Había raptado a Chloé la asesina y Adrien y Marinette, ya transformados, salieron corriendo tras ella para rescatar a su compañera. Por desgracia perdieron de vista a la mujer de cabello castaño, que se metió en el despacho del director nuevamente y se encerró como solía hacer para que no la pillaran desprevenida. Ninguno de los dos heroes sabían qué pretendía hacer con Chloé o a dónde había ido, pero no podían dejar que le pasase nada más a nadie, de modo que comenzaron a buscar gente por la planta baja en la enfermería. Sabían que no podía estar allí porque acababa de salir de ahí justamente, de modo que entraron por si acaso alguien logró escabullirse.

-¿Hola? ¿Hay alguien aquí?-Preguntaba Ladybug mirando por todos lados. Nino y Mylène reconocieron la voz de ''Marinette'' y salieron del armario apresuradamente, bastante asustados.

-¡Ladybug!-Exclamó Nino.-Pensábamos que eras Marinette... Pero... no hay tiempo para eso, ¡una asesina loca está matando a todos y...!

-Y se ha llevado a Chloé, lo sé, la hemos visto...-La chica de las coletas interrumpió a su amigo.

-¿Cómo están los demás?-Preguntó Mylène con esperanzas de que sus compañeros estuvieran bien.

-Me temo que... Juleka y Rose han muerto...-Contestó dolido Chat Noir, nosotros no pudimos hacer nada para salvarlas, y en cuanto a los demás no lo sabemos...

-¿Y Adrien, Max y Marinette?-Volvió a preguntar Nino, pensando que ellos tres serían los que quedaran con vida a parte de ellos y Chloé.

-De Max no sabemos nada, al parecer se fue solo antes de que hiciéramos los grupos.-Contestó Marinette, pensando también si sería buena idea descubrirse ante Nino y Mylène en esa situación.-Y sobre Adrien y Marinette...-Ella miró a su compañero rubio, que asintió dando a entender que le dejaba contarles que eran ellos.

-Espera... No me lo digas...-Nino agachó la cabeza imaginándose lo peor.-¿Han muerto... verdad?

-No... Somos nosotros.-Reveló directamente Chat Noir, pero entonces se acordó de Chloé y agarró la mano de su compañero de las gafas, que se había quedado impactado ante la noticia como Mylène.-¡Pero eso ahora da igual! Tenemos que salvar a Chloé...

-Sí, eso...-Marinette agarró a Mylène también y los superheroes se los llevaron hacia afuera para ponerles a salvo.-¡Podemos sacaros por la apertura de la cancha ahora!

Salieron de la enfermería. Aún llovía muchísimo en el centro del patio, pero si querían salir con vida tendrían que aguantarse, entonces Chat Noir agarró primero a la chica bajita de las rastas para ponerla a salvo, y puso su bastón en el suelo para luego extenderlo y así salir con ella, pero antes miró a Ladybug para decirle algo.

-Ve a buscar a Chloé y a la asesina.-Le dijo él a su compañera de equipo y de clase.-Yo les sacaré a ellos de aquí y buscaré ayuda, pero ten mucho cuidado.

-De acuerdo.-Asintió la chica de cabello oscuro y se marchó corriendo en busca de la rubia. Adrien se le quedó mirando tristemente, no quería que esa fuese la última vez que la viera, pero debía seguir confiando en que podría arreglarse todo con sus poderes.

No perdió más tiempo el chico y subió con su bastón a Mylène, ya que solo podía subir a una persona porque se podría caer. Pudo subir a la chica al tejado y de allí bajarían, pero entonces, justo antes de bajarla, una bomba estalló por esa zona bastante fuerte reventando parte de la estructura del edificio y tanto Chat Noir como Mylène salieron disparados hacia dentro de la cancha otra vez, cayendo al suelo. Por la caída tan grande que había, la joven se rompió una pierna y se golpeó fuertemente la cabeza, empezando a sangrar. No se dio un golpe mortal por fortuna, pero se hizo bastante daño, de modo que empezó a chillar y gritar de dolor. En cambio el rubio no se hizo daño porque pudo caer bien, aunque no pudo salvar a su compañera de la caída. También desde una ventana de las que había reventado salió propulsado entre los escombros y la humareda el cuerpo ensangrentado y medio calcinado de Max, que había estado pasando justamente por ese pasillo en ese preciso instante y era posible que él hubiera detonado una de las bombas que había sueltas por el colegio sin querer.
Al darse cuenta, Adrien corrió hacia Myléne al igual que Nino, que estaba lejos del lugar en el que la bomba estalló y ambos intentaron calmar a la pobre chica que lloraba aún desconsolada sin poder moverse casi, se sentía mareada del golpe y aturdida, y para colmo les llovía encima y empezaron a empaparse los tres.

-¡Maldita sea!-Exclamó el adolescente rubio, también mirando con rabia y tristeza el cuerpo inerte de Max, que había caído un tanto lejos de ellos.-Nino... Ayúdame a llevar a Mylène a la enfermería y manteneos escondidos ahí, por lo que más queráis.

Nino asintió bastante asustado, estaba también tembloroso, aunque en el fondo se sentía afortunado de estar ileso, y a la vez arrepentido por no haber podido ayudar más.
Cargaron entre los dos jóvenes a su compañera de clase y la llevaron de vuelta a la enfermería. Allí se quedaron escondidos en una de las salitas de las enfermeras y por si acaso atrancaron bien la puerta. En cambio Chat Noir corrió nuevamente a la cancha de baloncesto y allí se encontró con Ladybug, que había vuelto preocupada por la explosión.

-¿Qué ha pasado?-Preguntó Marinette todavía transformada, con un rostro preocupado, mirando a su amigo y luego el humo que salía del edificio roto.

-Ha estallado una bomba que ha matado a Max...-Respondía gruñendo Adrien.-Cuando estaba subiendo a Mylène al tejado estalló y mi bastón se desestabilizó y cayó, ella está gravemente herida y Nino se la ha llevado otra vez a la enfermería para curarla lo que buenamente pueda y mantenerse a salvo.

-Osea... Que tampoco podemos salvarles a ellos...-No podía evitar llorar una vez más la chica y se puso las manos en la cara.-¡Solo es una mujer loca! ¡¿Cómo ha podido cargarse a tantos adolescentes en menos de dos horas?!

-Eh, eh... Tranquila, por favor...-Chat Noir la agarró de los hombros para darle algo de apoyo y hacer que se pusiera mejor.-Todavía hay solución a esto, tú puedes revivirlos a todos.

-Eso no es del todo seguro... además también puede matarnos a nosotros si nos distraemos.

-No nos matará, Ladybug... bueno, Marinette. Sé que podrás salvarles, confío en ti. Y ahora vamos a buscar a Chloé, aún puede que esté viva...

Marinette asintió llorosa, pero limpiándose las lágrimas de los ojos, y luego Adrien le agarró la mano y juntos decidieron ir a por su compañera, pero de repente sonó el ruido que hacía el micrófono de megafonía cuando se encendía y luego a través de él se oyeron unos chillidos que eran claramente de Chloé.

Diez minutos antes...

La mujer de pelo castaño se había metido en el despacho del director y se encerró en él como de costumbre, ya que allí había guardado armas y un montón de cosas para que sus planes salieran a la perfección. La muchacha rubia que había raptado seguía inconsciente, y pudo sentarla en una silla. Le puso unas cuantas cintas americanas en los brazos, pegadas a los de la silla y en sus pies, también pegados a las patas delanteras, acto seguido le puso una en la boca para que no hablara por el momento y no la descubrieran antes de tiempo.
Sacó un cutter de un estuche que tenía por ahí y se lo quedó en la mano. Con la otra le dio un guantazo en la cara a Chloé para despertarla, lo que surtió efecto rápidamente. Ella abrió los ojos adormilada, y al espabilar, miró a su alrededor comenzando a recordar. Tuvo una horrible sensación de pánico recorriendo su cuerpo, y pudo ver a la asesina mirándola fríamente, con los ojos bien abiertos, casi desorbitados, y con su mascarilla ya llena de sangre. Quiso gritar la adolescente de ojos azules, pero no podía debido a que tenía la boca tapada con la cinta. La adulta rió y le agarró un moflete, pellizcándoselo y moviéndole la cabeza violentamente. Obviamente Chloé se quejaba como podía y cerraba los ojos, comenzando a llorar, todo su rimel se empezó a correr, formando un reguero negro que le recorrió las mejillas.

-Veo que tú eres un poco pija, ¿no es así?-Preguntaba retóricamente la sanguinaria mujer, mostrándole el instrumento para cortar cartón que había cogido antes, y Chloé se estremeció al verlo y negó rápidamente mientras lloraba más.-Creo que ya sé lo que hacer contigo...

Creía la muchacha rubia que iba a matarla con ello, pero se equivocaba, porque antes de eso la asesina jugaría con ella. Sacó la asesina un espejo grande de pie que a saber de dónde había sacado y le lo puso enfrente a la adolescente, para que se viera a sí misma sufrir, lo que sería mucho más humillante. Se puso en cuclillas la mujer delante de Chloé y primero la observó, decidiendo por dónde empezaría, y al segundo lo vio muy claro.
La adulta morena cogió la camisa de su víctima por el borde inferior con una mano y con la que sostenía el filoso instumento cortador empezó a rasgar su camisa blanca y negra por la mitad. La chica, aún llorosa se empezó a desesperar, no le gustaba nada que su cara ropa se ensuciara o se rompiera por algo, y en esta ocasión no solo se estaban cargando su conjunto, si no que la iban a matar. Aunque cuando su camisa quedó abierta completamente hasta verse su sujetador, se oyó una bomba estallar a lo lejos, y entonces la mujer asesina se empezó a reír.

-Ya han detonado ellos solitos una de mis bombas.-Decía con maldad.-¿Cuántos habrán caído? Bueno, si no ha muerto nadie creo que al menos alguno habrá herido, ¿no crees? Será más fácil de cazar luego...

Chloé no podía hablar, solo se intentaba mover bruscamente de la silla y procuraba no mirarse al espejo tampoco. La asesina empezó a pensar que sería ''gracioso'' quitarle la venda de la boca a esa chica y dejar que por megafonía los demás la oyeran gritar mientra la torturaba, ya que según pensaba esta mujer: no tenían ninguna manera para poder abrir esa puerta, puesto a que la había cerrado con la llave maestra que tenía.

-Bueno, ahora podrás expresarte lo que quieras, esos bobos intentarán venir a por ti, pero no lo conseguirán... Será entretenído.-Seguía hablando ella mientras le quitaba de un tirón la cinta americana de la boca a Chloé, que le dolió bastante y empezó a chillar porque estaba asustada y dolorida.-Con un poco de suerte serás un buen cebo, porque aquí les espero...

Fue hasta la megafonía y encendió el micrófono sin decir ella nada, solo lo puso cerca de la rubia, quien gritaba ''socorro'' o ''ayudadme'' y lloraba haciendo que su maquillaje se echara a perder del todo.

Ahí fue cuando nuestros heroes la oyeron y quisieron ir corriendo hacia el despacho del director, sin embargo la asesina prosiguió sin preocuparse su actividad de antes: empezó a hacer cortes en toda la ropa de Chloé y la arrancó a tirones de su cuerpo, tan solo quedando su sostén y algunos trozos de tela que no había sido capaz de desprender como la parte superior de los pantalones, que más bien se quedaron como si fueran unos pantalones cortos, todo esto frente al espejo, haciendo que la adolescente viera su humillación.
Se quedó mirando por unos segundos su obra, mientras la rubia de ojos azules continuaba sufriendo con su llanto, porque sabía que ahora quedaría lo peor. Rió la mujer descaradamente y tiró su cutter al suelo con desprecio, acercándose a la cara de Chloé. Con su mano levantó su mentón, ya que mantenía la cabeza baja e hizo que la mirara.

-Antes de matarte, creo que te voy a hacer otra cosa...-Comentaba pensativa la morena, y después se volvió a reír en la cara de la rubia.-¡Ya lo tengo!-Cogió las tijeras que irónicamente le habían hecho daño a ella cuando Mylène la atacó y le agarró de la coleta a Chloé. Como se esperaba, todo se estaba oyendo por megafonía, y la chica pedía encarecidamente que no le hiciese nada más, pero la mujer le cortó el pelo desde la coleta, dejándoselo bien corto. Tiró también los mechones al suelo.

Ladybug y Chat Noir llegaron al despacho y aporrearon la puerta, pero obviamente estaba cerrada con llave. Podían oír cómo la asesina reía y su compañera gritaba y lloraba de terror y humillación al verse tan mal, aunque ya tocaba matarla para la adulta, de modo que ella, dentro del despacho cogió su cutter otra vez del suelo y rápidamente empezó a hacerle profundos cortes por toda la piel sin dudar una sola vez. Chloé dejó de sentir su cuerpo por el intenso ardor que sentía, pues esos cortes sangraban mucho y los hizo por todos lados, no eran cortes pequeños, eran largos y en forma de X para que tardase más en cicatrizar. Le puso la herramienta en la yugular para terminar con la tarea, pero entonces, Chat Noir usó el ''Cataclism'' y rompió la pared en mil pedazos, levantando algo de polvo que distrajo a la asesina.

Apresuradamente Ladybug lanzó su yoyó e intentó agarrar con este a la mujer, aunque fue en vano, ya que ella se apartó y corrió hasta una maleta que tenía en la parte más alejada del despacho una motosierra. El rubio liberó a Chloé tan deprisa como pudo y se la llevó a fuera en brazos mientras veía cómo la asesina volvía a enloquecer y encendía la peligrosa motosierra, apuntándoles.

-¡HIJOS DE PUTA!-Gritó histérica la asesina y corrió detrás de ellos con el arma, moviéndola de un lado para otro fuera de sí.

Los chicos, bastante asustados decidieron usar sus poderes para escapar, pero antes dejarían a salvo a Chloé para no ponerla más en peligro. Pudieron alejarse mucho de ella porque la motosierra le resultaba pesada a la mujer homicida y además estaba herida todavía, así que le sería complicado pillarles.

-¡Chat!-Gritó Ladybug apurada pero quedándose quieta y mirando a su compañero.-¡Lleva a Chloé a la enfermería y ponla a salvo con los demás! ¡Yo me encargo de la asesina!

-¡No!-Exclamó de vuelta el rubio, también deteniéndose en seco, con peligro de que les pillaran, además pronto se transformaría, pues su anillo empezaba a sonar.-¡No pienso dejarte sola!

-¡Vete! ¡Salva a Chloé, casi no tienes tiempo! ¡Voy a usar el Lucky Charm! ¡Es ahora o nunca!

-GR... ¡Está bien! ¡Pero vive por mi!-Él se fue corriendo hacia la enfermería e intentó meterse en la sala donde estaban Nino y Mylène encerrados. Ellos al saber que era él le abrieron la puerta, dejó allí a la rubia y Nino se encargó de curarla mientras Adrien intentaba volver al combate antes de transformarse otra vez en civil.

Ladybug esperó a la asesina en mitad de la cancha mientras invocaba un Lucky Charm, y su contrincante finalmente llegó a donde estaba, quedándose quieta frente a la superheroína, que por fin obtuvo el objeto que usaría para luchar contra la asesina que acabó con la vida de casi toda su clase. Solo les quedaba la batalla final...

Continuará!