Las Winx Club no me pertenecen. Son obra del gran genio Iginio Straffi.

3, 2,1: ¡Acción!

Capítulo 7.

Brandon aparcó en la entrada del edificio donde Musa vivía.

—En cierto modo, nos lo hemos pasado bien.

—Sí, la verdad es que sí. Pero eso no quita que me comportara como una estúpida esta mañana.

Brandon resopló.

—Todos tenemos un mal día y la situación no ha ayudado.

Musa asintió y se entristeció. Le estaba costando mucho pasar página de Riven.

—Musa, tú no eres de beber mucho, sin embargo ayer te metiste entre pecho y espalda una botella de lo más fuerte que tenía y eso solo lo hace alguien que tiene problemas.

Musa quiso que la tragara la tierra. Brandon la había calado.

—Lo siento, creo que he hablado demasiado.

—No. Tienes razón. Últimamente tengo mucha presión. El cd, el rodaje, entrevistas y…

Se negó a decir su nombre. Lo que tuvo con Riven solamente lo sabían Bloom y Darcy y eso que lo descubrieron cuando estos dos estuvieron a punto de pasar a temas mayores en un camerino.

—¿Un chico, verdad?

La intérprete del hada de la música se sonrojó.

Brandon miró su reloj y arrancó el coche. Salió de la zona residencial y se dirigió a las afuera. En concreto a la playa.

—¿Qué haces? ¿A dónde vamos?

—Necesitas distraerte y conozco el sitio ideal.

—Brandon, no hace falta que te tomes muchas molestias por mí.

—Tú confía en mí. Cuando acabe el día, me lo agradecerás.

Musa suspiró y dejó que su amigo lo guiara.

Al cabo de quince minutos, él estaba aparcando el coche.

—Toma—le tendió una de sus chaquetas, una gorra—. Es para que no nos reconozcan.

Su amiga le hizo caso y se puso unas gafas. Recogió su larga melena dentro de la gorra y lo siguió. Parecía un modelo de moda playera.

Brandon lo había traído al único sitio en el que uno se podía olvidar de sus problemas: la feria.

—Vaya, no me esperaba esto—metió sus manos en los bolsillos. Llevaba un vestido de Darcy y una chaqueta de Brandon y, en cambio, se sentía muy cómoda.

—A veces vengo aquí a despejarme.

Los dos caminaron por los puestos. Nadie los reconoció y eso tranquilizó mucho a Musa.

En seguida, Musa olvidó sus problemas y se comportó como una niña en una tienda de pasteles. Consiguió dos peluches sin despeinarse en los puestos. Ganó a Brandon en cazar pececillos y ambos ganaron en la lotería dos colgantes con una piedra verde.

Compraron dos bocadillos y se sentaron en un lugar alejado del resto. A veces las mejores salidas son las que no se preparan, más bien se improvisan.

—Gracias—comentó Musa.

—Sabía que te lo ibas a pasar muy bien—comentó Brandon entre bocados.

—Eso también, pero no estaba pensando en eso.

Brandon levantó las cejas.

—Gracias por no preguntarme quién es.

Brandon en seguida entendió hacia donde iba su amiga. Su amigo le sonrió sacudiéndose la cabeza y los dos terminaron de comer. Podría pasarse toda su vida así, pero el cuento de hadas terminaba y los dos debían volver a sus obligaciones.

Cuando Musa entró a su casa ya por la noche, suspiró como una joven quinceañera. Dejó los peluches en el sofá y se cambió de ropa.

Había sido un día inolvidable.

Mientras, Brandon en su casa reflexionaba sobre las aventuras que había vivido en ese día que jamás olvidaría.

Gracias por no preguntarme quién es.

Brandon se sentó a lo largo y ancho de su enorme sofá y reflexionó. De esa frase deducía una cuestión: él conocía a ese misterioso chico, pero Musa no quería que supiera su nombre.

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Ficha de actores.

Stella Brown. 22 años.

Fue criada desde pequeña en un ambiente actoral. Su madre, una conocida actriz, se casó con otro actor de cine y que ya tenía un hijo de una relación anterior, Sky. Tras el matrimonio, nació Stella y los dos hermanos decidieron seguir los pasos de sus mayores.

En uno de los casting para un anuncio de niños, un agente les eché el ojo y los metió en su agencia. Desde ese momento, Stella comenzó a actuar en película y series de gran renombre y se convirtió en actriz de grandes marcas. Si por el día actuaba, por la noche estudiaba. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en el mundo del espectáculo y Stella lo sabe muy bien. Guarda un secreto que muy poca gente sabe, ni siquiera su hermano Sky. Solamente lo sabe Riven, a quien considera su confidente o, incluso, algo más.

Con su papel quiere demostrar al mundo que no es solo una imagen bonita y se esmera cada día para dar lo mejor de sí.

Claire "Stormy" Storm. 21 años.

A la tierna edad de siete años participó en un concurso infantil de jóvenes talentos con el objetivo de proyectarlos para el futuro. Uno de los productores era Iginio Straffi, quien vio el potencial de la pequeña Claire. Eso la llevó a apadrinar su carrera, al igual que la de otros jóvenes actores y actrices. No había una sola producción donde no estuviera ella o algún otro talento del programa. Cuando Iginio estaba preparando la producción de las Winx Club, llamó expresamente a Claire para el casting de Stormy.

Al principio, vio con recelo ese papel, pues el personaje era totalmente opuesto a lo que ella estaba acostumbrada, pero tras ver cuál era la idea de Straffi, decidió realizar el casting convirtiéndose en poco tiempo en "Stormy". Al igual que su compañera, Nancy, debió cambiar su aspecto. Para el rodaje, le colocaron una peluca rizada y debía soportar jornadas maratonianas con sus compañeras para el maquillaje, pero el resultado le mereció la pena. Hacer de Stormy le había abierto muchas puertas.

Besos de piruleta de Nagatoyuki-chan :3