Aquí os traigo otro nuevo capítulo nada más ni nada menos que el capítulo número ocho. Os pido perdón por mis faltas y demás errores, que siempre me salen por escribir tan rápido, bueno os dejo con la lucha de los mugiwaras vs la banda de Yuiky
CAPITULO 8
Todos se levantaron del suelo y se recolocaron detrás del mugiwara.
-¿Estáis todos bien?- pregunto Brook.
-Sí por suerte, teníamos a nuestro capitán para interceptar las balas- dijo el peliverde.
-¿Entonces todos estáis bien?- El mugiwara se ata más fuerte el sombrero de paja. Se quita parte de polvo que se había que dado entre las ropas, y subió su mirada a sus compañeros- Ese tío no hace más que ponernos trampas, deberemos ir con más cuidado. Venga sigamos.
Todos obedecieron y comenzaron a subir la segunda parte del trayecto.
Este segundo tramo era de lo más sencillo, pero todos iban tensos, miraban a sus compañeros por si Yuiky retendría a otro, y también a todo su alrededor.
-OOO-
Por otra parte en el Thousand Sunny, estaban tranquilos, ilusos a lo que les estaba pasando al reto de sus nakamas. El sol empezaba a descender desde lo más alto del cielo para caerse en el acantilado del mar. El viento estaba a favor de ellos y le dejaba trabajar en calma.
-Ussop, pasame el martillo- le decía el cyborg.
-Toma- se lo paso con su mano izquierda. Estaban clavando los últimos clavos de la popa, la madera tenía un color diferente a la madera original pero no les quedaban muchos recursos y tuvieron que cogerla ellos mismos de la selva.
Una pasada de dos otros minutos y la popa quedo reluciente.
-¡Ah! Por fin hemos acabado!- decía Ussop.
-¿A quedado muy bien verdad?- decía con su típica sonrisa y con los ojos brillando, aunque no se le pudieran ver en por sus gafas.
-Bueno nosotros ya hemos hecho nuestro trabajo ¿Crees que ellos también abran llegado a la base?- decía el francotirador- podríamos ir a ayudarlos, ahora que estamos en el nuevo mundo, los rivales serán muy fuertes.
-¡AH! No te preocupes por ellos, esos chicos… han cambiado mucho desde entonces, con ellos bastara para de rotar a Yuiko.
-Creo que no era Yuiko, creo que su nombre era Yaiso.
-Bueno me importa una mierda el nombre de ese tío- dijo el cyborg- Nuestros compañeros le patearan el culo a ese tío ya lo verás, nosotros podremos al Sunny para salir de esta isla antes de que vuele a pedazos- exagero (Aunque no tanto).
-Venga pues movamoslo hasta alta mar- decía Ussop.
Con unas palancas, y el nuevo cuerpo de Franky lo cogieron de un extremo y lo llevaron hasta el agua salada.
-Esto sigue a flote, creo que ya esta para volver a surcar los mares- dijo el cyborg. El barco flotaba cerca de la playa, parecía algo distinto, pero era el mismo Thousand Sunny de Water seven, el mismo que espero dos años para volver a ver a sus propietarios, para volver a surcar los mares, para ser manejado otra vez por rachas fuertes de viento y por las calmadas. Ahora el espíritu de Sunny volvía a sonreír de nuevo sabiendo que volvería a ser el barco de sus siguientes aventuras.
-OOO-
Los mugiwaras estaban a punto de llegar hasta la entrada de la base.
-Mira ya estamos apunto de llegar.
-¿Crees que ya podre usar mi gomu gomu no mi para llegar hasta allí?
-Creo que no hay ningún agarre para sujetarte tú solo y llevarnos a los demás, así que es mejor que caminemos las dos últimas vueltas que nos faltan- decía la morena. Luffy puso pucheros, pero la arqueóloga tenía toda la razón.
La primera vuelta la pasaron como una larga hora de tu asignatura que más detestas, sin ganas de tener que aguantarla todo el tiempo y cada dos por tres mirando a el reloj solo que estos miraban al sol cada vez más debajo de ellos. La segunda vuelta fue al contrario que la primera, porque Brook cantaba animadas letras y los demás les seguían, aunque Zoro estaba avergonzado y con la cara roja como un tomate, también cantaba. La vuelta se vio como una caminata del colegio en una excursión de fin de curso.
-Ya llegamos, por fin- decía el moreno con la lengua saca.
-Creo que no esta nada mal, pero hemos tardado demasiado, podíamos a verlo hecho mejor.
Chopper mira hacía bajo del gran acantilado que hacía la montaña hasta el suelo de la selva.
-Yo creo que si nos hemos recorrido esto en un día, nos tendrían que dar por lo menos, una felicitación.
-Ya hemos llegado hasta la puerta, pero ahora como entramos.
-Déjamelo a mí- dijeron el espadachín y el cocinero a la vez. Sanji atacó con su pierna de fuego hacía la puerta y el espadachín con sus tres nuevas espadas corto la puerta en tres trocitos.
La puerta reforzada calló al instante al suelo, provocando un ruido en el suelo. Los dos sonrieron y luego se llevaron una mirada de odio.
-Podía a verlo hecho sin tú ayuda cejas rizadas.
-Venga ya, yo soy el que podía a verla derribado sin ningún problema, si tú no te hubieras entrometido.
-No me calientes cocinero de pacotilla.
-Habló el marimo. Oye, como te acerques a Robín- swam te las tendrás que ver conmigo.
-Y si quiero estar con ella que pasa, tú si que vas a tener un problema como me toques las narices.
-¡Dejarlo ya! ¡Mirad tenemos otros problemas aparte de los vuestros!
-¿Eh?- los dos se dejaron de ver y observaron con atención, a la misma dirección que sus nakamas. Delante de ellos tenían a una tripulación de más de quinientos hombres armados con pistolas y con espadas y sobresaliendo entre ellos, unos robots de por lo menos cuatro metros de altura, parecidos a los de Kuma solo que estos tenían otra cara diferente pero el mismo cuerpo robusto.
-¡Je, je! Sombrero de paja no pasaréis de aquí.
Al oír esas palabras el mugiwara se puso su sombrero encima de su cabeza y usó su nuevo poder de combate, el haki. La mitad de los hombres cayeron desmallados al suelo, con los ojos en blanco y con la boca abierta. Los que no habían caído les temblaban las piernas y fueron a socorrer a sus compañeros.
-Eso es todo- dijo el mugiwara con un ojo tapado por el sombrero.
-Aiky ¿Estas bien? Contesta- balancea a su amigo de arriba y a bajo, pero no respondía- Maldito te vas a enterar. ¡Chicos vayamos a por ellos!- decía a sus compañeros que le siguieron como el polvo a la arena. Los robots y los piratas se iban contra ellos a paso rápido.
-¿Chicos, creen que se las arreglaran solos?- dijo el moreno a sus compañeros.
-Je, eso no se pregunta capitán- dijo el rubio encendiendo uno de sus cigarros con una especie de mechero.
-Por fin un poco de ejercicio, seguro que esto me sirve de calentamiento- el peliverde flexionaba sus piernas para empezar a luchar.
El mugiwara se fue corriendo hacía la puerta esquivando a todos los adversarios que encontrando, con solo un puño tiraba al que le atacaba, dejandole inmóvil como los demás.
-Malditos ahora os vais a enterar de lo que valemos la tripulación de Yuiky, el futuro rey de los piratas- El hombre con un pañuelo se abalanzo contra el espadachín para atacarle con su espada, pero rápidamente, fue interceptado por una espada del peliverde, bloqueando su ataque.
-¡¿Je, el rey de los piratas?! Ser rey de los piratas no es robar a una nakama de otra tripulación y después venderlo como un mero objeto, ni tampoco es tener un montón de soldados a su disposición. Vosotros no sabéis nada de ser el rey de los piratas, vuestro capitán no llegara nunca a ser el rey de los piratas porque no tiene el suficiente valor para serlo- Sus espadas se chocaban, Zoro saco otra espada y atacó a su adversario.
En otro combate Chopper, Brook y Robín estaban acabando con todos los adversarios de un solo golpe, todo el que venía acababa con un ataque suyo.
Uno de los comandantes de Yuiky vio como sus compañeros caían uno por uno.
-Y-1 dirígete hacía ellos deprisa- el robot hizo caso a su emisor y fue hacía ellos con pasos rígidos y bastantes rápidos para un robot. Cuando estaba al lado de los tres mugiwaras, les atacó como una metralleta. Menos mal que ellos pudieron reaccionar a tiempo.
-Me parece que tenemos visita- decía Robín. Todos los piratas habían salido del campo del robot antes de que disparara y se escondieron detrás de unos escombros que cayeron en las peleas- nos entretendremos un rato.
-Déjame primero a mi arqueóloga-san- dijo Brook.
Lanzo contra él, el ataque del baile del músico, al salir las melodías de su instrumento, el robot empezó a tambalearse, parecía que la melodía le había adormecido un poco. Después con sus ojos de hueso vio la oportunidad y le clavo su espada en el hombro mecánico del robot. Al hacer ese salto, calló como una pluma ligera hacía el suelo.
-Renito- san creo que ahora le toca a usted.
-Sí- Chopper se comió una rumble ball y se transformó- estilo de rapidez y fuerza- en menos de unas milésimas de segundo el reno alcanzo el cuerpo del robot y con unos golpes repetidos de sus pezuñas hizo, retirarse hacía atrás al robot. Luego aterrizó en el suelo- todavía resiste, ¿Es todavía más fuerte que los robots de Kuma, de Shabondy?- el robot estaba medio estropeado, pero todavía seguía en pie- Robín creo que te toca actuar a ti.
-Sí dejármelo a mi, mil froru ru- salieron muchas manos que se entrelazaron y formaron una mano grande que se cerró en un puño gigantesco. Robín se concentro y dejo caer el puño en toda la cabeza del robot. La mano con que calló con tal fuerza en su cabeza, que el robot no pudo resistir al golpe. Dio dos pasos hacía atrás, perdió el equilibrio y cayó al suelo, apagándose para siempre, para no volver a luchar más. Todos los piratas que lo vieron se quedaron con la boca abierta y comentaban entre ellos.
-¿Cómo es posible que hayan podido contra Y-1? Si fueron perfeccionados para combatir en cualquier campo de batalla?
-Muy buena, arqueóloga-san- felicitó el músico.
-Su fuerza esta en paralelo a la de Kuma, pero no ha sido suficiente- comentaba el renito.
-OOO-
En otro lugar combatía Sanji, luchó contra todos los adversarios que le atacaban. Era bastante rápido y ágil a si que otro comandante le mandó al Y-2, el según robot que se hizo. Al oír sus pasos detrás de él se volteó a ver al robot.
-¿Eh, y que narices quieres tú?- le dijo todo mosqueado.
El robot, no se lo pensó y le lanzo un ataque contra él. Sanji solo hizo un movimiento hacía un lado y esquivo el ataque con total facilidad.
-¿Eso es todo?- le preguntó irónico a que no le iba a contestar. Después saltó dos metros por encima de él y se poso en su hombro, con su pierna ardiente cruzo de arriba a bajo al robot, llego hasta el suelo y el robot le cruzo una línea diagonal que le quemó parte de sus circuitos. Pero eso no fue suficiente, las máquinas que había destruido solo le dejó inmóvil, su brazo mecánico izquierdo y no podía doblar sus piernas para atacar.
-Veo que eso no es suficiente- Le atacó esta vez con uno de sus ataques más poderosos que había perfeccionado durante esos dos años, no estaba seguro si le daría de pleno, pero tenía que intentarlo- Ahora verás, cacho de circuitos- sus piernas atacaron al robot con una potencia muy dura, como si toneladas y toneladas le hubieran destrozado por completo. Sanji lo partió en dos y el Y-2 cayó en combate como el Y-1. Después se vuelve a encender su cigarrillo.
-Solo eras un par de circuitos mal enrollados- el robot cayó al suelo y se apago por completo.
Desde lo lejos, el sub- almirante del capitán Yuiky veía como los cuatro compañeros del mugiwara, habían destrozado a dos Y-X en menos de tres golpes por cada uno.
-No puede ser, tengo que avisar al capitán ya- el hombre da media vuelta y se fue ha avisarle inmediatamente. Entró dentro del edificio hasta la sala principal, en la que se encontraba el capitán- ¡Capitán, capitán! Tenemos un problema- llegó hasta allí, llamando la atención de todos los presentes.
-¿eh? ¿Qué quieres ahora?- dijo Yuiky, tenía un puro en la boca que le impedía hablar correctamente.
-Tenemos un problema, cuatro de los compañeros de sombrero de paja se han cargado al Y-1 y al Y-2 sin problemas, y los demás, están cayendo.
-¿Cómo?- el puro salió de entre sus dientes y cayó al suelo. Yuiky se levantó de su sitio con agilidad- ¿Cómo es posible que los compañeros de esa cría…- La jaula donde tenían a Nami estaba justo en esa misma sala, donde Yuiky la podía observar todo el tiempo antes de venderla- …puedan provocar esos destrozos?
-Luffy, minna habéis venido… a salvarme- se decía la navegante débilmente para si misma.
-Como sois tan inútiles, que no podéis acabar con una panda de críos- Yuiky mostró una expresión de enojo.
-Señor esas personas no son normales- se quejaba el sub- almirante.
-Me da igual si son normales o bichos raros, yo, el futuro rey de los piratas, no voy a permitir que esos mocosos me ganen- Se dirigió hacía la puerta para salir, pero se encontró con una persona que bloqueaba la salida.
-¿El rey de los piratas? No me hagas reír. Una persona como tú, nunca podrá ser el rey de los piratas, hice una promesa al propietario de este sombrero y no le pienso de fraudar, porque yo…¡SERÉ EL PRÓXIMO REY DE LOS PIRATAS Y LO SERÉ, JUNTO A TODOS MIS NAKAMAS!-Luffy entró en escena, esto le provocó una gran sonrisa a la pelirroja.
-¡Luffy!-dijo Nami.
-Yuiky no te saldrás con la tuya, ahora vas a saber el poder de querer a un nakama.
CONTINÚARA…
Bueno acabe por fin el capítulo, me da rabia dejarlo hay, pero me gustaba la idea de dejarlo con un poco de emoción. Me gusta mucho cuando Luffy aparece de repente para salvar a sus nakamas (Que buena persona) Ahora contesto algún review del otro capítulo.
A Laugerid: ¿Que tal van tus fanfics compañera? Espero que bien, yo no tengo mucho tiempo para revisar mis capítulos y me meto en la web cuando puedo, así q comprendo cuando la gente se lo toma con calma. Espero que te haya gustado este capítulo, poniendo siempre un detallito, aún que sea poco, del ZoRo. Espero leer pronto tu fanfic, siempre y cuando puedas subirlo no me importa esperar. Muxos abrazos amiga.
A Zorro Junior:Gracias por leer mi fanfic y comentar cuando puedas, me alegra mucho ver que ha gente le guste, aunque sea un poco, mi fanfic. Es un pequeño detalle entre la gran inmensa felicidad que me provoca, Muxas gracias compañera y Muxos abrazos.
Como siempre quiero dar las gracias a los que comentan y me leen, siempre me alegra escribir aunque algunas veces me sale peor que otras.
Muxos abrazos desde aquí.
