N/A: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
Siento mucho la tardanza, he descubierto lo divertido de Tumblr y no he podido evitar estar navegando por Faberry. Esto me recuerda que le hecho un blog a la historia donde subo fotos y spoilers, el Tumblr se llama Divinitatesfic o podéis encontrarlo en Elterceroendiscordia. Lo sé, me lo he currado, apenas lo he empezado ayer, así que todavía no hay mucho, con el tiempo subiré más fotos y dibujos, espero que os vaya a gustar quién quiere verlo. Bueno en fin aquí os dejo un nuevo el siguiente capítulo será "Confesiones de borrachera", en fin, ¡disfrutadlo! Espero vuestros dibujos, y los que os preguntáis por qué no se hablan, lo explicaré más adelante. Un beso.
Los viernes eran sin lugar a dudas el día más cansado de la semana, ya que incluso Rachel que era una chica muy hiperactiva, parecía un zombie andante.
Aquel viernes no iba a ser diferente y tras pelearse con el despertador, se levantó a ducharse y preparar el desayuno para todos sus amigos, porque como era tradición, todos los viernes iban a desayunar en la casa de la morena.
Una morena ya duchada descendía por las escaleras para llegar a la cocina pero escuchó ruidos que la pusieron alerta, no podían ser sus padres ya que como cada viernes a la madrugada, se iban con los padres de sus amigos y se acercó a la cocina con cautela para ver quien podía ser.
El ruido del metal golpeando el suelo se escuchó por toda la estancia y cuando se asomo por la barra de la cocina, se encontró con una joven rubia, de pelo corto, que estaba trastabillando con unas sartenes.
-¿Quinn?-Se preguntó Rachel al ver que la joven rubia no se había dado cuenta de su presencia-¿Qué haces aquí?
La animadora dio un pequeño grito, llevándose la mano al pecho por el susto-¡Dioses, Berry! ¿Qué eres un ninja enano o qué? Joder, ni te había notado- Soltó un suspiro y se focalizó en la morena- Tenía hambre y mi desayuno no estaba hecho aún- Respondió la rubia a la morena.
Berry se la quedó mirando un momento, haciendo que Quinn se pusiera nerviosa y se girara para apartarle la mirada- ¿Puedes dejar de mirarme y hacer el desayuno? Tengo hambre, y mi desayuno no está hecho.
-¿Acaso me estás dando una orden Quinn Fabray?-Preguntó una enfadada Rachel-Porque uno, no soy tu sirvienta. Dos, siempre te quejas de mis desayunos. Tres, estás en mi casa y cuatro, ¿Cómo has entrado en mi casa?
-No, no es una orden, es una petición obligada- Contestó Fabray- Porque uno, no eres mi sirvienta, no te puedo ordenar. Dos, tus desayunos son una mierda, así puedo quejarme de ellos y tener tema de conversación en mi club de "Todos odiamos a Berry". Tres, esta es tu casa, yo no pienso cocinar para ti, y aprende a cerrar la puerta, porque puede ser que la próxima persona que entre a la casa no sea una bella, inteligente, adorable y ¿He dicho ya que soy bella?, rubia, sino que entrará un violador. Aunque… pensándolo bien, estás a salvo de violadores, tranquila-Dijo la rubia con burla.
La morena que ya hasta se le salía humo de las orejas por las continuas burlas de la rubia, simplemente se giró y caminó hacia la vitrocerámica para empezar el desayuno, ignorando así a Quinn que la miraba con burla al ver lo fácil que era molestar a Rachel.
Diez minutos empezaron a llegar el resto de los chicos, el primero en llegar fue Sam que saludó a Rachel con un beso en la mejilla como siempre. Se sorprendió en ver a Quinn sentada en una de las sillas de la barra, que no les quitaba la vista de encima a ninguno de los dos. Sam estaba abrazando por los hombros a Rachel mientras esta, terminaba de servir el desayuno. Luego fue llegando Jake que saludo a las chicas con un beso en la mejilla y un abrazo, Brittany y Santana llegaban juntas, ya que para nadie era un secreto que ellas estaban juntas, y así hasta el último en llegar, que como siempre era Puck.
A las ocho, salieron todos de la casa de los Berry dirección al instituto, cuando llegaron, se despidieron y cada uno fue por un camino distinto.
A primera hora a Quinn y Rachel les tocaba historia juntas. Así que la diva fue a su taquilla a meter los libros del resto del día y sacar historia. Cuando cerró la taquilla se encontró a una Quinn con sus libros abrazados en su pecho mirándola, a su lado.
-¿Qué haces Quinn? Tenemos historia, vete a clase.-Preguntó Rachel mientras se dirigía a su clase.
-Esperarte para ir a clase Berry, ¿Acaso no es obvio? ¿O es que tanto besuqueo con labios de trucha te han adormecido el cerebro?- Le contestó la rubia que ya avanzaba hasta llegar al lado de la morena.
-No, no lo han hecho, porque uno, no me besuqueo con Sammy, dos, llevamos tres meses de clase y ni una sola vez me has acompañado a clase, teniendo incluso las taquillas prácticamente juntas.-Respondió Rachel tomando asiento en su mesa- ¿Qué haces? Vete a tu sitio.
Lucy se había sentado junto a ella en la mesa- Sólo me he sentado, tampoco te voy a violar. Además he notado que no me quitas los ojos de encima-dijo moviendo tus pestañas y usando un tono coqueto.
-Eso es porque de un día para el otro vienes a mi casa incluso antes que Sammy, me esperas junto a mi taquilla y te sientas conmigo. Estoy comprobando que no hayas tomado ninguna droga.
Antes de que Quinn pudiera responder, el profesor hizo acto de presencia en la clase y mandó a callar a todos.
Cuando la clase terminó, Rachel recogió sus cosas rápidamente y salió de su clase casi corriendo, no quería seguir cerca de Quinn ya que toda la clase se la pasó observándola fijamente, definitivamente la estaba poniendo nerviosa.
Antes de llegar siquiera a su taquilla para sacar sus libros de Algebra avanzada, fue agarrada del brazo.
-¿Por qué huyes?-preguntó Quinn- ¿Estás huyendo de mí?
-No estoy huyendo- Respondió Rachel que cambió de opinión cuando vio como Lucy alzaba su ceja tan característica- Bueno, si huyo, pero me estás poniendo nerviosa, sigamos con nuestro plan de ignorarnos, por favor, demasiada atención por tu parte me abruma.
-¿Te estoy poniendo nerviosa?- Preguntó con una sonrisa en la cara- Al principio te quejabas porque no quería hablarte y te ignoraba, y ahora que quiero tratarte como un ser humano decente, no estoy diciendo como amiga, sino como ser humano, ¿Te quejas?.
- Si, ¿Qué pasa? Volvamos a nuestro trato inicial de ignorarnos hasta que no nos toque más remedio que hablarnos como en los entrenamientos, no te lo tomes a mal, pero tu atención hacia mi, como ser humano es algo que no me resulta muy agradable.-Respondió la joven morena mientras evitaba a toda costa mirar a Quinn- Cuando quería ser amiga, tenía 12 años, el tiempo de intentarlo se acabó, prefiero nuestro trato meramente formal y cuando sea absolutamente imprescindible. Adiós Quinn tengo clase.
Rachel corriendo a su clase, dejando a una Quinn Fabray sorprendida por lo que acababa de pasar, la rubia despertó de su estado catatónico cuando el timbre para la siguiente clase sonó, obligándola a salir corriendo hacia su siguiente clase.
A la hora del almuerzo, Quinn dejó de intentar de interaccionar con Rachel y centró toda su atención en su libro. Rachel se quedó escuchando música mientras hablaba con Sam y este le intentaba hacer cosquillas de vez en cuando. Eso de vez en cuando llamaba la atención de Quinn que levantaba la vista de su libro y les lanzaba una mirada asesina.
Al terminar las clases todos quedaron en verse en casa de los Berry. Cuando todos llegaron, se reunieron en el sótano de la casa mientras tomaban algo.
-¡Por fin es viernes! Hoy no hay entrenamientos y podemos descansar hasta el lunes, creo que estaba a punto de darme un ataque o algo de tanto entrenamiento. ¿Sabéis lo que hay qué hacer? ¡Una fiesta!-Como siempre el primero en hablar fue Puck que proponía una fiesta- ¡Hay que celebrar ese sobresaliente que ha sacado mi sexy judía!
-Noah, siempre saco sobresalientes, no busques excusas para hacer fiestas- Rebatía Rachel- Aunque no me parece un mal plan.
-¡Oh Dios mío!, ¿Berry proponiendo una fiesta?, ¡El infierno se ha helado! ¡Estamos todos perdidos!-Se burlaba Quinn- La oscuridad se va a cernir sobre nosotros, ¡Amigos, es el día del juicio final!
-Ignorando a Fabray y al hobbit-Se escuchó en el fondo un "¡Soy tu prima, dijimos nada de apodos!" por parte de Rachel y una respuesta por parte de Quinn de "No le hagas caso Santana, que afronte la realidad"-Bueno, ignorando a las idiotas, creo que es una gran idea, estoy cansada, y un poco de alcohol siempre viene bien.
-Estoy de acuerdo con Sanny, hace tiempo que no salimos de fiesta, y además así podemos invitar a nuestros amigos del Glee club creo que es una gran oportunidad-Concordaba Brittany.
-Bueno, por mi parte y la Jake no hay problema lo que Rachel diga, al fin de al cabo siempre lo celebramos en su sótano-Dijo Sam con una sonrisa en el rostro mirando a Rachel-¿Qué me dices Rachel? ¿Lo hacemos?
-Claro Sammy, como ya dije con anterioridad antes de que Fabray me interrumpiera, me parece una fantástica idea, mañana será un buen día para hacerlo, creo que los chicos no tienen nada que hacer- Afirmó la diva con la misma sonrisa hacia Sam- Creo que deberíamos empezar a comprar las cosas, organizar el sótano…
-De acuerdo, Puck, y yo nos encargamos de las bebidas-Empezaba a ordenar Santana- Enano, digo Rach, tu encárgate junto a Britt-Britt de preparar y organizar este sótano mugriento para que pueda ser habitable, Barbie y Ken vosotros encargaros de comprar algo que comer para la fiesta y tu Jackie, encárgate de comprar las pizzas y preparar el salón de arriba para que podamos dormir todos ahí, va a ser una larga noche.
Todos como si fueran soldados organizados empezaron a acatar lo mandado por Santana.
Brittany y Rachel recogieron el sótano, y colocaron los micrófonos en un pequeño escenario que tenían allí, conectaron la pequeña nevera que tenían al lado de la barra y metieron a congelar hielos.
-¿Qué tal con Quinnie?-preguntó de repente la rubia- Hoy iba a empezar a llevarse bien contigo, al menos eso nos dijo.
-Bueno, lo intentó, pero me asustó, estuvo conmigo durante una hora pegada como una lapa, bueno quizás no, pero demasiada atención de su parte me preocupa y me aterra-Respondió Rachel mientras colocaba todo lo que pudiera romperse en un cajón bajo llave.-Ya sabes como es, a veces te mira con esos ojos, y puede hacer confieses todo lo que no sabías que escondías.
-Ajam, entonces… ¿Ha conseguido que le hagas caso o no?-preguntó Brittany ignorando lo antes dicho por Rachel.
-Supongo que sí… aunque le he dicho que no me hable, no me gusta que agobien de esa manera, llamar a atención.
-¿No te gusta llamar la atención? Rachie, por favor, he visto como cuando pasa más de cinco minutos en el que nadie te hace caso en el Glee club, empiezas a cantar para que todos te miran y si te siguen ignorando, te vas de la clase con un portazo para que alguien te siga y te pregunte qué te ha pasado.-Dijo Brittany remarcando con sus manos lo obvio.- Te encanta ser el centro de atención Rachel, admítelo. Lo que pasa es que te asusta llamar la atención de Quinnie.
-Me ofendes-Dijo la joven Berry riéndose-¿Cómo sabes que hago todo eso? Yo lo he hecho tantas veces que para mí ya es algo habitual. No sabía que era tan predecible.
La joven morena tomó asiento en uno de los sofás de la habitación e invito a la rubia a sentarse junto a ella palpando el lugar junto a ella. Brittany se sentó junto a ella y Rachel aprovechó para apoyar su cabeza en el hombro de la rubia.
-Estás eludiendo el problema Rachel, ambas sabemos lo que sabemos-Dijo Brittany dejando caricias distraídas en la cabeza de la pequeña diva- Ella solo quiere llevar la fiesta en paz, ha pasado mucho tiempo, debes afrontar la realidad.
Rachel iba a contestar pero escuchó como bajaban discutiendo los dos rubios.
-Sam ¡Te dije que no y ya está!-Gritaba Quinn, encarando a Sam.- ¡Olvídalo! ¡No te pienso ayudar!
-Baja la voz Quinn nos puede escuchar-Decía un más calmado Sam intentando tapar con su mano la boca de la rubia.
-Qué sepas que no te libras de la conversación, queda pendiente- susurró Brittany mientras se levantaba para dirigirse hacia la puerta que daba a las escaleras-¿Por qué gritáis?¿Estáis enfadados? No me gusta la violencia-Intentaba llamar la atención de los rubios que tras verla intentaron calmarse.
-No pasa nada, pequeña unicornio-La intentó tranquilizar Lucy- sólo una bobada ya sabes como es Sam cuando quiere- Le intentó sonreír, no le gustaba que Brittany la viera gritar.
-No pasa nada Brittany- Afirmó Sam dejándole una pequeña caricia en la cabeza- Sólo una tontería.
Terminaron de bajar las escaleras y colocaron las bolsas con la compra para la fiesta de mañana sobre la barra de bar que se encontraba en una de las esquinas del lugar. Sam tomó asiento junto Rachel que se había dedicado a jugar con un hilo del vestido que llevaba ese día, esperando a que terminaran de discutir.
-Hola Rach- Saludó Samuel con un beso en la coronilla- ¿Qué haces?
-Nada Sammy, sólo hablar con Brittany hasta que vinierais, ya sabes nada interesante-Dijo la pequeña diva quitando importancia al asunto- ¿Y tú? ¿Qué hacías discutiendo con Quinn? ¿Qué ha hecho ahora?
-Ya sabes, nada interesante solo hablar de cosas de rubios- Dijo el rubio con una sonrisa.
Ambos chicos se quedaron el sofá del salón de asuntos banales mientras dos rubias los observaban desde la distancia.
-Odio a la estúpida parejita que forman- Saltó de la nada Quinn- Siempre tan juntitos y pegajosos.
-Quinnie, no son parejita, Rachel ya me lo hubiera dicho, soy su mejor amiga, no mantenemos secretos- Respondía Brittany tomando asiento en una de las butacas de la barra- Además, ¿Qué te da tanta molestia? No molestan a nadie. Por cierto, ¿Por qué discutíais?
-No nada, solo Sam intentando de convencerme para que le ayude a conquistar a Rachel, ¡A mí!-Decía la rubia mientras guardaba distraídamente la compra en las alacenas- Me da igual lo que haga, pero pedirme ayuda a mí.
-Claro, el no entiendo lo que sientes por Rachel- Dijo Brittany como si no fuera con ella la cosa.
-Exac… ¡No! ¡Eso no! No me refería a eso. El enano y el rubio teñido me dan igual, pueden hacer lo que les de la gana- Rebatía la rubia.
En eso llegaron Puck y Santana con Jake a sus espaldas, portando bolsas con el alcohol y Jacob llevando una pila de pizzas en sus manos.
-Puck, ¿puedes instalar el karaoke?-Preguntaba la morena intentando esquivar a una rubia que salía disparada a abrazar a la latina.-Es lo único que falta, hazlo de mientras que guardo las bebidas en la nevera.
Alrededor de las doce todo ya estaba preparado para la fiesta, y subieron al salón a comer sus pizzas ya frías, y beber alguna que otra cerveza mientras veían una película, la elegida fue "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket".
La primera en caer fue como siempre Brittany que dormía plácidamente abrazada a Santana, y así uno tras otro fueron cayendo quedando solamente despiertas Rachel y Quinn que quisieron terminar de ver completa la película, aunque ya a diez minutos de terminar la película, Rachel cayó agotada por el cansancio acumulado y apoyó la cabeza en el pecho de su primo Jake que dormía desde hace un buen rato a su lado. En el momento de ensoñación creyó oír un suave susurro dulce de una voz muy familiar para ella-Buenas noches Rach, descansa.
