Cuentos del Pasado.

Aang

Domingo. Día de descanso para nosotros al igual que casi todas las personas de Ciudad República, amo los domingos ya que fin de semana son los días en que puedo pasar la mayor parte de mi tiempo con mi familia. Ayudar un poco con el templo, buscar algunos frutos e insectos con Bumi en los huertos, cargar de Tenzin toda la tarde y enseñarle a Kya a hacer tartas de frutas. Amo los domingos, es mi día favorito de la semana.

Las sabanas se resbalan en mi piel mientras que intento acoplarme en la cama y descubro que Katara no se encuentra a mi lado. Estoy seguro que ella se encuentra con los niños en el desayuno; hubo un tiempo en el que regresaba muy tarde del consejo o incluso de viaje, Katara siempre me observaba cansado con tantas responsabilidades e incluso el de ser padre que ahora hace hasta lo imposible para dejarme descansar toda la mañana.
Me relajo apreciando la luz del sol que ya se posa en el cielo, calculo que el sol marca las nueve o diez de la mañana es muy tarde a comparación de la hora que normalmente nos levantamos. Estoy a punto de salir de la cama para tomar una ducha cuando de pronto lo escucho…

-¡Aang!- grita aterrada mi esposa

Tan solo tardo cuatro segundos para salir de la habitación alterado ante el grito de mi esposa, corro por el pasillo principal y en eso encuentro a Bumi corriendo desesperado en dirección a la habitación.

-Papi… es… Tenzin…- dice mi hijo intentando tomar aire

Me quedo en shock por un segundo al escuchar el nombre de mi bebe y salgo volando por el lugar, bajando las escaleras de caracol, por el pasillo de la sala y llego rápidamente hasta la cocina donde proviene el grito de mi esposa. Encuentro la canasta y algunos frutos tirados en el suelo sin importancia y en medio de la cocina encuentro a Katara quien comienza a temblar ligeramente como si le dieran el susto de su vida.

-¡¿Qué ocurre?!- grito aterrado al llegar

-¡Aang baja a mi bebe de ahí!- me grita Katara

Levanto la vista hacia el enorme techo de la cocina y encuentro a Tenzin gateando en la madera que cruza el techo persiguiendo una mariposa amarilla ¿Cómo pudo llegar hasta haya? Parpadeo sorprendido al ver la altura en que se encuentra mi hijo y el suelo. No pudo a ver sido Kya o Bumi. Los tres estaban en el huerto con Katara y no pudo haber sido algún acolito.

-¡Aang baja a mi bebe!- me grita nuevamente Katara tomándome de los hombros

Giro mi cuerpo en trescientos sesenta grados comenzando a hacer un ligero tornado para poder llegar hasta mi hijo. Tenzin me observa desde lo alto y sonríe al verme, dejando atrás la pequeña mariposa que vuela lejos de él. Sonrió y me elevo con sumo cuidado para sostenerlo en eso Tenzin gatea hacia a mí comenzando a alejarse de la madera y cae unos centímetros, puedo escuchar terror de Katara debajo de mis pies y tomo a Tenzin rápidamente en mis brazos.

-Tenzin…- lo abrazo aliviado

Desciendo lentamente sobre la cocina y escucho los gritos de felicidad tanto de Kya como de Bumi y aplaudiendo ligeramente, mientras que Katara suspira de alivio su mirada solo se posa en nuestro hijo.

-Oh Tenzin…- le dice quitándomelo de los brazos y lo abraza con fuerza- Me asustaste muchísimo-

Y ya creo que se asustó, puedo apostar que noto casi pálida la piel de mi esposa. Estoy seguro que ella se llevó la peor parte de toda esta mañana.

-¿Cómo pudo subir hasta haya?- pregunto observando aquella lejana madera del techo

Katara se encoje de hombros y nos giramos a nuestros hijos.

-No pudo haber sido Kya ella estaba conmigo y Bumi estaba cargando la canasta de frutos…- me dice Katara

-Cuando llegamos senté a Tenzin en la mesa… y después ayude a mamá con otra canasta- me dice mi hijo

Asiento

-Cuando regresamos encontramos a Tenzin en el techo y después llego mamá… y grito…- me aclara Kya

-Es verdad ellos no pudieron, y aunque lo quisieran no hubieran podido… Kya todavía no aprende lecciones avanzadas de agua control y no creo que Bumi alcance hasta haya- me murmura mi esposa

Tiene razón. Sé que nuestros hijos no pondrían a su hermano menos en peligro por nada del mundo, pero aun si quisieran por travesura es imposible para ellos tan solo tienen siete y cinco años.

Katara abraza nuevamente a nuestro hijo olvidando todo el susto y Tenzin parece feliz nuevamente en los brazos de su madre. Justo cuando Tenzin se separa de mi esposa puedo notar un ligero escurrimiento por su nariz.

-Oh no… cariño te resfriaste- murmura mi esposa y lo limpia con una toalla

Sonrió ante el dulce gesto que hace mi hijo con su madre.

-Papi… ¿crees que podamos dar un paseo hoy con Appa? - me pregunta Kya temerosa

-Por supuesto que si cariño…- cargo a mi pequeña hija en mis brazos y le alboroto su cabello.

Ella sonríe.

-el maestro Chong han hablo sobre ti papá… incluso de ti mamá - murmura Bumi

-¿Enserio?- arqueo la ceja

-Sí, él nos ha leído la historia de la guerra de los cien años- nos dice sonriendo

-¡¿Qué?! – murmura Katara en shock

Bumi asiente

-La escuchamos en clase… -

Aquel ligero sentimiento de alegría rápidamente cambia a terror y preocupación. Antes de que nacieran Katara y yo prometimos en no mencionar mucho la guerra y en contar toda nuestra historia cuando cumplieran los diez o doce años. No queríamos que aquel cruel mundo donde vivíamos su madre y yo les afectara tanto como nosotros nos afectó. Los queríamos ver felices sin preocupaciones.
Ahora todas las escuelas de Ciudad República y creo que de todo mundo han contado la historia de cómo nosotros terminamos la guerra de los cien años. De cómo derrote al Señor del Fuego Ozai.

-¡¿Cómo pudo contarles algo tan perverso a los niños?! – comienza a gritar Katara

Bumi parece aterrado ante la reacción de su madre, yo también lo estoy.

-Es que ese hombre no puede dejar las cosas en el pasado, no puede esperar a que lo niños crezcan y comprendan más aquel asunto ¡es que no tiene respeto!- grita aún más fuerte

-Katara…- la tomo del hombro calamandola

Mi esposa suspira pesadamente. Conozco bien esa mirada, aquella mirada de tristeza de angustia, aquella mirada me que dice que comienza a recordar todo el dolor que paso cuando éramos pequeños. La muerte de su madre, la separación de su padre, todas las peleas, las heridas que tuvimos.

Observo como se traga aquel nudo en su garganta como si no hubiese pasado nada. Para no alterar a los niños, pero creo que ellos ya se encuentran asustados.

-Iré a cambiar a Tenzin…- murmura con tristeza y sale de la habitación

Un silencio aparece en la cocina y noto la mirada de culpa de mi hijo.

-Papá… ¿Por qué a mamá no le gusta hablar de la guerra?- pregunta Bumi

-¿O de cuando eran pequeños?- pregunta Kya

Sonrió levemente.

-Su madre es una mujer muy valiente niños… ella ha pasado por muchas cosas al igual que yo… la guerra le hace recordar cosas que no desea y por eso se comporta así… nerviosa- ambos asienten- cuando sean un poco más grandes les contaremos todas las historias que desean…-

Bumi sonríe

-Oh que bien… quiero escuchar como derrotaste al Señor del Fuego Ozai…- me asegura Bumi

Parpadeo sorprendido ante su petición. No sé si me gustaría contarles a mis hijos aquella pelea que casi me cuesta la vida. El momento más temeroso de mi vida.

-Algún día Bumi…- le digo

Los niños se van a jugar al patio y noto que Katara no ha bajado desde hace una hora. Subo hasta nuestra habitación y encuentro a mi esposa sentada en el suelo a un lado de la cama, cantándole una canción de cuna a Tenzin.

-Like fragile, tiny shells, Drifting in the foam…. Little soldier boy, Come marching home…. Brave soldier boy….Come marching home-

Me detengo justo en la puerta al escuchar aquella canción. Una canción que escuche cantar a Iroh solo una vez hace mucho tiempo. Nunca creí que Katara la recordara.

-Katara…- la llamo con tranquilidad acercándome a ella

Ella me sonríe

-¿Estas bien cariño?- le pregunto sentándome a una lado suyo

Ella asiente.

-No se puede deshacer lo que ya está hecho ¿verdad? –murmura

Baja la mirada para ver a Tenzin quien ya se encuentra dormido en sus brazos. Es una mezcla perfecta del dulce amor de mi esposa y de mi hijo.

-Por una parte estoy feliz de que todo haya pasado…-dice de repente

-¿Por qué lo dices?- pregunto curioso

-Porque nunca te hubiera conocido, nunca hubiera tenido a Kya, a Bumi y a Tenzin… creo que el pasado nos fortaleció al igual que a ellos…- me dice sonriendo

Sonrió plenamente y la beso.

-Entonces… ¿quieres contarle nuestra historia a nuestros hijos?- le pregunto

Ella asiente.

-Quiero que sepan lo que luchamos, porque luchamos…. Quiero que los fortalezca tanto como nosotros, quiero que quienes somos en realidad- me dice

Parpadeo sorprendido ante el cambio de planes, pero estoy feliz. Aunque por un aparte deseo que no lo escuchen es importante para ellos y para mí. Katara tiene razón quiero que nuestros hijos sepan lo que hemos luchado, porque luchamos. Siempre luchamos por ellos por nuestro futuro juntos. Por un mundo donde nuestros hijos no estén rodeados por la guerra. Una época de amor y paz.

-¿Estás de acuerdo?- me pregunta curiosa

-No podría estar más de acuerdo cariño-le digo y beso su frente

La noche llega y tanto Kya como Bumi se encuentran acostados en la misma habitación solo por esta vez. Bumi parece un tanto nervioso por decir aquel comentario frente a su madre pero Katara simplemente los arropa con la sabana.

-Tenemos algo que contarles… a ambos…- comienza mi esposa

Kya arque la ceja leyendo el rostro de su madre

-¿Tendremos otro hermanito?- pregunta

Tanto Katara como yo nos quedamos en shock por un segundo y mi esposa se tira a carcajadas.

-No cariño…- le contesta

-Su madre y yo queremos contarles una historia…- prosigo sentándome a un lado en la cama

-La historia de cómo encontré a un niño maestro aire en un iceberg….- me interrumpe

Me sonrojo ligeramente al escuchar sus palabras.

-¡¿Ese eres tu papi?!-pregunta Bumi asombrado

Asiento

-Niños… queremos que escuchen nuestra historia no para atemorizarlos de aquel mundo donde su madre y yo vivíamos… queremos que estas historias sean aprendizaje para ustedes y los ayude en su camino de la vida…- le digo

-Al igual que queremos que ustedes conozcan quienes somos en realidad… que fue lo que hicimos por el mundo y lo más importante por ustedes…- comenta mi esposa

Ambos asienten y se acomodan en la cama

Katara comienza la historia desde el principio, de como Sokka y ella tenían las responsabilidades en la antigua Tribu Agua del Sur, la comida estaba escaseando y tanto Sokka como ella fueron a buscar algo de comida hasta la marea los llevo lejos de su pueblo rompiendo su canoa y gritoneándose ambos del mal trabajo que hacia uno del otro.
Escucho la historia junto a mis hijos quienes comienzan a brillarles los ojos ante cada palabra que sale de la boca de su madre.

La escucho y es como si estuviese contando una historia de magia y fantasía, una historia donde nuestros hijos puedan dormir imaginando un hermoso lugar en medio del Polo Sur. Una historia donde comienza al ser liberado aquel niño en su sueño de cien años.


¿Me extrañaron? De acuerdo no puedo soportar dejar de escribir por mucho tiempo. lo siento chicos se me hizo como una manía. Espero que les guste este one-shot y no les haya parecido un tanto aburrido.

Bueno ¡Hola Libro 2! hoy gracias a Alosina Quijano por mandarme el link de Korra! Enserio que sin ti todavía me la hubiera pasado gritando de groserías por no haber visto Korra! (un poco extrema)

Bueno espero que les guste este one-shot, se me han estado dando muchísimas ideas en estos últimos días que no puedo ignorarlos! Pero eso si no prometo algunas historia larga como la Oscuridad o CR. Aunque mis sueños por NaNoWriMo tal vez se destrocen estaré aquí para ustedes.

Ahí nos escribimos..