Importancia
Nueva York, 14 de Junio de 2007. 18:00 PM
Alice y Jasper no se habían hablado en todo el día. Ni siquiera se miraban. Alice había estado todo el día revoloteando por la casa, limpiando todo el rastro de la fiesta, mientras que Jasper había permanecido en el sofá leyendo una revista de deportes. No era que le interesaran, pero por lo menos se distraía.
A las seis de la tarde llegó el señor Brandon de Chicago. Alice estaba mirando la televisión sin verla en realidad cuando escuchó que se abría la puerta de la casa.
-Hola, hija-le dijo a Alice mientras se acercaba a ella para abrazarla-¿Cómo estás?-le preguntó cuando la soltó. Parecía que estaba aliviado de encontrarla de una pieza.
-Bien-se limitó a contestarle ella con una sonrisa.
-¿Cómo ha ido con Jasper?
-Ha ido, simplemente. Como siempre, papá.
-¿Dónde está?
-Creo que en su habitación.
-Iré a buscarlo.
Alice asintió. Seguramente Jasper le contaría lo de la fiesta y ya era capaz de imaginar a su padre histérico y gritándole como un loco. Suspiró pesadamente y volvió a tumbarse en el sofá como antes, esperando la bronca que, seguramente, no tardaría en llegar.
Cuando el señor Brandon llegó a la puerta de Jasper, le dio unos cuantos golpes con los nudillos y a continuación abrió la puerta.
Jasper se encontraba utilizando el portátil de nuevo.
-Hola, señor Brandon ¿Cómo ha ido el viaje?-le preguntó acercándose a él.
-Bien, bien. Todo bien. ¿Y por aquí?
-Igual-finalmente decidió no decirle nada de la fiesta. Al fin y al cabo, no había pasado nada malo-pero tengo novedades sobre Bianchi-le informó inmediatamente.
Jasper se acercó al portátil.
-El señor Rosenbaun me ha enviado un correo electrónico para decirme que le han llegado rumores de gente que ha visto a Bianchi en Cuba. Pero no está confirmado aún. De todos modos, si es verdad que está en Cuba, pronto se irá de allí. No creo que sabiendo que hay rumores de su paradero, se quede en un sitio concreto por mucho tiempo.
-Tienes razón-dijo el señor Brandon lanzando un suspiro- a este paso jamás darán con él.
-Seguro que algún día bajará la guardia y lo encontrarán-intentó animarlo Jasper.
-Si, aunque estoy más tranquilo sabiendo que tú estás aquí-le dijo poniéndole una mano en el hombro.
-Gracias por la confianza.
-No hay de qué. Y ahora, me voy a descansar, porque estoy rendido.
-Claro.
Cuando el señor Brandon salió de la habitación de Jasper y bajó las escaleras para dirigirse al cuarto de baño, Alice se quedó mirándolo detenidamente, esperando unos gritos que jamás llegaron.
-¿Te ocurre algo, Alice?-le preguntó su padre preocupado cuando la vio mirándolo con aquel detenimiento.
-No, nada-le contestó ella intentando parecer tranquila.
Su padre frunció el ceño, pero no le dijo nada más.
Alice se volvió a tumbar en el sofá. ¿Jasper no le había dicho nada sobre la fiesta? Lo mejor sería no hacerse ilusiones, tal vez esperaba a decírselo cuando ella estuviera delante, que sería mucho peor. Pero para su suerte, Jasper no le dijo nada.
Nueva York, 29 de Junio de 2007. 02:33 AM
Jasper llevaba tres días sin poder dormir. Cada noche se le acumulaban aquellas imágenes tan dolorosas para él y lo atormentaban hasta tal punto que tenía que meterse en la ducha para ver si de ese modo desaparecían. Aquella noche no fue la excepción. Se levantó y se metió en la ducha. Cuando salió, decidió irse al jardín para ver si de ese modo le entraba el sueño. Se sentó en el columpio que tenían fuera, que era una especie de sillón que se balanceaba. Intentó distraer su mente. Pensó en aquellas dos últimas semanas. Habían sido especialmente silenciosas entre Alice y él. Sería capaz de contar las palabras que habían intercambiado con los dedos de las manos. No había averiguado nada más sobre Bianchi, y eso lo ponía nervioso. Temía que estaba tramando algo. Tan metido estaba en sus propios pensamientos, que no se dio ni cuenta de que tenía a Alice al lado, y cuando sintió su presencia se sobresaltó.
-Lo siento, no quería asustarte-le dijo ella.
-Tranquila, solo estaba pensando y no esperaba ver a nadie por aquí-le contestó.
-¿Te importa si me siento un rato contigo?
Jasper negó con la cabeza. Alice se sentó a su lado y empezó a balancear suavemente el columpio. Estuvieron varios segundos dentro de un silencio incómodo. Alice se vio en la imperiosa necesidad de romperlo:
-Gracias por no decirle nada a mi padre sobre la fiesta-le dijo mirándose las manos.
-No hay de qué.
-¿Por qué no lo hiciste?-necesitaba saberlo.
-No pasó nada malo, después de todo.
Alice asintió.
-¿Qué haces despierta a estas horas?-le preguntó él.
-No podía dormir. Llevo varias semanas sin hacerlo de un tirón. Desde que supe que tal vez Paolo Bianchi intenta secuestrarme.
Jasper asintió, no sabía que podía decirle.
-Todas las noches me digo a mi misma que duerma con un ojo abierto porque tengo miedo de no ver lo que pasa a mí alrededor. Imagínate, cuando consigo dormir bien, sueño con Bianchi, y eso que ni siquiera sé como es-le confesó sonriendo tristemente-mi padre no sabe nada de esto. No quiero que se preocupe más de lo que ya lo está. Por eso espero que no le digas nada.
-No le diré nada, te lo prometo. Y también te prometo que mientras yo esté aquí, Bianchi no te hará nada.
Alice lo miró y le sonrió.
-Gracias.
-Al fin y al cabo, para eso trabajo ¿no?-bromeó Jasper.
Alice asintió.
-¿Y tú qué haces despierto?-era su turno para preguntar.
-Tampoco podía dormir. Será que tengo calor-mintió él. No quería hablar de aquel tema con ella-escucha Alice, lo que te dije aquel día después de la fiesta…-Alice no lo dejó terminar:
-Tenías razón. Si yo fuera tú, también estaría deseando largarme para quitarme de encima a alguien como yo-le dijo sonriendo tristemente.
-No, no es cierto. No tenía razón. Fui demasiado duro contigo, lo siento. Además, ya no tengo ganas de irme-le dijo sinceramente.
-¿Por qué?-le preguntó ella.
-Porque me importas demasiado y ya es demasiado tarde para desentenderme de este caso. Aunque quisiera, creo que no podría alejarme de ti. Me veo en la necesidad de protegerte siempre, y ahora mucho más sabiendo las intenciones de Paolo Bianchi.
Alice tragó saliva porque no sabía como debía interpretar aquellas palabras. Decidió arriesgarse a decirle algo que tenía muchas ganas de que supiera:
-Yo tampoco quiero que te vayas ni que te alejes de mí. Me gusta saber que estás ahí para protegerme.
Jasper sonrió sin mirarla. Sabía que ella tampoco lo estaba mirando a él, pero de todos modos era mejor así. Estuvieron bastante rato mirando el suelo, hasta que Alice se levantó del columpio.
-Buenas noches-le dijo sonriendo, y antes de que él le pudiera contestar, ya había desaparecido del jardín.
Ains...que adorables que son madre mia!*_* Ya véis que, tal y como me dijo mi amiga ALICE CULLEN -LUISA- "del odio al amor hay solo un paso"^^ (y en este capitulo se puede aplicar a la perfección) Espero que os haya gustado este capi, porque para mí es uno de los mejores.
NatsuAlice-Quirky: Tranquila, yo también me comería a Jazz, literalmente hablando, pero la pregunta es: ¿y quien no? ;P Espero que tambien te haya gustado mucho este capitulo! y te lo vuelvo a decir, mucha suerte para mañana!!^^ Cuidate guapetona:)
ALICE CULLEN -LUISA-: La frase que me dijiste le va como anillo al dedo al fic (pero entre tú y yo, ellos no se odian ;P) creo que el capitulo de mañana te gustará...pero tendrás que esperar para ver si es verdad que te gusta o no! Muchos besos!!^^
KarymCullen: Yo tambiñen quiero un Jazz...pero no es un amargado solo es serio! xD Pero es sexy de todos modos *¬* Me alegro de que te gustara el capitulo anterior, espero que este también te guste. Besos:)
christti: Alice es mala, pero no tanto como para hacerle eso a Jazz y menos si le hace tilín ;P jijiji! Gracias por tus reviews!^^ Cuidate muchoo y muchos besitos!:)
Mony Whitlock: Bueno, te diré que no vas errada del todo pero no es como tú dices...ya lo verás ;) Gracias por pasarte x aqui!! Cuidate y muchos besitos!!=)
YAAREELAA: Si, ya les duele tratarse tan mal! Pero ya ves que ahora no parece que se vayan a llevar tan mal...;P Gracias por tus reviews!:) Besos^^
Hasta mañanaa=)
