Somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.

Capitulo octavo: temor ponzoñoso.

Quería dejar de envenenarse, el temor ponzoñoso le picaneaba la mente y le obligaba a pensar nublado. Ahí, recostada contra el tronco de aquel árbol, buscaba que la platinada luz lunar le ilumine las ideas.

Una vez más no lograba conciliar el sueño y rondando las cuatro, merodeaba el bosque. Meses antes hubiera considerado un enajenado al que visitase esos lugarejos inhóspitos de noche. Hoy le eran nada. ¿Era un avance?. Aquellas palabras de él, ásperas, le habían empujado a madurar un poquito más. ¿Había remarcado el hecho de que, desde que el había llegado a su vida, estaba quizá un poco más fuerte? ¿Quizá un poco más audaz?. Había pasado un mes sin soltarle siquiera una silaba, se limitaba a asentir y seguir sus indicaciones. Cortar, saltar, cortar, correr, cortar, fortalecer justsus, golpear, torturar, cortar, asesinar. El era un sensei formidable y a veces le hubiera gustado que solos sea eso: su sensei.

Sus venas oculares se inflamaron. Lo notó. Claro que supo como hacerlo, él mismo se lo había enseñado.

— Ya deja de envenenarte la mente— desde que optó por su nueva rutina de insomnio, lo sabia cerca de ella cada noche, parecía que al final se había decidido a hablarle y venia por una respuesta segura.

— Has... hablado— murmuró, estudiando la frondosidad.

—Verte retrocediendo con el rostro colérico y encendido aquella noche, me ha dicho que necesitabas un tiempo— descendió de aquella rama — Te lo cedí, soy un tipo paciente. Pero este mes fue más que suficiente.

Un minuto o quizás dos, fueron ahondados por el silencio, y el chirrido de los anfibios.

Recargado sobre la rama, el paso del tiempo le dió la pauta de que si él no inciaba la charla, nada importante ocurriría— ¿Que tan monstruoso me consideras? ¿Más que aquellos cinco tipos de la prueba?.

—No tanto... me salvó de ellos— se animó a responder.

—Para chantajearte— soltó con naturalidad.

Ella frunció el ceño— ¿Qq-ué?.

—Lo pensé dos veces— aclaró— un pergamino que supuestamente no tenías, por complacerme. Bajo ¿no crees?.

Complacerme. Hinata tragó en seco—Quien soy yo para que quieras chantajearme...

—Alguien que esta enamorada de un idiota. Quizá solo tenga que ver con eso.

Se había quedado con la primer frase. No se detuvo en la parte en la que sugería que tal vez todo este enredo tenia que ver con que ella se había fijado en su mejor amigo. Cerró los puños, apretó el césped, sus pupilas se dilataron. Vergüenza pura— ¿Él.. él... te lo dijo... verdad?.

Sasuke presenció el deterioro de la chica, observándola desde arriba, ya que ella se encontraba sentada y él de pie. Creyó sentir otra punzada, pero tal vez se trataba de una paranoia momentánea —Eso no importa ahora. Sé que tienes preguntas que hacer.

—Es verdad. Quiero que ... me cuentes todo desde un inicio.

Evadía a Naruto.

Él esbozó una sonrisa ladina, recordando aquella noche —No quiero que huyas despavorida de mi, como en el recinto Uchiha.

—Necesito cerrar mi decisión— expresó sin más.

El cruzó brazos— Realmente increíble.

—Te... escucho ...

Observó el cielo, formuló la idea e inició. Teniendo como única certeza que era la primera vez que sentía algo así como el poder de expresarse libremente.— Fueron pequeñas punzadas que se generaron en varias oportunidades donde tu padecías dolor, tu sometimiento me calentaba y supongo que casi vuelo la cabeza de esos tipos porque quería hacerte lo mismo que ellos— Al oírlo ella apretó los labios, intentaría no huir de nueva cuenta— Era bajo, pero no sobrepasaba más que un estúpido y asqueroso deseo. Luego de que me confundiste con el idiota todo se oscureció. Sin embargo estuviste ahí para mi, lo has estado y luego de saber que te quiero hacer cosas crueles aun estas considerando seguir con esto y todavía no entiendo bien el por qué.

—Créeme... que yo tampoco lo entiendo— mientras enrollaba la hierva con sus dedos y el jugo verdoso le manchaba las yemas, sintió a su Sensei tomar asiento junto a ella. Nerviosa, lo ignoró y prosiguió —Pi...pienso mucho y ahora que lo pienso, creo que la clave... es no pensar.

—Que paradoja.

—Nunca me sentí segura de nada. Juro que no... jamás.

El arqueó una ceja y se dijo que venia un momento de confesión. Resultaba interesante. Y que él se interese por males ajenos, era la sensación extraña diez mil que le provocaba Hinata Hyuga —Continua— ordenó.

—Cuando Naruto apareció y me invitó a participar de este entrenamiento, una sensación me colmó— él captó un suspiro romántico y cruzó los brazos detrás de la nuca, recostándose, estudiando la espalda de la chica de soslayo — es como si se te llenara el alma, sensei.

—Estás aquí por el— añadió en un tono áspero, que notó luego de que la vio dar un leve sobresalto —No te asustes. No sabemos en que condiciones de activa esta basura. No me pondré loco por cada vez que lo nombras.

—No soy torpe, aunque esa es la primer impresión que todos tienen de mi. Se que soy el remplazo de Neji, aquí. Pero...

—Pero te sentiste segura y creías que toda esa mierda de determinación tenía que ver con Naruto. Pero ahora, quieres ayudarme, no sabes como, no sabes por qué y en estos días que deambulaste por el bosque notaste que él no tiene nada que ver con esto. Y estás más que inspirada igual, y siquiera lo recuerdas. Además de que te brindo esa misma sensación de seguridad. Si no, no hubieras saltado conmigo al río. Por eso, quieres continuar con esto. ¿Estoy en lo correcto?.

Luego de indagar con una sonrisa vanidosa, cayó en la cuenta de que ella había volteado a verlo y ahora estaba arrodillada frente a él, los ojos plata lo aletargaron un poco. Hacía días que no lo miraba. Le gustaba que lo mire confundida— Todo esto es tan improbable. Cada vez que lo cruzaba en la aldea agachaba la cabeza.

— Lo sé. Todos lo hacen cuando están frente al "Demonio Uchiha"— ironizó.

—Exageran...— sonrió.

—Yo creí lo mismo hasta que casi te dejo una secuela de por vida.

—Has... has hecho cosas peores que esas—pronto él indagó en la figura de su pequeña acompañante, vestida por el traje anbu, un aire gélido había llegado a la reunión hacia un rato. Hinata temblequeaba. ¿Otras punzadas?.

Rápidamente quitó su poncho y se lo estiró. Ella, sorprendida, lo notó como un acto caballeroso. Él supo que fue una apropiada precaución

—¿Por que yo?, Sasuke. — cuestionó mientras se colocaba la prenda y observaba inocente los músculos de los brazos desnudos por la musculosa de él —No me lo explico...

Lo enardecía que lo llame así. Leve punzada, esta vez quemaba. La ignoró categóricamente —Porque exactamente tu...

Una voz lejana los puso alerta, y con el sharingan peligrosamente activo, Sasuke tomó a Hinata del brazo y la elevó en lo alto de una rama. Ocultos entre las hojas, ella solo podía observar la espalda de él. Realmente fuerte, dijo. La podría someter en un movimiento, si se le antojaba.

Las voces se acercaban, parecían dos— ¿Quienes son?—indagó curiosa, tanto, que inconscientemente colocó una mano en el hombro del Uchiha.

El disfrutó el tacto, pero no perdió su atención a los nuevos visitantes. Cuando notó de quienes se trataban, Sasuke cerró los ojos e infló sus fosa nasales—Dos retardados— escupió en un susurro y se dijo que estaba a segundos, de tener que darle una explicación tediosa a la Hyuga.

—¡Dejate de eso Naruto!— al reconocer el tono de voz de Sakura, mencionando ese nombre la mano de ella comenzó a temblar sobre la piel desnuda de él— ¡No quieras hacer eso aquí! ¡No somos perros!.

Hinata, con el rostro desencajado y detrás de su Sensei, ahora posaba ambas manos sombre ambos hombros de Sasuke y se estiraba para observar. Pronto avistaron la cabellera rosa —¡Como puedes decir algo así!— la voz del Uzumaki se oyó antes que su aparición, llegó corriendo trás de una Sakura que había llegado a pasos enfadados a el tronco de él árbol donde estaban montados, cruzada de brazos le daba la espalda al chico, quien la tomó de la cintura y susurró algo como —Hay noches en las que te veo y no lo soporto más.

El sonrojo de la kunoichi medico se multiplicó, tanto como el agarre de Hinata en la carne de Sasuke, que lo estrujaban. Lo supo enseguida, ella experimentaba la convulsión próxima al llanto. Joder, ¿lloraría por ese par de idiotas? que armaban todo ese ruido en el bosque, tan incautos, definitivamente no les advertiría más, de todas formas no le cedería su departamento, su espacio personal, para que forniquen quien sabe donde ¡¿en la cocina?! se alarmó.

Hinata seguía consternada, y él sin saber bien como actuar ante esa situación tan poco usual en su vida, subió lentamente la mano para tomar una de las suyas. Acción que no se comparaba con la suave caricia y el sedante beso que ella le respondió aquella vez, no había mejor anestesia que esa. Pero algo es algo.

¿Por que no quería verla llorar por el imbécil?. Y si la imaginaba bañada en lagrimas cuando le amarraba las manos...

Los vio perderse en la leve neblina y notó como los dedos de ambos estaban entrelazados. Al cabo de unos segundos ambos se soltaron al mismo tiempo. Viró al verla, ahora estaba parada sobre la rama en la que había estado arrodillada. Su ojos se veían estoicos, ni un ápice de lagrimas —Supongo que mereces una explicación— además de la pequeña escenita, ella había visto al tarado con el traje Anbu.

—¿Ha ocurrido otras veces?.

—No es como si me importara cuantas veces andan haciendo estupideces. No tengo mucha idea cuant-

— No—cortó ella— Si alguna otra vez pensaste a una mujer así, como conmigo.

—¿Que?— preguntó sorprendido y luego relacionó el gesto serio, evasivo y determinado de su alumna. Esa es la actitud, ya lo ha decidido pensó — Jamás. Pero sé por donde podemos empezar a investigar— dijo en tono áspero antes de tomarla por ambos brazos y arrastrarla hasta su boca hambrienta.

...

Bebió otro sorbo de té y estiró sus articulaciones. Quiso relajarse y depositó su nuca en suave y mullido almohadón rojo. Oh, la buena vida. Si ahora era grandiosa, ya se veía en el puesto de Hokage. Cuantas cosas cambiaría del socialista de Kakashi. Mano dura, estructura, censura. Eso faltaba.

Que voluntades, ni voluntades. Babosadas. Hacían faltas perfectas maquinas de guerra, legiones. Listas para cumplir cualquier tipo de misiones desde muy cortas edades. ¿Atrapar gatos? ¿era un chiste?.

Las naciones se arrastrarían por querer ninjas de la Hoja y juntaría el dinero con retroescavadoras. Que claro, invertiría en su verdadera aldea.

Ahora solo hacía falta correr a esos mocosos del medio y la vida se tornaría maravillosa. Esplendida.

—Querido— saludó suavemente, mientras sentía una presencia inundar su habitación.

—Traigo noticias, señor.

—Bien por eso— felicitó poniéndose de pie y caminando en busca de Sake y dos vasos— te oigo, entonces.

—En relación con los conocimientos del Sharingan que su hermano cuestionaba.

—Yo tampoco creo esa la maldición Uchiha, pero continua— le extendió el vaso con la bebida.

—Bien, podemos ponerlo a prueba.

No me digas— le dijo luego de beber un largo sorbo. Hanzo parecía concentrado en el liquido— ¿Que has visto, joven?.

—He visto a Uchiha Sasuke besando a Hyuga Hinata, hace instantes, en el bosque.

Oh— sorbió lo ultimo que quedaba— Pensé que se me pudriría el culo esperando que ese mocoso sin corazón se sienta atraído por una chica.

El informante asintió.

— Dime, ¿es linda?.

Él suspiró internamente —Preciosa.

Al ver que su espía no bebía, le arrebató el vaso sutileza y también bebió— Una Hyuga ¿eh?.

—Exacto, temerosa pero hábil. La conozco bastante.

— Hyugas y Uchihas... especies raras — inició el camino hasta la salida, antes de cerrar la puerta exclamó —Tendrás un buen lugar en la aldea después de que demos el golpe. Eres un buen informante She.

El rubio divagó por los pasillos y maldijo al Uchiha, ¿Porque de todas la había elegido a ella?.

...

Su boca cerrada, hinchada y temblorosa fue recorrida por la lengua cálida y húmeda de él quien mordió sus labios antes de saborear la piel del cuello nívea. Se llenó la mano cubierta por el protector negro, con la nuca de ella y de un movimiento que le erizó todos los bellos a Hinata, le levantó el cabello. Se drogó con su aroma alucinógeno a inocencia y fortaleza. Las manos de ella, abandonadas en ambos lados, no reaccionaron cuando él, impetuoso, la recostó en la ancha rama. Encima de ella sintió el torso de el oprimirle, y las rodillas separarle las piernas. Estaba nublada y el dolor de la pechera de él contra su estomago, le dio la pauta a Sasuke de que se arrodillara para quitársela.

Observaba sus movimientos afiles con ojos expectantes y asustados. Él se acercó con la cautela de un gato, volvió a su cuello, acarició con ambas manos los brazos de ella hasta establecer contacto con su cintura, y así sostenerla y hundir su pelvis en ella. El contacto morboso, de ambos genitales separados por una simple tela, la estremeció y le obligó a empujarlo del pecho. Él volvió a su posición inicial y volvía a atar su vincha que se había caído, mientras ella acomodaba el poncho mal puesto.

No supo porque lo dejo hacer. O quizás si...

—No fue más que lo que tu continuaste en mi habitación. Estaba consternado y me ayudaste pensé que haciendo lo mismo contigo...

—¡No!. No... de está forma— no deberíamos acércanos hasta ... tener la certeza de lo que puede ocurrirte.

—Al menos tienes presente que tarde o temprano nos acercaremos— ella en respuesta sufrió un pequeño sonrojo— Estas aterrada.

—Lo he estado desde que llegue aquí.

— Hinata— inquirió secándose los labios húmedos con el ante brazo— casi explotó mi cabeza contra la pared para no lastimarte.

Ella solo asintió y permaneció en silencio.

—Detesto estas mierdas pero bien, tal vez sea necesario y no se porque carajo me importa que quites esa expresión de tu rostro, ni porque tantas otras cosas pero... — dudó— Me gustas. No solo de esa forma repugnante— aclaró.

Ese "me gustas" le bailó en los oídos. Esa una voz increíblemente arrasadora y las palmas de las manos le comenzaban a picar— ¿De... de verdad?.

El no respondió más.—No creas que no he estado pensando, todo el tiempo, en todo esto. Se a donde ir.

—Lo acompañaré.

El asintió serio —Nos debemos una visita a la aldea. Te informaré luego. Ahora vete de este jodido y peligroso lugar, y ahorra energías, nos espera un viaje largo— Ella le regaló una amplia sonrisa y le extendió su poncho, él le dijo que lo podía conservar hasta mañana. De todos modos ya no rondaría como alma en pena por el bosque. Todo estaba dicho.

Conduciéndose a paso firme por el camino de regreso, un sonido le ordenó tomar su katana y luego de esquivar un par de shurikens que lo habían errado, apropósito, sintió ser tomado del brazo. Desenvainó voladamente y a centímetros del cuello del intruso, desactivó su ojos — Tsk. Casi te rebano el cuello— la cara deformada de su amigo rubio le dio gracia y dijo, que a pesar de que la misión "llevarme a la cama a Hinata y joder a Naruto" quedaba en segundo plano, la cosa se ponía buena, después de un mes tan monótono— ¿Tuviste un lindo espectáculo?—indagó mientras continuaba caminando y guardaba su arma.

—¡¿Estabas besando y manoseando a Hinata?!.


N/A: El final fue como muy: ¿Que haces besando a la lisiada?. El capitulo lo tenia en mente, pero no lo podia armar bien. Venia luchando. Hoy me levanté con otra cara, releí sus revs, escribí algunas ideas en un papel. Licuado de durazno, música y este es el resultado. No me convencé igual. Mucho dialogo y medio corto...

Gracias a mis lindos lectores. Estoy muy feliz por los comentarios que recibí en este último capitulo, creo que causé las sensaciones que esperaba y eso me hace sentir de diez. También gracias por reconocer alguna diferencia, se que no es lo "oh alternativo" pero eso intenta...

¿Que más podría decirles?. Espero que hayan pasado una NOCHE BUENA jaja y si no actualizo, les deseo un buen comienzo de año.

InestableUniverso: Genia! gracias por estar siempre en cada cap. Juró que el licuado de durazno inspira hasta los más secos de mente, yo tuve un desierto estos días... osea, sabía como continuaba, ya tengo hasta el final en la mente. Pero los conectores, diálogos y ambientes no me salían (creo que no salieron de todas formas jajaja)

Ale Barros Bosio: Gracias, realmente. Intenté actualizar lo más rápido posible.

lookingforEmile: Lectora norteamericana, estoy en lo cierto?. No quisé dejarte con las ansias... mentira, en verdad si! jajaja. Intenté plasmar ese horror de cierta forma, tanto así que tuvo que pasar un mes para que Hinata pueda recalcular las cosas. Gracias infinitas por leerme! que tengas un lindo Lunes.

Karywolfe: Me pone muy feliz saber que lees todas mis historias! y gracias por el alago, yo en lo personal creo que soy muy carente de vocabulario... soy poco poetica y muy descriptiva :/. Por cierto espero con locas ansias la actualización de "Enséñame sobre la vida". Yo también leo todas tus historias! son geniales.

CONNIE23 Bueno, te debía una explicación jajaj espero que hayas leído este cap comprendiendo, porque soy un desastre para los diálogos y confundo a todo el mundo. Perdón por eso. Que bueno que hayas quedado emocionada y expectante! yo espero tu coment! saludo enorme!

starsolf: ¿Estupefacta? mierda! que buena noticia! era mi intención jajaj. Gracias gracias, espero leerte!

Eda: Gracias, gracias. Si se llama reciprocidad, pero la historia tomó otro rumbo y este nuevo nombre le quedaba mejor!

Valen Londono: Espera! no te prendas fuego, si no quien va a dejarme comentarios tan divertidos? jajaja bueno, es un honor tener tu destino en mis manos, espero que no lo haya echado a perder en este cap jajaj. Que tengas buen día y muchas gracias!

Uchiha Hyuga Hinata: Siii, quería que sonara lo más chocante posible, pero sin quedar grosero. Gracias!