Que tal lectores de este fic, me agrada traerles un nuevo capítulo de este fanfic, espero que les agrade y tengan un buen rato leyendo la actualización de mi historia, recuerden que solo fanficworld tiene los derechos para subir mi historia a youtube, los demás serán denunciados ya que he visto varios cara de nalga que la suben sin mi permiso lo cual me molesta, sin mas respondo uno que otro comentario.
Zasetsu04: todo para quienes dejan su respectiva review, un ser que destruye todo sin sentido es bastante estúpido, yo le di un sentido a y una razón a bills, ahora veras que harán los akatsukis en la nube.
FanFic World010: goku aprendió esa técnica pero no creo que tenga la sapiencia necesaria para enseñarla, veré si hago una técnica especial para goten pero lo veo difícil, sin más adiós amigo.
Jos Yivaldi: esa parte del capítulo creo que los padres entenderían más eso de la esencia de un bebé, ya pronto lo chicos entrenaran con el kaio del norte.
Emperor92: se está todo preparando para lo grande, Sakura y hinata hacen de las suyas, siempre habrá críticas y ya eso no me importa, gracias por preocuparte amigo.
lord mau shinji 500: todos saben de bills y wiss, y no es por arrogante pero yo los hago mucho mejor que súper, con un sentido de la destrucción no solo destruir por estupideces, juugo y suigetsu solo serán un par más para mi destruir jajajaja.
shion145: yo no tengo la culpa de que todos se pelean con un pendejo de mierda que se cree la justicia, además tú no me dices que debo hacer.
Kevin4491: la segunda temporada de tu eres mi salvadora y yo tu protector es para cuando llegue el momento del torneo entre el universo seis y siete, la milf es sorpresa y no diré nada más.
Bakunonosor: tienes toda la razón.
Magnus Mefisto: pues gracias por la idea amigo, tomare en cuenta las buenas, gracias por el apoyo.
Hei Alias: esa es la peor idea de todas.
Mster Nii-sanx2: eres un payaso bastante chistoso, siempre me sacas una sonrisa.
Son Zaiko Midoriya: oh se viene mucho más con esa rivalidad amigo, el tío bills protector de los pequeños hijos de los son, se viene lo bueno joven.
A los chicos anónimos que me dejaron sus apoyo, se los agradezco de corazón amigos.
Ninguna de las series que aparecen en este fic me pertenecen si no a sus respectivos dueños, disfruten la lectura.
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Capítulo 8: el dúo inmortal ataca, la pelea de yugito.
Yugito nii, la jinchuuriki del dos colas o también conocido como el matatabi, el gato de llamas azules y negras, el cual vivía en el interior de la pelirrubia de la nube, la cual se encontraba realizando su ronda mañanera por las calles de la aldea. Algunas personas veían con miedo a esta mujer, otros con desprecio pero una gran parte de los aldeanos veían a esta chica con ojos joviales y respeto.
Como una portadora de una bestia con cola, la rubia shinobi había tenido una infancia difícil al convertirse en una jinchuuriki apenas a los dos años de edad, pero después de un entrenamiento infernal y el esfuerzo de convertirse en una kunoichi de grandes habilidades, para demostrar su valía por la aldea, esta logro controlar a la perfección a su bestia interior. La fuerza de esta chica y la gran ayuda en su aldea, cambio la actitud de una gran cantidad parte de la población de la nube, pero siempre habría quienes no estuvieran conformes con la seria chica.
En fin, la mujer se encontraba realizando esta ronda con su serena pero fría actitud, vigilando que nada estuviera fuera de lo común. Todo parecía tranquilo en la nube, además de ser este día una fecha importante para el raikage, así que este era un motivo más para asegurarse de que la aldea estuviera en calma. La paz de la chica no duro cuando encontró uno de los carteles que publicitaba el concierto de killer B hoy en la noche.
-rayos, no otra vez- decía yugito dándose una palmada en el rostro, ya que los conciertos del hermano de A creaban un gran bullicio entre los aldeanos, -ya me puedo imaginar a los pobres omoi y karui, -pobres chicos, siendo los discípulos de ese loco por las rimas, hacen lo que le piden- decía en voz alta la pelirrubia, quien sonreía levemente con sus manos en sus caderas.
-apresúrate tortuga, debemos terminar de colocar estos volantes antes del mediodía- decía la voz de una adolescente, la cual parecía bastante molesta. Yugito dio un suspiro antes de voltear a ver de quien era esa voz, aunque ya se lo imaginaba.
-miren quienes están trabajando desde temprano- decía la portadora del gato azul. Yugito vio con una sonrisa al par de adolescente quienes tenían una gran cantidad de volantes en sus manos.
-oh es la señora yugito, buenos días señora- decía una linda chica de piel de ébano, cabello rojo como el fuego y de ojos color oro. Las palabras de esta chica cambiaron el rostro de la pelirrubia, a la cual le salió de su frente una gran vena palpitante.
-déjame recordarte que aún no me he casado, así que refiérete a mi como señorita yugito o sensei- decía con molestia la rubia jounin, la cual se colocaba frente a la pelirroja, con una sonrisa maliciosa y su puño alzado en forma de amenaza.
-disculpe a karui señorita yugito, pero a su edad cualquiera es normal llamarla señora, pero si no se ha casado a su edad puede que termine sola y nadie la ame en lo que resta de su vida- decía el joven chico de cabello blanco y piel de ebano, el cual tenía un tono pesimista, mientras que se frotaba la cabeza.
-cada vez que me encuentro con ustedes arruinan mi día, además de querer abrirles sus estómagos con mis garras- exclamo la kunoichi portadora del matabi, mientras que sus uñas se alargaban como garras, sacando muecas de miedo y terror de omoi y karui.
-uyyyyy, l..lo.. Sentimos- exclamaron el par de jóvenes a la vez, quienes se abrazaban entre sí, viendo directamente a las alargadas garras de la jounin.
-lo dejare pasar por ahora, ya que veo que tienen mucho trabajo por hacer- decía un poco más calmada la pelirrubia de labios rojos, a lo que sus uñas volvían a la normalidad. Karui y omoi dieron un suspiro de alivio para luego quitarse el sudor de sus frentes.
-y que lo diga señor….- pero antes de que karui dijera la próxima palabra, yugito la miro de mala manera, -digo y que lo diga sensei, aun debemos vender las entradas al concierto del sensei B y ayudar con la instalación del escenario- dijo con un tono de derrota la pelirroja, la cual bajaba la mirada como señal de molestia por tanto trabajo que hacer.
-además de vender las entradas y darle la bienvenida al visitante de la hoja, pero si este no llegara el raikage se enfadaría y la nube podría entrar en guerra con la hoja- decía el pesimista omoi, quien se frotaba la cabeza. Este pensaba en el peor de los casos, mientras que karui se enfurecía más y más.
-ya basta imbécil, no me hagas recordar que debemos ser comité de bienvenida para un shinobi de la hoja- decía con molestia y con ganas de llorar la pelirroja, quien no estaba muy de acuerdo con la alianza con la aldea oculta entre las hojas. La chica de piel morena creía que este acuerdo con los de konoha hacia parecer a la nube como una aldea débil.
-entonces son ustedes quienes recibirán a goten- yugito exclamo con una sonrisa en su rostro, a lo cual karui y omoi se miraron entre sí con ojos de confusión.
-¿goten? Que nombre tan estúpido es ese, jajajaja- reía la pelirroja, mientras se frotaba el estómago y se tapaba la cara con la palma, pero esto no le caía en gracia a la pelirrubia jounin.
-ese chico podría destruir la aldea sin ningún esfuerzo- dijo seriamente la portadora del dos colas. La risa de karui se detuvo en un instante y el rostro de terror de omoi en su rostro se reflejaba.
-e..es..es una broma ¿cierto?- pregunto con un tono de nervios la pelirroja chica, pero la actitud de yugito quería decir que hablaba muy enserio.
-esto es peor de lo que pensé, seremos exterminados- decía omoi cayendo de rodillas mientras golpeaba el piso, actuando de una forma muy melodramática, mientras imaginaba lo peor de lo peor.
-oh rayos, oh rayos, oh rayos, nos han encomendado una misión de vida o muerte para toda la aldea- decía karui quien se tomaba la cabeza y negaba en repetida ocasiones, mientras que yugito solo dio una leve sonrisa de triunfo al conseguir asustar a los chicos.
-así es, y recuerden, deben tratarlo con mucha delicadeza o este podría desaparecerlos con solo un movimiento- decía yugito con una sonrisa astuta en su cara, a la vez que se agachaba al nivel de los chicos, -adiós y que tengan buen día- la jounin de cabello rubio se despedía del par de shinobis, dejando a estos muy nerviosos y con las piernas temblando como una gelatina recién hecha.
(Un par de horas después)
La pelirrubia aún seguía con su caminata habitual por la aldea, sin tener mayor actividad que ayudar a la gente de la nube en una que otra cosa trivial, pero esta aun no notaba que un par de ojos desde las sombras la vigilaban sin perderla de vista. Estos ojos llenos de maldad y malicia esperaban el momento oportuno para realizar un movimiento contra la pelirrubia, estos lo encontraron cuando vieron a un par de niños jugando cerca de un parque.
Esta especia de ser oscuro comenzó a deshacerse desde la sombra, dejando ver como una especia de mascara de color blanco y detalles rojos en esta, la cual comenzaba a arrastrarse a un alcantarillado cercano a este lugar, desapareciendo en el acto. Yugito sintió un escalofrió en su espalda, a lo que esta volteo hacia donde había aparecido este ser, pero ya no se encontraba en ese lugar.
-debieron ser imaginaciones mías- dijo en voz alta la pelirrubia, pero una gota de sudor que caía de su mejilla derecha denotaba su nerviosismo.
-siento una presencia desagradable cerca de este lugar yugito- decía una voz al interior de la jounin, siendo el dos colas quien hablaba a la nii. La chica siguió su recorrida a la vez que apretaba sus puños.
-lo sé, será mejor asegurarnos que sucede- respondió la kunoichi de la nube, la cual cambiaba su actitud a una más seria, la cual se reflejaba en su cara y en su forma de caminar.
-ten cuidado pequeña, mis instinto me alertan del peligro- el gato azul exclamo con voz firme, la cual tenía todos sus sentidos en encontrar a este o estos peligros que la amenazaban a ello o la misma aldea.
(En las entrañas del pueblo, alcantarillado de la aldea)
-esa hora hidan, la atraeremos aquí y acabaremos este asunto de una buena vez por todas- decía kakuzu, quien se encontraba sentado con sus manos en las rodillas. La criatura negra de las mascara blanca entraba en la túnica de kakuzu y se volvía a unir a él.
-puaj, que asco, no sé si son estas alcantarillas o verte unir uno de tus corazones en tu cuerpo- hidan decía con una voz de repulsión, sintiendo los desagradables olores de este lugar, además de ver el espectáculo bizarro y desagradable de su compañero de equipo.
-cállate hidan, debo concentrarme en atraer a esa mujer aquí- decía kakuzu, el cual se colocaba de pie. El hombre de ojos verdes desencajaba su mano derecha desde su muñeca, la cual a través de la pared se dirija a la tapa de entrada al alcantarillado.
-esa es otra cosa que no entiendo, ¿Por qué rayos debemos pelear contra esa basura en este maldito lugar?- pregunto sin tapujos o censura el hombre de ojos rojos, quien mantenía su hoz de tres hojas en su espalda, mientras que se movía de un lado a otro.
-en este lugar no llamaremos la atención, recuerda que peleamos contra un jinchuuriki que controla a su bestia- respondió con molestia el enmascarado hombre. Hidan resoplo con molestia sin dejar de caminar de un lado a otro, comparándose a un león enjaulado.
-solo haz lo tuyo y terminemos esta porquería- hidan hablo viendo de reojo a su compañero, al cual no le faltaban ganas de incinerar, electrocutar, ahogar, enterrar o mandar a volar a su compañero.
(En las calles de la nube, cerca al parque infantil)
Un par de niños de aproximadamente unos ocho o nueve años de edad, se encontraban jugando con un balón, lanzándoselo el uno al otro, divirtiéndose con esta pequeña esfera de plástico, en un mundo solo de fantasías infantiles para estos pequeños. Los infantes no se daban cuenta de la amenaza en que se veían enfrentados, hasta el momento inoportuno en que esa pequeña pelota roja cayó a unos metros de la tapa del alcantarillado en medio de la calle.
-que tonto eres riku- decía uno de los pequeños de cabello marrón y piel morena, mientras que se acercaba a recoger la pelota.
-jejejeje, fue sin querer shiro- respondió su amigo, un pequeño de cabello negro y ojos de color avellana, el cual solo se frotaba la cabeza y reía sin preocupación. Su amigo solo dio un resoplido y miro de mala manera a su amigo de juegos.
El infante tomo el balón entre sus manos, pero se dio cuenta que a su lado se encontraba algo bastante raro en que salía desde el alcantarillado, así que sin tener la menor idea que sucedería se acercó, queriendo investigar que era esa cosa. Un ninja no tenía miedo, pensaba él y sin ningún temor llego al agujero donde estaba nada más y nada menos que una mano.
-aaaa, es….es..es uu..un..una mano- decía aterrado el pequeño niño, quien caía de espaldas de la impresión mientras que su amigo corría a socorrerlo, pero este se encontró de la misma forma que su compañero luego de ver esa mano cercenada.
-de.. ii..r…nos de aquí- decía entre tartamudeos el niño llamado riku, quien señalaba a esa extremidad con terror plasmado en su cara, pero estos no contaban que la mano comenzara a moverse de un lado a otro y se levantara de golpe, mostrando que estaba conectada por hilos negros. Los pequeños no le tomaron atención a esos hilos, sino a esa mano flotante que los amenazaba, retorciéndose como una serpiente.
-corre!- dijo el pequeño de cabello negro a su amigo, a lo que fueron atacados por esa cosa. Los infantes trataron de huir, pero esa mano agarro del tobillo a uno de ellos. Al niño que esta no dejaba huir fue al mocoso de piel morena.
-ayúdame, por favor auxilio!- gritaba con desesperación el pequeño atrapado, mientras que su amigo trataba de auxiliarlo como podía, pero el agarre de la mano en la pierna del chico era demasiado para sus pobres bracitos. El alboroto se escuchó por todo el sector, pero lamentablemente ningún adulto se encontraba rondando el lugar, excepto por uno.
-suéltalo bastardo infeliz- exclamo la jounin de la nube, portadora del dos colas, la cual llegaba como un héroe para desgarrar los hilos que atrapaban al pequeño chico.
-gracias señorita yugito- dijo el pequeño que ayudaba a su amigo de cabello marrón a recomponerse, a lo que la mencionada dio una leve sonrisa a los pequeños infantes.
-salgan de aquí chicos, yo me hare cargo de lo que fuera que se encuentre haya bajo- yugito exclamo en un tono suave para los niños, quienes asintieron y salieron del lugar lo más rápido posible.
La pelirrubia dirigió su vista a la mano cercenada por sus garras, pero esta ya no se encontraba tirada en el suelo, ya que los hilos negros se habían conectado una vez más con su mano. La portadora del dos colas se colocó en posición de pelea, esperando algún ataque de esa cosa, pero en vez de ir por ella, volvió hacia al interior de la alcantarilla sacando una mueca de molestia por parte de la nii, quien no se esperaba un ataque por debajo de ella.
-maldición- fue lo último que dijo yugito, antes de que esta fuera llevada hacia abajo por la tierra, desapareciendo del exterior de la aldea, hacia las profundidades de la tierra.
(Dentro del alcantarillado)
-ya la tengo hidan, prepárate- exclamo kakuzu, mientras retraía su brazo a gran velocidad, teniendo a la pelirrubia en sus manos. Como dijo el enmascarado hombre, yugito desde el techo emergió, a lo que el hombre de cinco corazones la lanzo hacia un lado, lo que causo que esta se estrellara contra una pared cercana.
-jajaja, es mi turno!- grito el psicópata fanático religioso, quien se lanzaba contra la nii. Con su guadaña por encima de su cabeza y una sonrisa de oreja a oreja, hidan dejaba caer su arma contra el cuerpo de la pelirrubia.
-ni lo pienses maldito- dijo la chica, la cual uso sus manos para golpear la pared detrás de ella, usando esa fuerza de empuje para esquivar por debajo al hombre de ojos rojos, quien enterró su arma de tres hojas contra la pared.
-maldita mujer, pero no servirá de nada tratar de escapar de nosotros- hidan exclamo tratando de quitar su arma de su lugar, mientras que yugito con una mirada analítica y labios apretados, comenzaba a realizar varios sellos de manos.
-estilo de rayo: garras voltaicas- exclamo la pelirrubia, la cual liberaba sus garras, mientras se daba la vuelta y las enterraba de lleno contra la espalda de hidan. El impacto eléctrico no tardo, ya que el jutsu eléctrico de yugito, fue transferido desde sus uñas hasta el interior del cuerpo del inmortal hombre.
-gyyyyaaaaaghhhh- gemía de dolor el hombre de ojos rojos, pero en su rostro no mostraba una mueca de dolor, sino lo contrario, como si estuviera en éxtasis mientras yugito lo electrocutaba de pies a cabezas.
-¿Qué rayos está sucediendo?- pensó la jounin al darse cuenta que su técnica no daba efecto, -ya debería haber muerto con mi ataque- pensó con una mueca de preocupación la portadora del dos colas.
-detrás de ti!- alerto la gata de llamas azules a su recipiente humano. La kunoichi de rubio cabello, alcanzo de ver de reojo una gran bola de fuego que se dirigía a ella a toda velocidad.
De un salto yugito quito sus garras de hidan y lograr por poco esquivar la bola de fuego, pero lo que no pudo esquivar, fue la expansión de fuego que provoco la técnica de kakuzu cuando impacto de lleno contra el adorador de jashin y la pared de rocas en que se encontraba la guadaña del mencionado hombre.
-hey kakuzu, avisa antes de hacer un ataque- exclamo hidan, dejando a una yugito con un par de ojos abiertos, los cuales precian un par de huevos cocidos, tras la impresión de escuchar la hombre de ojos rojos hablar tan normalmente, después de recibir un ataque de esa intensidad.
-no te quejes hidan, intento terminar con la mujer lo antes posible- decía con voz grave el enmascarado, el cual miraba hacia los cielos, donde yugito usaba chakra en sus pies para mantenerse de cabeza y con los pies en el techo.
-¿de dónde salieron este par de fenómenos?- se preguntaba la nerviosa rubia, mientras que el sudor frio se hacía presente en su cuerpo. Sus instintos le alertaban en demasía que tuviera el máximo cuidado con estos dos.
-por lo menos me ayudaste a quitar mi hoz de la pared- exclamo hidan con una sonrisa en su rostro. El hombre de ojos rojos colocaba su guadaña en su hombro, para luego dirigir su mirada en dirección de su presa.
-cuidado cachorra, esos dos no se vienen con bromas, usa mi poder desde el principio- aconsejo la gata de llamas azules, a lo que yugito asintió con la cabeza. El chakra azul y negro se comenzaba a arremolinar alrededor de la mujer jounin, pasando a sacar la primera cola de su bestia.
-aghh, que fastidio, ¿Por qué diablos tienen que oponerse tanto a su inminente muerte?- decía hidan golpeando el suelo con su pie en señal de indignación, pero a yugito no le importo y su trasformación terminaba por completo.
-gaaaaghhhh!- rugió con fuerza la kunoichi. Yugito fue cubierta de un manto negro y detalles rojos como la sangre, sus ojos eran de color blanco y esféricos, sus dientes eran más afilados y un par de orejas de gato aparecían encima de su cabeza. Estas más que decir que sus garras se alargaban y su actitud era más feroz que antes.
-fiiiuuu, mira eso kakuzu- decía hidan señalando a yugito, mientras ponía una pose de despreocupación. El enmascarado no se encontraba tan relajado que su compañero, ya que sus ojos demostraban una concentración absoluta en la pelea.
-aquí viene imbécil o te descuartizara- advirtió el hombre de cinco corazones a hidan, a lo que este daba un paso atrás. Yugito no los hizo esperar más y se fue con todo contra el compañero de hidan.
La kunoichi con ferocidad atacaba con sus garras a kakuzu, el cual esquivaba con maestría las garras de la chica, quien con un ataque de derecha e izquierda trataba de tajear al akatsuki. Yugito intento irse con todo a la cara del enmascarado con su garra derecha por delante, pero el hombre dio una pirueta hacia atrás para esquivar el ataque de esta.
-maldita gata- kakuzu exclamo con molestia, a lo que lanzo su puño contra la chica, usando sus hilos negros para no perder por completo su extremidad. La portadora de la bestia dos colas, vio esto y lo esquivo haciéndose a un lado, pero en un segundo que esquivo su ataque corrió con furia contra kakuzu.
Yugito no espero en ningún momento, que del interior de la capa del akatsuki, saliera una especia de cabeza enmascarada en forma de ajaros con detalles verdes, a un lado de la propia cabeza de kakuzu, lo cual saco de concentración un momento a la chica, pero este fue un grave error por parte de ella, ya que con la velocidad que llevaba no pudo detenerse y esta mascara blanca lanzo una ráfaga de aire comprimido de la boca.
-rayos- fue lo que dijo la rubia chica, quien solo pudo defenderse cubriéndose con sus manos el rostro. El impacto de la ráfaga de aire le dio de lleno contra su cuerpo, enviando su cuerpo a volar algunos metros hacia atrás, pero yugito con fuerza de voluntad y el poder del dos colas, logro aferrarse del suelo, arrastrando sus pies para no caer de espaldas.
-jajajajaja, detrás de ti estúpida!- con una risa maniaca, hidan se abalanzo contra yugito, dando un corte horizontal con su guadaña. La kunoichi con habilidad dio un mortal hacia atrás, para esquivar ese ataque, pero eso no fue todo, ya que mientras estaba en el aire, realizo varios sellos de mano antes de caer en el suelo.
-estilo de fuego: jutsu bombardeo flameante- exclamo la nii, enviando de su boca una gran cantidad de bolas azules con contorno negro, hacia el cuerpo del hombre de ojos rojos.
-demonios- pensó hidan, siendo inundado con cada una de estas bolas de fuego, que impactaban un tras otra contra su espalda. La capa de hidan se destrozaba de poco a poco, mientras que su espalda se chamuscaba y su carne se quemaba.
-incinérate maldito- decía la pelirrubia chica, mientras que el cuerpo de hidan caía al suelo de cara a este, pero hubo algo raro en su caída, -esperen, ¿Dónde está el otro?- exclamo sorprendida yugito, ya que al momento de hidan caer, kakuzu ya no es encontraba en frente de ella.
La kunoichi de la nube no tuvo la oportunidad de reaccionar de ninguna forma. Un par de brazos tomaron sus piernas y su cuerpo fue alzado rápidamente a los aires, estrellándose de lleno contra el techo de piedra, sacando un quejido de dolor por parte de la chica, pero esto no fue todo. El enmascarado hombre emergía desde el suelo, mostrando que sus brazos estaban conectados por hilos negros y gracias a estos se extendían a su voluntad y estos se retrajeron de una sola vez, mandando de cara a la rubia chica, dejándola estampada contra el suelo.
-date prisa hidan, no la podre sostener por mucho tiempo- decía molesto el enmascarado, quien aún sujetaba los pies de la chica. El inmortal hombre de ojos rojos se levantó con fastidio, mientras se frotaba los hombros después de recibir el jutsu de la rubia jounin.
-no lo vez, kakuzu, la mujer ya esta incoonsiente- decía hidan en un tono de burla, a lo que este se acercaba a paso lento al cuerpo de yugito, -pero aun así, le devolveré todo el sufrimiento que me hizo pasar con sus estúpidos jutsus!- hidan elevaba la voz con furia, mientras que sacaba una especia de barra de metal extensible, de su capa, la cual tenía una punta bastante afilada.
La intención del hombre de cabello violeta, era la de enterrar la barra de metal afilada contra uno de los miembros de yugito. Hidan levanto su arma sobre su cabeza, para luego dejarla caer con rapidez al brazo izquierdo de la chica, pero esta abrió sus ojos en un instante, para luego girar sobre sí misma, haciendo que la barra de metal se incrustara en el suelo y los brazos de kakuzu se enredara entre sí, provocando que el enmascarado la soltara.
-les llegó la hora- dijo la pelirrubia con una voz profunda. La kunoichi en un rápido movimiento enterró sus garras contra el abdomen del inmortal hombre, para luego usar su fuerza para lanzar el cuerpo de su víctima contra su compañero.
-te lo dije imbécil- dijo con frustración en sus voz el hombre de cinco corazones, el cual intentaba desenredar sus brazos, a lo que hidan se levantaba del suelo con el abdomen sangrante y votando sangre de su boca.
-maldita mujer, es más astuta de lo que creí- decía el hombre de la voz de goku, quien se quitaba la sangre de su boca, pero mientras que estos se recomponían para seguir con la batalla, yugito no desperdiciaba su tiempo y ponía en marcha un nuevo plan o mejor jutsu contra el dúo inmortal.
-este es uno de mis jutsus más poderosos- exclamo la portadora del dos colas, mientras que inhalaba hasta que su pecho se inflara considerablemente. Hidan y kakuzu solo lograron ver como la pelirrubia exhalaba una llamarada azul que cubría la mayor parte del alcantarillado, -estilo de fuego: jutsu rugido devastador- como lo dijo yugito, lanzo un enorme rugido junto a la gran cantidad de fuego que salía de su boca.
Kakuzu y hidan fueron envueltos en estas llamas, perdiéndose entre el fuego azulado que lanzaba la kunoichi de su boca. La chica de rubio cabello dejo de exhalar su técnica luego de un par de minutos, esperando que el par de hombres hayan sido calcinados hasta las cenizas y no quedara rastros de estos. Yugito volvió a la normalidad con su típica forma humana.
La nube de humo estaba bastante densa y como al tener una muy poca ventilación en ese lugar, a la chica se le hacía bastante difícil divisar si su ataque había tenido el efecto necesario para acabar con ese par. La pelirrubia respiraba algo agitada mientras que su frente estaba empapada de sudor, el nerviosismo aun recorría su cuerpo y solo en el momento en que sus ojos viera a los cuerpos muerte e inertes en el suelo, esa sensación no dejaría su cuerpo.
-jajajajaja- con una risa maniaca emergía entre la nube de polvo el maniaco hidan, el cual ya solo poseía sus pantalones respectivos de aktasuki, ya que su capa fue hecha pedazos, mientras que su cuerpo presentaba varias quemaduras de su cuerpo.
-esto no es posible- pensó la pasmada yugito, quien retrocedia varios pasos atrás, para esquivar los ataques de hidan y su guadaña de tres hojas.
-ese ataque pudo haber acabado con cualquiera menos nosotros dos- decía el hombre de ojos rojos sin cesar su ataque. La pelirrubia tenía un rostro serio mientras evadía al inmortal, -¿y sabes porque?, porque somos inmortales- dijo hidan, atacando horizontalmente la cabeza de la rubia, la cual se agacho por poco antes de perder la cabeza.
-son unos monstruos- dijo yugito con los dientes apretados, para luego dar una voltereta hacia atrás, usando su pie para darle una patada a la quijada de hidan y alejarlo unos metros atrás.
-estilo de tierra: jutsu puños de roca- se escuchó desde el interior de la nube de polvo, que al fin logro disiparse para solo mostrar a kakuzu con sus manos en la tierra.
Yugito intento reaccionar a tiempo, pero el jutsu de kakuzu fue más rápido, ya que varios puños de roca salieron debajo de la pelirrubia, golpeándola de lleno en su rostro, pecho y estómago. El cuerpo de la chica fue enviada varios metros por el aire, hasta que esta se detuvo mientras se arrastraba por el suelo.
-hey yugito, respóndeme yugito- decía con un tono preocupado la voz de la gata azul al interior de la chica, mientras que esta se comenzaba a recomponer después del golpe de roca que recibió de lleno.
-agh, agh, aun respiro- decía la pelirrubia escupiendo algo de sangre de su boca, a la vez que se apoyaba con sus manos y rodillas, -solo nos queda una forma para acabar con ellos- decía la rubia chica con una mirada seria en sus ojos, a lo que veía directamente al dúo inmortal.
-fiuuuuu, este sacrificio sí que nos salió bastante duro, ¿no es verdad kakuzu?- decía en un tono burlon el hombre de ojos rojos, quien colocaba su guadaña detrás de su espalda.
-no subestimes el poder de un jinchuuriki hidan, o morirás- respondió el enmascarado de ojos verdes, a lo que se colocaba a un lado de su compañero. Por su parte la pelirrubia se reincorporaba de poco a poco, irguiéndose nuevamente sobre sus pies, mirando al dúo de akatsuki con seriedad.
-es hora de liberar todo el poder de mi bestia interior- exclamo yugito con dureza, a lo que esta colocaba sus manos en sus costados, su rostro fruncía el ceño y sus dientes se afilaban, -aaaaaaaaaaAAAAGHHHHHH!- el rugido que salió de su boca retumbo por todo el túnel, su chakra se hacía visible y comenzaba la transformación.
Los ojos de la chica se tornaban de n color blanco lechoso, su cabello parecía más salvaje, sus uñas se tornaban garras, su cuerpo expulsaba llamaradas azules. Las flamas que cubrían a la chica la envolvieron por completo mientras tomaba una nueva forma, la forma de un gato gigante de dos colas que se balanceaban de un lado a otro, además de tener tonos negros en su cuerpo. Yugito cambio a la forma de la bestia de dos colas.
-ya es hora, las cosas se pondrán serias desde ahora- exclamo kakuzu, el cual dejo salir un par de monstruos de más mascaras blancas. Una de ellas con alas parecidas a un insecto, la cual tenía el diseño de la máscara con detalles verdes y la otra con detalles rojos en sus labios, la cual se erguía en dos piernas, esta de un tamaño considerable.
-lo que digas kakuzu, solo trata de no estorbarme- respondió hidan, quien se colocaba en pose de pelea, sin cambiar su rostro de psicópata con esa sonrisa maliciosa de oreja a oreja y con su guadaña detrás de él.
(Mientras a un par de kilómetros de la aldea, en la tierra del rayo)
Por los cielos que cubrían el país del rayo, se lograba ver a un par de figuras sobrevolando este lugar, uno de menor tamaño que el otro. Goten junto a un escolta de la hoja se dirigían hacia la aldea de la nube, el pequeño sayayin con su dogi común, mientras que el otro con ropas de anbu, aunque sin su respectiva mascara, dejando ver el rostro del hermano mayor de sasuke itachi, quien sorprendentemente sabía la técnica de vuelo.
-no puedo esperar para pelear contra el señor A, enfrentarme a él es muy divertido- decía el pequeño goten con un rostro lleno de emoción, mientras que itachi veía a su hermanastro con una leve sonrisa en su cara.
-aun no entiendo ese afán que tienen los sayayin por las peleas- comento el uchiha mayor riendo nerviosamente, a lo que goten solo se frotaba la cabeza mientras reía, -es la primera vez que voy a la aldea de la nube, y pensar que en el pasado eran enemigos acérrimos- pensó el hijo de mikoto, quien aún no podía creer como estos hombres de otro planeta lograron la paz que jamás fue pensada en konoha.
Itachi en los años que vivió en la hoja, tuvo mucho tiempo para convivir con su madre y hermano, tratando de recuperar todos esos años perdidos en que estuvo de infiltrado la organización de las nubes rojas, además de hacer un gran esfuerzo de compensar el tiempo en que su hermano menor pensó que era un asesino que masacro a los suyos por meras cuestiones de medir su fuerza. Itachi fue recibido por los son con los brazos abiertos, haciendo sentir al uchiha como la familia amorosa que no tuvo bajo la tutela de su padre.
Goku era demasiado diferente a fugaku, mientras que este último era frio y alejado, goku siempre mostraba amor por sus hijos, y no solo hablamos de goten gohan, también para sasuke y naruto, además también había un espacio para él. Fugaku jamás se esforzó por él o le dio algún entrenamiento cuando niño, todo lo que consiguió fue por él mismo, pero ahora gracias al sayayin de raza pura logro superar la fuerza de un shinobi normal, llego al nivel de un verdadero guerrero.
-dominas muy bien la técnica de vuelo hermano itachi- decía el pequeño sayayin, sacando al uchiha de sus pensamientos.
-aun no al nivel que lo hacen ustedes- decía el hermano mayor de sasuke, quien se frotaba la cabeza al puro estilo de los son, algo que se le había pegado de la familia son al uchiha.
-jijiji, eso lo veremos, te reto a una carrera, listos fuera- grito rápidamente el hijo de menos de goku, quien se encontraba de muy buen humor y ánimos, mientras que volaba a toda velocidad a la aldea de la nube.
-hey espera goten!- grito itachi, quien de inmediato aumento su velocidad de vuelo, tratando de alcanzar al pequeño sayayin mestizo.
El hijo mayor de mikoto no solo nació con grandes habilidades para dominar cada arte ninja, también había adquirido las habilidades físicas de todo un guerrero prodigio. Los reflejos, la velocidad, los movimientos y la experticia para leer los ataques de sus enemigos fue algo sorprendente para el sayayin de raza pura, quien tuvo una ligera impresión de que itachi sería un gran guerrero el día en que lo ayudo a escapar de los akatsukis, ese día goku al luchar con los miembros de las nubes rojas, entendió que no cualquiera lograría sobrevivir a una pelea contra ellos por tanto tiempo como lo hizo itachi. Así que el patriarca de la familia Son decidió probar las habilidades de itachi en una batalla de entrenamiento.
(Hace tres años atrás)
Goku se encontraba en un terreno donde las rocas y la tierra seca era todo lo que se podía ver alrededor. En medio de este lugar el sayayin de raza pura se encontraba bastante serio mientras que sus ojos iban de un lado para el otro, pero su visual era muy poco efectiva por la cantidad de rocas gigantes y montañas que se encontraban por todo el sector.
De un segundo a otro, desde las rocas emergía el hijo mayor de mikoto, quien por detrás de goku intentaba atacarlo con un kunai en su mano derecha, buscando el cuello del sayayin mestizo, pero este con solo mover su mano derecha, detuvo el filo del arma ninja con dos de sus dedos, sacando una mueca de sorpresa por parte del uchiha.
-tendrás que ser más rápido que eso si quieres sorprenderme- exclamo el sayayin de raza pura con una leve sonrisa en su rostro, pero itachi sonrió de igual manera que el guerrero extraterrestre.
-ya lo hice señor goku- contesto itachi, a lo que goku de inmediato miro a sus pies, solo para encontrarse a otro par de itachi, los cuales con ganchos intentaban darle un golpe en su barbilla. La táctica de itachi funciono como lo esperaba, su par de clones conectaron sus golpes a la perfección, logrando que el cuerpo de goku se elevara por los aires unos segundos. Segundos que itachi utilizo sabiamente.
-este chico, es bueno- pensó goku mientras se mantenía en el aire, para luego ver de reojo como itachi se posicionaba por delante de él, con un sello de manos muy conocido por él.
-estilo de fuego: gran bola de fuego- de la boca de itachi expulso la característica bola de fuego del clan uchiha, que impacto de lleno contra el cuerpo de goku, enviándolo directo contra una de las rocas detrás de él. Esta se destruyó al contacto con el sayayin mestizo, mientras una llamarada de fuego se elevaba por los aires.
-nunca pensé que mi hermano lograra poner a mi papá en aprietos- exclamo el hijo de mikoto sasuke, quien se encontraba sorprendido por las habilidades de su hermano.
-siempre fue un buen chico, que le encantaba entrenar y mejorar como ninja- decía orgullosa mikoto, la cual veía a su hijo con una dulce sonrisa en su rostro y su mano en la mejilla. El par de uchihas se encontraban en una elevación de rocas de gran altura, viendo detenidamente las pelea de goku e itachi. Sasuke con una mirada analítica y brazos cruzados, mientras que mikoto alegre de ver a sus hombres dando lo mejor de sí en una pelea.
-uffff, ese ataque no deja de sorprenderme por más veces que lo vea- decía una voz de entre las rocas, tratándose de goku quien salía de entre las piedras con la ropa algo quemada y con una sonrisa en su rostro.
-ya me imaginaba que mi táctica no daría efecto con usted señor goku, pero aun no me he rendido- exclamo el uchiha mayor, quien se colocaba en pose de pelea, con su kunai a la altura de su rostro.
-esa es la actitud hijo, ven con todo- exclamo el sonriente goku, quien se colocaba en pose de pelea, esperando el ataque de itachi, pero este quedo algo contuso después de lo que dijo el sayayin de raza pura.
-el señor goku me acaba de decir hijo, no sé porque pero me agrada que me llame así- pensó el uchiha ex akatsuki, quien dio una leve sonrisa, antes de lanzarse contra el patriarca son.
Con su sharingan encendido, itachi comenzó con una lluvia de puños contra goku, quien solo esquivaba con facilidad los golpes moviendo su cabeza de un lado a otro, a lo que itachi al darse cuenta de su ineficacia en sus ataques, busco otra táctica más ninja. Así el uchiha dio un gran salto, alzándose varios metros por la cabeza de goku, quien solo mantenía su guardia esperando el ataque del hermano de sasuke.
-necesito una forma de distraerlo y la técnica de la última vez no funcionara, pero…- de su bolso trasero saco una gran cantidad de shuriken, para luego lanzarlos uno tras de otro, todos estos dirigidos al rostro del sayayin de raza pura.
-busca cegarme eh- pensó goku, quien puso su palma por delante de él, mientras que las armas ninjas estaban a solo unos metros de él, -aaahhh- grito el sayayin mayor, el cual envió una ráfaga de ki que detuvo de lleno los shuriken de itachi.
El poder de un guerrero entrenado en las artes marciales impresiono al joven uchiha, quien aún se mantenía por los aires. Goku sin perder más tiempo, fue contra itachi, impulsándose con las plantas de sus pies, dirigiéndose como un torpedo contra itachi.
-es veloz- pensó el uchiha, quien intentaba usar su sustitución con los cuervos, pero goku se detuvo levemente, para luego dar un giro sobre sí mismo y dar una patada giratoria, que impacto de lleno el cuerpo de itachi.
-si logro sentir tu ki, no podrás sorprenderme con esas tácticas ninjas- exclamo goku, mientras el hermano de sasuke caía en picada contra el suelo. El joven uchiha, se estrelló de lleno contra el suelo, quedando estampado en un montón de rocas pero sin perder la conciencia.
-que fuerza, con solo un golpe me dejo en serios problemas- pensó itachi quien se reponía después del golpe de goku, pero este sonrió levemente al sentir por primera vez una verdadera pelea contra un sayayin.
-vamos hijo, la pelea recién está comenzando- decía el animado son goku, quien estiraba los brazos para luego volver a colocarse en guardia, mientras que este caía en una elevación de rocas por sobre itachi.
-los mismo digo señor goku, ahora voy con todo lo que tengo- dijo itachi, quien creo un par de clones más, listos para ir al ataque.
Los tres itachi, comenzaron a saltar por todo el terreno de rocas, intentando distraer con su velocidad al sayayin de raza pura, quien seguía cada uno de sus movimientos con sus ojos, hasta el momento que los dos clones del uchiha se abalanzaron contra goku pero durante el salto, estos estallaron en cuervos, quienes con sus picos atacaban al patriarca son.
Goku dio un gran salto a los aires, esperando que estos cuervos se estrellaran de lleno contra el suelo, pero no se esperaba que los propios animales estallaran entre sí, convirtiéndose en una lluvia de kunais que se elevaron a los aires contra un indefenso goku. El patriarca del clan son, comenzó a desviar cada arma ninja con sus manos, perdiendo así su guardia por unos instantes.
-vados una vez me dijo que solo confiar en mis habilidades ninjas, es por eso que también entrene mi taijutsu todo lo que pude!- grito itachi, quien se posicionaba detrás de goku con su pierna alzada al cielo, para luego dejarla caer con todo su peso sobre la cabeza del esposo de su madre.
-lo puedo notar en tus golpes y velocidad itachi- goku hablo con seriedad, mientras que elevaba sus antebrazos por sobre su cabeza, deteniendo el impacto de la patada en forma de hacha del uchiha, pero su fuerza obligo a goku a ejercer as fuerza de lo que esperaba para no irse hacia abajo contra las rocas.
-¿cómo pudo detener mi golpe sin siquiera mirar atrás?- se preguntó el hijo de mikoto con los ojos abiertos. Goku en un rápido movimiento de manos, tomo el tobillo del uchiha. El patriarca de la familia son, comenzó a caer en picada contra el suelo, llevándose a itachi con él, para luego estampar de cara el cuerpo de itachi con una roca cercana, dejando al hijo mayor de mikoto enterrado entre las rocas.
-pero puedes llegar más allá de tus limites itachi, tengo fe que te podrás convertir en un gran guerrero- exclamo goku con una sonrisa y los brazos cruzados, mirando a la pila de rocas donde yacía itachi, pero un sonido extraño se oyó detrás de goku. De un momento a otro, la espalda de goku estallo o mejor dicho, sería que varios papeles bombas explotaron de la espalda del sayayin de raza pura.
El impacto de la explosión provoco que goku se apoyara en una rodilla, sacando una mueca de sorpresa por parte de este pero también un sonrisa de satisfacción en su cara, ya que no esperaba que itachi aun sabiendo que le esperaba cuando fue atrapado por él, uso ese instante para colocar varios sellos bomba en la parte posterior de su cuerpo.
-jejejej, de ahora en adelante te entrenare para que seas un gran guerrero y un futuro rival para mi itachi- decía el sayayin de raza pura, quien quitaba las rocas de encima del uchiha y lo ayudaba a levantarse, -cuando sea el momento, volveremos a pelear usando el máximo de nuestros poderes- decía goku mientras colocaba el brazo de itachi sobre su hombro.
-se lo agradezco señor goku, le aseguro que no lo decepcionare- decía el joven uchiha con una leve sonrisa en su rostro, aunque cansado y adolorido por la batalla contra marido de su madre.
-tú serás junto a gohan, goten, naruto, sasuke y todos los chicos, la nueva generación de guerreros que protegerán la tierra y a cada uno de sus habitantes- pensó goku, quien con una sonrisa de satisfacción en sus labios, se elevaba por los aires, dirigiéndose junto a su familia, los cuales recibían al par de combatientes con una alegre sonrisa plasmada en sus caras.
(Volviendo a la actualidad, en las puertas de la aldea de la nube)
-sonríe idiota, debemos vernos felices y darle una gran bienvenida al monstruo destruye planetas- decía la pelirroja karui, quien se hizo una mala idea sobre el hijo menor de goku, a lo que pensó que si le daba una bienvenida, perdonaría sus vidas.
-s…si- decía el nervioso omoi, quien levantaba un cartel con el nombre de goten escrito en él, mientras que en su rostro se reflejaba una sonrisa bastante nerviosa, además de una cara bastante sudorosa al igual que la pelirroja de piel morena.
-ya me lo imagino, debe ser una bestia de grandes garras y dientes, con la boca alargada y su cuerpo cubierto de pelo- decía la chica con sus manos a la altura de sus labios, casi comiéndose las uñas de lo preocupada que se encontraba, mientras imaginaba la imagen de un animal amorfo y humanoide de gran tamaño.
-y si no le gusta este recibimiento, si se enoja con nosotros y termina destruyéndonos de un golpe- decía el pesimista chico de cabello blanco, al cual se le caía la chupeta de caramelos de la boca, a la vez que se tomaba la cabeza, lo cual hizo que botara el cartel de las manos.
-aaaaahh, estúpido, recoge eso antes de que….- karui detuvo su regaño a su compañero, por solo un motivo.
-hola, soy goten, ¿ustedes son los que me estaban esperando?- pregunto una inocente voz, a la pelirroja karui y su compañero amante de las chupetas de caramelo.
La pelirroja de piel de ébano trago duro, esa era la voz de su perdición se decía en su mente, pero al comenzar a alzar la vista, vio los pequeños pies de lo que se suponía un monstruo, pero al tener una mejor vista, karui noto que solo era un pequeño joven de su edad. El muchacho tenía un rostro inocente en su cara y una curva de alegría en sus labios, además de ser para ella algo guapo y de un aspecto bastante adorable.
-¿te encuentras bien?- pregunto el hijo de goku con una mirada extrañada en sus ojos, mientras que le ofrecía a la chica su diestra para levantarse.
-eh, sí, estoy bien, solo que me sorprendiste es todo- decía con mas tranquilidad en su voz karui, la cual reflejaba un pequeño sonrojo en sus mejillas. La chica desviaba un poco su mirada a la de goten, quien miraba sonriente a la chica, pero por su parte itachi y omoi veían extrañados la actitud de la chica, sobre todo omoi, quien jamás en si vida pensó ver a su compañera actuar así con un muchacho.
-jejejeje, discúlpame por eso, no fue mi intención- exclamo el son menor, el cual se frotaba la parte posterior de su cabeza, a la vez que su típica sonrisa son se plasmaba en sus labios. Karui quedo enganchada en esa hermosa sonrisa del pequeño sayayin, lo cual saco una muesca de asco por parte de omoi, quien no soportaba ver tan empalagosa a su compañera con un chico.
-disculpen chicos, serían tan amables de llevarnos con el raikge- itachi hablo al par de jóvenes shinobis, a lo cual omoi asintió con la cabeza, para luego ponerse en movimiento a la torre del kage de la nube.
Durante el camino reino el silencio, ninguno de los chicos decía palabra alguna, aunque cada uno por motivos diferentes. Omoi solo miraba de reojo al hijo de goten, preguntándose si realmente lo dicho por yugito era cierto, ya que con solo ver al pequeño sayayin, pareciese que apenas y puede aguantar una pelea contra un shinobi de nivel kage.
Itachi solo se mantenía a un lado de goten, comportándose como la escolta ninja para el hijo de goku, pero solo como apariencia. Goten por su lado caminaba con sus brazos detrás de la cabeza, con una curva alegre en sus labios, ansiando la pelea contra A, mientras que karui veía de reojo al pequeño guerrero sayayin, pareciese que la pelirroja tenía cierto interés en el joven hijo de goku.
-y dime goten, ¿desde cuándo conoces al raikage?- se atrevió a preguntar la pelirroja chica, quien volteo su vista al joven sayayin.
-lo siento señorita, pero eso es información confidencial entre la hoja y la nube- itachi detuvo en seco la pregunta de karui, la cual hizo un pequeño bufido de molestia.
-que pesado- dijo entre dientes la kunoichi de la nube. La muchacha se cruzaba de brazos mientras una vena roja palpitaba de su frente, esto en señal de molestia. Itachi ignoro el comentario y mantuvo el ritmo de su caminar.
-fue hace unos años, en nuestra primera pelea, jejejej fue muy emocionante- decía con ojos brillosos el menor de los son, a lo cual karui se impresiono de la buena manera por esas palabras, más al ver que goten respondió a su pregunta.
-asombroso, la batalla debió ser muy pareja- decía con emoción karui, lo cual levantaba sospechas en omoi, pero aun así estaba interesado en la conversación de esos dos.
-pues, no use mucho de mi fuerza, pero aun así, las técnicas del señor A son muy geniales- decía el alegre goten, quien le sonreía a la pelirroja, la cual tenía los ojos abiertos de la impresión al igual que omoi.
-con ese cuerpo y estatura, jamás podrías soportar una de las técnicas de nuestro sensei killer B- exclamo el peliblanco con una leve sonrisa de astucia en su cara. Su comentario no fue del agrado de karui, pero goten de un momento a otro se detuvo y su rostro cambio, paso de alegre a uno de seriedad absoluta.
-idiota, discúlpate de inmediato con él!- grito la pelirroja karui, casi abalanzándose sobre omoi, el cual se tapaba con sus manos de la ira de su compañera.
-goten, ¿sientes eso?- pregunto un serio itachi, quien bajaba su mirada al suelo, mientras que el mencionado asentía con la cabeza.
-puedo sentir varias firmas de ki debajo de nosotros, y una de ellas está despareciendo poco a poco- exclamo goten con seriedad, lo que saco muecas de extrañeza por parte de karui y omoi, quienes se miraban entre sí sin entender nada.
-debemos actuar con cuidado goten….- pero itachi al terminar de decir esa frase, el joven sayayin le dio un golpe a la tierra, partiéndola en dos, creando un enorme agujero en el suelo.
-reconozco ese ki y no dejare que la lastimen más- enojado y molesto goten, entro al agujero con rapidez, siendo seguido por itachi, mientras tanto karui y omoi tenían sus manos a los costados, los hombros caídos y sus ojos casi salían de sus cuencas, esto al ver de cerca el poder de goten.
(Al interior de las alcantarillas)
Yugito perdió su transformación en dos colas, ahora se encontraba bastante herida, sobre todo su brazo derecho, que se encontraba con quemaduras graves, además de varias contusiones y golpes alrededor de su cuerpo. La ropa de la chica eran harapos, su cabello se encontraba suelto y caía como cascada detrás de su espalda. Yugito mantenía un ojo cerrado por la sangre que caía de un corte en su ceja derecha, además de encontrarse respirando agitadamente.
-bien, creo que es hora de terminar con esto- decía en un tono desagradable hidan, el cual sacaba su vara de metal. El fanatico religioso comenzó a acercarse con lentitud a yugito, mostrando que su cuerpo se encontraba con varios cortes y quemaduras pero esto no le afectaba en nada al inmortal hombre.
-no la mates hidan- advirtió kakuzu, quien ya no poseía su capa de akatsuki, mostrando su torso desnudo, el cual dejaba ver varias partes de su cuerpo con hilos cocidos a su piel.
-se acabó, este es mi fin- pensó invadida por la tristeza yugito, quien bajaba su mirada y se colocaba de rodillas, lista para ser asesinada por la organización de las capas rojas.
-jajajaja, muere por mi amo jashin!- hidan dio un último grito, mientras lanzaba su ataque contra el rostro de la chica, pero este solo le dio un corte al aire, quedando unos segundos pasmado al no comprender que fue lo ocurrido en solo un segundo.
-son unos malditos, jamás se los perdonare- goten tenía a la pelirrubia en sus brazos, mientras que este se encontraba a unos metros del suelo. El hijo de goku ahora enfrentaba al dúo inmortal de akatsuki, quienes no se esperaban enfrentarse a un son en este lugar.
(Mientras tanto en el espacio exterior)
Una nave de tamaño colosal, la cual tenía forma de una circunferencia con detalles amarillos alrededor, siendo el blanco que predominaba por todo la nave, con ventanas de color dorado alrededor además de otras pequeñas azules y en el centro otra de mayor tamaño de color púrpura.
La dichosa nave espacial se encontraba sobrevolando el lugar donde se criaron y creció la familia son, este planeta no era nada más ni nada menos que la mismísima tierra….
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Es todo por ahora lectores, creo que ya saben lo que se viene a futuro y solo les diré que será una saga inolvidable, pero primero lo primero jajajaja, recuerden que si aprecian mi trabajo me lo diran en sus comentarios, y por idea de mi amigo Magnus Mefisto dejen sus ideas bueno las personas que si les interese el fic, ya que quizá las tome en cuenta. Sin más el rey del harem alucard77 fuera, diciéndoles.
QUE VIVA EL HAREM.
