Descargo la responsabilidad: no soy dueña de nada. Tan solo de mi imaginación, que es la que ha creado la historia.
(Año 2034)
El silencio que había comenzado esa mañana continuó durante todo el día. Después del desayuno, David se había encerrado en su habitación para evitar mantener algún contacto con sus padres. Se sentía totalmente avergonzado. Había hecho cosas muy malas, pero jamás nada como aquello. Su hermano Damon de vez en cuando se pasaba por su habitación para hacerle compañía. Era un niño muy tranquilo y no hablaba a penas, pero por lo menos estaba allí con él.
A primera hora de la tarde, su padre llamó a su puerta y secamente le pidió que bajase al salón. Cuando bajó las escaleras se encontró a casi toda su familia allí. Sus abuelos, su hermano mayor Henry (que estaba en Storybrooke pasando una semana antes de irse a Los Ángeles a una firma de libros) y Regina. Todos le miraban atentamente.
"Siéntate" le dijo con voz enfadada su madre, señalándole una silla delante de todos. David, lentamente, hizo lo que le ordenó su madre.
"Tu madre nos ha contado lo que hiciste" dijo su abuelo con tono firme, "y, sinceramente, nos sentimos muy decepcionados por ello David".
"Lo sé" dijo David en un susurro, "y de verdad que lo siento" dijo mirando a sus padres. "De verdad que no era mi intención usarla cuando la cogí".
"¿A no?" preguntó enfadado su padre, "¿y cuál era tu intención David?"
"Guardármela" respondió. "No quería usarla, simplemente quedármela".
"David, las habichuelas mágicas son objetos muy peligrosos y cuya magia es muy poco precisa" dijo Regina, más calmada que el resto. "Deberías haber tenido más cuidado".
"Y lo tuve" se defendió David ante su 'tía', "lo que pasa es que Liam me pilló y me la quitó, me enfadé con él y forcejeé para recuperarla, y en ese momento se le cayó al suelo, abrió el portal y nos absorbió" dijo. "A si que realmente la culpa de que haya pasado todo esto es de Liam".
"Siempre es fácil culpar a otro, sobretodo si no está presente para defenderse" dijo Emma enfadada, mirando por primera vez a su hijo desde que les había contado lo que había hecho.
"No, no es fácil" dijo David, a punto de ponerse a llorar, "lo que pasa es que Liam es el hijo perfecto en la familia. Don normas. Don 'siempre hago lo correcto'" dijo poniéndose de pie y gritando, mientras las lágrimas le corrían por el rostro. "Yo siempre tengo que apañármelas solo porque estáis más atentos de él o de Damon que de mí, y estoy harto" continuó, dejando a toda su familia boquiabierta, "y si Hope no hubiera muerto, seguro que yo estaría mucho más apartado que ahora porque hubiera sido la 'niña de vuestros ojos'" dijo, yendo hacia las escaleras. "¿Y sabéis qué? Robé esa judía porque quería que por una vez me hicieseis un poco de caso" gritó antes de subir por las escaleras, entrar en su habitación y dar un portazo.
El silencio inundó el salón. Nadie sabía que decir. Nadie sabía que David se sentía así de solo, así de apartado. Durante un largo momento nadie habló, ni si quiera podían hacer un movimiento. Emma había comenzado a llorar en el momento en el que su hijo había nombrado a Hope, y no podía parar. Se levantó y se fue directa a la habitación de David. Cuando llegó, abrió, entró y se encontró a David tumbado en su cama, con la cara hundida en la almohada, llorando. Emma se sentó y David la miró con ojos llorosos, se incorporó y la abrazó.
"Siento muchísimo lo ocurrido mamá, de verdad que yo no quería que nada malo pasase" dijo David llorando, en el hombro de su madre.
"Lo sé" dijo Emma, también llorando, acariciando el pelo a su hijo, "y yo también siento no haberte echo tanto caso como a tus hermanos. Pero quiero que sepas que eres mi hijo por encima de todo, hagas lo que hagas, y te amo más que a nada en el mundo, cariño".
Permanecieron un largo rato abrazados. David había abrazado poco a su madre en los últimos años (por vergüenza, sobre todo) y, en ese momento, se dio cuenta de todo lo que se perdía. Se sentía a gusto y seguro. A Emma siempre le había gustado abrazar a sus hijos. Ahora que Henry, Liam y David ya eran mayores y no les gustaban mucho los abrazos, el único que le quedaba era Damon, que todavía se dejaba. Y abrazar así a su hijo mediano era un gran alivio para ella, aunque fuese en una condición así.
"Mamá, siento haber dicho eso sobre Hope" dijo David cuando se apartaron, "sé que hubiera sido una gran hermana, igual de fuerte y luchadora que tú" dijo, limpiándose las lágrimas con la manga de la chaqueta.
"Tranquilo, la rabia del momento se apoderó de ti" dijo su madre, pasando un dedo por las mejillas de su hijo, "y yo estoy convencida de que tú hubieras sido el mejor hermano mayor que hubiera tenido" dijo sonriéndole tristemente.
David la devolvió una sonrisa triste y se levantó de la cama. Emma hizo lo mismo y juntos bajaron al salón a reunirse con su familia para trazar un plan y rescatar a Liam.
Cuando llegaron al salón, todos estaban en silencio, sentados en los sillones y tomando café. David no estaba muy seguro de si eso era buena idea debido a los nervios que ahora mismo les inundaba el cuerpo a todos.
"Siento el numerito de antes" dijo David, evitando mirar a su familia a los ojos.
"Tranquilo" dijo su abuela, "ninguno de nosotros sabía que te sentías así, y a veces, sacarlo todo fuera es lo mejor" dijo, acercándose a su nieto y abrazándolo. David la devolvió el abrazo con gusto.
"Bueno, creo que lo mejor es comenzar a trazar un plan para traer de vuelta a Liam" dijo su abuelo. "David, dijiste que llegasteis al año 2017, y que nosotros os teníamos retenidos en la comisaría, pero lograsteis escapar, y tú y Damon volver, pero Liam no" dijo su abuelo, "¿por qué?" preguntó.
"Porque papá le agarró de la camisa antes de poder saltar con nosotros al portal" respondió David.
"¿Yo hice eso?" preguntó su padre, "no me acuerdo de absolutamente nada" dijo Killian.
"Yo tampoco me acuerdo de nada" dijo Emma, sentándose al lado de su marido, "si hubiera tenido a tres chicos que venían del futuro encerrados en la comisaría me acordaría. No es algo que pase muy a menudo" dijo.
"Creo que yo tengo la respuesta para eso" dijo Regina desde la cocina, sirviéndose una taza de café. Todos se giraron para mirarla.
"¿Cómo?" preguntó extrañado David (abuelo).
"Yo misma os borré la memoria para que nada de lo que hubiese pasado pudiese cambiar el futuro" respondió Regina, sentándose en una butaca.
"¿Por qué?" preguntó Emma.
"Bueno, vuestro hijo Liam me lo pidió amablemente y yo le hice el favor" respondió Regina. "Aunque el no os contó absolutamente nada de el futuro, no quería arriesgarse" dijo.
"¿Y por qué tú no te la borraste?" preguntó Mary Margaret.
"Para encargarme de que el futuro permanecería como está" respondió. "Liam me contó a mí cosas, y me pidió que evitase que se cambiasen. Y yo le hice ese favor".
"Osea, que tú sabías todo lo que ocurriría desde ese momento pero nosotros no" dijo Emma.
"Bueno, todo no" la corrigió Regina, "pero si muchas cosas" dijo.
"Entonces, ¿sabías lo que pasaría con Hope?" preguntó Emma, mirando a Regina, "podrías haber cambiado aquello. Nos podrías haber avisado de lo que le ocurriría a mi hija" dijo, casi con lágrimas en los ojos.
"Emma, yo sabía lo que le pasaría a tu hija" dijo Regina con voz suave, intentando calmar a Emma, "de hecho, fue lo primero que me contó Liam" dijo, "pero aun así le prometí que no cambiaría nada".
"¿Por qué?" preguntó Emma, un poco más relajada. La muerte de su hija era algo irreparable, pero necesitaba saber por qué su propio hijo le había pedido a Regina que no cambiase eso.
"Porque, si Hope hubiera sobrevivido, Damon probablemente no hubiera nacido, Emma" respondió Regina. "Y Liam no quería ese destino para su hermano pequeño" dijo, "el futuro es el que es y no se puede cambiar".
Emma asintió. Lo entendía, pero la costaba aceptar que su hijo mayor, sabiendo por todo lo que ella y Killian habían pasado tras la muerte de Hope, no quisiese cambiar solo eso, darle una oportunidad a su pequeña princesita.
"Bueno, ¿alguna idea de como traer a Liam del pasado?" preguntó Henry, rompiendo el silencio, y haciendo que Emma saliese de sus pensamientos.
"¿Con otra habichuela mágica tal vez?" propuso Mary Margaret.
"No" dijo Regina, "no haremos nada" dijo. Todos la miraron con cara de sorpresa.
"¿Por qué no?" preguntó Killian.
"David, por favor, ve al escondite donde Liam y tú guardáis todas las golosinas que Emma no os deja comer, rebusca entre ellas y encontraras una nota" le dijo Regina a David, "sácala y tráela".
David hizo lo que le indicó. Desencajó la tabla de madera de debajo de las escaleras y rebuscó entre las golosinas. Debajo de ellas, tal y como había indicado Regina, había un trozo de papel amarillento, desgastado y sucio. Lo sacó, volvió a encajar la tabla y le entregó la nota a sus padres.
"David, estoy bien. No intentéis nada para llevarme de vuelta. Lo tengo controlado. Liam" leyó Emma en voz alta, "y es la letra de Liam" dijo con voz esperanzadora.
"Exacto" dijo Regina, "lo tiene todo controlado" dijo, "yo misma le traeré de vuelta, a si que, lo único que hay que hacer es esperar" dijo, apoyando la espalda en la butaca y bebiendo un poco de café.
"¿Y ya está?" preguntó David (abuelo), "¿sólo tenemos que esperar?"
Regina respondió con un asentimiento, y dijo, "tranquilos, todo salió bien. Aunque no os acordéis".
"Bueno, confiemos en ti" dijo Emma, "aunque no me quedaré tranquila hasta que mi niño esté otra vez bajo mi techo" dijo, apoyando la cabeza en el hombro de su marido".
"Tranquila amor. Liam es un superviviente" dijo Killian, acariciándole el pelo a su mujer, "lo lleva en la sangre. Todos nuestros hijos lo son".
Después de un rato, todos se fueron a sus respectivas casas. Emma, se encerró en su habitación y sacó un álbum de fotos de su mesilla de noche, se sentó en la cama y comenzó a verlo. Había muchas fotos. Ella con sus padres y su hermano en el primer cumpleaños de este; ella con Killian en el Jolly Roger mirando la puesta de sol (esta la encantaba porque Henry la había sacado cuando ellos no miraban); en la Abuelita celebrando la derrota de Mr. Hyde donde todos salían brindando; Killian y Henry pescando a la orilla del lago; una el día de su boda en el Jolly Roger bailando con su padre (este había sido uno de los momentos más felices de su vida); Killian sonriente cogiendo en brazos a Neal, que estaba disfrazado de pirata (ese momento a su padre no le hizo mucha gracia); con Lili, su mejor amiga, en la playa (habían retomado su amistad cuando ella y su madre, Maléfica, les ayudaron a derrotar a Mr. Hyde. Además había comenzado una relación con Paul Bunyan, que debido al hechizo de Hyde era mucho más pequeño que en los cuentos y, por fin, había encontrado su final feliz); una ecografía de Liam; en su cumpleaños, rodeada de su familia y amigos y con una panza enorme; con su hijo Liam recién nacido; Henry con Liam en brazos en el hospital (el momento en el que esa foto se tomó, Emma era incapaz de para de llorar); sus padres y su hermano con Liam; Killian con Liam en brazos en la Abuelita, celebrando su nacimiento; Regina con Liam, justo después de haberla nombrado madrina; la primera navidad de Liam; Liam con un par de meses en la cuna llorando (foto tomada por Killian cuando Liam les había levando a las cuatro de la mañana); Killian con Liam en su pecho durmiendo (a ella la encantaba esa foto); Henry leyéndole el libro de cuentos a Liam, que estaba sentado en su regazo; los primeros pasos de Liam; Killian en la cubierta del Jolly Roger con Liam en brazos enseñándole el horizonte; el primer cumpleaños de Liam, disfrazado de príncipe azul (pequeña venganza de su padre hacia Killian); Regina haciéndole cosquillas a Liam y este con una gran sonrisa en la cara; Liam dormido en brazos de su abuela; Liam y el hijo de Gold jugando juntos en el parque; Liam completamente manchado de chocolate (primera vez que se comía un helado); ella y Killian besándose bajo el muérdago el día de navidad (no sabía por qué, pero Henry siempre fotografiaba los momentos más románticos en la familia); su hermano Neal, Henry y Killian en la cocina de sus padres, intentando preparar la cena (al final tuvieron que cenar en la Abuelita); Killian con Liam en sus hombros paseando por el puerto; ella, Henry y Regina en la Abuelita sentados en una mesa y riéndose; su padre y Killian brindado con unas cervezas; Henry dormido en su sillón con un libro en el pecho; Henry y Killian con un bigote de nata; Liam y Regina bañándose en el mar (foto tomada por Henry); ella bañando a Liam (acabó más mojada ella que él); Liam disfrazado de pirata (disfraz que le había regalado su abuela); sus padres paseando con Liam cogido de sus manos por el parque; una ecografía de David; ella y Killian brindando en la Abuelita después de anunciar su segundo embarazo; Henry con Liam en brazos hablando con él y Liam escuchando atentamente; ella de perfil con su enorme barriga dos semanas antes de dar a luz; ella y Killian con David en brazos por primera vez; su padre con David en brazos, besándole la cabeza; Henry sentado en una silla con su hermano David en brazos y Liam al lado mirando a su hermanito; Liam con David en brazos en el sillón de su casa, con Killian al lado supervisando cada movimiento de Liam; David dormido en su cuna (a pesar de la cantidad de guerra que da ahora, cuando era un bebé era el que mejor se portaba, pensó Emma mirando aquella foto); su madre dando el biberón a David; Killian con David dormido en sus brazos; Liam y David tumbados en su cama de matrimonio (foto de Henry); Killian y Liam pescando en el lago por primera vez; David sus brazos en el Jolly Roger; Liam, muy concentrado, dibujando en el salón de su casa; Liam leyéndole a David, como Henry le había enseñado; el primer día de escuela de Liam, vestido con su uniforme y muy emocionado; David en el andador; Killian jugando a las palmas con David (bueno, él a la palma); toda su familia el día de navidad en casa de Regina; Killian y su padre con un sombrero de Santa Claus bebiendo ponche de huevo y riéndose; su madre durmiendo a David; Neal, Henry y Liam desenvolviendo un regalo de navidad; Regina, su madre y ella charlando alegremente; el primer cumpleaños de David; Liam y David en la bañera; ella y Regina con Henry recién graduado en el instituto; Henry con Liam, David y Neal; sus padres con Henry; ella y Killian con Henry, todas en el día de su graduación; ecografía de Hope (no pudo evitar que alguna lágrima se la escapase cuando pasó su mano por la fotografía); el primer día de David en el colegio, vestido con su uniforme y dándole la mano a su hermano (estaba más asustado que Liam en su primer día de colegio); Liam y David en los columpios, y muchas más que se hicieron después cuando Damon se incorporó a la familia, como la primera sonrisa de Damon con apenas dos meses; una en la que Liam lo sujetaba en brazos mientras ambos se reían; David jugando a las cartas con él (que, por cierto, ganó Damon a pesar de que tenía solo cuatro años); Killian paseando con sus tres hijos por la orilla de la playa o Henry leyendo a sus hermanos pequeños.
Cuando Emma miró el reloj eran las 22:18 y se dio cuenta de que había estado casi dos horas allí recordado viejos momentos. Cerró el álbum y lo guardó, justo cuando Killian entraba por la puerta.
"Acabo de acostar a Damon y he dejado a David fregando los platos de la cena" dijo Killian, acercándose a su mujer y sentándose en la cama junto a ella, "no queríamos molestarte después de todo lo que ha pasado hoy, pero te hemos dejado un par de sándwiches de queso y aros de cebolla abajo, por si quieres cenar algo" dijo, cogiéndola una mano.
"Muchas gracias" dijo Emma sonriéndole.
"¿Qué has hecho durante estas dos últimas horas de la tarde, amor?" preguntó Killian.
"Mirando las fotos de este álbum" respondió Emma, volviendo a sacar el álbum de la mesilla, "recordado momentos en los que fuimos muy felices" dijo, apretando la mano de su marido.
"Aún somos felices, amor" dijo Killian cogiendo el álbum, "y todavía nos quedan muchos momentos que podemos seguir plasmando aquí" dijo, señalando el álbum.
"Si, lo sé" dijo Emma, acercándose a Killian y dándole un suave beso en los labios. "Gracias" dijo cuando se apartaron.
"¿Por qué amor?" preguntó Killian con una sonrisa.
"Por todo lo que me has dado en la vida" dijo, mirándole a los ojos.
Killian, sonriendo, la dio un apasionado beso, y, cuando se apartaron, la dijo, "entonces, yo también te tengo que dar las gracias. No solo por esto, si no también por haberme cambiado como persona".
Ambos compartieron otro beso apasionado, este un poco más largo que el anterior. "Y no te preocupes amor, Liam volverá sano y salvo" dijo Killian. Emma asintió.
Después de esto, ambos se pusieron sus respectivos pijamas y se metieron en la cama, no sin antes comprobar que David estaba dormido y no podía utilizar ningún aparato electrónico. Un castigo era una castigo, y sus hijos sabían muy bien que había que cumplirlo sí o sí.
¡Hola a todos/as! Aquí va otro capítulo, un poco más largo de lo normal. Pero es que, cuando uno tiene la imaginación activa, no hay quien pare de escribir. Espero que os guste mucho, y, por favor, hacédmelo saber. ¡Muchas gracias! *muac*
