Bueno, gracias a que ALGUIEN ¬¬ (su nombre empieza con "Kid" y termina en "Evans") utilizó mi fobia contra mi para acelerar mi actualización, aquí tienen el nuevo Capítulo.

Gracias a Aressia y Kid por sus reviews.

Sin nada más que decir; comencemos.


El Reencuentro


- … Y es por eso que estoy haciendo todo esto, tratar de detener a ese tipo para que no suceda lo que sucedió con mi pueblo. –terminó de contar Ther la historia de su vida, todas quedaron sorprendidas y tristes al escuchar lo que había vivido Ther, lo de sus padres y sus conocidos, la travesía de su aventura para conseguir aquellos artefactos.

- Valla, no sabía que por esa razón hacías todo esto. –dijo Zelda.

- Sí, no solo para rendir cuentas, sino también para que no vuelva a suceder lo mismo que me sucedió a mí y a mi pueblo. –dijo Ther.

- Bueno… creo… que con esto sabemos que estas diciendo la verdad, siento haber dudado de ti. –dijo Ruto un poco avergonzada.

- No te preocupes, entiendo que hayas tenido tus sospechas.

- Está bien, ahora que ya sabemos esto, ¿Qué es lo que tenemos que hacer? –preguntó Saria.

- Pues, primero acomodarnos en las habitaciones para que tengamos un lugar en específico para quedarnos, después conoceremos el lugar y empezaremos a buscar información sobre el mago. –respondió Ther

- Entonces debemos ver si ya esta la otra habitación. –dijo Link mientras se paraba, camino hacia la puerta y la abrió, se dio un pequeño susto al ver a Anju al otro lado de la puerta con el puño cerrado enfrente de él.

- Oh, lo siento, iba a tocar para avisarles que su habitación ya esta lista. –respondió extendiendo la mano dándole las llaves a Link. -¿Recuerdas dónde estaba la gran campana? –Link asintió.- Pues ahí es, preferí convertirla en una habitación a que se desaprovechara ese espacio.

- Gracias Anju, permíteme. –Dijo mientras sacaba su morral de rupias y tomó una rupia morada y una plateada.- tome, aquí esta el resto.

- Ok, disfruten su estadía en Termina, hasta luego.

- Hasta luego. –Anju se fue y regresó a sus labores. –bueno, ya esta la otra habitación, ya que tiene más camas, ¿Por qué no nos dividimos hombres y mujeres? Ther y yo nos quedamos aquí y ustedes se quedan con la otra habitación. –propuso, las cuatro chicas se miraron entre ellas, todas tenían una expresión de estar de acuerdo, después de unos segundos de estar intercambiando miradas, todas asintieron.

- Está decidido, hombres y mujeres separados.

- ¿Les ayudamos a llevar sus cosas a la otra habitación? –Preguntó Ther.

- Pues, yo no traje nada así que ya me voy para allá. –dijo Ruto tomando la llave y saliendo del lugar.

- Almenos hay una ventaja de ser un pez: no necesitan empacar ropa. –dijo Malon, todas dejaron sacar una pequeña risilla.

- ¡Te Escuche! –se alcanzó a oír la lejana voz de Ruto por el pasillo, todas cesaron su risa por unos segundos, para después volver a reír.

- Bueno, ¿Cuáles son las cosas de cada una? –Preguntó Link.

- Estas son las mías. –dijo Malon señalando la gran mochila junto con la caja de madera.

- Y estas son mías. –dijo Zelda dándole unas palmadas a la maleta más grande.

- Bueno, yo no prepare nada pero Zelda me hizo favor de prestarme un poco de su ropa. –dijo Saria, señalando la maleta que quedaba.

- Ok, permíteme. –Link tomo la maleta de Zelda y a duras penas pudo alzarla. – ¡Uff! ¿¡Pero qué tienes aquí!?

- Bueno, como no sabía cuanto estaríamos aquí, traje varios cambios de ropa.

- Esta muy pesada. –Link tomo con ambas manos la maleta por debajo.- ¿Tú no tuviste problemas para traerla? –le preguntó a Ther.

- No, si es algo pesada, pero no me dio problemas. –respondió, Link volteo a verlo con una cara de "te odio, pero no tanto" y se fue a la otra habitación.

- Supongo que yo me llevare el resto. –dijo Ther tomando en una mano la maleta y la mochila y en la otra la caja de madera, se dirigió a la otra recamara seguidas por las chicas. La habitación era casi igual, las diferencias estaban en el tamaño, las camas, dos armarios y una ventana más de las que había en la otra habitación.

- Bueno, desempaquen y acomoden sus cosas, nosotros los esperamos abajo. –dijo Link dejando la maleta y saliendo de la habitación seguido por Ther después de haber dejado las cosas.

- Yo mejor me voy con ellos. –dijo Ruto saliendo de la recamara.

- Si que es algo odiosa, ¿No? –dijo Zelda.

- Sí princesa, no creo que valla a ser fácil estar aquí con ella. –dijo Malon.

- Será mejor que vallamos acostumbrándonos, se supone que Ther nos necesita a las cuatro y es mejor que nos llevemos bien si no queremos causar problemas. –dijo Saria.

Zelda dejo salir un gran suspiro- Creo que tienes razón. Bueno, acomodemos nuestras cosas y vallamos con los chicos, hay que aprovechar el tiempo que estemos aquí sin ninguna cosa por hacer, creo que no habrá más tiempo después. –Ambas asintieron, las tres pusieron sus cosas en el armario separadas unas de otras para no confundirse, salieron de la habitación, cerraron con llave y bajaron a la recepción, encontraron a los tres sentados en una banca platicando entre ellos.

- Ya estamos listas. –dijo Zelda.

- Bueno, vallamos a ver el lugar. –dijo Link levantándose de la banca seguido de Ther y las demás, salieron y empezaron a explorar el lugar, todas tenían mucha curiosidad de saber que había en la ciudad, comentaban entre ellas el parecido de las personas que veían pasar, las posibles vidas que vivían aquí cada una de esas personas, miraban los edificios muy interesadas, saber si ahí dentro habría más gente "conocida". Pasaron por todas las partes de la ciudad, en la Sur vieron por minutos el enorme reloj, Link estaba muy contento y tranquilo de poder verlo sin la Luna arriba de él, en la Norte jugaron un rato el la pequeña zona de juegos, en la parte Este jugaron en todos y cada uno de los juegos que estaban ahí, y en la Oeste compraron algunas cosas en la tienda de curiosidades y en la tienda general. Así pasaron el día hasta que atardeció, regresaron a la Posada del Puchero, al entrar vieron a Anju meciendo a un bebé entre sus brazos.

- No me digas que es tú hijo. –dijo Link con un toque de alegría.

- Sí, tiene un año de nacido, después de haber arreglado los problemas por la Luna, Kafei y yo pensábamos a diario en tener un bebé, hasta que por fin se cumplió. –respondió sin dejar de mirar al bebé con una dulce sonrisa.- por cierto, ¿les gustó el lugar? –preguntó dirigiéndose a las chicas, todas se miraron sin saber que responder, hasta que Zelda decidió hablar:

- Pues, creo que habló por todas al decir que esta ciudad es muy bonita, tiene muchos lugares que puedes visitar y divertirte. –respondió.

- Me alegra mucho escuchar eso, esta ciudad es muy tranquila y linda, pero últimamente a habido rumores sobre una guerra. –dijo Anju volteando a verlas.

- ¿A qué te refieres con una guerra? –le preguntó Link.

- Pues, hace poco que llego un extraño hombre con un pequeño número de criaturas que nunca habíamos visto, diciendo que entregáramos… creo que unas armas especiales, todos los habitantes sabían que aquí no hay armas más que las que tienen los soldados, y eso que no las utilizan, solamente es por si llegara a ocurrir algo. Durante estos días ha mandado a un chico con avisos que dicen que entreguemos por la paz las armas y no habrá consecuencias, pero nadie a dado nada, dudo que alguien de por aquí las tenga.

- ¿Un chico? –preguntó Ther.

- Sí, creo que no es mayor que ustedes, a decir verdad, creo que es de su edad. –respondió.

- ¿Y cada cuando viene a traer avisos?

- Todos los días a media noche, por la entrada de la parte Este de la ciudad.

- ¿Pero no están seguros si habrá una guerra? –preguntó Link.

- No, pero muchas personas han visto que más creaturas parecidas a las que se aparecieron andan rondando por estas zonas, en especial por el Cañon Ikana.

- Mmmm… esto es interesante. –dijo Ther en voz baja.

- ¿Qué dijiste? –le preguntó Link.

- No nada. Será mejor que subamos a las habitaciones para prepararnos para dormir, yo iré por mi silla de montar para que Ezek duerma bien.

- Ya que vas con los caballos, te acompaño para que también le quité la silla de montar al mio. –dijo Zelda.

- Si prefiere yo se la puedo quitar. –le propuso Ther.

- ¿Enserio? –le preguntó Zelda, el asintió con la cabeza.- Oh muchas gracias.

- No hay porque princesa. –le dijo, todos excepto Ther subieron por las escaleras y se fueron a las habitaciones, Ther salió y les desamarró las sillas de montar a Ezek, Epona y al caballo de Zelda, entró de nuevo llevando dos de las sillas para dejarlas adentro, regresó por la que faltaba, pero se dio una gran sorpresa al ver que la silla la tenía cargada la viejecita que ya era de costumbre que se encontrara con Ther.

- ¡¿Qué?! ¡¿Usted aquí?!, ¡¿Pero cómo?! –preguntó sorprendido.

- ¿Por qué no dejas de ser tan majadero y mejor me ayudas con esta cosa? ¡Es muy pesada para mí! –respondió en tono molesto, Ther tomó la silla y la dejó a un lado.

- ¿Cómo llego aquí? –le preguntó.

- Al que debería hacerle esa pregunta es a ti, ¿Cómo llegaste aquí?

- La verdad, no lo se, en un momento estábamos en los Bosques Perdidos hasta que alguien nos durmió con una bomba somnífera, y después despertamos en Termina.

- Mmmm… ya veo, sabes, es mejor que te cuides, hasta la persona más cercana y apegada puede ser la que traicione… ¿Haz escuchado la fábula del oso y los cazadores? –preguntó, Ther respondió negando con la cabeza- Dos personas que eran los mejores amigos decidieron ir un día de cacería a un bosque, después de unas horas sin encontrar nada dejaron sus armas a la orilla de un río y buscaron algunas frutas en árboles algo alejados del río, para su sorpresa se encontraron con un oso, uno de los amigos no lo pensó dos veces y subió rápidamente a lo alto del árbol más cercano dejando a su compañero en el suelo, el otro sin saber que hacer se dejó caer al suelo y fingió estar muerto, el oso se le acerco y lo olfateo por unos minutos, después acercó su hocico a la oreja del hombre, dio unos pequeños rugidos y se marchó, el amigo que estaba en el árbol se bajo y entre risas le preguntó a su amigo: "¿Qué te ha dicho aquel oso?" a lo que él le respondió: "Que las personas que dicen ser tus amigos te dejan sólo en medio de una situación problemática no son tus amigos" -Ther se quedó pensando lo que acababa de escuchar, a decir verdad no presto mucha atención a toda la historia, pero entendió claramente la moraleja: Quien dice ser tu amigo, puede ser quien te abandone cuando más lo necesites.

- Mmmm… entendí, tendré cuidado, gracias. –Ther se agachó y recogió la silla, iba a dar media vuelta pero lo detuvo la anciana poniendo la mano en su hombro y llamando la atención de Ther.

- … ¿Me prometes que tendrás cuidado? –dijo seriamente.

- Sí, se lo prometo. –respondió.

- Espero que cumplas con tu promesa, -alejó su mano del hombro- por cierto, creo que sería buena idea que hablaras con Zelda sobre el brazalete que te regale, ella debe se saber qué es y como utilizarlo, después de todo sabe de magia.

- Lo tendré en cuenta, con su permiso. –Ther se dirigió a la puerta para entrar a la posada.

- Buenas noches, Ther. –dijo la anciana antes de que Ther cerrara la puerta. Dejó las sillas en recepción para que las guardaran en paquetería, subió a la planta alta y se dirigió a la habitación, para su sorpresa la puerta estaba abierta, vio a Link sentado en una de las sillas de la mesa.

- ¿Por qué dejas abierta la puerta? –le preguntó.

- Te estaba esperando. –respondió, Ther entró, cerró la puerta y se sentó en la orilla de una de las camas.

- Supongo que quieres hablar de algo, ¿Me equivoco? –preguntó Ther.

- No, no te equivocas, quiero hablar sobre lo de la bomba, cuando despertamos adentro del reloj negabas lo que había pasado diciendo que no podía ser posible, ¿A que te referías con eso exactamente? –le preguntó muy serio Link.

- Bueno, lo que sucede es que, el olor del humo, era idéntico al olor de las bombas que hacía en mi pueblo.

- ¿Eso quiere decir algo?

- Sí, esas bombas solamente las saben hacer personas que vengan de mi pueblo, nadie a excepción de nosotros conocemos la preparación de ese tipo de bombas, además de que los ingredientes necesarios para que funcione solamente se encuentran de donde yo vengo, por eso no lo podía creer. –explicó.

- Entonces, ¿Quieres decir que el tipo que nos hizo dormir con aquella bomba viene de tu pueblo?

- Lo más probable, pero, no tiene sentido, nadie de mi gente podría saber el camino que lo conduzca a este pueblo, además, ¿para qué vendrían?

- Sabes, creo que solo hay dos maneras de que alguien de tu pueblo pueda estar aquí, una es que te haya seguido sin que lo hayas visto…

- ¿Y la otra?

- … Que haya venido con el mago.

- ¿Insinúas que alguien de mi pueblo se unió con aquel mago?

- No, solamente que también es una posibilidad, digo, ¿Quién más aparte de nosotros sabría que Termina existe?, el mago es el único aparte de nosotros que sabe como llegar aquí, y como ya fue con tu pueblo, existe la posibilidad. Además, también puede ser que, en vez de ser aliado del mago, lo hayan atrapado para sus preferencias.

- Puede ser, es mejor que pensar que se unió a él. –dijo, se levanto de una de la cama y se dirigió a la puerta, pero antes de poder abrirla, Link lo interrumpió.

- ¿Ha dónde piensas ir? –preguntó mientras se levantaba de la silla y acercándose a él.

- Ha averiguar quien es ese tipo que viene a entregar los mensajes.

- ¿Te molesta si te acompaño?

- No, la verdad no, pero, ¿Para qué quieres venir?

- Para ver si podemos sacarle algo de información a ese tipo.

- … Me leíste la mente. –Ther abrió la puerta y salió, Link cerró con llave y lo siguió por el pasillo llegando a las escaleras, bajaron y salieron por la puerta principal.

- Bueno, en primera hay que saber la hora. –dijo Link.

- Revisemos en el reloj. –dijo Ther, ambos caminaron a la parte Sur de la ciudad y se pusieron unos metros delante del reloj para poderlo ver bien.

- 11:51, ya no tardará en llegar el mensajero. –dijo Link en voz alta.

- Será mejor ir ya a la zona Este, esperarlo y… ya se nos ocurrirá algo. –dijo Ther, Link solo asintió, caminaron hasta la parte Este de la ciudad, al llegar vieron un gran número de personas ahí reunidas, al parecer había más gente aparte de ellos dos esperando noticias del mago.

- Maldición, así no podremos hacer ningún movimiento. –maldijo Ther.

- Tendremos que encontrar una forma de alejar a estas personas de aquí, ya no falta mucho para que llegue. Pero como podremos…

- ¡Ya se! –Interrumpió Ther chasqueando los dedos- ¡Oigan todos! –Gritó, la multitud fijo la mirada en Ther.- ¡En el Bar lácteo están cantando los Indogo-gos y yo tengo pases para que entren GRATIS y los estoy regalando! ¡Quien me alcance los tendrá! – Ther empezó a correr hacia la parte Sur seguido de TODAS las personas de la multitud, incluso los guardias también se unieron a la persecución.

- O.O si que es muy aclamada la banda de Mika… espera, ¿Qué pasó con la banda después de percatarse de lo de Mikau? –se preguntó al darse cuenta de que la banda al parecer seguía en pie a pesar de la muerte de Mikau, pero tuvo que parar sus pensamientos al escuchar el eco de pasos que venían del pasillo de entrada a la ciudad, Link fijó su mirada a dicho pasillo esperando a ver al mensajero. Después de unos segundos, pudo ver a la persona cuando pasó por completo el pasillo. Era un chico, como dijo Anju, no parecía mayor que Link o Ther, llevaba un escudo en su espalda, una gran hacha con piedras incrustadas en su mano izquierda y pergaminos en la derecha, vestía unos pantalones cafés de piel, una armadura cubría todo su torso, también traía puestas un par de botas de piel del mismo color de los pantalones. El chico siguió caminando hasta quedar enfrente de Link, ambos quedaron cara a cara, solamente mirándose, esperando que alguno de los dos dijera o hiciera algo, después de algunos segundos, el chico decidió hablar.

- Así que tú eres Link, ¿Me equivoco? –dijo, Link se sorprendió al escucharlo, pero siguió enfrente de él, sin moverse ni medio paso.

- ¿Tú eres el mensajero de aquel hechicero? –preguntó Link, se formo una pequeña sonrisa en el rostro del joven.

- Sí, ¿Algún problema? –preguntó.

- Sí hay problema, quiero que le digas al hechicero que deje esta tierra, esta perdiendo su tiempo, aquí no hay nada de lo que él busca. –respondió con un tono duro. El chico guardo los pergaminos en uno de sus bolsillos.

- …He oído hablar de ti, dicen que eres muy bueno con la espada, ¿Qué tal si me lo demuestras? –dijo preparando su escudo y levantando su hacha para atacar, Link saltó a un lado antes de recibir el golpe, empuño su espada y preparo su escudo para la batalla.

- Creo que no tengo opción. –dijo Link, ambos corrieron el uno al otro para atacar, Link blandió su espada pero el escudo del chico lo contuvo, el respondió atacando del mismo modo con su hacha, Link lo esquivo agachándose, intentó dar otro golpe con su espada, el joven lo esquivo y dio un golpe en el escudo de Link haciendo que volara lejos de él.

- ¡Demonios!-maldijo Link.

- ¿Qué pasa? ¿El GRAN Héroe del Tiempo no puede luchar sin un escudo? –preguntó burlón aquel chico, Link se quedó sorprendido al escuchar eso, ¿cómo sabía que él era el Héroe del Tiempo? El chico aprovecho que Link estaba distraído y golpeo a Link en el mango de la espada con la parte liza del hacha provocando que Link dejara caer la espada y sobara su mano por el dolor.

- Sin tu espada, estas perdido. –dijo, alzando su hacha para atacar, pero se detuvo al escuchar un grito.

- ¡Hey! ¡¿Quién eres tú?! –gritó Ther a espaldas de aquel chico, Ther ya tenía preparado el escudo y su espada esperando la respuesta del joven, él se dio media vuelta aun con el hacha en el aire, ambos quedaron paralizados al verse uno al otro, poco a poco fueron bajando sus armas.

- …Ther –dijo muy suavemente el chico con los ojos brillantes.

-…Iván –dijo Ther de la misma manera, dejando escapar una pequeña lagrima que rodó por su mejilla derecha.


Bueno, aquí Termina, jajaja, ¿entendieron? Ter-mina por el pueblo, jajajaja, ok necesito dejar el azúcar.

ATENCIÓN: A los que quieran utilizar mi fobia contra mi para actualizar más rápido, les diré que los espero con una parvada gigante de gansos, el enemigo natural de los Patos... yo también tengo mis trucos. (indirecta a Kid Evans)

Comenta, es muy importante para mi saber lo que piensas de esta historia ;)

Bueno, yo me despido con la esperanza de que les haya gustado este capítulo, adiós.

The White Demon