Diki-chan: Ohayo! Espero que hayan tenido una muy feliz navidad!

Miki-san: T_T, yo pasé la navidad sin yaoi! u.u

Diki-chan: ¬¬ desde cuando te volviste tan obsesionada?

Miki-san: Desde el primer fic que leí…Ahhhh! :)

Diki-chan: Ehh… Bueno, sin más el disclamer: "Los personajes de Inazuma Eleven no son de mi propiedad, si no de Level-5"

Miki-san: Ahhhhh! :D

Diki-chan: Para! Me estás asustando!

-Ho…la, Oni-chan- una nerviosa Haruna saludó a su hermano con la mano, mientras que Goenji se había quedado en el mismo sitio, ni siquiera había volteado la cabeza, o cambiado la expresión de su rostro.

-¡Es bastante tarde para que estés aquí! Vamonos…- Yuuto se dispuso a tomar a su hermana del brazo, y la peliazul sabía que por más que replicara, no lograría convencer de nada a su hermano.

Los dos se encaminaron al hogar del estratega, en donde se estaba hospedando la manager por un tiempo. Caminaban en un silencio sepulcral, bastante incómodo.

-Onii-chan ¿Qué te sucede? Desde ese día estás demasiado desconfiado, yo no haré nad malo, te lo prometo, es ma…-

-¿Quieres saber por qué estoy así?- Kidou paró su caminata, Haruna hizo lo mismo, y después de una pausa, el de googles prosiguió- Por que no quiero que te hagan sufrir, no lo soportaría…-

La muchacha no logró comprender a la perfección las palabras del castaño, se quedó perpleja, no reaccionó para nada.

Desde aquél día, la actitud de su hermano había cambiado, no era el mismo…no.

FLASHBACK

Todos se habían ido, el espectáculo había terminado, solo quedaba un chico frente al mural escolar…

-"¿Pero que demonios hago ahora?"- Al ser arrastrado por su hermana a ver las fotos en exhibición, Kidou se había quedado de piedra, era bastante inteligente, eso nadie lo podía negar. Pero al tratarse de problemas de amoríos, podrían fácilmente, olvidarse por completo de recibir algún tipo de ayuda del estratega.

Mientras caminaba por el pasillo, pensaba en como actuar frente a Endo y Kazemaru, no quería incomodarlos, desde luego, pero quizá fuese el quién se sintiese incómodo.

Una jovencita de cabello castaño verdoso interrumpió sus pensamientos al tropezarse con él, traía los ojos hinchados y rojos, y los surcos de sus lágrimas habían dejado huella en su blanco rostro.

-A…Aki, ¿Te sientes bien?- La manager alzó la mirada, furiosa.

-¡¿Cómo me haces una pregunta tan estúpida Kidou?, ¡Claro que no estoy bien! ¡He perdido a mi primer amor por un chico! ¡UN chico!-

El estratega no supo como reaccionar ante la agresividad de su amiga, le dolía bastante verla así. Agachó la cabeza, derrotado, mientras que Aki se abría paso, otra vez llorando.

Haruna tenía razón, desde ese día, su hermano había cambiado su actitud por una simple razón…Quería demasiado a Haruna para verla sufrir de la manera en que sufría Aki.

El de capa sabía perfectamente los sentimientos de Goenji hacia el portero, y no le hacía gracia alguna que su hermana estuviera prendida del delantero. El la protegería de todo, no permitiría que nadie la hiciera sufrir…

FIN FLASHBACK

-¿A quíen le importa lo que haga Endo ahora?- Natsumi Raimon jugaba con un mechón de su cabello, sentada cómodamente sobre una silla acolchada, a su lado, una joven de pelo morado miraba el suelo, sin saber exactamente que responder.

-Que sea de esa "clase de chicos" ya no me interesa en lo más mínimo- Fuyuka seguía sin saber como argumentar aquella conversación, apoyó su cabeza en la palma de su mano, y observó por la ventana la cancha. Ninguno de los chicos estaba allí, solo se encontraba Corane y Tobitaka, haciendo su típico entrenamiento para mejorar las habilidades del pelimorado.

"Creo que lo mejor es seguir adelante, hay muchos chicos aquí, el mundo no gira en torno a Endo, pero Aki…"

Los pensamientos de Fuyuppe fueron interrumpidos por el brusco sonido que hizo la silla donde reposaba Natsumi al ser corrida, la mayor se había levantado, harta del silencio de su tímida acompañante.

-¡Veo que contigo no se puede hablar!, Eres demasiado inocente para este tipo de cosas…- Sin decir más, salió de la habitación del director, refunfuñando.

La hija del entrenador seguía mirando la ventana, cuando al extenuante entrenamiento de los dos amigos, se unió un pequeño delantero. Con el entusiasmo que lo caracterizaba, Toramaru comenzó a entrenar con la pelirroja y Seiya, luego de algunos tiros, miró hacía la ventana en un acto imprevisto, y se encontró con los ojos de su observante.

Una pícara sonrisa destelló en el rostro de Fuyuka.

"Lo mejor es seguir adelante, hay muchos chicos aquí, el mundo no gira en torno a Endo…"

-Y luego todos los chicos me dieron ánimos…Y seguí adelante- El portero contaba con entusiasmo, la vez aquella en el que sufrió profundamente por la salida de Kazemaru del equipo. El chico le miraba con suma atención, soltaba una sonrisa de vez en cuando, no había nada en el mundo que le hiciera más feliz que estar al lado del capitán.

El chico se recriminaba a sí mismo por no haber declarado sus sentimientos antes, pero lo hecho, hecho está. Rió, esa frase le recordó los refranes de Ryuuji o "Reize", la historia de los alien y lo frustrado que se sintió aquella vez, pero ahora nada le podía dañar, ahora estaba junto al él, y se sentía invencible, no le tenía miedo a nada. Ya no era el mismo. El amor lo había cambiado.

- Endo, te reto a una carrera- Dijo el peliazul, divertido. El castaño le miró con cierta sorpresa por tan repentino cambio, pero enseguida sonrió, esas sonrisas tan suyas que dan ánimos hasta al más desahuciado jugador.

-Ni creas que por ser velocista tendrás ventaja, yo también se correr- El joven portero se levantó, corrió unos cuantos metros y se cayó graciosamente sobre el pasto.

-Pero en caídas eres un experto…- Kazemaru ayudó a levantarse al chico, riéndose de aquella situación.

-Fue por tu culpa…Me distraes- trató de excusarse.

-Si claro, mejor nos vamos…-

Cualquiera que los hubiera visto , juraría que eran excelentes amigos, si no fuera por el mínimo detalle… De que iban tomados de las manos.

-¡Vamos Seiya! Corres mas lento que mi abuela!-

-La señora solo tiene 60 años…-

-Jajaja, calla y corre si no quieres que la valla a buscar-

-Por mi no hay problema… Hace unas galletas excelentes…-

-¡Seiya!

-Bien, bien, corro…-

La animada conversación que mantenían los dos jóvenes mientras corrían por Inazuma Town, era para reírse un rato. Minako se esforzaba bastante para mejorar las condiciones de su querido amigo, y el chico se divertía a tope con las ocurrencias de la ojiazul.

La chica le ganaba por poca distancia al otro, que al parecer, estaba bastante cansado.

Pararon a comprar helados, Toramaru no los pudo acompañar porque había dicho que tenía cosas que hacer. Seguro…con Fuyuka.

-¿Como no estás cansada? Corrimos demasiado…-

-Supongo que es porque entreno todos los días-

-Pues yo también lo hago y estoy bastante cansado-

-Entonces eres un completo debilucho-

-¡Claro que no lo soy!-

-Pruébalo…- La joven se puso de pie, se acercó al Tobitaka, que estaba bastante nervioso, y con un rápido acto, posó sus manos en los bolsillos del pelimorado, para sacar su celular y salir corriendo.

-¡Corane! ¡Vuelve aquí pequeña ladronzuela!- Los dos se enfrascaron en una graciosa persecución, abundante de risas.

"Para eso estamos los amigos ¿Ne?"

"Si, para robarte el celular…"

"¡Seiya!"

Fubuki tenía las manos en los bolsillos, su mirada se rebajaba al suelo y caminaba con pesantez. Se sentía derrotado, ni siquiera había cruzado palabra con Goenji en todo este caos.

Para rematar todo, Haruna también gustaba del delantero de fuego, se sentía horrible, perdería, de eso no había duda.

De pronto, detrás de sus pisadas, sintió otras. Pensó que era su imaginación y no se atrevió a darse la vuelta. Las pisadas se intensificaron cada vez más, hasta que el joven delantero explotó, decidido a encarar al imbécil que le seguía tan fervientemente se dio media vuelta….

-¡Deja de seguirme! Estás estorban…- Se quedó de piedra, no podía creer lo que veía, sinceramente no daba crédito a sus ojos –Go..Goenj-kun…-

-Hola Fubuki….-

Diki-chan: Tadá! Este chap me costó bastante, pero al fin salió a la luz

Miki-san: Es mi idea, o este chap parecía final?

Diki-chan: Bueno, en parte si lo es, solo me falta arreglar las cosas entre Fubuki y Goenji…si es que se arreglan.

Miki-san: Ok, y también te falta matar a Aki…

Diki-chan. Yo no la quiero matar, yo Odio a Fuyuka, tu eres la que odia a Aki

Miki-san: Si, pero este fic es tanto tuyo como mío, así que…

Diki-chan: Bien, talvez el próximo chap sea el último, demo hay posibilidades de que no…no sé depende.

Miki-san: Depende de lo Hueca que esté tu cabezota estos días…

Diki-chan: Bien, sin más nos despedimos. Sayo ^^ cuidense!