Autora: Mara Loneliness
Pareja: Luffy x Zoro (Luffy seme y Zoro uke)
Clasificación: Mayores de 16 años
Status: en progreso
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~ ADVERTENCIAS ~
Si no te gusta el YAOI (relaciones homosexuales), mejor no leas.
No quiero traumar a nadie que lo lea pensando que es otra cosa.
Continúa leyendo bajo tu propia responsabilidad.
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Notas de Mara:
Estoy muy contenta porque al fin se esta desvelando la trama del fanfic, las cosas van fluyendo de maravilla, aunque para Zoro y Luffy aun esta todo muy confuso.
No he tenido tiempo de responder los comentarios U_U, lo cual lamento sobremanera, pero en cuanto tenga oportunidad lo haré. De cualquier manera quiero agradecerles por ellos, me encanta leerlos y siempre me motivan a seguir adelante con esta historia ^_^
En fin, nuestro espadachín favorito pronto comenzara a notar sus sentimientos por el capitán, quien espera firmemente poder protegerlo de los terribles secretos de la isla.
. Espero que les guste tanto como a mi ^_^
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CAPITULO 8
~º~ Revelaciones ~º~
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Luffy miro el cielo desde el columpio del Sunny. La madrugada estaba demasiado adentrada, la oscuridad era densa y cegadora, el cielo estaba despejado, pero por alguna razón no lograba ver ninguna estrella, ni la luna.
Algo no estaba bien, eso lo tenía claro, pero no era capaz de saber que era.
- Luffy…
La voz ronca de su primer oficial le llego por sorpresa, se giro a la puerta del Sunny y lo miro ahí parado, observándolo.
- Chopper dijo que debías descansar – soltó el capitán de manera seria.
- Tenia que verte – respondió Zoro sin moverse.
Luffy se limito a mirarlo, sin decir nada, por alguna razón aquella situación resultaba demasiado tensa.
- Lo que dijiste esta noche… - continuo el peliverde acercándose a él -, ¿iba en serio?
- Si – respondió con sencillez el menor.
- Debes entender que no lo esperaba – continuo Zoro -, nunca pensé que tu fueras ese tipo de persona.
- ¿Ese tipo? – inquirió Luffy confundido.
- Que gustaras de otros hombres – explico el mayor.
- ¿Cuál es el problema? – inquirió Luffy en esta ocasión.
Zoro recargo su cuerpo en la pared del barco y dirigió su vista al suelo avergonzado.
- Siempre crei que tú gustabas de Nami – explicó sin mirarlo.
- ¡Claro que me gusta Nami! – Respondió el capitán con firmeza – Es fuerte, inteligente, decidida, valiente y una extraordinaria navegante – Zoro lo miro confundido -, por esa razón le pedí que fuera mi nakama, pero tu me gustas mas.
Si Luffy pudiera ver con claridad habría notado como las mejillas de Zoro se habían encendido tras aquella declaración.
- Además – continuo el pelinegro -, a ti te amo.
- Quisiera poder corresponderte del mismo modo – respondió con pesadez el peliverde.
- Ahora estas lastimado – señalo el capitán.
- Luffy…
- He visto como me miras – lo corto el capitán -, tal vez no te hayas dado cuenta, pero yo si.
El peliverde se quedo boquiabierto ante aquella declaración.
- Deberías hacerle caso a Chopper y descansar un poco – continuo Luffy -, quizás mañana pienses mas claramente.
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Sanji estaba un poco maltrecho por lo que había sucedido la noche anterior, pero afortunadamente había llegado Luffy a calmar al espadachín, sea lo que sea lo que le hubiera dicho, había funcionado.
El alba acababa de asomar y el desayuno estaba casi terminado, así que salió a cubierta a llamar a sus nakamas, sin embargo la figura que contemplo a bordo del Sunny lo sorprendió.
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Luffy bostezo largamente.
Luego de hablar con Zoro había subido al carajo del barco y se había quedado, aun estaba cansado, pero los fuertes rayos del sol lo habían despertado, y se encontraba hambriento, de modo que bajo de un salto y se dirigió a la cocina con rapidez.
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- Agradezco su hospitalidad, pero no tengo mucho tiempo.
Sanji detuvo en seco sus revoloteos al escuchar el tono serio de la joven.
- ¿No entiendo que sucede? – renegó Nami confundida.
Luffy entro a la cocina y se detuvo en seco al observar a aquella chica en su barco.
- ¿Qué haces aquí? – pregunto de golpe.
Sanji no reprimió un gesto molesto ante el tono de su capitán, sin embargo no dijo nada al respecto.
- Luffy san – la chica se puse de pie -, necesito su ayuda.
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El peliverde salió de la ducha con tranquilidad. A pesar de lo que había sucedido recientemente ya se encontraba más calmado y se sentía más fuerte.
Aquello ya había pasado y no había nada que pudiera hacer para cambiarlo, sin embargo, no iba a permitir que ese suceso desagradable controlara su vida; aunque se preguntaba como podría volver a ver al shishibukai a la cara sin recordar aquello.
Era consiente de que esa criatura no era el verdadero Mihawk, sin embargo el era la imagen que recordaba…
Sacudió la cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos. Lo único que quería en aquel momento era irse de esa tétrica isla y dejar aquello atrás.
- ¿Crees que puedas?
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- Se llevaron a mis amigos – continuo la chica al no recibir respuesta de Luffy -, yo no tengo la fuerza para enfrentarlos.
- ¿A quienes? – pregunto Nami.
- Demonios… - Yumara agacho la cabeza al responder -, ellos son demonios.
Los rostros de los Straw-Hat se desfiguraron de asombro y miedo.
- Habias dicho que era obra de un invocador – intervino Robin -, y si recuerdo bien, también dijiste que no podríamos pararlos.
- Se lo que dije – acepto la chica con pesar -, pero no he sido completamente sincera con ustedes – suspiro con pesar sentándose de nuevo -. Conozco la identidad del invocador, y se donde encontrarlo.
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Zoro contemplo la elegante e imponente figura de Taka no me observándolo desde el umbral de la puerta. No trato de huir, pero tampoco pudo moverse.
- Tu no eres real – dijo el peliverde recordando el incidente anterior en el barco.
- Claro que soy real – respondió el pelinegro dando un par de pasos hacia él -, estoy seguro que sentiste como te tome – continuo sin detenerse -, como entre en ti y te hice mio, como…
- ¡CALLATE!
Zoro apretó las mandíbulas frustrado. Su respiración se agito y su cuerpo comenzó a temblar por la ira que estaba conteniendo.
- Aunque lo que tratabas de decir – continuo aquel hombre dando otro paso hacia el peliverde -, es que no soy el verdadero Mihawk.
Tras decir aquello su cuerpo comenzó a deformarse como una pila de barro y tomo el aspecto de Sanji.
El espadachín contemplo atónito aquello, sin embargo fue la detonante que hacia falta para que reaccionara, rápidamente se hizo con sus espadas y ataco, acorralando a aquel sujeto con el aspecto del rubio contra una de las paredes, con una espada en el cuello.
- No me importa quien seas – le dijo entre dientes -, pero vas a lamentar el día que te cruzaste en mi camino.
Antes de que pudiera dar el golpe de gracia, aquella criatura tomo el aspecto de su capitán y lo miro con seriedad.
- Yo te amo, Zoro.
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Luffy se sentó. Su expresión era de enfado y seriedad, pero comenzó a comer el desayuno ante la mirada incrédula de todos.
Yumara suspiro con resignación. Se levanto y se dirigió hacia la puerta.
- ¿Yk quiefnk esks?
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Zoro dio un paso atrás incrédulo.
- Te amo, Zoro – insistió la criatura con el aspecto de Luffy.
El peliverde bajo sus espadas y dio varios pasos atrás.
La risa de Luffy comenzó a resonar en la habitación.
- ¿De verdad creiste que tu capitán sentiría amor por ti? – inquirió entre carcajadas –. Seguramente le pareces repugnante después de cómo te encontró en el bosque.
El espadachín no estaba escuchando, su mente trataba de encontrar algún indicio de que el Luffy que había llegado por el al bar y con el que estuvo hablando la noche anterior no era el verdadero, sin embargo no encontraba ninguna diferencia entre ellos y su capitán.
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- Hace muchos años existió en este pueblo joven carpintero que era querido por todos – comenzó a contar Yumara -, su nombre era Caster Scar…
OoOoO_FLASHBACK_OoOoO
La isla solía ser un lugar cálido y apacible. Los animales revoloteaban sobre las flores y los ciudadanos se saludaban entre si amablemente.
En medio de aquel panorama tan tranquilo se podía observar a un joven de 20 años, con musculatura ligeramente marcada, cabello crespo y oscuro y tez bronceada reparando las ruedas de un carruaje en medio del camino a la colina.
- No piensas terminar con eso nunca – inquirió una irritada voz masculina desde el interior del carruaje.
- Me resultaría más fácil si te bajaras de ahí – respondió el moreno.
- ¡Oni san! – la voz de una niña de cabello negro y ondulado que se acercaba corriendo los interrumpió.
El chico que estaba sobre el carruaje bajo, su aspecto era llenito y usaba unos lentes muy gruesos y llamativos, su cabello era rubio y cortado de manera militar.
- ¿Es tu hermana? – pregunto el rubio.
- Si – respondió el moreno poniéndose de pie y observando hacia donde corría la niña.
Detrás de la niña, a lo lejos, se observaba una enorme nube de humo negro que se levantaba sobre la ciudad.
- ¡Oni san! – volvió a gritar la pequeña con desesperación subiendo a una pequeña colina, de donde pudieron verla.
- ¡Oie! – el pelinegro levanto el brazo para que la niña lo encontrara mas fácilmente.
En ese momento un enorme sujeto de aspecto como un toro salió detrás de la pequeña, y de un solo tajo corto el diminuto cuerpo en dos con su espada.
Los rostros de los muchachos se desfiguraron, el pelinegro quiso correr hacia donde yacía su hermana, pero el rubio lo detuvo y lo jalo en sentido contrario.
- ¡Suéltame Antón! – gritaba el moreno tratando de deshacerse del agarre de su amigo, quien no dejaba de correr en dirección al bosque.
- No digas estupideces, si te suelto lo único que conseguirás es que te maten.
OoOoO_FIN DEL FLASHBACK_OoOoO
- Un grupo de piratas había parado en la isla – continuo contando Yumara -, habían exigido trato de reyes y todo el oro del pueblo, y cuando el alcalde se negó a dárselos comenzaron a destruir y masacrar el lugar.
Todos escuchaban con atención el relato mientras el capitán seguía comiendo.
- Destruyeron todo el pueblo – prosiguió -, mataron a todos los que se resistieron o intentaron huir, los que se quedaron tuvieron una suerte peor.
Sanji saco otro cigarrillo.
- Todo lo que conocíamos, toda la paz… todo se acabo en un instante…
OoOoO_FLASHBACK_OoOoO
Scar dio un fuerte puñetazo a su amigo, haciéndolo caer al suelo.
- Espero que eso te haga sentir mejor – comento Antón incorporándose y frotándose la adolorida mandíbula.
- ¡Mataron a mi hermana! – Renegó el moreno - ¡Probablemente todos estén muerto!
- ¡No podíamos hacer nada! – insistió el rubio.
- Pudimos haber luchado – continuo quejándose Scar mientras daba vueltas de un lado a otro embravecido.
- Pudimos haber muerto – corrigió el rubio.
El silencio se hizo presente, y Scar maldijo no haber estado en casa ese día.
- Esperemos hasta mañana – pidió Antón con un suspiro de pesar -. Quizá ya se hayan ido y podamos hacer algo entonces.
Pero Scar no espero.
Cuando su amigo se quedo dormido se encamino al muelle donde los piratas tenían atracado su barco. Llevaba consigo una cajetilla de fósforos y se dispuso a prenderle fuego al navío, pero una fuerte mano lo sujeto con fuerza y lo levanto en el aire como si se tratase de un muñeco de trapo.
- ¿Qué se supone que intentas hacer mocoso? – pregunto el pirata con voz ronco y aterradora al tiempo que apretaba el brazo de Scar y lo hacia soltar el fosforo en el suelo.
El moreno emitió un chillido de dolor y escupió al pirata esperando que lo soltara, pero en lugar de hacer eso, el norme sujeto lo arrojo contra una pared de piedras.
- ¡Mocoso estúpido! – bufo el amenazador pirata mientras se acercaba a él –, vas a lamentar este día.
Saco su enorme espada y la levanto en el aire con intensión de cortar en dos al joven, en ese momento un trozo de madera atravezo el pecho del pirata, ante los ojos atonitos de Scar.
- ¡Corre Scar!
La voz de Antón hizo reaccionar al chico, quien trato de incorporarse rápidamente, pero al no lograrlo salió a gatas del alcance del aterrador pirata herido.
Scar a penas fue capaz de correr un par de metros, sin embargo su curiosidad fue mas fuerte que él, de modo que se detuvo a buscar a su amigo de toda la vida, a quien pudo observar justo en el momento exacto en el que su cabeza salía volando por los aires tras ser cercenada de su cuerpo.
OoOoO_FIN DEL FLASHBACK_OoOoO
Yumara suspiro con pesar al tiempo que agachaba la cabeza.
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- Si tú gustas de él, yo puedo darte lo que quieres.
Los ojos de Zoro se desorbitaron tras escuchar eso.
En ese momento, el Luffy falso estiro sus brazos de goma y jalo al peliverde hacia él.
- Soy tan real como él – le susurro en el oído de manera seductora -, solo déjate llevar por el deseo.
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- Todo parecía perdido en ese momento – continuo Yumara -, al joven carpintero no le quedaba nada más…
OoOoO_FLASHBACK_OoOoO
- ¡No!
Scar se levanto con dificultad y comenzó a correr hacia el pirata, quien al escucharlo se dio la vuelta hacia el y rasgo el pecho del joven con su enorme espada.
Se acabo pensó el moreno mientras caia de espaldas en el suelo , todo se acabo
"No termina si tú no quieres"
Scar cerro los ojos mientras una voz desconocida le hablaba a lo lejos.
"¿Qué estas dispuesto a hacer con tal de recuperarlo todo?"
¿Todo? inquirió Scar mientras recordaba a su hermana, a su amigo y a todas las personas del pueblo.
"Si" respondió la voz de manera siseante, "todo cuanta amas".
Yo… Scar abrió los ojos de golpe Hare lo que sea
La siseante voz rio al tiempo que la herida del joven comenzaba a cerrarse.
Scar se levanto y dio un salto por encima del desconcertado pirata, una vez que estuvo a su espalda, sujeto el pedazo de madera que Antón le había encajado minutos antes, y le prendió fuego, incinerando casi al instante al impío pirata.
OoOoO_FIN DEL FLASHBACK_OoOoO
CONTINUARA…
