Hola a todos... aquí estoy de nuevo y os traigo el capitulo más largo que he escrito en mi vida... creo
Bueno, espero que os guste porque esta calentito calentito... tan calentito que he puesto el último punto y lo he subido inmediatamente, así que por una vez me vais a tener que perdonar si hay alguna falta ortográfica grave... tenía unas ganas de soltarlo!...
agradecer a todas las personas que me han dejado review: Chris-McLoud, emma feltom, Miska20, Niv Riddle (si el Sirius en traje te parece sexy, espera a ver al de este capi), laura-malfoy (¿has visto el titulo, creo que he satisfecho tus deseos, aunque no se si de la manera que esperas, ya me lo dirás), Clawy (recuerda que me prometiste un review a pesar de todo jejejej
Y ahora decir que este a este capítulo se le puede considerar el primero con lemon propiamente dicho, y con eso lo digo todo.
Y como me gusto eso de ponerle banda sonora a la cosa... ahi va:
- El tango de Roxanne: BSO de Moulin Rouge (para el tango propiametne dicho, y para el final)
- No pretendo (Gloria Estefan disco amor y suerte) para el Lily James
- You can leave your hat on: BSO de 9 semanas y media de Joe Cocker (este sabreís donde va enseguida
CAPITULO 8: Crónica del beso que te di y de como me partiste el alma
El como a Dumbledore se le pudo ocurrir dejar ir de fiesta a los alumnos de 6 y 7 era algo que nadie entendía, y más teniendo en cuenta que en la primera visita del año a Hogsmeade había sido un total desmadre.
No se sabía como a la vuelta habían colado en el castillo whisky de fuego y habían terminado la mitad del alumnado del colegio de fiesta en el gran comedor... todos en pijama y todos en un estado de instabilidad sospechoso que hizo que Madam Pomfrey agotase sus existencias de poción antiresaca al día siguiente... eso y un Sirius Black con una brecha en la cabeza que dijo haberse echo al ser atacado por un hipogrifo desbocado que había en el colegio, basta decir que tras eso Jane no le habló en una semana (NA: pero que burra es esta chica a veces...).
Pero el caso es que el día de Halloween después de la cena, los alumnos de 7 iban a bajar al pueblo para una fiesta organizada por los de Armony en las tres escobas... y para eso faltaba una semana...
Pero no adelantemos acontecimientos, porque decir que los ánimos en el colegio estaban por todo lo alto, era decir poco. Las chicas corrían de un lado a otro discutiendo que iban a ponerse, que clase de música iba a haber... si los chicos de Armony serían decididos o como bailarían, ya que todos habían estudiado danza...
Las únicas que permanecían ajenas a todo el ajetreo, o al menos en apariencia eran Lily y Jane, que se sentaban en la mesa hablando de sus cosas mientras sus compañeras de curso decidían que se iban a poner... pero Jane no lo llevaba tan bien... cada vez que recordaba una conversación de su hermana con Sirius le venían arcadas...
Casi después de que Dumbledore anunciase lo de la fiesta Lis había aparecido en la mesa de Gryffindor para abrazar a Sirius:
-Siri... ¿iremos juntos a la fiesta verdad?- le preguntó
-¿Siri?- susurró Jane mirando a Lily mientras hacía ver que vomitaba...
-¿lo dudas preciosa?- ahora si le habían venido arcadas, pero de verdad
-Quería estar segura- añadió ella antes de plantarle un beso a Sirius, que el aprovechó para atraerla más hacia su cuerpo...
Cuando oyó como Jane se levantaba para marcharse rompió el beso con Lis, ella le miró extrañada, pero no comentó nada, se limitó a sonreír como siempre hacía y marcharse.
El lunes había llegado a Hogwarts, y con él las lecciones de baile y los duros ensayos. Casi todos controlaban ya el vals y prácticamente lo básico del tango, así que ese día iban empezar con la coreografía de Lecter.
La de Sparking diamonds estaba quedando muy bien... y el can-can iba a ser espectacular, el tango era algo que preocupaba a todos... en espacial a Jane.
Estaban en la sala de baile esperando la llegada de Lecter para empezar cuando Jane abrió la puerta visiblemente agitada y nerviosa corriendo hacia Lily...
-¿qué pasa?- preguntó la pelirroja al verla tan excitada
-¡Va a venir!- gritó Jane cogiendo a Lily y Nico de las manos dando pequeños saltitos. Sirius se puso alerta
-¿quién?- preguntó Nico
-¡en serio¿cuándo?- Lily parecía tan emocionada como ella
-Para Halloween. A la fiestaaaaaa. Me acaba de escribir- dijo dejando de saltar para mostrarles una carta arrugada en su mano... inmediatamente Lily se puso a leerla... y empezó a gritar...
-¡ES GENIAL!- las dos se abrazaron dando saltos
-QUEREIS PARAR LAS DOS Y EXPLICARME QUIEN VA A VENIR- gritó Nico haciéndolas mirarlo y empezar a reírse...
-Alain..., va a venir- Jane cada vez estaba más emocionada
-¿pero quien es Alain?- preguntó Nico
-Un amigo que conocí este verano- aclaró Jane.
Sirius sintió como el estomago le daba un vuelco para luego descubrir que no sabía donde se había ido: Alain alias: Mi guía francés.
-Y por lo que veo le conoces muy bien- añadió Nico mirando de reojo a Sirius que permanecía blanco, estático y apretando los puños fuertemente
-Salimos juntos todo el verano... nos hemos seguido escribiendo- añadió ella- fue más tierno cuando nos despedimos...- dijo suspirando
-No me has enseñado ninguna foto suya...- susurró Nico molesto
-Espera
Jane corrió hacia su mochila que reposaba en el suelo y sacó una foto. Pasó por delante de Sirius y se la entregó a Nico...
-¡Joder Jane, este tío esta buenísimo...- Jamés miró a Sirius con cara de... "te lo dije", pero Sirius no estaba para tales cosas. Nico estaba contemplando la foto detenidamente- Me suena su cara.
-¡es Alain DeVeraux!- grito Maria desde detrás de Nico
-¿El vocalista de los Brujos demoníacos?- preguntó James acercándose para ver la foto
-El mismo- añadió Lily- y salió con Jane durante casi dos meses...
Sara y Maria empezaron a gritar emocionadas para empezar a preguntarle si era simpático, si besaba bien, donde habían ido, que habían echo, como se habían conocido...
James había tomado la foto contemplándola... Notó a Sirius resoplarle al oído mirando la foto, Sirius era mucho más alto que él, pero desde su altura notaba su ira concentrándose en cada célula de su cuerpo, y nadie sabe lo peligroso que se vuelve Sirius en esos casos... es un perro rabioso, un autentico animal salvaje... y no era para menos, en la foto aparecía un apuesto chico alto de ojos y cabellos negros, de porte distinguido, aunque ligeramente rebelde... muy guapo como solían decir las chicas. Jane estaba a su lado rodeada por los hombros y apoyada en su torso con un vestido blanco... los dos muy sonrientes y demasiado juntos para la salud mental de Sirius.
-Addams- saltó Sirius con malicia, ella le miró- ¿eso no será un montaje?
-Pues no- añadió ella despectivamente
-Lo digo porque no entiendo como un chico como él se ha podido fijar en alguien como tu
-¿alguien como yo?- preguntó ella levantando una ceja
-Si, alguien sin atractivo, curvas... y que además parece una marimacho
-O sea, que no tengo ningún atractivo
-Eso mismo
-Hay muchas clases de atractivos. Por ejemplo tu para mi no tienes ninguno- Sirius cerró los puños mirándola... imaginándola como el día que se coló en su cama.
-¿eso crees?
Jane asintió con la cabeza. Lecter entró en la clase acompañado por la señora Dutsmon... Jane cogió la foto y corrió a guardarla en su mochila... al volverse lo primero que vio fue la dura mirada de Sirius fija sobre ella. Le sonrió con suficiencia apoyándose sobre la barra de madera. Sirius casi pudo ver en sus ojos el desafío, si él iba a ir con Lis ella iba a ir con un cantante famoso a la fiesta... le había vuelto a ganar.. .otra vez
-Hoy vamos a empezar con el tango- dijo Lecter- ya tenemos claras las posiciones y pasos básicos, todo lo demás vamos a aprenderlo montando la coreografía.
Lecter pasó a explicarles en que iba a consistir... Se pusieron en pie para ensayarla. Ya se sabían la canción, Lecter se había encargado de enseñársela. Jane y Sirius seguían mirándose desafiantes. Él en el centro de la sala, ella apoyada sobre uno de los espejos, ninguno de los escuchaba, era una lucha de silenciosas miradas.
Las chicas pasaron a sentarse siguiendo las instrucciones de Lecter. Empezaba Sirius, se incorporaba Jane y luego el resto de los chicos rodeándolos.
Lecter seguía hablando unas palabras de la canción resonaron en la cabeza de Sirius: "Nunca te enamores de una mujer que se vende...los celos... te volverán... LOOOOCOOCOO"
Lecter estaba hablando, les estaba explicando la actitud... Los demás eran simples hombres que habían ido buscando placer, debían mirar a Jane y Sirius con envidia andando con chulería alrededor de ellos, tratando de seducir a Jane con la mirada mientras bailaban los primeros pasos. Jane les haría gestos para atraerles mientras bailaba con Sirius.
Por su parte, Sirius debía aportar una actitud arrogante, de superioridad, de fuerza mirando a Jane con lujuria, mirándola como si fuera suya... Lecter no apreció que esa era la mirada que tenía sobre Jane, la mirada de un perro rabioso, la mirada de alguien que se podría abalanzar sobre ella para devorarla delante de todos... los celos, si.. los celos le estaban volviendo... Loco.
Jane estaba apoyada sobre la barra, mirando a Sirius fijamente. Sabía que estaba rabioso, lo veía en sus ojos, y se alegraba enormemente al saber que ella también podía producirle celos. Levantó la barbilla mirándole, diciéndole que no le tenía miedo, aunque fuera 20 centímetros más bajita y débil que el... ella tenía un as en la manga.
-¿por qué aún no estas lista?- La voz de Lecter hizo salir a Jane de su ensimismamiento- quítate la ropa.
Ese día llevaba una túnica ancha y negra que le tapaba hasta las rodillas, medias negras y unos zapatos de tacón altísimos... (NA: con lo cual solo era 10 cm más bajita que Sirius)
-¿No prefiere que me la quite cuando avance hacia el centro?- preguntó ella
-Espero que vayas vestida como te dije- advirtió Lecter volviéndose hacia Sirius- Bien Sirius en primer lugar os tenéis que enfrentar. Tu estarás hablando mientras Jane avanza hacía ti de manera sensual. Se quitará la parte de encima de la túnica... vamos desde ahí, a ver que os sugiere la música mientras Sirius habla. Pero sobre todo, quiero ver pasión en vuestros ojos, gestos y palabras... ¿podréis hacerlo?
Lecter no esperó respuesta. Sirius dudo unos momentos antes de quitarse la camisa por encima de la cabeza sorprendiendo a todos, incluso se desabrochó el botón del pantalón, el juego de seducción empieza, el duelo de poder... Miró a Jane... que sonreía... empezó a recitar sus frases poniendo los brazos sobre sus caderas...
Tenemos un baile... en los burdeles de buenos aires...
Sirius miró hacia Madam Dumont y chasqueó los dedos pidiendo música a una banda invisible. Jane se mordió el labio inferior, Sirius sin camisa, el pantalón desabrochado dejando ver el inicio de una pelusilla negra hasta su ombligo, los músculos de su tórax y abdominales marcados, sus fuertes brazos, el pelo desecho... era demasiado para ella (NA: y para todas)
Cuenta la historia...de una prostituta... y de un hombre...
Sirius se dirigió hacia sus compañeros sentados en el suelo, para señalar a Jane al decir prostituta. Todos se rieron de manera descarada, Jane también, ya no estaba apoyada en la pared, sino mirando a Sirius muy atenta... con ojos entrecerrados, mordiéndose el labio inferior, dio un paso flexionando la rodilla, Sirius otro... van acercándose, tanteándose con la mirada, lentamente, Jane se humedeció los labios
que se enamora...
Están uno frente al otro separados por dos metros se miran, casi acariciándose con la mirada, Sirius siente unas ganas terribles de abalanzarse sobre Jane, su manera de caminar y moverse, no debería estar permitida. Pero no puede, ella esta actuando, quiere seducirle... a pesar de todo y no lo puede permitir...
de ella...
Jane mira a Sirius sus ojos verdes se clavan sobre él, la atrae, la atrae con todos los poros de la piel, su mirada azul, la potencia que irradian sus hombros... la vuelven loca... pero esta actuando, y ahora le toca a ella sorprender...
Al principio...
Jane empieza a darse la vuelta
... hay deseo...
Los ojos de Sirius se abren con sorpresa, el deseo toma significado para él en ese momento. Jane se ha abierto la túnica al dar la vuelta y la deja caer en su recorrido volviendo a estar de frente a Sirius abriendo las piernas mientras sus manos bajan por el cuello pasado por el centro de sus pechos hasta la cintura acariciándose..., no deja de mirarle en ningún momento. Eso no lo esperaba y es lo más bello que ha visto nunca... Jane lleva un picardías de color negro hasta la cintura, y una braguita negra con medias hasta los muslos y ligero incluido...
Luego... pasiónCon dos pasos están uno frente al otro, adoptan la posición de tango, mientras Jane sube una de sus piernas por la de Sirius mientras las manos de él bajan por su espalda... muy abajo
Luego sospecha...
Sirius pasa el glúteo de Jane acariciándole la pierna que se ha unido a su cadera..., y Jane cae hacia atrás haciendo que Sirius baje con ella obligándolo a apoyar sus labios en el inicio de su pecho. Vuelven a subir, sus ojos se encuentran un momento, pero Jane dirige su vista hacia Nico y estira el brazo hacia él llamándole, el chico se pone en pie y camina hacia ellos
¡celos, ira, traición!
Sirius parece enfadado cuando separa a Jane de su cuerpo, la hace dar media vuelta para apoyarla sobre su espalda y acariciarla con una mano, mientras, Jane mira a James y al otro compañero... Sirius puede notar su mirada lasciva. La mano que sube por su vientre se convierte en una caricia áspera... Parece enfadado, y está enfadado... esta jugando con él, con Nico con Alain, con todos... vuelven a enfrentarse, ahora le mira a él de manera lasciva escurriéndose por su tórax con sus manos...
Cuando el amor es para el mejor postor no se puede confiarSirius la toma de ambas manos para levantarla. Brazos abiertos, y la empuja hacia atrás dando tres pasosvuelven hacia delante... entrecruzan sus piernas, pero Jane esta mirando a los otros...
Y sin confianza...
NO HAY AMOR
Sirius le ha hecho dar una vuelta sobre ella misma... tan brusca que le mira sorprendida por unos momentos... "No hay amor" resuena en la mente de Jane, se recompone rápidamente, vuelve a ser lasciva su mirada, las de los dos...
Los celos...
Sirius la empuja hacia atrás, mientras la hace girar...
si,... los celos
La suelta, Jane se toma la muñeca, no le duele, Sirius no le ha hecho daño, pero había tal vigor en su movimiento que es lo que requiere, él esta celoso de Alain... y ella lo sabe, se lo dicen sus ojos, sus frases demasiado pasionales... esta terriblemente celoso... Siente a James detrás de ella. Sirius la toma con fuerza...
te volverán...
Se la acerca de manera frenética... bajando su mano por el rostro de Jane... hasta su pecho, casi perdiéndose en el inicio de su escote... es una caricia demasiado pasional como para que a Jane no se erice la piel de todo el cuerpo... anhela más, se lo dice con los ojos... entreabre los labios... le acaricia con la pierna, Sirius sonríe triunfante y la empuja... James la toma entre sus brazos...
¡LOOOOCOOOO !En ese momento, Lecter detuvo la música y todos se volvieron a mirarle, todos excepto Jane y Sirius que aún tenían la mirada fija en el otro... enfrentada, Jane enfadada por hacerle sentir tanto con una simple caricia, Sirius satisfecho, porque a esas alturas ya sabía reconocer los gestos de Jane, era demasiado tiempo observándola... deseándola y sabía que antes de empujarla le estaba pidiendo más, esta vez había sido él el que la rechazaba, y estaba satisfecho por ello... Jane cerraba sus puños con fuerza mirándole, odiándole... por hacerla débil, por anhelarle... aun respiraba de manera agitada... un grito de Lecter les hizo romper el contacto visual...
-¡vosotros dos, queréis prestarme atención- ambos le miraron
-Perdón profesor- intervino Jane
-Estaba felicitándoos por vuestra actuación- añadió él con una sonrisa- me ha gustado mucho vuestra improvisación- los demás se miraron, sabían que aquello no había sido una improvisación... todos se habían dado cuenta- creo que hice bien al poneros juntos- en ese momento sonó la campana que da por finalizada las clase- bien, nos vemos mañana por la noche...
Lecter desapareció por una de las puertas. Sirius, aún furioso recogió la camisa, no se molestó en ponérsela, pasó por el lado de Jane, que permanecía con los brazos sobre las caderas, no se miraron directamente, no era necesario... la tensión al pasar junto al otro era demasiada... aún respiraban de manera agitada... Sus compañeros fueron saliendo del aula. Jane permanecía en pie todavía mirando hacia el infinito cuando Lily y Nico la llamaron. Se volvió lentamente hacia ellos:
-¿estas bien?- le preguntó Lily preocupada
-¿Porque no habría de estarlo?- Jane estaba sorprendida
-Ha sido muy brusco- intervino Nico- estaba muerto de celos
-Lo se- añadió Jane con una sonrisa
-¿te ha hecho daño?- volvió a preguntar Lily
-No...- los dos alzaron las cejas- no me ha hecho daño...- protestó Jane- puede que desde fuera lo pareciera... es difícil de explicar. Se que Sirius nunca me hará daño físico... me ve demasiado frágil.
-Me quedo mas tranquila, cuando he visto como te hacía girar he estado a punto de convertirlo en un sapo cornudo.
-Créeme Lily, me ha dolido más que no me besara después de acariciarme- los dos abrieron los ojos sorprendidos- No me miréis así... es la verdad
-Lo cierto es que todo el baile, ha sido lascivo- añadió Nico- estabais muy subiditos de tono-
Jane enrojeció mientras se ponía la túnica, lo cierto es que aún podía notar las manos de Sirius sobre su cuerpo y no le gustaba tener esa sensación de desasosiego, ahora le anhelaba más que antes...
-Voy a mi cuarto antes de comer- les dijo mientras desaparecía por la puerta. Los dos la miraron salir
-Como hagan muchos bailes como este van a acabar mal, son los dos demasiado pasionales- comentó Lily
-O muy bien- intervino Nico con una sonrisa
Sirius cerró la puerta de su cuarto dando un portazo que sobresaltó a Lupin que estaba acostado en la cama leyendo un libro. El licántropo le miró sorprendido, respiraba con fuerza, iba sin camisa y estaba sudoroso... andaba sin parar de un lado a otro... James entró detrás
-¿qué ha pasado?- le preguntó- ¿a que joven estabas seduciendo antes de que te sorprendieran?
Sirius solo gruñó, antes de entrar en el baño dando otro portazo... se fue hacia el espejo para mirarse, tenía la cara descompuesta... se retiró el pelo de la cara de manera violenta, volvió a mirarse, aun tenía la imagen de Jane en lencería, aún tenía su sabor y su olor cuando ella le había permitido besarle el pecho, aún notaba el suave tacto de la piel de ella en sus manos... no podía soportarlo... su cuerpo estaba reaccionando.. tenía que liberar la tensión, pero no tenía a Jane, la idea de ir hasta ella y cargárla al hombro para llevarla aun rincón oscuro era tentadora, pero no podía, no en esos momentos, así que tomó la segunda opción... se desnudó y entró en la ducha...encendió el agua fría, no era suficiente, tenía que liberarla él solo... iba a ser un 5 contra uno...
A unos metros de allí en la misma torre, pero en el baño de las chicas, una joven de castaños cabellos también liberaba tensiones...
La tensión esa semana se palpaba en el ambiente, la tensión entre Jane y Sirius no hacía más que crecer. Se había corrido la voz de que Alain DeVeroux iba a venir a la fiesta porque era el novio de Jane. Sirius estaba en un estado de malas pulgas durante las 24 horas del día. Los enfrentamientos eran cada vez más frecuentes... Sirius aprovechaba la mínima para insultar a Jane y ella le ignoraba, pero no podía tolerar que Lis y él estuvieran besuqueandose en el Gran Comedor durante las comidas y los descansos...
La tensión iba creciendo cruzaban miradas desafiantes, miradas de poder, miradas de seducción, pero ninguno quería ceder.. los dos deseaban, ninguno quería rendirse a los encantos del otro.
El colmo fue durante los entrenamientos de quidditch. El club de admiradoras había ido como siempre a ver a Sirius y James. Lily y Nico estaban también allí, pendientes de Jane. Lis había ido para ver a Sirius.
Sirius estaba exigiendo lo máximo a todos sus jugadores... pero con Jane estaba siendo... excesivo, si, esa era la palabra. Solo había una bludger en juego, todos marcaban a Jane que trataba de esquivarlos con la quaffle. Sirius no hacía más que pegarle gritos protestando ante todas sus jugadas y movimientos, recriminándole lo lenta y torpe que era...
Jane había estado jugando sin protestar lo más mínimo, pero poco a poco iba perdiendo la paciencia, además estaba algo más cansada de lo normal... ese mediodía había tenido una discusión con Sirius y había olvidado tomar la poción.
Cuando Sirius se quitó la túnica de entrenamiento quedando solo con una camiseta ajustada las admirados empezaron a gritar alterando más si eso era posible los nervios de Jane, dejándolos tan a flor de piel que le quitaron la quaffle...
La amonestación de Sirius fue tan brutal que terminó lanzándole la quaffle a la cara... no le golpeó, Sirius la detuvo, pero Jane ya había llegado al suelo e iba camino de los vestuarios... la respiración acelerada que tenía en esos momentos no era una buena señal...
Sirius bajó con la escoba hasta ponerse delante de ella, mientras el resto de jugadores les observaba desde los aires, Lis empezó a bajar las escaleras para darle una toalla.
-¡que quieres ahora!- bramó Jane molesta, tenía el rostro perlado de sudor
-¿Dónde crees que vas, No hemos terminado el entrene- añadió Sirius impidiéndole pasar
-Yo si, estoy harta de ti- Jane dio un paso hacia un lado, Sirius hizo lo mismo- ¿quieres dejarme pasar?
-Haz el favor de subir ahí arriba de nuevo. Tienes aún mucho que trabajar
-¿se puede saber que pasa contigo?- le preguntó Jane con voz débil
-¿conmigo¿y que hay de ti, desde que sabes que va a venir el francesito no rindes en los entrenes- Sirius se había acercado a ella quedando a escasos centímetros
-Eso es mentira y lo sabes... estas celoso- añadió Jane colocándose las manos sobre las caderas para mirarlo enfadada, su pecho subía y bajaba agitado
-¿celoso de él y tu?... no me hagas reír.- retrucó Sirius clavando su mirada desafiante desde las alturas sobre la de ella.
-Sirius...- Lis había aparecido y corrió hacia él. Jane bajó la mirada para poner mala cara, fue entonces cuando Sirius percibió lo blanca y sudorosa que estaba- ¿ya habéis terminado?- Lis saltó al cuello de Sirius.
Jane chasqueó la lengua con desprecio y se dio media vuelta para entrar a los vestuarios, bajo la mirada de Sirius.
-No Lis- añadió él de malas maneras soltándose de ella- no hemos terminado, y estaba hablando con uno de mis jugadores- Ahora estaba recordando lo deprisa que respiraba Jane y empezaba a preocuparse- si me disculpas...
Sirius se dio media vuelta para entrar en los vestuarios, la puerta del de las chicas estaba abierta.. se oían voces desde dentro.. Lily y Nico estaban allí. Sirius se convirtió en el perro negro y cruzó la puerta
-¿ya te encuentras mejor?- Lily estaba agachada junto a Nico, y Jane estaba sentada en el suelo apoyando la espalda sobre las taquillas..
No llevaba ya la túnica de entrenamiento, simplemente un sujetador rojo, su pecho estaba embadurnado de una sustancia viscosa y verdosa que le estaba poniendo la piel ligeramente rojiza, estaba pálida y con los ojos cerrados tratando de respirar de forma acompasada. Sirius gimió desde su rincón donde permanecía observando... igual se había pasado con ella..., bueno, se había pasado mucho en el entrenamiento.
Estoy bien, no ha sido nada- comentó ella sin abrir los ojos- este medio día se me olvido tomarme la poción
-¡Jane!- protestó Nico
-Lo se... lo se. He de tomármela todos los días 3 veces sin falta
-Y encima el estúpido de Sirius te ha estado machacando durante todo el entrene- añadió Lily
-Lo se... me he dado cuenta- abrió los ojos para mirarlos- Es el capitán, quiere que seamos los mejores
-Sois los mejores- protestó Lily- además no ha sido solo hoy. Toda la semana te esta machacando desde que se enteró de que venía Alain- Jane tomó la poción roja que Lily le daba y se la llevó a los labios bebiéndosela
-Igual debí decíroslo cuando él no estuviera. Así nadie se habría enterado- Jane notó como algo se movía entre la oscuridad y dirigió sus ojos hacia allí para descubrir al perro negro- Hola!- le saludó con una sonrisa.
El perro se acercó lentamente con las orejas bajas... e interiormente muy arrepentido por el mal rato que le había echo pasar a Jane.
-¿por qué tan triste?- preguntó ella rascándole entre las orejas. El perro se acercó para lamerle el rostro con ternura haciendo que Jane sonriera- estoy bien, no te preocupes. Estoy acostumbrada a esto.
El perro la volvió a mirar de manera tan lastimera, que Jane no pudo contener las risas. Y antes de ponerse en pie tomó su hocico entre sus manos para darle un suave beso. Un beso tan tierno que le acompañaría hasta el fin de sus días...
Finalmente el día de la fiesta había llegado, la tarde calló sobre el castillo y todos los de sexto y séptimo iban de un lado a otro preparándose. Sobre todo las chicas, recogidos de última hora, peinados, llantos, estrés... Todas querían ir monísimas.. todas corriendo de un lado a otro. Y los chicos esperando para vestirse hasta el último momento
Eran casi las 8 de la tarde, Lily estaba en su cuarto dejando que Jane la terminara de peinar. En realidad no estaba haciendo nada del otro mundo, simplemente le estaba rizando un poco las puntas. Mientras sus compañeras de cuarto corrían y sacaban toda la ropa del armario, se probaban, se quitaban, se cogían ropa entre ellas... miles de combinaciones. Ninguna les gustaba.
-¿por qué no te vistes Jane?- preguntó Samara viendo que esta aún iba con el pijama
-porque tengo tiempo de sobra- respondió ella dándole los últimos toques al peinado de Lily
-no se como puedes estar tan tranquila- añadió Anna con envidia- has quedado con Alain DeVeroux
-No es para tanto de verdad- añadió ella caminando hasta el armario para sacar su ropa- ¿puedo ducharme ya o vais a entrar más al baño?
-Puedes entrar- añadieron las dos
Jane cruzó la puerta del baño, mientras Lily cogía su ropa para empezar a vestirse... Las dos chicas la ignoraron y siguieron con sus cosas.
Cuando Lily bajó a la sala común lo primero que vio fue a Remus sentado en el sillón ya vestido leyendo uno de sus libros. Se acercó a él, iba muy guapo con un pantalón vaquero y una camisa azul claro. Remus levantó la mirada al notarla acercarse.
-estas muy guapa- le dijo con una sonrisa mientras dejaba el libro y se ponía en pie
Y no era para menos, Lily llevaba una falda con mucho vuelo ligeramente arremangada en una de sus piernas, mientras por debajo llevaba lo que parecían unas enaguas. Encima llevaba una camiseta que se ceñía a su figura de color verde oscuro y una chaquetita por debajo del pecho.
-Gracias, en realidad toda la ropa es de Jane- respondió ella con una sonrisa
-¿toda?
-Bueno, la falda y la chaqueta si. El resto es mío.
Remus se puso en pie junto con Lily, tenía una sensación rara en el estómago. Ellos habían acordado ir juntos a la fiesta, pero Lupin había quedado con una chica de sexto, que le gustaba mucho. Sabía que si se lo decía no habría ningún problema. Pero James se había ofrecido a sustituirle, y claro, no podía decirle nada a Lily porque sino se iba a mosquear y entonces si que no iba a ir a la fiesta. Cruzaron la puerta del retrato...
Los siguientes en bajar fueron James y Peter (con este no me voy a molestar) James llevaba un pantalón de tela grisáceo y una camisa amarilla por fuera del pantalón. Varias de las chicas de quinto que no iban a la fiesta y que por tanto estaban sentadas en la sala común se volvieron a mirarlo. Él se revolvió el pelo y avanzó hacia la salida.
El último en bajar fue Sirius. Su aspecto era más desaliñado que nunca... o quizá fueran los pantalones desgarrados por múltiples partes, o la camisa negra que llevaba entreabierta y arremangada hasta los codos. O quizás las botas de motorista, o que parecía que se acababa de levantar de dormir con todo el pelo desecho, o las cadenas que colgaban de su pantalón, o las manos en los bolsillos, y sin embargo, las chicas suspiraron sonoramente... miles de caras se volvieron hacia él cuando entró en el comedor... Lis casi saltó a su cuello al verlo arrancando miradas envidiosas de todas las presentes. Sin soltarse avanzaron hacia la mesa. Sirius en el fondo un poco fastidiado porque iba a tener que aguantarla toda la noche si quería dar celos a Jane... y es que era muy pesada, no entendía como dos personas nacidas de los mismos padres podían ser tan diferentes.
Se sentaron a la mesa, Lily estaba junto a Remus cenando en silencio, mientras James hablaba animadamente con Peter... alguien faltaba en aquel hermoso retrato
-¿dónde esta Jane?- preguntó de pronto Lis (NA: que cotilla es esta chica?)
-No cena en el colegio- añadió Lily haciendo que los 4 chicos y Lis la miraran
-¿cómo que no cena en el colegio?- preguntó Sirius dejando el tenedor de manera ruidosa sobre el plato
-No se como lo ha logrado. Supongo que se habrá camelado a Lecter para que hablara con Dumbledore y le diera permiso.
-¿Pero donde cena?- preguntó Lis
-En Hogsmeade con Alain
La cara de Sirius se tensó... su mirada pareció ensombrecerse cuando recorrió la mesa Gryffindor con los ojos, como si Jane fuera a aparecer en cualquier momento, pero ella no estaba allí, estaba con un chico sola en Hogsmeade.. sola con un cantante famoso que volvía loco a todas las chicas y que encima era su ex-novio... no lo podía soportar... notó como Lis buscaba su cuello tratando de besarle... cerró los ojos con fuerza y la atrajo hacia él para besarla casi de una manera violenta... ella gimió complacida y respondió a su beso, pero Sirius no era a ella a quien quería besar...
Cuando Lily salió fuera a esperar a Remus que se había ido a por una chaqueta, no se imaginó que esa noche comprendería muchas cosas... demasiadas si se lo hubieran dicho en ese momento. Estaba de pie en la puerta viendo como sus compañeros tomaban los carruajes hacía Hogsmeade. Cuando una desagradable voz la hizo volverse:
-Vaya.. vaya, la sangre sucia- Lucius Malfoy la miró arrastrando las palabras- no has encontrado a ningún mago decente con el que ir ¿verdad?- el grupo rió con ganas
-Si con mago decente te refieres a alguien como tu... la verdad es que no- respondió ella tocando disimuladamente la varita que llevaba sujeta en la espalda.
-Ten cuidado niña- añadió Lucius- podrían pasarte cosas desagradables...
-No te tengo miedo serpiente
Lucius hizo un ademán de avanzar hacia ella, alguien se interpuso entre los dos. James estaba enfrentándole:
-¿Algún problema Malfoy?- preguntó muy serio varita en mano apuntándole
-¿crees que es bueno retarme cuando esto es un uno contra 5?
-Un dos contra cinco- intervino Lily poniéndose al lado de James apuntando con su varita. James la miró de reojo sonriendo.
-¿qué pasa aquí?- la profesora McGonagall había aparecido por las puertas y les estaba mirando de forma severa- no quiero peleas, sino se quedarán sin ir a Hogsmeade por lo que queda de curso.
Los de Slytering los miraron con desprecio, antes de avanzar para coger sus carruajes. La profesora McGonagall volvió a entrar en el castillo dejando a James y Lily asolas en la puerta del castillo.
James miró a Lily unos momentos, estaba preciosa bajo la luz de la luna con el cabello ligeramente rizado, cuando se lo dijo ella le miró sorprendida, no sabía que esa noche iba a tener más sorpresas:
-¿nos vamos?- preguntó James, lo que hizo a Lily alzar una ceja
-¿dónde?
-A Hogsmeade- añadió el con una sonrisa
-Estoy esperando a Remus- respondió ella cruzándose de brazos
-Ah claro...- James se llevó una de sus manos hasta la barbilla sonriendo de manera pícara- es que ha habido un cambio de planes
-¿cómo un cambio de planes?- los ojos de Lily empezaban a estar enfadados, pero James siguió hablando, era su oportunidad
-Veras, Remus ha invitado a una chica que le gusta mucho a la fiesta.
-¿en serio?- preguntó Lily sorprendida
-Si, pero estaba indeciso porque ya había quedado contigo, por lo que le dije que fuera con ella y yo iría contigo-Lily bufó molesta
-¿y pensabas que iría contigo cuando me lo dijeras?
-Si- respondió el con sencillez, Lily se sorprendió
-Si siempre te he rechazado- añadió ella
-Pero mantengo la esperanza de que algún día me dirás que si... quizá hoy- añadió James con mirada suplicante- ¿qué dices?- Lily lo miró unos momentos.
No le desagradaba la idea de ir con James. Después de todo, a veces hablaban de manera civilizada, y desde que bailaban juntos había descubierto que no era tan fantasma como aparentaba ser
-Esta bien- añadió Lily con una sonrisa andando hacia el carruaje seguida de James que de pronto sintió como su corazón se aceleraba hasta límites insospechados.
Cuando Sirius entró en la fiesta con Lis cogida de su brazo, lo primero que pensó es que la fiesta no le iba a gustar, luego se dio cuenta de que era toda una fiesta pero que lo que no le motivaba era la compañía. Habría estado bien venir con Jane... mejor que bien¡genial, habría estado bien venir con sus amigos... pero venir con Lis... era una cabeza hueca lo mirase por donde lo mirase...
Con un suspiro, se dejó arrastrar hacia el interior de las tres escobas decoradas para la ocasión con luces de colores que iban de un lado a otro junto con la típica decoración de Halloween, calabazas, murciélagos... y música... y gente que ya había empezado a bailar de manera desenfrenada.
Sirius llegó hasta la barra arrastrado por Lis, donde Madam Rosmerta, nada más verle corrió a su encuentro sirviéndole lo de siempre guiñándole un ojos. Sirius dio un largo traga a su cerveza muggle, mientras veía como Lis empezaba a contonearse delante de él tratando de ser sexy... probablemente lo era, pero para Sirius era descafeinada... tan perfecta, tan en su sitio, tan mona con aquel corto vestido rojo Burdeos acabado en murciélagos, con su melena rubia ondeando al viento... y con sus ojos totalmente inexpresivos... sumisos, fríos...
Miró a su alrededor, sin prestarle la mas mínima atención a la chica. Para su sorpresa en el centro de la pista estaba Lupin bailando animadamente con una chica... y para mayor sorpresa y no solo suya, pues muchos se habían vuelto sorprendidos y mas de una rabiosa, James y Lily habían echo su aparición juntos en la entrada y como dos personas civilizadas... avanzaron entre sus compañeros andando hacia la barra...
Pasados unos minutos y viendo que Lis no tenía intención de parar de bailar, Sirius aburrido empezó a mirar entre la multitud... buscando a Jane con la mirada... anhelando verla...
Muy molesta al ver que su acompañante no le prestaba atención, Lis lo tomó del brazo obligándolo a levantarse para ir al centro de la pista...
James y Lily llegaron hasta la barra, la pelirroja muy sorprendida de lo fácil que le resultaba hablar con James de cualquier cosa... hasta de lo más nimio y estúpido que se pudiera pensar, descubrió muy a su pesar que era muy divertido... demasiado, y encantador... demasiado. Allí en aquella barra la conversación se torno seria...
-No lo entiendes James, tu dices que molestas a los Slythering por ser como son... ¿qué te hace diferente a ellos?
-Que yo nunca pensaría que eres inferior a mi por ser hija de muggles- añadió mirándola con intensidad- ¿no lo ves, si no hay nadie que les detenga, que les impida insultar a los nacidos de muggles cada vez se hará más grande, cada vez el tema de la pureza de sangre cobrará mayor importancia. Y muchos les apoyan...- dejo sus palabras en el aire mirando a Lily... un escalofrío les recorrió a ambos...
-Entiendo lo que me quieres decir- añadió ella bajando la mirada- pero debe haber otras formas de que lo comprendan. Debe haber otra forma de luchar contra todo eso
-Ellos han crecido pensando que son superiores por ser hijos de magos... sus padres son ricos e influyentes... en el colegio lo único que puedo hacer es lo que hago con mis amigos, hacerles la vida imposible- Lily asintió... los dos se quedaron en silencio.
Miraron a su alrededor pensando en que decir, en las palabras del otro... alargaron la mano a la vez para coger la botella de cerveza de mantequilla, sus manos se encontraron, sus dedos se rozaron... se miraron el verde y el marrón fundidos por unos instantes en los que no hubo nada más... Lily se sonrojó antes de bajar la mirada. James sonrió...
-Mira ahí esta Sirius- dijo Lily señalando hacia la pista de baile
-No entiendo como ha venido con esa estúpida- Lily arrugó el entrecejo asintiendo con la cabeza
-La verdad es que no es tan dulce como parece- añadió
-¿en serio?- James pareció sorprendido- yo creo que es una cabeza hueca
-Eso es porque no la conoces. Yo he pasado algunos veranos en casa del doctor Lecter, con Jane... y he tenido el placer de tratarla- añadió con sarcasmo- lo de ser una cabeza hueca, es solo fachada. En realidad es fría y manipuladora como su madre, odian a Jane por ser diferente, por estar enferma, porque ensucia su apellido, le han hecho la vida imposible desde siempre...
-¿ves lo que te quiero decir?- añadió James- y Jane es de sangre pura
-Mira, ahí están...
Jane cruzó las puertas de las tres escobas cogida de la mano de Alain. En el fondo estaba terriblemente aburrida, Alain era todo lo que una chica podía desear, guapo, simpático, dulce, y famoso... siempre pendiente de ella... aburrido, nunca discutía, siempre sonriente, era como si le faltara algo... ¿5 tazas de cafeína quizás?. (NA: Niña... entérate... el problema es que no es Sirius... ese siempre es el problema!)
Sin embargo cuando cruzaron las puertas, varias chicas se volvieron a mirarla, con envidia, incredulidad... esperando que fuera mentira... pero no lo era, Alain DeVeroux la estaba rodeando por los hombros con uno de sus brazos.
Era un chico alto... casi tanto como Sirius, de cabellos negros cortados sin ningún orden, peinados hacia arriba. Tenía los ojos negros y brillantes y la piel ligeramente morena, sus labios eran grandes, y carnosos. Tenía un cuerpo bien formado, espaldas anchas... la locura de cualquier chica...
Empujando a Jane levemente avanzaron hacia la barra, muchos se apartaron para dejarlos pasar, comiéndoselos con los ojos. Alain parecía estar acostumbrado, sonreía a todo el mundo.
Jane por su parte tenía la mirada baja, pero un escalofrío le hizo levantar la cabeza, la sensación de estar siendo observada... Sirius estaba en el centro de la pista sosteniendo a Lis por la cintura que también les miraba... sus ojos estaban entrecerrados, recorriéndola con la mirada, estudiándola, recorriendo su cuerpo cubierto por una túnica negra..., Jane cerro sus dedos sobre los de Alain buscando seguridad, era una mirada demasiado intensa. Llegaron hasta la barra. Allí Jane se desabrochó la túnica, seguía notando una mirada fija en ella...
Sirius abrió los ojos cuando la vio entrar, no esperaba que fuera a ir, esperaba que esa noche la pasaría con su amigo a solas aprovechando la fiesta... pero no, había ido... a exhibirse, a restregárselo por la cara. La túnica negra que llevaba no le dejaba contemplarla. Pero cuando sus miradas se encontraron, sus ojos parecían más verdes que nunca, quizá fuera por la línea negra que delineaba sus ojos rasgados hacia arriba como los de un gato, o el suave maquillaje que llevaba... o el montón de rizos que caían desde la parte alta de su cabeza como una cascada...
Baby take off your coat
real slow
and take off your shoes
I'll take your shoes
Baby take off your dress
yes yes yes
La vio llegar a la barra de espaldas a él y desabrocharse la túnica para dársela a Madam Rosmerta, sus ojos se abrieron por segunda vez en la noche... el deseo hizo su aparición, vestida con una minifalda (muy mini) vaquera que permitía contemplar a antojo sus largas y esculturales piernas calzadas con unas botas negras hasta la rodilla de tacón alto. Encima llevaba un suéter negro también con los hombros totalmente al descubierto y anudado debajo del pecho... mangas largas acampanadas que casi le cubrían las manos... sería tan fácil bajarle el top y descubrirla... sintió como una vena empezaba a palpitarle junto a la sien... su instinto perruno le permitía incluso notar su perfume a flores silvestres... vio como Alain ponía una de sus manos en la parte baja de su espalda para acercarse y susurrarle algo al oído... ella sonrió y asintió... cerró los puños sintiendo la amarga daga de los celos... no se lo iba a demostrar.
Sintió a Lis a su lado que seguía bailando... la atrajo por la cintura con fuerza, ella empezó a bailar, él respondió casi al instante con el mismo baile...
You can leave your hat on
You can leave your hat on
You can leave your hat on
Jane miró hacia la pista mientras Alain pedía unas cervezas de mantequilla en la barra... Sirius estaba sosteniendo a su hermana por la cintura mientras bailaban cogidos..., no podía ser, no podía sentir tanto... iba a enterarse de lo que era bailar, si quería provocarla no lo iba a conseguir iba a ser ella la que le iba a hacer morir de celos...
James miraba como Sirius había empezado un baile frenético con Lis... negó con la cabeza contrariado. Lily miró a Jane que estaba contemplando como Sirius bailaba, la conocía demasiado bien como para no saber que estaba enfadada...
-Esto va a acabar muy mal- suspiró James...
-Lo se, estoy cansada de decirle a Jane que Sirius solo jugará con ella
-Te equivocas... Sirius esta colado por ella, lo que no entiendo es la manía que le ha dado con Lis...
-¿sabes que te digo?- añadió Lily poniéndose en pie- que se apañen, que ya son mayorcitos¿no crees?
-Pues si... ¿bailamos?
-Por supuesto- añadió ella- ya que tengo a mi pareja favorita conmigo vamos a demostrar todo lo que hemos aprendido
James cogió a Lily de la mano para llevarla hacía la pista de baile... cuando apoyó sus manos en la cintura y empezaron a moverse solo existieron ellos dos y una dulce melodía...
Jane tomó la cerveza de mantequilla que le tendía Alain y dio un sorbo. Inmediatamente se sentó en uno de los taburetes cruzando las piernas, Alain apoyado sobre la barra e inclinado sobre ella empezó a mordisquearle el cuello... Jane ladeó la cabeza para permitirle un mayor acceso... era agradable, pero no suficiente... demasiada suavidad... aun así le dejó seguir con lo que estaba haciendo, su mirada se cruzó con la de Sirius, ella cerró los ojos para fingir disfrutar mas con aquella caricia...
Go on over there
turn on the light
no all the lights
Sirius vio como el francesito empezaba a besar el cuello de Jane... él no iba a quedarse atrás... tomó a Lis del trasero para acercarla hacia él, inmediatamente empezó a besarla en el cuello, con lo que ella gimió satisfecha y sin dejar de bailar se abandonó a los besos y caricias de Sirius...
Jane abrió los ojos al notar que Alain se separaba de ella, miró hacia Sirius y vio como estaba besando a su hermana con sus manos en el trasero de ella... una sensual música empezó a sonar...
-¿bailamos?- le preguntó a Alain que asintió...
Le tomó la mano para ir hacia el centro de la pista, justo al lado de Sirius y Lis que aún no se percataban de nada. O al menos eso parecía, porque aunque Sirius estaba afanado en el cuello de la chica tenía los ojos bien abiertos...
Come over here
stand on this chair
that's right
Raise your arms up to the air
no shake 'em
Jane se puso delante de Alain... elevó los brazos mientras sus caderas se movían en círculos trazando un camino descendente... Alain la miró gratamente sorprendido... ella dejó caer los párpados mientras se giraba para volvía a subir mientras uno de sus brazos bajó por uno de sus pechos, hasta la cintura y de ahí a su trasero, mirándole de espaldas...
You give me a reason to live
You give me a reason to live
You give me a reason to live
You give me a reason to live
Sweet darling
Sirius vio aquella caricia, rompió el beso bruscamente y apretó los glúteos de Lis más contra su cuerpo, colocando una de sus piernas entre las de ella empezaron a girar. No dejo de mirar a Jane.
You can leave your hat on
You can leave your hat on
feeling
you can leave your hat on
you can leave your hat on
you can leave your hat on
you can leave your hat on
En ese momento, Jane seguía bailando de espaldas a Alain, pero el la tomó por la cintura atrayéndola hacia él, Jane uso su trasero para subir rozándolo por toda su anatomía de Alain que se llevó una mano al cuello de la camisa abriéndola ligeramente.
Se volvió hacia él antes de bajar sin dejar de mover las caderas por su torso... y volver a subir hasta darle un beso en los labios...
Suspicious minds a talkin'
try'n' to tear us apart
they don't believe
in this love of mine
they don't know I love you
they don't know what love is
they don't know what love is
they don't know what love is
La paciencia de Sirius Black tiene un límite... y ver a Jane contoneándose con otro es una buena forma de rebasarlo...de rebasarlo con creces... Tomando a Lis de manera brusca por el cuello la atrajo para besarla, con furia, con fuerza... no sintió nada y se maldijo por ello. Era demasiado complaciente... se limitó a abrazarle y responderle con ternura... Sirius necesitaba más la tomó por el trasero levantándola del suelo para pegarla a él...
I know what love is
Sweet darling
You can leave your hat on
You can leave your hat on
Feeling
You can leave your hat on
You can leave your hat on
Jane se volvió en mitad de su baile para descubrir que Sirius estaba besando a Lis... con demasiada fuerza y pasión, se volvió de golpe cara a Alain sintiendo como el corazón se le rompía en pedazos, cerró los ojos tratando de contener las lágrimas. Alain le acarició el rostro y ella le miró con una sonrisa, el baile podría haberle dado al chico falsas esperanzas...
-¿quieres que salgamos fuera?- le susurró al oído.
-Esta bien- respondió ella dejándose arrastrar por él entre la gente.
Sirius vio en medio del beso como se la llevaba de la mano. Lo rompió casi de inmediato, casi aliviado... besar a Lis era lo más insustancial que había besado en su vida... era como besar a un mono amaestrado o algo así.
-Ahora vuelvo- añadió caminando hacia la barra
La sensual música cesó para dar paso a una melodía más lenta, quizá fuera el momento adecuado para calmar los ánimos, porque inmediatamente todos los alumnos que no estaban con pareja gimieron insatisfechos.
Pero había una pareja que no había prestado atención a la música, pero que en ese momento bailaba siguiendo su propio ritmo, como si el mundo se hubiera detenido unos instantes y no hubiera nada más que ellos dos...
Se acercaron lentamente, la música les invitaba a sentir esa proximidad, las manos de Lily fueron hasta el cuello de James, mientras que él la rodeaba por la cintura atrayéndola más hacia su cuerpo, en ese momento solo eran ellos dos abrazados siguiendo el ritmo de sus corazones...
Tantas peleas, tantos encontronazos, tanta insistencia para llegar a ese momento, al momento en que solo existe la otra persona que esta junto a ti.
Por primera vez, Lily comprendió que James era un chico normal de su edad, gamberro y divertido, y que muy a su pesar eso era lo que más le atraía de él, porque ahora que estaba entre sus brazos, lo sabía... sabía que James era su otra mitad, y por nada del mundo quería separarse de él...
Conocía las tres escobas como la palma de su mano, por una puerta trasversal a la barra salió al exterior. Hacía frío, Sirius vio dos sombras caminar hacia la fuente de la plaza. Distinguió a Jane abrazándose a si misma, para pasar a ser abrazada por Alain.
Convirtiéndose en el perro negro avanzó hacia ellos quedando oculto tras la fuente, la conversación entre los dos le hizo enfadar más de lo que ya estaba.
Jane se sentó en la fuente librándose del abrazo de Alain, el chico se arrodilló en el suelo frente a ella colocándose entre sus piernas:
-¿sabes que estas preciosa hoy?- le susurró acariciándole la mejilla, ella sonrió con algo de pesar
-Eres muy amable- añadió ella bajando la mirada
-Jane, no quiero presionarte, pero... ¿has pensado en lo que te dije cuando nos separamos en Francia¿has pensado si quieres... bueno, si quieres que estemos juntos?
-Si- añadió ella con un susurro
-Se que es una decisión difícil para ti- siguió él- pero te prometo que si me dejas demostrarte cuando te quiero... haré que no te arrepientas nunca... –susurró
-Lo se...
-¿y que has decidido?- Jane bajó la mirada mientras Alain le tomaba ambas manos con dulzura.
El perro tras la fuente sacó los dientes... empezaba a babear y a sentir unas ganas tremendas de morderle... de desgarrarle la piel..
Jane lo meditó: "¿Y porque no?" se dijo "después de todo él se lo esta montando con tu hermana..., se ha tirado a la mitad del colegio... ¿por qué no puedes tu acostarte con él, es tierno, es dulce, es bueno contigo y ha demostrado que te quiere" Jane levantó la mirada hacia Alain y asintió levemente...
-¿eso es un si?- preguntó el chico emocionado, mientras un perro gruñía molesto... muy, muy, muy molesto
-Si- añadió ella con voz débil- Vámonos de aquí- añadió Jane
Alain sonrió feliz... y tomándola por las mejillas la atrajo para darle un tierno beso... con suavidad ¡demasiado tierno maldita sea!. Una lágrima escapó de sus ojos... Alain no la vio porque se levantó de inmediato y tomándole la mano la condujo hasta la entrada de las tres escobas. Jane simplemente se dejó llevar, el perro les siguió en la oscuridad...
James se sentía feliz, Lily estaba abrazada a él recostada sobre su pecho, mientras bailaban. Nada en el mundo podía igualarse a ese momento... bueno, quizás si, quizá el poder realizar su sueño más oculto... besar a Lily Evans.
James se preguntó si sería pronto, o si ella se enfadaría, pero sobre todo lo que se preguntaba con más ansias era el sabor que tenían sus labios, si su suavidad se podría comparar con la de una rosa... Notó como Lily se separaba lentamente de él al finalizar la música para mirarlo... sus miradas se fundieron, se perdieron uno en el otro...
-¿sabes que convertiría esta noche en perfecta?- susurró James acariciando con ternura la mejilla de Lily que se sonrojó levemente
-No, que...- suspiró ella
-Nada- respondió James. Lily bajó la mirada sorprendida y casi tan roja como su pelo- Lily, quiero decirte algo, pero igual te enfadas conmigo
-No creo que esta noche me pueda enfadar por nada- susurró ella mirándolo
-Yo... bueno... quería que supieras...
-¿Si?- los ojos verdes de Lily lo estaban animando a seguir, le dieron valor cuando sus miradas se cruzaron
-Te quiero- susurró James- desde el primer día que te vi en el tren no he dejado de hacerlo.
Por primera vez en su vida, no fue Lily la que bajó la mirada avergonzada. James había cerrado los ojos, como si esperara que en cualquier momento Lily empezaría a reírse a carcajadas. Nada más lejos de la realidad. En los ojos de Lily había aparecido una ternura infinita, una sonrisa fascinada, su corazón latía con fuerza, como si esperara ese justo momento para iniciar su andanza...
-¿no vas a decir nada?- susurró James aún sin mirarla
Lo último que vio fueron las pecas que Lily tenía en la nariz... luego solo fue consciente del cálido sentimiento que recorría su cuerpo, de los latidos de su corazón fuertes y vivos, de que la boca de Lily encajaba a la perfección con la suya... y de era ella la que finalmente le había besado...
Cuando llegaron a la entrada de las 3 escobas, Jane se detuvo, Alain se volvió a mirarla un tanto sorprendido... "¿quieres que entre yo?" le preguntó con una sonrisa a la que Jane se limitó a asentir, así que tras darle un cálido beso en la mejilla cruzó las puertas del pub...
Jane avanzó unos metros con pasos vacilantes, no estaba segura de lo que iba a hacer.., nada segura, pero ya había dicho que si... llegó hasta uno de los callejones trasversales de las tres escobas, suspiró mirando al cielo... "Sirius" las lágrimas acudieron a sus ojos... no las dejó salir...
De pronto y justo del callejón al que ella le daba la espalda unas manos se cernieron sobre ella arrastrándola al callejón... unos brazos poderosos y fuertes la habían inmovilizado y la estaban llevando hacia la oscuridad. Una mano cerrada sobre su boca le impedía gritar, por unos momentos tuvo miedo... unos momentos hasta que un peculiar olor la envolvió, su corazón empezó a latir con fuerza... Sintió como la dejaban en el suelo y se volvió hacia su captor..., que la miraba con una mirada rabiosa, brillante, oscura, posesiva...
-¿porque me has traído aquí?- le preguntó cruzándose de brazos
-Sirius no respondió, se limitaba a mirarla, observarla, furibundo, furioso... apretando las palmas de sus manos con fuerza...
-¡Responde!- le increpo Jane
-¿qué crees que ibas a hacer?- su voz sonó como un susurro.. a Jane casi le costó oírla entre sus respiraciones agitadas
-Me iba con Alain a...
Jane de pronto se vio contra la pared, una mano de Sirius sobre su cuello, sus cuerpos pegados, sus rostros a escasos centímetros, el otro brazo de Sirius sobre la pared...
-Nunca...¿me oyes?... nunca lo permitiré- La mano de Sirius se cerró levemente sobre el cuello de Jane.. comenzó a bajar por su hombro, su brazo... la tomó de la cintura atrayéndola más hacia él, haciendo que Jane levantara la barbilla, desafiándole...
-¿qué es lo que no permitirás?- le preguntó ella en el mismo tono peligroso levantando una de sus cejas- en todo caso soy yo la que tengo que permitirlo... no tu
Sirius entrecerró los ojos levemente, mirándola, estudiándola.. se separó de ella... que cayó apoyada sobre la pared un tanto desilusionada, otra vez lo había vuelto a hacer... otra vez podría haberla tomado y otra vez se echaba atrás... Se sintió furiosa
-tienes razón- susurró Sirius... toda la furia de Jane salió en ese momento por su boca
-PUES CLARO QUE TENGO RAZÓN... Y AHORA SI ME DISCULPAS...- pasó por el lado de Sirius sin mirarle- TENGO MUCHAS COSAS QUE HACER... CON ALAMMMM
Jane sintió como Sirius la tomaba de la muñeca y la rodeaba con sus brazos...¡la estaba besando, no podía ser verdad, luchó contra él, notaba la lengua de Sirius tratando de abrirle la boca... le estaba empujado por el pecho... frustrado el se separo de ella, que casi inmediatamente le soltó una bofetada mirándole indignada... Como respuesta se volvió a ver envuelta por Sirius... otro beso salvaje la cayó sobre sus labios, esta vez más brusco, más fiero, Jane siguió luchando con él.. se volvieron a separar... dos... la segunda bofetada salió de la mano de Jane para ser detenida por Sirius que esta vez la atrajo hacia él con furia la abrazó y la levantó del suelo para besarla quedando los dos a la misma altura...
Notaba los labios de Sirius sobre ella, jugando, tentando... haciéndola sentir cosas que nunca antes había sentido, había fuerza, había pasión y Sirius tenía el control de la situación... Jane no podía permitirlo. Subió sus brazos hasta el cuello de Sirius y abrió la boca... casi de inmediato Sirius intentó penetrar pero se encontró con la de Jane... lucharon bravos, fieros, tratando de entrar en la del otro...
Sirius se sintió que las pulsaciones aumentaban peligrosamente cuando Jane abrió la boca, le estaba permitiendo profundizar su beso... pero otra lengua igual de salvaje que la suya le impedía seguir explorando... era justo lo que necesitaba su cuerpo empezó a reaccionar como no había echo con nadie... notaba a Jane abrazándole por el cuello, enredando sus dedos entre su cabello, tirando en ocasiones de él cuando algo le disgustaba, tratando de ganar el control del beso... no se lo iba a permitir...
Se desplazó hacia la pared, Jane entre sus brazos era como una pluma, la sentó sobre una repisa que había en la pared, se miraron unos momentos, sus ojos se habían oscurecido, Jane tenía las mejillas sonrojadas, los labios visiblemente hinchados y humedecidos, estaba mirando a Sirius mordiéndose el labio inferior...
El por parte tenía el cabello revuelto, no se había dado cuenta de en que momento Jane le había roto los primeros botones de la camisa, Sirius se acercó a ella colándose entre sus piernas... respirando los dos agitados..
Las manos de Sirius subieron por los muslos de Jane en una caricia... al mismo tiempo que las de ella subían por su torso... de inmediato y como si eso fuera el fin de una tregua... sus bocas volvieron a encontrarse... volvieron a luchar entre jadeos, aliento, saliva... casi como dos animales salvajes tratando de recuperar el terreno perdido... Jane se aventuró, no era solo felina por sus ojos, su lengua delineo el labio superior de Sirius, antes de atraparlo con sus dos labios para succionar... eso pillo a Sirius por sorpresa que gimió enloquecido.. sus manos siguieron subiendo por los muslos de Jane introduciéndose por debajo de la pequeña falda, hasta notar el tacto suave de su ropa interior... introdujo las manos por debajo, notó como Jane suspiraba con la caricia, fue la señal para apretar con fuerza sus glúteos atrayéndolos hacia su cadera que se movió hacia Jane, haciéndola participe de la dureza de su cuerpo en esos momentos
Jane rompió el beso al notar a Sirius contra ella, una de las manos que tenía en su cuello fue hasta la fría piedra para apoyarse moviendo ella también la cadera contra él, para notarlo con más fuerza, estaba inflamada, excitada, el corazón se le salía del pecho mientras un grito ahogado escapaba de sus labios.
Sirius la notó hacer fuerza contra él, una de sus manos fue a la espalda desnuda de Jane que se había arqueado inclinando la cabeza hacía atrás, su apetecible cuello apareció ante sus ojos, fue directamente hacia él, mientras la mano en la espalda de Jane corría hacia su vientre subiendo hacia su pecho.
Jane notaba las caricias de Sirius, sus besos en el cuello, la mano en su trasero que impedía perder el contacto de sus sexos..., necesitaba apoyo, sus manos fueron a la cintura de Sirius meciéndose por debajo de la camisa para acariciar su trabajada espalda, Sirius gimió por la caricia casi al mismo tiempo que Jane, Sirius se había colado por debajo de su suéter...
La sorpresa que se llevó Sirius cuando metió la mano por debajo del suéter de Jane no la esperaba... no llevaba sujetador, e inmediatamente la piel de su pecho y su pezón reaccionaron poniéndose duros cuando los frotó con fuerza... quería verlos, necesitaba verlos...
Sacó la mano de debajo del suéter, la otra estaba demasiado ocupara manteniendo el roce más íntimo. Jane protesto al perder el contacto, pero fue acallada por un nuevo beso de Sirius, un beso salvaje al que ella se entregó sin reservas... quería más, los dos anhelaban más, era demasiada tensión contenida, demasiadas palabras, demasiado tiempo esperando...
La mano libre de Sirius bajó por el hombro desnudo de Jane hasta el inicio del suéter... lo dejó caer descubriendo sus pechos... la abrazó con fuerza, notó como ella respiraba agitadamente, como su pecho subía y bajaba rozándose con él...
Rompió el beso, fue un momento, dos miradas oscurecidas de deseo... casi inmediatamente su boca se cerró el pezón, mientras con la otra mano estimulaba el otro... eran pequeños y manejables, casi cabían en su gran mano... pero eran firmes, duros... Jane volvió a ahogar un grito al notar a Sirius besándola, acariciándola... quería más... y más, quería a Sirius..., pero él ahora ya tenía lo que quería... no iba a volverla a besarla así nunca más...
Sus ojos se abrieron de golpe, aún notaba a Sirius besándola, pero las lágrimas que caían de sus ojos le empañaban la mirada... sacó las manos de debajo de la camisa de Sirius y le rodeó por los hombros abrazándolo, para esconder la cara en su cuello...
Sirius notaba como los hombros de Jane subían y bajaban sin control... dejó de besarla, y fue entonces cuando notó que algo húmedo corría por su cuello... Se separó de ella...
-¡Jane!- Exclamó, estaba echa un mar de lágrimas.
Ella inmediatamente junto las piernas y se subió el suéter ocultando la cara entre sus manos, sus sollozos estaban destrozando a Sirius, que estaba muy asustado. Le puso las manos con suavidad en los hombros:
-¿Te he hecho daño?- Jane se libró de su agarre negando con la cabeza- ¿te encuentras mal?- volvió a negar- ... Jane dime algo... si he hecho algo mal lo siento...
Fue entonces cuando ella le miró por primera vez, parecía preocupado por ella...¡que hipócrita, ella le daba igual ahora que había ganado su apuesta. Los ojos de Jane sobre los de él le pusieron la piel de gallina, eran fríos, por un momento creyó estar mirando los ojos de Lis... eran fríos, pero había algo más, había dolor en sus ojos... se puso en pie
-No hace falta que te preocupes por mi... ahora ya tienes lo que querías... eres el mejor- añadió ella con amargura
-¿de que estas hablando?- Sirius estaba confundido- no te entiendo¿lo que yo quería?- claro que lo tenía, la tenía a ella
-Has ganado, enhorabuena. Acabas de demostrar que al maravilloso Sirius Black no hay chica que se le resista-
-¿qué?- la cara de Sirius confundida hizo que Jane sonriera casi con una mueca
-Acabas de ganar tu apuesta... Jane Addams ha caído como una idota
-¿apuest...- la cara de Sirius paso de la confusión al horror total en cuestión de segundos- lo sabías?
-Os oí- añadió ella empezando a caminar hacia la calle, necesitaba correr, sentía tanto dolor que su cuerpo podría haberse partido en pedazos, necesitaba correr... empezó a caminar más rápido.
Sirius la vio alejarse, no podía creerlo... ahora que la tenía estaba a punto de perderla por aquella estúpida apuesta de la que ya ni se acordaba, no podía permitirlo... avanzó hacia Jane y la tomó del brazo
-espera, no lo entiendes...
-¿qué tengo que entender?- le interrumpió Jane enfadada- ¿que durante todo este tiempo has estado jugando conmigo?
-NO... yo no... yo nunca
-¿Nunca?- la risa fría de Jane le hizo poner los pelos de gallina- Vale, entonces es ahora cuando vas a decirme que después de este tiempo estas enamorado de mi... yo me lo creeré, te acostarás conmigo y entonces me darás la patada... lo siento pero no estoy dispuesta a pasar por eso- Jane se dio la vuelta de nuevo, pero Sirius la volvió a detener
-¿Tan sorprendente sería para ti si te dijera que te quiero?
-Jajajajajaja- la risa de Jane se tradujo en una mueca en Sirius, paro de pronto para volverlo a mirar- tu solo te quieres a ti mismo, eres un crío incapaz de amar a ninguna chica más de 5 minutos seguidos
-Yo... déjame...- Sirius dijo un paso hacia ella... Jane retrocedió. Si se le volvía a acercar tanto como antes no iba a tener voluntad para marcharse de allí
-NO... DEJAME TU A MI- bramó Jane de pronto, Sirius la había vuelto a coger de la cintura, y ella necesitaba marcharse de allí y el no la dejaba- NO QUIERO QUE TE ME VUELVAS A ACERCAR... ¿ME OYES, NO ME MIRES, NO ME HABLES... NO QUIERO SABER NADA MÁS DE TI...- Sirius sintió como la ira se apoderaba de su cuerpo...
-PUES NO ERA ESO LO QUE PARECÍA HACE UNOS INSTANTES..., PARECÍA QUE QUERÍAS MAS...- gritó Sirius
-NO SAQUES IDEAS EQUIVOCADAS ESTÚPIDO... – retrucó Jane poniendo los brazos en jarras- ME HE DEJADO LLEVAR, SOLO QUE ME HE DADO CUENTA DE QUE NO VALE LA PENA SEGUIR ADELANTE CONTIGO
-AH NO... ¿Y CON QUIEN VAS A SEGUIR, NO ME LO DIGAS, CON EL FRANCESITO AMANERADO ESE...- Los celos volvían a hacer aparición
-NO TE IMPORTA-
-POR SUPUESTO QUE NO... COMO BIEN HAS DICHO, HE CONSEGUIDO LO QUE QUERÍA DE TI
Lo último que Sirius sintió antes de ver a Jane correr hacia la calle principal fue una mejilla ardiente... le había vuelto a abofetear... pero el dolor no era nada comparado con su corazón... la única chica a la que había amado se lo acababa de llevar en veloz carrera.
¿me quereis matar?... muy probable
dejadme algún review de amenaza... ¿si? Muchos besos
