, sensei- contestó Naruto.
-¿Ah, no?
- No. Si no que siento como si tuviese una cicatriz abierta…
Nota de autor: Gracias por los rewies que me han dejado, en verdad los aprecio mucho. Silvermist23: ¿De que otra manera podría recompesarte si no es actualizando pronto? Y no te preocupes, los secretos se irán revelando poco a poco. Y minami016: Te entiendo, yo también adoro el NaruHina, y la razón de que los capítulos sean cortos es que me permiten hacer una actualización diaria. Espero que puedas comprender eso.
Gracias por su apoyo muchachos, prometo esforzarme más para no defraudarlos con la historia.
Gracias por leer Naruto Kaiten!
Lord Karyatoz.
